yay!! Domou Arigatou por todos los que le estáis dedicando tiempo a leer mi fic ;; awww... me hacéis muy feliz 0

Aun no he terminado mis entregas –snif- así que ha afectado a que todo esté tenso en el fic, gomen ne... pero espero que el siguiente capítulo esté más divertido o por lo menos más interesante -- de verdad de la buena ...

nos vemos!!! -hugs&kissu-

SkyFake: awww… domou arigatou por seguir leyéndolo!! –hugsss- aww... la verdad es que los dos son encantadores... TT ahora solo queda esperar a ver que dice Gaara :3 ;; espero que le guste alguno de los dos… ahora se va con Neji NOOO! –risas- :3 son bromitas :3 Moka-chan… debería irse ¬¬ risas Gaara puede ponerse agresivo :D XDDDD wiii, mil gracias por tu review!! Un abrazote!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Te quiero mucho!! 0!!! -hugs&kissuuu-

rush of hapiness: -hugsssss- yay!!!!! Una gran fan de Lee! Yo le cogí cariño hace poquito TT aish… -risas- si es que parece un dulce muñequito, ne? AJAJJAJAJ XD me encantó el "humpf" de "Y quien es esa que se acerca a Kankuro...humpf." me recordó a Deidara! Awww… :3 Siento mucho que fuera tan cortito UU pero a partir de la semana próxima seré liber! Yay! Y podré dedicarle más tiempo al fic :3 espero no decepcionarte para entonces U aww… Domou arigatou por tu apoyo!!!!!!!!! Espero que te siga gustando aunque todos los personajes estén sufriendo ahora mismo Xx son rachas, en el próximo espero que estén más felices, ne? nos vemos!! hugs&kissuu

Capítulo 7: Lazos de Sangre.

-Gaara… - Lee solo susurró su nombre… y en un abrir y cerrar de ojos, Gaara lo abrazó… sin dudarlo… sin temor… sin miedo… - Gaara me está abrazando?!! Oh, dios mío!! Y … y qué hago????- Tan soloatinó a devolver el abrazo, con cariño, transmitiéndole toda la confianza y el amor que en ese momento sentía por aquel joven de cabellos como el fuego, y que creía que el otro necesitaba en aquellas circunstancias. Lamentablemente, ese momento de sinceridad y entrega por parte de ambos se vio interrumpido por Temari…

-Gaara! Debemos acompañar a los ninjas a almorzar! – Su hermana se oía lejos, pero desde donde estaban podían verse mutuamente. Gaara se separó lo más rápido que sus reflejos le permitieron.

-Cierto, es hora de almorzar… vamos… - No sabía por qué, pero no podía mirar a Lee directamente a los ojos… - Genial… creo que una imagen de debilidad mayor que esta ya no puedo dar, mierda! – Y al comenzar a caminar, algo realmente sorprendente ocurrió… Lee corrió para alcanzarlo… y cuando lo hizo, agarró de la mano a su compañero, para caminar como las parejas hacían. En ese momento, Gaara sintió una gran vergüenza… se sentía raro… muy raro… - pero qué está haciendo este niño??!!!! Que nos ve la gente! Que tengo una imagen!! Que… que soy un hombre!!! – Soltó violentamente la mano de Lee. – No vuelvas a hacer eso si aprecias tu vida – Con voz ronca y fría como solía hacer en el pasado, despreció el gesto de Lee y llegó hasta donde se encontraba su hermana.

-Dónde está Kankuro? – No estaba enfadado… ni molesto… quizás… asustado.. asustado porque algo dentro de él… había cambiado…

-Mmm… mucho interés veo últimamente por Kankuro… - pues… estaba por ahí con una chica… - Ella no lo decía con maldad, pero realmente sentía curiosidad por ver la reacción de Gaara ante este hecho… que siendo sinceros, no era algo normal para ellos… Y en breve, obtuvo la información que deseaba… el menor se tensó por un instante, muy breve para notarlo por cualquiera, pero no para Temari, que esperaba esa reacción. La chica sonrió para sus adentros… no por ver a su hermano pasarlo mal, sino por saber que realmente, sí que algo estaba cambiando en Gaara. – Anda! Mira, siguen allí… - dijo indicándole a su hermano donde se hallaba la parejita. A unos 10 metros de ellos, Kankuro seguía sentado con Moka, bajo la cubierta, hablando tranquilamente el uno con el otro.

