¡Hola de nuevo!... O.O (Nadryl ve que las lectoras la esperan con cara de "¿por qué te tardaste?" y con cosas en las manos.) ¡NO!. ¡No me maten!. ¡No me tiren tomatazos, no me golpeen, ni nada por el estilo y mucho menos me abucheen!. Eso sí. ¡No perdono que me lancen virus! ò.ó ¡Tengo motivos!.
Resulta que en todo el mes de Diciembre tuve problemas de vista. Para las que no lo saben, uso lentes de contactos, y veo de UN solo ojo (Es en serio. Este problema lo tengo de nacimiento y si se los contara ya sería una larga historia, aunque se los resumiera) y resulta que una maravillosa mañana -.- me las pongo. Salgo al trabajo (si, por si se olvidaron, en el primer capítulo les dije que trabajaba. ¿Se acuerdan?) Bien... como decía... salgo al trabajo y llego allá. Mientras estaba haciendo mi trabajo empezaba a sentir molestias en el ojo (en el único ojo que veo) , y cada vez me molestaba más. Entonces voy al baño, me saco el lente en el cual me molestaba el ojo y descubro que una pequeñísima parte del borde se rompió y yo ¬¬ (insultando para mis adentros). Pero eso no es todo, tenía el ojo colorado. Como no podía ponerme el lente de nuevo tuve que ponerme mis anteojos con los que no veía muy bien. (Tengo mucha miopía. Uso un aumento de graduación 16 en los lentes de contacto y 12 o 14 en los anteojos. Razón por la cual con los anteojos veía un poco menos, pero que al fin y al cabo veia XDD) Fui al oculista y me dijeron que tenía una ULCERA (Es una irritación de la vista, creo. Si no me equivoco es debido a lastimaduras que se producen en el ojo mismo) y yo ¬¬ (con una venita en la cabeza por que por una semana tenía que usar anteojos y no quería). Pero lo mejor de eso es que tuve mi lado positivo: me dieron licencia para faltar al trabajo por tres dias, y con eso fue como si tuviera mis mini vacaciones ¡iujuu!. XDD Aún así, no podía estar mucho tiempo frente a la pc a pesar de tener los días libres, y yo ¬¬ (con más venitas en la cabeza). Lo más gracioso de todo es que en esos días que no fui a trabajar, ME LA PASÉ DURMIENDO TODO EL DIA, gracias a los medicamentos que me recetaron. Al parecer estos medicamentos me provocaban mucho sueño y me sentía como pesada. ¡Qué lindas mini vacaciones! n.nUU
Finalmente la semana pasó y la úlcera se fue. Ya me estaba preparando para comprarme las lentes de contacto nuevas, pero a los dos días volví a tener el ojo colorado, y de vuelta tuve que ir al oculista -.- Me dijeron que tenía CONJUNTIVITIS, y yo ¬¬ (con más venitas en la cabeza). Otra semana más sin lentes de contactos. Tenía que trabajar como podía, y el poco tiempo que podía estar frente a la pc (en mi casa), tenía la nariz a pocos centímetros de la pantalla. Razón por la cual no podía estar mucho tiempo frente a la pc. Pasó otra semana más, y necesitaba que la oculista me hiciera una revisión para diagnosticar el aumento de las lentes de contactos y recetármelos, ya que eran muy caros. Por suerte con la Obra Social que tengo, pude comprarlo a mitad de precio. Sin embargo tenía que esperar otra semana más, y yo ¬¬ (con demasiadas venitas en la cabeza) hasta que por fin pude comprármela la semana pasada.
Pero eso NO es todo. Aún hay más. Sí, aunque les parezca mentira -.- Mientrras usaba los anteojos, durante el mes de Enero (a principio del mes), al "poderoso" disco rígido se le ocurrió la maravillosa idea de romperse... y yo...¬¬ (con muchísimas venitas) ¡AAARGH!. ¡ESTO YA ES EL COLMO! (Nadryl puteando y reputeando a los cuatro vientos)... Esto había sido la gota que derramó el vaso ¬¬ . PERDÍ TODO. Todo lo que había descargado por casi dos años (imágenes, doujins –tanto hentai, como yaoi y yaoi hentai uwu–, música –y tenía bastante–, videos, etc), todo lo había perdido. Por suerte pude recuperar algunos archivos e imágenes. En cuanto al fic, afortunadamente este capítulo que leerán a continuación lo tenía guardado en la opción "Documents" (dentro de Log In) de Fanfiction. El resto de los archivos, es decir, programas, mp3, videos, etc lo tuve y tengo que volver a descargar poco a poco, para recuperar lo que perdí. Sólo espero que no vuelva a pasar lo mismo y mucho menos que me agarre un virus, y eso que hace un par de días entró no uno, sino 16! Formatear el disco rígido no fue nada divertido -.-
Así que como ven, esta laarga historia fue el motivo por mi laarga ausencia. Por eso les pido que me comprendan y no me maten T.T. Se los agradezco mucho.
PD: Perdón por el vocabulario grosero, pero necesitaba descargarme en ese momento. Jeje, es que así soy yo n.nUU
Después de esta kilométrica explicación sobre mi ausencia (y espero no haberlos aburrido n.nUU) pasamos al fic. Espero que este capítulo les haya sido, al menos, interesante. En este capítulo conocerán a Rika, la prima de Nadia (es la OC de mi prima de sangre, Denis). Por favor no me dejen sin RR. Necesito saber qué tal les parece mi historia. ¿Aburrida, tonta, interesante?. ¿Les gustó, no les gustó?. Lo que sea, respóndanme con un RR. Acepto críticas y hasta sugerencias. Gracias de antemano por todo.
