Todo lo que aquí aparece pertenece a su respectivo dueño, JK,WB XD
OTRO FIC yeeeeyyyyyy jajajajajajajaja, disfruten el capi XD, si quieren un capi más largo tardaré más, siii aún más, dígan!!
--Soy Grrrreta, ¿erres Harrry?
El niño miró a la enorme mujer, se limpió la cara, lo había salpicado de saliva
--Síp, ¿Por qué hablas tan raro?
--No seas grrroserrro
Harry hizo una mueca, no había visto a una mujer con una sola ceja, estaba seguro que no se había lavado los dientes en toda su vida los tenía amarillos, chuecos y disparejos
-- ¿Vas a ser mi niñera, tienes referencias?
--No erres nadie parrra pedirrrme eso
--Por supuesto que sí, soy el interesado… --refutó Harry mirándola molesto --además, no me gusta como hablas y no te quiero como niñera
--No lo decidirrrás tú
-- ¿Segura? --preguntó amenazante --por supuesto, pase --corrigió al ver a su padre acercarse --con permiso --siseó seriamente, le sonrió a Sirius y corrió hacia las escaleras, en el segundo escalón se giró y los miró ir hacia el despacho, bajó de un brincó con una enorme sonrisa en el rostro.
Dando saltitos fue hasta la alacena bajo las escaleras y se metió completamente cerrando la puerta con cuidado. Un par de minutos después salió con una gran bolsa negra, fue directo a la estancia, su sonrisa se amplió al ver el bolso de la enorme mujer.
--Quiero jugo --murmuró quince minutos después
-- ¡Harry!
--El jugo puede esperar, debo ver la cara de Grrrreta --sonrió exagerando el acento de Greta
--Te presento a Greta, tu nueva niñera
-- ¿Mi qué? --preguntó atónito, la severa mirada de su padre lo hizo sonreír, eso y lo que había puesto en el bolso --bienvenida Grrreta, con permiso, quiero un jugo
--Está muy temprrrano parrra tomarrr jugo, no comerrrás después
Harry dio un paso y miró de forma fulminante a su padre, éste se le acercó sonriente y se arrodilló junto a él.
--Hijo, será solo por unos días mientras llegan otras… personas, debo ir a trabajar pequeño, entiendes, ¿verdad?
--Claro papá, entiendo --murmuró Harry mirando a Greta
--Pórtate bien… --dijo revolviéndole el cabello --Greta, volveré a las seis.
Harry corrió hacia el patio trasero antes de que Greta se girara hacia él. La enorme mujer en uniforme militar fue por su bolso, ese niño necesitaría mano dura. Sirius caminaba por la acera, pensaba en la mujer con la que había dejado a su hijo… educación en academias militares para niñeras en Yurosia, había educado a los hijos de las dinastías de ahí, si no le fallaba la memoria habían sido gobernantes prepotentes, traidores, poderosos y habían muerto linchados por su pueblo, empalados y lapidados… tenía el titulo militar más alto y presumía de impartir la educación más estricta.
--Pobre mujer --murmuró entrando a un callejón para poder desaparecer.
En la casa, Greta parecía a punto de volverse loca, en el bolso solo había encontrado rosas… ¡era alérgica a las rosas! Y para colmo no encontraba su material de trabajo, las varas, las palmetas, los fuetes… ¡nada!, solo un montón… ¡muchas!, ¡demasiadas!... ¡rosas! Y no encontraba al niño para preguntarle…
--Señorrra Grrrreta --la mujer dio un brinco con un tic en el cuello que la hacía mover la cabeza de forma graciosa, Harry se miraba extrañamente serio --creo que está muy nerviosa, pedí la comida por teléfono para que no entre a la cocina en ese estado, ya la serví, por favor acompáñeme al comedor.
