Hooola! Bueno pues ya he regresado y aquí está el capitulo, ahora comenzaré el siguiente capitulo porque me siento muy inspirada y pues este capitulo trae muchas cositas para los amantes del SuiKarin:) y del SasuSaku tambien:)
Bien... ahora pues como ya saben mis actualizaciones seran menos constantes, quizas uno el fin de semana aunque ahora trate de escribir el siguiente para subirlo el domingo o haber comoXD! Gracias a Katlina Midnight por su apoyo y animo, espero que te guste y a todos los que siguen leyendo, muchas gracias :') Como ya tengo el final en mi cabeza, lo seguiré escribiendo y pues así ire viendo si es del gusto de nuevas personas o los que iniciaron conmigo siguen aquí:') Bien ahora los dejo leer:)
PD: Es el capitulo más largo que he escrito, pero es necesarioXD!
PD2: Por cierto en mi pagina de Fb tengo una carpeta llamada DOS MUNDOS donde iré poniendo los outfits que usan los protagonistas, sus autos y casas, cositas así por si las quieren ver... es feisbukpuntocomslash yumeiko02 (lo tuve que poner asi para poder publicar, disculpenx.x)
O.O.O.O.O.O..O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O..O.O.O
Capítulo 7. Mi Adquisición.
-Sasuke
Iba saliendo de la última clase del día. Iba caminando a la salida de la Universidad para dirigirme a la parada del autobús pero sentí que alguien me tomó del brazo.
— ¡Sasu! —llamó mi atención Hinata.
La voltee a ver.
—Hola —la saludé.
Nosotros no compartíamos todas las materias juntos a pesar de ser de la misma generación, los lunes no tenía clases con ella por ejemplo.
— ¿Cómo estás? ¿Cómo está Samui? —me preguntó curiosa.
—Muy bien, ayer despertó. De hecho iré a verla ahora mismo, ¿tienes algo que hacer? Si quieres vamos juntos para que la vayas a saludar —le comenté.
Ella sonrió.
—Claro, de cualquier forma tengo clase en el hospital a las siete —me comentó.
Eran las tres de la tarde, así que le convenía.
— ¿Has visto a Naruto? —le pregunté. Después de todo tampoco lo había visto el día de hoy y normalmente chocamos los lunes.
—Le cambiaron la hora, ahorita está en el hospital —me comentó.
—Ya veo.
Hinata y yo caminamos a la parada del autobús y ahí nos encontramos con Suigetsu que estaba checando su celular.
— ¡Hola, Sui! —le llamó la atención Hinata.
Él volteó a vernos¡.
—Hola chicos —contestó—, ¿Qué tal? ¿A dónde van?
—Vamos a ver a Samui, ¿quieres venir? ¿Tú también vas, no? Vamos juntos —aseguró Hinata contenta.
A Suigetsu se le borró la sonrisa del rostro.
—Preferiría no ir… —mencionó no muy convencido.
— ¿Qué? ¿Por qué? ¿No quieres ver a Samui? —preguntó sin entender.
Creo que ya sé qué pasó…
—No es eso… —trató de decir pero Hinata lo tomó del brazo.
—Ayer salió de cirugía, tenemos que irla a ver. No discutas —amenazó.
A Suigetsu ya no le quedó de otra y terminó por aceptar lo que le decía Hinata, bien sabemos que discutir con Hinata no es tan bueno que digamos.
Subimos al autobús que nos dejaría en frente del hospital y en el camino Suigetsu iba distraído, como que pensando en otras cosas. ¿Qué le pasó?
Hoy en cuanto llegue a la escuela con la ropa que Sakura me había dado nada más al llegar, fui directo a mi casillero y tomé un cambio de ropa que tenía para después ir al baño. No quería aparentar algo que no soy, pero si llamó la atención de algunos en la escuela, por suerte ninguno de mis amigos me había visto.
Llegamos al hospital y entramos. Fuimos de camino al ascensor, al abrirse las puertas nos encontramos frente a frente con Sakura, Karin, un chico pelirrojo que tenía el abrazo alrededor de la cintura de Sakura y otro chico de cabello negro que le pasaba el brazo por los hombros a Karin.
-Autora
La pelirroja y la pelirosa al darse cuenta de que estaban frente a frente con esos dos chicos se sorprendieron. La pelirroja por inercia alejó al pelinegro chocando miradas con el peliblanco, pasó a ponerse demasiado roja y salió del ascensor disparada sin mirar atrás.
— ¿Qué le pasa? ¿A dónde va? ¡Karin! —le gritó el chico pelinegro notablemente con ropa lujosa.
—Sakura, estamos en el pasillo, vamos con Karin, ¿no? —le preguntó el pelirrojo llamando la atención de la chica que hasta ese momento tenía la mirada clavada en los ojos del Uchiha.
Ella retiró la mirada y volteo a ver al pelirrojo.
—Es cierto, vamos —sonrió.
El pelirrojo tomó la mano de Sakura y se la llevó pasándole un lado a Sasuke. Sakura no miró atrás ni una sola vez.
-Sakura
Mierda.
Bueno igual no le debo explicaciones.
-Sasuke
No podía reaccionar, ¿Quién era ese tipo? ¿Por qué tenía a Sakura agarrada de la cintura? ¿Por qué fingió que no me conocía? Porque… ¡¿QUIÉN ERA ESE HOMBRE?!
—Sasu… —me tomó del brazo Hinata haciendo que entrada al ascensor.
Ella me miraba preocupada, sospechaba algo pero sabía que no me preguntaría nada, Hinata siempre respeta mi espacio. Voltee a ver a Suigetsu él solo estaba sonriendo entre dientes.
Al llegar al piso, Hinata salió disparada a la habitación de Samui, yo iba detrás de ella pero me di cuenta de que Suigetsu no venía.
—Hinata, adelántate —le pedí.
Ella asintió y se fue.
En el pasillo me puse al lado de Suigetsu.
— ¿Por qué no quieres entrar? —le pregunté.
—Samui me rechazó ayer, Sasuke —mencionó mirándome con una sonrisa fingida.
— ¿Es de verdad? —me sorprendí.
—No te hagas el sorprendido. Bien sabes que jamás tuve una oportunidad con ella, Samui solo te mira a ti. Y hasta la fecha lo sigue haciendo —soltó mirando a la nada, lo bueno es que no lo decía con rabia o molestia. Era algo que me dejaba un poco tranquilo.
—Sui…
—Sé que a ti no te gusta Samui. Lo sé —me detuvo la mirada.
—Me alegro que lo sepas.
—Lo sé y lo corroboro porque a ti te gusta Sakura —me acusó.
Me quedé de piedra.
—No lo niegues, ella te gusta y te gusta mucho. No por nada apretaste tus puños con furia cuando la viste con ese pelirrojo, ¿me equivoco? —me preguntó.
