Capítulo 7:
Cambios

Escuela de Ponyville, al día siguiente:

Diamond Tiara y Silver Spoon llegaron juntas a la escuela, temprano, a pesar de todo lo que había ocurrido la noche anterior. Diamond Tiara se sentía algo cansada, pero ya que el Payaso había atacado en Ponyville, pudo regresar a casa temprano y dormir bien.

Sobra decir que las dos amigas habían dormido en casa de Diamond Tiara para variar su pijamada. Ya le darían una explicación al personal de la casa de Silver más tarde. Pero, de nuevo, no era que les importara mucho lo que hicieran las dos amigas.

La maestra estaba esperando tranquilamente, cuando las dos se aproximaron. Con un suspiro, tomó unos papeles de su escritorio, y se los entregó a la potrilla color rosa.

─Diamond Tiara, te esperaba, aunque no tan temprano. Bueno, igual, toma esto. Dáselos a tu tutor para que los firme y me lo vienen a dejar al final del día, ¿bien?

Diamond Tiara ladeó la cabeza, extrañada. ─ ¿Y qué son estos papeles?

La maestra dio un ligero asentimiento, con una expresión más bien triste, pero firme. ─ Tu expulsión, Diamond Tiara. Tu expulsión. Entiende que no tengo más opción.

Diamond Tiara asintió, y aceptó los papeles con una expresión resignada. Ya se lo esperaba, y de hecho, de todos los escenarios que imaginó, este era el menos dañino.

─No, no, no, no comprendo nada ─ dijo Silver Spoon. ─ ¿Por qué está expulsando a Diamond Tiara? ¿Qué ha hecho de malo? Se duerme en clases y todo, pero sus circunstancias son especiales. Si Diamond Tiara se lo explica, tal vez lo entienda.

─Ya me lo explicó, anoche. ─ Miró fijamente a Silver Spoon. ─ Y, a juzgar por tu expresión, parece que tú también sabes la verdad sobre tu amiga. Como maestra, hay cosas que no puedo pasar por alto. El bienestar de mis estudiantes lo es todo para mí. Por eso, no puedo ignorar esto… a menos, claro, que ya no sea mi estudiante. Recomiendo que busques un tutor privado o algo así. Eres inteligente, te irá bien.

Diamond Tiara metió los documentos en su alforja, y se dirigió a su casa. Si este era el precio por dejar de preocupar a Cheerilee, entonces lo aceptaba.

Canterlot, esa noche:

La Princesa Luna se encontraba ocupada en su tarea de colocar ramos de lavanda en los marcos de puertas y ventanas, cuando una sombra cruzó el techo. La Princesa entonces le hizo una señal a los sirvientes que llevaban sus ramos, y estos se retiraron hasta ser llamados otra vez por ella. ─ Listo, ya puedes salir, mi Caballero Oscuro.

Batmare se soltó del techo, y aterrizó frente a la Princesa.

─Primero lo primero: lamento mucho haber tenido que desobedecerla, pero el Payaso no me dio opción. Y eso, también arreglé mis problemas personales, si le interesa saber.

Luna sonrió. ─ No sabes cuánto me alegro de escuchar eso, Caballero Oscuro. En cuanto a la situación con el Payaso, no te culpo. El que haya ido a Ponyville a buscarte fue algo que debimos haber previsto. Lo bueno es que lograste atraparlo, y mantuviste la destrucción al mínimo. Estoy orgullosa de ti.

Batmare sonrió. ─ Me esforcé. Me alegro que por una vez, no lo haya arruinado todo.

La Princesa Luna le sonrió tristemente a la pequeña, e hizo un ligero asentimiento.

─Tú haces bien las cosas, Caballero Oscuro. La última vez que causaste un daño ya establecimos que fue culpa del Payaso. Ten más confianza en ti, ¿quieres?

─Gracias, pero es un poco difícil cuando te reprenden cada dos por tres.

La Princesa Luna acarició la melena de Batmare.

─Lamento si te sientes demasiado presionada por mi parte, Caballero Oscuro. Pero ese es el trabajo de un mentor. No te presiono tanto porque crea que no eres lo suficientemente buena en lo que haces, lo hago porque creo en tu potencial. Tia cometió una equivocación con su primera pupila, no pienso cometerlo yo. Me importas, Caballero Oscuro.

