Capítulo 7: En la camioneta

-¿Y entonces por qué escuchabas con tanta atención? - buena pregunta, ¿por qué las había estado escuchando? Ni yo mismo lo sabía.

- La verdad, no sé. Aunque sin entender de lo que hablaban puedo decir que era más interesante que el tema que ha explicado hoy el profe…

-Cualquier tema es mucho mejor que eso… pero… - en ese momento supe que tenía que frenarlo.

-Vamos a llegar tarde a la siguiente hora – le dije ya saliendo de la clase…

En las siguientes horas no pasó nada importante, era un día normal, como cualquier otro. Llegué a la cafetería y me senté junto a los demás, que callaron de repente.

-¿Ocurre algo chicos? – les pregunté confundido, ya que no estaba acostumbrado a que actuaran de ese modo conmigo.

-No, absolutamente nada. – contestó mi hermanita enseguida, pero ninguno de ellos dijo nada más. Era incomodo, no sabía que ocurría, pero era extraño. No sabía a cuál de ellos mirar, así que dirigí la vista a la comida que acababa de comprar, sintiéndome observado. Intenté acabar de comer rápido y salí de allí sin decir nada, ya hablaría más tarde con alguno de ellos para que me dijera que diablos estaba pasando.

Miré el reloj y todavía faltaba media hora para entrar a clase, por lo que me dirigí al estacionamiento para escuchar algo de música en mi auto. Iba en camino cuando vi la camioneta de Bella, con ella sentada en el asiento del conductor. No la veía muy bien a causa de la llovizna que caía, pero podía asegurar que tenía la mirada perdida en algún punto del exterior, y estaba escuchando música en su I-pod, porque podía ver los auriculares que llevaba puestos. Lucia hermosa.

Ella no se había percatado de mi presencia, y cuando di unos golpecitos en su cristal pareció asustada por un momento, hasta que me reconoció. Se quitó los auriculares.

-¿Qué quieres? – me preguntó gritado sin bajar el cristal, supongo que para no mojarse.

-¿Me dejas? – pregunté señalando el asiento del copiloto. Ella simplemente asintió.

Ninguno dijo nada al principio, pero era un silencio agradable, diferente que el que acababa de soportar, aun así, quería escuchar su voz.

-¿Qué haces aquí?

-¿Qué haces tú aquí? – me respondió con la misma pregunta.

-Mis amigos me ocultan algo, y no sé qué es – le contesté diciéndole la verdad.

-Ya, bueno, si te lo ocultan, ¿cómo vas a saberlo? – su comentario me hizo reír.

-La cuestión es que no me sentía bien con ellos así que decidí ir a mi auto a escuchar música para relajarme un poco antes de las clases, y entonces te encontré a ti. Así pues, ¿qué hacías tú aquí? – realmente tenía curiosidad.

-Bueno Angela estaba con Ben así que…

-No pareces muy convencida de ello – apunté, a lo que rió sin ganas.

-La verdad es que hoy ella estaba actuando algo pesada por una cosa y vine aquí para esconderme.

-Ah – seguía teniendo curiosidad pero no quería presionarla. ¿Sería sobre mí esa cosa con la que la molestaba Angela? Sabía que era probable por esa conversación. Volvimos a quedarnos callados así que para sacar tema vi que su I-pod seguía encendido.- ¿Qué estabas escuchando?

-No creo que te guste. – Aun así alargué la mano para coger un auricular.

-¿Puedo? – Ella sólo se encogió de hombros, mientras se colocaba el otro. No voy a decir que no me sorprendió la canción que estaba sonando. Me habría esperado cualquier otra, pero no esa.

-¿Claro de Luna?

-Sí. Me relaja mucho escucharla. – Eso me sorprendió.

-A mí también. Siempre llevo ese CD en el coche. A mí también me relaja. Recuerdo que cuando era pequeño mi madre la ponía mucho, y yo la oía desde el jardín cuando estaba jugando. – No sabía el motivo por el que le estaba contando eso. Esos eran momentos en el pasado que había querido olvidar, pero se sentía diferente cuando estaba a su lado.

-Lo sé – su respuesta me dejó totalmente desconcertado, y no supe que decir. ¿Cómo ella iba a saber eso? Entonces me di cuenta que seguramente lo dijo simplemente por decir algo, o que se refería a que me entendía en el sentido en el que la canción me relajaba, por lo que simplemente cerré los ojos y escuché en silencio, como había visto que ella hacía.

Unos golpecitos en la ventana que estaba a su lado nos sacaron de "nuestra relajación". Al abrir los ojos vi que era Angela, y que no parecía muy contenta.

-¡Tú y yo tenemos que hablar!- le gritó a Bella.

-¿Mejor me voy? – susurré de modo que sólo Bella me oyó, ya que Angela seguía fuera.

-Sí, supongo… - aunque no parecía muy convencida, y me hacía miedo dejarla sola con Angela enfadada, nunca la había visto así y de verdad asustaba, le hice caso y salí de la camioneta, dejando que Angela entrara en mi lugar.

Me dirigí a la escuela de nuevo. Iba a pasear un rato por los pasillos del instituto hasta que fuera la hora. Estaba haciendo eso cuando Alice me interceptó el paso.

-¡¿Dónde se supone que te has ido? ! ¡Te he estado buscando desde que has salido de la cafetería hasta ahora y no te he visto! ¡Incluso he mirado en tu auto y no estabas allí! Así que, ¿dónde estabas? – hizo la última pregunta un poquito más calmada. Conocía muy bien a mi hermana como para saber que exactamente no le molestaba que me hubiera ido, si no que me hubiera "escondido" en un sitio donde ella no supo encontrarme.

-Bueno, al principio quería ir a mi auto pero…

-¡¿Piensas ir al grano! ?– impaciente.

-Vi que Bella estaba en el suyo y que estaba sola y me fui con ella, pero entonces… - vi como su mirada se transformaba rápidamente, iluminándose.

-¿Has estado con Bella hasta ahora? – parecía realmente emocionada.

-Sí, bueno…

-¿Y de que hablaron?- ¿Por qué mi hermana tenía que ser tan cotilla?

-Pues de nada en concreto, solo… - el timbre que indica el inicio de la siguiente clase sonó justo en ese momento, y me apresuré hasta mi clase de biología, quería ver a Bella otra vez, era absurdo, ya que acababa de verla hacía escasos minutos. Sentía que Alice me estaba siguiendo de cerca, pero no podía decirle nada, ya que esa hora nos tocaba juntos…


Espero que les haya gustado el capi.

Siento haber tardado tantisimo en actualizar pero al final si cambié de instituto y tuve que hacer muchos trabajos y eso...

Pero por suerte pasado mañana empiezo las vacaciones y voy a tener más tiempo para escribir :)

De paso desearle a mi Edward, esté dónde esté, que lo pase muy bien en su 110 cumpleaños. XD

Besos

Judy