Capítulo 7
EL INTRUSO
Nadia buscó con sus ojos a aquellas personas que le dijeron esas extrañas palabras, pero no los encontró. Se habían perdido entre la multitud, y ponerse a buscarlos, era como buscar una aguja en un pajar. Además ¿cómo reconocería a esos extraños si ni siquiera los vio?. La chica aún permanecía intrigada, mientras que Kai se acercaba a ella.
– Al parecer te conocen. – comentó Kai, que también buscaba a aquellas personas entre la multitud. Nadia volteó hacia el bicolor. Ambos se miraron, Kai interrogaba a la chica con sus ojos dándole a entender que quería saber quienes eran aquellas personas. La peliturquesa entendió ese gesto y como respuesta se encogió de hombros.
Resignada, se volteó para continuar con su camino. Kai también hizo lo mismo, pero se quedó un momento pensativo. Estaba seguro que había escuchado esas voces anteriormente, pero no podía recordar de dónde. Obligaba a su mente a recordar de dónde había escuchado esas voces, pero llegó a la conclusión de que no sería nada fácil. Había miles de lugares por donde él había pasado, por lo tanto de entre miles de personas que él había visto y oído, tendría que descubrir a ese par. Además, se recordó a sí mismo que no debía distraerse en esos momentos, porque tenía que estar pendiente de Nadia. Mientras ambos retomaban el camino, Kai volteó su rostro para observar fijamente a la chica de ojos miel. Ella, por un momento, pareció no notarlo, pues estaba con la vista clavada en el camino que ellos tenían delante. La notó pensativa igual que como estaba él unos segundos atrás. Se preguntaba en qué estaba pensando la chica. Decidió no molestarla. Tal vez ella pudiera recordar algo más y estaría forzando a su mente a recordar.
Por la mente de Nadia resonaban aquellas voces. Kai tenía razón, esos jóvenes la conocían. ¿Porqué desaparecieron entre la multitud en lugar de permanecer frente a ella, aunque sea para presentarse?. Eso fue lo primero que se cuestionó, y eso realmente le molestaba a Nadia. ¿Qué clase de persona haría una cosa así?. Pronto se olvidó de aquel asunto, porque sabía que no encontraría las respuestas en ese momento. Además, por el cansancio no tenía ganas de pensar en aquello ni en ninguna otra cosa. Simplemente quería olvidar. Cerró los ojos y suspiró. Sentía su cuerpo pesado. Aunque no había hecho ningún esfuerzo en todo el día, excepto lanzar la pelota y derribar aquellas latas. De todas formas, no había recuperado totalmente las fuerzas debido a sus heridas. Aún se encontraba delicada, por lo que tendría que tener mucho cuidado. Lo pensaría más tranquilamente en cuanto llegara a su habitación, que compartiría con Hillary, y que ésta le había ofrecido en cuanto la chica salió del hospital. Su vista se fijó en el camino que tenía por delante. Vio que el resto del grupo caminaba delante de ellos un poco más adelante, y charlando alegremente. De repente su mente se desconectó de la realidad, y dejó que su cuerpo siguiera su rumbo. Repentinamente, de un segundo para otro y sin explicación alguna, su mente le empezó a jugar una mala pasada. Cuando volteó su rostro a un lado suyo, se encontró con aquellos ojos que la observaban fijamente. Eran los mismos ojos que había visto en sus sueños. Aquellos ojos rojos, fríos y endemoniados. La chica abrió sus ojos de par en par hasta abrirlos completamente. Vio que aquella persona de ojos endemoniados se acercaba a ella, y que trataba de atraparla. Nadia dio un paso atrás con los ojos enormemente abiertos. De repente, sin saber por qué, su cuerpo perdió el equilibrio, cayendo hacia un costado, por lo tanto le dio la oportunidad a su oponente de atraparla. Los brazos de aquel sujeto, fuertes y musculosos, rodearon el cuerpo de la chica. Con un brazo el sujeto la rodeó por la espalda, por encima de sus brazos, a la altura de los hombros, y con el otro, también por la espalda, a la altura de la cintura. La situación parecía muy comprometedora para la chica. Nadia cerró los ojos y gritó constantemente "¡suéltame!", mientras trataba de zafarse de su agarre. Su respiración se estaba acelerando debido al forcejeo que ella estaba haciendo para liberarse.
– ¡Nadia, despierta!. ¡Abre los ojos! - Esas palabras hicieron que la chica ojimiel se detuviera y abriera los ojos encontrándose cara a cara con Kai - ¿Estás bien? - preguntó aliviado el bicolor con voz suave, pero con firmeza, al ver que la chica se había calmado.
Nadia no respondió, permanecía inmóvil, y Kai siguió allí, atento a cada reacción, a cada gesto, a cada sonido que la chica pudiera hacer, mientras la observaba a los ojos. En un instante ambos se perdieron en las profundidades de sus miradas. Ojos miel observaban a los ojos amatistas, y ojos amatistas observaban a los ojos miel. No supieron cuanto tiempo permanecieron así hasta que una voz conocida los devolvió a la realidad.
– Oigan par de tórtolos. ¿Hasta cuándo se van a quedar así? – la voz de Tyson sonó divertido. Hillary lo regañaba y Ray le lanzaba una mirada fulminante.
