Malos entendidos
—Edward creo que tenemos que ir a clases –acababa de tocar el timbre y no quería llegar tarde a clases.
—Esta bien pero déjame acompañarte –dijo mientras tomaba mis libros
—No lo creo conveniente tu y yo no somos nada así que no veo el porque de que me acompañes –dije en todo desinteresado sabia que lo lastime al decir eso por su expresión pero en verdad si me gustaría que me acompañara pero le tenia que demostrar que te yo valía mas de lo que pensaba la zorra de Lauren.
—Bella, comprendo que necesitas tu tiempo pero solo quiero acompañarte déjame demostrarte lo que en realidad soy –esa mirada me encantaba me demostraba sinceridad, pero es que tampoco le podía dejar las cosas tan fáciles como las zorras que él estaba acostumbrado.
—Prefecto que comprendas que necesito mi tiempo ahora comprende que también necesito mi espacio –recogí mis libros de las manos de él y empecé a caminar.
Él me siguió callado, se que con mis palabras lo estaba lastimando pero es que no puedo ser igual a las demás de regalada y menos con él y su fama.
Las clases transcurrieron muy normal llego un nuevo estudiante Tyler que era un recién llegado al pueblo realmente era muy atento y tímido debo de admitir que me parecían muy buen muchacho con él compartía unas clases, por ser amable me le acerque y le ofrecí mi amistad realmente se veía algo incomodo al no conocer a nadie.
A la hora del almuerzo lo invite a sentarse en mi mesa con mis amigos a todos les cayo muy bien menos a mi Edward y a decir verdad no se porque.
Siempre que estaba con Tyler a parecía de la nada Edward con una cara que intimidaba y mucho, Alice no era la excepción siempre que podía me decía cosas para que no me la pasara con Tyler pero lo cierto es que no les prestaba atención por que simple mente estaban celosos. Era una situación divertida si me ponía a ver sus gestos cuando se fijaba que estaba con él.
Al día siguiente de entrar Tyler todo el mundo decía cosas no muy agradables de el que sinceramente me molestaban no encontraba el porque ellos decían eso es porque era nuevo y era tímido de lo más seguro.
Un día estábamos en calculo cuando Tyler palacio realmente triste no comprendía por que así que me le acerqué.
—Hola amigo, ¿Qué pasa? ¿Por qué estas así? ¿Qué te pasa? –dije sentándome a su lado aun el profesor no llegaba así que era el momento de aprovechar.
—Hola Bella. Disculpa pero no quiero hablar de ello, no el ni el lugar ni el momento –lo sentía tan raro como si estuviera conteniéndose.
—Puedes confiar en mí somos amigos –pronuncie poniendo mi mano sobre su hombro.
—No es eso pero no puedo hablar de eso ahorita –la forma en que me contesto fue en un tono que no se diferenciar muy bien.
—Como quieras, pero ten por seguro que allí estaré cuando me necesites –no quería que se pusiera bravo conmigo por entrometida así que me fui para el asiento que normalmente yo utilizaba.
La clase comenzó tarde ya que el profesor tubo un contratiempo, a mitad de la clase entro un muchacho al salón de clases entregándole al profesor una nota el muchacho salio del salón inmediatamente, el profesor leyó la nota la cual al terminar se quedó viendo al salón de clases sin creer lo que decía.
—Señorita Swan, la solicitan en la dirección. Por favor salga del salón de clases con todas sus cosas --¿¿¿¿¿QUÉ?????
—Señor ¿Qué hice? –no entendía muy bien la situación, yo no había hecho nada malo que yo supiese.
—Haga caso, en la nota no decía explicación alguna. –recogí mis cosas lo mas rápido que pude. Esta situación era totalmente extraña para mi; en lo años que llevaba en este pueblo no tenia ningún llamado de atención ni falta, es más casi ni notaban mi existencia.
Cuando iba por el pasillo hacia la oficina del director sentí como alguien me tapaba la boca con la mano y con la otra me arrastraba hacia atrás. Yo lo único que hice al reaccionar fue empezar a dar patada en el aire no sabia que estaba pasando primero la llamada a dirección y después esto.
—Ihss calma soy yo –esa voz aterciopelada lo único que hizo fue tranquilizarme. Cuando estuve más calmada el me soltó, me agarro de la mano y me guió hacia una conserjería.
— ¿Qué demonios te crees tu que eres? ¿No ves que me llamaron a la dirección? Sino voy no se que pasara –estaba realmente molesta aunque debo de admitir que me agradaba la situación.
—No te llamaron de la dirección fui yo quien te mando a sacar de clases –él muy idiota me dio un buen susto, ya decía yo.
—Tú eres… ihss. Me estaba muriendo del miedo todo por tu culpa –me estaba muriendo de la rabia.
—Vamos Bella es que no me dejaste otra, tu nuevo amigo no me dejó siempre estas con el y no me dejas ni hablarte casi –no era justo yo no estaba haciendo nada malo solo estaba siendo amable.
—Solo es mi amigo al igual que tu. Entiéndelo el o me interesa –y era la verdad solo mi Edward era el que me interesaba.
—¿Enserio yo soy nada mar tu amigo? –dijo acercándose demasiado a mi cara.
Como estábamos era una tentación para lo dos, el rozaba con sus labios mi nariz, mi cuello, mi mandíbula y lo que hizo rematar tu cuando succionó mi ovulo de la oreja derecha, era tanta la tentación que no aguante mas y lo atraje mas a mi para besarlo.
El beso comenzó lleno de pasión por ambas parte poco a poco la temperatura de los cuerpos de nosotros fue subiendo mucho. Sabia exactamente lo que quería e iba a pasar, así que metí una de mis manos por debajo de su camisa acariciando su pecho el cual subía y bajaba demasiado rápido. Me tomo de la cintura presionándome más hacia el, podía sentirlo eso hizo que soltara un gemido muy alto. La presión que ejercía el en mi cuerpo fue disminuyendo al igual que el beso que paso a ser nada más que un rose. Después de ese tan maravilloso beso nos quedamos mirando a los ojos, podía ver lo oscuro en lo de el supongo que por el deseo y me imagino que en los míos el encontraba lo mismo.
—Entonces solo amigos ¿eh? –dijo con esa sonrisa arrogante que tanto amaba.
—Si solo amigos –en lo que dije eso la sonrisa se borro inmediatamente y paso a ser un gesto de dolor, lo había lastimado y no mi intención –digo eso porque un necesito mi tiempo, eso no quiere decir que no te quiera –trataba de acomodarlo de algún modo.
—Todo el que quieras princesa –hizo una pausa pensando en o que iba a decir –pero eso si no nos saques el cuerpo con tu querido amiguito –eso sonó cómico y más viniendo de el.
—Edward no me digas que ¿estas celoso? ¿Es eso lo que tienes en contra de Tyler? –trate de no sonreír pero esa escena era muy cómica.
Hola chicas disculpen el retrazo pero lo que pasa es que estoy enferma así que no había podido acabar el cap. Mil disculpa en verdad pero comprendan mi salud es lo primero.
Chicas me les agradezco de corazón a las que leen mi fic realmente eso me amina a seguir escribiendo y no saben cuando. Ya tengo unas cuantas ideas para el siguiente cap.
Por favor dejen me su opinión es muy importante. En las nuevas ideas se me ocurrió guardar les a ustedes unas cuantas sorpresitas… jeje bueno me les voy chicas que tengas felices días… cuídense.
ATT: SAM