La Yurosiana asintió nerviosa y siguió al niño que tan solo entrar al comedor la llevó hasta una silla y él fue al frente, tomó el cuchillo y tenedor y sonriente miró a su niñera que observaba con atención la comida…
--Es filete en salsa rosa…
-- ¿Rosa?... ¡eres un monstruo, sabías que soy alérgica a las rosas y me das de comer eso y las dejas en mi bolso! --gritó aterrada poniéndose de pie, Harry negó rápidamente, intentó defenderse pero la mujer había derribado la silla y salía del comedor, el pequeño bajó de un brinco y la siguió
--Señorrra Grrrreta, ¿A dónde va? --preguntó corriendo hacia el recibidor -- ¡oiga no puede dejarme solo!... ¡tengo cinco años! --gritó de pie bajo el umbral de la puerta -- ¡mi abogado la buscará! --cerró la puerta negando lentamente, al pasar por la estancia tomó el teléfono y fue al comedor, al llegar se sentó a comer y mientras acomodaba la servilleta marcó --hola papito
--Harry no hables con la boca llena --dijo Sirius del otro lado del teléfono -- ¿Qué pasa hijo?, estoy en una reunión muy importa…
--...la señorrrra Grrrreta se fue y me dejó solito
-- ¿Qué le hiciste?
-- ¡Nada!, solo pedí comida por teléfono, si hubiera sabido que no le gustaba el color rosa pues pido la salsa de otro color
--No lo puedo creer, llego en un minuto… espérame en tu habitación
--Yo no hice nada, ¿Por qué me castigas?
--Solo ve a tu habitación, no estás castigado
-- ¿Seguro?
--Ya voy a colgar Harry
--Adiós… digo, hasta luego papi.
Harry apagó el teléfono, lo dejó sobre la mesa y siguió comiendo tranquilamente, miraba la salsa de diferentes ángulos, no que le gustara el rosa porque era color de niñas pero… no se miraba tan mal y en realidad sabía muy bien el filete en salsa rosa de arándanos, se alzó de hombros y siguió comiendo.
Casi había muerto de vergüenza al dejar la sala de juntas, solo se había disculpado, no podía decir que su hijo de cinco años estaba solo en casa, era ilógico y más aún si decía que el chiquillo había hecho correr a la niñera. Sonrió mientras corría hacia los baños para poder desaparecer, debía considerar buscarse una niñera bruja y no una bruja por niñera, ¿pero como lograba que el niño la aceptara?, con Lucy había sido fácil porque había llegado cuando Harry era un bebé pero ahora… no tardaría en dar muestras de magia y lo que lo hacía ir más deprisa era que no sabía lo que ese niño había hecho para que Greta corriera, no creía que por burlarse de su acento hubiera pasado eso, no que estuviera bien que lo hiciera.
Llegó a los baños y buscó un cubículo vacío, desapareció en un instante para segundos después aparecer en su habitación, respiró hondo varias veces antes de salir, en el pasillo miró cada rincón, se alzó de hombros y fue a la habitación de Harry, el niño no era tan travieso, era demasiado tranquilo como para ser hijo de James o estar siendo criado por él, aunque quizá era demasiado estricto… Molly Weasley decía lo contrario, pero… su niño no era como habían sido ellos en la infancia, James demasiado consentido y él… mejor no recordar eso. Harry era un buen niño… interrumpió sus pensamientos al abrir la puerta de la habitación de su hijo y mirarlo brincando y dando giros acrobáticos sobre la cama con una botella de chocolate líquido que aplastaba con cada brinco y justo cuando intentaba cerrar la boca un gran chorro de chocolate le cruzaba la cara.
-- ¡Harry!
El niño siguió brincando, cantando y tirando chocolate, Sirius empezaba a sentir que el chocolate hervía sobre su cara, se estaba enfureciendo muy rápido y a grados que jamás imaginó llegaría, dio un paso hacia atrás, cerró la puerta y dio media vuelta, volvería más tranquilo, en ese estado no estaba seguro de lo que podría pasar, por fortuna sonaba el timbre.
--Buenas tardes, vengo por el puesto de niñera
Un brillo sobrenatural iluminó a esa castaña de perfectas curvas y hermosas trenzas, esos ojos azules transmitían una calma inhumana, le recordó vagamente una película de una niñera con sombrilla voladora.
--Pasa, ¿podrías empezar ya? --preguntó embobado
-- ¿No me entrevistará?