Todos los chicos estaban sorprendidos. Nunca habían visto a Kai, ese chico frío y antipático, abrazarse a una chica, sabiendo que él jamás se dejaría tocar por cualquier persona y mucho menos por una chica. La peliturquesa y el bicolor voltearon molestos a ver a Tyson. Pero cuando notaron la posición en la que se encontraban, se dieron cuenta de que ambos estaban abrazados, con sus cuerpos pegados, uno frente al otro. Ambos quedaron paralizados, y completamente sorprendidos, con sus rostros tornándose de color tomate. De repente Nadia cambió su rostro de sorpresa a una completamente diferente. Empujó violentamente a Kai para obligarlo a que la soltara de su abrazo, haciendo que éste perdiera casi el equilibrio. El bicolor se recuperó rápidamente , ya que él tenía muy buenos reflejos, pero no pudo evitar que una mano impactara con mucha fuerza sobre su mejilla izquierda, sintiendo al momento un terrible ardor. Nadia le había propinado un fuerte cachetazo (1).
– ¿QUÉ DIABLOS TE PASA?. ¿EN QUÉ ESTABAS PENSANDO?. ¡PERVERTIDO! – gritaba furiosa la peliturquesa. Sus ojos brillaban con furia, y ante esa mirada Kai no se inmutó ni se quedó atrás. En un principio Kai estaba sorprendido y confundido ante al reacción de la chica, pero luego su gesto pasó a ser a una llena de furia. El resto del grupo se quedó en completo shock y totalmente mudos ante tal escena. Nadie dijo ni chistó nada. La gente que pasaba alrededor de Nadia y Kai los observaban curiosos. Ninguno de los dos parecía notar la presencia del público a su alrededor. A decir verdad, no les importaba.
– ¿QUÉ DIABLOS TE PASA A TÍ?. ¡ESTABAS ACTUANDO DE MANERA MUY EXTRAÑA!. ¡PARECÍA QUE ESTABAS DELIRANDO! – Gritaba aún más furioso el bicolor, cuando reaccionó, mientras se sobaba su mejilla donde había recibido el golpe. Ambos chicos se fulminaban con la mirada.
– Es verdad – afirmó Ray con voz tímida. – Yo también vi que actuabas de manera muy extraña. - Nadia volteó hacia Ray confundida. - Mientras nosotros caminábamos – explicó el chino mientras señalaba a sus amigos y a sí mismo - giré para asegurarme que todo estaba bien contigo. En ese momento, noté que tus ojos tenían una expresión extraña. Parecía que estabas perdida. Estuve a punto de decirles a ellos que algo raro estaba pasando contigo, y justamente en ese momento tú volteaste a ver a Kai y reaccionaste de manera desesperada, y cuando perdiste el equilibrio, él te atrapó para evitar que cayeras. Empezaste a forcejear y a gritar que te soltara. Parecía que delirabas.
La ojimiel se quedó perpleja. Fue entonces que se dio cuenta de que había alucinado, de que todo fue una simple y maldita ilusión, y que ahora todo tenía sentido. Una maldita jugarreta de su mente, debido a su cansancio y a su pérdida de memoria. Cuando reaccionó, parpadeó un par de veces y volvió a ver el rostro de Kai. Entonces la peliturquesa notó que los ojos de Kai se asemejaban a aquellos ojos rojos que había visto con anterioridad. Los ojos amatistas eran fríos e indiferentes, si, pero los del sueño eran fríos y diabólicos. Esos ojos rojos eran incluso mucho más inexpresivos que los del bicolor. No se podía leer en ellos otra cosa más que pura maldad e infinito temor. A diferencia de éstos, los ojos de Kai podían expresar miles de cosas, desde sentimientos, hasta secretos ocultos, que quizás podrían ser revelados algún día. Eso Nadia lo había notado. Kai estaba en lo cierto, Nadia había estado delirando, mejor dicho alucinando. La idea de que los demás supieran sobre su sueño, a Nadia le incomodaba, aunque también debía admitir que le asustaba. No quería que se preocuparan por ella, ni tampoco que se involucraran con sus propios problemas. Así que decidió no decir nada. Relajó su cuerpo, que minutos antes se había tensado, cerró los ojos, se giró sobre sí misma retomando el camino hacia el hotel.
– No me pasa nada. – respondió la chica con su usual tono de indiferencia dejando atrás a un muy confundido Kai y se dirigió al grupo - ¿Qué esperan? Vámonos, y no quiero escuchar una palabra más. – advirtió con tono amenazante y mirada fulminante.
El resto asintió sin decir una palabra. No querían poner a Nadia más desquiciada de lo que ya estaba. Apenas la conocieron, y ya sabían cómo sería su reacción si la molestaban (El Sr. Díckenson ya les había explicado cómo era su personalidad en el hospital ¿recuerdan?) .
Mientras continuaban con su camino, todos permanecieron en silencio, y de vez en cuando hablaban entre sí casi murmurando. Aquella reacción de verdad los había sorprendido. Aunque todos solían tener peleas entre ellos, nunca habían presenciado una discusión tan fuerte como la de Kai y Nadia. Pudieron notar que ambas ojos, fríos e indiferentes, se asesinaban con la mirada. No eran miradas desafiantes, eran mas bien de ira. Es por eso que prefirieron no decir nada para no empeorar la situación. De vez en cuando, miraban por el rabillo del ojo.
