NOTAS INICIALES
Waaa no me tarde tanto, y es que sino actualizaba antes de entrar a clases ya hubiera valido juar!
Además sus reviews me motivaron ademas de que ver a Reborn adulto me puso energetica para acabar este fic n.n
+*+*+*+*+*+*+*+*+ esta linea indica el inicio/final de un PoV
Los dejo con el capi final.
Día 7: El ganador lo toma todo
Se quedaron mirándose fijamente, había un ambiente frio entre ellos ya ninguno de los dos podía aun creer la noticia; Mukuro había ganado lo que significaba que se podría ir sin pagar nada y tener que casarse con Byakuran. Los dos ya estaban acostumbrados a esta vida y en tan poco tiempo.
-me tengo que ir.- se levanto de la cama para darse una ducha antes de ir a su nuevo trabajo.
Byakuran se quedo estático, ya no tenía derecho a seguir las clausulas que había impuesto desde el inicio, solamente se coloco una camisa y pantalones casuales que estaban cerca.
Mukuro salió bastante presentable, con una camiseta larga y blanca de cuello, su corbata azul como su ojo, unos pantalones negros que se ajustaban deliciosamente a ese cuerpo y las largas botas negras. Byakuran le vio como si se tratara de una obra de arte, se le acerco y le acomodo la desalineada corbata.
El peliazul miraba extrañado ese gesto, miro un poco a su ahora ex-casero.
-buena suerte.- le sonrió.- bye, bye.
-… arrivederci.- abrió la puerta y se fue lo más rápido posible.
Ninguno de los dos hizo algo más; Byakuran se quedo inmóvil viendo como su pareja desaparecía. Mukuro corría y no precisamente por el trabajo, ¿Por qué Byakuran no le había detenido?, o más bien, ¿Por qué deseaba que lo detuviera?
¡Había vencido a Byakuran y no tendría que casarse! Eso era lo que quería.
Pasaron los minutos y llego al fin al bar "Varia". Fue bien recibido por el empleado que parecía conocerlo desde haces siglos.
-al fin llegaste amore~, primero debo presentarme: soy Lussuria y soy uno de los bartender del bar "Varia" - recibiéndole gustosamente.- ay cariño, estas más guapo de lo que recordaba. Ponte esto y ayúdanos a limpiar las mesas y acomodar todo cuanto antes, ¿sí?- le entrego un elegante mandil negro y una corbata de moño del mismo color.
-oya oya, ¿Qué paso aquí?- viendo lo destrozado del lugar.
-ash, la cosa estuvo horrible, deja te hago un resumen de los hechos. Hubo un pleito entre tres familias mafiosas: los Cervello, los Cavallone y los Tomaso, en serio que las mujeres pueden ser más aterradoras de lo que crees, se pusieron a discutir por unas deudas de no sé qué, las chicas empezaron de que eso era jugar chueco y se les lanzaron, luego los Tomaso les empezaron a disparar usando nuestras finas mesas como escudos, los Cavallone no se quedaron atrás, eran bastante agresivos, especialmente ese adonis de cabello de oro y poderoso látigo en la mano que destrozo nuestra colección de botellas nyaaaa~.
-ok… continua.
-luego llegaron una horda de policías, eran muchos, entre ellos el más sexy y salvaje de todos peleo contra quien se le pusiera de enfrente, creo que se volvía más agresivo cuando se enfrentaba con el del látigo, si hubieras visto como usaba esas tonfas te hubieras quedado tan maravillado como yo… pero una de las mujeres le clavo un cuchillo por la espalda, ¡había mucha sangre kyaaaa!- genial, parecía que era un amante del gore.- luego ese hermoso rubio lo cargo sobre su espalda y peleo aun con ese peso, en mi opinión creo que estaba protegiendo a ese policía. Pero al final salió nuestro jefecito con sus pistolas y los demás con nuestras armas y corrieron antes de que los dejáramos como coladores… ¡fue tan emocionante!
-un momento… ¿dijiste que era un policía con tonfas?
-sí, eso dije, ¿lo conoces?
-oya, creo que sí.- llevo sus dedos hasta su barbilla en gesto de meditar, quizás esa persona era Hibari; no le había visto desde aquella confrontación en el bar, luego tendría que buscarlo para ver si se encontraba bien.- así que eso fue lo que paso.
-si cariño, nos dejaron nuestro local hecho un desastre, y el jefe se acordó de tu solicitud así que eres como un angelito caído del cielo amore~- soltaba corazoncitos y estrellas al ver al asustado Mukuro.- muy bien, ¡hora de chambear!
-¿solo nosotros dos?- pregunto Mukuro temiendo la respuesta, hasta su coleta tomaba forma de rayo por el miedo.
