Rose pov
Encontrarme con Emmett me hizo sentir mal y como si eso no fuera poco... El temperamento de Royce se había disparado. Lo más seguro es que se desquitara conmigo, porque no permitiría que la agarrase en contra de Noah y Ryan. Mis pequeños no tenían nada que ver en todo este malentendido.
-No entiendo porque cojones te lo encuentras en todas partes.- dijo molesto agarrando el volante.- Parece que te acosa.
-Royce por favor.- dije mirando a mis pequeños a través del retrovisor.- No delante de los niños.
-Luego, cuando estemos en casa. Hablaremos.- suspiré tragando saliva y le miraba.
Cuando llegamos a casa, los niños se fueron a jugar con su play a su cuarto. Mientras que yo me dirigía a la sala para aclarar las cosas con Royce.
-¿Y bien? ¡Explícame de una vez, carajo! ¿Por qué ese imbécil estaba contigo ahora justo cuando estabas sola?-Espetó furioso.
-No hay nada que explicar.-le dije tranquila.- Él solo andaba por ahí y me saludo.- estaba sacando las cosas de la playa, intentando mostrar tranquilidad.
-No me vengas con tonterías Rosalie.- dijo furioso.- Ese doctorzucho quiere algo contigo. Y al parecer tu también ¿o no?-se acercó amenazante a mi.
-Royce tengo que hacer la cena.
-¡Maldita sea! No me evites ¡Contéstame!-Dijo tomandome del brazo bruscamente.
-Me estás lastimando.-Me quejé.
-Contéstame, mujer.-Me zarandeó.
-¡Ya te dije que no!
-No te creo.-Dijo amenazante.-En serio que no te creo.-Empezó a reírse como un lunático.-A mi no me engañas, ¿entendiste?- Si te veo de nuevo hablando con él...-Tomó mi cara entre sus manos lastimándome, haciendo que un jadeo se escapara de mis labios.-Te juro que te arrepentirás, preciosa.-Dijo en un tono siniestro.-Eres mía, no lo olvides.-Dijo antes de alejarse y dejarme asustada en la cocina. Un par de lágrimas empezaron a caer sobre mis mejillas.
Tras lo que había pasado con Royce, no pude parar de pensar en que podría hacerme, a mi o a los niños, no, no permitiría que les tocara un pelo, por encima de mi cadáver.
-Mami.- me llamó Noah.- ¿has llorado?
-No cielo.- miré a Royce de reojo, estaba sonriendo el maldito.- Es que mami no se siente bien.
-¿Qué tienes?-Preguntó Ryan preocupado.
-Nada, cielo. Solo es una jaqueca.
-Deberías de consultar con Emmett, mami. Seguro y te cura.-Dijo inocentemente mi pequeño Noah. Al instante Royce explotó.
-¡¿Qué mierdas?!-dijo furioso mirando a nuestros hijos.- ¡¿También ustedes?!
-Royce.- dije tratando de calmarlo.- Los estás asustando.-Noah estaba al borde del llanto y Ryan se hacía el fuerte, pero también estaba asustado.
-¡Me importa una mierda!-dijo tirando el plato al suelo.- Yo soy su padre ¿entendieron? ¡Nadie más!
-¡Royce!-dije molesta y asustada.- tú eres su padre y ellos te adoran ¿si? Pero cálmate ¡por favor! Solo míralos.- le supliqué.
-Es que solo escuchar su nombre me enferma.-Dijo entredientes.
-¿Por qué papi?-Preguntó Ryan temeroso.
-Ustedes son muy pequeños, no entienden muchas cosas.-Dijo calmándose y recobrando su postura.-Pero es que él es un hombre malo.-Dijo viéndome de reojo.
-¿Malo?-Preguntó Ryan sin comprender.
-¡Royce! No le metas cosas a los niños en la cabeza.-Lo vi mal.
-¡Ah!-me miró midiéndome.- ¿Entonces si tenéis algo?
-Por favor Royce...-suspiré cansada.- No quiero discutir más.- dije recogiendo lo que había tirado.
-Rosalie...- dijo enfadado.
-Papi ¿Ves una peli con nosotros?-dijo Ryan a su padre, tras pensar un par de segundos supe por qué lo hacía y me dieron ganas de llorar al pensar que mi pequeño me estaba protegiendo.
