¡wOw! tiempo sin actualizar, Lo lamento el semestre me tenia bastante ocupada, por fin puedo darme un tiempo entre el amor de mi vida (la ingenieria) y mi pasion favorita (escribir). Espero que les guste tanto como a mi me esta gustando. Disruto mucho escribir para ustedes y mas me encantarecibir comentarios.
Disfruntenla =D gracias a Sirenita35 y a naniari27 por sus reviews.
7.- Fiesta de Disfraces I
La noticia de que Marian y Lunático habían formalizado una relación voló por los corredores del colegio. Los Merodeadores se encontraban menos unidos; Lupin pasaba la mayor parte de su tiempo con Griffin, Lily y James compartían las tardes detrás de enormes pilas de libros preparándose para los éxtasis (aunque según James ninguno de los dos lo necesitaba). Peter seguía con sus ausencias inexplicables y aunque Fernanda seguía insistiendo en acercarse en él, él parecía dispuesto a que nadie supiera a donde o con quien iba. Sirius era el único que estaba a salvo de la presión de los éxtasis y al que menos le importaba la situación de Peter, toda su atención era captada por la nueva relación que sus amigos habían comenzado. La mayor parte del día se la pasaba refunfuñando y cuando se los encontraba prefería excusarse e irse de inmediato. No sabía porque le molestaba tanto que ellos dos ahora pasaran tanto tiempo juntos, ni porque sentía el impulso de romperle la cara a su mejor amigo cuando lo veía besándola, simplemente le molestaba que ella mostrara tanto interés en mantener sana esa relación: ya no coqueteaba con él ni lo dejaba besarla fugazmente mientras nadie la veía. En realidad ya jamás la veía sola. Su humor empeoraba cada vez que James se iba de su lado para pasar toda la tarde encerrado en la biblioteca, ya no tenía nadie con quien pensar en bromas o molestar a Quejicus y de paso Fernanda no lo dejaba tranquilo con el tema de Peter. Se pasaba las tardes volando o escuchando el viejo radio mágico de su habitación y con eso su mal humor solo aumentaba. Todos lo notaban pero nadie decía nada. Y en la primera luna llena del curso ni siquiera se había molestado en intentar apaciguar la pelea entre Lupin y James. "Bien merecido lo tienen estos cabezas dura".
Se acercaba día de brujas y los carteles que anunciaban la primera excursión a Hogsmade llenaban los tablones de anuncios. El alboroto que esto causaba era el mismo que cada año y por primera vez desde que había regresado los Merodeadores se encontraban reunidos en su habitación y charlando sobre el baile de Disfraces que Dumbledore había anunciado esa misma mañana durante el desayuno.
-Es luna llena-Dijo agriamente Remus recostado en su cama.
-¡No puede ser!-gritaron al unísono Sirius y James haciendo pucheros, Peter soltó una risita tonta.
-Lunático ¡Es noche de Brujas!-espeto James.
-Nuestra última noche de brujas en el colegio-Lo corrigió Sirius.-Es nuestra última oportunidad para darle a este castillo un susto de leyenda.-
Remus suspiro pesadamente aún sin incorporarse;
-Ustedes pueden encargarse de eso-
-Nunca te hemos dejado solo-dijo Peter bajito y mirando a su amigo con preocupación. Remus agradeció el gesto de Peter y soltó una risa irónica.
-Me pondrán a dormir y después podrán volver al baile-dijo con gesto cansado-No hace falta que se lo pierdan por mi- James y Sirius se miraron; no les apetecía dejar solo a Lunático pero era día de brujas. -A parte necesito que mantengan a Marian alejada de la enfermería y que le digan que estoy enfermo y por eso no podré ir al baile-
-Lunático…-
-Cornamenta, ella empieza a hacer preguntas que no quiero responder, solo intenten mantenerla ocupada, que no me siga, eso es todo lo que les pido.-
-Yo puedo ir contigo, de igual forma no iré a la fiesta, así si algo se sale de control puedo avisarles a Cornamenta y a Canuto-Se ofreció Peter.