Batmare sonrió. ─ Gracias. ¿Sabe? A veces me siento un poco fuera de lugar entre los otros héroes junior. Todos tienen un guía, de una forma u otra. Marevel tiene a Dash, Linterna tiene a Twilight… y Sweetie Borg a Rarity. Me alegro saber que al final, no somos tan diferentes.

─Y a mí me alegra que estés bien conmigo como mentora ─ dijo Luna, sonriendo también.

Las dos iban a decir algo más, cuando una ventana se rompió violentamente. Batmare y Luna se prepararon para luchar, cuando se fijaron en su oponente.

Era una potrilla de color gris, con un traje de spandex negro, y un símbolo de un ave plateada en el flanco, donde debería ir su Cutie Mark. Su melena, color gris perla, era increíblemente larga, y tenía ese estilo ondulado que tenía el cabello tras pasar atado todo el día en una trenza. Para finalizar, usaba un antifaz negro.

Batmare hizo un face-hoof. Por supuesto que esto tenía que pasar.

─¿Y quién se supone que eres tú?

─Silver Wing, tu compañera.

Luna miró a Batmare, quien negó con la cabeza. ─ Hasta ahora me enteré que tenía una compañera.

─Claro, solo si me aceptas ─ dijo Silver Wing.

─Antes que diga sí o no, ¿dónde diablos conseguiste esa pistola de gancho?

─Me la dio el doctor, de vuelta en la cueva.

─Ya. La próxima vez, déjame enseñarte a usar las herramientas para que no dañes más propiedad privada. ¿Quieres? En serio que lo que tengo que aguantar…

─¿Entonces, van a salir por la puerta para variar? ─ Preguntó la Princesa Luna.

─Por ella, sí ─ dijo Batmare. ─ Vamos, Silver. Empezaremos a entrenar, justo después que mate al doctor.

Y se fueron, solo para ser detenidos por el campo de fuerza de Luna.

─Antes que nada, mi ventana, Caballero Oscuro.

─Ese es el problema de Silver Wing. No era oficialmente mi compañera cuando la rompió, no era mi responsabilidad.

Profundidades del Bosque Everfree:

Star Swirl y su amigo Stygian miraron al dragón en el fondo de la cueva. Le habían drenado casi toda su energía vital para liberar a los malvados padres de las Princesas. Y, aunque ya habían sido derrotados por la Liga de la Justicia (poni), el daño que se había ocasionado ya estaba hecho.

Garble estaba a punto de morir cuando los dos unicornios lo encontraron en medio de una expedición buscando ingredientes para pociones. Informaron a las Princesas, quienes pidieron trasladarlo al hospital de inmediato.

Sin embargo, no estaba en condiciones de moverlo. A duras penas se mantenía con vida. A lo mucho, podían mantenerlo estable, pero no podían seguir así por siempre.

Fue cuando Stygian sugirió utilizar un hechizo de su invención. Todavía estaba trabajando en ello, pero no tardaría mucho en completarlo. Se trataba de transferir energía vital a pacientes en las últimas, para proveer fuerzas suplementarias para resistir procedimientos médicos si todavía era posible hacer algo. Mientras tanto, lo seguirían manteniendo estable mientras pudieran.

Finalmente, llegó el momento. Stygian tenía su hechizo listo.

─Repíteme, Star Swirl, ¿por qué no puedo ser yo el que transfiera mi energía vital al pobre dragón? ─ Se ofendió Stygian. ─ Este hechizo es mi invención. Además, no es por ofender viejo, pero no se ve como que tienes demasiada energía vital que compartir.

─Precisamente, viejo amigo ─ dijo Star Swirl. ─ Yo he vivido mi vida, y fue plena. No me importa compartir lo poco que me queda.

─Es un hechizo experimental ─ advirtió Stygian.

─Y yo tengo plena confianza en tus habilidades. Deja de quejarte y haz lo tuyo.

Stygian tomó entonces el cristal que tenía, y lo dividió en dos. Uno lo colocó sobre el pecho del agonizante Garble; y el otro Star Swirl se lo colocó en el suyo.

─Cuando estés listo.

Stygian concentró su magia sobre ambos cristales, y ambos seres comenzaron a brillar. El unicornio más joven tenía que concentrarse, un movimiento en falso… y quién sabía lo que sucedería.