Finalmente llegaron al hotel, y en cuanto entraron a la recepción, Max propuso que se reunieran en la habitación de los chicos. Todos asintieron y se dirigieron al ascensor (2). Cody se despidió de Hillary y del resto argumentando que su padre lo estaría esperando, tomando el camino hacia el comedor.
La peliturquesa entró caminando cabizbaja, mientras que su mano derecha se cerraba en un puño. Se sentía culpable por la actitud que tomó ante el chico de ojos amatistas. Realmente el chico no se lo merecía, y ella lo había acusado injustamente. Por culpa de su delirio es que se surgió este "incidente". Sus ojos miel se tornaron tristes y su corazón se había encogido sintiendo fuerte punzadas de dolor. Miró su mano derecha con la cual golpeó la mejilla del bicolor, suspiró y cerró los ojos. La chica sentía que su culpabilidad la estaba carcomiendo por dentro, y aunque no era su estilo decidió disculparse con aquel hermoso bicolor y se detuvo, quedando a espaldas de Kai.
Kai caminaba detrás de Nadia, a una corta distancia. No quería estar a su lado. Aún estaba muy enojado por la reacción de la ojimiel y para evitar más disgustos decidió no hablarle, manteniendo su rostro frío y serio. Aún así, estaba pendiente de ella. No olvidó en ningún momento aquellos consejos del médico. Un Hiwatari nunca olvida detalles importantes como éstos, por muy pequeños e insignificantes que fueran. De vez en cuando dirigía su mirada hacia ella, aunque la peliturquesa le diera la espalda. Cada vez que sus amatistas se enfocaban en esa hermosa chica de cabellos turquesa, se sentía perdido, sentía que su cuerpo estaba relajado y no lo podía evitar. Aunque él estaba muy enojado, en el fondo de su corazón estaba muy dolido al igual que la chica. Nadie lo notó, pero sus amatistas la veían con tristeza y preocupación, y al mismo tiempo sonreía tristemente. Notó de repente que la chica se detuvo con la cabeza cabizbaja, por lo que él también hizo lo mismo para observarla. El resto del grupo, que ya se encontraban frente a los ascensores que los llevarían hacia las habitaciones, también lo notó e hicieron lo mismo que Kai y Nadia.
La chica aún permanecía allí con los ojos cerrados, de espaldas a Kai. Estuvo a punto de abrir la boca para hablar,cuando de pronto fue interrumpida por una voz.
– Disculpe jovencita. – Era el Sr. Watsuki, el recepcionista, quien la llamaba desde la recepción – Hay una persona que la está esperando en la sala contigua. – y le indicó la habitación donde se encontraría esa persona. El resto de los chicos, que escucharon el mensaje del recepcionista se acercaron para reunirse con Nadia y Kai.
– ¿Es el Sr. Díckenson? – preguntó Tyson, cuando vio que Nadia permanecía muda y desconcertada.
– No, es sólo una niña. No me ha dicho quién es, ni tampoco me dijo su nombre. Sólo me dijo que la esperaría.
La chica permaneció inmóvil y confundida por un momento. Luego reaccionó y se dirigió a la habitación que el recepcionista le había indicado. Abrió la puerta y entró. Era una enorme sala, muy iluminada, con varios sillones con algunas mesas, ubicados en distintos puntos de la habitación. El suelo estaba alfombrado y en una de las paredes había un gran ventanal, dejando ver ahora el cielo ya oscurecido. En uno de los sillones se encontraba sentada una muchachita rubia, quien volteó su mirada al escuchar entrar a alguien. Cuando la rubia reconoció a Nadia, se levantó de allí con una enorme sonrisa y corrió hacia ella dando un salto y se arrojó sobre la peliturquesa, haciendo que ambas cayeran al suelo. Kai permaneció en el marco de la puerta recargado, mientras que los demás ,de puro curiosos que son, permanecieron cerca de la puerta, dentro de la habitación observando la escena.
– ¡Nadia!.¡Qué bien que llegaste! Qué bueno que estás bien. – sonrió la muchachita.
El grupo abrió enormemente los ojos. ¿Quién es esa chica rubia?. Esa pregunta era la que invadía la mente de los chicos, incluyendo a Nadia. La ojimiel hizo un esfuerzo para levantarse y quitarse de encima a esa muchacha, pero la falta de fuerza le venció. Por lo que no tuvo otra opción que reaccionar de otro modo.
– ¿Te quieres quitar de encima? – gritó muy molesta, casi irritada la ojimiel. Acto seguido la rubia se levantó inmediatamente, permaneciendo de rodillas a su lado, visiblemente sorprendida ante la actitud de la mayor.
– ¡Perdón, perdón, perdón!.¡Lo olvidé por completo! Soy una completa distraída. Olvidé que estabas muy lastimada. – La rubia permaneció arrodillada al lado de Nadia.
– ¿Se puede saber quién diablos te crees que eres para arrojarte sobre mí? – respondió de manera tajante e irritada la peliturquesa, sujetándose el brazo izquierdo, en donde aún permanecía la herida, al mismo tiempo que se levantaba del suelo, con la ayuda de Hillary.
Era una suerte que la ojimiel no sufriera ningún raspón o corte más, a causa de la caída, ya que el suelo estaba alfombrado. La rubia se sorprendió ante la actitud de Nadia, y luego cambió su rostro al de enfado, levantándose rápidamente.
