E.J: Wazzup familia del fanfic aquí Eyiles Jack con este grandioso fic, antes de continuar tengo dos noticias que decir, una buena y la otra mala, la primera es mala ya que este es el penúltimo capítulo y en el que sigue esta historia se acabara TT-TT, la buena es que ya estoy tratando de convencer a Otro loco más de que me ayude para una posible secuela, si es que lo logro.

O.L.M: V0y a H4c3r que sEA ymp0sibl3 TRabaj4r C0nmigo un4 V35 M45, MUAAAjajajajajajajjajajajajaja.

E.J: ¿ok?, otra buena o mala noticia, según lo vea la cada uno, tratare de acelerar un poco más las cosas a la hora de subir el último capítulo, es decir que me tardare menos a la hora de subirlo a fanfic, si es que puedo claro, como sea disfruten de la lectura y nos vemos.

O.L.M: INHISIDNC SDyc3r29ec83rc 8y 8g byv47nh4

6to Día (Sábado): "La respuesta final"

La noche estaba pacífica, el aire poco a poco comenzaba a aumentar y en un casa cachorro de color azul, Chase estaba despierto, eran las doce de la noche y el pequeño cachorro no lograba cerrar los ojos sin que a los pocos segundos se abrieran por si solos, no podía dormir ya que solo le quedaba un día para decidir cuál sería el camino que cambiaría su vida, esto le causaba nervios y los nervios le causaban insomnio, tanta fue su desesperación para dormir que salió de la calidad y comodidad de su casa, para ver a Ryder, ya que siempre encontraba tranquilidad y paz en las caricias y las muestras de efecto que le hacían al pequeño Chase, muestras de efecto como las que Skye le había dado en la veterinario, pero esta no era una opción, ya que él seguía preocupado porque no le había hablado durante todo el día y no sabía que reacción tendría si iba con ella, por lo que fue directo a Ryder.

Al salir pudo sentir como el frío invadía su cálido pelaje, que lo pudo proteger contra el viento que aumentaba su intensidad. Con ayuda de su pata derecha, la cual protegía sus ojos de cualquier mota de tierra o polvo que volara directo a ellos, caminaba hasta la puerta principal del cuartel, una vez enfrente de la gran puerta de cristal, solo basto caminar unos pasos más para que estas se abrieran automáticamente, al hacerlo Chase entro, camino al ascensor mientras las puertas se cerraban por si solas detrás de él, subió al segundo y último piso del cuartel y se metió a la habitación de Ryder, lo más silencioso que podía.

Al entrar vio una cama delante suyo, en ella descansaba el joven castaño, quién había logrado dormir después de un día de casi no hacerlo, el cachorro muy lentamente caminaba para acercársele, vigilando el piso de la habitación por si pisaba algo, lo cual era muy poco probable ya que Ryder era muy ordenado y limpio y eso se mostraba en la limpieza de su alcoba.

-Pss, Ryder, pss, ¿estas despierto? -Llamo el cachorro tratando de levantar a su dueño cuando estuvo cerca de su cama.

-Ahora lo estoy, haaaa- Respondió muy cansado Ryder mientras soltaba un enorme bostezo- ¿Qué es lo que te ocurre Chase? -Pregunto medio dormitado, mientras se sentaba a un lado de la cama.

-Es que yo, no puedo dormir-Respondió Chase algo apenado-Estoy algo nervioso y muy tenso.

-Es por lo de Kyle, no es así-Dijo Ryder un poco más despierto.

-Así es-Acepto Chase bajando sus orejas-No puedo dejar de pensar en todo lo que sucede y lo que sucederá, estoy aterrado y muy confundido.

-Chase, esto es normal para toda la gente del planeta, incluso animales, el terro hacer que nosotros hagamos cosas de las cuales nos podamos arrepentir después, es por eso que tienes que relajarte y dejar de pensar un poco en el mañana, él ahora es lo que importa.

-Gracias, pero, aun así, incluso yo me cuestiono sobre si es buena idea o no, también he tenido pesadillas y grandes dolores que me atormentan.

- ¿Como que grandes dolores?, ¿te ocurre algo malo?, porque si quieres puedo llamar a Katie o a Marshall.

-No, no Ryder es solo que…-Se detuvo ahí y tomo un gran suspiro-Sé que te lo debí haber dicho antes, pero desde que estuve inconsciente en la clínica, no dejo de tener la misma pesadilla y no solo es eso, de la nada, en cualquier momento o lugar, siento como si un gran taladro me perforará la cabeza, también siento como mi cuerpo es invadido por un gran peso invisible que me aplasta y me sofoca y cuando creo que ya no puedo más con eso, desaparece y me quedo muy agotado y temblando y en mi sueño es lo mismo, solo que en ese estoy rodeado por una gran oscuridad profunda y tenebrosa.

Ryder estaba asombrado por lo que le contaba, eso no era algo normal, quizá lo que esté sufriendo es solo una simple secuela que su mente creo después de tal accidente o quizá era algo mucho más grande que eso.

-Te diré algo, si te vuelve a ocurrir eso, tan solo llámame, no hace falta que lo ocultes, cuando lo hagas te llevare con Katie, tal vez ella tenga la respuesta a esto, pero no temas por pedir ayuda, ningún trabajo es tan difícil para un Paw Patrol.

-Gracias otra vez, jefe Ryder.

-Cuando gustes, ahora hay que ir a dormir-Dijo Ryder volviendo a su posición anterior de que Chase lo despertara.

-Otra cosa señor, me permites dormir aquí por hoy, ya sabes, para relajarme y ayudarme a dormir-Pidió Chase.

-Jeje, está bien-Acepto Ryder con una leve carcajada.

Luego de esto Ryder se tapó con la sabana que traía puesta, Chase se acomodó arriba de sus piernas, acomodándose como cualquier perro normal, los dos se dieron buenas noches y se quedaron profundamente dormidos.

Al llegar la mañana se podía ver como el cielo estaba completamente nublado, fuertes vientos azotaban Bahía Aventura hoy, ayer se podía sentir una breve brisa que movía las hojas de los árboles y a lo mucho restos de basura, pero ahora los vientos eran más fuertes, estos hacían que cualquier árbol se sacudiesen y el agua del bello mar se encontraba agitándose en un frenesí de olas que movían a los barcos, el pronóstico del clima había especulado grandes vientos el día de hoy y una posibilidad de lluvia que duraría hasta el día siguiente, este no era un buen día para salir de pesca o ir en bote a cualquier lugar.

Del cuartel salió Chase junto a Ryder, los dos vestidos con ropa abrigadora puesto que el frío había aumentado al igual que las ráfagas de aire. Chase se encontraba un poco mejor después de la charla de anoche con Ryder y ya estaba en buenas condiciones, claro aún tenía una que otra cicatriz después de su acto de valentía en días anteriores, pero no era de que preocuparse, se encontraba en óptimas condiciones para despertar, después de varios días, a los cachorros.