Me miré mis manos y me di cuenta de que había encajado mis uñas en la piel y salía un poco de sangre. ¿Yo me provoqué esto? No puede ser…
—Tienes mi aprobación para seguir detrás de Sakura pero… te pido que tengas un poco de consideración con Samui, no para corresponderle o evitar a Sakura debido a ella, sino en el sentido de que tienes que aclararle que no estarás con ella más allá de una buena amistad—me pidió.
Yo asentí.
—Sui, lo siento mucho.
—No te preocupes —me dio la mano y yo la choqué—. Ahora… ve con ella, si llega a preguntar por mí, dile que la vendré a ver cuando esté listo, que no me exija las cosas, que lo haré cuando esté listo.
Asentí.
— ¿A dónde irás?
Suigetsu sonrió.
—Necesito ver a alguien —sonrió.
— ¿A quién?
—A la persona que me acompañó en mis penas —rio—, quiero platicar un poco con ella.
Parecía que ya no me diría más así que lo deje irse. Yo asentí fui al baño antes de ir con Samui. Me lavé las manos y ahí me di cuenta de que me había encajado mis uñas… no sentía dolor pero cuando vi a Sakura enredada en los brazos de otro y sobre todo ignorarme y pasarme por un lado así como si yo no fuera nada hizo que me sintiera miserable… me seguía sintiendo miserable, me siento mal. No quiero que me trate así, me duele.
-Sakura
Estábamos en la puerta principal Karin y yo, Gaara y Sai habían ido por el auto de cada uno para llevarnos a casa. Karin estaba muy nerviosa.
— ¿Qué tienes? —le pregunté.
— ¿No te diste cuenta? Suigetsu estaba ahí, me vio agarrada de Sai, ¿no crees que malentendería algo? —su voz y actitud eran diferentes a la usual chica que es mi amiga.
— ¿Y qué importa si malentiende algo Kar? —Pregunté—, Sasuke me vio con Gaara y para lo que me importa lo que piense —solté con burla.
Ella suspiró.
—Tienes razón, ¿no? —mencionó ella después de un rato.
Iba a decir algo pero alguien llamó a Karin desde atrás.
—Karin —tan solo mi amiga fue llamada por Suigetsu y se sonrojó en un instante.
-Autora
La pelirroja después de tranquilizarse un poco volteo a ver al chico que la había llamado.
—Hola —contestó.
—Me da mucho gusto verte —le dijo acercándose un poco más a ella—, hola Sakura.
—Hola —dijo Sakura y como sino fuera nadie le dio la espalda para esperar a los chicos.
—A mí también —le contestó sincera Karin—, ¿viniste a ver a la chica que te rompió el corazón? —preguntó en un tono un poco celoso.
Suigetsu empezó a reír entre dientes.
—No quería pero me obligaron a venir, la verdad estaba buscando una excusa para al final no entrar y… —apareció una gran sonrisa en el rostro de Sui haciendo que el corazón de Karin empezara a palpitar al mil por hora— apareciste tú y toda mi frustración y miedo desapareció. Me gustaría pasar un poco más de tiempo contigo, si es posible. ¿Podrías? —le preguntó un poco temeroso—, después de todo te vi con un chico, ¿es tu novio?
Sakura abrió los ojos sorprendida al escuchar eso. Mientras que la pelirroja se puso roja y empezó a negar.
— ¡No! ¡No! ¡No! Él no es mi novio, es mi mejor amigo, solo eso, de verdad, te lo digo en serio. Sai solo es un amigo, no un novio, nada que ver —le decía de una manera insistente.
Suigetsu comenzó a reír.
—Tranquila, ya entendí —contestó riendo—, ¿entonces si podrías compartir un poco de tu tiempo conmigo?
Karin sin pensarlo dos veces asintió.
-Sakura
Ya la perdí.
Apareció Sai poniendo el auto enfrente.
—Karin, vámonos —le llamó la atención.
Karin lo volteó a ver.
—Vete a casa, me quedaré aquí —le dijo sin pensarlo dos veces.
— ¿Qué rayos vas a hacer aquí? —preguntó en un tono molesto.
—No te importa, vete —contestó enojada.
Sai rodó los ojos.
—Después no te quejes de nada.
—Cállate idiota —soltó enojada.
Sai me volteó a ver.
—Nos vemos mañanas niña —se refirió a mí—, ahora viene Gaara.
Yo asentí.
—Adiós bebé, cuídate —sonreí.
Sai aceleró su auto MUY enojado después de todo había visto a Suigetsu pero no había dicho nada. Creo que dentro de un rato tendré una charla con Sai.
Apareció Gaara en su BMW M6.
—Vamos Saku —me llamó.
Asentí.
Voltee a despedirme dándole un abrazo a Karin.
—Es un plebeyo —susurré.
Ella me ignoro.
—Nos vemos Suigetsu —sonreí.
—Adiós, que estés bien —dijo dulcemente.
Creo que ya sé que tiene de encanto este chico. Iba a voltearme para ir con Gaara pero en los cristales lo vi. Ahí estaba él… estaba Sasuke, mirándome de una manera triste, de una manera que no quería interpretarla. Quité la mirada y fui con Gaara que me tomó la mano y me abrió la puerta para entrar yéndome con él.
-Sasuke
Había ido detrás de Suigetsu después de salir del baño, puesto que me inquietaba el hecho de que vi a Sakura e hizo como si no me conociera. Me inquietaba lo que había visto, así que por eso espere el siguiente ascensor pero como me desesperé decidí bajar las escaleras.
Voltee a todos lados y no vi a nadie y en lo que recuperaba el aire decidí ver por la puerta principal y ahí la vi, a Sakura mirándome y después irse con ese chico de cabello rojo y hacerla subir al auto. Luego se fue con él.
Se dio cuenta de que la estaba mirando y aun así… ella se fue con ése… ¿Por qué me duele tanto? No tendría que dolerme, si tuviera sentido que me doliese la razón seria porque…
No…
Esto no es cierto… esto no es cierto… Sakura me gusta de verdad…
-Autora
La pelirroja estaba aún frente al peliblanco que sonreía de verla.
— ¿Tienes clases más tarde? —le preguntó el chico acercándose a ella.
Ella negó.
— ¿A dónde quieres ir? No traje mi auto hoy —habló la chica recobrando la cordura, tenía que dejar de pensar que este chico la ponía nerviosa, no quería arriesgarse mucho.
—No te preocupes, podemos ir en bus —le contestó.
La mirada que le dedico la chica a Suigetsu fue divertida para el chico, era una de esas de '¿estás loco?'.
—Lo siento pero el taxi es muy caro para mí y la estación más cercana del metro está a unas diez cuadras, es más fácil el bus. Prometo que te gustará, de verdad quiero pasar tiempo contigo —le pidió.
La chica se sonrojó y evitó la mirada del peliblanco que la veía a la espera de su respuesta.
—De acuerdo, pero tienes que cuidarme. Jamás he estado en un autobús —le dijo fingiendo molestia y tranquilidad, puesto que estar con ese chico ese sentimiento era el último que tenía dentro de ella.
