Buenas Noches, Tardes, Días (adecuándose al horario) mis queridos lectores

Naomi Soto reportándose

Aquí les entrego el nuevo capítulo

Como siempre esperando sea de su agrado

Disfrútenlo! XD


Capítulo 7. Amantes y una inesperada visita.

Mientras aquellos amantes se besaban con suma pasión, habiéndose expresado sus más grandes temores y sentimientos… alguien que se encontraba detrás de aquella puerta de ese laboratorio… había descubierto un asombroso secreto… y no fue su intención hacerlo… las razones que lo llevaron ahí, eran muy diferentes… sin embargo tenía leves sospechas acerca de aquella situación, pero ahora… al escuchar aquella conversación y ver esas mutuas muestras de afecto, que esos dos jóvenes se daban con intensidad, solo le confirmaban toda la verdad.

-Así que eras tú Tatsumi-kun… desde un principio… siempre fuiste tú- eran las palabras de un sorprendido profesor que caminaba lentamente por los silenciosos pasillos de la universidad de Nagoya.

El profesor Fukushima era una persona muy amable, gentil y de mente abierta quien apreciaba en sobremanera a su alumno Morinaga Tetsuhiro, que para él se había convertido en un excelente estudiante y próximamente en un profesional sobresaliente dedicado a su trabajo, reconocía también de manera admirable a otro alumno Tatsumi Souichi, quien era un erudito de la investigación, apoyando con excelencia a la universidad en todos sus proyectos y quien continuaba arduamente sus estudios, próximo a concluir un doctorado; para él la mancuerna de Sempai y Kouhai que habían establecido sus dos más preciados alumnos lo sorprendió muchísimo, ya que conocía perfectamente el carácter y los rumores que rodeaban a Tatsumi Souichi, sabía que todo alumno que apoyó alguna vez al llamado "demonio del laboratorio No 2 de la universidad de Nagoya" no duraba ni dos días a su lado, Tatsumi era una persona severa, estricta y muy dedicada, así que no toleraba a las personas que no apoyaban y seguían su tan extenuante ritmo de trabajo.

Cuando a sus oídos llego la noticia que Morinaga se ofreció a apoyar a Tatsumi, llego a temer por la integridad de su nuevo alumno, pues Morinaga, poseía un carácter muy tranquilo, una increíble paciencia y un corazón muy amable, completamente opuesto a su nuevo Sempai o por lo menos eso creía en ese entonces, ya que Morinaga era siempre transparente y Tatsumi muy reservado. Sin embargo con el paso del tiempo oía rumores de que Morinaga a pesar del fuerte carácter de su Sempai continuaba apoyándolo incondicionalmente, y sus avances eran increíblemente sorprendentes, se tranquilizó, sabiendo que todo iba por muy buen camino, los años pasaron y pensó que ellos habían formado una muy buena amistad.

-"Acabo de descubrir que Morinaga-kun fue el motivo por el cual tu carácter cambio a lo largo de estos años ¿Verdad Tatsumi-kun?"- pensaba sonriente el profesor, cuestionando en sus pensamientos a su alumno de fuerte carácter, mientras bajaba por las escaleras hacia su oficina en la planta baja.

Desde un principio sabía que Morinaga era gay, ya que el mismo fue quien se lo confeso hace tiempo y sabía también que Tatsumi odiaba increíblemente a las personas de esa condición, pues él fue una de las pocas personas que se enteraron del lamentable incidente que Tatsumi sufrió a manos de un profesor sustituto, como responsable del área de Agricultura se enteró de la verdad a palabras del mismo Souichi, quien avergonzado e irritado le contó todo lo sucedido y así le ayudo a tomar las medidas necesarias para saber cómo reprender a su colega. Esta había sido una preocupación para él, si Morinaga le confesaba a Tatsumi su condición, podrían tener serios problemas, pero eso nunca sucedió.

-"Por lo que he escuchado… ambos pasaron por difíciles situaciones y confrontaron sus verdaderos sentimientos muchas veces… pero al final este ha sido el resultado"- reflexionaba el profesor llegando a su oficina para tomar sus pertenencias y retirarse de la universidad.

** Recuerdo **

-¡SABES MUY BIEN CUANTO TE AMO!-

-Quiero que sepas que JAMAS perderás lo que has conseguido hasta ahora, ya que mis sentimientos son igual de fuertes que los tuyos… yo dije que te quería conmigo… yo te dije que me gustabas… yo dije que te quería… y recuerda muy bien que… te dije que te amaba-

-¡Te amo!... en verdad me conoces, ya no puedo tratar de ocultarte nada, porque has aprendido a leer todas mis expresiones, conoces mis defectos y virtudes, al igual que mis temores y sabes muy bien cuáles son mis deseos, gracias en verdad muchas gracias… Souichi

** Fin del Recuerdo **

Su memoria lentamente recordaba cada parte de aquella conversación, pero esas frases dichas con tanta emoción lo habían sorprendido increíblemente en ese momento; durante varios días se encontró muy preocupado porque Morinaga había rechazado completamente su increíble propuesta de trabajo, y necesitaba escuchar las verdaderas razones que ameritaban el rechazo del mismo; esa noche, una hora antes se enteró por medio de los nuevos asistentes de Tatsumi, que sus Sempais seguirían trabajando un poco más de tiempo en el laboratorio, así que decidió ir a buscar a Morinaga y solicitar el apoyo presencial de Tatsumi, para tratar de convencerlo, teniendo una conversación tranquila con él; sin embargo cuando se dispuso a abrir la puerta del laboratorio, escucho los gritos de aquellos jóvenes quienes parecían discutir precisamente ese tema, se mantuvo al margen quedándose fuera y escuchando como aquella conversación proseguía, llego a pensar que si irrumpía en el laboratorio en ese momento, el esfuerzo que Tatsumi hacía en convencerlo se iría hacia abajo y mejor decidió esperar para entrar, o en su caso abordar a Morinaga si este decidía abandonar el laboratorio, sin embargo con el paso de los minutos la conversación tomo un rumbo que jamás imaginó y escuchó las increíbles palabras de ambos al hacer un resumen de su situación personal hasta ese momento, por unos minutos se quedó sin habla, esos jóvenes a los cuales apreciaba de sobremanera estaban resolviendo un problema muy personal, efectivamente estaban hablando sobre la oferta de trabajo en Canadá pero a su vez, estaban hablando de lo inquietante que era la aceptación de tal propuesta para su vida sentimental. Hubo un tiempo en que se imaginó que esa relación iba más allá de una simple amistad, pero nunca se atrevió a preguntar ya que no era de su incumbencia, además respetaba mucho la vida personal de sus alumnos y no lo creía posible, sin embargo ahora descubría que eran AMANTES y llevaban tiempo viviendo juntos.

-Debí ponerte en graves aprietos aquella vez Tatsumi-kun- riendo sutilmente, recordó aquella conversación.

** Recuerdo **

-Tatsumi-kun… Morinaga-kun en estos momentos ¿Vive con su pareja sentimental?-

-¿Ah?, ¿Cómo dice usted… vivir… con su… pareja sentimental?- -disculpe pero esa pregunta es muy personal-

-je je no lo tomes a mal muchacho, lo que pasa es que, ir a trabajar al extranjero es una muy buena oportunidad para él, pero Morinaga-kun es un chico joven, amable y muy apuesto, he escuchado de parte de algunas de mis alumnas un rumor y es que Morinaga-kun actualmente tiene una relación sentimental, pues lo ha comentado discretamente je je je-

-Una pareja sentimental, pues no lo sé realmente, tal vez tenga una novia… pero... yo no sé….-

-Lamento no poder contestarle pero, eso debe de preguntárselo a Morinaga directamente, yo no puedo hablar de su vida privada con nadie, ni siquiera con usted, discúlpeme por favor-

** Fin del Recuerdo**

-"Fui muy atrevido aquella vez, pero no me di cuenta de tu aptitud y desconocía tus sentimientos por completo, lo siento muchacho, te dije todo aquello y sufriste por mi culpa"-se reprochaba saliendo de la escuela rumbo a la salida de la universidad, sin embargo se detuvo al notar que sus dos preciados alumnos salían juntos de la universidad, los veía desde lejos hablar tranquilamente, pudo ver la alegría en el rostro de Morinaga quien le comentaba algo a Tatsumi, a quien miraba con una tranquila expresión.

-Me alegro tanto que seas tú Tatsumi-kun… la persona más importante en su vida y quien lo apoyará en estos momentos- se decía mientras los veía caminar en dirección contraria a él.

** Recuerdo **

-Tomaré el trabajo a Canadá-.