-Lo agradecería mucho Pet-Dijo amablemente Remus.
Sirius y James comprendieron que no lograrían hacerlo cambiar de parecer, lo que más parecía importarle en esos momentos era mantener a Marian ocupada para que no investigara nada. Para intentar subirle el ánimo a su amigo, James y Sirius se dirigieron a las cocinas en busca de pastelillos y cerveza de mantequilla, mientras Remus y Peter empezaban una partida rápida de Naipes explosivos y escuchaban el radio mágico de Sirius.
James iba caminando junto a Sirius. Hacía tiempo que notaba el mal genio del moreno y quería saber porque pero las tardes con Lily le impedía conversar con él. Sin embargo, cuando se disponía a preguntarle escucharon la voz lejana de Fernanda. La vieron a lo lejos con dos escobas en la mano y una atareada y temblorosa Lily que los saludo tímidamente. No se detuvieron para dar pormenores simplemente al pasar a su lado Fer les dijo que pensaba enseñarle a Lily a montar una escoba y sin más desaparecieron tras el recodo del final del corredor.
Sirius ni se inmuto y simplemente siguió caminando, esto no paso desapercibido por James.
-Últimamente pelean mucho-comentó. Sirius suspiro y espero a que James llegara a su altura para seguía bajando por las escaleras.- ¿Ya hay alguien más? ¿Una nueva conquista?-
Sirius rio ante el comentario de su amigo y solo negó con la cabeza y justo cuando estaba dispuesto a hablar dio de frente con Marian, ella se tambaleo y él la sujeto de la cintura antes de que cayera. Se sonrieron y se abrazaron como si llevaran mucho tiempo sin verse. Él la cargo y la hizo girar con lo cual un pergamino cayó al suelo. James lo recogió y carraspeo haciéndose el ofendido.
-Más respeto para el ex novio aquí presente por favor-
Todos rieron y Sirius deposito a Marian en el suelo donde ella recibió el pergamino que James le daba y le daba un codazo.
-Que Lily no te escuche decirlo-
-Ya lo sabe-Dijo James restándole importancia-Además aún no somos nada, simplemente amigos.-
-Me encanta el aún de la frase-Dijo ella haciendo cierto énfasis en el aún.-Ya me voy, dejen de quitarme el tiempo tengo que ir con McGonagall-
-De nuevo olvidaste entregar tu tarea-Recitaron ambos al tiempo para verla subir como bólido las escaleras.
La mirada de Sirius había cambiado justo en el momento en que su amiga había aparecido y le intrigó el porqué, su sonrisa ahora era arrogante y se veía… diferente. Su mente trabaja a mil por hora intentando unir cabos, siguieron caminando en silencio, el moreno iba ahora tarareando una canción y con las manos en los bolsillos de la túnica.
Todo el curso había estado de mal humor ¿Por qué?
-¿Qué pasa Cornamenta? Venga muero de hambre-Lo animo Sirius con su media sonrisa de siempre dibujada en su rostro.
-¿Qué es lo que te tiene tan molesto Canuto? ¿Por qué todo lo que va del curso has estado de mal humor con todos?-
-Vas al grano ¿Eh?-Sirius se acerco a él y lo rodeo con uno de sus brazos.-Lo mío con Fer se acabó, o eso creo, lo mío no es ser hombre de una sola mujer… Lo sabes Cornamenta, además eso de que siga dándome lata con lo de Peter: esta obsesionada, me saca de quicio. Además desde que te volviste amigo de Evans ya no hacemos bromas, y me aburro- Su gesto fue decidido y su puchero al final de la clase le recordó a su viejo amigo.
-¿Y porque no lo has hecho en lugar de estar de mal humor? Ya te hubieras liado a medio colegio-dijo Cornamenta abrazando a su amigo y continuando con su camino hacia las cocinas.
