Hola :D Hoy les traigo dos capitulos así que espero un comentario por cada uno. Espero que les gusten y gracias por leer.
Disclaimer: Los personojes de Once Upon a Time no me pertecen y son propiedad de sus respectivos autores. Esta historia esta creada con fines de entretenimiento y cualquier parecido con la realidad es coincidencia.
Regina llego temprano al hospital con la esperanza de ver a Emma de camino a la habitación de Robín, pero no hubo señal de ella. Camino hasta la habitación de su prometido y se sentó a su lado como ya era costumbre, pero esta vez su atención fue directo hacia Emma. Regina comenzaba a preguntarse dónde estaría o si le había pasado algo malo y como respuestas a sus preguntas Ruby apareció por la puerta.
—Disculpa que te moleste, Regina ¿Cierto?
—Sí, tú eres una de las amigas de Emma… Ruby, ¿Verdad?
Ruby asintió le dio la mano en forma de saludo. Regina se levanto y acepto su saludo con una sonrisa.
—Se que no debía molestarte pero, me preguntaba ¿Tu sabes donde esta Emma? — Pregunto Ruby con un tono preocupado.
—Pensé que estaría aquí con algún paciente o algo por el estilo.
—Yo pensé que estaría aquí contigo como de costumbre.
—¿Pasa algo? — Pregunto Regina tratando de que su preocupación no fuera tan evidente.
—Tuvo una mala noche — Respondió Ruby haciendo una mueca — Un caso complicado. Desde entonces no la he visto.
Regina sabía dónde estaba Emma, pero no lo quería decir. Quería tener la satisfacción de ser la única con aquella información y quería ser ella quien fuera en busca de la rubia.
—Bueno, veré si la encuentro en alguna de las salas de descanso — Ruby camino hacia la puerta y se detuvo con una sonrisa — Gusto en conocerte.
—Lo mismo digo — Regina sonrió y espero a que Ruby se fuera para tomar su bolso y salir de la habitación.
Camino lo más rápido que pudo hasta el parque y cuando llego a la banca en donde siempre se sentaban pudo ver a Emma ahí, con la mirada perdida en el suelo y apretaba un sobre de color manila en sus manos.
La morena se acerco con cautela y se sentó al lado de Emma poniendo una mano en su espalda.
—¿Está todo bien?
—El paciente que atendí ayer en la noche… — Susurro Emma sin voltear a ver a Regina — Murió…
Regina se acerco más a Emma y se inclino hacia adelante tratando de captar la mirada de la rubia.
—Lo siento mucho.
—No es la primera vez que me pasa pero… Cada vez que pasa siento como que una parte de mí fracasa.
—No tienes porque hacerlo, hay cosas que ni la ciencia puede evitar, entre ellas la muerte.
—Lo sé. Es lo primero que te dicen cuando elijes ser médico — Emma miro a Regina por primera vez y una sonrisa se escapo de su rostro al verla tan preocupada por ella.
Regina pudo ver en la mirada de Emma que eso no era lo único que sucedía. Sus ojos azules se veían preocupados y nostálgicos.
—¿Hay algo más que quieras contarme?
—¿Soy tan obvia?
Regina hizo una mueca a modo de respuesta y se encogió de hombros.
—Encontré a mis padres — Confeso Emma después de dar un largo suspiro.
Regina la miro confundida. ¿A qué se refería Emma?
—No lo entiendo… Pensé que conocías a tu madre.
—Yo crecí en un orfanato y me quede ahí hasta los 10 años — Regina no pudo evitar sorprenderse ante las palabras de Emma — mi madre, de la que te hable, es mi madre adoptiva.
—¿Eso quiere decir que encontraste a tus padres biológicos?
—Llevaba buscándolos por mucho tiempo — Admitió la rubia — Quería saber sus motivos para abandonarme, quería que me dieran la cara, pero ahora… No estoy tan segura de quererlo.
—¿Por qué?
—No estoy segura de si yo podre hacerlo.
Emma abrió el sobre que tenía en las manos y entrego el contenido a Regina.
