Continuemos con esta historia donde Sakura es un pelín difícil de conquistar :)
-Si me das un beso-
7
El regalo de Uzumaki
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Al día siguiente Sakura se fue al colegio con la curiosidad de saber qué era eso que Uzumaki iba a regalarle, se preparó mentalmente para rechazarlo, también se mentalizo para no mostrar ninguna reacción, seria fría como un tempano de hielo.
Él no estaba en la entrada principal del colegio, tampoco estaba en los alrededores, Sakura tenía miedo de entrar al aula y que Naruto la recibiera con un ramo de flores, si eso pasaba moriría de vergüenza.
"No seas estúpida Sakura, seguramente era una broma, él sólo quería llamar tu atención". Pensó dándose ánimos para entrar al salón de clases.
Respiró hondo antes entrar, todas las chicas estaban encantadas con un cachorro blanco de ojos azules, el perrito estaba metido en una caja de cartón, la pelirosa no pensó que ese animal tuviera algo que ver con Naruto.
—¿Que hace ese cachorro aquí?, cuando la profesora llegué lo harán sacar, ¿de quién es? —les preguntó acercándose para ver al perrito, tenía unos ojos de un azul muy intenso.
—Tuyo.
Dijo Naruto que estaba sentado en una de las sillas, Sakura no lo había visto hasta que él habló, los demás alumnos prestaron atención a la escena, la pelirosa se sintió muy incómoda, pero al menos no eran flores, consideraba que las flores eran peor porque serian una muestra de amor, un cachorro podía pasar por un simple regalo de amistad.
—Te lo dije anoche. —completó Naruto.
Varios alumnos silbaron haciendo bromas, Sakura trato de mantener la calma, aunque eso no evitaba que sus compañeros de clases siguieran con las bromitas.
—¿Anoche?, así que están saliendo.
—¡Naruto, al fin que te echas novia, pensábamos que te ibas a convertir en monje! —lo fastidiaron sus amigos.
—Nada de eso, en casa necesitamos un perro y le pedí el favor a él de que me ayudara a buscar uno. —explicó Sakura felicitándose mentalmente por su buena idea.
—Dejen de fastidiar, Sakura-chan me gusta, ¿y qué?, ¿cuál es el problema?
—¡Cállate Naruto!
El rubio sonrió al notar que lo había llamado por su nombre, por primera vez, reprimió las ganas de hacérselo saber. La pelirosa salió del aula un momento para escapar de las miradas de los demás, Naruto la encontró afuera del salón murmurando cosas que no entendía.
—Sakura-chan, no te estreses, es sólo un cachorro.
Ella lo miró con seriedad —son tus intensiones tras ese regalo lo que me preocupa, no quiero que sigas haciendo esas cosas.
Naruto forzó una leve sonrisa, no quería demostrar que justo ahora estaba dudando, "se me ha pasado la mano con lo del perro" pensó apoyando su cuerpo de la pared.
—No te preocupes, no tienes que darme un beso.
—¡Idiota! —le gritó antes de comenzar a caminar, no quería que los vieran juntos.
—Si no lo quieres puedo dejárselo a una de las chicas.
Ella detuvo sus pasos, esa idea no le agrado nada, ni siquiera sabía por qué, pero no quería que alguien más tuviera el cachorro que él había traído para ella.
Sakura suspiró y se giró para verlo —ok, me voy a calmar, pero te has pasado, —Naruto sonrió sin poder evitarlo, —¡no te rías!
Él dejó de sonreír —no estoy riendo, vale, ¿lo vas a querer?
Sakura caminó hacia donde estaba Naruto, —que quede claro que sólo lo haré por el, ese cachorro no tiene la culpa de nada, —hizo una pausa y luego le ganó la curiosidad —¿es hijo de Kurama?
"Ella incluso recuerda el nombre de mi mascota, la amo" pensó el rubio muy feliz.
—No, no regalaría un hijo de Kurama ni siquiera a ti.
Ella levantó una ceja ofendida, —y así dices que me quieres —comentó dolida.
—Es porque sería cruel separar a Kurama de sus hijos, este cachorro es hijo de una perra de mi edificio, los repartieron todos y quedo este que querían echarlo a la calle
—Eso es una crueldad, —respondió muy indignada.
—Sí, ¿entonces lo vas a querer?, ya había pensado que Hinata podría ser una buena dueña. —comentó intentando provocarlo celos en ella.
Sakura se ofendió, —no vas a regalarle mi perro a nadie Uzumaki.
Naruto sonrió ampliamente, por fin había logrado un gran avance, ahora cada vez que ella viera al cachorro recordaría que fue él quien se lo regaló.
—¿Ahora porque sonríes como idiota?
—Nada, estoy feliz de haberle conseguido una familia, y que mejor que tú para cuidar de él.
Sakura se cruzó de brazos —aun tengo que convencer a mis padres de que me dejen quedármelo.
—Te dejaran, ya verás.
Las clases estaban a punto de comenzar y ambos jóvenes tuvieron que entrar al aula, Sakura frunció el ceño cuando vio a Hinata con el cachorro en sus brazos.
Naruto hizo el trabajo por ella, —Hinata vamos a guardarlo en la caja.
—El no quiere estar en la caja Naruto-kun. —le respondió Hinata abrazando al cachorro, le encantaban los animales, y el animalito estaba encantado con ella.
—Sí, pero allí tiene que estar. —insistió Naruto.
El rubio se lo quitó con cuidado, metió al cachorrito en la caja, pero el animal se alzó en dos patas y asomó la cabeza fuera de la caja cuando Naruto lo llevaba hasta donde estaba Sakura, la pelirosa aceptó la caja mientras sentía algo raro en su pecho.
Naruto había hecho público su interés en ella y eso le avergonzaba, pero también la hacía sentir bien, porque las demás chicas ahora sabían que también era capaz de interactuar de esa manera con los chicos.
Aunque no le gustaba que estuvieran creyendo que entre ella y Naruto había algo romántico.
