Ninguno de estos personajes es mio son de Meyer, si me invento uno que otro no pasará de ser cajera o algo así
CAPITULO 7:No, tu no.
Desconecte finalmente el móvil, y por primera vez lo prendí, era taaan bonito, toqué su suave pantalla y en ese mismo momento empezó a vibrar como loco, rompiendo instantáneamente la frágil conexión y cariño que le había empezado a tener al estúpido aparato.
En resumen tenía cuarenta y dos llamadas de un mismo número lo cual era imposible, nadie, absolutamente nadie tenía mi número, porque era completamente nuevo, aunque por lo que sabía puede que alguien este desesperado buscando a un ser querido y se equivocó de número, sintiéndome caritativa devolví la llamada.
- mmm – un gruñido me devolvió mi hola dubitativo, sin duda estaba durmiendo, claro la mayoría de la gente que no estudia o trabaja duerme a las ocho de la mañana.
- err, disculpe por la hora, pero he recibido muchas llamadas… - sentí como una voz masculina pedía el teléfono -… de este número – me llegó un "maldición Leah dame el jodido teléfono" sonidos de movimientos bruscos contra el teléfono y luego la voz masculina estaba ahí – hola chica torpe y desconocida, ¿has tenido algún problema con el móvil?
No podía creerlo, así que por eso me llamaba tanto, por si tenía problemas con el jodido móvil! – no me jodas y no, no he tenido ningún problema, muchas gracias por preguntar, no sabía que además de hacer una que otra película trabajas en el servicio a clientes en tu tiempo libre – estaba a punto de cortar la comunicación cuando el volvió a hablar de nuevo – y entonces porque jodidas mierdas no me contestas - rugió de forma bastante animal.
-Hey, a mí no me ladras de esa forma – sostuve el celular con más fuerzas contra mi oído - ¿Por qué me llamaste? Y ¿Cómo demonios tienes mi número?
- Bueno veamos ¿Quién te pago el celular? Yo ¿Quién es el que tienes todo el derecho de tener tu número y llamarte todo lo que quiera sin tener algún motivo? Mira que coincidencia otra vez yo, chica es muy temprano como para que hagas preguntas tontas ¿no crees?
Aparte el teléfono hasta que ya no pude escuchar el sonido de su respiración a través de la línea telefónica y mire al objeto como si lo pudiera tostar pero en cambio solo me resigne a colgar, el punto es que empezó a vibrar antes de que llegara a mi bolsillo trasero del jeans, rodé los ojos mientras tomaba mi mochila y dejaba el departamento. Los chicos no estaban en la sala de estar, supuse que deberían estar durmiendo por lo tarde que nos acostamos anoche.
Evite el ascensor, hace días alguien había quedado atrapado por horas, lo habían arreglado pero, no fue suficiente como para que alguien en el edificio lo ocupara nuevamente. Las escaleras de emergencia, por ahora eran una buena alternativa – Mierda – el puto celular no había dejado de vibrar – Aló – me las arregle para decir mientras bajaba las escaleras.
- Sabes jamás me has dicho tu nombre, chica. – escuche la voz juguetona al otro lado de la línea.
- Sabes – le dije en el mismo tono - no tengo tiempo para ti ahora, la gente común y corriente, tiene que hacer cosas. Cosas reales, como ir a clases por ejemplo. Voy a cortar – avise.
-Espera, quería saber si has tomado una decisión, por lo de ayer – su voz ya no era de broma, pero tampoco destilaba seriedad. – digo, sé que te fuiste, y sé que fui un idiota, pero…
- fuiste un idiota, y si me fui, ni si quiero lo he considerado, es un no rotundo. La gente te puede decir que no, y sé que es duro, que no estás acostumbrado, pero lo lamento – finalmente salí al exterior, hacía calor para que fueran pasado las ocho de la mañana.
- Soy capaz de darte cualquier cosa a cambio, lo que quieras, en serio… sabes que puedo. Te necesito desconocida.
- Bella, me llamo Isabella – susurré – y no puedes darme lo que quiero, así que tampoco tú lo tendrás de mí. No tengo nada que ganar de esto – y corté.
Seguí caminando, después de todo iba a mi primer día de clases de universidad. Un estupendo comienzo de día.
Las clases eran… Geniales. Me dije por… tal vez séptima vez de regreso al departamento. Creo que mi nueva vida fue lo mejor que pude hacer, huir de todo y crear nuevas experiencias en otro lugar, era lo que tenía que hacer. Si. Fue. Lo. Mejor.