--No es necesario, sube y ve al fondo a la tercera puerta, tiene un letrero… tu sueldo lo discutiremos en la cena
--Gracias señor Black
La miró subir, Harry era dulce, esa chica era dulce, ¿Qué podía salir mal?
-- ¡AAAAHHHHH!
Cinco minutos después, ese grito perturbó la calma que parecía gobernar y sacó a Sirius nuevamente de sus pensamientos, la chica dulce de larga falda y camisa demasiado "cubridora", bajaba desesperada las escaleras, su cara demostraba más que terror, estaba desencajada, la falda se metía entre las piernas haciéndola ver sensual y el chocolate que le partía la cara varias veces, hacía que la imaginación del animago volara… y de nuevo caía aparatosamente al ver tras la chica de no más de 28 años a Harry que bajaba… ¿preocupado?.
-- ¡Un monstruo! --gritó cuando tuvo a Sirius enfrente, bufó, lanzó un gritito y salió azotando la puerta, Sirius miró a Harry
--La señorrrra Grrrreta me dijo igual, ¿Por qué papá?
Sirius bajó la mirada y se frotó el cuello, respiró hondo y se acuclilló
-- ¿Qué le hiciste a esta chica?
--Le prrrregunté de dónde venían los bebés, entonces grrrritó, me dijo monstrrrruo y se fue
--Deja de usar el acento de la señora Greta --murmuró Sirius dejándose caer, desde el piso volvió a mirar a su hijo, ¿le creía?
-- ¿Soy un monstrrruo?
--No enano solo eres… algo… diferente
-- Es lo mismo --refutó el pequeño haciendo pucheros, sorbió la nariz y fue a la estancia
--No Harry --lo siguió inmediatamente --lo que intento decir es que eres adelantado para un niño de tu edad y las personas no están acostumbradas a eso, no eres un monstruo hijo
-- ¿Segurrro?
--Deja ese acento
--Es divertido --sonrió el pequeño, Sirius también le sonrió -- ¿papá de dónde vienen los bebés?
--De París --contestó tranquilamente sentándose junto a él
-- ¿Y por qué no hablo Francés? --Sirius se giró divertido y lo miró -- ¿cómo llegan los bebés ahí, y los bebés chinitos que tienen los ojos así? --se llevó ambas manos a la cara y se jaló los parpados dejándose los ojos rasgados -- ¿y los que son cafecitos así como Marie y…?
--Ya, ya, eso te lo explico después… aunque… la niñera que pueda explicártelo se quedará, ¿te parece?
-- ¿Por qué no te casas y así tengo una mamá y ya no necesitamos niñera?... ¿Papá? --se arrodilló en el sofá y se asomó hacia abajo, Sirius se había ahogado con la saliva e intentaba respirar y dejar de toser en el piso
--Eso… fue…
-- ¿Estás bien?
--Sí, sí, no te preocupes, ¿Qué te parece si vas a… estudiar?
--Pero…
--Te hago un examen y si sales bien te llevo a la playa
-- ¡Sííííí!
-- Ouch --Harry había bajado de un brinco y servido del estomago de Sirius como trampolín para brincar y correr hacia las escaleras --niños…
Se sentó algo adolorido, aún seguía intentando normalizar su respiración, ¡¿Cómo se le ocurría hacerle esa pregunta tan… tan…sin tacto alguno?!... él casado, semejante tontería. Se preguntó si las niñeras estarían de acuerdo al escuchar el timbre sonar de nueva cuenta, se contestó solo… no podían hacerlo, porque entonces ninguna iría.
--Buenas… --se quedó con el saludo a medio camino al ver tremenda morena de enormes pechos, sedoso cabello que le caía por debajo de un bien torneado trasero, largas y bronceadas piernas que salían de esa mini falda
-- ¿Está vacante la plaza de niñera?
Ahí rompía todo el encanto, a Harry no le gustaría esa voz mimada, asintió lentamente, antes de discutir sobre el salario, prestaciones o demás, la envió a la habitación de Harry y fue hacia la estancia, tomó el libro que tenía sobre la mesita de té y se recostó para leer.