-Ya lo sabía… claro que te conozco idiota y muy bien… sabía que tomarías esa decisión… me alegra escucharla… Morinaga-

-Lo siento… yo…-

-No te disculpes, si eso es lo que en verdad quieres, está bien… solo hazlo…-

** Fin del Recuerdo **

El profesor recordó esas últimas palabras y recordó también haber deslizado sutilmente un poco aquella puerta sólo para ver a un par de jóvenes besándose muy enamorados y tiernamente abrazados, riendo para sí mismo y con una gran alegría interna por haber escuchado la respuesta afirmativa de Morinaga, se retiró de ahí dejando a esos jóvenes completamente solos; regresó de nuevo su vista al frente para observar cómo se perdían sus alumnos entre las oscuras calles -¡Buen trabajo Tatsumi-kun! ¡Buen trabajo!- exclamó sincero y se retiró también a su casa, tomando un taxi.

Una media hora después de haber concluido tan arduo trabajo en la universidad, de haber discutido ciertos temas, de platicar todo el camino sinceramente, de regalarse miradas nerviosas y provocativas, dos jóvenes se encontraban tranquilamente frente a la puerta de su departamento, entraban al recibidor y se quitaban con tranquilidad sus zapatos, adentrándose a su acogedor hogar -¡Estoy en casa!- mencionaron los dos al mismo tiempo, volteándose a ver sorprendidos y sonrojándose levemente -¡Bienvenido a casa!- respondieron al unísono, mirándose de nuevo sonrojándose aún más.

-¡Uh!... Prepararé el café… deseas algo de cenar Souichi… lo prepararé enseguida… vamos dime- comentaba nerviosamente Morinaga, atravesando la sala dejando sus cosas en el sillón.

-¡Ah!... no… no, no te preocupes… no tengo mucha de hambre- le comentó un extremadamente nervioso Souichi, quien se dirigía a su habitación a dejar sus cosas.

-Pero hoy trabajaste, mucho cierto… en verdad no hay problema… coci…- Morinaga reclamaba a su amado preocupado hasta que Souichi lo interrumpió -Trabajamos… tu también trabajaste mucho hoy- le grito desde su habitación, increíblemente Morinaga no lo siguió a ella, se encontraba en el pasillo esperando por él -¡Ah!... pero si tú tienes hambre… entonces cenemos algo…- le mencionó saliendo de su habitación rápidamente, topándose con un sonrojado Morinaga en el pasillo.

-Mori… puedes cocinar algo… ¡ah!- estaba a punto de mencionarlo cuando sintió su cintura rodeada por los cálidos brazos de Morinaga quien se había acercado a él, el corazón de Souichi comenzó a latir fuertemente y al colocar sus manos en el pecho de aquel chico sintió ese palpitar también en él, quien en un acto de seducción extrema acerco su rostro al de él y beso tiernamente su mejilla, esa sensación fue tan fuerte para Souichi quien sintió arder sus mejillas rápidamente, Morinaga besaba tiernamente su frente y luego la otra mejilla -¡Te amo!- susurraba en su oído esa frase con una voz tan sensual que Souichi trato de separase unos milímetros, pero se detuvo y comenzó a temblar cuando Morinaga besaba la parte de atrás de su oído y recorría lentamente su cuello -¡Te amo!- sus besos eran completamente simples pero todas sus emociones estaban a flor de piel, que Souichi sentía enloquecer con aquellas muestras de amor -¡Te amo!- sus manos apretaban fuertemente la playera de su amante, si, su amante, ahora si era oficial el mismo había definido su relación como amantes y nada cambiaría ya eso. Los suspiros se volvían pesados -¡ah! ¡ah! ¡Mori! ¡ah!- mientras Morinaga recorría con sus cálidas manos aquella espalda, mientras besaba el otro lado del cuello de Souichi, sus manos subieron a la altura de su cuello y lo tomaron del rostro con tal delicadeza, a su vez el avergonzado Souichi tomaba las muñecas de Morinaga apretándolas fuertemente mientras sus ojos de color ámbar se perdían en ese profundo verde que tenía un brillo nunca antes visto y entonces ambos lentamente cerraron sus ojos uniendo sus labios de manera lenta y suave, -¡ah! mmm ¡ah!- en un beso simple, al separarse la lengua de Morinaga comenzó a recorrer lentamente de la manera más sensual el contorno de los delgados labios de su gran amor -¡nh! ¡nh!- quien comenzó a temblar más fuerte y entonces se inició un beso sincero e increíblemente profundo, sus lenguas se rozaban dentro de sus bocas con calma y sin prisas -¡ah! mmm ¡ah!- lo único que se escuchaba eran los suspiros de ambos mientras movían la posición de sus rostros una que otra vez.

Aquello era una sensación desconocida para Souichi, quien sentía una gran excitación con ese jueguito que había comenzado, comenzaba a sentirse extremadamente caliente, pero aun así no dejaba de besar esa dulce boca, ni de jugar con esa lengua tan experta -¡ah! mmm ¡ah!- pasaron unos minutos, sintió el frio de la pared del pasillo donde Morinaga lo había recargado, juntando sus cuerpos y moviéndose de manera sensual sobre él -¡ah! ¡ah! ¡ah!- Souichi recorría con sus brazos aquella gran espalda, ajustando un abrazo con sus manos temblorosas, el aire comenzaba a faltarles y lentamente se fueron separando completamente agitados, Morinaga limpio con su pulgar los labios de Souichi quien seguía con sus ojos cerrados y un hermoso sonrojo en sus mejillas.

-Entonces… ¿Que deseas cenar Souichi?- le susurraba en su oído mientras lo abrazaba posesivamente, escuchando en su propio oído como la respiración de Souichi se controlaba de a pocos -¡Eh! ¡ah! ¡ah! ¡ah!- Lentamente se separó rompiendo el abrazo y abrió sus ojos cristalizados por el mar de emociones que sentía todo su cuerpo, mirando la cálida sonrisa que Morinaga le dedicaba. -Lo que tú gustes… pero que sea ligero- le comento bajando su rostro sonrojado completamente, esa timidez que él reflejaba en esos momentos enamoraba de sobremanera al chico de cabello azul, quien sabía perfectamente el fuerte carácter que su amor poseía y que solo en esos momentos especiales junto a él, desaparecía mostrándole a un Souichi completamente diferente -Esta bien haré unos sándwiches, no me tardo- levanto dulcemente su rostro y se acerco lentamente con sus ojos cerrados y lo beso tiernamente, solo rozando sus labios.

Lo dejo recargado en esa pared y caminó hacia la cocina tarareando una canción, mientras Souichi tocaba con sus dedos sus labios, podía sentir una extraña calidez aún en ellos -"Solo fue un simple beso, entonces porque me siento tan excitado"- pensó, suspirando fuertemente -Iré a tomar una ducha rápida- declaró caminando a su habitación por un cambio de ropa.

Mientras Morinaga preparaba el café y los sándwiches con alegría escucho la voz de Souichi detrás de su espalda decirle -Morinaga… tomaré un baño rápido… enseguida saldré- al oír aquello, volteando afirmo con un movimiento de cabeza y una tierna sonrisa -Si está bien… disfruta tu ducha- sin más comentarios continuo con su labor.

Souichi entro al baño cerrando la puerta y recargándose en ella volvió a suspirar -Amantes… ahora somos amantes… bueno de alguna manera… lo hemos sido desde hace tiempo… no puede ser… porque le dije eso… ahora no me lo podre quitar tan fácil de encima… no puede ser… yo...- se decía mientras sus mejillas volvían a sonrojarse, recordó toda su discusión y su conclusión final, había logrado convencer al idiota de su "amante", en medio de todas aquellas palabras expresadas sinceramente por ambos -"Tomaré el trabajo a Canadá"- esa había sido su respuesta, Morinaga aceptaría aquel trabajo, comprendió serenamente que ese era su deseo realmente y que le apoyaría sin importar que dentro de unos meses se fuera a vivir al extranjero, él conocía ese lugar pues estuvo dos meses allá, sabía que era un ambiente agradable para vivir con algunas excepciones "libertades sexuales excesivas" pero ahora no era tiempo de pensar en eso -Debo de apresurarme- se dispuso a quitar su ropa y mientras desabotonaba su camisa su mente lo torturaba al recordar las sensaciones que había experimentado hace tan solo unos minutos en el pasillo, los besos tranquilos y fugases de su Morinaga sobre su piel, su cuerpo, sus manos, su caricias, ese brillo en sus ojos, su aroma, todos esos detalles estaban haciendo que se agitara inconscientemente -Que demonios me pasa… maldición contrólate Souichi- se reprendía a sí mismo sin embargo cuando desabotono su pantalón -¡AH!- sintió algo que él perfectamente conocía -¡Estoy duro!… ¡no puede ser!- trato de calmarse y termino de desvestirse, rápidamente entro a la ducha y abrió el agua fría -Si el agua fría ayudará… demonios ya he intentado esto antes… y aquella vez no… funcionó- recordaba un incidente parecido hace un tiempo atrás en -Canadá…- suspiro y luego centrando su mente trato de regresar a su yo original -No, esta vez tiene que funcionar… maldición… no pienses… relájate… relájate… maldición- pero desgraciadamente no lo logro.