-Me alegra ver que todo vuelve a la normalidad lentamente-Dijo Ryder acompañando al cachorro que tenía puesto su mochila para despertar a los demás.

-A mí también, aunque aún queda una decisión que debo tomar-Respondió Chase muy seguro de sí.

- ¿Ya tomaste una decisión?, lo consultaste con la almohada-Dijo Ryder orgulloso de su cachorro.

-Claro que sí, lo anunciare una vez que todos nosotros no encontremos aquí-Respondió muy confiado en lo que había decidido.

-Me alegra, ahora despierta a los cachorros, yo…preparare el desayuno-Dijo Ryder retirándose.

Puede que no lo haya parecido, pero Ryder sentía mucha tristeza y nervios porque al fin había una respuesta a una incógnita que había fracturado al equipo, aunque esto él no sabía, estaba algo triste ya que puede que Chase haya tomado la decisión de irse, pero estaría contento por él y siempre lo estará.

-Guau, megáfono-Ladro Chase una vez que Ryder se hubiese ido, preparado para levantar a todos.

Justo antes de que el pequeño cachorro hiciera de despertador, como hacía antes, una voz aguda llego a sus oídos, una voz que le era muy familiar, se oía a lo lejos y poco a poco la voz se acercaba.

- ¡Chase! -Grito muy emocionada Skye saltando sobre el cachorro pastor alemán.

- ¿Skye? -Dijo algo confundido Chase antes de que la pequeña cockapoo aterrizara sobre, haciendo caer a ambos retirando la mochila cachorro de la espalda de Chase por la sacudida.

-Chase me alegra mucho verte de nuevo-Dijo Skye mientras frotaba su rostro con el de Chase, lo que provoco que los dos se sonrojaran, un poco más Chase de hecho-Chase, quiero pedirte perdón por haberte cerrado la puerta de mi casa en tu cara y por no hablar contigo durante todo un día.

-Está bien Skye, no tienes que pedir una disculpa, nunca me enojaría contigo-Dijo Chase aún derribado y con la pequeña cachorra encima de él.

Después de esto, ambos se levantaron del suelo, Skye estaba algo apenada por lo que había hecho, pero se tranquilizó luego de ver que el pastor alemán estaba bien.

-Chase, tengo que hablarte de algo muy importante, es algo que necesitas saber antes de que decidas algo-Dijo Skye preparada para convencer a Chase de no irse.

Cuando Chase salió del cuartel, hablando con Ryder, despertaron a Skye con el sonido de sus voces. Su casa cachorro se encontraba al lado de la puerta principal del mirador, por lo que escucho un poco de la plática de ellos dos, esa era la hora correcta para convencerlo de no irse, solo tenía que esperar a que Ryder se fuera y después nadie los interrumpiría, todos los cachorros estarían dormidos y sería un buen momento, y si hablar con él a solas no bastaba, siempre contaba con la ayuda de Rocky y Rubble para cuando ellos hayan despertado dar más puntos de vista. Pero su plan tenía un ligero tropiezo, ya que apareció caminando la muy madrugadora husky Everest, con una cara algo afligida que se transformó en enojo al ver a Skye con Chase, se acercó hasta llegar a los dos cachorros.

-Hola chicos, ¿estoy interrumpiendo algo? -Saludo Everest mirando a Chase y debes en cuando volteando sus ojos a Skye viéndola con ojos de furia.

-Buenos días Everest, solo estábamos hablando un poco-Contesto Chase sin saber lo que sucedía entre las dos chicas.

- ¿Hablando de qué? -Pregunto nuevamente la husky.

Chase iba responder, pero fue interrumpido, antes de que dijera una mínima vocal, por Skye.

-Eso no te importa, ok-Contesto Skye muy enojada.

-Claro que si me importa-Respondió enfadada Everest.

-Chicas, ¿están bien? -Intervino Chase muy preocupado.

-No es nada Chase, mejor vámonos lejos donde no se encuentre una abusadora como Everest-Dijo Skye tomando una de las patas de Chase para irse.

Chase solo se dejó llevar por ella caminando a su mismo paso, aún confundido y preocupado, pero solo avanzaron unos pasos hasta que nuevamente fueron interrumpidos por Everest, quién rápidamente corrió a bloquear su paso.

-Ahora resulta que yo soy la abusadora, tu eres quién intentas apartar a Chase de su sueño-Soltó con mucho enfado Everest en postura defensiva, mientras gruñía.

-Skye, ¿a qué se refiere Everest? -Pregunto Chase.

-No lo sé, creo que acaba de enloquecer-Mintió Skye muy enojada.

Everest ya estaba bastante molesta con su ex-mejor amiga, el tomar una actitud mandona le había hecho hervir la sangre, pero la gota que derramo el vaso fue que ella mintiera y la insultara en la misma oración, ahora mismo no había ser vivo que pudiese calmarla.

-¡YA ME TIENES HARTA!-Grito Everest en un salto de furia contra Skye, lanzando sus colmillos directo a ella.

Skye no estaba preparada para un ataque sorpresa y fue tomada desprevenida, en ese momento estaba en una mayor desventaja, no era suficiente que Everest la superara en altura, también en fuerza y velocidad, por lo que un ataque resultaría en heridas y fracturas horribles para alguien tan pequeño como ella. Skye solo pudo cerrar los ojos esperando lo peor muy asustada, pero no ocurrió nada, al abrirlos pudo ver como una sombra la protegía del feroz ataque de Everest y esa sombra era Chase, quién recibió la mordida en su pata superior derecha.

Los demás cachorros despertaron al oír la conmoción que sucedía fuera de sus casas cachorro, salieron medio dormitados pero su cansancio desapareció luego de ver a Everest mordiendo la pata de Chase y a Skye detrás de él, una alarma sonó en sus cabezas y no lo pensaron dos veces para correr directo a ellos y separarlos. Y no solo ellos Ryder también había escuchado el alboroto y salió de inmediato del cuartel.

Everest no podía creer lo que había hecho, estaba a punto de atacar a Skye y daño la pata de Chase, afortunadamente había logrado controlar su fuerza y solo le causo unas pequeñas marcas, pero el lío en el que se había metido era enorme.

-¡Everest!-Dijo Marshall muy impacto tomando a Everest con ayuda de Zuma y separándola- ¿Qué tratabas de hacer?

- ¿Qué paso aquí y quiero una buena explicación? -Dijo ahora Ryder angustiado y molesto.

-Yo-yo…-Trataba de formar una palabra Everest, pero estaba tan apenada que solo salió corriendo con lágrimas en los ojos.

-¡Everest espera!-Grito Marshall mientras iba tras ella.

Los demás solo se quedaron viendo preocupados lo que sucedía.

- ¿Qué fue lo que ocurrió? -Pregunto Rocky.

-Everest se abalanzo sobre Skye y yo solo la protegí-Respondió Chase.

- Pero ¿qué fue lo que hizo para que se molestara de esa forma?, me sorprende mucho-Dijo Ryder.