-por el momento sí.- para entonces ya acomodaba sillas y mesas.- los niños andan comprando herramientas y la despensa; mamá está haciendo un trabajo más importante como darnos más tiempo para arreglar esto porque si padre baja a todos nos matará.- el ritmo que usaba en su voz ante lo último era como la de la canción del "juego del lobo".
-kufufu, ¿Qué clase de trabajo está realizando?
-pues…
Entonces el techo empezó a temblar levemente, se escuchaban sonoros golpes, gruñidos, arrastres y gritos que clamaban más. Luego se detuvieron. Mukuro estaba petrificado y Lussuria soltando más corazones y flores.
-El jefe es todo un salvaje, aunque a veces Squ-chan puede ser tan escandaloso~- revoleteaba la mariposa del bar.
-duda resuelta…
Los dos empleados siguieron varios minutos en su labor cuando llegaron los otros dos empleados faltantes: un joven de cabello rubio que tapaba su rostro aparentando ser optimismo por esa sonrisa; el otro chico era el menor del grupo, de aspecto calmado y cansado, lo curioso de él era su extravagante sombrero con forma de rana.
Todos pudieron acabar sus labores a tiempo, incluso el tipo de larguísimo cabello plateado que la diva llamaba "Squ-chan", el jefe bajo viendo complacido que su bar estaba de nuevo en implacable estado.
-basuras, hicieron un buen trabajo; pero más les vale llevarme inmediatamente una buena botella de tequila a mi oficina.- largándose de nuevo a su despacho.
-shishishi, el jefe estaba de buen humor, después de todo para eso existe "madre"
-VOOOOOIIII, ¡cuántas veces tengo que repetir que no me digan madre!
-más veces estúpido capitán, a Bel-sempai hay que repetírselo como si fuera un niño.
-¿Qué dijiste rana?- aventándole varias diminutas navajas.
-duele…- aunque no parecía afectarle.
-¡yo no soy ningún estúpido!
-¡niños ya dejen de pelear un momento!- los detuvo un momento.- les presento al nuevo integrante de nuestro grupo: Rokudo Mukuro. Mukuro-chan ellos son Belphegor, Fran y Squ-chan.
-¡Mi nombre no es Squ-chan!, ¡es SUPERBI SQUALO! VOOOOOOOOOOIIIIIIII- moviendo sus brazos frenéticamente.
-shishishi, parece el grito de un saiyayin frustrado, que ridículo hace; aprenda de mi, aunque eso es porque soy un príncipe~
-Bel-sempai usted dice eso pero porque fue una vez "la princesa de las flores" en la escuela, además si hizo el ridículo cuando se metió al baño de niñas… debería hacer algo con ese cabello que le tapa la cara.
-cállate rana estúpida.- lanzándole más navajas.
-kufufufu, ellos son tan divertidos e interesantes.- sonría el nuevo compañero.
El trabajo fue simple. Arreglar las mesas y sillas, acomodar las botellas en la estantería, atender a los clientes; nuestro protagonista cuando conoció a la persona que trabajaba en este lugar suponía que terminaría siendo un bar gay o parecido, pero era un bar común donde hombres y mujeres podían disfrutar de una buena copa o toda la botella y realizar negocios con toda calma.
Veía con cierto cariño a sus compañeros, en verdad eran divertidos y más cuando peleaban; pero eso le hizo recordar a Byakuran, extrañamente sintiéndose melancólico, ahora se daba cuenta que pelear a ese malvavisco pervertido era de lo más divertido aunque eso no era suficiente como para pensar con tanto esmero en él.
Eran las 3 de la mañana cuando al fin terminaron, festejaron con el whisky que escondía su jefecito para las ocasiones especiales. Bebieron una copa celebrando su éxito y que había un nuevo "Varia" en la organización.
Terminada la velada todos comenzaron a irse, Lussuria le dejo su primer cheque a Rokudo. Inmediatamente fue al edificio donde antes vivía, pago lo que debía y durmió en una habitación amueblada, luego arreglaría con Gesso el traslado de los muebles. Pero en cuanto entro se dio cuenta de algo…
Al fin he regresado a mi hogar, aunque no entiendo porque ahora lo siento tan frío y vacío, siempre he vivido así que no debería ser extraño.
Escucho un ruido, volteo casi instantáneamente gritando "¡ni lo intentes Byakuran!" pero solo resulta ser una rama golpeando la ventana.
¿Cómo pude acostumbrarme a vivir con semejante tipo?, no fueron años, solo bastó con unos cuantos días como para sentir que podría extrañarlo.