-Y quién es ella? Nunca la había visto – Y es asquerosamente atractiva… tanto que no me gusta nada, demasiado empalagosa… No, no me ha hecho nada, por qué hablo así de ella?

-No, no creo que la conozcas, lo vio en la plataforma y quería ir a tomar algo con él, una forma de ligar como otr… Gaara! A dónde vas? – No fue algo brusco, se dejó llevar, y allí estaba… ante su hermano y la chica misteriosa… pero…

-Y ahora qué digo? Por qué me he acercado en vez de quedarme con Temari? – Moka se ruborizó al ver al Kazekage frente a ellos dos, Kankuro viró la cara hacia su hermano…

-Hola Gaara!

-Es hora de almorzar, vámonos. – Miró entonces a la chica – Tú también puedes acompañarnos. – Sin decir más, se marchó. La chica sonrió.

-Domou Arigatou, Kankuro! – Y abrazó al moreno. Gaara notaba, ante aquella situación, que algo le ardía en el interior…

-Pero si no he hecho nada… - Realmente, la vida de Kankuro era, actualmente, una mierda.

La comida se hizo amena, Moka-chan no dejaba de reír con Kankuro y Temari aprovechó para pasar algo de tiempo con Shikamaru, no mucho, no fuese a parecer que ella estaba detrás de él como un perrito. Y lo más increíble, Lee se había sentado al lado de Gaara otra vez, parecía que realmente, había entendido al pelirrojo y a sus continuos cambios de humor… quizás por ello, Gaara se sentía tan cómodo a su lado.

Una vez acabado el almuerzo, volvieron a los entrenamientos, donde se disputaron algunas peleas básicas que les llevó toda la tarde. No hubo mucho movimiento, y pronto se hizo de noche. Había llegado el momento que Gaara esperaba… debía hablar con Kankuro e informarse de algunas cosas… pero allí estaba él, con esa maravillosa chica que parecía un chicle y no se separaba… y por el otro lado… Lee, que era tres cuartos de lo mismo… Cuando todos llegaron al restaurante, Gaara se acercó decididamente a su hermano…

-Siéntate aquí a mi lado, quiero hablar de algo – dirigió una fulminante mirada a Moka-chan – es privado, si no te importa, tú te sentarás al lado de Rock Lee. - La reacción de la chica fue de sorpresa… había sido un acto muy posesivo por parte del Kazekage, muy respetuoso y educado, pero condenadamente posesivo y prepotente. Kankuro notó la decepción de Moka, y sin pensarlo dos veces propuso otra cosa.

-Bueno, creo que no estaría mal que se quedara y cenase a nuestro lado y ya hablamos en otro momento, qué te parece?… aquí, siéntate aquí entre Gaara y yo – jop… que falso soy… me doy asco… para una vez que a Gaara le interesa algo de mí, aunque sea un tema superficial o echarme la bronca… suspiro y aquí estoy ayudando a esta chica a que se sienta mejor… - Moka-chan sonrió y enseguida se sentó entre ambos, con una gran sonrisa. Por otro lado, Gaara no había reaccionado de ninguna manera, había observado todo lo ocurrido como si no fuera cierto…

-A ver… creo que no me habéis entendido… - acercó desafiante su cara a la de la chica – Tú desaparecerás de aquí antes de que termine la frase para que Kankuro y yo hablemos… - hizo una breve pausa – sigues aquí… y he acabado la frase…

-Gaara! Qué pasa? Por qué la tratas así? – ah! Que miedo! Como no pare esto se va a armar! Está actuando de una manera muy rara… debe querer hablar de algo que le está ocurriendo últimamente con Shukaku…

-Y por qué Kankuro la defiende? Es que no puede despegarse de ella ni tres minutos para hablar conmigo? Lleva todo el santo día con la cría esta y… - de repente… parecía que Gaara había entendido todo lo que pasaba… cuando debatía en su mente, no se daba cuenta de cómo miraba a la gente que tenía delante… y en ese momento, sus ojos se sorprendían por lo que acababan de ver… Moka-chan miró a Kankuro, quién empezaba a dudar de lo que se le estaba pasando por la cabeza al menor, y luego volvió a mirar a Gaara… quién bruscamente se levantó de su asiento.

