Se que no subo todo lo rápido que debería y realmente lo siento pero es que estoy de examenes y no puedo escribir todo lo que me gustaría, os dejo un adelantito e intentare subir un poco más la semana que viene, lo prometo :)!

Leo todos los reviews casi a diario me llegan a mi correo, quiero agradecerles que lean la historía y que dejen sus comentarios, grácias a mbel, a isabel que creo que no te decepcionara el capítulo, a tamerofdragons, a 11 siento mucho tardar tantoy a mi acosadora personal francisca no has tenído que llegar a los 100 reviews para que actualice espero que disfrutes del mini capítulo.

Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, pertenecen a L. J, Smith aunque este fanfic este basado en la serie.

Alguien me agarró por la cintura era un brazo fuerte y quito el agarre de Marcel.

-Si, está conmigo-yo mire hacia arriba y ahí estaba Klaus mirando a Marcel como si fuera a matarle.

Yo no sabía qué decir el corazón me iba a mil por ahora madre mía, el hecho de estar tan cerca de mi jefe ya era un motivo más que suficiente como para estar taquicardica y ya el hecho de que dijera que estábamos juntos, pero juntos de salir hizo que mi corazón casi se me saliera del pecho.

-Sabía que tenías algo con tu secretaria.

-Pues si tan bien lo sabías porque no has dejado de molestarla desde que trabaja para ti.

-El hecho de que este contigo la hace más interesante, que ha visto él soltero de Nueva York como para dejar su vida de promiscuidad para estar con esa chica.

-Es algo que tu no entenderias.

-Ya decía yo que era muy raro que tu estubieras todos los días por aquí, seguro era para verte con ella.

Un momento ¿cómo que todos los días? es decir que mi jefe había estado viniendo cada día al rodaje y no me había dicho nada.

-Bueno los motivos de porque he venido no te incumben además tengo el deber de supervisar todo lo relacionado con el marketing de mi empresa-mi jefe que no me había soltado aún, me agarró más fuerte contra él.-Y ahora si nos disculpas.

Me giro y me condujo hasta fuera del set de rodaje, recorrimos todo el lugar sin ni siquiera mirarnos, yo simplemente no podía tenía miedo de fallar en algún paso y caerme al suelo, aunque él me estuviera sujetando con tanta fuerza contra él que no creo que me hubiera dejado caer.

-Te acompaño a casa-me dijo.

-No quiero ir a mi casa-le dije.

-Vale, sube al coche-me abrió la puerta y dio la vuelta al coche para subirse.

No hablábamos de vez en cuando cruzabamos alguna que otra mirada pero nada más. Hasta que él ya no pudo más.

-En qué estás pensando-me dijo clavando sus ojos en la carretera.

-En muchas cosas-le dije no quería hablar con él no así, no en su coche.

-Está bien, ya hemos llegado.

-¿Donde estamos?

-Es mi casa-yo tragué en seco, jamás había estado allí, estaba situado en la zona rica de Nueva York, era un bloque de pisos que parecía un hotel dejo el coche en la puerta y habló con el que parecía el portero.

-Mike aparcarlo bien-le dijo con una sonrisa-y solo date una vuelta que te conozco.

-Esta bien señor Mikaelson.

Entramos al gran vestíbulo y nos dirigimos al ascensor que ponía él numero 10, para acceder introdujo como una especie de llame y un código, el ascensor se abrió y le dio al último número.

-¿Vives en un ático?

-Si, me gustan las vistas desde allí arriba.-yo sonreí.

Cuando se abrió el ascensor ante mi apareció un salon enorme era como todo mi departamento la pared de enfrente era una gran fila de ventanas que iban desde el techo hasta la pared.

A la izquierda había una barra americana que separaba la cocina del salón en frente unas escaleras que llevaban al piso de arriba, también un pasillo con habitaciones para invitados con sus propios baños, hacia la derecha un pasillo, por ahí estaba el despacho y un baño y también la sala de la tele y el billar, el servicio vivía en una de las primeras plantas del edificio él mismo les había regalado el piso. Me contó todo eso mientras me invitaba a una copa en su cocina.

-¿Y arriba?-dije señalando las escaleras.

-Mi habitación-dijo él dedicandome esa sonrisa que me pone nerviosa.

-Woowh! seguro que es enorme.-él se empezó a reír.

-No creas, convive con un baño y una terraza, aunque si te portas bien después te la enseño-dijo mientras me guiñaba un ojo, yo me puse muy roja.

Nos sentamos en su sofá y volvió ese silencio incómodo.

-Caroline siento mucho lo que ha pasado antes me excedí, pero es que cuando Marcel te agarró y te empezó hablar de esa manera no pude evitarlo…-clavé mi vista en él y le puse una mano en la rodilla.

-No pasa nada.

-Debería haberle...-yo vi en sus ojos mucha rabia así que por esa noche al menos decidí que no seríamos jefe y secretaría si no simplemente Klaus y Caroline.

-Bésame-dije casi en un susurro, él se sorprendió y me miro serio pero con una ternura en los ojos.

-¿Que?-alcanzó a decir, yo me acerque más a él estaba tan cerca que notaba su aliento en mi boca.

-Bésame-repetí.

-¿Estás segura?

-Totalmente.