-Yo solo quise hablar con Chase, pero ella llego y discutimos-Dijo Skye ahora apenada y algo triste.

-Adivino, querían hablar acerca de Chase y su decisión, no es cierto-Interrumpió Zuma molesto por lo sucedido por esto y por lo que había ocurrido en estos días.

- ¿Qué? No, bueno si, pero era sobre otra cosa-Respondió Skye preocupada.

-Bueno, pues yo quiero hablar con él y lo que le quiero decir es que, si tiene algo que decidir, yo diría que se vaya-La actitud relajada y tranquila del labrador chocolate, se había esfumado, ahora estaba muy molesto y enojado con el cachorro de pastor alemán, descargando todo su desprecio.

-Zuma-Dijo Ryder muy impresionado por la forma de hablar de él.

-Es la verdad, si él nunca hubiera jugado al héroe, ahora mismo estaríamos como antes y Everest y Skye seguirían siendo amigas, pero desde que llego ese agente lo único que nos ha causado son problemas y tú eres el único responsable-Zuma se refería a Chase descargándole más furia y desprecio encima.

-Zuma aquí nadie es culpable de nada, ¿entendido? -Regaño Ryder molesto.

Nunca habían visto a Ryder de esa manera, menos sus cachorros, estaban en una situación de tensión emocional todos.

-Como sea, me iré a la playa, avísenme cuando ya se haya ido-Dijo Zuma con indiferencia retirándose del cuartel.

-Espera, pero si Chase se va, jamás podré devolverle todo lo que hizo por mí-Interrumpió el cachorro de bulldog inglés.

- ¿devolverme? -Pregunto Chase confundido y triste.

-Así es, si no fuese por ti, seguiría atrapado en la rama de ese árbol, te debo esa y mucho más, no puedes irte ahora, gracias a ti también soy parte de ustedes -Admitió Rubble

-Si Chase, además piensa en los demás, si te vas solo será cuestión de tiempo para que los demás también lo hagan a esta edad, por favor quédate-Agregó Rocky.

- ¿De qué hablan chicos? -Dijo muy confundido Chase ante las repentinas palabras de sus amigos- ¿De dónde sacaron esa idea?

Skye solo se encogió de hombros, apenada y nerviosa por lo que iría a pasar a continuación.

-Chase si tú te vas, nos separaríamos más rápido de lo que debemos hacerlo y si lo hacemos, nos iríamos sin el conocimiento suficiente para sobrevivir-Respondió Rocky, Chase ya estaba a punto de hablar, pero las siguientes palabras que pronunció el cachorro de raza mixta, lo dejaron mudo- O eso fue lo que Skye me dijo.

- ¡Que!, ¿Skye? -Pronuncio muy atónito el pastor alemán.

-Skye también me recordó todo lo que has hecho por nosotros-Dijo Rubble.

Chase y Ryder voltearon a la pequeña cockapoo, el joven castaño la miro con un rostro de decepción, mientras el cachorro la vio con cara de atónita, enfadada, triste y de sorpresa total. Skye solo sintió las miradas acusadoras de ambos y mientras bajaba la cabeza muy triste por lo que había hecho.

-Skye, ¿quieres explicarme esto? –Pregunto Ryder molesto.

-Yo, yo solo hice lo correcto ok-Trato de excusarse- Si Chase se iba la paw patrol se acabaría, no podía dejar que eso pase, era lo mejor para todos.

Ryder estaba a punto de hablar, pero fue interrumpido por quién menos se esperaría.

-Lo mejor para todos, o ¿para ti? -Dijo Chase muy enfadado- Everest estaba en lo correcto, tu solo quieres alejarme de mis sueños, todo por lo que he luchado, quieres que lo tire a la basura-Dijo muy enfadado Chase, regañando a Skye.

-Chase, yo, yo… lo siento mucho, pero te amo y no quiero que me separen de ti, te necesito para ser feliz, por favor no me dejes- Skye finalmente le había confesado sus sentimientos, ella había empezado a soltar lágrimas.

Aunque Chase ya lo sabía, no pudo evitar sentirse sorprendido, una cosa era que tu mejor amigo te lo contara, pero el que te lo diga esa persona especial en tu vida valía aún más, desgraciadamente, la furia y rabia le ganaron.

-Si de verdad me amaras, estarías conmigo en todo, me apoyarías en mis decisiones y no me pondrías obstáculos…-Chase se detuvo un momento, giro su cabeza para ver a los ojos al cachorro de bulldog inglés-Rubble, eres un gran amigo y me alegra haberte ayudado a bajar, pero tú no me debes nada, eres mi amigo y con eso basta, con haberte unido a nosotros fue suficiente para agradecerme-Confeso Chase un poco más calmado para el más pequeño de los integrantes. Luego volteo nuevamente, ahora viendo al cachorro de raza mixta- Rocky, si escojo irme, te aseguro que lo que tú piensas jamás sucederá, nos separaremos, eso es cierto, pero jamás se irían sin experiencia, son lo suficientemente hábiles como para encontrar nueva familia, sobre todo, eres un perro muy listo y dudo mucho que alguien no quisiera tenerte-Nuevamente Chase volteo a Skye y su furia regreso a él.

Skye solo lo pudo ver con ojos tristes, las lágrimas aún brotaban de sus ojos magenta, sabía lo que le esperaba.

-Chase, yo solo…-Hablo Skye, pero fue interrumpida.

- ¡TU NO TIENES DERECHO A HABLAR! -Grito por primera vez Chase a Skye. Todos se quedaron pasmados al ver lo que había hecho- No eres más que una egoísta, manipuladora y controladora…-Pausa breve- Yo también te amaba, amaba tu actitud dulce, tu amabilidad y tu honestidad, pero ahora ya ni te reconozco… ¡ME ARREPIENTO POR HABER SENTIDO ALGO POR TI!, ¡ME ARREPIENTO POR HABERME PREOCUPADO POR TI!, ¡Y ME ARREPIENTO POR HABERTE SALVADO! - Grito Chase, pero hablaba sin pensar, todo lo que dijo no era lo que realmente sentía, el enojo hablo por él, logrando manipularlo al punto de decir esas palabras, palabras que dañaron a Skye más de lo que se esperaba.

Todos los presentes estaban sin habla, Skye empezaba a dejar de sentir tristeza, su corazón ya no pudo aguantar más, el que Chase había sentido algo por ella la destruía, el enfado comenzaba a llenarla y en medio del llanto, su cuerpo reacciono por ella dándole una fuerte bofetada a Chase.

- ¡Entonces largarte!, no quiero volver a verte jamás, solo nos harías un favor al irte-Dijo entre sollozos y con ojos tristes y llenos de odio- Pensaba en cumplir mis sueños contigo, pero no eres el único en arrepentirse de sentir algo-Fue lo último que dijo antes de irse llorando fuera del cuartel directo al bosque.

