¡Hola!, traigo otro capítulo más de este fic. De nuevo, gracias por todo su apoyo...no tengo mucho más que decir, sólo espero que lo disfruten.
Por si acaso, los flashback son en cursivas... y nuestra narradora será Peridot.
Ya saben, Steven Universe no me pertenece.
–Peridot…no es necesario que te quedes aquí todo el día.
No volteé a verla, en respuesta lancé un bufido y tome la toalla que tenía en su frente, la mojé en una cubeta de agua limpia que coloqué debajo de la cama y volví a ponérsela. Lázuli me miro con resignación y cerró los ojos para poco después estornudar y sacar un pañuelo de una caja que había ido a comprar horas atrás. Aunque siempre trae un rostro de cansancio, era aún mayor en esta ocasión.
–¿No tienes trabajo? – Volvió a repetir, ¿tanto quería que me fuera?
–Estoy trabajando – Le enseñe mi consola portátil aunque era una mentira, estaba jugando Pokémon Alpha Sapphire y no estaba probando algún nuevo juego, pero Lázuli al no conocer del tema no lo notaría –…Si tanto quieres que me vaya, puedes decirme.
Lázuli no me respondio, a lo que me encogí de hombros y seguí jugando con esa sensación de malestar, por más que me acercará a Lázuli habían algunos aspectos que no cambiaban, como sus repentinos toques de frialdad…que habían estado muy presentes desde ayer, día que me pidió perdón por dejarme plantada algunas horas ya que se había ido con Jasper.
Había arrastrado mi silla de playa hasta la orilla de su cama, me propuse a cuidarla el resto del día y no pensaba moverme. En la mañana mi compañera de cuarto amaneció con mucha fiebre y gripa, al contrario de mi que mis enfermedades me dejan fuera de combate, Lázuli lucía un poco mejor, decía que podía hacer las cosas. Sin embargo, no quería que se sobre esforzará, me propuse a hacer todo hoy como en los viejos tiempos, aparte de cuidarla. Había un deje de culpabilidad en mi, sentía que se había enfermado por mi culpa…para hacerme sentir mejor. Lancé un suspiro a lo que ella me miro de reojo.
Me concentré en mi juego sin poder borrar de mi mente la escena de ayer, el abrazo de Lázuli fue extraño, quizá sea porque es la primera vez que ella inicia el contacto, pero no era como abrazar a las chicas, había algo más, era como si mi dolor hubiera sido curado, que sus sentimientos me alcanzaron…que ella realmente sentía lo de ayer. Honestamente, no sabía como sentirme respecto a eso, el plantón no me dolió porque estoy acostumbrada a que la gente sea terriblemente impuntual en mis juntas de trabajo o incluso las cancelen; la molestia fue el que se haya ido con Jasper, pero, más que doler, fue como si estuviera vacía por dentro y me hubiera caído un balde de agua fría.
Maldita Jasper, es una tonta, si le hace algo malo a Lázuli yo…¡argh!, como si pudieras hacerle algo Peridot, con mucho trabajo pudiste evitarla en la universidad, ¿y quieres enfrentarte a ella?
–Peridot – Me giré a verla, aunque no me gusta salir estaba dispuesta a hacer lo que me pidiera, tenía trabajo…pero puede esperar – Gracias…por cuidar de mi.
–De nada – Seguí jugando sin mirarla a los ojos…no la entiendo para nada, nunca me dijeron que tener una compañera de cuarto sería tan problemático. Lázuli me dedico una pequeña sonrisa que hizo saltar a mi corazón – ¿Qué?
–Haces una sonrisa muy curiosa.
Me sonroje dándome pequeños golpes en la cara, ¿¡Por qué!?, Lázuli comenzó a reír ligeramente por mi acción, por una parte me alegraba que se sintiera mejor, pero por otro no me sentía muy bien. Los síntomas de mi enfermedad habían empeorado, se habían vuelto algo tan natural que había aprendido a vivir con ello e ignorarlo, pero la incomodidad no se iba.
Tenía en mente las palabras que Garnet me dijo ayer y por más que les daba vueltas, no las entendía.
