High School DxD
Tomo I
Inicia La Historia
Parte I
El cielo era rojo.
Rojo como su cabello.
Aquel cielo que veía a través de sus zafiros ojos era color carmesí, un intenso y bello color rojo carmesí.
Rías Gremory estaba parada debajo de ese extraño cielo.
No había nadie a su lado.
Ni su familia, nobleza, amigos… ni siquiera el amor de su vida estaba junto a ella en ese momento.
¿Cómo había llegado a ese lugar?
La heredera del clan Gremory no lograba responder esa pregunta que la carcomía por dentro, estaría segura allí, podría haber llegado sin darse cuenta a territorio enemigo donde intentarían atacarla.
Pero a pesar de que ese lugar tenía una apariencia sombría no transmitía miedo ni soledad.
Eso la extrañaba enormemente.
Sin saber que hacer comenzó a caminar en línea recta.
No ganaría nada quedándose parada en un mismo sitio, tenía que ver que había más adelante, no podía quedarse estancada en ese lugar por siempre.
Sin embargo cada paso que daba no la llevaba a ningún sitio, sin importar cuanto terminaba no se movía de ese mismo lugar.
Después de al menos caminar por 10 minutos Rías vio una roca cerca de su ubicación, esa misma roca ya estaba mucho tiempo antes de haber empezado a caminar y por ende ya debería haberla dejado atrás hace mucho.
Pero aun así la roca seguía ahí.
No se había movido ni un solo centímetro, o era ella la que no se había movido de su ubicación a pesar de que su cerebro le dijera lo contrario.
A la única conclusión que pudo llegar es que este extraño lugar donde apareció de la nada era… un sueño.
Un sueño creado por si misma del cual no podía despertar sin importar lo que hiciera.
— ¡Te diste cuenta! — Hablo una voz femenina.
Sorprendiéndola.
Haciendo que volteara de improviso.
Visualizando a una mujer de aspecto joven que vestía un lujoso vestido color negro anochecer.
El largo cabello rubio de la mujer baila con las ondas del viento.
Sin embargo Rías se extrañó por una razón.
No podía ver el rostro de aquella mujer sin importar cuanto lo intentara.
Era como si un resplandor blanco le tapara el rostro.
Por unos momentos la heredera del clan Gremory lo asocio a la clásica censura que le impedía al público ver una serie de contenido fuerte en el día.
— ¿Quién… eres? — Pregunto Rías con lentitud.
— Quien soy, es gracioso que tú lo preguntes — Respondió la mujer.
Alzando las manos al cielo.
Expulsando una gigantesca cantidad de energía.
Pero Rías no se sentía intimidada.
Lo normal sería sentir miedo o siquiera algún nervio al estar frente a una persona que jamás has visto en tu vida, sin embargo la joven Gremory no sentía ese sentimiento.
Es más.
Por más ilógico que sonara, a pesar de que ella no conocía a esa mujer algo dentro de su pecho le afirmaba lo contrario, un cálido sentimiento albergado en su alma le afirmaba que ella conocía a esa persona de largo y brillante cabello rubio.
— Te falta poco — Dijo la rubia.
— ¿A qué te refieres? — Le pregunto Rías.
— Aun no puedes usar tu poder sin embargo ya puedes empezar a manifestarlo pequeña — Explico la rubia con calma.
— Mi poder — Rías subió la palma de su mano y sin darse cuenta la impregno con poder de la destrucción.
— Aún no está listo, solo falta un fuerte sentimiento que lo active y que el rojo encuentre las joyas — Hablo nuevamente la mujer.
— Sentimiento, rojo, joyas — Repitió Rías con confusión — ¿Por favor dime de que hablas?
La mujer se acercó caminando hacia la pelirroja.
Abrió los brazos y la atrajo hacia su pecho.
La estaba abrazando y cuando Rías sintió el calor de esa mujer pudo compararlo como el cálido abrazo maternal de una madre a una hija.
— Me gusta tu cabello, es rojo… rojo carmesí como nuestro poder — Le dijo la rubia soltándola lentamente — Espero el día que despiertes… mi linda heredera.
— Tu nombre… por favor dime tu nombre — Le pidió Rías a la rubia.
Asintiendo al pedido de la joven la mujer de cabello rubio movió sus labios, pero la pelirroja fue incapaz de escuchar una sola palabra de parte de la hermosa mujer de largo cabello rubio.
Rías Gremory despertó de su sueño.
Estaba agitada y su cuerpo temblaba.
Topándose con una figura muy conocida para ella.
El solo hecho de verla hacía que se tranquilizara enormemente, no sabía explicarlo pero el simple hecho de tocarlo su cuerpo lograba sentir la calidez que transmitía y eso la calmaba.
Issei Hyodo era el amor de su vida y la persona que había escogido para pasar toda la eternidad.
Jamás se arrepentiría de haber tomado esa decisión.
Ella lo amaba con locura y ese amor en vez de disminuir se incrementaba por cada segundo que pasaba.
Actualmente estaban en la habitación del castaño.
Ella estaba desnuda y el joven solo bestia una bóxer, Rías sabía que si su novio se desnudaba en la misma cama que ella el poco autocontrol que poseía se iría inmediatamente.
Issei quería primero conocer a sus padres antes de dar ese paso en la relación, esa era una de las cosas que amaba del chico, cuando tomaba una decisión no la rompía por nada.
El castaño era un caballero.
Su príncipe… el príncipe azul que siempre deseo tener a su lado.
Lentamente movió su cuerpo para abrazar el pecho del chico, Issei dormía tranquilamente y ella no lo quería despertar.
Rías disfrutaba enormemente el ver el rostro de Issei cuando dormía, según ella el castaño parecía un tierno bebe recién nacido.
Eso la llevo a pensar.
Si tenía un hijo con Issei como sería el pequeño.
Tendría el cabello castaño o rojo carmesí.
Sus ojos serian color miel o azul zafiro.
Sus características faciales serian japonesas u extranjeras como las de ellas. La pelirroja deseaba enormemente que cuando ese bebe llegara fuera una unión perfecta de ambos.
Dejando sus pensamientos de lado aún era de madrugada y faltaban horas para que la academia comenzara.
Estaban a inicios de febrero, hace ya un mes termino la época navideña y las clases habían comenzado hace mucho.
En menos de 5 meses saldrían de vacaciones de verano y posteriormente iniciaría el tercer año como estudiante de la academia Kuoh.
Sus parpados se fueron cerrando lentamente.
El sueño invadía su cuerpo por segundaba vez.
Ella estaba 100% segura que ahora no tendría pesadillas, estaba abrazada con fuerza al pecho de su novio y solo con eso se sentía sumamente protegida.
Sin esperar más tiempo callo por segunda vez en los brazos de Morfeo.
Horas Después…
— [¡DESPIERTA!, ¡DESPIERTA!, SI NO TE DESPIERTAS VOY A… BESARTE]
El despertador propiedad de Issei Hyodo despertó a la joven pareja.
El castaño no podía afirmarlo pero estaba casi seguro que ese despertador estaba hecho con poder demoniaco porque cuando Rías se quedaba a dormir con él siempre era despertado por esa hermosa voz.
Pero cuando estaba solo siempre se despertaba asustado y alterado porque el despertador lo amenazaba con matarlo.
En su mente se propuso averiguar en algún momento la verdad de aquel despertador.
— Unnn — Issei oyó una dulce voz.
Giro su cabeza y encontró justo a su lado a la mujer que robo hace unos meses su corazón.
—…Suu ~ suu…
Una chica de cabello carmesí.
Rías Gremory dormía tranquilamente a su lado y estaba abrazando con ternura su pecho.
El castaño toco con su dedo la mejilla de la joven la cual al sentir el tacto del chico arrugo tiernamente su nariz en señal que estaba por despertar.
Al cabo de unos cortos segundos Rías abrió sus radiantes ojos color zafiro y soltó el pecho del castaño.
La hermosa joven estiro su cuerpo y peino a un lado con sus manos su reluciente y único cabello carmesí.
— ¡Buenos días Issei! — Dijo Rías bostezando levemente.
— ¡Buenos días Rías! — Le dijo el castaño mientras estiraba su cuerpo.
Ambos se vieron fijamente unos momentos.
Perdiéndose completamente en la mirada del otro.
— ¡Issei, Rías-chan el desayuno está listo! — La voz de Ana llego al cuarto del castaño y fue escuchado por la pareja de adolescentes.
Creo que tenemos que bajar — Comento el castaño.
Bajándose de la cama.
Vistiéndose con el uniforme de la academia.
— Si, tienes razón, no podemos dejar a Oka-sama — Concordó la pelirroja que al igual que el castaño comenzó a vestirse con el uniforme femenino de la academia Kuoh.
Al estar listos salieron de la habitación del castaño.
Bajaron por las escaleras.
Entraron a la cocina y como siempre estaba Ana Hyodo sirviendo el desayuno mientras Yusuke Hyodo tomaba una taza de café caliente y leía el periódico que le fue entregado por el repartidor en la mañana.
— Ara, Rías-chan ¡Buenos días! — Saludo Ana a la pelirroja.
— ¡Buenos días! Oka-sama de verdad lamento mucho no haberme despertado antes para ayudarla — Dijo Rías — Mañana la ayudare sin falta.
— No te preocupes, cuando duermes con Issei se te olvida todo el mundo — Dijo Ana con picardía — Jamás me molestaría, además dentro de unos años ustedes me darán un enorme regalo.