-De acuerdo, disculpad las molestias – esto último lo dijo casi en susurro… se sentía avergonzado por haber interrumpido la cita de su hermano y Moka, y más aun, por haber intentado, infantilmente, robar la atención de éste por no ser en ese preciso instante el centro de su mundo… sobretodo, por no haberlo conseguido y haber quedado públicamente detrás de esa "Moco-chan" – Se dio la vuelta y se marchó apresuradamente, pero no a su asiento, al lado de Lee, sino del restaurante.

-Espera, Gaara! – Kankuro no tardó en levantarse – Moka-chan, espera, tengo que ver qué le ocurre a mi hermano… no creas que le caes mal, ne? – Le sonrió a la chica, que parecía estar apunto de llorar. Apoyó dulcemente su mano en la cabecita de la morena - Está pasando por un mal momento, estoy seguro que estará encantado de conocerte y podrás llegar a ser su amiga… Volveré enseguida – sin más dilación, corrió a buscar a Gaara, quien sin duda necesitaba hablar con alguien. Buscaba y buscaba… pero no había rastro de él… - Dónde demonios se habrá metido este niño? Quizás… necesitaba hablar de algo… porque está con Lee… sexo? Querría hablar de sexo? – Kankuro paró de buscar…. No, no estaba preparado para hablar de eso con Gaara… no por ahora, que aun no había conseguido quitárselo de la cabeza… no ahora que sabía que era potencialmente peligroso estar a solas con él… no ahora que estaba haciendo un enorme esfuerzo porque Gaara encontrase a la persona que amaba… pero necesitaba encontrarlo… porque parecía quebrarse en aquel momento… sí, tenía la misma cara que cuando volvió tras lo ocurrido con su tío… y esta vez él iba a estar ahí. Tras pensar unos minutos, decidió ir a casa… - A este osito orgulloso no le gusta que lo vean así, seguro que se escondió – Se dijo para sí, no pudiendo evitar una sonrisita, la que solo era capaz de provocarle el pensar en su hermano. Llegó a su destino, entró sin hacer mucho ruido, pero tampoco ocultándose; miró en la cocina, en el salón… nada. Subió al dormitorio del menor… y tras un suspiro… tocó con decisión.

Toc Toc…

-…

No estaba… Agotado por su fracaso, dio media vuelta para volver al restaurante.

-Mmm, me voy a retocar el maquillaje un poco antes de volver - y eso hizo, cambió su rumbo hacia su dormitorio, entró y se dirigió a la mesita de noche, donde guardaba todo el maquillaje. Lo tomó en sus manos… y notó que había algo… raro…

-Gaara… - susurró, a la vez que acercaba su mano a un bulto que se intuía en la oscuridad de su habitación… alumbrado por lo que llegaba de la hermosa luna por aquel agujero que simulaba una ventana. Y allí estaba… acostado… abrazando la almohada del mayor… a la vez que su osito… en silencio… de espaldas. Al ver que no se movía, Kankuro se preocupó – Mierda… no se habrá quedado dormido? Se supone que Gaara no puede dormirse!! – Se agachó hacia él, y dulcemente, lo movió un poco, para despertarlo, pero sin asustarlo – Gaara… eh… oye… estás dormido? – En realidad era muy dulce… aunque la oscuridad no dejaba ver con detalle el rostro de ninguno de los dos, el moreno pudo intuir unos pequeños labios, un poco humedecidos… una naricita… infantil… pero estilizada… una barbilla angulosa y realmente elegante… y finalmente esos párpados cerrados, cubiertos sensualmente por algunas hebras rojizas que el menor no podía controlar de su cabello… - es un ángel… - apartó suavemente aquellos mechones de la cara del pequeño… y de pronto, Gaara abrió los ojos… y lo miró… Kankuro se tensó por un momento, y se apartó un poco, casi de un brinco – llega mi muerte… - Notó una gota fría de sudor bajar por su espalda… y su corazón apretado en un puño que esperaba… que esperaba la peor reacción por parte de su hermano – espera un momento? Esto… ya ha pasado! Esta es mi habitación! Por qué me tengo que disculpar?! Aish… dime que no está poseído por Shukaku, por favor, por favor, por favor… - Gaara dio un pequeño brinco en la cama… parecía que hasta ese momento no se había percatado de que era Kankuro quien estaba ahí con él.