Entonces, una estalactita cayó tras él, asustándolo; y sobrecargando el cristal.

Star Swirl comenzó a brillar exageradamente, y el cristal comenzó a romperse.

─¡NO! ─ Gritó Stygian, interrumpiendo el hechizo.

Pero ya era tarde.

Star Swirl seguía brillando, y pronto se dio cuenta que estaba desapareciendo.

─¡AYÚDAME! ─ Gritó.

Pero era tarde, y pronto éste desapareció en un grito de agonía, mientras que Garble abría los ojos violentamente.

─Stygian, ¿qué pasa conmigo? ─ Preguntó el dragón. Pero no era su voz, sino la de Star Swirl.

─¿Viejo amigo? ─ Preguntó Stygian, acercándose con prudencia.

Entonces Garble sacudió la cabeza violentamente y gritó, con su verdadera voz- ─ ¡NO, SAL DE MI CABEZA, PONI!

El dragón soltó una llamarada, que ahora estaba mezclada con el aura mágica de Star Swirl.

Un brillo mágico coronó la cabeza del joven dragón, que finalmente remontó el vuelo, en medio de un increíble espectáculo de luces.

Stygian dijo lo primero que vino a su mente:

─Magic Storm.

Ponyville, hospital general:

Applejack y Big Mac entraron a la sala, donde su hermanita se estaba recuperando. Nada serio, solo era una apendicitis. Nada para perder el sueño. Sin embargo, el doctor los había llamado de súbito y eso no era buena señal.

─¿Entonces, qué fue lo que pasó? ─ Preguntó Applejack.

─Se complicó la operación, y su hermanita necesitaba una transfusión. Como dije, nada serio. Sin embargo su tipo de sangre es bastante raro.

─Sí, lo sacó del lado Pear de la familia, y salvo el abuelo, nadie más en Ponyville tiene AB- ─ dijo Applejack.

─Y a su edad no está en condiciones de donar nada, pero no es que no se hubiera ofrecido cuando se nos presentó la situación ─ dijo el doctor. ─ Hicimos algo de emergencia, y lamentamos no haberlos consultado antes, pero en serio era de actuar al momento para no complicarnos más las cosas.

─¿Qué pasó? ─ Preguntó Big Mac.

─Conseguimos un donante a tiempo. Y de eso es de lo que quería hablar. Aunque ya no son considerados enemigos de la Corona, los changeling no son del todo aceptados en la comunidad poni y aunque el changeling en cuestión dijo que los conocía y eran amigos, pues…

─Tranquilo, nosotros no juzgamos a nadie por su especie ─ dijo Applejack aliviada que eso era todo lo que preocupaba al doctor. ─ ¿Pero entonces los changellings son compatibles con los ponis?

─Casi ─ dijo una voz familiar. ─ Nuestro cambio de forma ocurre a nivel molecular, por lo que podemos cambiar nuestro tipo de sangre a voluntad.

Applejack se volvió, y sonrió. ─ ¡Thorax! ¿Qué haces aquí?

─Vine a ver a Spike, pero Twilight me dijo que él estaba ocupado en el espacio. ¿Te lo imaginas?

─Sea lo que sea, gracias por salvar a Apple Bloom.

─De nada, siempre feliz de ayudar.

El doctor estaba satisfecho con el resultado, aunque una duda había comenzado a surgir en su mente. Ya se habían usado donantes changelling antes, no sabía si la sangre de su Rey tendría un efecto secundario.

Mientras tanto, Apple Bloom había comenzado a despertar. Se sentía mareada y desorientada, pero al menos estaba bien.

Claro, no había un espejo cerca, por lo que no notó que sus ojos se habían tornado verde brillante.


Bueno, he aquí el final y los dos epílogos. Algo forzados, sí, pero he pensado que esa será la fórmula básica del final de estos fics MLP/DC (si es que hago más). Introducir nuevos héroes o villanos que pueda adaptar de DC al mundo de MLP.

Ahora, en cuanto al final de Magic Storm, fue escrito originalmente para la versión en inglés. El editor que conseguí dijo que, por odioso que fuera, Garble no merecía terminar así; así que pensamos juntos en hacerlo el equivalente de Fire Storm.

Ahora, en cuanto a Apple Bloom, si alguien ha visto Young Justice, sabe a dónde quiero ir con ella.

Chao; nos leemos!