—Te cuidaré con mi vida —mencionó el chico abrazándola subiendo un brazo alrededor de los hombros de la pelirroja haciendo que ella se pusiera roja como un tomate—. Vamos.
Ellos iban llegando a la parada del autobús cuando apareció un chico rubio bajando el camión y reconoció al chico de cabello blanco.
— ¡Sui! —Lo saludó y después volteo a ver a la pelirroja con la que estaba—, hola —la saludó educadamente.
—Hola Naruto —sonrió Sui—, no pienses mal. Ella es mi amiga —la presentó el chico.
La pelirroja por alguna extraña razón sintió un dolor en su pecho cuando le dijo ''amiga'' esa palabra para nada le gustaba.
—Hola —habló la pelirroja—, Karin.
—Hola —le tendió la mano y la chica se la tomó—, Naruto Namikaze —sonrió divertido.
Ella se le quedó viendo muy curiosa.
— ¿Namikaze? —le preguntó curiosa.
—Sí.
La pelirroja se quedó en silencio analizando todos los recuerdos que tenía y pensando en donde había escuchado ese apellido, algo en su cabeza retumbaba y ese apellido lo tenía en sus recuerdos, pero la razón del por qué no lo tenía del todo claro.
— ¿Algún problema? Te veo algo pensativa, ¿todo bien? —le preguntó preocupado.
Se dio cuenta de que los dos chicos la observaban.
— ¿Qué? eh… no nada. Simplemente que tu apellido me suena de algún lado, lo he escuchado pero ahora mismo no lo recuerdo —comentó.
—¿Te parece? Mi abuelo dice que nuestro apellido es poco común —mencionó divertido.
—Ya veo… —la chica decidió quedarse en silencio más tarde buscaría de dónde le sonaba ese apellido, porque sabía que no le sonaba de revistas o periódico, era de otro lado.
— ¿Ya viste a Samui? —le preguntó el rubio a Suigetsu.
—No. Aún no la veré, solo vine a una clase —mintió.
— ¿De verdad? Hablando de clase —el rubio vio su reloj y abrió los ojos como platos—. El doctor me va a regañar, gracias por recordarme. Entonces nos vemos Sui, Karin un gusto —sonrió—, me voy —para después irse corriendo en dirección al hospital.
La pelirroja lo observó hasta que lo perdió de vista, cosa que no pasó desapercibida por el chico de ojos morados que la observaba.
— ¿Te gusta? —le preguntó de golpe el chico a la pelirroja.
— ¿Qué? —preguntó sorprendida.
—Si… ¿te gustó? —nuevamente preguntó.
—Por supuesto que no, de alguna manera su apellido me suena pero la verdad es que no sé de dónde. ¿Qué edad tiene?
—La misma que yo, veintitrés.
La pelirroja se quedó pensando… Ella estaba completamente segura de que había escuchado ese apellido dentro de su área familiar. Tendría que preguntarle a su padre o quizás a su abuelo en otra ocasión.
Llegó un autobús.
—Es éste, vamos —el chico tomó del brazo a la pelirroja para subir, sacó una tarjeta y la puso en el checador dos veces para cobrar el pasaje de los dos. Vio un asiento libre e hizo que Karin se sentara para después ponerse él frente a ella.
La chica observaba todo sorprendida, eran muchas personas en un solo camión, se sentía incómoda por la mirada de muchas personas ahí, puesto que sus ropas demostraban que era una chica rica hasta se sentía con un poco de miedo, pero Suigetsu le tomó una mano haciendo que ella lo mirara. Él estaba agarrado de uno de los tubos y la miraba sonriendo.
—Aquí estoy —le dijo para tranquilizarla.
Ella asintió. Tenerlo tomado de la mano era la sensación más satisfactoria que había sentido en su vida, se sintió mucho más segura que nunca. Tan solo estar así con él la puso tan feliz que no se arrepentiría jamás de haber rechazado el transporte de Sai.
-Sakura
Iba en silencio en el auto con Gaara, la verdad haber visto a Sasuke me descolocó un poco, sabía que quizás lo vería pero esperaba que no fuera así. Él me vio con Gaara, no me sentía culpable ni nada después de todo Sasuke solo es una adquisición mía por un papel no es nada más que eso. Dudo mucho que él lo vea de otra manera, puesto que me dijo que jamás se enamoraría de mí así que la verdad no me interesa.
— ¿Por qué tan callada?
—Solo déjame en mi casa —respondí estresada.
—Sakura… vamos, yo quiero estar contigo un poco más.
—Mi casa. Ahora.
Gaara suspiró, me conocía y él sabía que no tenía que insistir porque le soltaría un golpe cosa que siempre hago con él. Gaara había sido el líder del grupo Bully que me molestó cuando recién llegué a la escuela primaria de ricos.
Llegamos a mi casa, Gaara estacionó el auto y yo bajé sin esperarlo. Fui caminando a las escaleras para después abrir la puerta yo sola. Era aún de tarde así que me recibió el ama de llaves y subí directamente a mi cuarto, detrás de mí venía Gaara.
Entré a mi cuarto y me dejé caer en la cama.
—Ha cambiado tu habitación —mencionó Gaara volteando a todos lados.
—No iba a seguir igual después de cuatro años, ¿no te parece lógico? —le pregunté irónica.
—Hace rato me tratabas bien, ¿Por qué vuelves a tratarme mal? —me cuestionó recargado en la pared frente a mí.
—No tengo que tratarte bien todo el tiempo Gaara, ¿recuerdas? Fuiste tú quien me dejó —comenté.
—No fue cuestión mía Sakura y lo sabes —contestó él mirándome seriamente.
—Haya o haya sido cuestión tuya te recuerdo que en cuatro años pasan muchas cosas… las cosas jamás son iguales —Gaara se sentó a mi lado y me miró, yo estaba recostada y tan solo le sostuve la mirada.
—Supe lo que tuviste con Sasori y también con Neji, ¿dime con cuantos más has estado después de mí? —me exigió mirándome ahora molesto.
Esa era la verdadera cara de Gaara Sabaku.
— ¿Te frustra que tu primo haya estado conmigo? —me burlé.
—Sé que solo usabas a Sasori como tu juguete, eso no es lo que me molesta —soltó sin quitarme la mirada de encima.
Su mirada no era divertida ni nada, era de seriedad y molestia a la vez.
— ¿Entonces? ¿Qué es lo que te ''molesta''? —pregunté con interés.
—Me molesta que te hayas metido con mi peor enemigo y más que el muy hijo de puta haya jugado contigo, eso es lo que más me molesta Sakura —comentó—, sabía que lo odiaba, sabías que él y yo jamás nos llevamos bien y te metiste igual con él, ¿Por qué lo hiciste?
— ¿Quieres saber por qué? —le pregunté levantándome y mirándolo enojada.