Mientras tanto en la cocina Morinaga ya había apagado la cafetera y puesto en un platón los sándwiches, colocándolos en la barra junto a dos tasas para servir el café sin embargo le extraño que Souichi aun no saliera del baño así que fue a buscarlo, toco la puerta pero no le contesto, así que se alarmo y entro -¡Souichi estas bien!- expresó preocupado, sin embargo aun así tampoco le contesto, se acerco al área de la regadera y deslizando la puerta lo vio… recargando su cabeza y manos en los mosaicos de esa pared, además se percato de que el agua que salía de la regadera era agua fría -¡Souichi! Porque estas usando agua fría te vas a enfermar- Morinaga muy preocupado entro y cerro la llave del agua, se había mojado parte de su ropa, lo tomo de los hombros y le pregunto alarmado -¡Que tienes Souichi, por que no me contestabas! ¿Te sientes mal?- toco su piel, estaba muy fría y su mente inquieta no se percato de la situación real en la cual se encontraban, había entrado dentro de la ducha, su amor estaba completamente desnudo, escurriendo en agua y tiritando de frio -Souichi ¿Estás bien?- le volvió a preguntar, pero ahora sí tendría respuesta -¡NO!… no estoy bien… y tu idiota eres el culpable- le dijo en una combinación de su inconfundible voz molesta y nerviosa al mismo tiempo -¡Eh!... Yo porque ¿Ahora qué hice?- le preguntó inocentemente Morinaga. Souichi volteo su rostro y su lindo Ángel pudo ver esos ojos cristalizados, sus cabellos húmedos pegados al rostro y esas mejillas teñidas del más lindo todo carmín -Porque demonios no terminas lo que inicias idiota- le hablo normal pero el eco del baño lo resonó aún más fuerte -¡Eh! ¿A qué te refie…- trato de formular la pregunta, pero se escuchó interrumpido -Tú… tú… tú siempre me tocas… como se te da la gana, me besas y me hablas de esa forma tan extraña y mi cuerpo simplemente reacciona… y ahora no puedo… controlarme…. Idiota- Souichi expresaba con voz entrecortada, su situación emocional -… … …- Morinaga guardo silencio, por un momento analizando la situación tranquilamente y sus mejillas se sonrojaron al percatarse completamente de aquel ser que tanto amaba, de esa manera tan sexy en la que se encontraba, enojado y sonrojado al mismo tiempo, temblando de ira ó de frio tal vez, mirándolo con reproche por haber dejado sus emociones alteradas, con el entrecejo fruncido -Lo siento mucho… Souichi- le declaró, sin embargo su tono de voz cambiaba de una preocupada, a una totalmente sensual -Me haré responsable de ti en este momento- le decía mientras se sacaba la ropa de su cuerpo -¡EEEEEEEEEEEH!- Souichi se enrojeció tanto que sintió marearse, al ver como el desvergonzado de Morinaga se quitaba TODA absolutamente TODA la ropa frente a sus ojos, la manera en que lo hacía, era tan natural y delicada la respuesta de Souichi fue demasiado lenta, regreso la mirada al frente en donde solo veía un color azul claro de los azulejos de ese baño, sin embargo su mente grabo perfectamente aquel cuerpo completamente desnudo frente a él.

Morinaga se acerco a su espalda, donde su piel reaccionó de inmediato a aquella calidez que ese cuerpo poseía, este lo estrechaba entre sus brazos y juntaba completamente sus cuerpos desnudos -Mori…- no pudo expresar más, toda su piel desnuda sintió cada parte de ese cuerpo que lo envolvía y comenzó a temblar increíblemente, haciendo que sus piernas perdieran fuerzas. Morinaga lo sujeto de la cintura ajustándolo a él y su otro brazo se movió hasta que su mano abrió la llave del agua caliente, regulo la temperatura del agua y dejo que cayera sobre ellos con una leve presión, como el de una suave lluvia sobre sus cabezas.

Souichi sintió la cálida agua caer sobre ellos y su frio cuerpo ahora ascendía su temperatura con rapidez -Mori… naga- expresó en un suspiro al sentir los cálidos labios de su amante en su cuello, moverse en un recorrido de suaves e intensos besos. -¡ah! ¡ah! ¡ah! ¡ah!- suspiraba suavemente mientras sentía ese brazo ajustar de nuevo su delgada cintura y su otra mano comenzaba a acariciar toda la extensión de su pecho masajeando con suavidad sus erectos pezones -¡ah! Mori… ¡ah!- los labios de su amante recorrían sus hombros con suaves besos y unas sutiles mordidas, deslizaba su húmedo cabello, de un lado al otro para darle espacio de continuar, así se mantuvieron unos minutos más hasta que -¡AAAAAAH!- Souichi gimió con fuerza, cuando una ávida mano comenzó a masajear ese endurecido miembro de manera lenta y suave -"Maldición no ¡ah!... me vendré enseguida ¡ah! ¡ah!... su mano ¡ah! ¡ah!... porque con mi mano no se siente ¡ah! igual ¡ah! ¡ah!"- pensaba completamente extasiado al sentir esas caricias aumentar y sentir en su vientre ese cosquilleo que indicaba la pronta liberación de su esencia -¡ah! ¡ah! ¡AAAAAAAAAAh!"- gimió con fuerza, al terminarrespiraba agitadamente mientras sentía los últimos espasmos en su cuerpo haciendo temblar sus piernas de manera intensa, que si Morinaga no lo ajustara tan fuerte en ese momento se habría caído al suelo.

Morinaga se encontraba en completo silencio disfrutando de toda aquella situación tan excitante para él, con una sonrisa vio como Souichi se intentaba sujetar sin mucho éxito de la pared, escuchó sus jadeos al terminar su orgasmo, su mano había recibido todo aquel cálido semen de su amado y sentía como el agua se lo llevaba al mismo tiempo; sintió como su miembro comenzaba a despertarse de a pocos -¡Souichi! ¡Souichi!- suspiraba en su oído -¡Te amo!¡Te amo!¡Te amo!-aquellas palabras eran tan sinceras y honestas que Souichi giro su rostro un poco para mirar su rostro y encontrarse esos cálidos labios que al igual que el respiraban agitados -¡Morinaga!- solo puedo suspirar su nombre, antes de que sus labios fueran capturados por aquel chico, quien lo besaba con una pasión desbordante, mientras el correspondía ese beso de igual manera, Morinaga lo sujeto de la cintura con ambas manos, y comenzó a moverse sugerentemente sobre su trasero haciéndole sentir aquel miembro completamente duro en él; dio por finalizado ese beso y ataco su cuello lentamente por unos minutos mientras se seguía moviendo sus caderas -¡ah! ¡ah! Mori… espe… ¡ah!¡ah! - rápidamente volteo a su amado de frente a él y lo atrajo con fuerza para unir sus labios en un beso completamente lujurioso -¡ah! ¡ah! mmm- Souichi sintió algo duro contra su vientre, sabía perfectamente lo que era, así que apretó fuertemente sus ojos -Mori ¡ah! ¡ah!-suspiraba fuertemente dejándose llevar por sus fuertes emociones, agarrándose de sus hombros con fuerza, Morinaga lo sujeto de los glúteos fuertemente -¡ah¡ah! mmm ¡ah! mmm- el beso no tenia para cuando finalizar y su respiraciones se agitaban completamente sin control alguno. Morinaga deslizo una mano sobre la pierna derecha de Souichi acariciándola lentamente, la elevo a la altura de su cadera, para comenzar a mover de manera sensual sus caderas. -¡ah! ¡ah! ¡ah! ¡ah! espera no… ¡ah! ¡ah!- Souichi trato de reclamar sintiendo su cabeza girar, su miembro junto con el de Moringa se rozaban fuertemente, eso era demasiado para él, sin embargo lo dejo continuar sin decir nada más; Morinaga detuvo aquellos tortuosos movimientos y recargo una de sus rodillas en la pared entre la piernas de Souichi, cerro el agua y dejo de sujetar su cintura para poder comenzar a estimular a su amado con su mano de nuevo mientras lo hacía comenzó a besar su cuello, a presionar su pierna elevada, a besar sus labios y descender sobre sus pezones de forma rápida.

