Capítulo VII
.Sonrisas Impacientes.
T.K. arreglaba los últimos detalles de su bolsón torpemente, compraría algo de comer de paso, iba en contra del reloj nuevamente, abrió la puerta de su departamento para salir y se encontró de frente con Matt apoyado en la muralla saludándolo. Sonrió de lado a lado y abrazó fuertemente a Matt queriendo romperle las costillas de efusividad, le había hecho falta esas semanas que habían sido horribles, no estaría más solo en el departamento.
-¡Hermano!-decía soltando a Matt el chico-¿Cómo te fue? ¿Vienes cansado? ¿Estás bien? ¿Por qué llegas tan temprano?-de corrido, sin pausas.
- Me fue muy bien, todo un éxito, si estoy un poco cansado, estoy bien aunque creo que me resfrié, llego tan temprano porque mi hermanito no recibió mi recado.-decía un tanto cabreado Matt.
-¿De qué recado me hablas?-decía intrigado T.K.
- Del que te deje con Tai, que se lo dejó a Kari, en el que te avisaba que llegué ayer, no estabas y me quede esperando, finalmente me fui a casa de Tai. Kari nos aseguró que te envió el mensaje y que intentó hablar contigo-decía capcioso Matt.
- Yo…-T.K. estaba sorprendido- me debo ir a clases…conversamos de vuelta.
La emotividad de hace algunos segundos había desaparecido al decir "Kari", la cara de T.K. era una mezcla de vergüenza y escape.
- De acuerdo hermanito…-T.K. se fue a paso rápido- ¡Quizás tengas que pedir una que otra disculpa!-gritó Matt debido a la distancia.
-¡Olvídalo!-gritó T.K. desde lo lejos.
El rubio logró llegar a tiempo, se sentó en su pupitre y suspiró, que buena noche había logrado pasar, pero de camino pensaba en lo estúpida que se tuvo que haber visto su actitud con Kari, realmente ella no tenía interés alguno en hablarle de algo que no fuese necesario, por lo demás, él también guardaba algo de curiosidad por lo ocurrido con el digivice y no le estaba dando la importancia necesaria. Bien, no volvería a ocurrir, intentaría simplemente ignorarla y hablar lo estrictamente necesario, después de todo compartían un grupo de amigos, grupo que parecía estresado con la situación. Davis no quería ni ver a T.K., pero eso no le quitaba el sueño al rubio.
Kari llegó al poco sentarse él, saludo casi a todo el mundo, casi, porque a T.K. ni lo miró.
El día transcurrió con normalidad, en comparación a los días anteriores, este era el primer día "pasivo" que tenían, pero era angustiante ¿No les ha pasado que prefieren un insulto o una mala palabra antes que nada? No sabes si es que ahora le eres indiferente o si te odia, bueno, ni fa ni fu en este caso porque si bien la pelea había sido grande y duradera, los sentimientos no pueden cambiar de un día para otro. Esto lo podemos ver reflejado en aquellas contradicciones internas que aún experimentaban nuestros protagonistas, por ejemplo, al mediodía la maestra había entregado los trabajo de literatura, T.K. había sido la mejor nota y como era de costumbre, leyó en voz alta su compocisión, una historia de un viaje de un grupo de chicos que se perdían en mundo paralelo al nuestro encontrándose con extrañas criaturas que serían sus acompañantes en las aventuras venideras…En resumidas cuentas era una pequeña crónica del digimundo. Davis, Yolei, Ken y sobre todo, Kari se habían emocionado mucho al escucharla, T.K. tenía ese don, sabía emocionar a la gente, seducirlas palabra a palabra para que continuasen leyendo, en este caso escuchando, con pasión; el resto de sus compañeros miraban atentos a T.K., seguramente algún día se convertiría en un gran escritor si seguía tal cual. Al tomar asiento recibió un fuerte aplauso de sus compañeros y Kari tuvo que congelar su rostro para no sonreír, porque la historia había sido hermosa, notó de inmediato que la había escrito antes de la pelea por un párrafo en especial… "Siempre juntos, la luz y la esperanza sostendrán el mundo, siempre firme este lazo tan fuerte unirá a los elegidos, después de todo…¿Cómo podría seguir su camino sin esa luz que lo guía? Que sería de la esperanza del muchacho sin aquella luz que lo mueve, que lo esperanza, que lo hace creer en los lazos de amistad,en los lazos de amor...en los lazos que no se rompen jamás." Lo sentía como un pastel agridulce, feliz por lo que había oído de boca de T.K. y triste por pensar en que lo había escrito hacía mucho tiempo ya y quien sabe si ahora se sentiría igual, ahora ni siquiera lo podría felicitar…Un flash de T.K. gritándole en el salón atravesó sus pensamientos como una flecha parte una manzana… "Tengo 16, pronto cumpliré 17…soy una chica madura, hablaré lo necesario con él, punto."
