N/A: En este fanfic Hokuto u Homero, es la reencarnación del dios de la medicina, Asclepios. Como lo mencione en el segundo mes, Atena "contrato" a la reencarnación del dios de la medicina, por lo que este se encarga de ver todo acerca del embarazo.
Sexto Mes
El doctor Hokuto los atenderá en un momento – ante la mirada de todos los embarazados y sus acompañantes, un hermoso rubio de ojos azules, que se ganó la atención de más de un PADRE, pasaba a la oficina del doctor –
Y ese quién era? – pregunto con cierto enfado Mime a Sorrento que negó –
Igual es un conoció – intervino Dite –
Puede ser…- respondió Camus con recelo –
Algo pasaba en ese lugar, y sea lo que sea a los PADRES de los bebés no les gustaba nada, y es que ellos no conocían al doctor y por el comportamiento de las pa_madres algo no cuadraba.
***M***
Homero, viste la cantidad de personas que esperan ser atendidas? – pregunto al ver al doctor mirar con tranquilidad el monitor –
Si – respondió con naturalidad y sin despegar la mirada de la pantalla –
Y cuanto te tomara hacerlo? – cruzo sus brazos y pidió a algún dios que le diera paciencia –
Dos o tres horas – respondió restándole importancia al asunto –
Después de almuerzo, supongo? – preguntó tragándose su enojo –
Ya almorcé – contesto como si nada –
Almorzaste?! – la uñas de la mano izquierda se clavaron en el brazo derecho – como que almorzaste?- dejo salir su irritación en un suspiro –
Viste cuantos pacientes tengo, cierto? – Por primera vez levanto la mirada encontrando la azul – entonces sabes que tengo mucho trabajo – agrego al ver la ira contenida –
Nos dejaras plantados? – Le gruño a tiempo que se acercaba a pasos largos y amenazadores – Karen y Ron vinieron de muy lejos – protesto –
Yo no les dije que vinieran – se encogió de hombros sin inmutarse –
Ah! Eres un insensible! – Bufo a tiempo que se giraba y salía tirando un portazo –
La mirada que les había dado el rubio al salir de la habitación, era de odio puro y algo más…
Disculpen la demora – todas las miradas se fijaron en el hombre de bata – vamos a empezar…-abrió una carpeta – Mu – el mencionado se puso de pie y camino en su dirección –
***M***
La visita al doctor no había resultado como lo esperaban, ni siquiera como la primera vez…
Si, así como lo puede ver señor Ángelo, el bebé que espera Aphrodite es niño – índico el doctor mientras señalaba la pantalla que, en efecto, mostraba el feto que se movía de vez en cuando –
Oh – no sabía que sentía, pues era la primera vez que sentía algo así – un niño – murmuro, más la pequeña sensación que lo invadió se fue al demonio al girar a ver a Dite que miraba con ensoñación al médico, que poca importancia le daba al asunto pues él estaba concentrado en su trabajo –
Podrías dejar de cantar? – le gruño, mientras presionaba con molestia las pobres teclas de la laptop –
Ush! Todo te molesta – dejo de cantar para mirar al peli azul que parecía descontar su frustración con los muertos vivientes –
Dime como reaccionarias tú, si un loco con un bebé en la panza se pone a cantar todo el día y no hace más que eso? – le pregunto sin despegar su mirada del juego –
Si tuviera la voz tan hermosa como la tengo pues, bien – respondió encogiéndose de hombros – tengo hambre – expreso después de un rato de observar al de cáncer jugar con maestría –
Y? allí está la cocina – señalo con la cabeza en dirección a la dicha –
Death – hizo un puchero al sentirse ignorado – sabes que soy un caso para la cocina – hablo como niño regañado –
No me importa – le corto de manera fría –
Pero…- sus ojos se aguaron –
No me vas a convencer – diciendo eso se puso de pie y cerrando la computadora, se marchó a su cuarto –
Ángelo…- musito con desgano –
***M***
Debe tener más cuidado – el doctor miraba con seriedad la carpeta de seguimiento de Aiacos – tiene que dejar las responsabilidades o asuntos que lo estresen – recomendó al tiempo que levantaba la mirada y la fijaba en el juez –
Si supiera – suspiro al recordar que no era exactamente su trabajo el que lo estresaba si no los babosos de sus amigos, compañeros y líder los que lo estresaban –
Fuera de ello, el bebé se está desarrollando sin ningún problema – miro por un momento al juez oriental – la niña que espera necesita un lugar que no sea el inframundo – concluyo antes de girarse –