–¡De las cosas que te has perdido Peri! – Amatista me comento un incidente que tuvo en el supermercado porque no traía dinero, se le había olvidado y había comido cosas, escuchaba interesada su conversación pero no podía dejar de pensar en Lázuli…tonta Jasper – ¿Nerd?
–¿Ah?, oh, estoy escuchando, la cajera era nueva y entró en pánico.
–¡Exacto! –Amatista me sonrió y volteó a ver atrás de mi, pude ver a Perla que esperaba a que Garnet regresará, mientras tanto ella observaba con tristeza a Rose que estaba con Greg gradas mas abajo hablando y coqueteándose – ¡P! – Perla se sobresaltó, como si estuviera haciendo algo malo y se giro para vernos – ¡Debes escuchar esto, a P-Dot le ocurrió algo graciosísimo en el supermercado!
–¿Qué? – Le pregunté.
Bufe mientras Perla se acercaba a nosotros, Amatista le contaba su hazaña como si hubiera sido mía, cosa que no me importo, lucía mejor. Garnet, Amatista y yo hicimos un pacto silencioso de animarla en esta clase de casos, aunque hubieran pasado años Rose era un tema que Perla no podía olvidar.
Garnet llego en un rato y se unió a nuestra plática poco convencional unos minutos para después despedirse, ya que tenía que reunirse con su equipo de atletismo. Cuando se iba alejando entré en pánico, necesitaba preguntare sobre esta sensación extraña que sentía, era ahora o nunca.
–¡Ahora vuelvo! – Amatista y Perla me lanzaron una mirada de confusión mientras yo iba a buscar a Garnet, por suerte la encontré a punto de entrar a los vestidores – ¡Garnet!
–Peridot – Dijo en Garnet en forma de saludo, jadeé por lo mucho que había corrido, ella me dio un momento para recuperarme.
–¡Necesito hablar contigo! – Escuché la primera llamada para que diera inicio la competencia – ¿Podemos o…?
–Está bien, sentémonos – Asentí tímidamente y fuimos a las gradas más cercanas, que por fortuna no tenían mucha gente, no había terminado de sentarme cuando Garnet hablo – Es sobre Lapis, ¿cierto?
–A-Ah…sí – Era como si pudiera ver el futuro – ¿Recuerdas que tengo un extraño virus que ningún doctor ha podido descubrir?, ha sido tan molesto y…
–Te has sentido así desde que Lapis llego, o al menos, poco después; tus síntomas no se han ido y te sientes nerviosa, así que se lo atribuyes a ella, ya que ambos aparecieron simultáneamente.
–¡Exacto!, ¿Sabes qué es lo que me sucede? – Garnet soltó una ligera risa – ¿Y qué es? – Dije con expresión de molestia, ¡Garnet trataba de alargar mi dolor!
–Sólo tengo una idea.
–No importa, tienes que decirme dime.
–Pero no quiero – No me enoje, sólo la vi con una cara que reflejaba "¿es en serio?". Garnet dio pequeñas palmadas en la grada para que me sentará junto a ella, suspire con fastidio mientras hacia lo que me pidió – Es algo que tienes que descubrir Peridot, no puedo decirte que hacer o ayudarte…pero no es algo malo, es el comienzo de algo hermoso.
–¿Cómo un virus puede ser hermoso?
–No es una enfermedad, es una experiencia, el nacimiento de algo desconocido para ti…un nuevo sentimiento.
–Pero… – No termine de hablar porque escuchamos gritos llamando a Garnet, era su equipo, hice un gesto triste y Garnet me revolvió el pelo.
–Estarás bien, no es nada malo…todo lo contrario, aunque duela lo entenderás tarde o temprano, sólo haz lo que creas correcto – Dicho ello, Garnet se levantó y se fue sin voltear atrás.
–Peridot, ¿estás bien? – Pregunto Lázuli, devolviéndome a mis pensamientos.
–¡S-Sí, sólo me quedé pensando en algo!
–Bien.