— ¿Cuál regalo? — Pregunto Issei sentándose en la silla justo al lado de Rías.
— Por supuesto un nieto — Respondió con normalidad la castaña.
— ¡Oka-san! — Exclamo su hijo — Eso no se dice así.
— Si claro, si logran esperar a graduarse de la universidad seria mucho tiempo — Rebatió su madre.
Después de esa conversación los cuatro integrantes de la familia Hyodo incluyendo a Rías porque Ana afirmo que ahora era su hija legal y por ende contaba como una Hyodo comenzaron a desayunar.
En 30 minutos iniciarían las clases.
El castaño y la pelirroja terminaron de desayunar prácticamente al mismo tiempo.
Ambos se levantaron de la mesa con los platos en las manos.
Fuero a la cocina e inmediatamente regresaron.
— Nos vemos — Se despidió Issei.
— Adiós Oka-sama, Otou-sama — Se despidió Rías.
Saliendo de la casa Hyodo.
Encaminándose a la academia Kuoh.
— Rías tengo que pasar primero por un lugar — Aviso el castaño desviándose del camino — Puedes adelantarte por favor.
— Claro, por cierto Issei, quería preguntarte algo — Pregunto la pelirroja.
— ¿Qué seria? — El castaño parecía intrigado.
— Puedo llamarte Ise en privado — Pidió la pelirroja.
— Por supuesto, no me molesta que mi novia me dé un mote cariñoso — Respondió el castaño — Nos vemos luego.
— Si, nos vemos después — Dijo Rías con alegría.
Separándose de la pelirroja.
Adentrándose en otra calle opuesta a la que siempre utilizaba para ir a la academia.
Sacando su teléfono celular.
Marcando cierto número telefónico.
— "Hola, habla Azazel" — El castaño rodo los ojos, solo ese hombre diría su nombre con tanta facilidad.
— Azazel, estuve averiguando y descubrí algo que no te va a gustar.
— "¿Qué seria eso?"
— No te lo puedo decir ahora, pero quería preguntarte algo, si los caídos empiezan a molestarme… puedo matarlos ¿Verdad?
El Cadre guardo silencio unos momentos.
A través de la línea telefónica el castaño escucho como suspiraba, pero no porque pensara en la respuesta, Issei sabía que Azazel apenas se estaba levantando de la cama.
— "Claro, si son traídos mátalos"
— Así tan fácil, no pensaras unos momentos porque son de tu bando Azazel.
— "Para nada, si se atreven a traicionarme y tú no los matas… lo hare yo personalmente"
— Entiendo, eso era todo.
Issei cortó la llamada telefónica y guardo el teléfono en su bolsillo.
Quedaban 8 minutos antes que las clases iniciaran.
Revisando que no hubiera civiles cerca, viendo que no había nadie en la calle.
De un solo impulso el castaño salió disparado a una alta velocidad.
No quería volver a ir al consejo estudiantil como estudiante problema, así que lo mejor era apresurarse.
Al cabo de 4 minutos llego a la academia Kuoh.
Sona y Tsubaki no habían llegado a la entrada ya que faltaban 4 minutos antes de que pudieran sancionar a un estudiante por retardo.
Suspirando con felicidad.
Se había quitado un peso de encima.
Acomodando el uniforme que se había desarreglado un poco al haber corrido tan rápido.
Peino su cabello castaño nuevamente.
Issei Hyodo se adentró en las instalaciones de la academia Kuoh para iniciar otro día de clases.
Parte II
1° año.
Clase B.
Issei Hyodo esperaba impacientemente que se hicieran las 4:00 PM para retirarse.
El club de Kendo estaba siendo remodelado así que por los próximos 2 meses no habría prácticas y ahora tenía la tarde libre.
A través de la ventana que quedaba al lado de su asiento veía como los chicos pertenecientes a diferentes clubes se preparaban para empezar sus prácticas diarias.
Ellos podían salir 30 minutos antes para preparar sus clubes pero los que no pertenecían a uno tenían que quedarse hasta la hora exacta de salida.
— Issei — Lo llamo un estudiante de su clase.
Con desgano el castaño volteo y coloco una forzada sonrisa.
— Hola, ¿Qué deseas matsuda-san? — Pregunto Issei.
Ese chico era miembro elite del dúo pervertido de la academia Kuoh.
Issei le recorrió un escalofrió por su espalda, no se imaginaba siendo de esa forma, posiblemente en alguna loca dimensión paralela lo era pero en este no y no quería serlo tampoco.
— Dime Issei, ¿Quieres ir conmigo y motohama a ver videos Ecchi? — Pregunto el matsuda.
— ¡Eh!... por supuesto que no — Respondió inmediatamente el castaño
— Entonces es cierto, eras gay — Dijo Matsuda.
— Atrévete a decir eso otra vez y te rompo la cara — Le advirtió el castaño.
— ¡Entonces porque no quieres, todo hombre sano en la edad de la adolescencia tiene deseos de ver videos ecchi! — Exclamo el chico ofendido.
Una parte de lo que decía el estudiante era cierta.
Todo hombre cuando llegaba a la edad de la adolescencia comenzaba a sentir curiosidad por el sexo opuesto.
Pero este no era el caso del castaño.
Vivir prácticamente con una pelirroja que duerme desnuda contigo toda la noche era suficiente para que esa curiosidad se esfumara.
— ¿De qué hablan? — Pregunto una voz femenina.
Otra persona que Issei conocía como estudiante de la clase.
Aika Kiryuu, una joven castaña que portaba gafas y aunque ella lo negara era tan o más pervertida que el dúo de la academia.
— "Denme un respiro" — Pensó el castaño — Kiryuu-san, ¿Cómo está?
— Muy bien Hyodo, están hablando de cosas pervertidas ¿Verdad? — Pregunto la castaña con malicia.
— Él está hablando de ese tema, a mí no me incumbas por favor — Pidió Issei viendo fijamente el reloj de la pared del salón.
Bueno, solo quería decirles que…
El timbre que señalaba el final de las clases sonó.
Como una bala Issei salió disparado del salón de clases.
— ¿Qué le pasa a Hyodo? — Pregunto Kiryuu con duda.
— Quien sabe — Respondió Matsuda con la misma curiosidad.
No era que Issei no quisiera hablar con ellos, siempre lo hacía solo que esta vez era diferente.
Desde la mañana unas presencias lo estuvieron fastidiando y eso no era bueno.
Era peligroso.
Si sus suposiciones eran ciertas, Ángeles Caídos habían invado la ciudad de Kuoh sin permiso del gobernador general de Grigori Azazel.
Es decir, eran traidores de Grigori lo cual era peligroso para los humanos indefensos.
Con rapidez se dirigió al parque ya que de allí provino la presencia, pero cuando llego ya no había nada.
La presencia se había esfumado.
Pero había algo que extraño al castaño, la presencia que sintió fue muy fuerte para pertenecer a Ángeles Caídos de nivel bajo o medio, la presencia estaba oculta pero él sabía perfectamente como sentirlas gracias a Ddraig.
Sin embargo la presencia se había ido completamente.
Ya no había rastro alguno de ella.
— ¡Kya! — Un lindo grito femenino llego a los oídos de Issei.
Con preocupación el castaño fue a auxiliar a la responsable.
Topándose con una escena que le pareció algo… única.
Una joven de cabello rubio y resaltantes ojos verde jade estaba tirada en el suelo, esa misma joven vestía un clásico atuendo de monja color negro.
A su lado estaba una maleta marrón abierta, seguro que al momento de caer el impacto produjo que se abriera y el contenido se esparciera por el suelo.
— ¿Están bien? — Le pregunto el castaño a la monja rubia — Si te duele algo podría llevarte al médico.
La rubia se puso con cuidado de pie.
— No me duele nada señor, de verdad muchas gracias por ayudarme — Mientras sacudía su ropa la rubia respondió — ¿Qué bueno que hay siervos del señor en esta ciudad?
Al escuchar la respuesta Issei se dio cuenta que era extranjera, obviamente su tono de voz y características faciales daban a entender que no era Japonés, pero había casos como el de Rías que a pesar de ser extranjera hablaba perfectamente el idioma del país.
— Me alegro entonces, por cierto ¿Qué hace usted por aquí? — Pregunto nuevamente el castaño.
— Me trasladaron a esta iglesia, vengo de Italia, por cierto mi nombre es Asia… Asia Argento — Se presentó la rubia.
— El mío es Issei Hyodo — Dijo el castaño — Si tiene inconvenientes no dudes en pedir ayuda.
— Muchas gracias Issei-san — Agradeció la rubia — Podría mostrarme el camino a la iglesia, acabo de llegar pero ya estoy perdida.
— Claro, no tengo inconveniente — Acepto el castaño.
Ayudando a la rubia a guardar las ropas que se esparcieron por el piso.
Issei no se dio cuenta pero Asia estaba sumamente sonroja al ver cómo sin siquiera fijarse el castaño tomo su ropa interior y la guardo en la maleta con mucha naturalidad.
Cuando estaban por irse los jóvenes escucharon el llanto de un niño pequeño cerca de ellos.
Issei y Asia fuero a ver como estaban y descubrieron que el niño se calló de su bicicleta y ahora poseía un raspón en su rodilla, ese raspón era el responsable del llanto.
Asia se agallo junto al niño y dijo.
— Los niños valientes no lloran.
— Onee-chan — El niño le hiso caso a las palabras dichas por Asia y contuvo su llanto.
Asia junto las palmas de sus manos y un par de dos anillos aparecieron en un dedo de cada mano.
