Ya cabros volví de mis vacaciones espero que no se hayan aburrido mucho sin mí, por lo que espero no haya habido ni un suicidio :)
Bueno y sin más preámbulos ¡ahí les va!
En la cocina ya hacia un conejo inconsciente amarrado de pies y manos sobre una mesa. Sobre él una pequeña amiguita que nunca pensó volver a ver.
Hola Bunny, que bueno que despiertes – sus ojos estaban negros daban miedo de tan solo mirarlos – te traje aquí porque… no estas cumpliendo la misión que te di cuando traje tu alma nuevamente a este mundo –el oji-carmesí asustado no entendía de que hablaba – es hora de que protejas a los niños, no de que te dediques a amar a tus semejantes – una saliva extraña comenzaba a escurrir por sus labios – enviaras este mensaje pues el titiritero ahora soy yo – la saliva parecida al petróleo comenzó a caer en los ojos del peli-morado, este se retorcía del dolor y gritaba desesperadamente esperando a que su amado lo ayudase, sin embargo era demasiado tarde sus ojos estaban negros al igual que la marioneta – ahora ve y corrige al resto de tus compañeros… y…
Mmm… algo no está bien Bunny no ha vuelto y Chica se ha escapado de nuevo – Freddy estaba preocupado tenía un mal presentimiento – será mejor que vaya a buscarlos.
Chica, despierta – un susurro trataba de despertar a una adormilada y cansada polluela – vamos despierta.
Foxy no, deja quedarme, quiero quédame contigo un poco más – sus ojitos purpuras entrecerrados desobedecían las peticiones del pelirrojo.
Chica necesito que te vayas – esto desconcertó a la muchacha.
¿Por qué? ¿Tan mal lo hice? – cuestionaba la rubia.
Solo vete – luego de decir esto no dirigió su mirada a Chica, esta tomo sus cosas y salió corriendo mientras pensaba que había sido todo un error, estar con él esa noche había sido maravilloso pero a la vez fue lo peor, ella sabía muy en el fondo que cabía la opción que él no la perdonara.
Caminando por el pasillo había un conejo sonriendo maniáticamente mientras un hilo de baba negra caía de la comisura de su boca, sus ojos distorsionados y completamente negros desbordaban lágrimas igualmente negras. Emitía un hedor maloliente que producían ganas de vomitar, como si fuese un cuerpo en putrefacción.
¡Bunny! – grito Freddy para que este volteara – te he estado buscando, que bueno que estas bien – le decía mientras caminaba hacia el – necesito que me ayudes a buscar a Chi… – al voltear con el brazo al peli-morado este se alejó instintivamente – mierda no de nuevo – rápidamente comenzó a correr pero el oji-carmesí fue más rápido y lo embistió por detrás.
*Para nada homosexual ¿ok?*
Freddy trataba de soltarse de Bunny pero este de alguna manera se volvió más fuerte, el conejo logro girar a su víctima y sus manos rodearon el cuello del castaño.
Bunny… – con suerte podía dejar salir las palabras.
En el baño de chicas estaba la muchacha, llorando en uno de los retretes en posición fetal – ¿estará bien lo que hice? – se cuestionaba sin pensar en lo que podía estar pasando a su alrededor – no creo que me haya perdonado – seguía pensando en el mismo tema – tampoco pensé que sería tan fácil – de repente unos pasos se escucharon fuera de la puerta, un crujir de la misma llamo rápidamente su atención – si es él… no me rendiré hasta que me perdone – se levantó y entre abrió la puerta – ¿Bunny? ¿Qué hace aquí? – noto sus ojos extraños y rápidamente cerro con pestillo, esto sin duda le facilito la búsqueda al peli-morado.