-Perdón – fue lo primero que dijo… pero no fue un "perdón" de arrepentido, ni de dolido… sino un "perdón" de compromiso, superficial, sin ningún trasfondo, vacío de sentimientos, y por consiguiente, totalmente inútil en aquella situación. Pero Kankuro no estaba pendiente de eso… sino… de unos brillantitos difusos en el rostro de aquel ángel suyo…

-Estás… llorando? – No… no tenía tacto ninguno… pero a él le gustaban las cosas claras y el chocolate espeso, que los malentendidos nunca ayudaban a nadie. Gaara secó rápidamente su rostro, de una manera un tanto torpe, que le hacía ver muy infantil… y que entristecían cada vez más a Kankuro, quien no había podido evitar que le hicieran daño, fuese quien fuese el culpable de aquellas lágrimas.

-Siento haberme metido en tu cuarto otra vez – dijo sin más rodeos, con toda la intención de abandonar aquella habitación sin dar más explicaciones por aquel comportamiento suyo, pero su hermano lo evitó sujetándole la muñeca, impidiendo que saliese de la cama.

-No… quien debe disculparse soy yo… - Sin levantar la cabeza, continuó con la disculpa – Siento mucho no haber entendido que necesitabas hablar… y empeñarme en que Moka-chan se quedase con nosotros…. Pero ella…

-No me hables de ella! No me interesa! – Kankuro lo miró, ahora sí, sorprendido por la reacción de odio que tenía el menor ante esa chica que ni tan siquiera conocía.

-Pero Gaara! Creí que querías que la gente de esta villa te aceptara! Por qué no le das una oportunidad a esa chica? Solo quiere conocerte… y ser…

-No lo sé! No lo sé… - hizo una breve pausa… como si debiera tener mucho cuidado con sus palabras… - sientes… amor hacia ella? – bajó la mirada… no por vergüenza… sino porque no estaba seguro de querer conocer la respuesta… - es por ello… que quieres estar tanto tiempo con ella? Tanto que… nada, es igual.

-Tanto que qué?! – Kankuro acercó la mano de Gaara a su pecho… la apoyó suavemente, pero haciendo la presión necesaria para que el menor no pudiera retirarla… - tanto… que qué?

-… Es estúpido hablar de esto… yo…nunca he amado a nadie… - calló por un instante, pensando si esto era cierto o no… si era lo que él quería creer por venganza… o realmente nunca había sentido amor en su corazón…

-Que qué? no has terminado de preguntar… - Kankuro parecía no escuchar lo que decía Gaara… y esto irritaba al pequeño…

-Tanto que no puedes dedicarme ni unos míseros minutos a mí! Tanto que da igual lo que yo diga! Porque lo que importa es que ella esté feliz!! Tanto que da igual que el que esté llorando sea yo, lo importante es que la conozca porque será tu futura mujer! – Kankuro abrió los ojos sorprendido ante esto último... sujetó con fuerza las muñecas de Gaara, que estaba perdiendo el control, y lo acostó bruscamente sobre la cama, dejando sus brazos y sus piernas a los lados del cuerpo del pelirrojo, sin soltar sus muñecas, pero sujetándolas con más suavidad para no hacerle daño…

-Gaara… por favor… por qué me haces esto…? - Kankuro hablaba muy bajito, como para sí… pero aun así, el menor podía entenderle… Apoyó su frente en el hombre de Gaara – Cómo puedes ser tan egoísta… y como puedo quererte tanto sabiendo que lo eres… - Gaara se ruborizó un poco… "querer"… Kankuro le quería?