Desde que termino la competencia de atletismo le he estado dando vueltas al asunto, incluso cuando venía conduciendo de regreso a casa. ¿Un Sentimiento, a qué diablos se referirá?, esto tiene que ser un virus en todo el sentido de la palabra.
Al cabo de un rato Lázuli se quedo dormida, acción que tome como una autorización para verla fijamente. Su semblante era totalmente diferente, más tranquilo...era tan bella, si sólo pudiera…¿hacer qué? Tenía alguna especie de sentimiento como había dicho Garnet, las palabras se me iban cuando trataba de pensarlo lógicamente. Confió plenamente en la ciencia, si no lo veo por ese lado…será aterrador.
Vi mi reloj, eran las dos de la tarde, debería hacer de comer…no puedo darle comida comprada a Lázuli en ese estado, mucho menos permitiré que ella se levante a hacerla. Con temor fui a la cocina y abrí una revista de sopas que había comprado en mi viaje al supermercado, no puede ser tan difícil, ¡me he entrenado! O eso pensé…me tarde alrededor de una hora haciéndola entre casi incendiar la cocina y caídas. La sopa no era la octava maravilla, pero era comestible y su sabor no estaba tan mal. Sonreí con mi triunfo, Lázuli no se había despertado, ¡todo era perfecto!, estaba a punto de servirla cuando sonó el timbre, sólo podría ser Amatista y ella nunca toca…golpea la puerta.
–¿Amatis…? – Pregunte tímidamente mientras abría, cuando vi a la persona detrás de la puerta trate de cerrarla fuertemente, pero Jasper era más fuerte que yo y me empujo sin ningún problema – ¿¡Qué diablos haces aquí!?
–¿Así saludas a una vieja amiga, renacuaja? – Jasper comenzó a reírse de mi mientras cerraba la puerta, era como volver a mis días de universidad.
–No volveré a repetirlo, ¿qué haces aquí y cómo llegaste? – Me pare para enfrentarla, aunque al poco tiempo me intimide – ¿Sabes?, no me interesa, sólo lárgate idiota.
–¿O qué? – Tragué saliva ante sus palabras, seguía tal y como la recordaba…del tamaño de una torre, estúpidamente fuerte y con esa mirada de superioridad.
–Nadie te ha invitado – Respondí.
–¿Quién dice que no? – ¿Eh? – He venido a ver a Lapis, me mando un mensaje diciendo que esta enferma y debe ser un infierno considerando que está contigo, una irritable nerd que sólo sabe burlarse de la gente – Antes de que pudiera hacer algo, Jasper me empujo y se encerró en el cuarto con Lázuli, trate de abrir pero la gorila había cerrado la puerta con llave.
¿Lázuli la había invitado?, no, ella sabe cuanto la detesto, eso no podía ser cierto…¡argh! No sabía cómo sentirme en este momento, Jasper estaba caminando con total naturalidad por mi casa y no podía pensar con claridad, ni siquiera sabía como sentirme con esto o qué pensar. Pegué mi oreja a la puerta y pude escuchar a Lázuli…¿¡riendo!?, ¡estaba hablando con Jasper tan felizmente! ¿¡Por qué!? Traté de pegarme más a la puerta para escuchar mejor.
–¿Estás mejor, cielo? – ¿¡Qué es eso de "cielo!?"
–Sí…me siento mejor que en la mañana – Hubo un silencio momentáneo – Lamento haberme ido repentinamente ayer.
–Te dije que era mala idea salir con ese clima.
Intenté escuchar más pero su tono se volvió más bajo y gruñí en respuesta. Me alejé de mala gana de la puerta y fui a sentarme a la cocina, vi mi sopa con lástima, ¡no!, Jasper no debe ser impedimento, voy a seguir cuidando de Lázuli…esa bruta la molesta y no dejará que ella se recupere. Con más ánimo saqué un plato hondo, serví la sopa que había preparado y fui hacia la habitación, estaba a punto de tocar cuando Jasper salió repentinamente.
–¿Sopa, ahora aprendiste a cocinar? – Hice mala cara al recordar un incidente en el taller de gastronomía de la universidad – Dame eso – Jasper me arrebato el plato.