- ¡Espera Skye! -Llamo Rocky, tratando de alcanzarla. Antes de eso, volteo a ver al joven pastor alemán con ojos de pena por él y después desvanecerse en la lejanía junto a la cockapoo.

- Bien hecho Chase, antes estaba de acuerdo contigo, me estaba sintiendo bien por lo que me dijiste y te iría a apoyar, pero no tenías que ser tan duro con ella. Si vas a estar así, lo mejor será que te vayas, si me preguntas, el golpe que ella te dio era lo que te merecías -Regaño Rubble enojado antes de irse muy enfadado a su casa cachorro.

- Que he dicho -Dijo Chase en voz cortante, seca y deprimida, mientras tenía puesta una de sus patas en la mejilla que había recibido la cachetada- ¡QUE HE DICHO! -Grito a los cuatro vientos, muy arrepentido por lo que había hecho y con los ojos empapado de lágrimas.

- Chase, no tienes que sentirte mal, estabas muy exaltado y enojado…-Trató de consolarlo Ryder al ver el estado de su mejor amigo, mientras se acercaba a él y acariciaba su espalda.

-Ella jamás me perdonara, jamás. Creo que tienen razón, será mejor que me aleje de todos ustedes -Dijo Chase entre sollozos.

Antes de que pudiera hablar Ryder, Chase comenzó a correr fuera del lugar, corrió directo al puente para ir al pueblo.

-Espera ¡Chase! –Trato de llamarlo, pero no hubo resultado ya que el cachorro era muy rápido y ya se encontraba lejos de él- Lo siento mucho, trate de ser un buen jefe, pero ahora todos están separados- Dijo para sí mismo Ryder mientras caía de rodillas al cemento frío y lo golpeaba.

Del otro lado de Bahía Aventura, en el patio donde se realizaban las actividades deportivas, donde habían sucedido los juegos deportivos, la carreras y los conciertos. Un cachorro de dálmata buscaba muy preocupado a una cachorra de Husky. Marshall le había perdido la pista a Everest, la busco por el pueblo y en la playa, pero no daba con ella, este era el último lugar por revisar y comenzó su búsqueda por el patio central. Busco y busco, estaba por darse por vencido, hasta que la visualizo en las gradas, acostada, perdida en sus pensamientos, mientras soltaba uno que otro sollozo, sus ojos estaban hinchados por tanto llorar. Se acercó lentamente y cuando estuvo cerca se sentó a un lado suyo en las bancas.

Se quedó en silencio un rato, mientras oía a Everest, verla así lo hacía sentirse muy mal, él la amaba y no soportaba mirarla en ese estado.

-Hola Everest-Saludo Marshall, pero ella ni siquiera lo volteo a ver. El dálmata espero unos segundos antes de hablar nuevamente-Creo que será mejor que regresemos, el viento sopla cada vez más fuertes y las nubes tapan el cielo, puede llover en cualquier momento-Dijo Marshall tratando de sacar a Everest de su mente.

-Tienes razón, será mejor que regreses al cuartel, yo me quedare un poco más-Dijo Everest aún en su estado actual.

-Debemos regresar los dos, puede que se preocupen por ti si no vienes conmigo-Dijo Marshall preocupado.

-Dudo que se preocupen por mi después de lo que hice-Everest se levantó y se limpió la nariz frotándose una pata en ella.

-Bueno, no todos-Dijo Marshall tomando la atención total de la joven husky.

- ¿Qué quieres decir?, todos me odian después de que casi ataco a Skye y después de herir a Chase.

-Eso no es cierto, no creo que todos te odien, yo no lo hago-Se acercó poco a poco, muy nervioso-Everest, no te juzgo, no estuve ahí cuando te enfadaste con Skye, pero te conozco, eres una linda chica, dulce y amigable, no sé qué fue lo que desató tu ira y estuvo mal lo que hiciste o quisiste hacer, pero, aun así, quiero que sepas que yo no me molestaría nunca contigo-Admitió Marshall con algo de nervios.

-Gracias Marsh, aun así, siento que yo no merezco estar con ustedes, ni siquiera merezco tu amabilidad.

- Claro que sí, en estos momentos son en los que más se necesita a alguien a tu lado, ahora dime, ¿Qué ocurrió? - Marshall pregunto.

Everest se tomó un segundo antes de hablar, suspiro.

-Estos días han sido muy difíciles, sobre todo para Chase, se lo que se siente estar en una situación en donde una palabra puede cambiar toda tu vida, es por eso que me preocupo por él, pero Skye. Ella cree que hace lo correcto, pero lo único que hace es ser egoísta, sé que ella ama a Chase, pero esto ya es pasarse de la raya, y no solo conforme con eso, también se atreve a insultarme y llamarme mentirosa-El recodar la escena la hacía sentir una enorme sensación de enfado y molestia.

-Eso es imposible, puede que se hayan enfadado ustedes dos ayer, pero jamás podre imaginarme a Skye diciendo esas cosas-Dijo Marshall tratando de creerle.

-Pensaba lo mismo, pero me insulto, me dijo loca y mentirosa, fue por eso que casi la ataco, si no hubiese sido por Chase, yo…yo-Trato de formar la oración, pero las lágrimas comenzaron a invadirla por completo, a punto de romper en llanto.

El dálmata se acercó a ella y la abrazo, pegando su cabeza a su cálido pecho. Ella se apegó más al reconfortante calor de Marshall, derramando sus lágrimas sobre el pelaje blanco y sedoso del él, el cachorro macho la abrazo, dándole un poco más de reconfortamiento y algo de calma, así se quedaron por algunos minutos.

El aire iba aumentado y la temperatura bajando por el repentino acercamiento de un torrente lluvioso, ambos cachorros no notaban las bajas temperaturas ni mucho menos el fuerte viento que azotaba al pueblo, puesto que ellos tenían suficiente calor con sus cuerpos pegados. Everest seguía pegada, el llanto había pasado y cuando logro volver a hablar, lo hacía en sollozos muy arrepentida de lo que le hubiera hecho a la cockapoo.

-Si Chase no hubiese estado ahí, yo posiblemente la hubiera matado-Saco finalmente Everest sollozando, aun con la cara en el cuerpo de Marshall.

- ¡¿Tú que…?!- Dijo impresionado Marshall sin quitar a Everest.

-Estaba muy enojada y no pensé antes de actuar, iba directo a su garganta- Everest empezó nuevamente a llorar.

Marshall no sabía que hacer o que decir al respecto, jamás pensó que una amistad tan fuerte como la de ella iría a caer a tal punto de que casi una mata a la otra, esto lo hizo pensar un poco sobre él y Chase, su amistad era como la de ellas, le preocupaba mucho que ellos dos, amigos desde la infancia a tal punto de ser como hermanos, se volviera oscura y triste, pero ahora hay otras cosas de las cuales preocuparse.

-Everest, no tienes que llorar, es como Ryder dijo una vez "él hubiera no existe", el pasado son cosas que dejamos atrás para olvidarlo y aprender de ellas-Dijo Marshall frotando su pata con la cabeza de la cabeza en signo de consolación y calma.