Estaba muy ansioso pero tenía que relajarse pues era la primera vez que lo hacían de pie, de nuevo atacó sus labios y dejo de tocar su miembro un poco, descendiendo su mano lentamente para encontrar aquel lugar que deseaba poseer, sin embargo tenía que prepararlo adecuadamente, comenzó estimulando con un solo dedo introduciéndolo lentamente al principio y mientras el ritmo aumentaba su boca se sincronizaba de manera total con la de Souichi quien se dejaba llevar, había marcado fuertemente sus dedos en la piel de los hombros de Morinaga, incluso sus uñas se clavaron cuando sintió más dedos dentro de él -¡ah! ¡ah!¡ah! ¡ah!- al abrir sus ojos podía ver ese rostro tan lujurioso frente a él con una sonrisa de lado divirtiéndose de todas sus reacciones -¡ah! ¡Morinaga!- expresó, perdido completamente en el éxtasis de esa pasión que envolvía a esos dos jóvenes amantes.

-Estás listo… amor- le expresaba con deseo en su voz -¡Eh!- no dijo nada más, solo abrió sus ojos de golpe al sentir como el miembro de su amante comenzaba a acariciar su entrada -Nng- se mordió los labios al sentir la intromisión al principio lenta y de pronto de una sola estocada profunda termino con su suplico -¡Aaaaaaaaaah!- Morinaga estaba completamente unido a él, sujeto con fuerza su espalda y su pierna flexionada elevándola un poco más arriba de su cadera, para darle un poco más de espacio y profundidad a sus movimientos; Souichi cerró los ojos, no podía mirarlo ahora, no, no en ese momento, no podía creer que estuvieran haciendo eso de pie -"Estamos en el baño… ¡ah! maldición como se puede hacer algo así de pie ¡ah! maldito pervertido"- pensaba eso mientras se agarraba del cuello y del hombro izquierdo de Morinaga, tenía su rostro cabizbajo con sus ojos fuertemente cerrados -Souichi… mírame… por favor mírame- solicitaba Morinaga con una voz tan extasiada que retumbaba en todo el baño -¡ah! ¡ah! no… no quiero- le respondía Souichi sintiéndose estremecer en esa posición -Por favor amor mírame, por favor- suplico Morinaga y entonces Souichi levanto lentamente su cara para a ver esos hermosos ojos brillar en deseo por completo -"Amor… me está llamando amor… como se atre... mmm- sus labios fueron poseídos completamente por un beso lento y suave, abrió más sus ojos al sentir esa maldita cadera comenzar a moverse de manera lenta -¡ah! mmm ¡ah! - sus jadeos se dejaron oír por completo, cuando Moringa arremetía con increíble fuerza contra él -¡ah! ¡ah! ¡ah! ¡ah!- su mundo comenzó a girar por completo, sentía su mente nublada, no podía pensar en nada, solo se ajustaba más a él con sus brazos para no caerse -¡ah! ¡Te amo! ¡ah! ¡ah!- podía escuchar los suaves gemidos de Morinaga con más fuerza en el baño y el trataba de no sonar tan escandaloso como siempre, pero era imposible ese chico pervertido le hacía perder completamente la razón- ¡ah! ¡ah! ¡ah! ¡ah! ¡ah! ¡ah! Yo también… ¡Te amo! ¡ah!- y sin saberlo con esa simple expresión, le hacía perder la razón también a Morinaga. Esa entrega marcaba completamente, el hecho que no eran más Sempai y kouhai, que no eran simplemente amigos, ahora eran AMANTES declarados; ambos sabían que esa relación había comenzado desde hace mucho tiempo, sin embargo aunque Morinaga deseará que Souichi lo aceptará, aguardó pacientemente hasta que él estuviera listo para afirmarlo, sintió su corazón estallar en alegría cuando escucho esa frase de los labios de su gran amor -"Esto no cambiará nada entre nosotros… porque al fin y al cabo tu y yo… somos… somos… a… a… a… amantes… ¡QUE SOMOS AMANTES IDIOTA!"- por fin lo había dicho, poco a poco sus sueños se realizaban, le llevo su tiempo conseguirlo, pero al final lo logro, ahora solo había que cuidar de mantenerse así completamente unidos… Después de que ambos le exigieron a su cuerpo resistir tanto esfuerzo físico, terminaron juntos, finalizando con un increíble beso, sus respiraciones agitadas, sus mejillas sonrojadas al extremo, abrazados fuertemente. Morinaga descendió su pierna lentamente ajustándolo rápido de su cintura para no dejarlo caer, su amor estaba exhausto.

Mientras los brazos de Souichi estaban alrededor del cuello de Morinaga, este aprovechaba esa cercanía para besarlo a su antojo, sus besos eran correspondidos, con igual intensidad por unos minutos, hasta que esos brazos fueron descendiendo por su pecho para ejercer presión y solicitar -Mori… ya fue… suficiente…- respiraba bastante agitado sus piernas poco a poco recuperaban su fuerza y se podía mantener de pie -No, amor aún no puedo, detenerme… yo necesito más de ti-Morinaga le expresaba con ansiedad girando con demasiada facilidad a su amado de nuevo contra la pared -¡Eh! espera… ya no puedo… esto es demasiado… Mo… ¡ah! ¡ah! ¡ah!- intento reclamar cuando sintió una mano traviesa volviendo a estimular aquel lugar y de nuevo sus piernas tambalearon, coloco sus brazos y sus manos en la pared para poder buscar algo de apoyo y detenerse -¡ah! ¡ah! ¡ah! deten… ¡ah!¡ah! - definitivamente aquello era demasiado, su cuerpo elevo su temperatura al máximo y su miembro se volvió a endurecer -Es imposible… ¡ah! ¡ah! porque yo…¡ah! ¡ah!- gemía con fuerza aquellas palabras hasta que Morinaga le comento -Porque tú también lo deseas… y si tu lo deseas… yo te complaceré hasta el final- besaba con ternura su húmeda espalda mientras sujetaba su delgada cintura atrayéndolo un poco hacia él, con habilidad separó un poco más sus piernas y se posiciono detrás de él -¡Te amo Souichi!- expresó, comenzando a invadir el cuerpo de su amante, mientras este recargaba con fuerza su frente en la pared y gemía con desquicio -Mori… Morinaga… ¡ah! ¡ah!- sintió como uno de los brazos se ajustaba a su cintura y una mano presionaba su pecho; la unión estaba finalizada, se quedaron así por unos momentos, solo escuchando los latidos de sus corazones acelerados, para después dar inicio a una conocida danza en la cual Morinaga tenía el liderazgo y Souichi solo se dejaba guiar -¡ah! ¡ah! ¡ah! ¡ah! ¡ah!- pero ambos disfrutaban al máximo cada sensación que esos intensos movimientos les causaban, Souichi sintió esas caricias en todo su pecho, los besos en su cuello, la estimulación de su miembro, y aquel estimulante rose dentro de él, se estaba volviendo completamente loco… Morinaga disfrutaba a su vez de aquel estrecho y cálido lugar en que entraba y salía sin reservas, se sentía extasiado de escuchar aquellos gemidos tan intensos, que se intensificaban con el eco del baño, sintió por unos pocos minutos una mano en su vientre tratando de detener sus envestidas y al rendirse esa misma mano subió a su cuello en donde ejercía un poco de presión y se deslizo a su cabello.

El tiempo pasó en cámara lenta, para aquellos jóvenes amantes que se entregaban sin ninguna prisa, sin embargo sus cuerpos pedían ya, el ansiado y muy merecido descanso, Souichi se había contenido increíblemente, estaba aprendiendo a controlarse para no terminar antes que aquel chico de amplia experiencia, sin embargo ya no resistía más -¡ah! ¡ah! ¡ah! Mori… naga me vengo ¡ah! ¡ah!- su amante lo escucho -¡ah! Yo… ¡ah! también- lo soltó completamente de la cintura, colocando sus palmas encima de aquellas manos que se encontraban recargadas en la pared, entrelazo sus dedos fuertemente y colocó su rostro en su hombro, comenzando a acelerar su cadera en un afán por terminar como siempre lo hacen… juntos -¡AAAAAAAAAAAH!- y así lo hicieron, ambos temblaban en completo éxtasis y controlaban sus respiraciones poco a poco, hasta recuperar la calma.