– ¡Ya te pedí perdón!.¿Qué más quieres que haga? – le reprochó la rubia. Ambas chicas se miraron desafiantemente.
– Disculpen chicas – interrumpió Ray acercándose a ambas chicas, antes de que hicieran un escándalo, y se dirigió a la rubia – ¿la conoces?.
– Claro que la conozco. Es mi prima. – respondió la rubia un poco molesta. Luego se percató de que Nadia no estaba sola – ¿Ustedes están con ella?.
Todos asintieron, y ante esta respuesta la rubia se disculpó por la discusión que había tenido recientemente con su prima. Entonces notaron que la chica rubia no era tan niña como lo había dicho el recepcionista. Era más bien una adolescente de unos 15 años. Ella era de cabellos rubios ceniza (más o menos como el color de pelo de Mystel) con una tonalidad anaranjada, y largos hasta la mitad de la espalda y rebajado. Uno de los mechones de su flequillo era más largo de lo normal, cubriéndole una parte de su nariz (como Kurama). Era de piel blanca, delgada, de alta estatura, casi tan alta como Nadia, y sus brillantes y alegres ojos eran de color azul gris.
Su vestimenta era muy extraña, pero le caracterizaba. Llevaba puesta una remera-musculosa, de color negra, con cuello cerrado, ajustado a su cuerpo. Sobre la musculosa llevaba puesto una remera más grande, de color blanca, que comienza desde los hombros y termina unos centímetros antes de la cadera. Abajo, una pollera corta de Jean, acompañada con un cinturón grande y cruzado sobre su cintura, a la altura de sus caderas. Debajo de la pollera tenía puesta unas calzas negras. En la pierna derecha, sus calzas, terminaba a unos pocos centímetros por debajo de la pollera, y en la otra pierna le llegaba hasta la rodilla. Para finalizar unas zapatillas comunes, y guantes negros.
– Mi nombre es Rika Minamino, y como ya les dije antes, soy la prima de Nadia. Mucho gusto. – Hizo una reverencia y les sonrió. Los chicos hicieron lo mismo y se presentaron ante ella. Ray, sin darse cuenta, quedó tan embelesado con aquella sonrisa y con la belleza de Rika, que no pudo evitar sonrojarse. Esa sonrisa era demasiado cálida para su gusto, al igual que su voz suave y melodiosa. Max lo notó y le pegó un suave codazo a su amigo para que reaccionara, y así evitarle la vergüenza de que quizá Rika lo hubiese notado.
– Disculpa Rika – intervino Max - ¿Cómo supiste que Nadia estaba lastimada?
– ¿Qué?.¿Ah?.¡Ah, sí!. Es que el Sr. Díckenson me contó todo sobre la situación de Nadia.
– ¿Conoces al Sr. Díckenson? – saltó Daichí. Rika asintió emitiendo un "Ajá".
– ¿Entonces supongo que sabrás que Nadia... – preguntó Kenny.
– Perdió la memoria. - continuó Rika sin perder su sonrisa. - Si, lo sé. Por eso es que vine a verla, y la estuve esperando desde que supe que salió a dar un paseo por la ciudad con ustedes.
– ¿Qué tanto la conoces? – cuestionó el chico de ojos amatistas. Rika lo miró, y al ver su mirada se extrañó un poco, pero luego tomó una actitud normal sin dejar de sonreir.
– Demasiado. ¿Por qué la pregunta? – ahora Rika era la que lo cuestionaba.
– ¿No es obvio? Tal vez puedas ayudarnos a que tu prima recupere la memoria. – respondió Kenny.
– ¿Por qué no nos cuentas lo que sabes de ella? – preguntó Ray.
– Buena idea, pero ¿por qué mejor no vamos a nuestras habitaciones? Tal vez podamos hablar con mayor libertad sin que nos molesten. No creo que éste sea un buen lugar. – recomendó Hillary. Ante esta proposición los chicos asintieron y se dirigieron a sus habitaciónes.
Salieron de la sala, pasaron por la recepción y entraron por el ascensor que los llevarían a sus habitaciones. Rika estaba maravillada con el lugar. Nunca había estado en un hotel de lujo, y cuando entraron a la habitación de los chicos, se emocionó aún más. Se acercó a la ventana y observó el hermoso paisaje boscoso que tenía ante la vista. Lástima que no podía apreciarlo por que ya era de noche y a lo lejos todo era oscuridad. Apenas se podía ver gracias a la luz de la luna. Segundos después se alejó de la ventana. La rubia comenzó a ir de un lado al otro de la habitación examinando todo, absolutamente TODO, con los ojos y sonrisa enormemente abiertos de la emoción, gritando y exclamando constantemente "¡Kya!" y "¡Waw!". Examinaba desde el pequeño jabón del baño (¿quién se fijaría en una estupidez como ésta? ¬¬U) hasta la dureza del colchón de una de las camas que se encontraba en una de las habitaciones. Mientras Rika se paseaba de un lado a otro de la habitación desde que llegó, la irritación de Nadia iba en aumento. Los chicos trataron de llamarle la atención desde que entraron, llamándola por su nombre, pero no hubo resultado. Era tanta la emoción desbordada de aquella chica, que se olvidó por completo de las personas que la acompañaban, a los cuales les caía una enorme gota al estilo animé. Sólo había una voz que pudiera hacer que Rika reaccionara.
