"Su majestad ¿desea color perla o blanco puro en los manteles de las mesas?"
"Las mesas principales perla, las demás blanco."
"Mi señor ¿desea Salmon o Langosta?"
"Salmón."
Una cantidad grande de personas rodeaban a Izaya con varias muestras de comida, telas y flores. Todos aquellos con el objetivo de adquirir la opinión de los decorativos de la boda de su príncipe.
Izaya se alegraba interiormente de ser él quien estaba decidiendo, conociendo a Shizuo el escogería lo primero que le mostrasen o se enojaría con todos por hartarlo. Además le ayudaba a no pensar en la situación de los últimos días pero era casi imposible olvidar que casi tiene relaciones con el rubio.
Aparte él seguía enojado con Shizuo. Aun quedaba el asunto de Vorona que no le había perdonado por lo que no había ido al reino Heiwajima para molestar a su prometido.
Su madre se reía al recordar los días pasados y le aconsejaba que él tuviera que ser el que diera el primer paso, entiéndase a decirle lo que sentía al rubio. Obviamente Izaya no la obedecería. Su gigantesco orgullo le impedía decir aquellas palabras de nuevo. Ni siquiera se creía así mismo que las había dicho, se excusaba porque se dejó llevar por el momento.
"… te amo…"
Su cara se tornaba de tonos rojizos al recordar la última visita del otro príncipe. Dejando su orgullo por un lado, era casi imposible ver a Shizuo después de eso. Lo había logrado evitar algunos días diciéndole que tenía que se encontraba ocupado con los detalles de la boda.
"Su tonteza ¿me escucha?"
"Lo que digas Namie."
Todos veían con respeto a Namie, la única plebeya que se atrevía a insultar a su futuro rey.
En cambio Namie estaba enojada, después de haber limpiado el desastre causado por las gemelas una semana atrás ahora la ponía a escribir cada decisión que tomaba Izaya. Que mas esperaba, era su asistente personal. Pero quería averiguar qué era lo que traía tan pensativo al pelinegro. Sabía que tenía que ver con el Heiwajima pues desde su visita Izaya estaba pensativo. Cuando le preguntó a su reina ella solo se rió diciéndole que algo muy bueno había pasado pero comenzaba a dudar de que ese "muy bueno" fuera algo que evitaría que el bastardo que tenía como monarca hiciera su trabajo, como siempre.
El no conocer que era lo que molestaba a su príncipe le molestaba pues era de las pocas personar que lo conocían, por decirse, más que los demás. Incluso conocía su plan para casarse o su amor por su enemigo.
"¡Bastardo!"
"¿Qué quieres ahora Namie?"
"Necesito que me digas que es lo que te pasa."
"No es de tu incumbencia. Déjame en paz."
Izaya era una completa perra en cuanto se trataba de mostrar sus verdaderos sentimientos a otras personas, siempre evadiendo el tema, pero ella no se rendiría aun si Izaya la sacaba de sus casillas. Ella se preocupaba por él en una parte muy pero muy escondida de su corazón.
"Mira, se que tiene que ver con Heiwajima-san. Aun si no me lo dices se que pelearon como siempre lo hacen, pero deberías ir a verlo. Siempre terminan contentándose por decirlo de alguna manera."
El príncipe soltó un largo suspiro.
"Manda preparar mi caballo."
"En seguida."
.-Shizaya-.
"¡Shinra! ¿Estás aquí?"
"¿Qué deseas Shizuo?"
Shinra era un amigo de la infancia de Shizuo e Izaya. Su padre era un medico muy famoso que vivía entre ambos reinados por lo que visitaba mucho a ambos príncipes cuando había alguna epidemia o enfermedad. Ahora él era medico del reino de Shizuo y a veces de Izaya pues estaba casado con la general del ejército del reino Heiwajima, Celty Sturluson quien no tenía una buena relación con el pelinegro.
"¿Tienes otra vez esa cosa que calmaba el dolor de cabeza?"
"Sí, traeré un poco."
"Gracias."
El doctor fue a uno de los tantos estantes y sacaba frascos con etiquetas en ellos buscando aquellas hojas que le había dado a Shizuo anteriormente.
"Has estado teniendo muchos dolores de cabeza Shizuo. Por lo general te duele la cabeza cuando piensas mucho en algo o estas estresado."
"Digamos que tengo ambos Shinra."
"Puedes contarme. Soy tu amigo después de todo."
Encontrando por fin el frasco correcto se lo dio al rubio quien dio un pequeño gracias y ambos se sentaron en una de las sillas que tenía en la habitación para platicar mejor.
"Supongo que tienes razón."
Le contó todo lo que había pasado en los días anteriores con Izaya; el beso, sus nuevos sentimientos, como este lo evitaba a toda costa.
Shinra estaba sin duda sorprendido, había tenido exactamente esta misma platica con Izaya hace algunos años atrás pero nunca espero que el rubio desarrollara algo por el Orihara que no fuera relacionado con su odio.
"¿Qué me recomiendas hacer Shinra?"
"Ah~ ¿Por qué ninguno de mis amigos puede tener un lindo romance como el que tenemos mi hermosa Celty y yo?~"
"Shinra…" Dijo en tono enojado Shizuo, sabía que si lo dejaba hablar de su "perfecta" esposa se iría de largo con esta plática.
"Perdón pero es que ¡ustedes dos se complican mucho en su relación! Tuve esta misma charla con Izaya cuando íbamos a la escuela pero el dijo algo sobre su orgullo."
"¿Eso significa que Izaya siente algo por mi?"
"Puede ser. Éramos unos adolescentes llenos de hormonas en ese entonces. Puede ser que por eso quiso casarse contigo, no por cuestiones del reino o territorios."
"No. La pulga trama algo contra mí como siempre lo hace. Seguramente el amenazó a mis padres para que cuando me casara con él estuviera más cerca de matarme."
"También puede ser una posibilidad Shizuo, pero conozco a Izaya y no es tan malo como tú crees. De no ser así no lo hubieras besado y casi foll-"
"¡Ordeno que esta plática termine inmediatamente! ¡Gracias por todo Shinra!"
Shizuo salió de la habitación del médico enojado y avergonzado. No le había contado sus problemas para que él se estuviera riendo.
En su enojo, un guardia asustadizo se acercó a él.
"S-Su alteza. I-Izaya-sama h-ha venido a v-verle."
"Gracias."
El guardia soltó un suspiro de alivio al ver que no fue víctima de la fuerza de su príncipe.
Shizuo se dirigió a la sala principal para aclarar sus problemas con Izaya. Cuando llego ahí se encontró con la desafortunada sorpresa de que Izaya y Vorona estaban hablando o discutiendo.
¿Por qué peleaban si no se conocían?
De pronto la idea llegó rápidamente a su cabeza:
'Nunca había estado así Iza-nii' recordaba su encuentro con las gemelas. Izaya tenía la misma expresión que en aquel encuentro.
"¿Izaya está celoso de Vorona?..."
.-Shizaya-.
Hello my lil' friends
Les he traído actualización porque estoy feliz c: Me han llegado mis tomos de manga de Durarara y tenía mi computadora libre. Es como si una ola de inspiración me hubiera golpeado directamente.
Ne~ Deje una pequeña pista de algo importante en este fic. Adivinen~
Dejen reviews por favor!
Sayo!~