Continua a la clase de literatura, estaba la de deportes. T.K. se encontraba jugando fútbol en el equipo contrario a Davis, el pelo en puntas lo burló a duras penas y anotó un gran gol con ayuda de Ken, el partido terminó y había ganado por mucho el equipo de Davis, el ganador se quedó mirando a T.K.
-¿Ocurre algo Davis?-preguntó suversivamente T.K. al notar la mirada punzante de Davis.
-Si…-dijo Davis poniéndose casi encima de T.K.-ocurre que no puedo creer que un perdedor como tú pueda haber sido amigo de Kari, creo que tuvo toda la razón en…
- ¡Davis, T.K.! Vengan, las chicas de danza están haciendo un baile ahora mismo.-dijo Ken desde una multitud.
Movimiento acertado, el ceño de T.K. ya se había fruncido y Davis se veía totalmente dispuesto a iniciar una pelea. El rubio se había cabreado, Davis estaba comenzando a ser más molestoso que de costumbre y eso era mucho decir. Se introdujeron en la multitud, cada uno a lados diferentes de Ken…
En temas de talento Kari no se quedaba atrás, si bien no era una gran escritora como T.K. o una excelente informática como Yolei, se le daban bien las matemáticas y las artes, en especial la danza...Casi como un ángel Kari había dado un gran salto y al caer un giro digno de 4 años de ballet, finalizando en un suave movimiento con las manos, todo con total gracia. Efecto que dejo tanto a T.K. como al resto de los presentes embobados, había sido realmente hermoso y conmovedor. T.K. recordó la infinidad de tardes que se quedaba observando bailar a Kari, eso lo relajaba siempre,claro, eso en los tiempos que eran amigos, el verla bailar ahora había sido inclusive tortuoso, recordó la pelea y la imagen del Devimón blanco riendo arruinó todo el recuerdo fresco del envolvente baile recién visto. Había sentido ganas de ir felicitarla, pero no, no debía, ella no se lo merecía, de por si le había costado mucho leer aquel párrafo de su historia en que hablaba de la luz, tuvo que habérselo saltado porque le produjo una catarsis horrible, pero como tal y como él suponía a Kari le dio igual, no prestó ni pizca de atención al relato. Sus compañeras y compañeros, y en especial Davis, la felicitaban por el baile, Kari sonriente les correspondía, pero debajo de esa sonrisa se decía a si misma que debía madurar, ese había sido un avance, había bailado como nunca sin pensar en aquel otro omnipresente problema. Ambos comenzaban a avanzar por caminos separados, pero siempre presentes el uno en el otro, no de la mejor forma, pero presentes al fin y al cabo, que angustiante…egoista y angustiante, saber que el otro no te necesita para avanzar su propio camino.