—Sí, sí quiero saber por qué.
—Por tonta. Por eso. Al inicio no me llevaba bien con Neji. Pero lo toleraba porque era el primo de Hanabi.
— ¿Mi dulce Hanabi? ¿Ustedes se hicieron amigas? —me preguntó sorprendido.
— ¿Tu dulce Hanabi? —Comencé a reírme con sorna— es gracioso que digas que Hanabi es dulce, lo que menos tiene es eso. Es una maldita zorra creída, traidora y manipuladora —escupí con molestia.
— ¿Hanabi? ¿Hanabi Hyuuga? ¿Hablamos de mi amiga de la infancia Hanabi? —su cara de sorpresa era grande.
—Gaara, la Hanabi que tenías de amiga se evaporó, siempre fue así solo le faltaba una pulidita e hija de puta al aire —espeté muy enojada.
— ¿De qué hablas?
—La idiota sabía que no iba a resaltar jamás y se hizo amiga mía y de Karin, sabía que la ayudaríamos a ser una maldita pero yo jamás la enseñé a ser una traidora manipuladora… Siempre me cayó mal cuando tú estabas aquí, pero cuando te fuiste fingió ser otra persona y así ser aceptada por nosotras —le expliqué.
Gaara quería que siguiera.
—La zorra se ganó en poco tiempo ser reconocida en todo el Instituto siendo amiga nuestra, además de que se aprovechó de eso para poder salir con cuanto chico quisiera. Un año después ella se encargó de que Neji y yo estuviéramos juntos, creo que lo que ella quería es ser la abeja reina. Y en su mente retorcida creía que teniendo yo a Neji, lo podría llegar a ser —comenté enojada—. Como no le funcionaba, la muy perra me quería ver destruida así que… hace poco menos de un año me hizo ver mal a los ojos de Neji y así le presentó a una plebeya que lo hizo cambiar y así finalmente destruirme y dejarme mal.
Gaara estaba callado escuchando todo lo que le contaba. Creo que para él era difícil que esa niña de la que siempre cuidó se convirtió en un monstruo. Después de todo Hanabi había sido su amiga de la infancia y había cuidado de ella siempre más cuando pasó algo en la familia de ella que nunca supe.
— ¿Y qué pasó? ¿Dónde está Hanabi ahora?
— ¿No la has visto? ¿De verdad no lo sabes? Que amigo tan fiel tiene —pregunté sorprendida y con burla.
—No.
—Karin se dio cuenta de lo que estaba haciendo Hanabi así que le dio una probada de su propia medicina. Le pidió al chico que Hanabi jamás había podido conquistar porque estaba enamorado de Karin, que se acostara con ella para así tomar fotografías y exponerla en todo el Instituto el día de su graduación, todo llegó a oídos del padre de Hanabi y la mandó a estudiar a Estados Unidos después de la graduación, así que desde entonces no la he visto. Aunque la verdad yo ni en cuenta porque andaba mal por lo de Neji —comenté.
Gaara se quedó el silencio.
— ¿Desde cuándo no hablas con Hanabi? —le pregunté curiosa, después de todo Hanabi siempre me presumía que ellos eran muy unidos y que hablaban todos los días, siempre se empeñó de hacerme ver eso.
—Desde hace poco más de medio año, no tenía idea de nada —murmuró pero yo lo alcancé a escuchar—, todo esto pasó porque yo me fui —suspiró enojado.
— ¿De qué hablas?
—Mierda… Si Hinata se entera de todo lo que pasó me matará —murmuró nuevamente pero ahora muy alterado—, no cumplí mi promesa. ¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda!
¿Hinata?
— ¿Hinata? —le pregunté curiosa.
Gaara me volteó a ver.
—Hinata es la hermana mayor de Hanabi… ¿nunca la conociste cierto? —me preguntó entre su alteración.
—No…
—Bueno igual no había razón para que la conocieras o supieras de ella. Es mayor que tú por cuatro años y tiene ya mucho tiempo que no está aquí —comentó.
— ¿Aquí? — ¿Cuántas Hinatas podrían haber en este mundo? Tenía que confirmar esto.
—No me refiero a que este muerta sino que… mira Sakura prefiero no decir demás, ahora necesito contactar a Hinata —se levantó y sacó su teléfono.
— ¿Tienes su número? —le pregunté.
—No. Pero ahora tengo que investigarla, te veré después Sakura, tengo que arreglar lo que hice —suspiró, se acercó a mí y me besó en la frente—, mañana hablaremos de nosotros.
Lo ignore y él se fue de mi cuarto, rápido saqué mi celular y le marqué al único que resolvería mis dudas.
'¿Hola?' como siempre la voz de Sasuke por teléfono es tan sexy.
'¿Dónde estás?' pregunté de una.
'En el hospital' contestó de una manera obvia. Entonces sigue con Samui.
'Necesito hablar contigo, en veinte minutos estaré ahí. Te quiero en la puerta principal, ¿De acuerdo?' pregunté mientras me levantaba y tomaba mi bolso.
No escuche su respuesta porque colgué el teléfono.
Le había dado al señor Akira la semana libre así que tomé las llaves de mi auto y manejé hacia el hospital. Estacione el auto y comencé a caminar a la puerta principal del mismo viendo a Sasuke en la sala de espera mirando a la nada, me estaba esperando. Vi me reloj y llegue a tiempo.
Me acerqué hasta el, él levantó la mirada y me miró. Sonreí y tomé su mano para que me siguiera. Sasuke no decía nada solo me seguía. Subimos a mi auto, él se puso el cinturón, no dijo nada en todo el viaje. Llegamos a un karaoke para personas de élite, algo que no cualquier persona no se podía permitir. Los dos bajamos, compré para tres horas y los dos entramos a una de las habitaciones. Pedí algo de comida y unas bebidas, las pusieron en la mesa y tenía a Sasuke frente a mí. Me veía de una manera vacía.
— ¿No me vas a preguntar por qué te traje aquí? —le pregunté después de que los meseros cerraran la puerta.
Había pedido que no nos molestaran hasta que yo los llamara.
—No tengo derecho a cuestionarte, solo tengo que hacer caso, ¿no dice así el contrato? —me preguntó con esa mirada vacía que tenía.
Lo miré algo molesta.
— ¿Qué tienes? Tienes una cara de ogro, ¿algo te pasó en la Universidad? —comencé a hacerle platica.
— ¿Tengo que hablar de mi vida personal? No recuerdo que lo dijera el contrato —comentó sin quitarme la mirada de encima.
—No lo dice, es cierto —contesté y comencé a estudiarlo.
Después de analizarlo noté algo… Sasuke tenía apretados los puños y vi cómo le salía un caminito de algo parecido a sangre, ¿Es sangre?
Me levanté y pasé a sentarme a su lado, él seguía sin inmutarse, pero yo no me daría por vencida fácilmente así que sin avisarle me pase a sentar arriba de sus piernas poniendo las mías a cada lado de las suyas y enredando mis brazos en su cuello, de esa manera él no podía evitarme.