-Pero, casi la asesino, no merezco estar con ustedes-Contradijo Everest.

-Pero no lo hiciste, Everest, deja de lamentarte-Marshall con sus dos patas frontales, tomo a la cachorra por los hombros y con cuidado la empujo a unos centímetros de él para mirarla cara a cara- Mereces más que yo estar con la Paw Patrol, pero ahora lamentarse no sirve de nada, hay que ser fuertes y seguir caminando sin importa quienes nos lo impidan.

Everest ahora se sentía más calmada y tranquila, tanto que ahora solo pocas lágrimas salían de sus ojos, pero estas eran de confortamiento y alegría.

-Gracias, muchas gracias Marsh-Dijo Everest cerrando los ojos y volviendo al calor del dálmata.

-De-de-nada Everest-Dijo Marshall sonrojándose, con una sonrisa nerviosa.

- ¿Te cuento algo? -Pregunto Everest, Marshall solo asintió, todavía con las mejillas rojas- Nunca me había dado cuenta de lo lindo que tienes el pelo-Dijo Everest comenzando con su rubor mientras mantenía la vista el pecho de Marshall, quién se quedó pasmado ante el alago de ella mientras su cara volvía a estar rojo de los nervios.

Mientras ellos seguían perdidos en la compañía del otro, del otro lado de la Bahía, en un pequeño bosque cerca de puesto de control, debajo de un pequeño árbol se encontraba Skye, acostada en pasto. Estaba con la cabeza agachada llorando cada vez más fuerte, tenía los ojos hinchados y algo rojos por tanto lloriqueo.

Estaba ahí, sin moverse, llorando, lamentándose porque después de todo, se dio cuenta de lo que había hecho, había perdido su amistad con Everest, pensaba que ahora todos la odiarían, incluyendo Ryder y lo peor es que había perdido el amor del chico que tanto amo, y todo eso ¿para qué?, se preguntaba.

Chase tenía razón, se había portado de una forma tan egoísta que ahora lo estaba pagando de esa forma, todo lo que ella había hecho lo lamentaba, el haber manipulado a sus amigos, el haberse peleado con Everest y el de querer quedarse con su pastor alemán quitándole la única oportunidad que tenía para cumplir sus metas, se arrepentía por todo. Ahora solo pensaba en que ya nada será igual y que jamás podrá arreglarlo, o eso creía, de momento ella solo se quedaba sollozando sola.

El pelaje de la pequeña cockapoo se comenzaba a enfriar ya que la temperatura bajo de una manera repentina e inesperada, Skye trato de mantener su calor corporal al acorrucarse, abrazando sus patas inferiores, sus lágrimas se comenzaron a secar al instante en el que los vientos soplaban en dirección de su cabeza, las primeras gotas comenzaron a caer, un leve chispeo empezó, estaba a salvo del agua debajo de aquel árbol, pero las ventiscas movían algunas gotas haciendo que cayeran algunas pocas sobre ella. Rocky se hallaba a unos metros, había dedicado todo este tiempo a encontrarla, pero no hubo resultados de su búsqueda, el pequeño cachorro de raza mixta, sentía mucha empatía por Chase, había perdido a su amor más grande, dos de sus amigos ahora lo odiaban y aún le preocupaba lo que opinaba Marshall de él, después de la discusión de esta mañana entre las únicas chicas del equipo, sabía que necesitaba la ayuda del ser más cercano que tenía, si lograba reconciliarlos a Chase y Skye, tal vez lograría calmar un poco la situación. El solo siguió con su búsqueda.

En el pueblo, y en todo Bahía Aventura para generalizar, las gotas de lluvias comenzaban a caer más rápido, primero de poco a poco, luego su intensidad fue aumentada hasta convertirse en un torrente frenesí de gotas acompañada de fuerte corrientes de aire.

Las olas aumentaban su intensidad chocando furiosamente contra la playa, los botes se tambaleaban de un lado a otro y los animales se había ocultado de la feroz tormenta que se avecinaba, todos los habitantes del pueblo se hallaban en la comodidad de sus casas, esperando a que se calmaran un poco las cosas en el exterior, pero no todos estaban protegidos en el pueblo.

Empapado hasta la cola, Chase se hallaba debajo de la cornisa del ayuntamiento, protegiéndose de la lluvia que recientemente lo había alcanzado y había mojado todo su pelaje, algunas gotas seguían cayendo sobre él, esto no le importo solo se encontraba ahí, mirando como el agua caía sobre casas, autos y vegetación en toda la ciudad, perdido en su mente y depresión no dejaba de apreciar como algunas calles se inundaban poco a poco, el frío era demasiado, pero no le importaba en lo absoluto, aunque temblara como licuadora, no le importaba, aunque su temperatura corporal bajara, le daba igual, todo el agua que le escurría, le importaba un comino, todo lo que quería ahora era desaparecer, deseaba jamás haber nacido, jamás haberse unido a Ryder, jamás haberse enamorado.

Todo era frío, el agua había convertido en ríos pequeños las calles, por suerte en el observador, como estaba situado en un relieve alto, el agua no los alcanzaba, pero, aun así, era malo estar sin techo, Rocky, para su seguridad, se cubrió debajo de un árbol, iría a seguir buscando a Skye después de que se apaciguara el clima, mientras estaría seco.

Skye seguía debajo del mismo árbol, perdida en un sueño, uno del que no despertaba, en ese sueño estaba junto a Chase, las cosas eran como antes, Ryder los llamaba para otra emergencia, ellos salían a atenderla y al final recibirían unas cuantas galletas para perros por un trabajo bien hecho, todos eran amigos y nadie se odiaba, pero sabía perfectamente que eso no podía ser posible, estaba arrepentida, no quería lastimar a nadie y se odiaba a si misma porque solo actuaba sin pensar.

De regreso en el pueblo, la tormenta empeoraba, ahora una serie de rayos caían por todas partes en todas las direcciones posibles; en el área norte en una linda casa de madera, una familia de dos hijos, tuvieron el desafortunado caso de que recibieran la caída de uno, la casa empezó arder, la pequeña familia no pudo pensar rápido por el ataque repentino, he intentaron alejarse del fuego, pero las llamas bloqueaban el paso a su única puerta, estaban atrapados sin esperanza alguna.

Dentro de la alcaldía, la alcaldesa Goodway se hallaba sentada en su sofá, bebiendo un poco de té caliente para el frío mientras de calentaba los pies con ayuda de una chimenea cerca a ellos, mientras ella leía un poco de la historia de su ciudad, Chickaletta estaba durmiendo en un cojín cerca del fuego, las ventanas hacían mucho ruido debido a las gotas que caían frenéticamente, aquel ruido era insoportable para ella por lo que se levantó de la comodidad de su sofá para cerrar las cortinas y así al menos disminuir el ruido. A tan solo unos centímetros de cubrir la ventana con sus cortinas, a la distancia pudo avistar un humo negro que provenía de un vecindario no muy lejano a su paradero al norte del pueblo.