-No soy yo el que ha dicho… que los hermanos no podían ser como somos nosotros… - aunque la voz de Gaara fuera fría e insensible, incluso cruel, y su mirada transmitiese el deseo de acabar con la vida del mayor en ese preciso instante, el hecho de que recordara las palabras que Kankuro le había dedicado la noche anterior… significaba mucho… y que no las aceptase, significaba mucho más… - Ni soy yo el egoísta que no es capaz de dedicarle 5 minutos a responder algunas preguntas de su hermano… ni…

-Basta! - Kankuro no lo soportaba más, las palabras del Kazekage solo lo provocaban… -Ni qué?! eh?! – Ahora él también estaba perdiendo el control… ahora sí presionaba con fuerza las muñecas de Gaara, quien no parecía inmutarse por el dolor, pero sí sorprenderse porque hubiese alguien con el suficiente valor como para tratarlo de aquella manera, sabiendo que en cualquier momento podía hacerle un Sabaku Sōsō y quitárselo de encima. – Gaara… eres el narcisismo radical personalizado… - El menor arqueó lo que sería una ceja… le daba un poco igual aquel comentario, pero no entendía porqué se lo decía en ese preciso instante… entendía que antes era así… solo se amaba así mismo y no le importaba la vida de los demás… pero creía haber dejado claro que eso estaba cambiando… Kankuro apoyó de nuevo su cabeza en el hombro de Gaara… parecía no querer mirarlo a la cara… y poco a poco, fue disminuyendo la presión que ejercía en las muñecas del menor… - Amar no es solo pasar tiempo con alguien… es mucho más… Sí, es mucho más…

-Y qué más es? – Volvió a notar el corazón de su hermano mayor acelerarse… pero no le contestaba… solo había silencio… y oscuridad en aquella habitación…

-Yo no soy quien debe responderte a esa pregunta…

-Kankuro… - Gaara apartó, con un golpe seco y violento, una de las manos de su hermano, para dejar libre su muñeca derecha… Esto hizo que el moreno levantara la cabeza de su hombro, y lo mirara directamente a los ojos… El pelirrojo dirigió su mano ahora liberada al pecho del mayor… - un pecho fuerte, suave… - Un poco ruborizado por recordar el día que había visto al moreno sin camisa, limpiando la habitación, clavó su mirada afilada cual cuchillo pero tiernamente infantil al tratarse de su hermano… -Por qué te late así el corazón? – Definitivamente, Gaara no era de muchas palabras… pero las que decía eran armas de doble filo. Kankuro se había quedado petrificado…

-Mierda… mi corazón? Por qué me late así? Pues por ti, baka! Porque te tengo debajo de mí! Porque me estás preguntando qué es el amor! Porque quiero cogerte y … noooo!!!! – Gaara empezaba a impacientarse, Kankuro lo miraba un poco raro… sin decir nada… parecía una estatua… - Ahhh!!! Joder! Joder! Joder! Joder!!!! Invéntate algo!! Rápido! Es menor que tú! Se lo va a creer!

-Me vas a responder hoy? – Ahora la cara de Gaara lo decía todo: "responde o mueres"

-Eh… - Kankuro aclaró su garganta, debía hablar de forma segura para que el pelirrojo no durara de su palabra… - Pues porque tengo problemas de corazón, sí – Vaya… no me había dado cuenta de que… en realidad… no es mentira… no es un problema de corazón físico… pero tengo problemas de corazón, sip. – Y así, su expresión tornó a alegre, se sentía bien al no haber tenido que mentirle.

-Mientes.

-Quéeeeeee?!!! No miento! – Era sorprendente la deducción de Gaara. Ese chico era un demonio!!! Pero era… su demonio… – A ver, y por qué te iba a mentir yo en esta estupidez, listo?

-Porque siempre que te aclaras la garganta antes de hablar es porque vas a mentir y quieres sonar convincente… - No se lo podía creer, Kankuro estaba en shock, tan obvio era para su hermano? Siempre lo había sabido? – o para ligar… - dijo más bajito Gaara… - pero no es el caso, así que me estás mintiendo.