–¡Hey! – Ni siquiera saltando podía alcanzarlo, Jasper probó una cucharada y sonrió, me empujo fuertemente haciendo que me cayera y se encerró en el cuarto con Lázuli, otra vez. Rápidamente volví a pegarme a la puerta con intención se escuchar su conversación.
–Compré esto de camino, acabo de ir a servirla – ¡No podía decir nada en su presencia o me golpearía, argh!
No pude escuchar mas allá de eso y fui a sentarme con molestia al sofá de la sala. Se supone que tengo que sentirme enojada y lo estoy, pero, ¿por qué estoy más triste que enojada? Al final, decidí jugar videojuegos para distraerme, no podía grabar una bitácora porque para terminar de empeorar todo, había dejado mi grabadora dentro del cuarto. Pasaban las horas y Jasper no salía…¿cuánto tiempo pensaba estar aquí?, hubiera seguido pensando en ello de no ser porque alguien golpeo la puerta, me paré rápidamente para abrir.
–¡P-D..! – Le tape la boca antes de que pudiera gritar y le hice señal de que guardará silencio, tome las llaves y salí del departamento hasta la entrada del condominio – ¡Hey!, ¿sucede algo malo?
–Espantoso…
–¿Hay un ladrón?
–Peor – Amatista me miro con expectación – Jasper está adentro con Lázuli.
–¿L trajo a Jasper?, rayos, ella sabe todo lo que nos hizo y después de lo ha pasado con nosotras nos agradece así – Amatista lucía realmente molesta – Le retiraré mi apodo genial, hasta la vista L, hola…¡Argh, estoy muy enojada!, pensaré en algo después – Solté un suspiro mientras me sentaba en las escaleras del condominio – P-Dot…¿estás triste?
–¿Por qué preguntas?
–Luces muy deprimida…
–Oh, ¡no!, estoy bien – Amatista me miro con dudas pero no insistió.
–Ya sé, vamos a patearle el trasero, ¡en la universidad podía enfrentarme a ella, si lo hacemos entre las dos podemos sacarla de tu casa!
–No, Lázuli amaneció enferma y Jasper vino a visitarla…desearía hacer eso, pero podemos molestarla y en su condición no me gustaría – Expliqué, Amatista me vio de reojo por unos segundos.
–Te preocupas mucho por ella, ¿eh? – Asentí, aunque tenía la sensación de que hablaba de un tema diferente al que estaba pensando, su semblante bajo de ánimo – ¿Ella te importa mucho?
–Es mi compañera de cuarto, ¿por qué no debería?
–Tienes razón – Amatista rio fuertemente con la energía de siempre – ¿Y qué tal yo?
–¿Tu qué?
–¿Yo también te importo mucho? – Me sonrojé ante la pregunta, ¿qué demonios estaba tratando de hacer? Amatista sonrió burlonamente ante mi expresión.
–C-Claro…eso es obvio – Sólo sentí el fuerte abrazo de Amatista y suspire.
Después de un rato hablando me dijo que había venido por mi; Perla y Garnet saldrían temprano del trabajo y sugirieron que fuéramos a hacer algo. No me gustaba dejar sola a Jasper con Lázuli pero acepte para distraer mi mente. Fuimos a cenar y al boliche, al igual que nuestros días de universidad. Fue entretenido, pero Lázuli no abandono mis pensamientos en ningún momento.
Al regresar a casa pude notar que Jasper seguía ahí. Con fastidio seguí jugando videojuegos hasta las diez de la noche, sentí un pánico verdadero de que Jasper no se fuera, pero para mi alivio salió de la habitación poco después sin Lázuli siguiéndola.
–Adiós, sin cerebro – Jasper alzó la ceja ante mis palabras.
–Te has vuelto más insoportable en estos años…no has cambiado absolutamente en nada y eso es triste.
–Hasta nunca – Me despedí con fastidio – Y no vuelvas a acercarte a Lázuli.
Jasper volteó a verme con enfado y me hundí en mi asiento, se acerco a mi y me sonrió.
