Capítulo 5: Pequeña Venganza. Pequeña Sorpresa.
Curioso de ver que hacía, y añadiendo el hecho de que no tuviese nada mejor que hacer, el padre de la familia Loud se levantó y se dirigió a las escaleras.
Cuando llegó y comenzó a subir, no pudo evitar recordar la nostalgia en los tiempos en que la casa era solo de él, sus padres y sus hermanas. Ahora viendo las cosas, no ha cambiado, en nada en lo absoluto, después de todo, el sitio ahora era de él, sus hermanas y esposas, y claro, también de sus hijos.
Recordar cuando Loan a los dieciséis ya le tenía miedo bajar sin sujetarse con fuerza del barandal, todo gracias a que pensaba en los peores resultados de su caída; ahora al menos no se sujeta, pero sigue con el miedo al bajar.
Recordar cuando él y sus hermanas eran jóvenes y bajaban como manada de elefantes cuando había pizza. Y ahora, más bien era una estampida de bestias gigantes los que venían a por ese aperitivo. No comprendía como es que las escaleras soportaban tanto y más con el pasar de los años.
Tener que hacer una fila que antes llegaba hasta casi la mitad del pasillo, solo para entrar al baño. Ahora la fila llega hasta las escaleras, aunque de todas formas haya dos baños en esa casa. Como entrar al mercado por las rebajas navideñas.
─ Je, cuantos recuerdos tiene este sitio, a pesar de que todavía vives en él. ─ Palabras llenas de verdad.
Sin embargo tuvo que dejar esos recuerdos a un lado, debido a que un singular sonido empezó a llegar a sus oídos. Dichos sonidos eran claros.
─Vaya, vaya. ─ Una burlona sonrisa se manifestó en él. ─ ¿Ahora quien encontrará a quien haciendo algo? ─ La experiencia le logró identificar ese ruido con rapidez.
Rió para sus aposentos, no perdió el tiempo en empezar a acercarse al lugar por el que se escuchaban tales sonidos, recordó perfectamente ese momento, para él era un déjà vu. Una vez que llegó a la que fue su vieja habitación y que pudo escuchar mucho mejor los sonidos y percatarse por completo; al parecer el muchacho heredó la falta de cuidado de él al momento de calmar a su titán. Tomó la perilla, la giró y de una patada abrió la puerta.
─ ¡Miren que sorpresa! ─ Lo atrapó, pero no como esperaba.
El muchacho pegó un salto al instante, además de soltar un grito por el repentino susto. Se tocó el pecho esperando a que su corazón dejara de latir a millón y volteara a ver al responsable. Era casi como cuando su tía Lucy lo saludaba por detrás, solo que ahí se sentía como un cadáver.
─ ¡Oye, no hagas eso! ─ Era notoria su molestia, pero también se notaba un gran sonrojo en todo su rostro.
─ Estoy cobrando mi venganza después de tomarme por sorpresa en la mañana. ─ Argumentaba su defensa.
─ Yo ni sabía que estabas aquí, además, ni siquiera estaba haciendo lo que tú hacías. ─ Pero los ruidos de la laptop seguían sonando, lo que hizo que su cara se volviese más roja. El susto hizo despegar sus audífonos y que el padre escuchase todo lo que salía.
Lincoln sonrió con clara burla ante eso, sin embargo, tan rápido como escuchaba los sonidos con mucha claridad de lo cual esa pequeña máquina emitía, ocasionó que su burlona sonrisa desapareciera. Toda su cabeza palideció hasta ser igual de blanca que su propio cabello ¿Por qué? Por los ruidos que seguía soltando aquella máquina.
El sonido le era inconfundible, esos fuertes gemidos que parecían no obtener un fin, eran de más de una mujer, pero tampoco eran dos, tres o cuatro, definitivamente venían de por lo menos seis. Reconoció perfectamente a quiénes les pertenecía aquellos alaridos que invitaban a más lujuria, Lori, Leni, Luna, Luan, Lynn y Lucy, en su luna de miel, la primera de tres que tuvo.
Resultaba ser que ese vídeo en específico, el cual también estaba a la vista para que el padre lo notase mejor, una vez más gracias al brinco que Lemy soltó por el susto del mismo hombre, era un vídeo que olvidó que él y sus hermanas habían grabado. Él, al igual que ellas solo lo mantuvieron para recordar todo lo que "perdieron" aquella vez. Y al igual que ellas, también olvidó que existía y que lo habían perdido cuando había nacido Lacy. Ahora resulta ser que su hijo lo tenía.
─ ¡¿De dónde sacaste eso?! ─ Más que molesto, su voz delataba sorpresa.
─ ¡Era un archivo perdido, recordé como Lupe los recuperaba y yo solo lo hice!….este….¡no pienses que lo tenía, la laptop era de Loan! ─ Se defendió como pudo.
El silencio reinó, solo se escuchaba el ruido del vídeo, este mismo fue apagado por el mismo Lincoln, luego de hacerlo, fijó su atención en Lemy.
─ Sacia a tu amigo, luego nos vamos. ─ Volteó hacia la laptop, la tomó y salió del cuarto con ella. ─ Si aún la quieres tendrás que esperar. ─ Sin otra vacilación, dejó solo al muchacho.
No hubo ninguna queja por parte este, miraba el suelo, o más específicamente a su compañero ya levantado, estimulado por menciones sin falta de ser dichas.
─ Ojalá valga la pena. ─ Decía entre dientes y con una actitud molesta.
Cerró con fuerza la puerta y aunque esta iba a ser la primera vez que lo haría, empezó lo que tenía que hacer, usando para su pesar, aquellos pasos que vio haciendo su padre. El único lado bueno del asunto que definitivamente le iba hacer difícil borrar. Lincoln por otro lado, se encontraba ya en el cuarto de él y sus esposas, estaba encendiendo nuevamente la laptop.
─ Pero que inicio de día más…─ Suspiró, no le venía nada. ─ Ni siquiera tengo palabras para describirlo. ─ El mismo tono y también entre dientes, eso sí que es herencia.
Nuevas circunstancias se avecinaban para padre e hijo. Para el primero mencionado casi le pareció un recuerdo similar a cuando su padre lo tomó desprevenido, aunque eso fue cuando llegó a los trece, él descubrió a su hijo cuando este tiene diez. Lemy ahora había caminado un escalón nuevo en el parámetro de la familia, y definitivamente no había vuelta atrás.
Fin del capítulo 5
Reviews abiertas como siempre.
Algo tardado pero aquí está, y espero que haya sido de su agrado. Vendrá más cosas eso sí, pero todo a su tiempo, no soy de subir capítulos que pasen de las mil palabras. Aun así, me despido y asta el próximo capítulo.