Al estar las palmas juntas una leve luz verde comenzó a ser visible, esa misma luz comenzó a cicatrizar la herida del pequeño niño y en cuestiones de segundo el raspón había desaparecido.
Issei se dio cuenta en ese momento que Asia poseía un [Sacred Gear]
La madre del niño acababa de llegar pero aun así vio todo lo que ocurrió, poniendo una expresión de susto jalo la mano del niño y se lo llevo de allí.
Pero antes de irse el niño grito.
— ¡Gracias Onee-chan!
Asia volteo a ver a Issei porque no entendía lo dicho por el niño.
— Dijo gracias hermana, te estaba agradeciendo por tu cuidado — Le tradujo el castaño.
— Qué bueno, me alegro que este bien — Asia puso sus manos en su pecho — Este poder me fue entregado por dios, es un [Sacred Gear] que obtuve cuando era niña, su nombre es [Twilight Healing] y me permite curar cualquier herida.
— Eso es grandioso Asia, eres fabulosa — La alabo el castaño — No solo eres una monja joven sino que también posees esa habilidad, eres absolutamente increíble.
Asia se sonrojo al ser alagada por Issei.
— E-Este, Issei-san… podemos ir a la iglesia — Pidió la joven rubia sumamente avergonzada y sonrojada.
— Claro, te llevare enseguida — Respondió el castaño.
Ya que con anterioridad habían ordenado la maleta de la rubia. El castaño tomo la maleta entre sus manos y la cargo para que Asia no cargara con ese peso.
En todo el tiempo que llevaba como habitante de Kuoh nunca fue a la iglesia pero eso no significaba que no supiera donde estaba.
Después de unos minutos había llegado junto a Asia a la iglesia de Kuoh. El castaño se percató como el lugar estaba un poco lúgubre y oscuro pero le termino restando importancia.
— Es aquí — Señalo Issei.
La rubia tomo su maleta y se inclinó frente a él castaño como agradecimiento.
— Issei-san muchas gracias, no hubiera podido llegar sin usted — Dijo Asia levantándose — No le gustaría pasar y tomar una taza de té conmigo.
— Perdón, pero tengo asuntos que atender en estos momentos, pero prometo que será otro día Asia — Le respondió Issei con una sonrisa.
Despidiéndose de la rubia el castaño volvió al centro de la ciudad de Kuoh. Quería ver si sentía otra vez la misma presencia que sintió hace unas horas, pero sin importar cuanto espero la presencia no regreso.
Al ver como no lograría nada en ese lugar Issei decidió ir a des estresar su mente en los juegos de árcade.
7:00 PM.
El sol se había ocultado y el atardecer paso ya hace mucho.
La noche reinaba actualmente.
Issei Hyodo salía del centro comercial con una bebida en mano.
Tuvo una buena racha en los juegos y por eso duro 2 horas jugando sin parar, tenía semanas sin venir y la buena racha le callo de maravilla, no podía quejarse de su suerte.
Un atajo para llegar más rápido a su hogar era a través del parque.
Pero por alguna razón la entrada parecía bloqueada y ninguna persona parecía notarlo, pero en el parque alguien había instalado una barrera para impedirles el paso a las personas.
[Boosted Gear]
El guantelete rojo que representaba el [Boosted Gear] se materializó en el brazo derecho de Issei.
La barrera era de bajo nivel y con un solo toque del guantelete esa barrera desaparecería, el castaño también podría romperla con su magia pero sus reservas eran tan bajas que solo usaba magia para invocar armamento de su dimensión personal.
— [Que ocurre compañero] — Pregunto Ddraig extrañado al ser llamado de repente — [Pasa algo malo]
— No es nada de qué preocuparse, es solo que justo al frente hay una barrera que quiero destruir — Explico el castaño — Podrías hacerme los honores compañero.
El Dragón asintió en la mente del castaño.
Issei poso el guantelete en una parte de la barrera, justo al momento de hacerlo la joya verde que poseía en el medio brillo e inmediatamente la barrera se rompió en miles de pedazos que solo un usuario que usara magia podría percibir.
Dentro De La Barrera…
Tirada en el suelo.
Muerta de miedo.
Una joven estudiante de la academia Kuoh veía sin poder creer lo que sus ojos le permitían visualizar.
La estudiante era un joven de cabello castaño atado en dos lisas coletas y poseía unos ojos color castaño claros.
Su nombre era Murayama.
Actualmente estaba en el suelo del parque incapaz de moverse.
Sus piernas estaban rotas.
Era un milagro que pudiera siquiera seguir consiente con semejante dolor.
— Veamos, ya me canse de jugar contigo humana — Hablo un hombre adulto que vestía un traje negro y sobrero de copa — Es hora de eliminarte.
— ¿Por…que? — Ella no sabía porque estaba recibiendo tal castigo.
— No me culpes a mí, si buscas un responsable maldice al Dios que te obsequio ese [Sacred Gear] en tu cuerpo — Explico el hombre.
— ¡Sacred!… ¿Qué? — Repitió Murayama confundida.
De la espalda del mismo salieron como si se trátese de un truco de magia 4 pares de alas negras, dos en cada lado.
Ese hombre era un Ángel Caído.
En su mano derecha se creó en cuestión de segundos lo que parecía ser a simple vista una lanza hecha de luz.
— ¡Muere!... — Sentencio el Caído.
Lanzando hacía la joven castaña la lanza hecha únicamente de luz.
Murayama estaba asustada.
Por su mente pasaron todos los momentos que vivió hasta hoy, sus días felices y negro, ella no quería morir, quería seguir viviendo y disfrutando de la vida.
Deseaba seguir viviendo.
— ¡AYUDENME! — Grito a todo pulmón con sus fuerzas restantes.
— ¡Tú deseo, será cumplido — Una voz masculina respondió a su espalda.
Issei Hyodo había logrado ingresar al interior de la barrera y con rapidez localizo a Murayama.
El castaño se puso al frente de la joven castaña.
La lanza de luz ahora iba a impactar directamente en el cuerpo de Issei.
Sin embargo, una confiada sonrisa adorno los labios del castaño.
Issei alzo su brazo derecho y de golpe lo bajo su brazo de forma horizontal.
Destruyendo fácilmente aquella lanza hecha de energía sagrada.
— ¿Q-Qué? — El Caído estaba sorprendido, un simple humano había eliminado su lanza de luz.
Issei dio un paso al frente para encararlo.
— La barrera fue destruida, dentro de poco vendrás los Demonios, ¿Quieres esperarlos Ángel Caído-san?
El hombre chasqueo su lengua con molestia.
No quería enfrentar a los Demonios el solo.
Sin más que hacer alzo sus alas al cielo y desapareció de aquella escena.
— Murayama-san, ¿Esta bien? — Pregunto Issei acercándose al cuerpo caído de la castaña.
— I-Issei…kun — Murmuro Murayama cayendo inconsciente.
Ella sabía quién era el castaño porque juntos practicaban en el club de Kendo cada tarde. Es decir, eran compañeros.
Había aguantado mucho.
Ella era una humana que no conocía nada del mundo sobrenatural, pero aun así logro soportar y mantener la conciencia frente a un Ángel Caído, Issei reconoció su valía en ese momento.
Issei saco de la chaqueta de su uniforme un folleto entregado personalmente por la pelirroja.
Ella se lo había dado al castaño por si se presentaba una ocasión donde necesitara llamarla y así ella podría acudir inmediatamente.
Issei activo el folleto y al cabo de unos segundos Rías Gremory apareció justo al lado del castaño.
— Ise ¿Qué ocurre? — Pregunto Rías — ¿Quién es esa chica?
Señalando el cuerpo de la ya inconsciente estudiante.
— Su nombre es Murayama, fue atacada por un Ángel Caído hace poco pero lo hice retroceder, Rías ayúdala por favor — Pidió Issei — Puedes reencarnarla como tu sierva.
— No puedo hacer eso, en estos momentos mis piezas están en el inframundo siendo examinadas por una extraña anomalía que han estado presentando — Explico Rías con pesar — Pero conozco a alguien que si puede.
— ¡De verdad! — Issei parecía estar feliz por aquella respuesta — Por favor ayúdala, te lo pido Rías.
— Me molesta un poco tu preocupación por esa chica, voy a ponerme celosa Ise — La pelirroja inflo sus mejillas en reproche.
— Espera, lo digo porque es mi compañera de club, no pienses mal por favor — Respondió el castaño moviendo los brazos de un lado a otro.
— Lo sé, solo estaba bromeando — Ella rio al ver el rostro alterado de su novio — Ise necesitare que te vallas, voy a buscar al segundo demonio de clase alta de la ciudad y no puede verte.
— Entiendo, no creo que Murayama recuerde algo de lo que vio así que no es necesario preocuparme, por cierto ella no lo sabe pero según el Ángel Caído ella posee un [Sacred Gear] — Dijo Issei suspirando — Nos vemos mañana y me cuentas como te fue.
Despidiéndose de Rías la pelirroja se fue del parque junto a la inconsciente Murayama mediante un círculo de tele transportación.
Academia Kuoh – Sala Del Consejo Estudiantil…
Rías Gremory reapareció junto a Murayama en medio de la sala del consejo estudiantil de la academia Kuoh.
— Rías — La voz de Sona se escuchaba sorprendida — ¿Qué haces a esta hora por aquí?
— Dime algo, aun buscas a un caballero para tu nobleza — Pregunto Rías a su amiga — Pues aquí tengo a alguien que además posee un [Sacred Gear]
Fue entonces cuando Sona se fijó en el cuerpo tirado en la sala del consejo estudiantil.