– ¿TE QUIERES QUEDAR QUIETA DE UNA VEZ POR TODAS?.¿ACASO NO TIENES MODALES? – Obviamente era la voz de la peliturquesa, que ya estaba sacada de quicio, que hizo que todos se asustaran, y permanecieran mudos e inmóviles.
Era lógico que Nadia se desquiciara. Ya había tenido un día bastante duro y difícil. Primero, tuvo que soportar lo de la pesadilla, donde una figura misteriosa y dos extrañas criaturas se ensañaron con ella. Durante el paseo hacia la feria, aquellas imágenes torturaban su mente y no la dejaban en paz. Segundo, las tontas discusiones de Tyson y Daichi a la hora del almuerzo, y no sólo a la hora del almuerzo, sino en cualquier momento del día. Por cualquier cosa discutían, y no importaba el lugar. Eso a Nadia le molestaba de sobremanera. Por último la maldita ilusión, donde aparecieron los mismos ojos rojos que vio en su pesadilla, que hizo que se comportara de manera extraña y culpara injustamente al bicolor por su actitud, cuando éste en realidad trataba de ayudarla. Ahora tenía que soportar a su prima, que ni siquiera la recordaba, por su comportamiento. Con ello la paciencia de Nadia llegó a su límite. Se acercó a su prima, y encarándola, siguió criticándola duramente.
– ¡Ya tengo suficiente con dos chiquillos glotones y escandalosos!.¡Ni creas que voy a soportar a una niña malcriada como tú!. – estaba más que claro que la ojimiel estaba encolerizada. Su respiración se había agitado a causa de sus gritos y de su furia. Rika bajó su cabeza apenada, murmurando un "Lo siento".
– ¡Oye!.¡Yo no soy ningún chiquillo escandaloso! – protestó Daichi.
– ¡Tampoco yo! Además no debiste tratarla de esa forma. Deberíamos darte una lección.– continuó Tyson.
– ¿Y a ustedes quién les pidió una opinión? – volteó furiosa, dirigiéndoles una mirada gélida que realmente daba miedo.
– ¡Basta!. – respondió la rubia ante la mirada atónita de los demás. – Ella tiene razón. No debí comportarme de ese modo. Me comporté como una chiquilla malcriada.
– De todos modos, no debió tratarte así. Pudo habértelo dicho en un tono menos agresivo. – dijo Hillary molesta sin importarle la mirada que la ojimiel le dirigía.
– ¿Y crees que la escucharía, como lo hice con ustedes? – respondió Rika con una sonrisa, dejando a todos pensativos. – Además este es el tono que suele utilizar Nadia para regañarme. Ya estoy acostumbrada. Si quieren saber más de ella, con gusto les contaré, pero sólo lo necesario. El resto dependerá de ella en cuanto recupere su memoria.
Todos estuvieron de acuerdo con la propuesta de Rika. De ese modo evitarían que Nadia se molestara si le preguntaban sobre ella. No planeaban preguntárselo hoy debido a su estado de furia, por lo que durante el camino hacia el hotel habían acordado esperar al día siguiente cuando ésta se calmara. Ahora con la propuesta de Rika, tal vez supieran más cosas de la ojimiel sin ser agredidos verbalmente. Cada uno tomó asiento en los sillones que se encontraba allí, dispuestos a encontrar las respuestas que tanto los chicos como Nadia, principalmente, necesitaban.
– Bien, empezaré por preguntarles qué es lo que saben de ella. – preguntó curiosa la rubia.
– Poco, casi nada, sólo su nombre, su personalidad, que es una beyluchadora, que su bestia bit es Hawlux y que viene de una aldea llamada Shidekki. El doctor Nakashima y el Sr. Dickenson estuvieron a punto de contarnos algo más sobre ella, pero tenían asuntos que atender. – respondió un poco triste Max. El resto asintió.
– Entiendo. No tienen porqué entristecerse chicos. No es fácil para alguien que haya perdido la memoria. Sé que es doloroso saber que alguien que te importa no recuerde nada, pero lo es más para la persona que sufre esa pérdida de memoria. Suele sentirse sola y confundida. Lo sé por experiencia. – la rubia trató de animarlos con una sonrisa. Con esas palabras los chicos comprendieron la situación de Nadia y recordaron las palabras del médico cuando le dio el alta a la peliturquesa.
– Entonces les diré el resto. – continuó la rubia – Por si les interesa Nadia tiene 16 años, vive junto a su familia. Sus padres son Yoko y Zota Mizuno. Sasuke y Miyuki Mizuno son sus hermanos menores. Son gente humilde, pero muy agradables. Es muy respetada y querida en esa aldea. Entre los niños ella es como la "líder", pero prefieren llamarla "hermana mayor", pues eso es para ellos, por ser la más responsable y la mejor en el beyblade.
– ¿En serio?. ¿Y qué tan buena es en el beyblade? – preguntó ansioso Tyson, pues tenía deseos de enfrentarla en una batalla.
– ¿Aún sigues con eso Tyson?. ¿No te fue suficiente con verla en la batalla contra esa pandilla? – preguntó atónita Hillary. Tyson la ignoró y esperó la respuesta de la rubia. Rika no entendía nada, pero aún así le respondió.
– Como los mejores. Les aseguro que es muy fuerte. Y siento envidia por ella. Yo también soy muy fuerte. Ella me lo dijo varias veces, pero aún me falta dominar a mi bestia bit. – Rika dirigió su mirada hacia Nadia. Esta no respondió ni realizó ningún movimiento.