Nepal…- susurro, mientras arreglaba su ropa en las maletas brindadas por Pandora, que para sorpresa de Aiacos, había estado de acuerdo con que se marchara, por lo menos hasta el nacimiento de la niña –
Dónde vas, Aia? – el impertinente de Minos había irrumpido en su privacidad –
Donde no estén ustedes dos – pensó sin dejar de empacar – donde pueda estar sin estresarme – contesto –
Cierto! El cejón dijo algo de estrés y de un doctorcillo que tenía tarados a…– comenzó a divagar el peli plata haciendo rodar los ojos al nacido en Nepal – y dónde vas? – insistió con su pregunta –
Aun no lo sé – respondió, negándose a decirle su destino al noruego –
Vas a Nepal, cierto? – sus ojos negro violetas se abrieron de par en par al verse descubierto por su desquiciado amigo –
Como…?- balbuceo –
Fácil, Pandora me ordeno ir contigo – expreso encogiéndose de hombros –
Ya decía yo que no me dejaría ir así no más – bufo el menor – y porque tú? – le miro de reojo sonrojándose levemente–
Pues…- miro con desgano al menor – el rubio no quiso ir, Lune me dijo que NO y Myü, no se mueve si Lune no va…y los demás pues te temen más desde que tienes al crio ese en la panza – explico como si nada –
Que? Myü anda con Lune? – al demonio lo demás a él le intereso más ese asunto –
No, Myü acosa a Lune – negó y rio al recordar la cara de pánico de su subordinado al escuchar al de las hadas –
Ok, eso sí es extraño – acepto, mientras trataba de quitarse la imagen que se había formado en su mente – nos vamos? – pregunto al otro que asintió. Su destino Nepal –
***M***
Shura, de los que eh visto eres el que mejor ha llevado su alimentación – el doctor miro con satisfacción al castaño mayor, quien le había informado al pie de la letra lo que el español había estado comiendo y como había sido su estado durante su embarazo – más debes tratar de hacerle caso a Aioros y no exigirte demasiado – aconsejo –
Pero…- quiso replicar el capricornio –
No se preocupe doctor, yo me encargo de que Shura se alimente bien y se relaje para que mi hija, nazca perfecta y hermosa – interrumpió sin importarle la mirada asesina del décimo guardián –
Bien, eso sería todo – lo despidió Homero –
Así que será niña – intervino Aioria al ver como su hermano hablaba emocionado con Saga y Kanon –
Así es, tendré una hija! – celebro, provocando una mirada de molestia en su pequeño hermano –
Qué bueno que lo tomes así, Cupido – le palmeo en el hombro Saga, mientras miraba a su gemelo de reojo –
Que insinúas? – Kanon le miro con los ojos entrecerrados –
Nada, nada – levanto sus manos en señal de paz –
Eso espero, que suficiente tengo con esto – se señaló la panza –
Bueno, yo…ya es hora de ir por Shura seguro tiene hambre – se excusó el sagitario al ver la mirada de Kanon –
Yo voy contigo – se coló Aioria –
Aioria – Shura – el castaño mayor miro con algo de sorpresa el saludo que se dieron ese para, al parecer habían hecho un pacto de paz momentánea –
Te quedas a comer? – pregunto el mayor, a lo que el menor de los tres negó –
No creo – miro a su hermano y luego a Shura, y se preguntó si su hermano se estaba llevando demasiado en serio el juego de su diosa…y pensándolo a hora, los involucrados en el proyecto Junior seria MADRES y los que le ayudaban PADRES entonces, su hermano tendría una hija y él, pasaría a ser tío y… - iré a ver a Marín – sacudió un poco su cabeza antes de decir ello y lego se marchó –
***M***
No me diga, que no lo ha pensado? O mejor dicho sentido? – cuestiono el doctor a lo que el rubor que cubría las mejillas de Sorrento desde que entrara a la sala se esfumara –
Gemelos?! – Bian, no lo podía creer ahora entendía mejor por qué el "volumen" excesivo de su compañero –
Si, y ambos son niños – explico el doctor sin inmutarse ante la mirada sorprendida de los dos más jóvenes –
Pero yo…- los ojos de Sorrento se aguaron, no es que no quisiera a sus bebés, bueno en verdad en ni siquiera quería tener hijos pro siendo las cosas sí, pues…igual la noticia le había afectado y él que había ido a la cita médica por ver a Homero y le salía eso –