— ¿Qué ocurrió Rías? — Pregunto Sona esta vez con seriedad — ¿Quién es esa chica?
— Su nombre es Murayama, fue atacada por un Ángel Caído pero logre salvarla — mintió Rías, no podía decirle la verdad a Sona — Según logre escuchar de parte del Ángel Caído es que esta chica es usuaria de un [Sacred Gear] y querían eliminarla por eso.
— Ya veo, entiendo la situación — Sona analizaba cuidadosamente las palabras dichas por la pelirroja — Pero dime algo Rías, ¿Por qué si esta chica es tan especial no la reencarnaste tú? Se me hace extraño que me la entregues en bandeja de plata.
— Lastimosamente no puedo darme ese gusto — Respondió Rías con honestidad — Mis [Evil Piece] están siendo examinadas en el inframundo porque presentan una extraña anomalía.
— ¿Extraña? — Pregunto la morena de anteojos — Pero estaba bien, por esta vez te hare caso Rías, reencarnare a esta chica como mi caballero.
Sona se levantó de la silla donde estaba sentada y camino hasta quedar frente a Murayama.
La morena invoco una pieza de ajedrez en forma de [Caballo] y la puso en el pecho de la inconsciente castaña.
¡Por órdenes de mi Sona Sitri!
¡Te ordeno a ti Murayama, caminar nuevamente en el mundo de los vivos como mi sierva y serás rencarna como un Demonio!
¡A ti, mi [Caballero] con una nueva vida!
La pieza de [Caballo] entro en el pecho de Murayama y luego de eso un brillo azul rodeo todo el cuerpo de la joven castaña.
No despertaría en ese momento ya que había sido rencarnada estando inconsciente, posiblemente abriría sus ojos mañana temprano.
— Rías, respóndeme algo por favor — Pidió Sona.
— Dime — Dijo Rías viendo a su amiga de la infancia.
— Esta chica, Murayama no estaba en peligro de muerte, poseía heridas fuertes como las de sus piernas pero al ser rencarna fueron reparadas, pero aun así pudiste esperar a que tus piezas regresaran para que tú la rencarnaras — Sona expreso su breve análisis — Pero aun así, ¿Por qué quisiste que yo la rencarnara?
— No es nada personal Sona, no te miento cuando digo que mis piezas están en el inframundo — Rías comenzó a explicar — Pero, no puedo darme el lujo de gastar una pieza de más sin importar cuál sea, tengo a alguien en mente para convertirlo en mi [As]
— [As] ¿De quién se trata? — Pregunto Sona.
— No puedo decírtelo ya que es secreto — Respondió Rías — Pero si te diré que ese futuro [As]… es increíblemente fuerte.
Sin decir nada más Rías Gremory desapareció de la sala del consejo estudiantil.
— [As] ¡Eh!... — Sona hablo para sí mismo — Ahora no puedo evitar tener curiosidad Rías.
Parte III
Al día siguiente.
Issei Hyodo caminaba por las calles de Kuoh, hace unos momentos había salido de la academia y ahora regresaba a su hogar como cualquier día.
Pero entonces se topó con una figura conocida.
Una monja de cabello rubio y ojos color verde jade.
Era Asia Argento.
— ¡Asia! — La llamo el castaño.
La nombrada volteo a verlo.
— Issei-san — Dijo la rubia con felicidad — Que bueno que lo veo Issei-san, ¿Cómo ha estado?
— Bien, ¿Qué haces por aquí Asia? La iglesia esta lejos — Pregunto Issei a la joven monja — Te perdiste otra vez.
Asia negó con la cabeza.
— A decir verdad, yo solo quería… venir a comer algo — Confeso la rubia — Pero no se hablar Japonés y los empleados de los locales no pueden entender mi idioma.
Issei se fijó en el local que veía la rubia hace unos momentos antes de empezar a hablar con él.
Un establecimiento que vendía hamburguesas.
— Sígueme — Dijo Issei caminando hacía el local.
— ¿Ha donde Issei-san? — Pregunto Asia extrañada.
— Pues compraremos unas hamburguesas, no te preocupes por el precio yo pago así que pide lo que desees — Dijo nuevamente el castaño.
Entrando junto a la rubia al establecimiento.
Llevándola a una mesa para sentarse.
Issei se dio cuenta como Asia tenía problemas para elegir una hamburguesa así que intervino.
— Queremos dos de tamaño grande y dos refresco — Pidió el castaño al empleado del establecimiento.
Asia vio curiosa como el castaño se expresaba con tanta naturalidad.
A ella le costaba hablarles a las personas debido a su timidez y eso hacía más difícil que una persona se acercara a ella.
Después de todo siempre estuvo sola.
Minutos después llegaron los platillos que pidieron y ambos se dispusieron a comer.
Issei tomo su hamburguesa y le pego un gran mordico.
Intentando imitar al castaño la rubia le dio un mordisco a la hamburguesa aunque el de ella fue más pequeño y su labio inferior quedo un poco manchado de salsa.
Viendo eso el castaño le paso una servilleta con la cual la monja de cabello rubio limpio su labio inferior y continuo comiendo junto al castaño.
— Es delicioso, no sabía que una hamburguesa era tan deliciosa — Asía parecía ver el cielo celestial mientras hablaba.
— Nunca habías comido una — Pregunto el castaño.
— No, siempre comíamos arroz o comida clásica y si teníamos suerte la madre superiora preparaba su exquisito caldo de pollo — Respondió Asia — Pero hoy fui capaz de comer esta comida gracias a Issei-san y no sé cómo pagárselo.
Issei estaba sorprendido.
Muchas personas vivían con comodidades pero siempre se quejaban de lo que no tenían, ese tipo de seres humanos eran los más normales que habitaban el mundo.
Sin embargo, frente a él en esos momentos estaba un joven de quizás su misma edad la cual había sido criada desde niña por la mano fuerte del Vaticano pero no se quejaba.
La sonrisa de su rostro era verdadera.
Sus ojos verde jade transmitían un sentimiento de calidez que no podía ser enseñado ni imitado.
Asia Argento era una joven que solo conoció la iglesia mientras crecía pero estaba feliz con eso.
Era una buena persona.
Algo dentro de Issei le decía que velara por ella.
¿Qué tenía que protegerla?
Un corazón como el de la rubia era lo que les faltaban a muchos seres humanos y el mismo Issei lo sabía perfectamente.
— No hay de que, es más, te llevare a conocer Kuoh y nos divertiremos más — Le propuso Issei con una sonrisa.
— N-No qu-quiero causarle molestia Issei-san — Respondió Asia avergonzada — Siento que me estoy aprovechando y eso está mal, no puedo hacer eso.
— Aprovechar es cuando obligas a una persona a hacer algo, sin embargo yo te estoy invitando así que no te estas aprovechando de mi — Explico Issei tendiéndole la mano a la rubia — Vamos, prometo que te la pasaras bien.
— E-Esta… Está bien, gracias Issei-san — Acepto la rubia tomando la mano tendida por el castaño.
Issei y Asia salieron del establecimiento después de pagar la comida que consumieron.
Lo primero que hiso el castaño fue mostrarle los lugares más resaltantes de la ciudad.
Luego de eso la llevo al centro comercial justo al área de juego de árcade.
Minutos después Issei y Asia competían en un juego de carreras de auto.
— Vas muy lento Asia — Le dijo el castaño pisando el acelerador del juego.
— Usted es muy rápido Issei-san — Respondió la rubia manejando con cuidado por la carretera de la pantalla del juego.
En el juego para ir rápido tenías que atropellar algunos peatones pero como Asia era de tan puro corazón era incapaz de atropellarlos y de detenía, los esquivaba y luego continuaba.
Era increíble lo buena que era esa chica incluso con personajes de ficción.
Sin embargo Issei no se detuvo y gano la carrera en la que competían.
— [Ganador] — El juego informo en la pantalla de Issei.
Luego de eso salieron del árcade.
Issei vio como Asia se quedaba viendo fijamente una máquina de jugar, al verla recordó la vez que vino junto a Koneko y la albina se quedó viendo esa misma máquina.
— ¿Quieres algo de la maquina? — Pregunto Issei.
— ¡Hau! N-No… …no es nada — Cuando vio que el castaño le pregunto ella intento negarlo y esconderlo.
— No te preocupes, dime ¿Hay algo que quieras de la maquina? — Volvió a preguntar el castaño.
Sonrojada de la vergüenza la rubia poso su mirada en la máquina de grúa y señalo el objeto que le llamaba mucho la atención.
Era un peluche.
Cuando Issei lo vio lo reconoció inmediatamente, como no hacerlo si ese peluche sale en los comerciales todo el día. Era el popular Rache-chan, un peluche en forma de ratón muy famoso que se originó en Japón pero su éxito fue tan grande que llego a países extranjeros.
Eso explicaba porque Asia había oído hablar de él a pesar de no ser ciudadana Japonés.
—Asia, ¿Te gusta Rache-chan?
— ¡Eh!... N—No, E-Eso es… — Asia intento negarlo nuevamente.
Era sumamente tierna verla así.
— Está bien, deja que el gran Issei-sama se encargue de todo — Dijo el castaño con autoconfianza.
Acercándose a la juego de la grúa.
Introduciendo la moneda en la máquina.
Las luces se encendieron.
Mostrando la misma técnica, astucia y habilidad que utilizo cuando obtuvo el broche de Koneko. El castaño visualizo el peluche en forma de rata y con determinación solo la mano de grúa y esta callo perfectamente sobre el peluche.