-No es verdad!! He mentido varias veces y no me he aclarado la garganta antes!! – Se hizo el silencio unos segundos… -Mierda… no tenía que haber dicho eso… aishhh…

-Lo primero: he dicho que cuando lo haces, es porque vas a mentir, no que siempre que vayas a mentir lo hagas… Y segundo: qué es eso de que has mentido varias veces? – Kankuro desvió la mirada… una mirada un tanto triste… se estaba metiendo en la boca del lobo y no conseguía salir… si seguía así… la relación entre su hermano y él acabaría mal… no… dejaría de existir… Gaara se percató de ello… le sorprendía ver a Kankuro confuso, solía estar muy seguro de sí mismo, tanto que le daba ganas de matarlo por tomar las riendas de todo…

-Tanto te cuesta responder a mis preguntas? – Gaara no había apartado la mano del pecho de Kankuro, por lo que notaba que el corazón le volvía a latir fuertemente… Después de unos minutos en silencio por parte de ambos… Kankuro acercó su mano a la de Gaara, apoyándola y evitando que la pudiera apartar de su pecho…

-Gaara… alguna vez… has sentido… que algo sube tu adrenalina… que te excita… y que… incluso… hace que pierdas… el control? – Kankuro dirigió una mirada ahora dulce y paternal al pelirrojo – Algo que, haga que se te ensordezcan los oídos… que la sangre se concentre… - Para… no lo va a entender… no puedes ser tú quien se lo explique…- "Y quién se lo enseñará? Tú?"; esas palabras de Temari retumbaron en su cabeza…

-Sí.

-… – Sí? Qué!??? SÍ LO HA SENTIDO?!!!! … quizás con Lee… - El pecho de Kankuro se aceleró aún más, Gaara se extrañó…

-Sí… cuando mataba a la gente… me excitaba. Me excitaba verlos intentando huir… y mucho más escuchar sus absurdas súplicas… La adrenalina aumentaba… y me hacía perder el control… cediéndoselo a Shukaku… - Tras una breve pausa, notó que su hermano lo miraba atónito… su corazón ya no latía tan bruscamente… pero esa mirada de incomprensión… a lo mejor no era a eso a lo que se refería… y tímidamente, más que nada por el temor de haber hecho el ridículo soltándole todo aquello… continuó - …era… a eso a lo que te referías…, no? – Kankuro esperó unos segundos aguantando, hasta que no pudo más y estalló a reír. Su típica risa envolvía ahora la habitación, carcajadas con una voz masculina y profunda… Gaara notó encenderse sus mejillas… - Se… se está riendo de mí!!?? Será...? Esta vez lo mato! – Con fuerza tomó la ropa del mayor, haciéndole jirones en la camisa, e hizo que se intercambiaran los puestos ante la mirada divertida del moreno; ahora él mandaba y Kankuro podía empezar a rezar lo que supiese… porque de ésta iba a salir muy mal parado.

-No creo que esté bien que te rías del Kazekage… - Dijo con voz desafiante, clavando su mirada aguamarina en la de su hermano… que no tardó mucho en volver a reír, lo que molestó enormemente al menor, que estaba apunto de estrangularlo allí mismo.

-Gaara! No me reía de ti! baka! JAJAJAJ – Gaara soltó un poco las prendas de Kankuro… se había tranquilizado algo al saber que por lo menos no había hecho el ridículo… - Es que ha sido tan surrealista… pareces un loco! Un paranoico! Y un esquizofrénico!!!

-Ya está, estás muerto…

-Noooo!! Espera!! Me refiero a que hablas de cosas que ya no sientes… y lo sigues transmitiendo como hace unos años!!! Ya no eres así, Gaara… y yo estoy seguro de ello… Estoy seguro de que pronto encontrarás… algo… que hará que tu adrenalina llegue al máximo… y que haga que esto de aquí – dijo casi en un susurro, a la vez que apoyaba un dedo en el corazón del pelirrojo – lata con tanta fuerza que des gracias de estar vivo… - Gaara miraba el dedo de Kankuro… y su corazón… callado… aquello le había parecido muy bonito… como un sueño… pero algo imposible…