La morena tomo los papeles en sus manos y leyó el contenido con atención.
—Mary Margaret y David Nolan — Dijo Emma mirando a Regina — Esos son los nombres de mis verdaderos padres.
—¿Me permites darte un consejo? — Pregunto la morena devolviéndole los papeles.
Emma asintió y guardo los papeles en el sobre.
—Tienes que intentarlo, si no lo haces será algo que te perseguirá el resto de tu vida… Solo inténtalo.
Emma trato de sonreír y asintió.
Regina tenía razón, tenía que intentarlo. Quería saber porque sus padres la habían abandonado, porque la habían hecho crecer en un lugar tan horrible hasta que aquella mujer la rescato.
El busca personas de Emma comenzó a sonar insistentemente, ella lo saco del bolsillo de su pantalón y observo en la pantalla un 911, el código de las emergencias.
—Espero tengas ganas de correr — Comento Emma levantándose de la banca.
Regina le dedico una mirada confusa antes de que Emma la tomara por la mano y la arrastrara corriendo hacia la calle. Corrían lo más rápido que podían en dirección hacia el hospital.
A Regina no le importaba ir corriendo con zapatos altos. Lo único que llamaba su atención era la cálida mano de Emma sobre la suya.
Entraron al hospital por la puerta de urgencias donde un par de enfermeras esperaban a Emma.
Una pequeña niña se acerco a ella llorando a mares.
—Por favor, salve a mi mamá — Suplico la pequeña.
Emma la miro con ternura y Regina se acerco a ella inclinándose a la altura de la niña.
—Tu mamá va a estar bien pequeña… La doctora Swan es la mejor aquí — Aseguro Regina con una sonrisa — Ella no va a dejar que nada le pase a tu mamá.
Emma escucho a Regina mientras se colocaba los guantes de látex y el cubre bocas. Le dio tanta ternura como la morena trato de tranquilizar a la niña.
La pequeña tomo la mano de Regina y se limpio las lágrimas con el dorso de su otra mano.
—No me deje sola, por favor.
Regina asintió y sonrió lo más que pudo.
—Te lo prometo.
La niña siguió a Regina hasta la sala de espera donde se sentaron juntas a esperar noticias.
Habían pasado ya varias horas en las que Emma había estado en cirugía. Salió del quirófano agotada y decidida a dar las buenas noticias a la pequeña que lloraba por su madre.
Camino a la sala de espera buscando con la mirada a la pequeña. Para su sorpresa Regina seguía con ella y ambas estaban comiendo unos pequeños pastelillos y la pequeña había dejado de llorar, aun tenía los ojos rojos e hinchados pero se veía más tranquila.
Emma se acerco a ellas con una sonrisa y le dio las buenas noticias a la niña.
—Tu mamá va a estar bien, en unas horas va a despertar y vas a poder hablar con ella.
—¿Puedo verla ahora? — Pregunto la pequeña con ilusión.
Emma asintió y le hizo una seña a una de las enfermeras para que se acercara.
—Lleva a la niña a la habitación de su madre, por favor.
La enfermera asintió y tomo la mano de la niña para caminar juntas.
Emma se sentó al lado de Regina y dio un largo suspiro.
—Me alegra que todo haya salido bien — Comento la morena.
—Fuiste muy buena al decirle a la niña todo eso — Emma la miro con curiosidad — ¿Cómo supiste que lo iba a lograr?
—Sabía que no me dejarías quedar como una mentirosa — Aseguro Regina con una sonrisa mientras se levantaba de la silla — Me tengo que ir.
—¿Te veo luego?
—Aun me debe una cena doctora Swan.
Regina comenzó a caminar solo como ella lo hacía. De una manera tan elegante y sensual que hacía que cualquiera la volteara a ver y mas con aquellos vestidos entallados que parecían pintados en su figura.
—¡Mañana a las 9 de la noche señorita Mills!
La morena se detuvo y giro un poco, le dedico una sonrisa a Emma y asintió para después seguir caminando.
Otra vez, era una cita.