Atrapándolo.
Sacándolo de la máquina.
— ¡Yes! — Debido a la emoción Issei hablo en ingles mientras realizaba una pose de victoria — Ten Asia, es para ti.
Asia se puso tan feliz que sostuvo el muñeco en su pecho.
Lo restregó con su blanca y colorada mejilla derecha.
— Muchas gracias, Ise-san. Cuidaré a este muñeco — Dijo Asia con mucha felicidad.
— Asia, si un muñeco como ese te hace feliz, entonces la próxima vez te conseguiré más — Dijo el castaño con confianza — Te conseguiré toda la colección de la serie, ¿Qué dices?
Asia negó con su cabeza.
— No, este Rache-chan que tú me diste representa el maravilloso día en que te conocí. Puesto que hoy es el único día en que te encontré, cuidaré muy bien de este muñeco — Explico Asia con honestidad — No soy avariciosa así que no necesito la colección, el presente que me dio Issei-san es más que suficiente y me hace sumamente feliz.
Issei sonrió con espontaneidad.
No se equivocó en ningún momento.
Asia Argento era una increíble persona.
Minutos Después…
Ambos jóvenes adolescentes estaban sentados en un banco del parque, parecía que esa área no era muy visitada frecuentemente porque en ese momento solo ellos dos estaban presentes.
— Te divertiste — Le pregunto Issei.
— Sí, no sé cómo agradecer todo lo que Issei-san hiso hoy por mí, estoy muy conmovida de verdad — Respondió Asia abrazando a Rache-san.
— No sé qué más hacer, ¿Tienes alguna idea Asia? — Pregunto nuevamente el castaño.
La rubia parecía dudar pero luego de tomar algunas fuerzas hablo.
— Issei-san, le molestaría si le cuento una historia — Asía miro a los ojos de Issei.
— Para nada, si tú la cuentas jamás me molestaría — Respondió el castaño preparándose para oír el relato narrado por la rubia.
Entonces, ella comenzó a narrar una historia acerca de una chica que fue llamada una vez, Santa Doncella.
En cierta región de Europa, había una chica que fue abandonada por sus padres. Ella fue criada en una Iglesia cercana por una monja junto con otros huérfanos, la chica que era una fuerte seguidora de la Iglesia recibió un poder especial a la edad de 8 años.
Ella curó a un cachorro herido, y una persona de la Iglesia Católica lo presenció por accidente.
Desde entonces, su vida cambio.
La chica fue llevada a Iglesia Católica principal y fue simbolizada por muchos como Santa Doncella debido a su poder de sanación.
Ella usó su poder para curar a muchos creyentes y se les fue dicho que era el poder de la divina protección.
Los rumores atrajeron a más rumores y fue respetada como Santa Doncella.
Ella estaba feliz de que su poder fuera de útil.
Pero como toda bendición también tiene consecuencia.
Ella no tenía ningún amigo con quien poder abrirse.
Todo el mundo la trataba amablemente y era bueno parar ella, pero no había nadie dispuesto a convertirse en su amigo.
Ella entendió el por qué.
Ella sabía que estaban mirando su poder como algo irregular.
Ellos no la miraban con una humana, sino como a una criatura que puede curar humanos.
Pero un día, eso cambió.
Por coincidencia, había aun Demonio cerca y ella lo curó.
Un Demonio herido. La chica no pudo ignorarlo.
Ella pensó que incluso si era un Demonio, ella tenía que curarlo si estaba herido.
Fue su bondad la que le hizo tomar esa acción.
Pero eso cambió su vida para siempre.
Una de las personas de la Iglesia vio el incidente y notificó a otros de la Iglesia.
Los ministros de la Iglesia estaban sorprendidos por ello.
— ¡Un poder que puede sanar Demonios!
— ¡Algo tan absurdo como eso no puede pasar!
— ¡El poder de sanar sólo puede curar a seguidores de Dios!
Sí, muchas personas poseían el poder de sanar.
Pero el poder para sanar Demonios estaba fuera de discusión. Las personas de la Iglesia pensaron que era sentido común que el poder de sanar no funcionaría en Ángeles Caídos y Demonios.
Aparentemente, un incidente similar ocurrió en el pasado.
El poder de sanar Ángeles Caídos y Demonios que no estaban protegidos por Dios. Pero eso era catalogado como el poder de una Bruja.
Así que las personas la vieron como una Hereje.
— ¡Maldita bruja que cura Demonios!
La chica que una vez fue respetada como ¡Doncella Santa! era temida como una Bruja y la Iglesia Católica la abandonó.
Cuando Asia termino de narrar la historia Issei monstro un rostro pensativo, era triste pero él sabía mejor que nadie que los seres humanos le temían a lo desconocido.
— Usted… ¿Qué opina de esa ¡Santa Doncella! Issei-san? — Pregunto Asia — Cree que hiso bien en curar a ese demonio o fue un pecado y que la exiliaran era su castigo por su traición.
— Para nada — Respondió el castaño con seriedad, sinceramente la rubia esperaba otra respuesta pero lo que dijo el castaño la sorprendió — Esa chica era una grandiosa persona que no pudo ignorar a un demonio herido, sin importarle su raza o bando ella lo curo aun sabiendo las consecuencias que eso le llevaría.
— Pero aun así… ella curo a un demonio Issei-san — Insistió Asia.
— Eso no importa, esa chica no merecía ser exiliada por eso, una persona con ese gran corazón debería ser venerada como una Diosa y no tratada como una bruja — Afirmo el castaño.
El teléfono celular de Issei sonó.
El castaño reviso y era un mensaje privado de Rías, tal perece que necesitaba hablar con él y tenía que retirarse.
— Asia lo siento pero tengo que irme, me necesitan — Se disculpó el castaño — Nos vemos luego, si necesitas un favor sin importar que sea por favor pídemelo y vendré a ayudarte… ya que somos amigos.
Sin decir más Issei salió corriendo rápidamente a su casa.
Dejando a la rubia sola en el parque.
— Issei-san, usted de verdad es una buena persona — Hablo Asia para sí misma.
Sin poder contenerse más unas lágrimas bajaron de sus ojos a través de sus mejillas y sin poder detenerse rompió en llanto.
No tuvo la valentía de decirle a su primer amigo que esa ¡Santa Doncella! Se trataba de ella.
Unas plumas negras soplaron junto con el viento.
— Pareces feliz, maldita mocosa — Una terrorífica voz le hablo a su espalda.
Un círculo mágico de color negro emergió detrás de ella.
— No me arrepiento, por primera vez yo… pude hacer un amigo.
Aquel círculo mágico trago el cuerpo de la rubia llevándosela de ese lugar.
Sus últimas lágrimas cayeron al piso junto con el peluche de Rache-chan obsequiado por el castaño.
Asia Argento había sido raptada por Ángeles Caídos.
Parte IV
Habitación de Issei…
El castaño portador del [Boosted Gear] arribo a su habitación, hace unos minutos recibió una llamada de parte de Rías y la pelirroja le pidió que viniera rápido a su casa.
Rías Gremory estaba acostada en la cama del castaño pero cuando sintió como Issei arribaba a su habitación, la pelirroja se sentó en la cama esperándolo para comenzar a hablar con él.
Issei llego y sentó a su lado.
— ¿Qué pasa? Te escuchabas preocupada — Pregunto Issei a su pareja.
— Antes de todo quiero decirte que Murayama despertó y según me dijeron lo tomo muy bien el hecho de ahora ser un demonio — Dijo Rías a su novio — No dijo nada de ti ya que parece que producto del desmayo perdió los últimos recuerdos que presencio, ya que te preocupaba que la volvieran a lastimar ahora está al cuidado de un clan Demoniaco así que los Ángeles Caídos no podrán ponerle un dedo encima.
— Ya veo, me alegro por Murayama-san — Issei parecía ahora estar más tranquilo — Es una buena compañera del club y no quería que le pasara nada malo, ahora que está bajo la protección de un clan Demoniaco sé que estará bien.
— Tienes razón — Concordó la pelirroja — Me alegro también por ella.
— Pero eso no es todo ¿Cierto? — Pregunto el castaño — ¿Qué ocurre? Tú no te alteras con tanta facilidad.
Rías suspiro antes de responder.
— Después del incidente de Murayama me puse a investigar y descubrí que en la ciudad vecina a Kuoh los Ángeles Caídos asesinaron a portadores de [Sacred Gear] — Rías comenzó a explicar la situación — Puedo suponer que después de irse de aquella ciudad ahora vinieron a Kuoh con el mismo propósito, me preocupa ya que estaba ciudad estaba bajo mi mando y todo lo que ocurra manchara el nombre de mi clan.
— Con que a eso se refería Azazel — Hablo Issei en voz alta sin darse cuenta.
Pero inmediatamente se arrepintió de hacerlo.
El rostro de Rías mostro un asombro nunca antes visto, el simple hecho que el castaño nombrara el nombre del Gobernador General de Grigori era algo que no esperaba.
— A-Aza-Azazel — Rías decía de forma entrecortada — ¿Cuándo hablas de Azazel te refieres al Jefe de Grigori? ¿Cómo conoces tu a esa persona Issei?
— No quería que te preocuparas, pero ya que la embarre tengo que contártelo — Issei empezó a contar su relato.
El castaño le platico que cuando viaja junto a su maestro por el mundo aprendiendo diferentes formas de combate su maestro le presento a un extraño hombre.