Terminó el día y T.K. volvió rápido a su departamento, había pasado a dejar a Fujutsuki rápidamente y se había retirado corriendo, estaba ansioso,después de casi un mes llegando a casa sin una alma que la alegrase, hoy por fin tendría elm "privilegio" de tocar la puerta y que alguien le abriese…¡Matt! T.K. subió rápidamente y bastante eufórico. Tocó 3 veces la puerta...nadie contestaba, tocó tres veces más…nadie contestaba, tocó las últimas 3 veces…nada. Llevaba casi 10 minutos tocando la puerta cuando desistió y saco las llaves. "Quizás Matt anda de compras" se dijo a si mismo. Pero toda esperanza de que Matt estuviera ahí fueron automáticamente borradas por el papel que estaba pegado en el refrigerador: "T.K. no me odies, pero papá esta ebrio y solo en casa, celebraba su nuevo asenso, yo me encargaré, pero no podré ir a visitarte, suerte el torneo hermano, nos vemos hasta entonces". T.K. se dejó caer en el sillón, golpeo con fuerza la mesa de centro y se puso las manos en el rostro, esa soledad lo estaba volviendo realmente loco y cuando vio una mísera luz de esperanza todo se le borró, parece que hasta la fecha lo habían acostumbrado a la compañía…De pronto pasó por su mente ¿Cómo serían las cosas si no estuviese peleado con Kari? Seguramente ella estaría ahí acompañándolo y ni rastro de soledad sentiría, a pesar de su decisión de cortar lazos asumía que extrañaba mucho la compañía de la chica y que se había mordido los labios para no sonreír ante tan hermoso baile, se palmó el rostro y sintió los leves rastros de la cicatriz de aquel corte que se había ganado por la susodicha. En fin, mejor no seguía lamentándose y centraba su mente en el torneo, algo que tenía firme y seguro.
La semana transcurrió relativamente normal para ambos chicos, miradas furtivas, a veces hostiles, a veces nostálgicas; ambos ocupados cada uno en lo suyo, T.K. comenzaba a sentir la presión del torneo cada vez más encima y Kari se proponía un nuevo proyecto de fotografía. No tuvieron enfrentamiento alguno, pero siempre se sentían angustiados pisando el mismo metro cuadrado, los pensamientos iban cesando poco a poco, Davis y Mia se iban adentrando cada día más con cada uno y lograban distraerlos de sus que hacer a ratos, ganandose su merecido espacio.
Entre rato y rato, llegó Cody reluciendo un premio nacional de Kendo, pero desagradable fue su sorpresa cuando le informaron de lo ocurrido, el pequeño chico tan solo dijo: "Inmaduros" y se torno neutral en la pelea.
Así pasaron los días, uno tras otro hasta llegado el viernes, al día siguiente ocurrirían los acontecimientos importantes. Ocurrió un gesto, que por desapercibido que parezca influyó de sobre manera en los adolescentes; Kari estaba guardando sus cosas para abandonar el salón, T.K. estaba sentadoen el pupitre vecino, ambos aparentando indiferencia hasta que Kari levantó su bolsón y su digivice cayó hasta el puesto de T.K. este lo miró con recelo y dudo en recogerlo, pero lo hizo y cuando se lo iba a pasar a Kari este comenzó a sonar. Él la miró directamente a los ojos, cosa que ahora les era un acto bastante dificil, ella rompió el momento y le arrancó el digivice de las manos.
-Gracias…-dijo secamente la chica y se marchó del salón.
-No hay de que…-musitó T.K. por lo bajo.
T.K. había comentado lo ocurrido con su propio digivice a algunos de los chicos de la segunda generación y nadie había recibido señal alguna, no había tenido tiempo ni atención para contárselo a Matt o a Tai, pero le tenía intrigado ¿Solo él y Kari estaban recibiendo esas señales? Esto comenzaba a hacerse cada vez más extraño y ambos sabían que tenían que hablar, pero no, no lo harían, no si el otro no se me acerca primero. Aquella escena les quedoó dando vueltas a ambos, más que el hecho del digivice, era el hecho de el haber cruzado palabras de total "Neutralidad", en cierto modo le asustaba el ser capaz de tener un contacto tan frío, eso era la prueba de que no eran lo suficientemente importantes en la vida del otro como para no ser capaz de quitarse totalmente la palabra ¡Que temor el de ser olvidado!