-Esto no debe ser nada bueno, espero que no se nada, pero de todas formas llamare a Ryder para estar segura de que todo está bien-Dijo para sí misma la alcaldesa mientras iba a su escritorio, donde reposaba su teléfono y utilizando el marcado rápido llamo a Ryder.

Nuevamente en el cuartel, Ryder estaba con los brazos cruzados, apoyado en una pared viendo las gotas caer en las ventanas de la segunda planta del cuartel de misiones, todos sus cachorros se hallaban distantes de su hogar ahora y la lluvia solo empeoraba su preocupación, debido a las fuertes ráfagas de aire y a las inundaciones, que se daban en varios lugares del area, no se quería arriesgar a llamarlos para que volvieran, estaba preocupado pero sabía perfectamente que lo más posible es que habían encontrado refugio en algún lugar, aun así, no pudo dejar de sentir esa sensación intranquila por Chase, todo lo que le había pasado en este día, quería buscarlo, salir en ese momento sin importar que pesque un resfriado, solo quería saber que él se encontraba bien y ayudarlo a superar todo el dolor que sentía, tal vez si lograba hablar con los demás y hacerles recordar por todo lo que estaba pasando el pastor alemán. Ahora lo único que podía hacer era quedarse y esperar lo mejor, era muy mala idea salir y quería convencerse de que Chase estaba bien, en un lugar seco y tibio, y no solo él, Zuma, Marshall, Everest, Rocky y Skye, por todos estaba nervioso, tal vez y muy posiblemente Marshall estaría con Everest protegidos en algún lugar, Zuma puede que había encontrado cobijo con el capitán Turbot y Rocky y Skye seguramente utilizaron sus enseñanzas de supervivencia, que aprendieron junto a la alcaldesa en su campamento, para improvisar un refugio pequeño.

Volvió a la realidad cuando escucho su teléfono dentro de su bolsillo, lo saco y al instante atendió la video llamada.

-Aquí Ryder-Dijo como siempre, pero ahora con menos ánimos y mucha depresión, al contrario de su actitud habitual

-Ryder, necesitó de tu ayuda- Dijo la alcaldesa preocupada y nerviosa- Han estado cayendo muchos rayos por causa de la tormenta últimamente y estoy muy preocupada ya que he visto salir humo negro de un vecindario, temo que un rayo haya caído cerca y haya provocado un incendio, ¿podrán y verificar que todo esté bien?

-No lo sé, verá, últimamente hemos vivido mucha presión y ahora casi todos los cachorros están enojados con Chase, incluso corrieron fuera de la torre, no tengo nadie que le pueda ayudar, a parte la calles son muy peligrosas para viajar, lo lamento mucho-Contesto sin cambiar su actitud.

-Entiendo, veré si los bomberos pueden hacer algo, pero, Ryder…-Llamo la alcaldesa antes de terminar la video llamada- Momentos como estos son los que ponen a prueba a un equipo y sobre todo a su líder, tienes que saber cómo controlarlos ya que, si el líder cae, el equipo caerá junto con él, espero que todo se arregle con ustedes.

-Gracias alcaldesa, muchas gracias por el consejo, yo igual espero que todo vaya bien por ahí-Dijo Ryder antes de despedirse y terminar la llamada.

Gracias a ella, Ryder pudo recuperar algo de su confianza y optimismo, y, aunque por más que quería salir a ayudar, él tenía razón, las circunstancias estaban contra suya, más por el paradero desconocido de casi todos sus cachorros, tal vez si la tormenta de calmará un poco más, podía llamarlos y acudir al rescate.

Tardaron unos pocos segundos, pero después de que la alcaldesa llamara a la estación de bomberos, ellos se pusieron en marcha y fueron de inmediato a la acción, gracias a que su equipo era más profesional que el de la Paw Patrol, pudieron acudir al llamado a pesar del mal clima y las inundaciones repentinas de varias calles. Al manejar, con algo de dificultad, con sus llantas patinando en varias curvas, ellos pasaron por la alcaldía, ahí donde Chase se encontraba cabizbajo y empapado, subió la cabeza luego de oír las sirenas del camión de bomberos, por un segundo pensó que era Marshall quien, talvez, lo estuviera buscando, pero al ver que era el camión de la estación de bomberos de Bahía aventura y no su mejor amigo, quedo algo confundido, normalmente serían ellos quien estuvieran rumbo a una emergencia, los bomberos reales solo se hallaban por si sucedía algo que realmente fuera peligroso.

Al instante reacciono al recordar esto último, pues una emergencia de alto riesgo estaba sucediendo ahora mismo, esto desencadeno varias alarmas dentro del pastor alemán que hicieron que se olvidara de su depresión, ahora algo más le estaba ocurriendo, como si dentro de sus genes despertara un instinto de deber y de ayuda más fuertes que antes, Chase debía, corrijo, necesitaba salir a ayudar aunque no fuese su trabajo, ignorando el agua que cubría la mitad de sus patas y el enorme frío que hacía, el corrió tras el camión para ayudar, pero no fue el único que había escuchado la sirena de aquel camión.

En el patio deportivo, en las gradas donde Marshall y Everest se hallaban acurrucados juntos, durmiendo plácidamente, utilizando su propio calor para protegerse del frío, el cachorro dálmata despertó luego de escuchar este sonido de sirena, dio un gran bostezo y se levantó lentamente para asomarse de un lado, cubriéndose del agua claro, y ver el porqué de tanto escándalo.

- ¿Qué sucede Marsh? -Pregunto Everest algo cansada, despertando luego de no sentir el calor de Marshall.

-No es nada, solo escuché una sirena muy parecida a la mía, solo quise ver que está pasando-Aseguro con una sonrisa tranquila a Everest.

-Si es una sirena similar a la tuya, talvez sea el camión de bomberos de la central-Dijo Everest.

-Sí, creo que tienes…-Se interrumpió así mismo el joven dálmata al ver realmente la situación. Poniendo una cara de preocupación y algo alarmado dijo-Un momento, si van los bomberos y no nosotros, significa.

-Significa que algo realmente grave está ocurriendo-Concluyo Everest mirando a Marshall igual de preocupada.

Al darse cuenta, los dos asomaron su cabeza a uno de los lados de las gradas y justo ahí, a lo lejos, vieron lo que exactamente era el camión rojo de la estación y no solo eso, también se hallaba Chase detrás de él, el pobre cachorro estaba más mojado que una esponja húmeda.

- ¿Qué hace Chase? -Pregunto Marshall muy preocupado y sorprendido.

-No lo sé, pero si no lo conociera, diría que va donde ellos van-Contesto Everest igual de sorprendida.

-Sea lo que sea, no puedo dejar que vaya solo-Después de decir esto, Marshall salto fuera de la protección y la calidez de los asientos a la lluvia, que, por suerte, se había calmado lo suficiente como para salir.