Después de tranquilizarse, ambos se vieron directamente y perdiéndose en las profundidades de sus almas se besaron dulcemente, dando por terminado aquel encuentro, se separaron tranquilamente uno agacho la mirada, el otro sonreía completamente enamorado, Morinaga abrió de nuevo las llaves de la regadera y dejo que el agua se llevará la esencia que Souichi había vertido sobre él y a su vez él había expulsado en su interior, en esos apasionados encuentros; Souichi apretó sus ojos -"Oh Dios… puedo sentir como sale y resbala entre mis piernas"- pensaba completamente sonrojado e irritado y de repente de nuevo Morinaga lo abrazaba con suma calidez -Oí, Morinaga espera… yo necesito… -trataba de expresarse tranquilamente, pero en realidad era muy vergonzosa esa situación -¿Que necesitas? Dime…- Souichi lo miro con valor -Yo… necesito… necesito terminar de bañarme… por favor- expresó decidido -Esta bien… te ayudaré- le respondía Morinaga tiernamente tomando el jabón de una repisa -¡QUEEEEEEEE!¡ Claro que no!- expresó incrédulo aquel joven tirano, sin embargo sus reclamos no tenían efecto sobre un Morinaga en ese estado emocional -Tranquilo… yo sé… que te gustará- sus ojos se abrieron como platos al escuchar esas palabras sin pudor -Por supuesto que no… no es necesario… ¡Oye Morinaga!… suéltame… suéltame te digo… no toques ahí ¡ah!... no para ¡ah! ¡ah!... que haces pervertido ¡ah! ¡ah!... Morinaga… Mori… ¡ah! ¡ah! ¡ah!- tras la puerta de aquel baño, solo se escucharon los reclamos de un hermoso joven de cabello largo quien intentaba sin mucho éxito detener las acciones de su joven amante.

Media hora después en la sala, él y Morinaga se encontraban comiendo aquellos sándwiches y tomando su café mientras veían un programa de comedia por el televisor ó al menos Morinaga veía muy divertido, sentado en la alfombra recargado al sillón en donde estaba recostado Souichi quien tenía la mirada fija completamente en él, observaba su rostro con expresión de tranquilidad, escuchaba su risa alegre, desvío la mirada a la pantalla y miro aquel programa que tanto le gustaba a su amante y que él a estas alturas no había comprendido para nada, regreso su mirada al joven de cabello azul y se sintió completamente tranquilo, al ver que su idiota había regresado a ser el mismo de antes -"En verdad estabas muy preocupado ¿Verdad Morinaga?"- pensaba y lo cuestionaba en su mente tranquilamente -"Que debo hacer de hoy en adelante… aún no entiendo muy bien… esta situación… como debería actuar ahora con él… debo ser más amable… ¡EH! más amable, por supuesto que no… demonios necesito tener mi carácter firme… para poder controlar al idiota cuando se pase de listo… ¡Eh!... pero… pero por cuánto tiempo… falta muy poco… dentro de unos meses el no estará… más aquí- su mente se debatía con esos intranquilos pensamientos y sin darse cuenta se fue quedando dormido.

-ja ja ja ja ja mira Souichi eso sí que fue muy divertido ¿No crees?- Morinaga reía de lo lindo y volteó su rostro para mirarlo y percatarse que su pareja se había quedado profundamente dormido, apago la tele y lo observó por un rato se veía completamente tranquilo y sereno -Gracias Souichi… gracias por todo- le susurró mientras besaba su frente -Me he dado cuenta que te amo cada día más… necesito ordenar mi vida de nuevo… con esta decisión que he tomado… será algo difícil de afrontar, pero si te tengo a mi lado, lo soportaré… necesito pensar en estos meses como podemos afrontar esta nueva etapa… juntos- decía bajito llevándolo en brazos a su habitación, Souichi estaba completamente dormido pues no se percato de que Morinaga lo colocó en su cama y lo arropó con ternura y volvía a besar su frente acariciando sus cabellos -Buenas noches Souichi- se despidió saliendo de esa habitación y caminando hacia la suya con una gran sonrisa en su rostro…

El tiempo paso sin tregua, las horas se convirtieron en días, los días en semanas, las semanas por más que no se deseará se convirtieron en meses y así el tiempo transcurrió normalmente, Morinaga y Souichi continuaron su vida normal, la Universidad los mantenía sumamente ocupados, uno prisionero en su laboratorio trabajando en las nuevas investigaciones y entrenando a sus asistentes, otro terminando todos los pendientes escolares, tareas, trabajos, exámenes. Morinaga había hablado con el profesor Fukushima, le pidió disculpas por comportarse tan renuente con aquella oportunidad de trabajo, agradeció amablemente al profesor por brindarle esa oportunidad laborar, el profesor le dijo que él solo lo recomendó, al final el merito era solamente suyo, por desempeñarse excelentemente en su trabajo. El profesor Fukushima estaba feliz de ver que otro de sus alumnos favoritos tenía un increíble camino por delante y se apeno un poco al recordar que a su lado tenía una pareja increíble, jamás comentaría nada de lo que vio y escucho aquella noche tras la puerta del laboratorio número 2 de agricultura, apreciaba mucho a esos dos chicos, así que respetaría su vida personal completamente y las preferencia que ambos tenían.

Cuando ambos tenían tiempo libre procuraban estar juntos, convivir solo ellos dos, ahora eran amantes, tenían una relación definida, platicaban por largo tiempo sus asuntos profesionales y personales, y aunque Souichi seguía sintiéndose raro hablaban de sus sentimientos, Morinaga tenía una increíble capacidad para hacerlo hablar, le costó unos que otros golpes de amor, así los llamaba él, estos llegaban cuando Morinaga no se controlaba lo suficiente, cuando hacia avergonzar demasiado a su amor, cuando lo obligaba a hablar de lo que sentía, deseaba que Souichi fuera totalmente honesto con él, sin embargo sabía perfectamente que no era una persona muy sincera ni abierta al hablar y que su carácter y orgullo eran implacables.

Souichi a su vez sentía que conocía perfectamente a Morinaga, era un libro completamente abierto ante él, tan sincero y honesto, le ofrecía su corazón y sentimientos hasta hartarlo, pero en el fondo a él le gustaba, si, le gustaba mucho, sentirse tan deseado y amado por alguien. Sabía perfectamente que él no sería igual, al principio trato de cambiar su personalidad, ser más amable y abierto, pero fue un caos total, estaba más irritado que de costumbre, así que Morinaga le dijo que no era necesario que se forzará, le pidió que siguiera siendo el mismo, pues él lo amaba tal y como era realmente "un lindo tirano", aquella frase le costó un golpe, pero era verdad esa era su esencia real y Morinaga estaba bien con ello así que Souichi sería así por siempre.

Una tarde, Souichi se encontraba teniendo una divertida conversación con su adorado hermano Tomoe, acerca de un futuro acontecimiento.

-Sí, está bien… lo entiendo… ha pasado tiempo… ¿Cómo te encuentras tú y tu querido esposo? o debo llamarlo onii-san- su voz era completamente sarcástica.

-No te burles de él, por favor Nisan- reclamaba molesto y muy irritado Tomoe.

-No me burlo al contrario en verdad tengo ganas de verlo y hablar con el- le comentaba, con una voz algo seria.

-¡No te creo! de seguro, solo quieres molestarlo como siempre- le contestaba muy incrédulo.

-Claro que no, aunque no lo creas soy alguien serio y en vedad quiero hablar con él- le comentó, realizando un suspiro largo y fuerte.

-¡De verdad Nisan!- se sorprendió al oír ese cambio de actitud.

-Si, la verdad es una pena que no pudiéramos reunirnos aquella ocasión cuando Kanako estaba muy emocionada de verte a ti, y a kurokawa, pero ya sabes como es el viejo se emociono tanto de haber encontrado otro bicho raro y quería conocer toda su hábitat retrasando nuestra reunión por tres meses, en serio que nunca cambia- le expresaba enfadado de nuevo, la situación a su hermano.

-ja ja ja ja si, así es nuestro padre una vez que le llama la atención algo, se olvida de todo el mundo, pero la llamada de reprimenda de kanako funcionó y estará ahí contigo en dos días- reía Tomoe divertido.

-Si me sorprendió, que me llamará pidiendo posada, supongo que el cobarde no quiere ir a casa de Masuda-san para que ni ella ni nuestra dulce hermanita le digan sus cosas- reía igualmente Souichi.

-Ya sabes que Kanako cuando se enoja es una fiera, creo que el fuerte carácter de mi madre lo heredamos todos muy bien ja ja ja ja- le expresaba Tomoe, recordando a su hermanita y su madre volviendo a reír.

-Si tienes razón, hablando de eso… Tomoe la próxima semana es su aniversario ¿Lo recuerdas?- dijo Souichi con una melancolía en su voz.

-Si Nissan, es una fecha imposible de olvidar- la misma melancolía se sintió en la voz de Tomoe.

-Aprovechemos que el viejo y tu vienen y vayamos a visitarla, ¿Te parece bien?- propuso un decidido Souichi con ansias en su voz.

-Claro Nisan, de hecho siempre que he regresado a Nagoya voy a visitarla para hablar con ella- le expresó con voz tranquila y amable su pequeño hermano.

-Ya veo- respondió ysuspiro tranquilamente.

-Nisan y dime ¿Cómo has estado tú?- cuestionó su hermano con voz alegre.

-Bien nada ha cambiado, sigo teniendo mucho trabajo pero estoy bien con ello- le respondió seriamente, aunque en el fondo esa pregunta lo puso un poco nervioso.