-Claro enano, id eligiendo la peli.-le dijo sonriendo.
-No papi.- dijo Noah.- Tienes que ayudarnos a elegir.
-Está bien.- suspiró y fue tras ellos
Emm Pov
-Oye, Emmett. Iremos a comer, ¿Vienes?-Edward entrando a mi consultorio.
-No lo creo, amigo. Tengo cosas qué hacer.
-Bueno, entonces iré con Quil por un café y donas.
-Está bien.-Dije con la vista pegada al ordenador.
-Oye, ¿no quieres que te traiga algo?-Insistió
-Solo si me traes algo bajo en calorías y sin mucha grasa.
-Ok. Entiendo. Te traeré agua.-Yo lo fulminé con la mirada.
-Estoy bromeando, chico fitness.-Rió.-Te traeré una ensalada.
Decidí concentrarme en el trabajo una vez más, estaba enfadado por lo que había pasado con Rosalie la pasada tarde, aunque bueno, más que enfadado triste y disgustado. Yo era feliz si ella lo era, pero sabía que con Royce a su lado eso no pasaría.
Había intentado llamarme un par de veces, pero no la había respondido, no quería volver a hacerme ilusiones, Royce y los niños eran su familia y desgraciadamente, yo ahí no pintaba nada.
La verdad es que la cabeza me estaba matando. Por lo que decidí estirarme un poco en mi asiento y cerrar los ojos un rato.
Cuando los abrí no pude creer lo que estaba viendo. Era Rosalie parada frente a mí.
Estaba preciosa, como siempre, me sonreía aunque estaba nerviosa.
-Emmett.- jugaba intranquila con sus manos.- yo...- suspiró.- Lo siento muchísimo, el otro día en la playa, con Royce y los niños, tenía que haberte avisado. La pasé realmente bien contigo.-Puso una de sus manos sobre mi rostro.-No quiero que tú y yo terminemos mal... Que tú te enfades conmigo...
No podía creer lo que estaba escuchando.-No digas tonterías, cariño.-Dije mientras la rodeaba con un brazo y la acercaba hacia mí.-No puedo enfadarme contigo.
-Entonces, ¿me perdonas?
-No tengo nada que perdonarte. Ven aquí.-Hice que se sentara en mis rodillas, a horcajadas.-Aunque se me ocurre una mejor idea.-Sonreí coqueto y sin darle tiempo de reaccionar la besé con todas las ganas acumuladas que tenía de estar a solas con ella. Cómo pudimos nos deshicimos de la ropa que nos estorbaba. Me puse de pie con ella, mientras me abrazaba con sus piernas alrededor de mi cintura y nos seguimos besando con euforia y pasión.
-Emmett, no sabes cuánto te deseo...-Susurró cuando nuestros labios se separaron y era todo lo que necesitaba escuchar para hacerla mía aquí y ahora.
Hasta que alguien nos interrumpió y abrió la puerta del consultorio de golpe.
-¡Así los quería encontrar, desgraciados!-Era el marido de Rose. Al instante ella se quedó petrificada y pues obviamente yo también me asusté un poco.
-Royce, no es lo que crees.
-Pues andale con el cuento a alguien más, porque hasta aquí llegaron sus malditas vidas.-El tipo sonrió siniestramente y sacó un arma disparándole a Rose.
-¡Noooooo!-Grité.
Desperté confundido y asustado pensando si había sido un sueño o una realidad, Rose no estaba y probablemente nunca estaría conmigo. Respiré hondo y traté de volver a concentrarme en el trabajo hasta que tocaron a mi puerta.
-Adelante.-dije sin pensar. Cuando abrieron la puerta tuve que volver a parpadear para saber si era o no verdad.
-Emmett.-suspiró Rose.-Yo no sabía si podría venir o...
-¿Qué... Qué... Haces aquí?-Dije recobrando el aliento.
-Necesitaba hablar contigo.-Dijo nerviosa cerrando la puerta y tomando asiento frente a mí.-Y en vista que no contestas mis llamadas... Decidí venir, espero no causarte molestias.-Su voz y su presencia me tenían completamente hechizado.-¿Emmett?