- ¡Estás loco! Marshall, aún que seas un cachorro bombero, esto pueda que sea demasiado hasta para ti, y sin tu equipo te ira peor-Dijo Everest muy preocupada por su decisión.

-Sé que es muy peligroso, pero no puedo dejar que Chase vaya solo, él es mi mejor amigo, mi hermano, no lo volveré a abandonar como lo hice con el choque-Dijo muy decidido y muy mojado luego de salir a la lluvia.

-Te entiendo, ¿en qué te ayudo? -Dijo Everest cambiando su ánimo.

- Aprovecha ahora que se calmó la tormenta, ve con Ryder y dile lo que sucede y Everest-Se detuvo un momento el joven dálmata para acercarse a la husky y robarle un beso en los labios que duro varios segundos y volvió locos a ambos- Es-est-esto es por si no regreso-Dijo Marshall muy sonrojado y nervioso después de separarse de aquel beso y luego salir corriendo detrás de Chase.

Everest solo se quedó pasmada por el acto inesperado de Marshall a ella, igual que él, la cachorra husky tenía un enorme rubor en sus mejillas, pero estaba paralizada hasta que volvió a la realidad de una sacudida.

-S-sí, entendido-Respondió de manera lenta a pesar de que Marshall se encontraba demasiado lejos como para oírla.

Los cachorros tomaron caminos separados del otro, ambos con las mismas sensaciones de emociones mezcladas por todo lo que han vivido.

El cachorro pastor alemán, estaba corriendo detrás de un vehículo que apenas y lo rebasaba, tenía que seguir su ritmo o los iría a perder, estaba muy cansado por avanzar a la velocidad a la que iba y sus patas estaban muy adoloridas, no paso demasiado hasta que llegaron a la ubicación de dónde provenía aquel preocupante humo, era un incendio descontrolado de una casa de madera algo vieja, los bomberos tomaron acción inmediata, tenían que controlar el fuego a como dé lugar, rescatar a la familia presa del humo y fuego, hasta tuvieron que asegurarse de que las demás casas a su alrededor estuvieran protegidas para que el incendio no se esparciera, estaban en peligro más de una vida.

A unos metros, en un hotel de clase media, Kyle se hallaba recostado en su cama, pensando en que mañana por la mañana partiría de Bahía Aventura. Era un lindo sitio que sin duda le hacía honor a su nombre, luego de hablar con Chase, decidió disfrutar de verdad sus vacaciones, ejercitándose, nadando en la hermosa playa, ir de excursión al bosque, entre otra entretenidas actividades que tuvo, extrañaba el peligro y la emoción de un caso del crimen, estaba más que claro, pero sí que necesitaba un tiempo de relajación fuera de las oficinas del FBI, ignorando su incidente el primer día que estuvo aquí y con eso su visita al hospital, se podía decir que todo fue relajado y sereno, incluso encontró más de lo que esperaba con Chase.

Aunque era algo extraño, estos dos últimos días no lo había visto trotar junto con él, aunque solo lo haya visto una solo vez, tampoco sabía algo de él, aunque estuvo tentado varias veces en visitarlo, no lo hizo ya que creía que solo le metería más presión a su respuesta por la propuesta de irse junto con él. Hubiese deseado darle más tiempo para pensarlo, pero tenía una fecha límite para esto.

Cerro los ojos, quiso dormir un poco, pero un olor empezó a entrar desde su ventana casi cerrada, un olor inmenso de leña quemada, poco a poco un humo entro por los pocos centímetros de su abertura de ventilación, esto dejo de ser incómodo y molesto a preocupante y aterrador. Se levantó de su acolchonada cama tan rápido como un rayo y fue directo a ver qué es lo que sucedía. A unas cuantas casas y de distancia, entre la lluvia y el viento un incendio sucedía, pudo ver como los bomberos trataban, como podían, de controlarlo para salvar a la personas dentro, pero sus esfuerzos eran inútiles, las personas atrapadas necesitaban ayuda inmediata, lo más sorprendente para él fue el de ver a Chase ahí, el pequeño cachorro trataba de entrar pero algunos oficiales que habían llegado recientemente, estaban despejando la zona, alejando a la personas e impidiéndoles el paso, incluso al pastor alemán, sabía que quería ayudar como cuando lo hizo con él en el incendio.

Inspirado en el espíritu de servicio de su peludo amigo, Kyle salió de su alcoba y corrió a todo lo que pudo hasta la salida del hotel en el que se hospedaba, salió por la puerta principal y continuo su rumbo.

En el cuartel, Ryder miraba por el periscopio del observador como se llevaba a cabo la emergencia de la cuál la alcaldesa los había llamado, pero el tiempo se los impedía, pudo ver a muchos transeúntes detenerse a contemplar lo que pasaba, algunos salían de sus casas solo a ver, había demasiados como para notar al más mínimo detalle y la lluvia no ayudaba nada.

-Espero que todo esté bien-Dijo Ryder mientras se separaba del periscopio.

Lo que paso después lo desconcertó, pues el elevador comemzo a funcionar y cuando llego a la planta alta, donde se hallaba Ryder, salto fuera de él Everest, quién estaba muy cansada, tomando enormes arcadas de aire, y mojada por la lluvia, se acercó con sus pocas energías al joven castaño.

-Everest, ¿te encuentras bien? -Pregunto Ryder al notar el estado de la cachorra.

-Olvídate de mí, ahh, ahh, Marshall y Chase fueron a donde los bomberos, ahh-Dijo muy cansada la husky tomando aire y sacando la lengua.

- ¡QUE! – Exclamo sorprendido Ryder.

-De hecho, ahh, Chase fue quien inicio por correr detrás del camión, ahh, y Marshall fue tras él-Explico un poco mejor.

-No podrán, es arriesgado-Dijo Ryder- Tal vez y todavía llegamos a tiempo antes de que hagan algo-Dicho esto Ryder saco su teléfono y se preparó para llamar a los demás-Espero que puedan olvidar lo que ha sucedido para ayudar a sus amigos-Dijo antes de llamarlos.

En la playa, debajo de una sombrilla estaba Zuma, se había protegido de la lluvia y de las enormes olas del mar gracias a que encontró un lugar alto donde podía estar seco y con ayuda de una manta, logro mantenerse abrigado, se hallaba recostado esperando a que terminara la lluvia hasta que su placa sonó y de ella salió la voz de Ryder con su típica frase: "Paw Patrol llamada de emergencia". Zuma de inmediato salió de su refugio y corrió directo al cuartel.

-Algo me dice que tiene algo que ver con el camión de bomberos que escuche-Dijo para sí mismo Zuma mientras corría y se empapaba con el agua que caía del cielo.

En la torre, en una casa cachorro, estaba Rubble tratando de tomar una siesta, por más que trataba no lo lograba, durante todo este tiempo no dejaba de pensar en Chase y la forma tan grosera con la que actuó con Skye, estaba muy molesto con él, no lo quería ni ver. Sus pensamientos se vieron obligados a interrumpirse luego de que su placa sonase junto a la voz de Ryder.