Ese hombre transmitía energía sagrada pero a la vez esa energía tenia residuos oscuros.
Fue ahí donde Issei descubrió que ese hombre en realidad era un Ángel Caído. Al ver como su discípulo había descubierto la identidad de ese hombre su maestro le dijo quién era.
Azazel, el Gobernador General de Grigori… esa era la identidad de ese hombre.
Después de ese encuentro de vez en cuando se lo encontraban mientras viajaban por todo el mundo, su maestro le explico que él conocía a Azazel antes de unirse a los Exorcistas.
Azazel no era como el castaño lo había imaginado, cuando le platicaron sobre los líderes de las facciones enemigas él se lo imagino como un robusto hombre lleno de cicatrices y mirada de delincuente.
Pero Azazel tenía aspecto de hombre joven y mujeriego.
Parecía más humano que cualquier persona normal.
— Después de eso nos volvimos de cierta forma… amigos — Termino de narrar su relato el castaño — Azazel me contacto cuando fuiste al inframundo a presentar tus pruebas, me dijo que Ángeles Caídos vendrían a la ciudad de Kuoh con malas intenciones.
— No lo entiendo, si él lo sabía porque no los detuvo — Pregunto Rías intentando entender la situación.
— Esos Ángeles Caídos ya fueron tachados de traidores, Azazel sabía que lo eran pero no lo hiso porque tenía esperanza que si me contactaba podría hallar al culpable en jefe — Explico Issei a la pregunta hecha por Rías — No te lo dije porque pensaba encargarme solo para no inmiscuirte en este problema, pero veo que ya es tarde.
— Entiendo, sé que Issei posee sus secretos pero por favor cuando yo me vea implicada dímelo — Pidió Rías sonriendo — Es el deber de toda esposa ayudar a su esposo cuando lo necesite, no olvides eso.
— No lo hare, por cierto ayer conocí a una persona muy agradable, es una monja recién llegada llamada Asia — Comenzó a decir Issei — Hoy la volví a ver y pasamos la tarde divirtiéndonos, deberías conocerla es buena chica.
— Una monja — Rías parecía recordar algo — Issei ¿Cómo era esa monja? Su color de cabello alguna pista.
— Bueno, su cabello es largo de color rubio y sus ojos son verde jade claros ¿Por qué? — Pregunto el castaño con curiosidad.
— Concuerda con todas las características que me dio Yuto — Dijo Rías al aire — Issei esa monja esta con los Ángeles Caídos, Yuto ayer fue a un contrato y encontró a un sacerdote exiliado matando al contratante, según me explico había una monja con las mismas similitudes de la que conociste con él. Aunque Yuto me dijo que la monja parecía no saber lo que estaba pasando ya que comenzó a llorar cuando vio el cadáver muerto del contratista.
— Quieres decir que Asia, esta con los Ángeles Caídos — Al momento de decir eso Issei recordó la historia dicha por la rubia — Ya veo, la Doncella Santa eras tú, maldición porque no me di cuenta antes, hoy no estabas recorriendo la ciudad… estabas intentando huir.
Según Rías estaban asesinando a poseedores de [Sacred Gear]
— Rías llama a tu equipo, los Ángeles Caídos piensan seguir asesinando a los portadores de [Sacred Gear] y si Asia huía era porque posiblemente iban a matarla para quitarse su [Sacred Gear] porque es especial — Argumento el castaño con seriedad — Ayúdame a salvarla por favor, te prometo que no te arrepentirás.
— Muy bien, te ayudare — Concordó Rías.
Un pequeño círculo mágico se formó cerca de su oreja izquierda.
Ese círculo mágico era uno te comunicación.
— Akeno necesito que localices a los chicos, tenemos trabajo — Ordeno Rías a través del círculo mágico.
Terminando la llamada.
— Gracias Rías — Agradeció el castaño.
— ¿Pero cómo la ayudaras tu Issei? — Pregunto Rías comenzando a retirarse para encontrarse con su sequio — Si mis siervos te ven sabrán rápidamente quien eres tú, dejaras que te descubran.
— No te preocupes, yo me encargo de eso — Le respondió el castaño levantando el pulgar.
Asintiendo la pelirroja se retiró de la habitación de su novio para llegar junto a su sequio.
— Espérame Asia, prometo que te rescatare — La sonrisa de la rubia paso por su mente.
Apretó su puño con fuerza.
"Harás muchos amigos, eso… lo juro"
Cerca De La Iglesia De Kuoh…
El sequio de la heredera del clan Gremory estaba reunido una calle de distancia de la iglesia de Kuoh.
Rías Gremory es el [Rey]
Akeno Himejima es la [Reina]
Yuto Kiba es el [Caballero]
Koneko Tojo es la [Torre]
Los Demonios crearon el sistema de las [Evil Piece] basándose en el conocido juego de ajedrez.
A cada Demonio rencarnado se le otorgaba una pieza de ajedrez y dependiendo su poder podría o no consumir más piezas.
Según se sabe la pieza de [Reina] posee un valor de 8 [Peones]
Las [Torres] tienen un valor de 5 [Peones]
Los [Caballero] y [Alfiles] tienen un valor estipulado de 3 [Peones]
Existen personas que consumen las 2 piezas de [Caballero] o las de la [torre] e inclusive los 2 [Alfiles] pero no se puede rencarnar a una persona usando dos piezas diferentes. Por ejemplo, querer darle a un individuo las piezas juntas de [Caballero] y [Alfil] es imposible.
Sin embargo, incluso para los Demonios existe una rareza que no se ha podido explicar. Las piezas de [Peón] cuando entran en territorio enemigo obtienen una habilidad llamada [Promoción] la cual le da al siervo poseedor de esa pieza la habilidad de copiar el poder de la [Reina] o de los [Caballeros], [Alfiles] y [Torres]
Aun hoy en día sigue siendo un misterio.
— Buchou — Llamo un rubio ojos azules, su nombre era Yuto Kiba — ¿Por qué estamos cerca de la iglesia?
— Verán mis lindos siervos, dentro de ese territorio están unos Ángeles Caídos que invadieron nuestro territorio y han estado asesinando a los humanos que nos corresponden proteger — Comenzó a explicar la pelirroja — Pero justo ahí esta una monja con un extraño [Sacred Gear]
— Objetivo, desea unirla a su sequio Rías-Buchou — Pregunto Koneko con serenidad.
— Es una de mis metas Koneko, pero por lo pronto lo primordial es rescatarla entendido.
— Sí Buchou — Dijeron todos sus siervos.
Sin más preámbulos los siervos de Rías Gremory fueron directamente hacía la iglesia de Kuoh la cual se había convertido en un nido de Ángeles Caídos exiliados de Grigori.
Dividiéndose cada uno en diferentes áreas.
Frente A La Iglesia…
Kiba Yuto junto a Koneko Tojo llegaron al frente de la iglesia.
Ellos no se sorprendieron para nada cuando en menos de 5 segundos salieron docenas de Exorcistas exiliados de la iglesia Católica a encararlos. Si sacaban una conclusión todos esos Exorcistas eran esclavos de los Ángeles Caídos.
Colocándose en posición de ataque.
El rubio y la albina se prepararon para iniciar sus respectivos enfrentamientos.
Detrás De La Iglesia…
Rías Gremory en compañía de su [Reina] Akeno Himejima llegaron al patio trasero de la iglesia de Kuoh.
Rías sabía que Issei rescataría a Asia pero ella tenía que enfrentar a los esbirros de los Ángeles Caídos sin dejar que sus propios siervos entraran al interior de la iglesia sin previo aviso.
— Pueden salir de su escondite — Hablo Rías con un tono de voz autoritario — Sabemos perfectamente que están hay Ángeles Caídos-san.
Varias plumas de color negro que se asemejaban a las plumas de un cuervo volaron por el aire.
En las ramas de los arboles cercanos 3 personas dieron acto de presencia.
Una mujer de apariencia adulta de largo cabello azul donde un mechón cubría su ojo derecho.
Un hombre adulto que vestía un elegante traje formal negro y un resaltante sombrero alto de copa.
Una niña que aparentaba no tener más de 12 años de edad, vestía un vestido negro estilo gótico y su cabello era rubio erizado.
Ellos 3 eran los Ángeles Caídos de los que Issei le había platicado a Rías con anterioridad.
— Dos Demonios, que fastidio — Bufo la niña con estilo gótico — ¿Por qué están aquí?
— Cállate Mittelt, a nadie le interesa oír tu voz — Se quejó la mujer de cabello azul.
— Nadie te pregunto Kalawarner, solo eres una zorra — Le rebatió la niña cabello rubia.
— Porque me toco estar con mocosas — Dijo al aire el hombre del grupo — Me hubiera ido con otro grupo.
— Cierra el pico Dohnaseek — Dijeron ambas con el ceño fruncido por el comentario del único hombre del lugar.
Rías y Akeno veían esa discusión con pena ajena.
Si los integrantes de un grupo discutían por cualquier tontería qué futuro le esperaría a ese grupo.
— Bueno, dejando sus tonterías de lado mi educación me obliga a presentarme ante ustedes — Les dijo Rías — Me llamo Rías Gremory, hija del Lord Gremory y heredera del clan Gremory, ahora veamos… ¿Qué hacen Ángeles Caídos vagando por mi territorio?
— Perfecto, tenía que llegar una noble, odio a las niñas ricas como tú — Dijo Mittelt con molestia.
— No deberían siquiera intentar faltarle el respeto a mi ama — Hablo Akeno sonriendo — Si lo hacen, con gusto los eliminare.