-Algo que haga… latir mi corazón… y de gracias de estar vivo… - Gracias… Kankuro… - Le daba un poco de vergüenza agradecerle estas conversaciones a su hermano… pero es que el mayor nunca podría entender ( y él no se lo iba a explicar ) que necesitaba, como cualquier otra persona, hablar de estas cosas… tener a alguien que no pasase de él… que no le dijese que no pensara en ello… que le diera respuesta a algunas cosas básicas que parecía que solo él desconocía… - gracias por responder…

-Por qué eres tan endemoniadamente encantador??? Aun teniendo esa actitud prepotente y esos aires de superioridad… dan tantas ganas de protegerte… - Bueno… dime de qué querías hablar esta noche… pero antes… por favor… bájate de mí – que me estoy poniendo nervioso y ya que conseguí no responderte a por qué mi corazón late tan fuerte a tu lado, no quiero tener que explicarte por qué se me levanta cada vez que me tocas ¬¬

-Ah! – Gaara soltó a Kankuro y se levantó de la cama – Es igual, ya te he molestado lo suficiente, mejor me voy…

-Que no me molestas, enano! – Gaara lo miró cabreado, pero la sonrisa del mayor le quitó el enfado…

-Supongo que tendré que aceptar algunas imperfecciones de Kankuro.

-Venga, siéntate aquí y cuéntamelo. Mejor acuéstate así como estoy yo, se ven algunas estrellas por la ventana, y sé que te gusta mirar el cielo por las noches. – Gaara, sin cambiar su expresión, imitó a su hermano, y ambos se acostaron, dejando las piernas apoyadas en el suelo, pero con sus cuerpos totalmente colocados sobre las sábanas. – Venga, dime. –Kankuro no podía creer que hubiese conseguido tener a Gaara así a su lado… tan tranquilo…

-Primero que nada, si te ríes te mataré…

-Oh, venga, Gaara… por qué siempre me estás amenazando? No te gustaría tener una conversación familiar, dulce y comprensiva con tú único hermano masculino que…

-Es en serio, te mataré. – Gaara no dudó en cortar las estupideces que su hermano solía decir, le parecía algo serio, y lo que menos quería ahora era que Kankuro se riese de él en vez de responder a sus preguntas.

-Jop… vaaaaaalee, de todas formas, si es algún problema que tienes, no me iba a reír… que aquí todos creéis que soy un cabrón o algo…

-Kankuro… por favor… habla bien… me dan ganas de matarte… - El moreno tragó saliva… ya iban dos que le decía que quería matarlo, a la tercera no la contaba; con decisión y haciéndose el hermano mayor, prosiguió.

-Venga, suéltalo. – Ambos miraban al techo… en completo silencio… no se sabe cuánto pasó hasta que Gaara decidió hablar, pero Kankuro estaba seguro de que él no se movería de allí hasta conseguir solucionar los problemas que el menor tuviera, ni le agobiaría ni le metería prisas… había una extraña compenetración entre ellos… Gaara se tomó su tiempo, sabía que su hermano no se lo reprocharía… aunque no conseguía entender el porqué. De pronto… el pelirrojo soltó una frase, la escupió, como si por fin pudiera sacarla de él y no quisiera que se quedara por más tiempo en su interior.

-Quería estar con Lee para comprobar qué era el amor… porque me ha pedido una cita y se supone que los enamorados las tienen; necesito saber qué se hace en las citas. Ya está. - … no había más… ni menos… solo aquella frase… que atravesó como una estaca el corazón de Kankuro… como un puñal que se retorcía en su interior para asegurarse bien de haberlo desgarrado. – Ah! Y la cita será esta noche. – Gaara concluyó con la guinda del pastel, giró su cara hacia Kankuro, clavando su tentadora mirada en el mayor, que seguía mirando al techo, más tenso que nunca. El moreno respiró profundamente y cerró los ojos un instante, tenía un par de segundos para aclarar sus ideas… lo que dijese o hiciese de aquí en adelante marcarían un antes y un después en la vida de aquel dulce pelirrojo al que amaba.

Kankuro: TT

Nakayoshichan: ''

Gaara: Es para hoy.

Kankuro: TT

Lee?

Kankuro: ¬¬

Nakayoshichan: pues eso, no? sudores