—Pero yo quiero saber de ti —terminé mi oración.
A Sasuke se le había quitado esa cara de ogro, puesto que se sentía como se había puesto tenso. No planeaba abrir la boca, yo lo sabía.
Tomé una de las servilletas de la mesa y tome su mano para abrirla, Sasuke me miró y yo comencé a quitarle la sangre para darme cuenta de que él se lo había provocado apretando sus uñas contra la piel.
—Sasuke… ¿Por qué te hiciste esto? —dije muy preocupada.
Me levanté de mi lugar favorito y llamé para que trajeran un botiquín de emergencias, cuando lo hicieron comencé a limpiarle bien a Sasuke la herida, puesto que si se los había clavado bien. Luego le puse un poco de alcohol para que no se le infectara, él se quejó un poco pero no tanto y después le comencé a vendar las dos manos. Me quedó bien, puesto que cuando papá y yo estábamos solos y sin dinero siempre lo ayudaba con sus heridas cuando se iba a trabajar en construcciones y otros lugares.
Él me miró comprobando que estaban bien puestas.
— ¿Creíste que una chica rica no sabía ponerlas o qué? —le pregunté divertida.
Sasuke medio sonrió.
—Para nada —mentiroso.
—Ya dime, ¿Por qué te hiciste eso? No quiero que te lastimes Sasuke —le dije preocupada.
-Sasuke
Ella estaba a mi lado, me miraba de una manera preocupada. ¿Ahora si le importo? Cuando estuvo con ese tipo pelos de fuego ni caso me hizo, ni un saludo, nada. Ahora sí…
—No tengo que decírtelo Sakura —contesté.
La verdad es que estaba enojado. Demasiado enojado, no quería verla con alguien más, me molestaba demasiado y ahora tan solo pensar que había estado con otro hacia que la sangre me hirviera y querer matarlo. Quería matar a ese tipo que se había atrevido a rodear con su asqueroso brazo la cintura de Sakura, MI Sakura.
— ¡No! ¡Sasuke! —chilló Sakura tratando de abrir mis manos.
Creo que sin darme cuenta volví a apretar los puños.
— ¡Ya deja de hacer eso, por favor! —me pidió acariciándome cada una de mis manos.
—Lo dejaré de hacer a cambio de algo —le pedí.
Ella me miró esperando a que continuara.
—Bésame —la reté.
Creí que se negaría o bromearía pero nuevamente tomó lugar arriba de mis piernas pasando sus brazos alrededor de mi cuello y pegando sus labios a los míos. Primero comenzó con un beso suave, pequeño para después comenzar a hacerse un poco más profundo pasando por un baile de lenguas, quería seguirla teniendo así puesto que sus besos y sus labios eran deliciosamente buenos, lo mejores que he probado y no me cansaría de decirlo. Con mis manos la pegué más a mi tomándola de la cintura, ella se reía entre el beso pero seguía besándome.
La única razón por la que nos separamos fue por la falta de aire, pero los dos ya estábamos muy sacudidos, yo quería más pero necesitaba recuperarme.
—No quiero que estés con otro —solté de repente, sorprendiéndome incluso a mí mismo. Era algo que había planeado querer decirle pero lo había tachado de mis opciones y ahora simplemente se lo dije… ¡Mierda!
Ella me miró y sonrió divertida. Esa sonrisa que tantas veces hacia que la odiara y otras querer besarla y hacerle ver que solo me podía sonreír así a mí.
— ¿Estás celoso? —me preguntó.
Esquivé su mirada.
—Sasuke… ¿estás celoso? ¿Verdad? —me preguntó nuevamente riéndose.
No contesté. Sentí un beso en mi mejilla, luego de otro, otro y otro. Dentro de mí tenía una revolución de sensaciones y sentimientos, esta mujer de verdad me gusta, no puedo creerlo.
Tomó mi otra mejilla e hizo que la mirara y me dio un beso corto.
—Él era Gaara, fue mi novio hace cuatro años, volvió —me contó.
La alejé de mí. De alguna manera la cargué y la puse a un lado, haciéndome también a mi alejado de ella dándole la espalda.
Solo escuche la pequeña risilla de Sakura.
—Así que mi plebeyo es un chico celoso —se reía.
Ni yo mismo sabía que era así de celoso. ¡Maldita sea!
Sentí a Sakura rodeándome mi cuello por detrás y comenzó a darme pequeños besos en mi mejilla, no podía con tanto, pero tenía que resistir.
—Sasuke… ¿Por qué haces cosas que hacen que me gustes más? Tienes que ingeniar más cosas para que yo quiera deshacerme de ti —comentó entre risitas al mismo tiempo que me besaba en la mejilla.
Cuando ella nuevamente se acercaba a mi mejilla para besarla, yo voltee el rostro para que besara mis labios y así la comencé a besar, dándome la vuelta y cargando el cuerpo de Sakura para acostarla en el sillón.
— ¡Mi plebeyo es fuerte! ¡Un nuevo punto a mi favor para no deshacerme de ti! —sonrió contenta.
— ¿Qué te hace pensar que yo quiero que te deshagas de mí? —le pregunté mirándola seriamente.
— ¿No es eso lo que querías? Después de todo solo estas al pendiente de Samui.
—Samui es mi amiga… Me dijiste que Gaara también era tu amigo y ahora me dices que fue tu novio. ¿Algo más que tenga que saber? —pregunté enojado.
—Sí.
— ¿Qué?
Ella sonrió de esa manera que hace que tema por lo que dirá.
—Fue mi primer hombre —soltó.
Sabía que Sakura no era virgen… yo lo sabía. Sabía que no lo era pero… en estos momentos en los que aceptaba que me gustaba mucho más que algo pasajero no quería que me lo dijera y mucho menos con quien había sido. La liberé y me pasé a sentar mirando al suelo, sentía una opresión en mi pecho que me estaba destruyendo.
— ¿Apoco creías que era virgen? No seas ridículo —se empezó a reír—, como si tú lo fueras. ¿O quizás eres de ese tipo de hombres de: ''yo no puedo estar con una mujer que no sea pura''? Porque si eres de esos, creo que tienes un punto a tu favor, detesto a esos hombres —me contaba a mi lado.
No me importaba que Sakura no fuera virgen… pero no quería saber que ese idiota ya se había acostada y mucho menos que él había tenido el privilegio.
— ¿Estabas enamorada de él? —le pregunté mirándola.
— ¿Qué?
— ¿Qué si estabas enamorada de él cuando te le entregaste? —le pregunté.
Necesitaba saberlo. Si ella solo se había acostada con él sin sentimientos, definitivamente tendría una nueva perspectiva de ella que no me gustaría para nada.
Ella quitó la sonrisa divertida y se puso seria.
—Sí… fue por amor —contestó y luego me volteó a ver—, él fue mi primer amor.