En ese momento acababa de soltar a la bestia, acercó su boca a la mía y su lengua pidió paso en mi boca, nuestras lenguas empezaron a moverse juntas la una contra la otra, el beso era muy intenso, él me tenía cogida con una mano la cara y con la otra la cintura yo tenía mi mano apoyada en su hombro, tuvimos que separarnos para respirar.

-Esto es una locura me dijo.

-Yo ya no puedo controlarme más le conteste.

A horcajadas me subió encima de él, se apoyó contra él respaldo del sofá mientras yo le mordisqueaba el cuello hacia su oreja con la que jugué entre mis dientes se le escapó un pequeño gemido que me puso a mil, poco a poco y depositando besos muy humedos, fui desabrochando la camisa hasta que se la quite, tenía un torso que solo con verlo se me humedecieron las bragas, cogió las riendas y me empujó hacía un lado para tumbarse encima, empezó a besar mi cuello mientras me acariciaba el muslo y subía mi falda, me quito la camisa del mismo modo que yo lo había hecho cuando llego al ombligo mi vientre se contrajo de la excitación, él notó la reacción y lo volvió hacer le mire y me estaba viendo con una sonrisa picarona y eso hizo que aun me excitara más. Volvió a subir y nos fundimos en un beso que por momentos se hacía más intenso él me quitaba el sujetador mientras yo enredaba mis brazos a su cuello para que estuviéramos más pegados, consiguió quitarme él sujetador y empezó a masajearme una teta mientras hacíamos más intenso nuestro beso, entonces bajó y cogió uno de mis pezones con su boca y empezó a juguetear con él me succionaba, dejaba pequeños mordisquistos era puro placer, mientras con su mano estrujaba el otro, yo me apreté más a él para aliviar las contracciones de mi vientre. Con la mano que estaba jugueteando con mi pezón la fue bajando cada vez más hasta llegar a mis bragas toco un poco por fuera y después introdujo su mano dentro. A mi se me escapó un gemido que hizo que él se riera.

-Creo que estás lista-dijo mientras introdujo uno de sus dedos en mi interior, mi vientre se contrajo por lo que acababa de hacer unido a la voz sensual que acababa de poner.

-Estoy muy excitada metelo ya-le suplique. Y entonces él introdujo un segundo dedo y empezó a moverse rítmicamente-Klaus por favor-volví a suplicar, entonces él paró, sacó sus dedos y me bajó las bragas, se desabrocho el cinturón y los pantalones, se quitó los boxers y bajo, empezó a besarme, mientras lo hacíamos yo notaba su erección contra mi vientre no podía más cada movimiento de su lengua yo me arqueaba para sentir más su miembro.

-Eres muy impaciente-dijo mientras introducía poco a poco su miembro en mi. Mis caderas se movían solas y fueron a su encuentro. Cuando estuvo dentro de mi empezó a embestir una y otra vez mientras mi vientre se contraía con cada una de las embestidas, yo me agarre a su espalda, estaba a punto de llegar.

-Más, Klaus no pares-en ese momento él aceleró también estaba a punto de llegar. Mi vientre se contrajo e intente cerrar las piernas pero no podía encogí los dedos de los pies y le arañé la espalda mientras deje escapar en un bufido-Klaus…-A los pocos segundos él terminó mientras decía mi nombre, se dejó caer encima de mi, estabamos agotados.

-Has estado increíble-dijo mientras me acariciaba la cara y me dio un beso fugaz en la frente mientras se levantaba, yo aun no me podía ni mover, cuando volví traía dos copas de champán-incorporate-me dijo mientras me tendía una mano yo no quería y le puse un pucherito-no vas a convencerme para que te deje durmiendo en el sofá si no te levantas te tendré que levantar.

-Esta bien- incorporé, él me agarró por la cintura y me tendió una copa.

-Brindemos por una noche que no acabe nunca-me dijo pegadito a mi oreja yo me sonroje, chocamos nuestras copas-Subamos.

-Si-dije mientras le seguía él me llevaba cogido de la mano.

Su habitación era enorme con las mismas ventanas que abajo pero daban a una terraza inmensa en la cual tenía una zona con sofás y a la izquierda una casita con un jacuzzi dentro y el baño era gigantesco con una bañera de hidromasaje y una ducha muy grande.

Él abrió una puerta y tenía un vestidor con un montón de trajes de una de las cómodas sacó una camiseta y me la dio.

-Es mi favorita cuidala-me dijo mientras me dedicaba una amplia sonrisa, yo no me había dado cuenta pero iba en bragas únicamente-puedes usar el baño si quieres.

-Gracias-me metí dentro y me aseé un poco, me quede frente al espejo mirándome con la camiseta puesta, me acababa de acostar con él único hombre que no debería y a partir de ahora que que íbamos a hacer.

Cuando salí él se había puesto unos pantalones negros cortos que le colgaban de las caderas de una forma muy atractiva, estaba esperando a que yo saliera, me cogió de improviso por la cintura y me acerco a él y me beso.

-Ahora que me has dado permiso quiero besarte todo el tiempo que sea posible-dijo mientras me llevaba a la cama en ese momento comprendí que la noche no había más que empezar.

La cosa se pone emocionante dejen sus reviews!