Siguieron entre bromas y al llegar a las cocinas los elfos los recibieron de la mejor manera posible. Les atendieron espléndidamente como siempre y ellos pidieron un montón de caramelos, dulces y postres que los elfos iban empaquetando y dejaban sobre la mesa. Entre varios de ellos llevaron cargando una caja con unas cuantas cervezas de mantequilla y al final los despidieron invitándolos a visitarlos de nuevo.
-Será esta noche-Le informó Sirius a James atravesando el cuadro de la Dama Gorda.-Así que tal vez deberías dejar a Lily por una noche.-
-No pensábamos estudiar esta semana-le contesto James con un dejo de tristeza-Estará con Marian y Fer preparándose para la fiesta ¿Tú ya sabes con quien iras?-
Entraron al cuarto donde Remus y Peter estaban llenos de cenizas y el castillo de Naipes que habían construido ardía en llamas. Ellos morían de la risa y no se dieron cuenta de que sus otros dos amigos habían entrado a la habitación.
-Aguamenti-canturreo Sirius antes de doblarse de risa por el aspecto de sus amigos. Llevaban toda la tarde haciendo bromas, pensando en maldades, comiendo y bebiendo hasta que cayó la tarde. No habían sabido nada de su compañero de habitación en toda la tarde lo que les hizo suponer que estaria con Alice en algún rincón del castillo. Comenzaron a comentar sobre el baile, James tenía pensado disfrazarse del Fantasma de la Opera ya que a Lily le gustaba mucho aquella obra Muggle, Sirius pensaba en algo mas como un pirata.
-Por cierto Lunático… ¿Te molesta que valla con Marian?-Dijo Sirius al castaño que negó con la cabeza.
-Mejor si la mantienes alejada de la enfermería-Dijo Remus con esa voz apagada.-¿Pero que pasara con Fer?
-Nada-
Bajaron a cenar, ahí estaban las chicas cenando y Lily traía un vendaje en la mano. James corrió hasta donde estaba ella y se sentó a su lado preguntando por su mano. Remus beso a Marian y se sentó junto a ella sonriendo con desgana. Fer miró a su novio que le dedico una mirada diciéndole que si podían hablar en el vestíbulo así que sin más se levanto y se dirigió hacia donde él estaba.
-Fernanda-
-Ya sé que me vas a mandar al carajo Sirius, ahórrate el sermón- Le dijo Fer –Igual creo que no me importa, empiezo a preferir al misterioso Peter, él no me trata como si fuera adorno de la sala común-
-No digas eso, yo te quiero pero…-
-Pero ya paso-Finalizo ella.-Sirius te conozco, has estado diferente desde que entramos, solo espero que no lo arruines.- Y sin dejarlo decir ni media palabra regresó al Comedor. Él la siguió y se sentó del lado de James y ella a un lado de Remus. No se dirigieron ni una mirada pero Fernanda se veía de mal humor. Marian estaba recargada en Remus y miraba a Sirius, Remus jugueteaba con su cabello y Sirius parecía ligeramente distraído, miraba hacia la mesa de Slytherin a su hermano menor. Era muy parecido a él: mismo cabello negro, ojos grisáceos, rostro anguloso y la misma sonrisa arrogante que se dibujaba en su rostro, Reg estaba sentado con una joven de 4to en su regazo y con su grupo de amigos lameculos. Ignoro la conversación de sus amigos y cuando la cena termino regresaron a la Sala Común.