Por un lado podía respirar tranquilo pero tampoco me quedaba contento, puesto que su primer hombre había estado con ella hoy y no solo eso, sino que se la había llevado en mis narices.
— ¿Y porque mierda estuviste hoy con tu primer amor? ¿Vas a volver con él? Porque si ese es el caso, no entiendo ¿Por qué mierda estás aquí conmigo? ¿No te sientes conforme con una verga que necesitas de dos? ¿Eso es lo que quieres? —le pregunté en medio de mi cólera y después de preguntar todo eso sólo recibí una cachetada en mi mejilla.
—Eres un imbécil —soltó.
La miré poniendo mi mano en mi mejilla golpeada. Esta me había dolido más que las que me dio en su casa. De verdad que ardía.
Tomó una botella de whisky y se sirvió en un caballito para después tomárselo de un solo trago.
— ¿Me veo tan zorra para ti? —me preguntó demasiado enojada.
Nuevamente volvió a llenarse el caballito y otra vez se lo tomó.
—No… —alcancé a decir.
—Pues parece que sí, después de todo crees que necesito de más penes, ¿no es así? Además de que soy una cruel mujer y despreciable, todo lo que me dijiste en mi casa, no lo he olvidado. Y ahora también soy una zorra —habló tomándose otro shot.
—Sakura…
— ¡Cállate!
Otro shot. Ya van cuatro.
—Sakura… ya te dije que lo que te había dicho era mentira, te dije todo eso en medio de mi molestia, nada es verdad.
— ¿Crees que te voy a creer? —me preguntó enojada y otro shot.
— ¿No me habías creído?
—Después de todo también dijiste que mi papi me abandonó —y otro shot para después verle unas lágrimas.
Le iba a quitar la botella pero ella me dio una patada en el estómago haciendo que cayera.
—Vete. No quiero verte —soltó tomándose otro shot.
Cuando volví a respirar con normalidad me levanté. Tiene muy buen manejo de sus golpes y de intensidad.
— ¿Qué? —pregunté sorprendido a lo que me dijo. Jamás me había corrido.
Otro shot… van ocho.
— ¿No escuchaste? ¿Eres sordo? Te dije que te fueras. Y no quiero que me hables hasta que a mí me den ganas, no quiero verte —otro shot.
—No te voy a dejar aquí sola, Sakura —espeté con seguridad.
Ella se empezó a reír.
—Soy una zorra y una mujer sin nadie que la quiera, ¿Qué te importa a ti? Lárgate —escupió con odio hacia mí y tomándose otro shot.
Sentí dolor en mi pecho.
— ¡Lárgate! Si no te vas ahora mismo llamaré a seguridad —me amenazó volviendo a tomarse un shot.
—Pero Sakura… estas tomando mucho alcohol, no te quiero dejar aquí sola.
—He estado en peores lugares Sasuke y estoy vivita. Lárgate, no te quiero ver.
— ¿Qué vas a hacer?
Tomó otro shot. Son doce shots limpios de whisky… no la puedo dejar sola.
—Voy a buscarme una verga que me pueda saciar, la tuya no se me antoja —escupió enojada dándome la espalda y llamando un número.
Me acerqué a ella pero nuevamente Sakura me dio un golpe pero ahora en una parte de mi pierna con su mano y de alguna manera hizo que ya no la sintiera y caerme al suelo. ¿Qué mierda me hizo? ¿Por qué no siento mi pierna?
— ¿Hola?... Ven por mí… Estoy en el Karaoke que frecuentas… Me siento mal, quiero que estés aquí… Te necesito, por favor ven, de verdad, me siento una basura… Ven rápido bebé —escuché que lo decía entre lágrimas y luego colgó.
Me volteó a ver quitándose las lágrimas y tomándose otro shot. Trece.
—Antes de que te vayas… —habló—, ¿Cuál es el apellido de Hinata? —me preguntó sorprendiéndome.
— ¿Hinata? ¿Por qué quieres saber eso? —le pregunté dándome un masaje en mi pierna.
—Tú solo dímelo.
— ¿Por qué es importante para ti? —nuevamente le pregunte curioso.
— ¡DIMELO IDIOTA! —gritó enojada.
—Hyuuga —terminé por decir. Me daba miedo que pudiera hacer una locura, después de todo no tenía idea de a quién había llamado.
—Entonces si es la hermana de esa estúpida… —murmuró lo suficiente alto para que yo pudiera escucharla.
— ¿Qué dijiste? —pregunté ya cuando comencé a sentir mi pierna.
—No te importa —ella se levantó y tomó mi chaqueta y mi maleta como podía, puesto que los efectos del alcohol después de trece shots casi seguidos la habían hecho estar en ese estado tan rápido—, largo.
—Sakura.
—Lárgate.
—Sakura, por favor. Me equivoque, ¿sí?
—Lárgate. No te quiero ver.
—Sakura no me hagas esto… por favor.
— ¡Largo! ¡No te quiero ver! ¡Fuera! ¡No te aparezcas frente a mí hasta que yo lo ordene! ¡Largo! ¡Fuera de aquí plebeyo! ¡Fuera! —me gritaba empujándome con sus brazos.
Apenas iba a cargarla pero se abrió la puerta. Voltee y ahí estaba el chico que había estado con Karin en el ascensor, de cabello negro y piel demasiado pálida, al ver que tenía a Sakura pegada a mí, se acercó y la apartó para después sentir un fuerte golpe en la mejilla cayéndome al suelo. Me salía sangre del labio.
— ¿Quién mierda eres? ¿Qué le hiciste a Sakura? —me preguntó notablemente enojado mirándome por lo alto.
Yo me quejaba del golpe.
—Bebé, vámonos. Sácame de aquí —le dijo Sakura desde el asiento de atrás.
El chico volteo a todos lados y se acercó a tomar la bolsa de Sakura, la puso en su cuello y luego vino hacia a mí, nuevamente se acercó y ahora me tomó del cuello.
— ¿Qué le hiciste? ¿Quién eres? —me decía muy enojado.
—No le hice nada, ella sola se puso a tomar el whisky —contesté tratando se igualarle la manera en cómo me hablaba.
— ¿Quién eres? —preguntó nuevamente apretando mi cuello.
—Es un plebeyo que compré —le dijo Sakura desde atrás, el chico me quito la mirada y la volteo a ver.
— ¿Qué?
—Es mi juguete, yo lo compré —dijo.
— ¿Qué tú qué? ¿Qué mierda hiciste ahora Sakura? Si querías un gigolo solo tenías que decírmelo, ¿Por qué te acuestas con un chico sin dinero? —preguntó enojado volviendo a verme y tirarme con fuerza al suelo y desde lo alto me miró—, ¿te compró esta idiota?
Tosí un poco y solo asentí.
—Cada estupidez que se te ocurre Sakura, de verdad —suspiró enormemente.
Fue hasta ella.
—Súbete al mueble —le ordenó.