--Papá --cinco minutos después… había durado mucho más tiempo de lo que esperaba, dejó el libro sobre sus piernas y miró a Harry, se mordió los labios y giró la cabeza para intentar no reír --no sabo de dónde…
--Así no se dice Harry --dijo aún mirando hacia otro lado
-- ¿Entonces?
--No sé
--Si no sabes para que me corriges…
--Hijo, se dice no sé… --le sonrió mirándolo, casi tan rápido como lo había visto se había vuelto a girar
--No sé de donde demonios…
--Cuidado con esa boca Harry --se giró serio
-- ¡Papá no quiero vestir así! --gritó, se cruzó de brazos y se dejó caer al piso, Sirius lo miraba sonriente
--Te miras bien de marinerito, esa gorra resalta tus ojos… bien, bien, bien, calmado… --sonrió --había olvidado esa mirada asesina --murmuró divertido --ponte otra cosa y por cierto, quiero que limpies tu habitación…
--...Angie la limpió ya y no escucha lo que digo… es más empagalagadosa que Lucy
-- ¿Más empagala… qué?
--Em-pa-ga-la-ga-do-sa, lo que dices cuando comes mucho dulce
--Empalagosa
--Eso dije
--Hijo, en verdad necesitamos una niñera y mientras te trate bien…
--Cariño, vamos… te ayudo con tu tarea
--Madre mía… --balbuceó boquiabierto, tenía una mini, mini, mini mucho muy demasiado mini top --eh… yo… ¿Angie?
--Dígame señor Black
--Pues no que me incomode, digo… es que… --se frotó la cara con ambas manos intentando despertar o hilar una oración razonable -- ¿te importaría ponerte algo más de… ropa?, el niño y los vecinos, espero que me entiendas
--Claro señor, es que me dio calor mientras limpiaba la habitación, pero no se preocupe --Sirius sintió que se derretía con esa sensual sonrisa, Harry tenía el entrecejo fruncido --vamos pequeño
-- ¡Harry! --miró al niño que iba hacia Angie y se miró el pie --me pisaste --murmuró
--Perdón --contestó cortante Harry tomando la mano que la morena le tendía
--Me pisó --murmuró sentándose, se quitó el zapato y se miró el pie, no pudo evitar sonreír al ver marcado el zapato de Harry casi a todo lo largo de su pie --si él fue el que dijo que quería una mamá --soltó una carcajada --será mejor que prepare la cena.
Después de todo Angie no era tan mala, algo exagerada sí pero si lo miraba desde otro punto de vista… como en ese momento en que resolvía sus ejercicios de matemáticas mientras él tomaba jugo acostado en su cama, miraba detenidamente el trasero de la chica, no le encontraba lo fascinante, no entendía porque cada vez que su padre miraba a una chica decía: "¡Que hermosos trasero!", y seguro pensaba lo mismo de ese, pero si era igual al de todos los demás.
--Angie, ¿podrías dejarme un minuto a solas con mi hijo?, por favor
Harry miró inmediatamente hacia la puerta, tiró un poco de jugo cuando se sentaba, Sirius lo miraba desde la puerta y no parecía muy contento, intentó decir algo pero la mirada de su padre solo lo hizo removerse incómodo en la cama, Angie en cambio no pareció notarlo pues sonrió e intentó salir con el cuaderno de Harry, sin embargo Sirius se lo quitó en la puerta, mortalmente serio cerró la puerta, acercó la silla hasta la cama y se sentó sin quitar la mirada del niño.
--Ella se ofreció --barbotó rápidamente señalando la puerta, miró a su padre, tragó saliva y se alejó un poco
--Harry James --siseó lentamente, dejó el cuaderno sobre la cama y con dos dedos le pidió al niño que se acercara más, Harry negó --has corrido dos niñeras y…
--... ¡no fue mi intención correrlas!