-Nisan ¿Aun vives con Morinaga-san?- volvió a cuestionar Tomoe.

-¡Eh! si, ¿Por qué lo preguntas?- le cuestionó a su hermanito, mirando de reojo a su amante quien traía dos tazas de té, a la mesita de la sala.

-Solo por curiosidad, ja ja ja ja ya hablaremos cuando estemos reunidos, yo llegare el viernes por la noche… está bien, nos quedaremos con Masuda san- le comentaba un alegre Tomoe.

-Ok, entonces el viejo es el único que estará por aquí- expresaba Souichi tranquilo, mirando a Morinaga tomar asiento en la alfombra de la sala.

-Sí, Nisan me despido, hasta pronto- se despedía tranquilamente Tomoe.

-Cuídate Tomoe- Souichi hacia lo mismo sonriendo un poco.

Colgó el teléfono y dio un largo suspiro, -"el tiempo sigue su marcha con naturalidad y nunca se detiene pero esto es el colmo ya han pasado tres meses en un abrir y cerrar de ojos, es verdad que con tantas ocupaciones sin darme cuenta se pasaron los meses muy rápido, la reunión con mi familia se retrasó, pero se llevará a cabo la próxima semana"- pensaba retirándose los lentes y sobándose la cien suavemente con sus dedos -"Morinaga ha terminado todos sus seminarios de Titulación y creo que al final de este mes es su examen de titulación y sus trámites en la universidad de Nagoya finalizaran"- pensó con algo de preocupación y sintiéndose algo incómodo por esa simple razón -"Solo unas semanas… más y…"- seguía pensando, hasta que la voz de su amante lo interrumpió.

-¿Ya terminaste de hablar con Tomoe-kun?- le preguntó con una dulce sonrisa, ofreciéndole la taza de té.

-Sí, solo me esta confirmando que llegará el próximo fin de semana y el viejo lo tendremos por aquí en dos días, después de la reprimenda que le dio kanako no se atreverá a faltar- le respondió tomando entre sus manos la taza de té y dándole un pequeño sorbo.

-Me parece bien, entonces creo que iré al supermercado- le comentó Morinaga, comenzando a escribir en una hoja de papel la lista de compras, esa era una de sus costumbres para ir al supermercado.

-¡Eh! ¿Para qué? Hace una semana, hiciste las compras del mes- le mencionaba Souichi sorprendido.

-Si pero solo compre lo que regularmente consumimos tu y yo, ahora que tu padre andará por aquí, debo de abastecer la nevera y la alacena de suficientes vivieres, además Tomoe-kun vendrá a visitarte eso quiere decir que Kurokawa también, además Kanako-chan suele quedarse también, así que comerán por aquí ¿Verdad?- le comentaba un previsor Morinaga.

-Tienes razón no había pensado en ello, es verdad puede que eso pase, es un fastidio, no quiero que te sientas atareado a cocinarle a mi familia, tienes que prepararte para el examen de titulación- lo reflexionó por un momento Souichi y le realizó ese comentario.

-¡Ah¡ sobre eso, quiero hablar contigo, hay un favor que quiero… solicitarte- le dijo Morinaga en una suave voz y un brillo tenue en los ojos.

-¡Eh! en serio… ¿Qué favor?- cuestionó Souichi.

-Sí, verás yo… no presentaré ningún examen, ya que mi titulación fue por promedio y pues de mi generación yo… obtuve el primer lugar… así que solo será una representación de mi examen y me darán un reconocimiento… así que yo quería pedirte que me acompañes ese día, por lo regular la familia suele estar presente con los alumnos, pero en mi caso, no hay mucha gente para ese día, le pedí a Hiroto-kun que me acompañe y le llame a Kunihiro, me dijo que tratará de estar aquí pero no es seguro… por eso si… no tienes mucho trabajo me gustaría que me acompañaras- solicitó nerviosamente Morinaga, jugando con la pluma entre sus manos, mientras observaba a Souichi con atención.

-Tengo el mes a reventar de trabajo… si estoy muy ocupado…- comenzó a expresar Souichi, cuando su impaciente joven amante lo interrumpió.

-¡Eh!... ya veo…- expresó rápidamente, poniendo una cara realmente desanimada.

-¡Idiota! no pongas esa cara, por supuesto que voy a ir- le reprendió enseguida, al ver el mal entendido de inmediato.

-¡En serio!, gracias muchas gracias Souichi- respondió un alegre Morinaga, recobrando aquella tranquilidad en su rostro.

-Es más, quien dijo que no tendrías familiares, Morinaga hace tiempo te dije que consideraras a mi familia como tuya, ¿Recuerdas?- le cuestionó Souichi seriamente.

-¡Eh! si lo recuerdo- respondió, completamente extrañado.

-Solo es cuestión de que se los pidas en la comida familiar y te aseguro que nadie se negará a ir, todos te tienen un gran aprecio Morinaga- Souichi expreso aquellas palabras con tranquilidad y bondad, haciendo que los ojos de su amante brillaran hermosamente.

-Souichi gracias, se los pediré- expresaba con una linda sonrisa y unas lagrimillas en los ojos.

-Idiota no llores así- Souichi lo reprendió, sabía lo especial que sería para él si su familia lo acompañaba ese día tan importante, si bien su hermano no podía asistir, su amigo del bar y su familia serían suficiente para alegrarle ese día.

-Soui… mmm- aquel chico de ojos verdes no termino de agradecer, cuando sintió unas manos tomar su rostro y unos labios rozar los suyos.

-¿Que tienes alguna objeción?- Souichitermino el beso con esa pregunta.

-No, ¡Claro que no!- expresó sorprendido -Al contario me siento muy feliz, y si lloro es de emoción… no de tristeza- le dijo sonriéndole dulcemente y sujetando sus muñecas con ternura.

-Idiota, pues no lo hagas, no me gusta verte así- le decía mientras sus pulgares limpiaban esas, lágrimas que salieron al momento de cerrar sus ojos al sonreír.

-Está bien- asintió con su cabeza -Souichi yo…- trato de hablar, pero Souichi interrumpió.

-¿Qué quieres?- pregunto rápidamente, separándose un poco de él.

-Tu padre va a llegar en dos días y se quedará aquí por un buen tiempo, así que… bueno… yo… quería saber si nosotros… podemos… ¿Podemos hacerlo esta noche?- expresó y cuestionó nerviosamente a su amante.

La intimidad durante estos meses mejoró bastante, pero a veces era un tema de discusión, Souichi sabía que ahora tenía que poner más de su parte, no es que le molestara demasiado estar en los brazos de Morinaga, al contrario lo disfrutaba y mucho, pero él se avergonzaba demasiado cuando ese chico de hermosos ojos verdes le hacía el amor en posiciones demasiado vergonzosas, o en los lugares menos imaginados de su departamento, sin embargo pese a todos sus reclamos al final se dejaba llevar por completo, disfrutando hasta el final.

-Sabía que me pedirías algo como eso- expresó seriamente, cruzándose de brazos.

Souichi lo pensó un poco, faltaban solo tres semanas para que Morinaga hiciera ese examen de titulación y concluyera completamente sus estudios en la universidad de Nagoya, además últimamente Morinaga le pedía consentimiento para hacerlo y si él se negaba no le llevaba la contra, al contrario respetaba su decisión, situación que molestaba un poco a Souichi quien estaba acostumbrado a la insistencia del joven de ojos verdes.

-"Faltan solo unas semanas más… me siento un poco angustiado… prometí no sentirme así maldición"- pensaba inquietamente, mientras miraba a Morinaga directamente a los ojos -"Además ¿Cuándo fue la última vez?"- Se preguntó así mismo.

Morinaga a estas alturas, había optado por ser un poco más comprensible en la intimidad, se sentía confiado y tranquilo, además era correspondido completamente en sus sentimientos, ya no tenía desconfianza al sentir rechazada su oferta, si Souichi decía que no, lo respetaba por completo, no quería que su amante pensará que solo era sexo lo que buscaba en él, aunque internamente se reprimiera un poco, prometió ser menos ansioso, sin hacer sentir obligado a Souichi con una de sus lastimosas expresiones, además Souichi ya no lo rechazaba como antes, le daba más oportunidades e incluso le permitía hacer completamente lo que él quería.

-¡Uh! Creo que no aceptaras ¿Verdad?... ja ja ja ja bueno lo intente, voy al supermercado, no tardo- decía mientras se ponía de pie, recogiendo las tazas de té vacías.

