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Capítulo 7
"¿Y no puedo reemplazarlo? Déjame reemplazarlo…"
Posterior a la ceremonia de coronación, la Reina Kakyuu decidió prolongar su estancia en la Tierra, con el fin de resolver asuntos diplomáticos y celebrar acuerdos entre ambos planetas, y, para la Neo Reina Serenity, estar cerca del hombre que amaba era una agonía.
Verlo día a día, percibir su olor, rozarse sin querer en la sala de juntas, mirarlo y perderse en lo profundo de sus ojos color zafiro… sentía que su corazón explotaría si no hacía algo que calmara esa pasión que la consumía cada día más.
A veces, despertaba agitada en medio de la noche, bañada en su sudor, pues soñaba con Seiya haciéndole el amor, cosa que la llenaba de vergüenza y pesar, pues a quien tenía en su lecho, junto a ella era al Rey y no a su Estrella Fugaz, mitigando su dolor llorando por traicionar a su esposo en sus sueños y por no poder estar cerca de su amado.
Después de mucho meditarlo, una noche, Serenity se escabulló de la recamara que compartía con su esposo. Pretextando que necesitaba tomar algo de aire fresco, pudo dirigirse a la habitación de Sailor Venus, quien la ayudaría a llevar a cabo el plan que tenía en mente.
- Majestad, ¿está segura de lo que va a hacer? – preguntó la guardiana, mientras terminaba de peinarla.
- Si Mina, y deja de llamarme así, por lo menos no ahora…
- Mmm está bien Serenity. ¡Listo! ¡Te ves hermosa! A Seiya le dará gusto verte.
- Gracias amiga – Serenity se dirigió a la puerta de la habitación, pasando delante de un gran espejo que Venus tenía para contemplarse así misma y no pudo evitar mirar su reflejo.
- Serenity, ¿Qué pasa? – preguntó Sailor Venus al ver el semblante triste de su reina.
- Nada, es solo que… me pesa la corona de la Luna.
- Serenity – dijo Venus, soltando un suspiro – ése es tu destino, y no podías hacer nada para cambiarlo.
- Si pero lo que estoy haciendo no es correcto, y Endymion… él no se lo merece.
- ¿Y tu que mereces, Majestad? – la rubia la encaró, poniendo sus manos sobre los hombros de la Neo Reina – No puedes reprimir tus sentimientos, además, hasta hace unos momentos me dijiste que estabas segura.
- Si pero…
- ¡Hey! La Diosa del Amor te permite ir a ver al hombre que amas – le guiñó un ojo y ambas muchachas se abrazaron.
- ¿Y Endymion?
- Tranquila. Si el Rey intenta ir a buscarte o algo, yo lo entretendré.
Con el corazón hecho un nudo, Serenity cruzó el castillo hacia el ala norte, donde estaban las habitaciones de invitado, y donde Seiya estaba hospedado.
...
Seiya no podía dormir. Estaba parado junto al gran ventanal observando los jardines y la luna llena que en ese momento iluminaba gran parte de la habitación. Llevaba el perfecto torso desnudo y unos pantalones ligeros, ya que era verano en la Tierra. Estaba sumido en sus pensamientos cuando llamaron a la puerta.
Se sorprendió mucho cuando la vio en el umbral de la puerta, con esa aura magnifica que la caracterizaba y esa mirada intensa, tenía más aspecto de Diosa que de Reina.
- Hola – dijo ella.
- ¡Bombón! – un ligero color subió a las mejillas del muchacho.
- ¿Puedo pasar? – preguntó tímidamente Serenity
- Sí, claro Bombón, pasa. – contestó nerviosamente Seiya - ¿Qué haces aquí?
Serenity se dirigió hacia la ventana y Seiya pudo contemplar, a la luz de la luna, la imagen que la Neo Reina le regalaba: Iba vestida con una túnica vaporosa de lino transparente, lo que dejaba ver su bien moldeado y desnudo cuerpo debajo, su maquillaje era sutil, su cabello estaba perfectamente peinado y llevaba un ligero y delicioso aroma a frutas que lo hizo estremecer, haciéndolo sentir la dolorosa presión en su entrepierna, sin que el pelinegro pudiera evitarlo.
- Seiya, yo… - su voz era dulce – no puedo seguir con las apariencias, no puedo… te necesito. – dijo desesperadamente.
Seiya se acercó lentamente hasta donde estaba ella y tomó el bello rostro entre sus manos, lo levantó hacia su cara y comenzó a acariciar sus labios con el dedo pulgar.
- Bombón, mi dulce bombón, yo también te necesito. Te amo.
Serenity contempló el atractivo rostro del muchacho de facciones varoniles, quien, lentamente, se acercaba hacia sus labios y comenzaba a devorarlos con desesperación, mientras la aferraba de la cintura.
Seiya pudo sentir como las lágrimas rodaban por el rostro de la chica, e intentó apaciguar su dolor colmándola de besos; la levantó y la llevó al lecho donde la haría por fin suya.
La despojó de su sutil túnica y recorrió cada centímetro de su piel; con besos, caricias y palabras de amor se fueron entregando a la pasión, a ese amor que estaba condenado a no ser.
Delicadamente, como si se tratara de la flor más frágil del universo, Seiya deshizo los odangos de Serenity, dejando que su largo cabello rubio cayera suelto sobre su cuerpo, y al mismo tiempo, ella deshizo la cola de caballo de él, para después rodearle el cuello con los brazos, lista para unirse con el hombre que había amado desde aquella cita en la que fueron al parque de diversiones.
- Serenity, ¿estás segura de esto?
- Si Seiya
- Está bien mi dulce Bombón, está bien.
Por fin la mujer que tanto amaba, que idolatraba con pasión, por la cual daría su vida si fuera necesario sería suya de verdad, porque ella ya era suya, aunque sea de pensamiento, pues sabía que aunque Serenity hubiera tenido que consumar su matrimonio con Endymion, cada vez que éste la tocaba, ella pensaba que era Seiya quien le hacía el amor.
Así, entre gemidos y jadeos, la Neo Reina Serenity de la Tierra y el Príncipe de las Estrellas de Kinmoku Seiya saciaron su sed de amor, diciendo al unísono sus nombres, para después, disfrutar del calor que ambos emanaban, mientras la luna llena bañaba con su luz plateada el cuerpo de los amantes.
Hola!
Felices Pascuas a todos!
Espero que este capítulo sea de su agrado, ahora si ya nos acercamos al final de este fic; gracias todos por leerme y dejarme sus reviews! Amo leerlos jeje :3 saludos a Srita Kou, gracias por tus comentarios vía FB
Nos leemos el próximo domingo! Besos estelares bombones! :*