— Tus demás siervos están al frente de la iglesia, en estos momentos ya deben estar muertos como los perros que son — Se burló Kalawarner.
— Terminemos con esto, ustedes son dos y nosotros tres, tenemos ventaja numérica — Comento Dohnaseek.
— Ustedes se atrevieron a faltarle el respeto a mis queridos siervos — Rías parecía estar molesta — El precio a pagar por esa osadía es la muerte… ¡Akeno!
Al escuchar el llamado de su [Rey] la [Reina] del grupo dio un paso al frente.
Su uniforme de la academia fue cambiado mediante un simple conjuro mágico a un tradicional traje de sacerdotisa japonesa.
De la espalda de Akeno emergieron dos pares de alas negras que poseían parecidos con las alas de un murciélago.
La morena del grupo Gremory voló en el cielo y se posiciono arriba de los Ángeles Caídos.
Alzo su mano hacia arriba.
— Hicieron molestar a mi [Rey] y ofendieron a nuestros compañeros — Los ojos de Akeno se afilaron — ¡Mueran!
Bajo de arriba su brazo tres truenos de tamaño medio impactaron inmediatamente en los cuerpos de los Ángeles Caídos que no esperaban un ataque de esa magnitud tan rápido.
Pero ese ataque no termino ahí.
Desde el cielo Akeno siguió invocando un trueno tras otro mientras veía y oía con disfrute los gritos de dolor de los Ángeles Caídos.
Muchas personas no lo sabían, pero Akeno Himejima era una sádica que disfrutaba ver a sus enemigos retorcerse de dolor.
Al cabo de unos minutos Akeno bajo del cielo y se posiciono justo al lado de su [Rey]
— Ahora, creo recordar que presumiste tu ventaja numérica con anterioridad ¿Verdad? — Rías parecía burlarse del hombre del grupo de Ángeles Caídos — Déjame explicarte algo que quizás pasaste por alto Ángel Caído-san, en un grupo lo importante no es la cantidad sino la habilidad y lastimosamente tu grupo estaba conformado por simples basuras de su raza.
Akeno alzo una ceja al escuchar esa explicación de su [Rey]
Sin importar con quien tratase era extraño ver a Rías discriminar a su enemigo, la morena se extrañó demasiado e intento ver más de cerca a su [Rey]
Acercándose.
Sorprendiéndose.
Los zafiros ojos de Rías que parecían dos finas joyas habían sido teñidos por un resaltante rojo carmesí, sus dos ojos habían cambiado de color de buenas a primeras.
— Per-Perdónanos… p-por… fa-favor — Pidió en suplica en Ángel Caído.
Sus compañeras se habían desmayado mientras recibían los ataques de la [Reina] del grupo Gremory. Solo él quedaba consiente en esos momentos.
— Perdonarlos dices, no me hagas reír — Rías parecía disfrutar con el sufrimiento del Ángel Caído — ¿Por qué debo perdonarlos? Es más… es mejor si mueren.
La pelirroja chasqueo sus dedos.
Al momento que el sonido se escuchó los cuerpos de los tres Ángeles Caídos se destruyeron desde el interior.
Dejando solo cenizas en el suelo.
El poder de la destrucción que poseía la pelirroja era terrorífico, un solo movimiento y podrías ser destruido.
Pero eso solo hiso que Akeno se sintiera más extraña que antes, ella sabía que Rías invocaba el poder de la destrucción en sus manos y lo lanzaba, pero hace unos momentos fue diferente.
Ella solo chaqueo los dedos y los cuerpos de los Ángeles Caídos se destruyeron desde adentro con facilidad.
Akeno poso su mano en el hombro de la pelirroja.
Por una milésima de segundo Rías parpadeo confundida sus ojos volvieron a su color zafiro natural.
Miro la destrucción que tenía al frente.
— "¿Qué paso?" — Se preguntó la pelirroja en su mente — "¿Por qué los Ángeles Caídos están destruidos?"
No quería preocupar a su amiga así que simplemente ignoro la destrucción que tenía al frente.
— Akeno, podrías limpiar este lugar mientras yo voy a ver cómo está la monja por favor — Le pidió Rías esquivando la posibles preguntas que serían hechas por su [Reina]
— Está bien, si vez algo extraño llámame por favor — Respondió Akeno.
Asintiendo Rías se retiró a pie de ese lugar.
Cuando se percató que ya estaba a una distancia segura se detuvo y miro sus manos con preocupación.
— Por unos momentos… esa no fui yo — Rías miro sus manos con terror — ¿Qué paso exactamente?
Sin embargo por más que quisiera pensarlo no podía darse el lujo de perder tiempo.
Issei estaba dentro de la iglesia y tenía que llegar antes que sus siervos lo hicieran.
Apresurando el paso Rías Gremory se dirigió al interior de la iglesia.
Parte V
Issei Hyodo estaba dentro de la iglesia.
Pudo percibir con anterioridad como los siervos de Rías estaban tanto al frente de la iglesia como en la parte trasera de la misma.
Su novia le dijo que iba a ayudarlo y cumplió, el castaño sabía que tenía que compensar después pero eso no le molestaba, es más… el adoraba mimar a la pelirroja.
Pero no podía pensar en eso en esos momentos.
La presencia de Asia Argento provenía desde el sótano de la iglesia, también sentía la presencia de un Ángel Caído a su lado, por el poder que sentía descubrió que ese Ángel Caído era de bajo nivel.
Sin perder tiempo Issei bajo al sótano.
Rompiendo de un solo golpe la vieja puerta de madera que protegía la entrada del lugar.
Topándose con una escena que le hiso hervir la sangre de rabia.
Asia estaba pagada en una cruz de gran tamaño, las cadenas amarraban sus muñecas y pies haciéndole imposible escapar, era como ver en vivo una crucifixión.
— ¡ASIA! — Exclamo Issei con furia.
La nombrada abrió con pesadez y lentitud sus ojos al escuchar una voz conocida.
Viendo de forma borrosa la figura del castaño.
— I-Issei-san — Dijo Asia con dificultad.
Sin ser llamada dio su aparición una joven Ángel Caído.
Su cabello era largo de color negro y sus ojos violetas intensos eran resaltantes. Pero lo que la hacía llamativa además de sus alas negras era el traje de sadomasoquismo de cuero negro que vestía con normalidad.
Parecía una bailarina de cualquier burdel. En vez de un Ángel Caído.
— ¿Qué hace un simple humano aquí? — Pregunto la Ángel Caído — Viniste acaso a salvar a tu noviecita.
Issei no respondió a su pregunta.
Estaba demasiado furioso para hacerlo.
— Ra-Raynare-sama… no dañe… a Issei-san — Le pidió Asia.
Aun en esa situación la rubia se preocupaba más por el castaño que por su vida.
Ella era de muy bondadoso corazón.
— Cállate, nadie pidió que hablaras — Le dijo Raynare con prepotencia — Mejor guarda silencia hasta que el ritual termine en unos segundos.
El flequillo castaño cubría los ojos color miel de Issei.
— Te llamas Raynare ¿Verdad? — Issei le hablo por primera vez — ¿De qué ritual hablas?
— Pues siéntete honrado que yo, un ser superior te responda humano, voy a quitarle el [Sacred Gear] que posee esta monja y convertirme en un Ángel Caído del más alto nivel — Explico Raynare con emoción — Ahora que te veo bien, tu eres Issei Hyodo, sabes después de Asia Argento pensábamos eliminarte a ti. De cualquier modo tu [Sacred Gear] es de bajo nivel, a lo mucho es un [twice critical]
— Ya veo, por esa estupidez piensas matar a Asia.
— ¿Quién te crees que eres para hablarme de ese modo? — Al momento de terminar de hablar Raynare sintió un frio peligroso tras su espalda.
Volteándose impresionada.
El castaño se había movido en un parpadeo y ahora estaba junto al lado de la rubia.
— ¿Cómo te moviste tan rápido? — Pregunto Raynare con molestia.
— Dime algo, ustedes piensas que soy débil ¿Cierto? — Raynare asintió — Pues eso es mi culpa, no necesitaba que nadie sintiera mi poder así que lo oculte y solo deje una leve presencia.
— ¿Qué estás diciendo humano? — Raynare veía como Issei intentaba romper las cadenas que mantenían en crucifixión a Asia, eso le causo una sonrisa de superioridad — Es inútil, esas cadenas fueron hechas con mi poder, un simple humano no podrá romperlas.
Sin embargo lo que presencio la dejo boca abierta.
El castaño rompió las cadenas con suma facilidad y sin echar a sudar siquiera una gota.
Con cuidado bajo a Asia y la recostó en el suelo.
Issei supuso al ver el rostro de cansancio de la rubia que la cruz a la que estaba pegada poco a poco le robaba la energía hasta dejarla en un estado de medio muerta y así Raynare pudiera arrebatarle su [Sacred Gear]
— ¿Estás bien Asia? — Pregunto Issei moviendo algunos cabellos rubios que tapaban el rostro de la hermosa joven — Todo estará bien, porque yo… estoy aquí contigo.
Sonriéndole con calidez.
Sacando un leve sonrojo en la rubia.
— Ángel Caído Raynare, déjame explicarte que este mundo está plagado de personas superiores a y ti — Dijo Issei con tranquilidad — Para tu desgracia, yo… soy unos de esas personas.
[Boosted Gear]
Uno de los 13 [Longinus] dio su aparición en forma de guantelete en el brazo derecho de Issei Hyodo.