El rubio regresó directo a la soledad de su departamento y pensó detenidamente "Patamon y gatomón siempre andan juntos, Patamon ya puede convertirse en Angemon voluntariamente y es bastante fuerte en esa forma, me pregunto si les ha pasado algo..." Intentó despejar su mente, mañana era 1 de Agosto, el gran día de su torneo, de la conmemoración a Odaiba y de su pseudo-cita con Mía. Mañana OBLIGATORIAMENTE tendría que pasar la mayor parte del día en el metro cuadrado de Kari, pero no quería un ambiente hostil, sería injusto para sus compañeros de aventuras. No sabía como relajarse, fue a la regadera y mientras se sacaba las ropas se miró al espejo, lucía cansado y su piel estaba más pálida, pero su cuerpo se estaba marcando más dando fé de sus esforzados entrenamientos, entró en la regadera y dejó que el agua caliente lo relajara, cerró los ojos y se dedicó a recordar sus agradables momentos con patamón.
Matt caminaba hacia su casa hablando por celular, seguro su padre lo esperaría con un gran espectáculo, no sabía la hora exacta,solo sabía que había oscurecido hacía rato ya.
-Entonces tienes que ver como, pero mañana lleva a Kari al torneo, todos iremos después de todo…-de pronto comenzó a reír a carcajadas- si, quizá eso sea más fácil que llevar a Kari al torneo, okas, nos vemos escobilla.
Cerró su celular sonriente… "Solo espero que no la estemos cagando en grande…"
En su casa Tai y Kari conversaban alegremente, su hermano la había hecho olvidar sus malos ratos haciéndola recordar sus aventuras en el digimundo, con ese talento para cambiar el tema con el que estaba bendecido se las había arreglado para hacerla olvidar el hecho de que intencionalmente la hubiese obligado a hablar con T.K. Una vez terminada la cena la chica se dispuso a levantar los cubiertos y Tai se le quedó mirando muy serio.
-Hermanita…-le costaba sacar las palabras- hemos vivido tantas cosas juntos, nosotros como hermanos y nosotros con nuestros amigos, mañana es la conmemoración a Odaiba, tú sabes que todos iremos a apoyar a T.K. en su torneo…-Kari lo miró, había dicho la palabra secreta-por favor Kari, solo por mañana y para que el grupo este completo y bien ¿Podrías por favor…
-No tenía intención alguna de faltar a la junta, pero paso de ir a ese torneo.-dicho esto se dispuso a lavar sus cubiertos en el fregadero.
-Este, ¿Que tal si ves la final? ¡Por favor!-decía Tai con ojos de cachorro.
-¿Cuál es tu intención Tai?-dijo Kari escéptica.
-Pues, es que...bueno...¡Por favor!
-De acuerdo, los esperaré afuera del recinto si no me entran las ganas de entrar.
-¡Gracias Hikari!-dijo Tai alegre.
El chico se fue a su habitación y escribió un mensaje a Matt confirmando que Kari iría a la conmemoración y estaría presente en el final del torneo...tal vez.
Por su lado Kari fregaba los platos y pensaba en su digivice, ya llevaba bastante sonando así, de repente. Bien, dormiría hasta mañana y plantearía lo ocurrido con los demás elegidos si o si.
El cielo del digimundo estaba negro a mas no poder, Kari estaba ahí, sola y angustiada, la pequeña Kari Yagami de a penas 7 años corría desesperada gritando "¡Gatomn! ¡¿Dónde estas gatomón?" Hasta que de pronto divisó a su compañero digimón postrado en el suelo, corrió en su ayuda y lo vio muy dañado e inconsciente. Lloraba pidiendo que por favor despertara, pero Gatomon no respondía...
-¡Hermano ayúdame!-decía desesperada la pequeña.
-No puedo Hikari, ya estas grande para estas cosas, debes valerte por ti misma de una vez por todas-la voz de Tai provino quien sabe de donde.
- Hermano…-los ojos de la niña se llenaron de lágrimas- pero si tengo 7 años hermano.