-"Ya recuerdo… tiene como una semana que lo hicimos… en… en… "- seguía perdido en sus pensamientos que no, noto cuando Morinaga se puso de pie, se sonrojo de golpe, al recordar la última vez que lo habían hecho…

*Recuerdo*

-¡ah! ¡ah! no… espera detente… que demonios crees que haces idiota ¡ah! ¡ah-!-

-Tranquilo… ¡ah! está bien… te gustará ¡ah!-

-¡ah ¡!ah! no me gusta ¡ah! ¡ah! en la cocina está mal ¡ah!¡ah! ¡ah-

-¿En serio? ¡ah! yo veo que lo estás disfrutando demasiado… Souichi ¡ah!-

-¡ah! ¡ah! ¡ah! ¡ah! ¡ah!-

-¡ah! ¡ah! Te ves increíblemente sexy Souichi ¡ah!-

-¡ah! ¡ah! Mori ¡ah! ¡ah!-

-¡Te amo!-

*Fin de Recuerdo*

-"Eres un maldito pervertido, porqué demonios hicimos eso en la mesa de la cocina, el solo recordarlo me irrita mucho… ¡EH!"- pensó su última frase antes de percatarse que Morinaga ya no estaba frente de él, lo busco con la mirada y lo llamo -Oí Morinaga- escucho la puerta de su habitación cerrarse, en cuestión de segundos salió y regreso a la sala con su sudadera puesta y guardando su billetera en el bolsillo del pantalón.

-¿Dónde vas?- preguntó curioso, pues no había escuchado lo que le dijo el menor, por andar perdido en sus pensamientos.

-¡Eh! Te dije que iría al supermercado, por más provisiones, no me tardo- le dijo sonriente, caminando en dirección al recibidor, cuando su brazo fue sujetado por Souichi, deteniendo su andar.

-¡Eh! ¿Qué pasa? Soui… mmm- Morinaga se sorprendió e intento preguntar, pero sus labios fueron sellados de golpe, por un beso de parte de Souichi quien se aferró a la sudadera con fuerza.

-Mmmm Soui…- intentaba hablar el chico de verdes ojos -Cállate idiota- silenciaba profundizando aquel arrebatador beso.

Morinaga atrajo a Souichi, para ajustarlo a su cuerpo mientras movía sus labios y lengua de manera sensualmente hábil, en aquella tan adictiva boca de su amante, quien con sus acciones, expresaba su voluntad de hacerlo en ese momento; los brazos de Souichi se aferraban a esa amplia espalda, mientras Morinaga besaba con ternura su cuello y detrás de su oído, -¡Te amo!- pronunciando esa frase, que lo hacía estremecer -¡ah! Mori ¡ah! vamos a la habitación- suspiró con un hilo de voz cortando ese beso. -Sí, vamos- respondía el chico de hermosos ojos verdes que se encontraba un poco sonrojado, y agitado, sin embargo, tomo su rostro entre sus manos e inicio un nuevo beso un poco más lujurioso, que hizo que la temperatura de ambos se elevará rápidamente -mmm Souichi- suspiraba con suavidad -Mori mmm- respondía su amor, mientras caminaba entre besos al pasillo de las habitaciones, la primera puerta era la de Souichi, así que entraron en ella rápidamente, llegando a caer con tranquilidad sobre la suave cama, en donde los besos y las caricias por encima de la ropa se disfrutaban al máximo, Souichi había aprendido a quitar con facilidad la ropa de Morinaga, mientras se dejaba llevar por sus fuertes emociones, Morinaga en cambio amaba desabotonar lentamente su camisa regalando suaves besos a la piel de su pecho que se iba descubriendo mientras avanzaba -¡ah! Mori ¡ah!- suspiraba tranquilamente mientras acariciaba su suave cabellera entre sus manos -¡Souichi te amo!-

Sin embargo aquel tan apasionado momento se vería interrumpido de golpe por el insistente timbre de la puerta que había comenzado a sonar solo unos segundos antes y que ni Morinaga y mucho menos Souichi habían escuchado por encontrarse perdidos en aquella situación.

-¡Uh! ¡Eh! llaman a la puerta- decía con voz entrecortada el chico de cabello azulado.

-Déjalo ¡ah! debe de ser un vendedor ¡ah! ya se largará- contestaba sin pensar Souichi, completamente extasiado.

-Sí, mmm- afirmaba Morinaga volviendo a atacar su cuello apasionadamente.

-¡Ah! ¡ah! ¡ah!- Souichi jadeó con fuerza, cuando sintió la traviesa mano de su amante tocado su miembro, encima del pantalón.

Sin embargo quien fuera que tocará el timbre de su departamento, no tenía intenciones de irse, Morinaga comenzó a desesperarse con ese sonido y detuvo todos sus movimientos, mirando fijamente a Souichi, quien vio en sus ojos molestia, -Mori- sin embargo no solo ese sonido se escucharía en ese momento, el celular de Souichi comenzó a sonar insistentemente también.

-¡Qué demonios!- expresó Souichi, sintiendo como el peso de Morinaga encima de él, lo abandonaba y se ponía en pie, buscando su celular con la mirada, lo encontró en su mesa de noche, lo tomo y se lo entrego a Souichi quien se incorporó de la cama sujetando su celular con una mano y con la otra sujetaba la mano de un molesto Morinaga, para que no se fuera.

-Habla Tatsumi- contestaba Souichi en un tono molesto también.

-¡SOU-KUN! Gracias a Dios, pensé que no me contestarías- expresaba una eufórica voz del otro lado de la línea.

-¡VIEJO!- expresó un sorprendido Souichi, mientras miraba a Morinaga, soltando lentamente su mano.

-¡Eh! ¿Qué pasa?, ¿Porque me llamas de repente? no me digas que ¿No piensas venir?, es eso- Souichi cuestionaba, la inesperada llamada de su padre.

-No, claro que no es eso, es solo que me adelante un poquitito je je je- reía nerviosamente.

-¿Eh? No comprendo, nada explícate- expresaba un confundido Souichi.

-Sou-kun ¿Estas en el departamento en este momento?- pregunto su padre dudoso.

-¡Eh! si aquí estoy, porque lo preguntas- le respondió sorprendido.

-A es que llevo unos minutos tocando el timbre y no me abres je je je, me habré equivocado de departamento tal vez- expresó su padre entre risas.

-¡EEEEEEEH! ¿QUE FUE LO QUE DIJISTE?- se levantó de golpe de su cama abotonándose como podía su camisa, cosa que era muy difícil con una sola mano.

¿Qué pasa Souichi?- preguntó Morinaga muy preocupado.

-Es el viejo, el que toca la puerta ¡VISTETE RÁPIDO!- le mencionó tapando el auricular del celular.

-¡EH! Es… es… ¡Souji-san!- se sorprendió Morinaga buscando su playera, por el suelo de la recamara de Souichi.

-Espera viejo, ahora te abren la puerta- le hizo un ademan con la mano a Morinaga para que fuera abrir la puerta de inmediato.

-Gracias hijo- le expreso contento su padre.

Morinaga se colocó la playera rápidamente, se arregló el cabello, se fue a lavar la cara en segundos y corrió abrir la puerta, mientras Souichi se abotonaba su camisa, se sujetaba el cabello y se abrochaba en pantalón pues Morinaga ya había avanzado bastante.

-¡Souji-san! buenas tardes pase por favor- expresó un saludo bastante amigable, el risueño chico de ojos verdes.

-¡Uh! Morinaga-san buenas tardes muchacho, ¿Tú también estabas aquí?- lo saludo y cuestionó al mismo tiempo.

-¡Eh! ¡Uh!- se puso nervioso, rascándose la cabeza, sin embargo, Souichi llegaba en forma oportuna.

-Viejo así que llegaste antes- le dijo a modo de saludo, en una voz seria su hijo.

-¡SOU-KUN!- el amoroso padre corrió a abrazar a su hijo en segundos.

-¡AH! ¡Qué haces viejo! suéltame, porque siempre haces lo mismo- se quejaba el chico de cabellos largos tratándose de quitar de encima a su padre.

-OH Sou-kun siempre tan seco, con las muestras de cariño de tu viejo- le decía su padre mientras acariciaba su cabeza.

Morinaga veía la escena muy contento, de nuevo el padre de Souichi llegaba de visita a Nagoya, días después Tomoe-kun, su esposo Kurokawa-san, y si se había pegado a ellos, vendría también el fastidioso de Isogai-san, a pesar de haber aclarado las cosas tantas veces, a Morinaga nadie le sacaba de la cabeza que ese rubio andaba detrás de su pareja, ellos llegarían con Masuda-san pero era solo cuestión de días y Kanako-chan estaría muy feliz de tener a toda su familia reunida otra vez.

Mientras Souji-san y Souichi hablaban de su llegada a Nagoya, fue a preparar un poco de café y unas galletas, para ofrecer a la agradable visita, se sentía nervioso de tener al padre de su amante en su casa, tenía un leve sonrojo en sus mejillas, se tranquilizó y llevo las tazas de café y las galletas a la mesita de la sala en donde se encontraban aquellos dos parecidos hombres platicando o más bien discutiendo como padre e hijo.