–¿Por qué, acaso estás enamorada de ella? – ¿Enamorada? – Que adorable…¡la empollona está celosa! – Me quedé pensando en sus palabras sin poder responderle – ¿Sabes qué, Peridot?, eres realmente molesta e incluso Lapis lo piensa, deberías dejar de ser tan insistente si tienes un poco de consideración…déjala en paz, si me entero de que le hiciste algo malo lo pagarás caro.
Jasper salió de la casa, no podía celebrar o enojarme por lo que había dicho…¿yo estaba enamorada? Salí de mis pensamientos al acordarme de Lázuli, entré al cuarto de golpe para verla escribiendo en su celular, ella volteó a verme con una expresión de indiferencia.
–¿Invitaste a Jasper? – Pregunté, en un tono más bien dolido.
–No, me sorprendió mucho cuando la vi, al parecer recordó la dirección de las pláticas que hemos tenido y llego sin avisarme – Lapis guardó su teléfono y se recostó en la cama – Pero no fue tan malo, fue agradable su visita.
–¿Agradable?, ¡Se la paso molestándome mientras no veías, incluso me empujo y robo la sopa que te había preparado!
–Estás exagerando, Peridot, Jasper no te haría nada en mi presencia…y me contó como fueron las cosas, ella compró y…
–¡Pero lo hizo!, ¿Confías más en las palabras de Jasper que en mi?
–No es eso, pero…
–Olvídalo – Dije antes de que pudiera proseguir.
Cruce la cortina y me fui a mi lado de la habitación, me tumbe en la cama y me cubrí totalmente de sábanas aún molesta…y deprimida, no me importaba no estar en pijama, sólo quería dormir un poco. Escuche que Lázuli se levanto de su cama y salió de la habitación, traté de no darle importancia pero no pude hacerlo, conciliar el suelo era algo muy lejano, dolía.
Paso media hora para que Lázuli regresará al cuarto, apagó las luces y se acostó, hubo un abrupto silencio alrededor de quince minutos…ella se levanto y pude escuchar que cruzo la cortina hacia mi lado, mis sospechas se confirmaron cuando sentí que se sentó en mi cama.
–Vi la sopa en la estufa –No respondí – Siento no haberte creído…pero tienes que entender que Jasper nunca ha sido mala conmigo, no puedo juzgarla por cosas que no me ha hecho – Lázuli suspiro y me quito las mantas de forma que pudiera ver mi rostro.
–¿Qué?, entiendo perfectamente bien – Desvié la mirada, no quería verla.
Di un pequeño brinco cuando sentí los labios de Lázuli en mi mejilla. Su tacto era tan suave y quemaba, mi corazón se paro por un momento para empezar a latir fuertemente; tuve miedo de que ella lo escuchará. Me giré para verla sorprendida, sin saber que decir, por la oscuridad su rostro no era claro.
–La sopa estaba deliciosa– Lázuli sonaba feliz – No quise que Jasper viniera, le diré que no vuelva a hacerlo.
–Está bien…
–Confió en ti, siempre lo he hecho….todo lo que haces por mi, lo que hiciste hoy…nadie lo ha hecho, gracias – Ella se levanto dejando un deje de decepción en mi – Buenas noches, Peridot.
Lázuli no espero mi respuesta, cuando intenté responderle ya se había ido a su cama. Me toque un poco incómoda donde me había besado, mi nerviosismo incrementaba. Pensé en las palabras de Jasper, sólo para verificar saqué mi celular y tecleé en google "¿Cómo saber si estás enamorada?" y entré a la primera página decente que encontré. Al terminar de leer el artículo las palabras de Garnet cobraron sentido, ¿yo estaba enamorada?, no…debe ser una broma, ¿yo enamorada?, es imposible…
¿Verdad?
Con este capítulo entramos a una nueva etapa en la historia...no por nada este fic tiene los géneros que tiene. Nuestra pequeña y adorable Peridot va teniendo más claro sus sentimientos...y se acercan tormentas.
Gracias por leer :)