--Sabes que no debes interrumpir a las personas
--Perdón… --murmuró bajando la mirada
--Te he dicho que me mires cuando… --no terminó la frase, Harry había levantado inmediatamente la mirada y algunas lágrimas bajaban lentamente, respiró hondo intentando alejar esa mirada de cachorro, no podía caer en ese viejo truco que le había enseñado, aunque no podía distinguir de cuando era un truco y cuando verdad --Harry, sabes que lo que estabas haciendo es malo
-- ¿Tomar jugo?, lo que derramé lo voy a limpiar… --aseguró con los ojos brillantes --... ¿te refieres a que Angie hiciera mi tarea?, es que ella…
Sirius negó serio, sacó la varita y la agitó sobre el cuaderno
--No habrá playa alguna, quiero que hagas esos ejercicios o tampoco habrá postre --dijo extrañamente serio, se puso de pie y salió de la habitación.
No le gustaba ser tan estricto con Harry pero si dejaba pasar eso, sería más difícil para el niño cuando fuera a Hogwarts, él lo sabía perfectamente, sonrió recordando sus días de colegio, aunque su sonrisa no duró mucho cuando su recuerdo llegó a James Potter.
--Angie --miró a la niñera salir de su habitación con una canasta de ropa sucia, era demasiado bueno como para ser verdad, lo sabía, pero él podía por fin estar tranquilo, no por tener al "niño que vivó" todo iba a ser malo --oye, por favor no hagas los deberes de Harry, debe aprender a ser responsable
--Claro señor Black, como usted diga
Sirius hizo una casi imperceptible mueca de desagrado, esa chica era demasiado… fácil… Harry podría hacer con ella lo que quisiera, y entonces el niñero sería él.
--Angie, ¿quieres acostarte conmigo esta noche cuando Harry se duerma?
--Como usted diga señor Black
--Bien, acompáñame al despacho por favor --dio media vuelta, Angie dejó la cesta en el piso y lo siguió.
Harry aún sentado sobre su cama miraba el cuaderno, lo giraba, volvía a ver los números y lo volvía a girar, no le entendía nada, su padre estaba molesto y si no los resolvía no tendría postre, quizá si ponía cualquier número… imaginó lo que diría su padre: "Cómo es posible que hayas hecho esto Harry, tú sabes resolverlos, ¿acaso intentas tomarme el pelo?, está castigado señor gracioso…", no, definitivamente no podía hacer eso, miró una vez más el cuaderno.
--Cinco y cinco, son… no le entiendo, a ver otro… tres y cinco… mi papá no me quiere --sollozó cerrando el cuaderno, fue hasta el closet, sacó una mochila y abrió todos los cajones --ya… no… me… quiere… ahora solo… quiere a Angie --terminó de guardar un poco de ropa y salió por la ventana, caminó con cuidado un par de metros, después bajó por la escalinata envuelta con una enredadera llena de flores, fue al patio trasero… ya no podía vivir en una casa donde no lo quisieran.
Sirius subía las escaleras, le ayudaría a su pequeño con esos ejercicios, no podía estar enojado con él y ahora no tenían niñera, la había tenido que despedir, una niñera así no le servía con un potencial merodeador, tampoco una como Lucy, ¿acaso nunca encontraría una que soportara su estilo de vida?
--Oye enano, ¿te ayudo con… Harry?
Se extrañó al no encontrar al niño y más aún al ver los cajones abiertos, ropa tirada por todas partes y la ventana abierta.
--No, no, no, no, no --balbuceó con miedo corriendo hacia la ventana --jajajajajaja, un calcetín, ¿Qué hace un calcetín de Harry ahí en el techo bajo la ventana de ese chiquillo que va a hacer me salgan canas verdes?-- se preguntó saliendo a la carrera de la habitación.
Brincó los escalones, casi se dobla un pie pero llegó abajo, al abrir la puerta se encontró con una chica, suponiendo estaba ahí para el empleo de niñera, se la llevó de la mano con un "me ayudarás a buscar al niño", le dio la descripción y la mandó por la derecha, él fue al lado contrario… tenía cinco años, no podía ir muy lejos.
Otro caPi XD, seh un poco corto, pero con un lindo final jajajaja
SION
P.D.Espero señales de vida...