– ¿Eres beyluchadora? – preguntó Kenny, y la rubia asintió.
– Ella es Merdmaid. - Rika mostró orgullosamente su beyblade. En el bit chip (3) había una figura de una sirena. – Pero no hablemos de mí. No hoy, no ahora. Estamos aquí porque ustedes desean saber más de Nadia. Como les decía, es muy fuerte, y además es una experta en Beyblade, conoce cada pieza de un blade. Hasta puede crear nuevos modelos con sus propias manos. Hizo uno cuando era una niña. Y eso no es todo. Tiene digamos... una misión que cumplir. No me pregunten qué clase de misión es porque no lo sé. Eso lo sabe solamente Nadia. Aunque no lo crean, ella defiende y protege fielmente a los suyos. Es por eso que entrena arduamente todos los días. – Con esta respuesta dejó a todos totalmente boquiabiertos.
Por el sorpresivo relato de Rika, Tyson se levantó bruscamente del sillón en donde se encontraba sentado, e hizo que el control remoto, que se encontraba en el apoyabrazos del sillón, cayera al suelo y encendiera el televisor. En la pantalla apareció la imagen de una reportera, y en la esquina superior derecha se mostraba otra imagen de un micro de la BBA estrellado contra un árbol en la parte frontal.
– ...ahora pasaremos al accidente que ocurrió el día anterior, cerca del mediodía, cuando un micro de la BBA se estrelló en la carretera con dirección hacia Shibuya. La noticia por favor – dijo la reportera, y la pequeña imagen de la esquina superior derecha se agrandó hasta cubrir toda la pantalla. Todos voltearon hacia el televisor, curiosos. El nombre BBA les había llamado la atención. En la imagen siguiente aparece un médico (que no es el mismo que atendió a Nadia) que relata los hechos y la salud de su paciente.
– Afortunadamente el paciente está fuera de peligro. Sólo tiene algunas heridas externas y algunos moretones. Todo lo que recuerda es que antes de perder el control del vehículo había visto una intensa luz que hizo que perdiera el control del vehículo, ocasionando el accidente, y que el único pasajero que viajaba en aquel micro se había retirado de allí. Luego no supo más. – De repente Nadia recordó las imágenes que vio en su mente a la salida del hospital.
– Ahora que lo recuerdo. – dijo Rika – Ayer Nadia salió en un micro de la BBA desde Shidekki, alrededor del mediodía, para ir a la demostración. Yo me había adelantado por que ella me lo pidió y en cuanto llegué me quedé a esperarla con el Sr. Dickenson.
– Entonces, tal vez ese pasajero haya resultado ser Nadia y que ésa haya sido la razón de su condición. Tal vez esto tenga sentido. – dijo Ray, y todos voltearon a ver a Nadia que en ese momento se encontraba pensativa. – Nadia... ehmm... ¿recuerdas... algo de eso? No temas contarnos... podemos ayudarte. – preguntó con suavidad y timidez, temiendo que recibiría de parte de la peliturquesa algún grito o insulto, aún sabiendo que ella no estaba de buen humor. La chica salió de sus pensamientos y dirigió sorprendida su mirada hacia el chino y luego al resto del grupo. Lo pensó unos segundos, y suspiró.
– No estoy segura, pero al salir del hospital he tenido digamos... un repentino y ligero flash en la que me encontraba dentro de un vehículo, en el que repentinamente perdió el control. No puedo asegurarles si estaba en este micro. – y señaló hacia el televisor donde, en este momento se mostraba nuevamente la imagen del micro estrellado.
– ¿Y qué hay de la luz? – preguntó Kenny.
– Ya les dije que no estoy segura si estaba dentro de este micro. De todos modos, ya estoy cansada. No tengo deseos de pensar ni recordar nada. Iré a darme un baño. – dicho esto se levantó del sillón en donde se encontraba sentada, y se dirigió hacia la puerta que se intercomunicaba con la habitación de Hillary y que ahora es de las chicas, cerrando la puerta tras de sí.
Nadia entró al baño y se metió a la bañera una vez que se quitó la ropa. Necesitaba descargar toda la tensión que se había acumulado durante el día. Mientras dejaba que el agua acariciara su cuerpo desnudo, observaba a través de una pequeña ventanilla el cielo despejado y estrellado. Observar tan bello panorama la relajaba completamente, haciendo que su mente permaneciera en blanco y que la chica sintiera que se encontraba en el cielo mismo, lejos de la realidad.
Mientras Nadia disfrutaba de su relajación, la puerta de la habitación de las chicas se abrió lentamentehasta abrirse por completo, dejando entrar a una persona. A continuación esa persona entró sigilosamente. La habitación estaba en total penumbra. Aguardó unos segundos, y en medio de la oscuridad dio unos pasos y pudo ver que en el baño, una luz se escapaba por debajo de la puerta. Estando ya seguro que la persona que se encontraba dentro del baño no lo hubiese escuchado, comenzó a buscar y revisar por toda la habitación de manera silenciosa y apresurada. En un descuido, tropezó y cayó estrepitosamente al suelo dejando escapar un gemido. Ese sonido no pasó desapercibida por la chica de ojos miel, ya que ella, al igual que Ray poseía un excelente oído además de un excelente sexto sentido o intuición. Salió del baño envuelta en un toallón (4), que lo cubría desde sus pechos hasta sus rodillas, creyendo que sería Hillary o Rika, pero cual fue su sorpresa al encontrarse con un individuo completamente vestido de negro y enmascarado. Nadia pudo verlo perfectamente gracias a la luz del baño que iluminaba la habitación, y que éste se encontraba frente a ella cubriéndose el rostro porque la luz lo había cegado por unos segundos.
