Advertencia: Yaoi, relación chico x chico.

Disclaimer: Los personajes de SNK no me pertenecen.

Cómo sobrevivir a un bastardo suicida.

Capítulo 7: Lo que me gusta de ti (Según Eren)

Lo primero que pensó Eren, cuando vio a Jean, fue que tenía cara de caballo. Eso se debía a su rostro alargado y a esos ojos un tanto afilados delineados con tupidas pestañas, no es que fuese feo, sólo que le molestaba tanto su maldita actitud, que inventarle ese apodo fue una consecuencia obvia y natural. Sin embargo, si lo analizaba mejor ahora, Jean era mucho más que un idiota con cara de Pony. Eren siempre se consideró brutalmente sincero en todo índole de su vida – cosa que solía traeré muchos problemas – era precisamente por eso que no podía negar las cualidades de Jean, siempre encontró que su rostro, aunque alargado, era atractivo, tenía una linda sonrisa de chico de revista y el corte de cabello estilo militar que llevaba le quedaba bastante bien. Era pretencioso en extremo, preocupado por su apariencia, pero lo cierto es que esa misma preocupación, había dado buenos frutos.

Otra cosa que Eren agradecía era que su novio gustaba de ejercitarse, por lo que poseía una espalda ancha y fuerte de la cual le encantaba aferrarse, sobre todo en aquellos momentos de intimidad, cuando Jean estaba por completo dentro suyo. El muchacho se relamió los labios pensando en el pecho y los abdominales bien formados de otro, quizás ese día le saltaría encima en cuanto lo viese entrar por la puerta, o quizás, le seduciría sutilmente hasta que fuese éste quien no pudiese con tanta tentación y lo tomara salvajemente, aun no se decidía del todo por cual opción tomar, ya lo averiguaría cuando fuese el momento.

Eren tenía un trabajo de media jornada, ya que en las tardes debía usar su tiempo para estudiar y preparar su examen de grado y por fin conseguir su preciado título como arquitecto. En cambio Jean trabajaba jornada completa, él ya había obtenido su profesión de administrador y trabajaba en una pequeña empresa, la cual parecía no tener los suficientes recursos para contratar personal por lo que la carga que le daban era equivalente a la de tres trabajadores, es por esto que a veces llegaba muy cansado y de mal humor, en varias ocaciones, Eren se preguntaba por qué seguía trabajando en ese mismo lugar.

Aquel día Jean llegó más tarde que de costumbre y con un genio del demonio, prácticamente no habló durante la cena y no relajó su entrecejo ni un minuto; Eren ya estaba punto de lanzarle su bebida en el rostro para que cambiara esa expresión de mierda que llevaba.

-¿Vas a decirme que te pasó, o te quedarás rabiando igual que un chiquillo? – preguntó ya harto de la situación.

-No me pasó nada Jaeger, sólo tuve demasiado trabajo y estoy cansado.

Eren se cruzó de brazos y gruñó, sabía que cuando su novio le llamaba por el apellido, es que estaba realmente molesto.

-Yo no tengo la culpa de que hayas tenido un mal día, deberías dejar de desquitarte conmigo.

-¿Quién se está desquitando contigo? – Jean le miró entre sorprendido y furioso – sólo quiero estar tranquilo y descansar, ¿es mucho pedir?

-Pues sí, es mucho, porque yo quiero que MI novio con el cual estoy viviendo, confié en mí y me cuente que le pasa – Eren como de costumbre a esas alturas ya había aumentado el volumen de su voz.

-¡Ya te dije, estoy jodidamente cansado!

-¡No entiendo por qué sigues trabajando en esa mierda si te tiene tan cansado!

-Porque tú no puedes trabajar jornada completa, por eso tengo que romperme el trasero y así pagar los gastos del departamento.

Eren paró en seco y abrió los ojos, ofendido, era la primera vez que Jean le decía algo así y eso le dolió mucho más de lo que esperaba. Apretó los puños con fuerza y bajó el rostro para que el otro no se percatara de lo mucho que le habían afectado sus palabras.

-Bueno, si sólo soy una carga para ti, pues no me cuesta tomar mis cosas y largarme – murmuró.

-Oye, no dije que fueras una carga – Jean respiró profundo y se acercó hasta su novio para obligarlo a levantar la mirada y así hacer que sus ojos se encontraran – si estoy haciendo esto es porque te quiero a mi lado, siempre. Estoy dispuesto a trabajar de más mientras sacas tu carrera con tal de que no te separes de mí.

-Eres un tonto – Eren sintió como toda su ira desaparecía como por arte de magia y sonrió - ¿Sabes?, desde el primer momento en que te vi, supe que serías mío – agregó aferrándose a su espalda.

-¿Ah sí? – Jean correspondió al abrazo, atrayendo a su novio por la cintura - ¿Por qué?

-Porque eres un caballo muy sensual – respondió, para luego pasar su lengua por el lóbulo de la oreja de Jean – ahora, vete a la cama y descansa.

-No me jodas – Jean hizo un pequeño gruñido y se alejó del otro para irse a la habitación.

Eren resopló un tanto decepcionado de que esta vez tendría que dejar que Jean sólo se fuese a dormir y descansara, de todos modos sabía que se lo merecía, por lo que no intentaría seducirlo como lo había planeado hace unas horas y se conformaría con dormir a su lado esa noche.

-Oye, tengo la espalda entumecida, quizás necesite de unos buenos masajes para relajarme – oyó Jaeger de pronto del otro lado y vio cómo su pareja se quitaba la camisa y le dejaba ver esa espalda que tanto le gustaba y pensó que tal vez, sus deseos si serían satisfechos.

FIN.