Mi alarma sonó, eran las siete de la tarde, hora de tomar el anti depresor. Tomé el tubo de color naranjo, vi las píldoras, quedaban pocas… se supone que volvería a la consulta del psiquiatra en tres meses para que me dijera si tengo que seguirlas tomando o no, ya casi esos tres meses terminaban y no pensaba volver por un estúpido frasco naranjo. Volví a guardar las píldoras en mi chaqueta, hoy me había sentido bien, estos últimos días me había sentido mejor. Había dejado de tomar las pastillas para dormir, que de por si antes no servían demasiado. Ahora si dormía, veamos si podía estar sin estas también, sería un logro.
Alguien tomo mi brazo, me di vuelta alarmada. – No, tu no. No de nuevo. – me senté en una banca y él se sentó a mi lado.
-Bella, por favor solo di que si – puso esa sonrisa de niño nuevamente, estaba estrujando todo su talento, *estas en problemas!* Me dijo esa mini voz en mi interior.
- Isabella, para ti, no te he dado tal confianza, señor Black – me sentí ridícula ante eso en el mismo momento que lo iba diciendo. Si soy idiota.
- huy – se río – alguien se puso formal, no importa. No me tienes que dar la confianza, te llamaré como a mí se me dé la gana, hay libertad de expresión ¿sabes? Así que Bella, que puedo hacer por ti para que me ayudas en este pequeño tema, sabes el director está volviendo loco a mi representante y él me amenaza con que si antes de este viernes no me busco una chica según mis parámetros, el me elegirá una.
- ¿y que tiene eso de malo? – me pare de la banca y seguí caminando, Jacob me alcanzo rápidamente, y con gracia aminoro su paso para igualarlo con el mío.
- Que la última vez se hizo de casamentero con Leah, créeme ella es sexy, pero da miedo, además sigue pensando que todos los hombres son basura y mi representante le dio una llave de mi casa, y cuando ella se instala no hay como sacarla, no necesito otra de esas. Créeme, no necesito, ni puedo con otra de esas. Te pido oficialmente perdón por lo de bueno hoy en la mañana ayer, fui un idiota, lo siento… - tuve la sensación de que estaba hablando en serio sobre eso pero no quise seguir por ahí, me hacía sentir más cómoda el molestoso Jacob Black no el serio, de ninguna forma el serio.
- Tengo la leve sensación que se te olvida el hecho de que todo es acerca de fingir, te lo tomas bastante en serio lo de buscar una supuesta novia. – le dije dispuesta a tomarle un poco el pelo. – lo que digo es que pareciera que te tomas muchas molestias para ello.
Se encogió levemente de hombros – Prefiero que la chica sea de mi agrado, después de todo tengo que llevarla a cenar, dejarla entras en mi casa, y hacer como que estoy perdidamente enamorado de ella.
- Eres actor – le dije para que dejará de lloriquear.
- Y uno de los mejores, mi querida Bella, pero aunque pueda actuar muy bien, soy de la filosofía de que no todo es trabajo en la vida, no quiero estar actuando fuera del set de grabación me resulta incómodo y bastante fuera de lugar.
Eso aunque me molestará me hacía sentido, suspiré – ¿qué pasaría si dijera que sí? – pisotee la punta de mis zapatillas.
- hablando de una loca suposición solamente ¿cierto? – me pregunto
-Sep, no pienso decirte que sí, pero que pasaría, que tendría que hacer. – me detuve, estábamos en frente de mi edificio.
- ¿Aquí es donde vives? – Asentí – ¿sola? – Negué - ¿estas soltera cierto? – asentí de nuevo.
- Eso es bueno, porque no me sentiré culpable por esto – antes de entender porque lo decía, sentí sus manos sujetando mis mejillas, manteniendo mi cabeza en su lugar, y solo pude ver sus ojos negros antes de que el me besará… si, me beso… y yo lo besé, bueno nos besamos. Y luego el solo se alejó y sonrió con esa sonrisa suya baja bragas que le sale tan bien. – Esto tendrías que hacer si dijeras que sí, Bella. Fue bastante bueno besarte – mi cara ardía, que se puede contestar a eso, emmm si, lo mismo digo, lo malo es que me siento culpable por que sigo pensando que estoy con mi novio muerto… Sip, eso es bastante patético, guardaré silencio y no diré nada… nadita, nada de nada. Solo me di vuelta y entre al edificio como si el diablo corriera tras mis pasos.
Hola, siento la demora... este capitulo lo tenía listo hace como dos semanas pero entre pruebas y todo eso ni me acordaba de subirlo :c
Sé que no tengo muchos adeptos que me lean esta pequeña historia, ni siquiera sé yo misma de que va aún, pero de seguro tendrá un desenlace lleno de drama y dolor xD ok no.
solo quiero unos reviews, me conformo con pocos. :D
Con Cariño Abby.-