Me acuesto cansado a la cama, cierro los ojos momentáneamente, le veo al lado sonriéndome como un niño y pidiéndome que otra vez juguemos; me niego al principio pero al final soy el que le provoca para empezar con otra ronda. ¿Cómo logra convencerme tan fácilmente ese hombre? Quizás sea su estúpida sonrisa, sus berrinches infantiles o esa maldita mirada que parece quemarme… una sola frase en italiano y me dejo tocar en lugares prohibidos; ¿¡por qué diantres ese imbécil posee esa sensual voz de demonio!
¡Sólo pienso en él 5 segundos y mi mano comienza a tocar mi cuerpo tratando de recordar esas incandescentes caricias!
¡MALDITA SEA LA HORA EN QUE CONOCI A ESE HOMBRE!
Por su culpa esta noche dormiré con frio mientras siento como podría llorar de la estúpida frustración, ¡ya verá!, me vengare, ¡le hare pagar todo lo que me está haciendo sentir!
Mientras Mukuro había trabajado lo mismo hizo Byakuran, estaba en su hogar teniendo de invitados a sus subordinados Kikyo y Zakuro, además de la pequeña Bluebell y otro niño de su edad que jugaba con un conejo de peluche.
-esa sería la propuesta con la que atacar la campaña de Tsunayoshi Sawada, contamos con tomar el 25% de mercado de nuestro rival y aumentar la fidelidad de nuestro grupo en un 15%- Kikyo mostraba ante los demás unas diapositivas explicando gráficamente el plan.
-idjit, hasta eso suena bien.- apoyo el pelirrojo a su compañero.- ¿Qué tal se le hace Byakuran-sama?
-unn, bastante prometedor.-se encogió de hombros, movía de un lado a otro un malvavisco que había en la mesa.
-¿Byakuran-sama? Se ve muy distante hoy.- contesto aquel chico con peluche.
-¡baka Daysi-nichan! Biiii- sacándole la lengua a su hermano.- Byakuran-sama solo estaba pensando en como vencer a nuestro contrincante. Por cierto.- le brillaban sus ojos para entonces.- ¿Dónde esta Mukuro-chan? Quiero platicar más con él.
-Cierto Bluebell-chan, pero Mukuro-kun esta… eh…- no podría terminar su frase.
-Oho princesa no debería preguntar, nuestro jefe esta cansado y lo mejor será dejarlo dormir, ¿cierto Byakuran-sama?- respondido inmediatamente el hombre más fiel a su líder, quien ya se había dado cuenta de que era lo que agobiaba al albino.
-sí, creo que seria lo mejor suspender la reunión, hablaremos otro día en que me encuentre mejor.
El grupo de 4 personas iba caminando por las nocturnas calles platicando de un sinfín de cosas.
-es Mukuro cierto.- hablo Zakuro solamente para Kikyo.
-Oho, también te diste cuenta. En eso no podemos ayudar a Byakuran-sama, eso solamente puede solucionarlo él. Espero que sea pronto.
-ne Daisy, Kikyo, Zakuro, vayamos al karaoke siiiiiií.- respondió la niñas de cabellos azules, inocente de no saber la realidad.
-¡si vayamos!- apoyo la idea el otro menor.
-Idjit, mocosos ya es hora de que deberían dormir.
Siguiero su camino riendo y peleando. Los dos adultos esperaban que su jefe estuviera mejor el siguiente día.
Paso la mañana y Byakuran se despertaba sin muchas energías. Se quedo estático en su habitación…
Observo detenidamente la cama, a pesar de que he cambiado las sabanas el aroma de Mukuro-kun esta penetrado entre estas 4 paredes, golpeo con fuerza el mueble, ¿Por qué le he permitido irse?
Entonces recordé en sueños aquella vez que él fue expulsado, ya le había confesado que me gustaba pero cuando lo vi atravesar esa pared no hice nada por detenerlo o acompañarlo, incluso ese moreno amante de la violencia se despidió, ni siquiera eso pude hacer por él aunque sabía que la culpa era mía. Tuve la oportunidad y la desperdicie, por ello dure 10 años sin saber nada de él, ahora, ¿hare lo mismo que en el pasado?}
Nunca pude olvidarlo. No creo poder hacerlo ahora. Podía haberle dado más días para quedarse, incluso meses, pero estaba seguro que en poco tiempo podría hacer que él me reconociera.
Solamente necesito cerrar los ojos para recordar esos hechizantes ojos y esa sonrisa que me excita tanto, ni que decir que parece que el viento me regresa sus hermosos gritos y su voz exclamando mi nombre mientras pide más, ¿Por qué tenia que ser tan tremendamente delicioso?, ¿porqué no puedo sacármelo de mis sueños? Tal vez debería dejarlo libre…
¡NO!, soy Byakuran Gesso, traeré a Mukuro-kun aunque tenga que arrastrarlo, pero… ¿y si él realmente no quiere estar conmigo? Solo me odiaría más… ¿Por qué estas cosas son tan complicadas? Si esto fuera mas simple solo me lo robaría y ya.