— Lamento no habértelo dicho antes Asia, pero aunque no lo parezco soy muy fuerte — El castaño le hablo con cariño a la rubia — Te sentirás como nueva en unos segundos
[Boost] [Boost] [Boost] [Boost]
Issei poso su guantelete en el pecho de la rubia.
[Boosted Gear Gift]
[Transfer]
El poder acumulado fue transferido a la rubia para que recobrara su energía perdida debido al ritual que el Ángel Caído le impuso.
— E-Ese… Ese guantelete — Raynare monstraba temor en su mirada — El [Boosted Gear]… tu eres el Dragón Emperador Celestial Rojo… el ¡Sekiryuutei!
Issei camino sin responder hasta ella.
— Por seres ambiciosos como tú los humanos mueren cada día — Dijo Issei con un tono sombrío — Individuos como tu… sirven mejor muertos.
Alzando su guantelete rojo con picos dorados al frente.
— Espera, y-yo… yo puedo ser tu esclava — Raynare comenzó a rogar por su vida al ver frente a ella su inevitable final — Hare lo que sea, por favor perdóname.
— Raynare — Hablo Issei generando esperanzas en la Ángel Caída — ¡Muere!
El rostro de la Ángel Caída cambio a uno de horror al ver como una energía roja en forma de esfera se concentraba con rapidez en la palma del guantelete del castaño.
Sacando sus alas.
Intentando huir.
[Dragon Shot]
Aquella esfera de energía roja impacto sin compasión alguna en el cuerpo de Raynare.
Desintegrándola al impacto.
Esa pequeña cantidad de poder fue suficiente para hacerla desaparecer de la faz de la tierra.
El actual Sekiryuutei… era sumamente poderoso.
Issei desactivo el guantelete y volvió al lado de Asia Argento.
— Asia, yo lo siento mucho — Se disculpó el castaño — Si tan solo te lo hubiera dicho antes no tendrías que haber pasado por esto, de verdad lo siento.
— De qué habla Issei-san, usted no tiene que disculparse — Asia se lanzó sobre el castaño abrazándolo con felicidad — Yo soy la que tiene que hacerlo, Issei-san, muchas gracias por salvarme la vida.
— Por supuesto, somos amigos recuerdas — Correspondió al abrazado de la monja rubia — Siempre estaré ahí para protegerte, no dudes de eso.
Separándose de la chica.
Volviendo a hablar.
— Asia, dentro de unos minutos llegaran unas personas, entre ellas una chica de cabello rojo carmesí, necesito que vayas con ella — Asia monstro una expresión de confusión — Veras, esa chica en realidad es un demonio de clase alta, pero es muy diferente a como te lo pinta la iglesia, esa chica es de buen corazón y te ayudara en lo que le pidas.
— ¿Qué quiere que haga Issei-san? — Pregunto Asia al castaño.
— Necesito que te conviertas en un Demonio del sequio de esa chica, si estas con ella definitivamente yo podre protegerte de cualquier cosa — Explico Issei — Sé que pido demasiado pero es necesario, sino lo haces los Ángeles Caídos te pondrán cacería por tu poder y no quiero que vuelvas a sufrir, por favor Asia si vas con ella jamás permitiré que te pongan un dedo encima.
Asia tomo las manos del castaño y asintió con una sonrisa.
— Está bien, si puedo seguir junto a Issei-san… no me importa ser un Demonio — Acepto Asia con una sonrisa sincera — La Demonio-san que vendrá tendrá el cabello carmesí Issei-san.
— Sí, ella tiene un hermoso y radiante cabello rojo carmesí — Le respondió el castaño — Otra cosa, solo puedes hablarle de mi a esa chica, solo ella puede saber que estuve aquí entendido, no puedo explicártelo ahora ya que ella junto a su grupo están por llegar… pero prometo explicártelo después.
— Entendido — Acepto la rubia con una sonrisa — Confiare en Issei-san sin importar que.
Issei sintió como Rías y su grupo entraron en la iglesia.
Despidiéndose de Asía el actual Sekiryuutei desapareció de ese lugar.
Luego de unos minutos Rías Gremory y su sequio llegaron junto a la rubia.
Parte VI
En una lujosa habitación que a simple vista pertenecía a una persona adinerada estaba un hombre.
Su rostro no se podía ver debido a la oscuridad de la habitación pero si se podían escuchan varios gemidos femeninos provenir del interior.
Solo unas palabras fueron dichas.
"Muy pronto serás mía… mi quería Rías"
Cada vez más se acercaba el momento que el Sekiryuutei más fuerte mostrara por primera vez su rostro al mundo sobrenatural.
Nota del autor: Hola soy Reyevolution, terminamos con el capítulo 6 de mi historia.
11.983 mil palabras, nuevo record Baby…
Quiero explicar algo antes que haya confusiones. Issei jamás conoció a Raynare ya que los acontecimientos de esta historia ocurrieron mucho antes que en el canon y como lo dijo Raynare para los Ángeles Caídos el castaño no valía la pena en esos momentos.
Como Asia llego a Kuoh antes de la historia original, esa duda será respondida en los próximos capítulos.
Me sentí extraño al poner la batalla de Issei contra Raynare ya que en el canon el castaño en ese punto era muy débil pero en estos momentos es mucho más fuerte que el original.
Lo siento por los fans de Raynare pero ese personaje era desechable y de un solo uso, si lo dejaba que poderes le iba a dar, en lo personal si alguien tiene que mostrar poder como Ángel Caído tendría que ser la sensual Akeno.
El momento que todos esperaban está cada vez más cerca amigos míos, les prometo que la batalla contra Riser será memorable e inesperada… eso lo juro por mi vida.
Ahora… ¿Qué fue lo que le ocurrió a Rías por unos segundos?
Les dejo la duda.
Ahora los Reviews:
Bluzangetsu:
Gracias amigo, este salió mucho más largo que el anterior, llego a las 11.983 mil palabras.
Reload32:
Muchas gracias por tu comentario y me alga que pienses Así. La pareja principal es un Issei x Rías pero como todo DxD será un harem. Las relaciones con las demás las desarrollare como en una novela ligera.
Alexzero:
Sí, Issei y su grupo se enfrentaron con anterioridad a Rizevin, no te preocupes porque más adelante incluiré un nuevo tomo único de mi mano donde narrare como fue esa batalla entre el Demonio más fuerte y los Exorcistas del Dragón Rojo.
Gin no Okami:
Yo agradezco que les guste, muchas gracias por tu comentario.
Mafyabkn:
Lo siento, pero no podía usar que Raynare invitara a salir a Issei, pienso que está muy usado la verdad y cuando leo un fanfic con eso incluido siempre lo omito porque me se la historia de memoria, en el próximo capítulo empezara el tomo II espero que te guste amigo.
Alexissecret:
Gracias por tu comentario camarada, la relación de Issei y Rías ya es más que estable, solo le falta consumarla pero eso será más adelante, vencer al Demonio más fuerte será un reto difícil… veremos si lo logran.
LTSDd Wen:
Gracias amiga, tu comentario no era del capítulo 6 pero como fueron tres al mismo tiempo siento que debía incluirte, espero seguir contando con tu apoyo, gracias…
adgil78:
Gracias, espero que te haya gustado hermano.
Zafir09:
Muchas gracias, la navidad tenía que incluirla ya que como vimos este capítulo inicio el segundo periodo del año, la cita la hice lo mejor que pude y agradezco que te haya gustado y espero que a los demás igual. Le Fay y Ravel duraron años juntas y crearon una unión de hermanas, ya verás como el dúo de rubias intenta seducir a su Issei-sama… pobre castaño, peligrara desaparecer a manos de Rías jajaja.
PichichiMaster97:
Ojala hermano, como siempre puedo confiar con el tuyo, nos leemos pronto.
Vanagandr:
Hoy inicie con el canon, los Exorcistas del Dragón Rojo ya batallaron contra Rizevim Livan Lucifer, pero en realidad habrán perdido del todo, solo diré que por algo siguen vivos, no puedo decir más. Como dije la pelea contra Riser será única y épica, lo juro por mi nombre, será original ya que ninguno la ha escrito de ese modo, en el próximo daré más pistas sobre la ancestro de la pelirroja.
Joshep1:
Pienso igual que tú, mientras más escribes tu forma de narrar y crear suspenso mejora enormemente, personalmente me interese en la lectura por primera vez hace años cuando leí un fanfic de Naruto. Gracias por notar que Issei es fuerte como humano y demuestra la fuerza que tiene la humanidad sin necesidad de ser un Demonio. Quiero crear una Rías única nunca antes vista en ningún fanfic de DxD. No sabría decirte quien es más fuerte ya que los tres son considerados súper Demonios, pero para Issei y su grupo su objetivo es derrotar a Rizevim lo más rápido posible.
Hyodou Lucifer-sama:
De verdad gracias compañero, tienes algo de razón la forma en la que narre el comienzo es algo parecida pero hasta ahí, prometo no plagiar nada, sobre las [Excálibur] pienso que en la historia puedo explotarla más y ya verás cómo lo hago. En el caso de Rizevim Liván Lucifer para los Exorcistas del Dragón Rojo es el más poderoso porque ellos toman en cuenta su ejército y trampas a la hora de iniciar un combate, aunque como Issei y su grupo no han enfrentado a ningún otro Súper Demonio es para ellos el más fuerte, espero seguir contando con tu apoyo y te deje un comentario en tu fanfic que es buenísimo por cierto.
Hasta la próxima se despide Reyevolution…