Sakura se subió y se colgó del cuello del chico mientras él la agarraba de las piernas para que no se cayera.
—Metete al gimnasio que ya subiste mucho de peso —le comentó.
— ¿Qué te pasa? ¡Estoy en mi línea! —le dijo enojada.
—La línea gorda diría yo —iban de camino a la salida y volteo a verme—, no quiero que la busques, ¿de acuerdo? Sakura no es una chica con la que una persona de tu… —me miró de arriba abajo puesto que ya me había levantado, sabía que veía mi ropa— clase pueda estar tan fácilmente. Te recomiendo que no la vuelvas a ver, solo terminaras sufriendo, te lo digo de verdad, porque Sakura jamás se enamoraría de un pobretón —me aconsejó seriamente para llevarse a Sakura que se había quedado dormida en la espalda de ese chico.
Me senté en el sillón. Me dolía mucho mi pecho… lo había arruinado, había arruinado todo con Sakura y ahora solo tenía que esperar que ella me volviera a buscar o recibir una llamada de su abogado. No puede ser.
-Autora
Una pelirroja bajaba de un auto negro para entrar a su casa con una sonrisa en el rostro. Se la había pasado de lo mejor con el peliblanco. Habían ido a un parque de diversiones, un lugar al que jamás había ido y subieron a todas las atracciones. Además de que habían bromeado y platicado muy bien. Sentía que Suigetsu y ella se conocían de antes, la relación que mantenían era genial. Él era muy educado y caballeroso con ella, cuando unos chicos habían querido ligar con ella, Suigetsu se la había llevado y dicho que era su novia dándole un beso en la frente y en cada acercamiento de él hacía con ella la hacía sentirse tan afortunada y demasiado feliz. Demasiado feliz, jamás se había sentido de esa manera, sentía una felicidad que era difícil de explicar, una felicidad que ni ella misma podía creer. Suigetsu la hacía sentir llena, que no necesitaba nada más que a él. Estar lejos de él la hacía sentir triste, quería estar todo el tiempo con él algo que a ella misma la sorprendía puesto que no habían ni compartido un beso y sentir que quería estar con él todo el tiempo la hacía sentirse extrañada pero le gustaba el sentimiento.
No había conocido jamás a un chico con Suigetsu, jamás lo había hecho.
Después del parque de diversiones fueron a un restaurante donde vendían Ramen, ella jamás había caminado tanto a menos que no fuera en un centro comercial. Jamás había probado el Ramen puesto que era un alimento barato y dañino para la salud según lo que le decían sus padres y ahora que lo había probado con Suigetsu aunque el local no le había parecido el mejor, no le importó porque había estado con él y él la hacía sentir segura. Lo vio comiendo y comenzó a copiarle para darse cuenta de que probó lo más delicioso del mundo. Suigetsu le dijo que la próxima vez la volvería a llevar ahí. Pasaron un buen rato platicando y bromeando que la diferencia de clases sociales había pasado a segundo plano.
Caminaron por un parque en todo su esplendor y Suigetsu le había comprado un helado, ella jamás había probado helado tan barato pero como era Suigetsu el que se lo daba ella lo probaba sin miedo, le gustaba el helado y solo corroboraba que ese chico con el que había estado todo ese tiempo le gustaba, no era un capricho, sabía que le gustaba y no lo podía negar, ese chico le gustaba mucho más de lo que se podía imaginar.
A la hora de la despedida ella llamó pedir un auto y en cuanto llegó se ofreció a dejarlo a su casa, él se había negado pero Karin le había pedido que fuera puesto que quería seguir un poco más de tiempo con él. Se encontraron en el callejón y ya había sido momento de despedirse, Suigetsu la abrazó haciendo que Karin se sintiera la mujer más feliz del mundo y luego le besó la frente. Karin se sentía tan contenta puesto que le había dicho que esperaba verla al otro día además de que le había dicho que en cuanto llegara a casa le mandara un mensaje, quería cerciorarse de había llegado a salvo.
Terminó de ponerse el pijama y se acostó en su cama tomado su celular y mandar el mensaje al chico que la hacía sentir como una tonta y ni siquiera se habían besado.
Hola. Ya estoy casa –Karin 11:23 pm.
Sabía que su mensaje estaba muy seco pero jamás había hecho eso. Ninguno de sus ex novios le había pedido lo que Suigetsu, además de que tampoco era ella la que iniciaba una conversación, y sobre todo que cuando le enviaban mensajes ella acostumbraba a dejarlos en visto o ni siquiera abría la conversación.
¡Que gusto! Me alegro que hayas llegado a salvo. A la próxima me encargaré de llevarte yo mismo hasta tu hogar, quiero verte entrar. Muchas gracias por el aventón y también muchas gracias por haber compartido tiempo conmigo, eres una grandiosa persona. ¿Ya te dormirás? –Suigetsu 11:24 pm
Karin estaba demasiado roja puesto que no tardó mucho en llegar su mensaje y era demasiado largo.
Era lo menos que podía hacer. Tú me hiciste pasar un buen rato. No –Karin 11:27 pm
Había escrito y borrado el mensaje una y otra vez vez para terminar escribiendo eso, no quería verse demasiado ansiosa además de que le daba muchísima vergüenza. Se había puesto muy roja y nerviosa. Y todo por un mensaje de texto.
¿Tienes tarea que hacer? Si es así, lo siento por haber consumido tu tiempo. De verdad una disculpa. Por cierto, aquí te dejo las fotos que nos tomamos juntos además de unas que te tomé, no te vayas a molestar. Digas lo que digas, para mi te vez preciosa :) –Suigetsu 11:28 pm.
Si existiera un color más rojo que el rojo, Karin lo tendría puesto que Suigetsu le había dicho preciosa.
Se avergonzó mucho porque Suigetsu le mandó una foto de ella mirando toda nerviosa en el autobús, luego otras dos en el parque de diversiones una de él sonriendo y Karin mirando a otro lugar de manera que no le había avisado. La otra era de Karin sonriendo ansiosa a la rueda de la fortuna y otra mirando por la ventana del cubículo en la rueda. La siguiente foto era de ella mirando el Ramen por primera vez y luego otra mientras ella comía y Suigetsu salía riéndose. La siguiente era ella mientras comía nieve como una niña pequeña. Y la última había sido la única foto en donde salían los dos juntos posando, Suigetsu le había pedido a una señora que se las tomara enfrente de una fuente. Suigetsu le pasaba el brazo por los hombros a Karin mientras ella sonreía demasiado avergonzada y en la foto si ponías atención se podía ver el sonrojo de ella.
Ella no sabía si enojarse porque Suigetsu le había tomado fotos o sentirse contenta porque él se las había tomado a ella y las tenía en su teléfono. Rápido tomó la única foto en la que salían bien y la puso de fondo de pantalla en su celular. Estaba muy emocionada.
Recordó entonces que le tenía que regresar el mensaje.