Cuando el intruso consiguió acostumbrar su vista a la luz, se levantó repentinamente y se dirigió hacia ella. Inmediatamente Nadia reaccionó.
– ¿QUÉ CREES QUE HACES?. ¡FUERA DE AQUÍ, PERVERTIDO! – gritó...
CONTINUARÁ...
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(1) Bofetada para algunos (N/A: Eso sí que me dolió. Fans de Kai perdónenme. Yo también soy fan de él, y aún así me dolió. ToT).
(2) En el primer capítulo modifiqué algunos detalles. Había olvidado poner que ellos se hospedan en el séptimo piso. Es por eso que aclaro en este punto cuando mencioné que los personajes tomaban el ascensor.
(3) Es donde se encuentra la bestia bit. ¿Lo recuerdan?
(4) Para los que no saben lo que es un toallón, es una toalla, pero más grande. En Argentina se lo llama así, no sé en México y España.
Hasta acá les dejo con este capítulo. Seeh, me gusta dejarlos con la intriga ¡muajajajajaja! Soy bien mala. Ahora les respondo a sus Reviews que por fin son permitidas. Ahi les va:
.Umineko: Gracias por tu sinceridad sobre mi redacción del fic. Es verdad, al principio no habia sido muy buena al escribirlo, ya que no soy una experta en fics (y todavía sigo siendo inexperta n.nUU, pero sigo aprendiendo), y tal como lo dijiste, fui mejorando con el tiempo. Eso lo reconozco. Te cuento que ya he escrito otros fics, pero son Yaoi. Espero no te molesten.nUU.Uno de esos fics yaoi (que pronto subiré) se llevó el segundo lugar en un concurso de fics yaoi en el que participé (eso es en un foro, si te interesa te puedo pasar la página, sólo mandame un mail. ¿si?) Me alegra que te ahaya gustado la personalidad de Kai. Es que mi objetivo es NO CAMBIARLE la personalidad de NINGÚN personaje. No me gusta encontrarme con un Kai DEMASIADO meloso a la hora de enamorarse de una chica (sea OC o no), pues no es él. Ni tampoco un Ray bastante femenina (y eso que hay unos cuantos fics así con Ray comportandose como mujer ¬¬, expepto si es por alguna causa MUY BUENA, como porejemplo cuando se quierezafar de una situación y se disfraza de mujer.). Es que así los conocí y respeto muchísimo la personalidad de cada uno de los personajes, me gusten o no, y así los pondré en el fic. Tal vez en este fic sí estén un poquitín OOC, pero es apenas "imperceptible", o mejor dicho casi ni se nota. Si estoy equivocada, estaré agradecida que me lo digas ¿si?. ¿Qué más?... ¡Ah, si! No te preocupes si no me dejaste RR antes. Además te entiendo a la perfección. Como ya habrás leído al principio, a mí también seme murió mi pc T.T. En cuanto al RR, me basta con saber que lo leiste y ya, y me alegra mucho saber que te haya gustado el fic. Nos vemos.
chini-chan: Me alegra que te guste mi fic, y no te preocupes, algo pasará entre Nadia y Kai. Bueno... en realidad, apenas,YA hay algo entre ellos,pero no se lo demuestran. De todos modos tendrán sus momentos a solas, pero esto será más adelante. Tendrás que tener paciencia. Por favor no te enojes, y no dejes de leer mi fic para enterarte delo que pasará. Mientras espero que hayas disfrutado de este capítulo. Nos vemos.
Shiroi Tsuki:. ¡SHIROI, amiga!. Que bueno verte por acá. Sé que estás en el foro, y que lo leíste allá, pero de todas, me alegra mucho encontrarte por acá. Te agradezco muchísimo por tus consejos, me sirvieron bastante. Trataré en lo posible de seguirlas. Si vuelvo a cometer esos "pequeñitos errores" te pido disculpas de antemano. A veces suelo olvidarme de las cosas n.nUU.Sobre lo de Sailor Moon ya te lo expliqué por MP en el foro ¿te acordás?. Sobre los personajes... bueno, acá yaconociste a una personaje nueva y como te lo dije en laotra ocasión, más adelante habrá más personajes. Sólo necesito que tengas paciencia. Muy pronto los conocerás. Gracias por el RR. Me gustó mucho tu criterio y sinceridad. En serio. Nos vemos.
Myca:. ¡jajajaja! Se nota que te gusta demasiado mi fic. Estás tan desesperada por leer más. Paciencia, amiga. El tiempo no es mi aliado. Si no tuviera que trabajar (cosa que me saca un poco de tiempo T.T) tendría todo el día para dedicarme a mis fics, y podría actualizarlo más rápido. Pero esta no es la única razón por la que me demoro. También el problema es... LA FAMOSA INSPIRACIÓN -.-. Hay veces que me llega y hayveces que no, yotra de las razones es que me cuesta encontrar las palabras adecuadas para describir el fic. No es fácil. No soy una experta, pero sé muy bien que tampoco soy una novata y hago lo mejor que ya ves acá tenés el fic actualizado, y espero qu ete guste. Nos vemos y gracias por el RR.