-A mi ya no me pidas ayuda, me cansé de protegerte, pídele a T.K. el seguro vendrá corriendo...
- Pero T.K. esta muy enojado conmigo hermano…
-Hazlo-dictaminó severamente la voz de Tai.
- ¡T.K.! ¡T.K. no te enojes y ayúdame por favor! ¡T.K.!
-Lo lamento…-decía un pequeñito T.K. parado frente a ella- pero yo no soy capaz de pelear contra eso.-apuntó al cielo-perdón por no protegerte.
-¿Me pides perdón T.K.?-Kari miró al cielo y vio la silueta de un enorme demonio de ojos rojos riendo malignamente.
-SAL YA DE TU MUNDO DE ILUSIONES Y ENFRENTATE A LA VERDAD HIKARI YAGAMI…¡DESPIERTA YA!
Los ojos de Kari se abrieron abruptamente, su respiración estaba agitada y sudaba frío. Que pesadilla más horrible, ¿Qué significado tenía todo eso?...Esa sensación de ser consumida por la oscuridad le era familiar, se puso las manos en la cara, hoy pondría fin a esto, había sido bastante irresponsable con el tema, no más esperas, hoy le contaría a todos los elegidos definitivamente. Se levantó tarde, no tenía prisa por llegar al torneo, pero contrariamente quería ver competir a T.K., en una de esas le daban su escarmiento, pero lo veía lejano, T.K. era un excelente artista marcial. Caminó calmada al evento luego de pasar por la fregadera y el tren bala, estaba fuera. Vaciló en entrar o no, pero se dijo a si misma que no quería esperar tanto tiempo de pie, quizás cuanto faltaba para que el torneo terminase, ¡Además vería a Mimi después de 1 año casi! Venga, que estaban todos ahí dentro, seguramente esto le haría olvidar la pesadilla por algunos momentos. Cuando entró se encontró con una gran multitud que molestos gritaban insultos al arbitro y coordinador del combate que se estaba llevando acabo, Kari no prestó mucha atención a esto y buscó con la mirada a su hermano y sus amigos, ¡Ahí estaban! casi en primera fila, pero todos con cara de preocupación, avanzó rápido entre el público y miró por el rabillo del ojo lo que sus compañeros observaban tan preocupados temiéndose que podía ser, poco a poco disminuyó el ritmo de sus pasos y sintió su corazón entumecido por un miedo casi peor que el de la pesadilla del día anterior..Ahí estaba T.K. en el suelo con una herida horrible en la sien y sangre que le cubría todo el rostro, apenas abría los ojos, con tres encargados rodeándolo y haciéndole preguntas, una chica pelirroja estaba arrodillada ante él sollozando y pidiendo que llamaran un doctor,era Mia. Kari corrió hasta el grupo de elegidos y disimulando como pudo su preocupación preguntó...
-¿Qué...Qué le ocurrió?
-Este era el combate final y…bueno, T.K. iba bien, en realidad ambos iban bastante parejos, pero de pronto el otro chico golpeó a T.K. en la mandíbula aturdiéndolo y luego le hizo una "proyección" lo lanzó lejos…-Matt cerró los ojos- T.K. cayó con todo el rostro en aquellos hierros que sostenían las luces-dijo el rubio apuntando una columna de vigas.
-¿Cuánto rato lleva así?-dijo Kari aún más angustiada.
-Fue recién, no lleva más de 1 minuto-decía molesto Tai-lo que se esta alegando es que el otro chico no respetó una de las reglas establecidas.
- ¿No arrojar a tus oponentes fuera del tatami?-confirmaba dudosa Kari.
- Si ¡Maldición, tanto que había entrenado!-exclamaba Matt.
-Tranquilo Matt, T.K. no se va a rendir tan fácil, después de todo es tu hermano.-decía una calmada y molesta.