-Ehmm.-Aclaré mi garganta.-He estado ocupado, bueno de hecho lo estoy ahora.-Fruncí el ceño. No debía caer ante los encantos de esta mujer. ¡Era casada, por todos los cielos!
-Por favor Emmett, necesito que aclaremos las cosas...- suspiró.
-No te preocupes.-Dije sarcástico.-Me ha quedado más que claro que tú y tu marido están de nuevo juntos.
-Si sigo con él, es por mis hijos.
-¿Por qué?-le dije.- No parecía que ustedes estuvieran mal el otro día en la playa.- dije molesto.- os vi muy acaramelados ¿o no?
-Es más complicado que todo eso.- dijo algo triste.- Solo quiero lo mejor para ellos.
Se me encogió el corazón un poco y me dieron ganas de abrazarla pero me contuve. Primero, porque no podía ponerme de pie, el efecto que produjo esa fantasía que terminó en pesadilla, había dejado efectos un tanto notorios en mi cuerpo y no quería causar una mala impresión; y segundo, no sería capaz de dejarla ir luego de tenerla en mis brazos. Así que no me quedó otra opción más que quedarme en mi asiento y seguir el hilo de esta conversación.
-Puedes contar conmigo.- le dije tomando su mano y ella sonrió.- Puedo ayudarte con lo que necesites, no todo es tan complicado ¿no?-sonreí
-Negó.-Ese es el problema... Royce no quiere vernos juntos.
-No tienes que hacer lo que el diga.- le dije serio.- Eres una mujer hermosa e inteligente y puedes valerte por ti misma, no lo necesitas,Rose.
-Es que tú no sabes de lo que es capaz mi marido.-Dijo con la cabeza gacha.
-Pero aún así tú estás aquí.-Tomé su barbilla y pude notar mejor ahora que tenía marcas en su cuello que intentaba cubrir con un pañuelo que ahí llevaba.
-Emmett.-Me dijo avergonzada tratando de taparlo al ver que yo me había quedado mirando alarmado.
-¿Él te hizo eso?-pregunté frunciendo el ceño. Ella no dijo nada y no pude esconder mi coraje.-¡Es un maldito hijo de puta! Perdón por la expresión.-Me excusé.-Pero él no tiene derecho a tratarte así. Si quieres yo mismo puedo patearle el trasero.
-¡No!-dijo alarmada.- Lo que menos quiero es meterte en mis problemas, yo puedo controlarlo.- dijo segura.
-Pues que puedas controlarlo es lo que menos parece.-dije molesto y ella me miró mal.-Lo siento es solo que no puedo consentir saber esto y no ayudarte.
-No puedes hacer nada Emmett.- suspiró.- Pero gracias.-sonrió triste.
-¿Los niños?-pregunté temeroso.
-¡No!-dijo molesta.- ¿Qué clase de madre crees que soy? Ni lo saben ni les ha tocado un pelo nunca, no lo permitiría.
-Lo siento Rose.- suspiré.- No quería hacerte sentir mal, solo que no sé cómo reaccionar a esto.
-Lo siento.- suspiró.- no tenía que haber venido.
-Rose, no puedo dejarte ir hoy sin saber que vas a estar bien. Deja que nos veamos ¿por favor? Como amigos o como tú quieras, pero necesito saber si vas a estar bien.- me miró de una manera que me dieron ganas de abrazarla y no soltarla jamás.
-Emmett de verdad que yo no...
-Por favor.- la interrumpí.
-Está bien.- suspiró rendida.- ¿donde nos vemos?
HOLAAAA :) Esperemos que estéis súper bien, como veis... nuevo cap. Contadnos que os parece
Bueno, Royce... cada día más idiota y Rose poco a poco va valorando lo que necesita. Esto ya va viento en popa.
- Definitivamente, Nelita, no será la típica historia de amor, pero si tendrá muuuuchas complicaciones xD
- Guest : Emm no la perdonará ¿muy fácil? jajajajaja el grandote tiene debilidad con ella xD
- Tecupi : tienes razón,aquí puede verse como Royce la tiene sometida... y como sus pequeños tratan de protegerla :/
- B. McCarthy : No te preocupes :) Rose se dará cuenta, no le queda mucho.
Os amamooooooos y nos encanta leeros :)