Lo he decidido, lo buscare, al menos tengo que hablar con él quiera o no.
Byakuran abrió la puerta y entro al ascensor, pero solo tuvo que correr una sola cuadra para encontrarse a Mukuro, los dos se miraron sorpresivos; toda la fuerza que habían almacenado ahora se escapaba fácilmente, trataban de hablar y ni una sola palabra podía pronunciarse. El mundo se congelo en ese momento. El primero que pudo librarse de aquel hechizo fue Rokudo.
-Byakuran quiero hablar contigo, a solas, vayamos a dónde vives.- se le veía decidido.
-claro Mukuro-kun.- contesto Byakuran un poco extrañado, quizás porque sentía que estaba viviendo en un dejavú.
Los dos llegaron en un santiamén al departamento, se sentaron en diferentes sillones viéndose frente a frente.
-kufufu te tengo una propuesta. Este lugar es mejor que en el que antes vivía, debo decir que ya me mal acostumbre así que, ¿Qué te parece si me rentas tu departamento? Lo pagare con el dinero de mi nuevo trabajo.
-Mm, pero Mukuro-kun, aquí es donde vivo.- contesto extrañado Byakuran ante tal petición.- lo que me pides es complicado.
-oya,oya.- volteo hacia otro lado, su fleco tapaba su rostro.- quédate aquí, te pagare mi estadía, te prometo pagar la renta y cooperar para los demás servicios.
-no me hace falta el dinero…
Entonces, Byakuran observo con mayor atención a su compañero; él temblaba, mordía su labio tratando de decir algo más, una pequeña gota de agua se asomo de su mejilla. EntoncesGesso lo entendió todo. Sonrió. No podía creer lo orgulloso que era Mukuro y eso le hacia reír como nunca. Tenía que admitirlo, eso era lo más lejos que su pareja podía llegar. Y él estaba feliz de que así fuera, porque aun con semejante carácter, se había propuesto tenerlo a su lado.
-¿¡de qué tanto te ríes!
-fufufu, Mukuro-kun, sabes que solo tengo una cama para los dos, ¿aun así te empeñas en quedarte?
-¡argh!- se levanto viéndolo furioso y con las venas saltadas en su frente.- ¡ya lo sé idiota!, más te vale responderme de una buena vez, ¿sí o no?
-hmm, solo con una condición~- le tomo de la corbata jalándole para que sus rostros casi se tocaran.- cuando juguemos en la camita no me pagaras lo de ese día ¿Qué dices?
-kufufu, bien por mi.- le abrazo del cuello, regalándole un lento pero apasionado beso.
Así se quedaron los dos quietos hasta que Byakuran lo tomo de la cintura y lo cargo como princesa, algo que no le agrado mucho a Mukuro.
-en ese caso, llevo 24 horas sin tocarte, es hora de la merienda~
-¿¡qué!,¡sigue así y no tendré que pagarte ni un solo día!- pegándole donde pudiera.- a este paso quedaras en la bancarrota
-mnm no me importa, además te gusta.-dirigiéndole una mirada de lo más pervertida.- ¡hacia el cuarto!
-¡no!, espera, ¡Byakuran quédate quieto!, ¡ni lo intentes!
Así seguían los reclamos acompañados de pataleos que no le importaron en lo más mínimo al albino, ambos pasaron a través de esa puerta como si fueran recién casados.
No era el final cursi donde se declaraban falsamente palabras usadas, tampoco fue un trágico desenlace donde ambos perderían lo que realmente importaba. Ambos eran ganadores y ahora tomaban todo lo que era suyo.
¿Qué pasaría en el futuro? lo que verdaderamente importaba es lo que podían disfrutar juntos en su presente.
~*~*~*~*~*FIN~*~*~*~*~*~
Siento que me quedo rosa, pero la musica me altera en mi modo de escribir XD
;w; Me siento triste, le tuve harto cariño a este fic, era tan relajante escribirlo y pelear a Mukuro-kun, ademas de divertirme con las ocurrencias del malvavisco con patas
Pienso seriamente en un extra de lo que paso despues 3 pero eso seria despues de ese fic de desafio que deje.
Incluso pensaba que si no les gustaria que hiciera extras de las demas parejas que aparecen aqui como el D18 (que en este cap quedo mucho en dudas que le paso a Hibari), RL, XS, etc. los dejo a su sugerencia; yo solo pense en esa posibilidad de que se intercalaran más historias con la original aunque fuesen oneshoots (idea pensada despues de ver series como durarara y baccano XDDD)
Creo que eso es todo, espero verlos en siguientes trabajos que realice, no pienso abandonar a mi amado 10069 por el momento *w*
Bye bye!
