Alice y Emmett, ya habían visto mi colección de autos, y como forma de celebrar Alice me convenció de que sacara a uno de mis bebes como les decía, me quería llevar el mini countryman, Jacob el Ferrari o el bugatti, mientras Emmett el alfa romeo, tenían una discusión ellos solos allí.
Mientras tanto Alice analizo todo y me convenció que me llevara el Chevrolet, con la excusa que los otros eran demasiado simples o muy llamativos para solo ir al centro comercial, y como a ella no se le puede decir no.
Cada uno se fue en un auto diferente, Jacob en Mercedes-Benz SLS AMG US gris, según el ese era el que le tocaba el día de hoy; Alice por su parte se llevó el Audi ABT de color rojo, según ella por su elegancia, y que decir de Emmett saco su zenvo st-1 de color gris, como digo según él la mejor opción para la noche.
Al llegar a la entrada del centro comercial, todos quedaban viendo a los cuatro autos últimos modelos que acababan de entrar, cuando lo estacionamos juntos, la mayoría de los presentes se quedaron con los ojos como plato por lo que podía divisar, además de ver a 4 simple jóvenes bajando de los autos no lo podían creer, todos estábamos conteniendo la risa pero Emmett y Jacob no aguantaron esas ganas de reír y soltaron las carcajadas.
Cuando estuvimos en el cine no nos decidíamos por ninguna de las película que se estaban presentando ese día, y en las que todos estábamos de acuerdo ya habían comenzado – si lo sé no nos organizamos bien – así que al final de cuentas terminamos paseamos por el centro comercial casi toda la tarde y parte de la noche, comimos unos ricos helados, claro el mío como siempre de chocolate con vainilla mi favorito.
Después de eso, decidimos que iríamos a mí casa a pasar un rato, cuando salíamos de centro comercial, otra vez paso lo mismo con los autos y con nosotros, dios que gente no sabe disimular nada, llegamos rápido a la casa, Alice y Emmett guardaron sus coches igual yo, mientras que el de Jacob quedo afuera de la casa.
Y allí nos enfrascamos en una conversación algo trivial, hasta que…
- Alice, ¿a qué escuela van a ir tú y Emmett? – Pregunto Jacob, con los ojos un poco más brillantes de lo normal.
- Pues vamos a ir al colegio internacional de Europa, en quinto de preparatoria los dos – dios, espero que mis oídos no me estén engañando; Jacob y yo nos mira vamos muy sorprendidos.
- Wow Alice, ¿es verdad lo que acabas de decir? – pregunte, todavía sorprendida y sin poder creérmelo.
- Pues sí, ¿Por qué? – dijeron Alice y Emmett al tiempo, Jacob se adelantó a contestarles.
- Ah mis hermanos, lo que pasa es que también estudio allí desde hace varios años, y Bella ingresa este año… – no lo deje continuar al ver la cara de Alice, yo quería decir la mejor parte.
- Y todos estamos en el mismo curso – Alice no dijo más nada solo se lanzó sobre mí, Emmett palmeo la espalda de Jacob, diciéndole:
- Bueno viejo ya tengo a alguien con quien patear traseros en esta nueva escuela.
- Claro viejales, así me ayudas de verdad con unos que estarán en último que me la tienen montada.
- Clarines – le contesto Emmett enseguida, mientras tanto Alice estaba abrazada a mí llorando, diciéndome:
- Bella, Bella que bueno así no estaré sola y mi mejor amiga me acompañara y estará conmigo – no la deje continuar.
- Ya, ya Alice, gracias por considerarme tu mejor amiga, a ti también te considero así – la sonrisa que se formó en su rostro – y así yo no estaré sola nunca más.
No pude seguir pues el teléfono de la casa comenzó a sonar, quien podría ser ahora, conteste allí mismo en la sala.
- aló – dije intentando contener la felicidad que me llenaba en esos momentos.
- hola Isabella – me sorprendió mucho que fuera mi padre, él casi nunca me llama así que me aleje un poco de lo chicos, para hablar con él.
- Dime papá – que podría ser tan importante que me llamo él.
- Mira Isabella, hemos recibido varias amenazas desde hace varios meses y en todas ellas dicen que tú eres el blanco – me quede en shock, hasta que su voz me saco de ese mundo – y para poder protegerte vas a usar el nombre de tu hermana y el apellido de soltera de tu madre, ellos saben que está muerta y no te van a buscar con ese nombre. Eso tenlo por seguro – iba a seguir hablando pero no lo deje continuar.
- Papá y la escuela. Ellos tienen todos mis documentos – ahora él fue el que no me dejo terminar.
- Marie, para que te acostumbres. Ya hable con el director y está de acuerdo que es por tu seguridad. Mañana en la mañana antes de que partas estarán tus documentos de identidad, tarjetas de crédito, licencia de conducir y demás. Todo absolutamente todo va a estar a nombre de Marie Isabella Hamilton, por tu madre no te preocupes ella está de acuerdo con todo.
- Papá y ¿Qué le voy a decir a Jacob?
- Mira Marie, su padre ya está al tanto así que dile la verdad – murmuro algo entre dientes y se quedó callado por unos minutos – y dime ¿hay alguien que te conozca como Isabella aparte de Jacob?
- Bueno solo una persona me conoce pero me presente como Marie.
- Que bien, pon en alto el apellido de la familia y el nombre de tu hermana, no nos avergüences.
- claro padre…
No me dejo continuar y colgó, me dirigí donde estaban los chicos y les dije:
- Me acaba de llamar mi padre – todos se preocuparon pero no dijeron nada, solo me imagino la cara que tenía, y me dejaron continuar – mi padre me ha dicho que han mandado varias amenazas a la familia Swan y yo soy el blanco.
- ¡QUE! – gritaron los tres al unísono.
- Eso que escucharon y para poder protegerme me cambiaron el nombre al de mi hermana gemela que está muerta… – no pude contenerme se me salieron las lágrimas, Alice se acercó a mí, me abrazo.
- Dinos que tenemos que hacer para que no te pase nada – ella estaba llorando, vi a Jacob y a Emmett que tenían una cara da pánico.
- Bueno chicos, el nombre de mi hermana y mi nuevo nombre es Marie Isabella Swan Hamilton, pero cambiaron el orden de los apellidos así pues deben saber que ya no me pueden llamar Bella sino Marie y eso es todo.
- Solo eso, bueno mi nueva hermanita dalo por hecho por mi parte – me contesto Emmett dándome un abrazo de oso que me dejo sin respiración, Alice solo me abrazo y dijo que me apoyaba, mientras que Jacob solo dijo cuenta conmigo.
Nos despedimos todos pues al día siguiente ya entrabamos al colegio, se nos acabaron las vacaciones.