Kari se quedó apoyada en la baranda, sentía impulsos estúpidos de saltar e ir corriendo a ver a T.K., sangraba mucho, pero ella lo conocía, mil veces peor que el sangrado es la frustración que debía estar sintiendo, tiene que saber pararse, porque las heridas físicas son superables, más aún para alguien con su personalidad.
A T.K. le daba vueltas el mundo, veía borroso con uno de sus ojos y el otro lo tenía cerrado para que no le entrara la sangre, minutos antes se encontraba en el último combate del torneo, iba a la delantera hasta que sintió ese horrible escalofrío, se le erizó la piel y sintió una mala corazonada… "Patamon". Algo le había ocurrido a su digimon y nadie se lo sacaría de la cabeza, pero fue en mal momento que llegó la corazonada porque a su menor distracción, el chico con el que estaba peleando, Kenji, lo había tumbado de un golpe en la mandíbula al suelo, lo aturdió y luego lo proyecto con tal fuerza que fue a parar a las vigas de soporte de la luz… "Demonios…tengo que pararme" Oía a la gente abuchear a las autoridades, oía a Kenji siendo regañado por su entrenador, oía a su maestro defendiéndolo con los dirigentes, oía Mía sollozar y oía los inseguros y capciosos comentarios de los paramédicos, todo se había acabado, así no se puede pelear, los meses enteros de arduo entrenamiento extra no tendrían fruto alguno y habrían sido un completo desperdicio, no había esperanza de ganar, mejor se retiraba y asumía que no era tan bueno en karate como todos creían. Lentamente se sentó en el piso, con ayuda de Mia se puso de pie y esta le limpió el ojo y la herida, Kenji estaba mirándolo con cara molesta, se veía decepcionado.
-¡Qué te pasa T.K.!¡Es que te vas a rendir así como así! No puedo creer que seas tan débil que con una herida tan pequeña, siendo que haz tenido peores, te quejes y te retires de tu gran final. Si para esto entrenaste tanto mejor retírate de karate porque en la mente no haz crecido nada, ¿Dónde quedó tu famosa esperanza?-gritó Kari muy exaltada desde las gradas.
-Kari…-susurró T.K. mirándola impresionado por la escena.
Kari era una chica tranquila, por más que en esas semanas se haya comportado totalmente ajena a si misma, no era el tipo de chica que te grita a una distancia tan pública algo de tal envergadura, estaba sonrojada, pero por el esfuerzo que había hecho más que por la vergüenza.
T.K. frunció el ceño y se dio media vuelta, se ajusto el cinturón y dijo a Mia algo para que se retirara amablemente. Sonrió sin mirar al público, se sentía renovado con aquellas palabras, pero…eran de Kari.
Matt y Tai sonreían, el arranque de emociones que tuvo Kari en aquel minuto tenía como única explicación el hecho de que aún hubieran sentimientos de por medio, o simplemente la chica buscaba irritar más a T.K., preferían optar por lo primero.
Kari sonrió, hacía tiempo que no sonreía queriendo hacerlo con tantas ganas, el haber animado a T.K. le hacía bien… ¡Más bien el hecho de insultarlo!
Mareado y sin poder ver bien con un ojo, T.K. entró al tatami y miró desafiante a su oponente; él le sonrió y luego de el timbre ambos se avalanzaron con golpes y patadas de "buena calidad", T.K. estaba motivado, las palabras de Kari lo pusieron de pie en verdad, aunque él tenía claro que no eran más que vagos y públicos insultos...¿Cierto?. Podía dar la pelea y por fin estaba sonriendo como hacía tiempo no lo hacía. Pero como nada es perfecto y como Murphy más que pesimista era adivino, cuando T.K. se disponía a rematar a Kenji, el horrible escalofrío recorrió su cuerpo nuevamente, a la par los digivices de todos los elegidos reaccionaron simultaneamente, definitivo:Algo ocurría en el digimundo. Pero antes de moverse T.K. estaba tumbado boca abajo en el tatami, había perdido el encuentro por aquel error de concentración. Todos se lamentaron, pero no había tiempo. Yolei, Ken, Davis, Cody y Kari se quedarían a esperar a T.K. por orden de Tai, el resto iría a la sala de computación de la primaria.