Tiene que alimentarse mejor y también alejarse de personas, asuntos o algo que altere su estado, pues al esperar gemelos es un poco más riesgoso – hablo el doctor sin más –
Siempre puedes ir Isaac – Sorrento después de tanto tiempo de insistencia por parte de su dios, había aceptado ir a vivir en una de sus mansiones en la superficie, pues según el dios los gemelos no podían nacer en un ambiente como Atlantis –
Enserio?! – el menor solo necesito de eso para correr a su pilar a preparar maletas, dispuesto a acompañar a su amigo Austriaco. Desde que se enterara de su partida había estado rogándole de que le permitiera acompañarlo a cuidar de los gemelos –
Gemelos…- murmuro y miro su "pancita" ahora comprendía por qué su vientre era el más grande de todos los pa_madres –
El Karma – la voz de Krishna le hizo dar un salto en su lugar, no se esperaba la visita del de Sri Lanka –
Por qué lo dices? – cuestiono haciéndose el desentendido y ocultado su susto –
Por la rencilla que le tenías a Kanon – respondió con simpleza –
Como sea – suspiro – igual tendré dos niños – volvió a suspirar, haciendo que el mayor lo mirara algo preocupado – Isaac viene conmigo, así que…- trato de explicar su estado, más el moreno se lo impidió –
Bian, ira – interrumpió – El señor Julián cree ambos harían una linda combinación. Son los más fuertes después de Kanon – agrego al ver la mirada de desconcierto del peli lila –
Pero Isaac, yo…- trato de decir algo –
No te preocupes, ya se le pasara – le quitó importancia al asunto –
Bueno…- acepto, al final no se llevaba tan mal con el hipocampo aunque si lo pensaba bien se pasaría a… sus mejillas se tiñeron al recordar a cierto doctor indiferente –
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No importa si le da asco, debe comerla es necesario para el mejor desarrollo del feto. Debe buscar una manera de prepararla en la cual su estómago la acepte – para sorpresa de Shaka el doctor tenía un carácter un tanto parecido al suyo – las vitaminas del pescado son necesarios, en especial en este mes – diciendo ello tomo la mano de Mu, haciendo que el lemuriano se sonrojara levemente, lo que hizo que Shaka le mirara extrañado – tu estado emocional tampoco es tan bueno, sé que tienes un niño en casa y además te visitan otros, más debes priorizar al bebé en este momento. No te preocupes de más – le sonrió levemente, haciendo que el sonrojo de Mu incrementara –
Si – murmuro aun perdido en las sensaciones que les provocaba el doctor –
Bien, eso está mejor – miro a hora al rubio que le miro con algo de molestia que divirtió al dios –
Y que será el bebé, maestro? – Pregunto Kiki mientras se acercaba con alegría al peli lila, que arreglaba un poco los vegetales que prepararía en la cena de ese día –
Niño – respondió con una sonrisa –
Qué bueno! Así tendré con quien jugar – celebro el pequeño pelirrojo sacando una sonrisa más amplia de su maestro – espero nazcas pronto bebé – expreso mientras le acariciaba el vientre a su maestro – así podremos jugar e ir a Jamir, veras que te gustara – Mu se enterneció al ver a su niño hablarle a su pancita – como se llamara? – cuestiono levantado la mirada para encontrarla con la de Mu –
Ah, pues…- esa pregunta lo había cogido desprevenido y es que aún no lo había pensado – que te parece si buscamos nombres? – los ojo le brillaron al aprendiz al escuchar la propuesta –
Si! – el niño abandono la cocina para ir a la biblioteca de templo –
Se le nota emocionado – la voz de Shaka, saco a Mu de su mundo –
Kiki, siempre quiso alguien con quien jugar y poder usar sus habilidades – comento el Aries en un suspiro –
Entonces el que tengas un bebé no le afecta – Mu miro con un puntito elevado al rubio – digo, Kiki no lleva tu sangre a diferencia de este – se explicó –
Lo sé, más quiero mucho a Kiki desde que llego a mí a sus dos día de nacido – la mirada que le dirigió al rubio, estaba cargada de sentimientos – es como mi hijo, al igual que este – señalo su vientre y no me importa que no lleve mi sangre – se giró dispuesto a ir con su aprendiz –
Bien, entonces tendremos dos hijos – Los ojos del de Jamir se abrieron por la sorpresa y sus pasos se detuvieron en seco. Había escuchado bien? Shaka estaba aceptando ser el padre de su hijo y el de Kiki?