-Aquí tiene Souji-san un café calientito- le ofrecía Morinaga con una sonrisa.

-Oh que amable, muchas gracias, Morinaga-san sigues siendo tan servicial como siempre, nada que ver contigo hijo- le comentaba observando a su hijo, quien ya tomaba un sorbo de la taza, y al escuchar el comentario de su padre, hizo una mueca.

-¡Sempai! yo voy a ir al supermercado, voy a comprar lo necesario para preparar la cena, ya que Souji-san está aquí, le prepararé algo bueno- expresaba alegremente Morinaga.

Souichi se sorprendió "Sempai" le había llamado "Sempai", es verdad él le había solicitado que solo lo llamará Souichi cuando estuvieran solos, sin embargo sintió algo extraño, al escuchar ser llamado de esa forma.

-¡Uh! no es necesario Morinaga-san, no quiero causar molestias- decía apenado Souji.

-No es ninguna molestia, ¿Hay algo que quiera comer en especia Souji-san?- preguntaba un animado Morinaga.

-Mmm… bueno pensándolo bien no he probado la sopa de miso en mucho tiempo- contestaba animado.

-Viejo a eso llamas no causar molestia- reclamaba Souichi.

-¡Uh! pero… el me pregunto Sou-kun- respondía sin preocupación.

-Ok entonces prepararé sopa de miso, ahora regreso- se despido Morinaga, verificando que trajera su cartera en el bolsillo y luego se dio cuenta que no estaba ahí -"¡Eh! ¿Mi cartera?"- pensó viendo a Souichi, y eso le recordó en donde podría estar, regreso al pasillo de las habitaciones y entro rápidamente a la recamara de Souichi, en donde la vio sobre la cama -¡Ah! la cama- expresó sonrojado la tomo se la guardo en la bolsa trasera y rápidamente estiro las sábanas estas había quedado arrugadas después de aquel arrebato de emociones -Gracias a Dios, no llegamos tan lejos- suspiro pesadamente.

-¿Por qué dice eso?- reclamó una voz seria detrás de él, que lo hizo estremecerse.

-¡Ah! me espantaste Sempai, bueno la verdad, hubiera sido muy problemático si nos hubiera encontrado más ocupados ja ja- le decía sonrojándose levemente.

-Es verdad, el viejo adelanto su llegada… lo siento…- le contestaba, desviado su rostro sonrojado también.

-No te preocupes por eso ya, ¡uh! perdón entre a tu habitación solo un momento, es que deje mi cartera aquí ¡uh! me voy entonces- le dijo pasando por su lado.

-Sí, ¿Puedes traer cerveza y unos cigarrillos?… me gustaría acompañarte, pero….- solicito Souichi tranquilamente, siendo interrumpido por el más joven.

-Claro traeré lo que pides Soui… digo Sempai, no dejes a tu padre solo en la sala- le comentaba saliendo juntos de la habitación.

-Oye sobre eso… mi nombre… yo…- le decía nerviosamente.

-No te preocupes no te llamaré Souichi delante de tu familia- le dijo con un dejo de melancolía en su voz.

-¡Eh! no es eso… yo- intento replicar, pero oyó la voz de su padre.

-Sou-kun ¿Me prestas tu baño? ¡Ah! aquí están- les dijo viéndolos en el pasillo.

-¿Quiere tomar una ducha Soiji-san? Pase con toda confianza- le indicaba el chico de cabello negro-azulado.

-¡Oh! si no es molestia, acepto- declaró el investigador.

-Ok, le traeré las toa… ¡aaah!- le trato de decir Morinaga, siendo jalado del brazo y empujado hacia la sala.

-Yo le daré lo que necesite, lárgate ya al supermercado, o la cena no estará a tiempo idiota- le decía su amante con el característico tono de voz enfadado.

-Si- le respondía, saliendo de inmediato del departamento

-Idiota, siempre tan amable- expresaba irritado.

-Sou-kun porque siempre eres tan desconsiderado con el pobre muchacho, se ve que es naturalmente atento, deberías aprender un poco, no puedo creer que él pueda vivir contigo todavía, siendo como eres y adem….- Souji le decía a su hijo en forma de reclamo, cuando este lo jalo del brazo y lo llevo a empujones al baño.

-¡VIEJO! BAÑATE DE UNA VEZ- le grito su hijo aventándole las toallas y su maleta al baño.

-Pero que carácter Sou-kun, que cruel eres- sollozaba el padre dentro del baño.

-¡CALLATE YA!- gritaba enojado, caminando a paso veloz a su habitación

Souichi se dejó caer en la suave cama de espaldas, lo dicho por su padre lo molesto, Morinaga era muy amable como no saberlo, si lo trataba de maravilla, iban a cumplir casi dos años viviendo juntos y Morinaga nunca se había quejado, además "no puedo creer que él pueda vivir contigo todavía, siendo como eres" "Nisan ¿Aun vives con Morinaga-san?"aquellas frases giraban en su mente no por el significado de las mismas, si no, porque dentro de poco, sabía que él ya no estaría a su lado, Morinaga se marcharía a Canadá a trabajar y sabe Dios en cuanto tiempo lo volvería a ver -Ya no viviremos juntos padre, no te preocupes- susurraba enfadado -Puede que en año nuevo este por aquí- se daba ánimos solo, abrazando su almohada, esa misma que últimamente tenía el aroma de su amante en ella, esa suave fragancia de su perfume tan discreto, pero que él conocía perfectamente.

-Morinaga… te amo- suspiro para él, imaginándose en su mente el rostro de aquel chico.

Unas horas después, Morinaga regreso con un montón de bolsas, Souichi le reclamó, pero lo ayudo a acomodar todo lo que había comprado, después lo ayudo un poco a preparar la cena, pero Morinaga le dijo que no era necesario, que fuera a platicar con su padre, así que regreso a la sala con su padre y conversaron de muchas cosas, incluso lo reprendió por haber hecho enojar a su dulce hermanita por no haber venido hace meses.

La cena estuvo lista y Souji quedó maravillado por el sazón en la comida de Morinaga, de alguna manera ese chico tenía un toque para la comida, igual al de su difunta esposa, lo comentó alegremente, sorprendiendo a los dos chicos, pero en especial a Souichi, quien jamás había puesto atención a ese detalle en particular. La cena transcurrió entre risas y cometarios, Souji les platicaba todo lo que había descubierto en sus observaciones, el joven de ojos verdes ponía toda su atención en sus palaras, mientras un fastidiado Souichi solo se limitaba a observarlos.

-¡Waooo! Estoy que reviento, todo estuvo delicioso gracias Moringa-san- le decía un sonriente investigador.

-Me alegra que le gustará , ¿Desea algo más?- le preguntaba con amabilidad.

-Muchas gracias, estoy muy bien- le contestaba ayudándolo a secar los platos.

Minutos después -Ok, bueno entonces me retiro, mañana tengo que ir a la universidad y necesito levantarme muy temprano. ¿Sempai irá más tarde verdad?- les comentó a los Tatsumi quienes lo veían parado en la puerta del pasillo de las habitaciones.

-Sí, mañana iré pasado el mediodía, llevaré a este viejo a casa de Masuda-san, Kanako querrá verlo- decía sarcásticamente, con una maliciosa sonrisa en su rostro.

-¡Eh! pero por que mañana, podemos esperar que llegué Tomi-kun- expresaba nervioso su padre.

-Quieres que mi hermanita se enoje conmigo, por no avisarle- le reclamaba señalándolo con el dedo erizándose, por llevarle la contraria.

-ja ja ja, bueno los dejo entonces, buenas noches- se despidió Morinaga.

-¡Ah! si… buenas noches- decía Souichi mirando como su amante se retiraba a descansar.

-Descansa Morinaga-san- despedía Souji igualmente, viendo con alegría aquel joven también.

-Bueno Sou-kun, mira la hora que es, será mejor que nosotros también descansemos je je je el baño y la increíble comida de Morinaga-san me cayeron de maravilla quisiera tener un sueño reparador je je je - le decía alegremente Souji a su hijo quien se levantó y le mostro su habitación.

Esa noche Morinaga había preparado un fotón en el cuarto de su amante, para que Souji durmiera con él, así lo hicieron Souji no dejaba de sorprenderse con las atenciones de ese joven, suspirando pesadamente al compararlo con su inútil hijo. -"Definitivamente en el futuro será un buen esposo, cualquier chica estaría feliz de tenerlo a su lado"- pensaba en sus adentros aquel amable investigador, sin imaginar que ese joven tan atento, era la actual pareja sentimental de su hijo mayor.

Continuará…


(^o^) / Muchas gracias por seguir leyendo mi historia

Agradezco infinitamente sus comentarios y su paciencia

Ya casi nos acercamos al final...

Cuídense mucho bye bye XD