-Ryder, nos necesita-Dijo levantándose de un salto-Espero que Chase no se encuentre ahí, si lo veo juro que…-Dijo molesto para salir de su calientita casa cachorro al frío y tormentoso clima para correr directo a la torre de control.

En un bosque no tan lejos, Skye dormía, después de varios minutos quedo profundamente dormida, pero se notaba que estaba muy intranquila o que su sueño era en realidad una pesadilla, se escuchaba como se quejaba y sus patas se movían como si tratara de alcanzar algo mientras que susurraba y repetía el mismo nombre: Chase.

En sus sueños ella estaba sola en un lugar desconocido, rodeada por niebla y el ambiente era gris y se sentía muchas tristeza y tensión, camino hasta que se dio cuenta que caminaba dentro de un edificio o, mejor dicho, los restos de uno.

-Hola, hay alguien- Llamo.

Recorría por todo el lugar viendo todo, se notó que había sido derrumbado recientemente pues aún se caían algunas paredes y salía humo en algunas partes, solo había eso, la niebla y el polvo dificultaban su visión y no lograba ver más allá de su nariz. Entre más caminaba, más terrorífico se volvía el lugar, se empezaron a escuchar gritos de ayuda y pánico, había gente atrapada y posiblemente herida, no soportaba más eso y apresuro el paso a tal punto de correr, quería rescatar a la persona que estaba atrapadas, corría en dirección del grito, aunque se tropezara con algunos pedazos de concreto, ella seguiría corriendo hasta ayudar.

-Aguanta, ya casi llego-Grito, esperando lograr calmar a aquella persona.

Al correr, el panorama a su alrededor era más tétrico, al principio había algunas manchas de sangre, luego, conforme avanzaba, se convertían en charcos y todo fue empeorando hasta encontrarse con cuerpos de varias personas aplastadas por los enormes pedazos de concreto y vigas de metal, esto la asustó a tal punto de cerrar sus ojos mientras sus patas seguían con su camino. No los quería abrir para nada, deseaba que todo acabase ya y solo se guiaba por el sonido, acercándose más a los gritos agónicos que se oían, ignorando la vista y el tacto, pues sentía como pasaba por partes de cuerpos, piel, huesos y se empapaban sus patas con un líquido que esperaba que fuese solo agua, aunque sabía perfectamente que no lo era.

Apresuro su paso cada vez más y más, hasta que todo se volvió liso y cesaron los gritos, abrió los ojos y ahora se hallaba en un bosque, la niebla a su alrededor se despejó un poco y ahora se podía ver un poco más lejos, volteó tras suyo y vio que había salido de aquel edificio, extrañamente la entrada seguí en pie y de ella un letrero roto que se leía: "FBI Central de entrenamiento". Se asustó luego de leerlo, mientras el pánico y los nervios llegaban a ella.

- ¿Do-dónde estoy?, ¿Dónde está Chase? -Fue el único en el que pensó. Estaba muy asustada no sabía que pasaba o como había llegado hasta ahí- ¡HOLA!, ¡HAY ALGUIEN! -Grito a todo pulmón esperando recibir respuesta.

Pasaron algunos segundos, hasta que se volvió a escuchar algo, esta vez eran lamentos y aullidos de tristeza, no estaban demasiados lejos pues se oían bastante cerca de su posición. Corrió nuevamente, directo aquellos lamentos, no tardo mucho hasta encontrarse con Ryder tirado de rodillas, a sus lados estaban todos los cachorros con sus uniformes puestos, como si rodearan algo. Aquellos lamentos eran de él, quien lloraba ferozmente junto a los cachorros, quienes aullaban igualmente de tristeza, camino un poco más, acercándose, al hacerlo se dio cuenta de algo, faltaba uno de ellos.

-Chicos…-Pregunto algo intranquila- ¿Do-donde está Chase? -Pregunto con la voz temblorosa.

-Lo lamento mucho Skye-Contesto Marshall, volteando a mirarla. El dálmata tenía los ojos hinchados y rojos por tanto llorar, con una enorme depresión y el pelo manchado de tierra y barro.

-Buscamos todo lo que pudimos, pero solo encontramos esto-Termino Everest, quién estaba igual que Marshall.

Skye asustada y temblando del miedo, se acercó lentamente, cuando se acercó lo suficiente, pudo ver a lo que se referían. Ryder entre sus manos sostenía un collar negro, bastante dañada y algo desgarrado, la agarraba bastante fuerte mientras derramaba varias lágrimas sobre ella. Se acercó un poco y vio la placa que colgaba de ella, era la una estrella amarilla con un fondo azul detrás de suyo, la placa estaba destrozada, tenía varias grietas dentro y fuera suyo, como si se hubiese chocado con algo.

-No, no, ¡NO! -Negó muy asustada mientras se retrocedía sus pasos.

Para empeorar las cosas, se fijó que esa no era la única pertenencia de Chase, en medio de todos los cachorros, estaba su gorro de policía con manchas de sangre.

-NO, NO, NO, NO-Repetía muy asustada a la vez que las lágrimas no dejaban de brotarle. Temblaba de miedo, el pánico la invadía, sabía perfectamente lo que había pasado y solo lo negaba, pero era cierto.

- ¡SKYE DESPIERTA! ¡SKYE! -Pudo escuchar la voz de Rocky llamándola.

Abrió los ojos y ahí estaba Rocky a un lado suyo, moviéndola con una de sus patas, todo había sido un mal sueño.

-Skye, Ryder nos llama-Dijo el cachorro mixto, el cual estaba empapado por salir a la lluvia a buscar a la cockapoo- ¿Está todo bien?, mientras dormías algunas lágrimas comenzaron a salirte, mientras repetías la palabra "no", todo el tiempo.

- ¿Qué? -Respondió algo confundida mientras se frotaba uno de sus ojos y efectivamente, había lágrimas aún frescas- No-no es nada, solo una pesadilla- Dijo limpiándose.

-Entiendo, será mejor que vayamos al cuartel, nuestras placas sonaron hace pocos segundos, Ryder nos necesita-Dijo preocupado por su amiga.

-Bien, será mejor que salgamos, no queremos hacerlo esperar-Skye tenía cierto animo triste, algo melancólico, para ser exactos, pero eso sería otra cosa para luego hablar, ahora el deber llama.

Rocky sentía curiosidad por el estado su amiga, quería saber lo que había pasado, eso era algo más que un simple sueño, eso tal vez era algo peor, como si el cuerpo de Skye le advirtiese algo.

Continuara…

O.L.M: TE LA B4t1m4Mast3, está bien PINCHE largo.

E.J: Ok, ok, esta vez te doy la razón. Gente, debido a lo largo que he escrito este capítulo lo dividiré en dos, agregare el capítulo final a la segunda parte sin excepciones la cuál tratare de escribir lo más rápido posible para entregárselas, si es que tengo tiempo, como sea yo me despido y nos vemos en otra. Bye, bye.