Chica… – dijo en voz baja a la vez que pasaba su lengua entre sus labios – debes estar cansada ¿no? – Cada vez se acercaba más a la última puerta – eso me facilita las cosas – entonces empezó a golpear la puerta, una tras otra, Chica se tapaba los oídos no entendía que pasaba. Trato de pensar cómo salir de ahí, fue entonces cuando pensó que pasar por debajo al otro baño era su única opción, velozmente se agacho y paso por debajo de la división del baño justo en ese entonces se rompió el pestillo dejando entrar a un extraño Bunny.
Esto le dio tiempo a la polluela para salir, sin embargo el conejo fue rápido y le alcanzo a tomar la mano – Noooo… ¡suéltame! – Chica lanzo patadas al aire para soltarse – ¡puto conejo déjame! – una de las patadas fue directo a uno de los lustrosos zapatos del peli-morado logrando zafarse de él. Salió corriendo por la puerta, pensando que iba a lograr salir de ahí, pero… no.
Al salir choco de golpe con el oso – Freddy… que bueno que estés aquí, Bunny se volvió loco – comentaba mientras abrazaba a su amigo.
Tranquila, todo volverá a ser normal – musito en tanto tomaba de golpe el cabello de la muchacha, haciendo que mirara fijamente sus ojos negros que derramaban lágrimas de color negro y en su boca una sonrisa forzada.
¡Kyaaaaa! – un grito desgarrador resonó por todo el recinto.
Shhhh… – hacia callar el conejo – es mejor que cayes y seas una buena niña.
Ya no soy una niña y suéltenme bastardos de mierda – decía mientras trataba de soltar la mano de Freddy de su pelo – no tienen ningún poder sobre mi – Bunny se acercó a ella y tomo sus piernas separándolas y colocándola cerca de él. El castaño la tomo de las manos haciendo que esta no pudiera moverse. Ambos se pusieron en cuclillas.
Así que… ya no eres una niña y no tenemos poder sobre ti… pues veras… – decía mientras se inclinaba para ponerse sobre su rostro – tú ya estas sometida – Bunny dejo caer su saliva sobre las ropas de Chica, haciendo que estas empezaran a descomponerse.
Aaaaaa… – los ojos de la rubia empezaban a nublarse con las lágrimas – Bunny, para por favor – pero este no hizo caso – Freddy, ayúdame eres mi amigo – este solo la miro fríamente – que alguien… – no pudo terminar de hablar cuando sintió que el conejo bajaba sus bragas, dejando al desnudo su intimidad – no… ¿qué estás haciendo?
¿Qué crees tú? – decía mientras pasaba la lengua en el muslo de la muchacha, Chica trataba de soltarse pero el conejo empezó a lamer su entrepierna, provocando que la oji-purpura gimiese.
Ah… p-para – musitaba al ritmo de sus gemidos, pero nuevamente no hubo respuesta.
Freddy con las mejillas coloradas no pudo aguantar la excitación y empezó a acariciar los senos de la rubia sin soltarla de las manos – F-Freddy… – lloraba la muchacha – tú no… – luego giraron su cuerpo quedando su cara frente al miembro del oji-azulado, ambos bajaron su bragueta y se dejaron notar.
Ahora estas bajo nuestras ordenes, pequeña – seguía insistiendo el oji-carmesí, tomo su olaf y comenzó a frotarlo contra las nalgas de Chica, mientras que el oso estimulaba las fauces de la joven con sus dedos para hacer entrar algo mucho más suculentoso.
La polluela tenía miedo, no le gustaba lo que estaba pasando, no quería dentro de ella a esos dos.
Si tan solo… él estuviera ahí para evitarlo.
Bueno ahí termina otro emocionante episodio XD
Publico: ¡nooooooo queremos saber que pasa!
Lo siento pero así no saborearían cada palabra de este fic.
¿Habrá trio? ¿Foxy llegara a ayudarla? ¿Qué frutas paso con Golden?
Lini: ¿Quién era la pequeña amiga?
Yo: ¬¬ ¿esnerio?
Todo esto y más en el próximo capítulo aquí en este fic y quizás en las próximas horas :*