La semana pasó sin ningún altercado, Los Merodeadores pasaban más tiempo en su habitación planeando lo que ellos llamaban "El susto del siglo", Remus se veía más ojeroso, lívido y flacucho que de costumbre y Marian se preocupaba por él, pero solo conseguía respuestas como "Estoy bien" o "tengo un resfriado". Sirius estaba de mejor humor y cada que podía hacía comentarios sobre chicas para incomodar a Fernanda que después de verlo besuquearse con una alumna de 5to se fue hecha una furia del Gran Comedor. Peter había dejado sus escapatorias eventuales y ahora disfrutaba de la compañía de sus tres mejores amigos. Lily estaba más nerviosa que nunca, a veces mientras estaban solas perdía los estribos y comenzaba a decir incoherencias para después decirles a sus amigas que no era nada. Los profesores y las clases se estaban complicando con el paso del tiempo pero todos los alumnos parecían exentos de esto, estaban demasiado entusiasmados con el baile de disfraces que hasta los profesores desistieron en dejar tareas. El ambiente era tan festivo que hasta los fantasmas de las casas parecían contagiados. El fin de semana llegó tan rápido que el viernes en la noche la sala común era un hervidero de risas, gritos y festejos, todos comentaban sobre el baile y si tenían o no pareja, cuáles serían los disfraces, cual la música, se corría el rumor de que Dumbledore había invitado a uno de los grupos del momento.
Al siguiente día fue la excursión a Hogsmade y después de ir a tomar unas cervezas de mantequilla y de bromear con Madame Rosmerta Los Merodeadores se dirigieron a los escaparates en busca de su disfraz. No vieron a las chicas en toda la tarde y supusieron que estarían igual que ellos. Peter estaba más tranquilo. Sus amigos eran los mismos de siempre, estaban con él y bromeaban como siempre, a veces sentía que las chicas tenían la culpa de que sus amigos no estuvieran con él, pero en esos momentos no le importaba, estaba con Remus sentado en los bancos que habían hecho aparecer mientras medio Hogwarts rebuscaba en los estantes lo ideal para sus disfraces. Lunático leía un libro y Pet veía a James y Sirius hacer combinaciones alocadas con la ropa que encontraban.
Después de unas horas volvieron al castillo cargados con bolsas enormes donde llevaban sus disfraces, Filch los revisó y como no encontró nada prohibido los dejó pasar a regañadientes, estaba algo paranoico y no quería que se gastaran bromas pesadas que luego el tendría que arreglar. Al entrar en su habitación Sirius hizo el hechizo para deshacer el desvanecimiento que había hecho sobre los artículos de broma comprados en Zonco.
-Con esto estará listo-dijo el moreno sonriendo maliciosamente a sus amigos.
-Quejicus se llevara una gran sorpresa-Dijo James sosteniendo en sus manos un extraño objeto que daba la sensación de estar vivo, se estremecía levemente y parecía que respiraba, era de un color plateado acuoso y tenía unas líneas negras en lo que parecía su espalda: se agacho y lo dejo en el fondo de su baúl asegurándose de cubrirlo con una de sus túnicas.
En el dormitorio de chicas solo estaban Lily y Marian, Fer había desaparecido tiempo después de que llegaron de Hogsmade con un tipo del equipo de Hufflepuff y no había vuelto aún, Lily estaba de mal humor porque no habían encontrado nada en las tiendas que pudieran lucir en la fiesta y Marian estaba tendida en su cama leyendo un libro de Criaturas mágicas que había encontrado en el aula del profesor Slug.
-¡Marian!-grito Lily al borde de la histeria dando vueltas por la habitación, la castaña la miro y alzó una ceja en forma de interrogación.-Podrías por favor mostrar un poco mas de interés en el baile, no tenemos nada que usar y solo faltan un par de horas.-
Marian miro a su amiga y se levanto con pesadez de la cama.
-Si hubieras hecho caso a Fernanda no estaríamos en este embrollo, ella ya tiene todo listo-
-Aun no entiendo porque esta como si nada, pensé que el que Sirius la dejara la haría sentirse un poco mal pero parece que en lugar de eso se convirtió en ti antes de empezar a salir con Remus.- Marian se sonrojó y bajo la mirada pero no dijo nada más, se acomodo la túnica y tomo a Lily del brazo.
-Conozco un lugar donde podemos encontrar algo que pueda sernos útil. Vamos.-