***M***
La única mascota es Jim, aunque Fenrir, lo trate como uno de nosotros – explico Mime sin despegar la mirada del peli almendra doctor –
Y no se siente extraño a su lado? – cuestiono sin despegar la mirada de su carpeta –
No, bueno antes de embarazarme le tenía un poco de alergia pero ahora…- pensó un poco en su hasta hora convivencia con el lobo –
Bueno, al parecer la niña le ha hecho un poco más fuerte ante esa alergia – expreso el doctor – sin embrago le recomendó no pasar mucho tiempo con el animal, o al menos hasta que nazca la niña, así evitamos futuros problemas respiratorios que el pelo del animal puedan provocar – aconsejo, sin prestarle atención a los bufidos y gruñidos de Alberich que estaba cansado de escuchar, según él, ineptitudes del médico –
Siempre puedes tocar la lira – Bud veía como Mime trataba de negarse a sí mismo el tocar su instrumento favorito –
No sé – negó al recordar que el lobo amaba su música y siempre se acomodaba a sus pies – Jim, se puede acercar y no quiero reprenderlo – desvió la mirada al lobo que dormitaba a los pies del gemelo Syd –
Ok, pero no puedes negarte tocar, eso te deprime y le hace mal a la nena – comento Syd mientras le pasaba la mano por el lomo al animal –
Pero…- suspiro eso era verdad, le encantaba tocar su lira y el no hacerlo le provocaba cierta frustración y molestia –
Toma! – Atrapo en el aire su lira – Jim, vamos a dar un paseo – llamo el dios guerrero de Megrez, a lo que el animal camino hacia este. Así Alberich y Jim abandonaron el palacio Valhala–
Que gesto más bonito – hablaron los gemelos en coro en son de burla, haciendo sonrojar al peli naranja –
***M***
No se preocupe la niña se encuentra bien, aunque le recomiendo bajar de peso y comer menos grasas saturadas – recomendó el peli almendra, mientras buscaba la manera de no burlarse de la manera que era visto por el peli azul y el peli aguamarina, uno con molestia y el otro con admiración – debe comer más fibra para quitarse el estreñimiento y comer frutas le ayudara a tener los azucares que necesite y no recurra a las golosinas – agrego antes de cerrar la carpeta – eso es todo – concluyo –
Vamos Cam – Milo tuvo que decir ello o el acuario no se movía –
Te gusta el doctor no? – pregunto mientras lavaba las frutas para picarlas –
Que? No…solo me parece una persona muy admirable – respondió en tanto miraba con atención una revista de comida –
Si y yo tengo 15 – ironizo el bicho –
Tienes el cerebro de 5 – bromeo el peli aguamarina – ya enserio, solo me parece un gran doctor – agrego –
Si tú lo dices – acepto sin intención de seguir la plática después de todo Camus podía hacer lo que se le venga en gana –
Es cierto Milo, si me gustara te lo diría…además – miro su pancita por un momento – tú y yo tenemos a esta bebé y…- sus ojos se aguaron sin motivo aparente – yo quiero que ella nazca en familia – esas últimas palabras dichas en un susurro sorprendieron al griego que sonrió –