¡Eres un idiota! Salgo fea en las fotos, no me vuelvas a tomar fotos. Tonto. Me iré a dormir, no molestes –Karin 12:04 am.
Sabía que ya había pasado tiempo así que probablemente Suigetsu no le contestaría. Debido a eso, tomó el cepillo para alaciar su cabello pero en ese momento nuevamente su teléfono sonó. Sintió un vuelco en su corazón.
Nada de fea… te ves HERMOSA:D Muy hermosa. Y te seguiré tomando todas las fotos que quiera porque eres muy atractiva. Si ser tonto es tener fotos de una chica preciosa, lo acepto. De acuerdo Karin, que descanses y que sueñes muy bonito. Imagina que te doy un beso en la frente de buenas noches. Nos vemos mañana, cuídate mucho. Descansa –Suigetsu 12:05 am.
Al leer todo eso Karin echó un chillido demasiado alto, algo que la sorprendió a ella misma. Sentía una felicidad inmensa, tan grande que ella no se lo podía creer. Él le decía hermosa, él le decía que era preciosa, él le decía que era muy atractiva, él le quería seguir tomando fotos, él se preocupaba por ella, él le había dado un beso imaginario de buenas noches, él quería verla mañana, él quería que descansara bien. Ella se sentía tan feliz… muy feliz.
Apretó su teléfono a su pecho y chilló contenta. Luego recordó lo que le iba a preguntar a su padre, así que le mando el mensaje. La verdad es que ella no tenía idea de donde estaba su padre, nunca estaba en casa.
Hola papá, soy Karin. Oye disculpa que te mande un mensaje a estas horas pero luego quizás olvide esto. ¿Has escuchado de alguien de apellido Namikaze? Es que por alguna razón lo tengo presente en mis memorias pero no logro saber por qué, ¿me podrías contestar, por favor? Que estés bien en donde sea que estés papá. Un beso –Karin 12:10 am
Karin no estaba acostumbrada al amor familiar, solo un poco con su papá pero no lo suficiente como lo era Sakura con el suyo. Hablaba lo necesario con su abuelo materno y sus abuelos paternos habían fallecido hace unos años cuando iba en la primaria y con su madre… jamás habían sido tan unidas y después de que Karin se negara a estudiar medicina su madre y ella habían dejado de hablar completamente. De alguna manera eso las alejo mucho más de lo que ya estaban, aunque lo cierto era que sus padres estaban divorciados desde hace cuatro años y su madre solo solía venir a Japón para convencerla de que estudiara medicina. Pero luego de que terminara entrando a comercio y administración su madre no volvió a aparecer ni a dirigirle la palabra.
-Sasuke
Habían pasado casi tres semanas y no sabía nada de Sakura. Absolutamente nada. No me llamaba, no me escribía ni un mensaje. Tampoco había recibido una llamada del abogado de Sakura y menos una carta diciéndome que iría preso, nada. Me sentía inquieto y mucho más que eso vacío, quería verla, la extrañaba, quería saber de ella… quería volver a verla. Necesitaba verla. La extrañaba tanto que no podía explicarlo.
Últimamente he visto a Suigetsu más animado, pasa tiempo conmigo al igual que Samui pero no tanto como antes, es un poco más distante y se la pasa mensajeando con alguien además de que sale con esa misma persona, no he querido preguntarle porque de alguna manera tengo la culpa de esto. Samui últimamente está muy apegada a mí y como no he visto a Sakura en mucho tiempo ella ni la menciona. Sakura seguía siendo el donante anónimo de Samui porque seguía disponiendo de lo mejor del Hospital de la familia de Karin, así que no sé qué pensar.
Hinata últimamente anda algo distraída parece que le contaron algo que la descolocó un poco, la veo inquieta y algo triste, no he querido preguntarle porque Hinata suele decirme que ella lo resolverá pero la he visto diferente, no sé cómo explicarlo y he empezado a preocuparme, aunque Naruto me dice que no pasa nada, a ninguno nos ha querido decir algo. Samui también me ha dicho que la nota rara pero no le dice nada. Y como ahora estamos en época de exámenes mejor dejamos nuestros problemas de lado y nos ponemos a estudiar.
-Sakura
Estaba en la cafetería de la escuela recostada en el brazo de Sai.
— ¿Qué tienes? —Me preguntó—, has estado así desde esa vez que fui por ti cuando estabas con el pobretón.
Suspiré.
—No lo sé.
— ¿No te ha buscado? —me preguntó.
—No.
—Es mejor así, ¿no? Al final de cuentas solo lo terminarás haciendo sufrir. Es lo que Karin siempre hace con los pobretones, salía con ellos, se acostaba con ellos y luego los dejaba. No pensé que tú también te unirías a ese club pero bueno —comentó mientras seguía comiendo.
Iba a contestar pero preferí que no. Dudo mucho que Sasuke esté sufriendo, lo más seguro es que ya se olvidó de mí y de nuestro contrato… Espera un momento…
Me enderecé.
— ¿Qué tienes? —me preguntó.
No puedo dejarlo ir sin antes haberme acostado con él. Tengo que acostarme con él y ya después adiós plebeyo. ¡Sí!
—Bebé, me tengo que ir —le dije a Sai y lo abracé—, gracias por todo, eres el mejor bebé del mundo.
—Sí, claro.
Comencé a caminar hacia el estacionamiento puesto que ahí estaba mi auto, me subí y marqué el GPS de la casa de Sasuke, él no se espera que yo esté ahí. Tengo que hacerlo con ese hombre, sino no tiene caso todo el dinero que estoy invirtiendo en él. ¡Me va a dar lo que quiero!
CONTINUARÁ…
O.O.O.O.O.O.O.O.O..O.O.O.O.O.O.O.O
Y qué tal? sii fue algo largo pero necesario, espeor que les haya gustado y la pregunta del millón... LEMON EL PROXIMO CAPÍTULO?! (Espero sus respuestasXD)
Por otro lado tenemos a Suigetsu y Karin frecuentandose, todos sabemos que Karin ya aceptó que le gusta Suigetsu, pero... quepasa por el lado de Suigetsu, él también o que estará pensando? Y más importante, ¿le habrá contestado el mensaje el padre de Karin sobre el apellido de Naruto? ¿que estará pasando por ahí?
¿Que es lo que pasará ahora con Hinata? Y bien... ya sabemos que fue de Hanabi:P!
La relacion de Ino y Sai se dará, pero más adelante, ahora solo puedo enfocarme en el SuiKarin y SasuSaku en especial ademas de que ahora tomaré en cuenta las historias que nos ofreceran Naruto y Hinata (por separado, no como NaruHina) y buenoo...
Otra pregunta del millon? ¿Quien que permanezca el pov autora relatando la situacion del SuiKarin o quieren que tambien haya povs de los susodichos? Bueno pues espero respuestasxd!
Ahora si los dejo y espero subir conti el domigno, sino hasta el otro fin... Un abrazo a todos!
Yumeiko