El rubio. estaba totalmente masacrado por dentro, se sentía débil y Mia estaba ahí intentando hacer su mejor esfuerzo por despejar su mente con pequeños consuelos, pero T.K. solo se encontraba sentado con una toalla en la cabeza. De pronto Davis llegó corriendo.
-T.K.-decía orgulloso el muchacho pelo en punta-problemas en la zona D.
-¿Qué es la zona D?-preguntaba Mía curiosamente.
-Es…-balbuceaba nervioso Davis-es un proyecto de clase muy importante.
-Entendido, vamonos.-T.K. tenía su bolso en el hombro-no tengo tiempo para cambiarme. Mía se que íbamos a comer, pero tengo que correrlo por fuerza mayor, te pido que por favor comprendas, prometo llevarte a cenar en esta semana, es una vergüenza para mi, pero lo siento-dijo de corrido el chico rubio para luego besarle la mejilla.
Ambos chicos salieron disparados del lugar,casi como si se tratase de una carrera, la pelirroja por su parte se quedó ahí, sonrojada y sorprendida sin comprender con cabalidad que era lo que estaba ocurriendo. Una vez fuera del gran recinto del torneo se encontraron con los demás, no hubo cruce alguno de miradas, T.K. estaba ya lo suficientemente humillado, sin mencionar que su cabeza le palpitaba mucho y su ojo izquierdo, el mayormente afectado, le dolía. Llegaron a la primaria sin decir palabra alguna y en menos de 1 minuto ya estaban en la sala de computación, las caras de todos eran de preocupación extrema. Tai miró a Davis y este rápidamente sacó su digivice y lo puso frente al visor.
-¡Puerta al digimundo ábrete, niños elegidos vámonos!-dijo enérgico el sucesor de Tai.
Pero nada ocurría, ya entendía el por que de los rostros, al parecer no habían logrado abrir las puertas. T.K. golpeó fuertemente la muralla.
-Lo suponía, el portal esta cerrado en todo el digimundo-musitó Izzy.
-¡Demonios!-decía enojado-¡Tenemos que hacer algo ya! ¡Algo esta pasando!-decía T.K. sumamente dolido por su racha.
-Ya cálmate-dijo Kari hostilmente.
-¿Quién te crees para pedirme eso Yagami?-T.K. estaba en proceso de implosión-porque me miras así, ¿Acaso me vas a insultar más aún?
-Ya deja de hablar niñerias Takaishi, esto es serio y si te sirve para algo…-la chica tomo aire-no lo dije con esa intención.
-No mientas…-decía descargándose el chico-estabas impaciente por burlarte de algún fracaso mío. Te vi reír en el torneo.
-¡Uy! ¡Cierto, vivo pensando en sacarte desquicio!-decía sarcástica Kari.
-¡Ya paren de pelear niños!-decía Mimi preocupada.
-Son un par de inmaduros, dejen de pelear y preocúpense de que es lo que esta pasando al digimundo.-dijo Cody serenamente.
-Todos tomen sus cosas, nos vamos a discutir este tema al parque de Odaiba...no sacamos nada estando aquí si la puerta no se puede abrir-sentenció Tai.
Se retiraron de la sala, lo últimos fueron T.K. y Kari, pero la castaña le adelantó el paso interceptándolo.
-Estaba más que preocupada por ti en el torneo, tenía que ponerte de pie de algún modo…cuando te vi pararte me alegre, por eso sonreí. No ganaste, pero competiste, así que agradecería que pararas de atacarme cada vez que puedes.
El chico se quedó de una pieza...otra vez había hecho el ridículo con la chica. ..."Patamon… ¿Qué son esos escalofríos? ella sigue queriéndome ¿Por eso me cuida no?…¿No?"
Ambos chicos estaban impacientes por sonreirse, si hay algo más doloroso que contener una lágrima, probablemente sea el reprimir una sonrisa.
