Ningún personaje me pertenece, son propiedad de Lucasfilm.
En Alderaan podía pasar horas bajo el sol, aquí necesitaba esperar a que la tarde se adentrara y que los rayos del medio día no la afecten. Su piel es naturalmente más blanca de lo que aparenta, pero tanto tiempo al sol la ha vuelto morena y algo pecosa. Aún así disfrutaba de pasar la tarde recostada en una de las sillas que estaban cercanas a la alberca.
Tenía su celular en una mano y la otra debajo de su cabeza. Deambulaba entre las fotos de sus amigos, Rose subió todo un álbum de su visita al lago del fin de semana. No quería sentirse celosa, pero las mayoría de las selfies que se tomó eran con Poe.
Sentía que las entrañas se le contraían, ella quería estar ahí con ellos, ella quería estar ahí con Poe. Ese enamoramiento insípido que viene viviendo desde hace casi dos años, y todo parecía sólo fluir de un sólo lado. Poe jamás demostró estar interesada en ella de alguna forma que no fuera amistosa.
Rey suspiró agotada, no física, pero si mentalmente, se estaba inventando historias de Rose, su mejor amiga, intentando quitarle el amor no correspondido de Poe Dameron. Puso el teléfono celular de lado y cerró sus ojos, no iba a dormirse, pero si necesitaba la tranquilidad que le brindaba tener los ojos cerrados.
El repentino ruido del agua rompió su burbuja de tranquilidad, que no duró más de dos segundos. Se levantó sobresaltada, sus ojos llegaron directo a la borrosa mancha que nadaba por lo bajo en el alberca. Sabía que debía ser uno de los gemelos, y sospechaba que era Ben, él ha demostrado no tener ningún problema en convivir con ella, mientras que Kylo simplemente la evitaba.
Él chico salió para tomar aire y se acercó al lugar donde Rey continuaba sentada.
—¿Piensas quedarte ahí toda la tarde?—Preguntó despreocupado.
—No tengo nada mejor que hacer.—Rey se relajó cuando el chico habló con ella, Kylo simplemente la habría lanzado al agua con todo y silla.
—Podrías entrar al agua. o ¿No sabes nadar?—Colocaba sus manos sobre el concreto y salía de la alberca, quedando sentando, dando ligeramente la espalda a Rey— Yo podría enseñarte.
—No... quiero decir, si se nadar. Pero no voy a entrar a la piscina.—Dijo acercándose más a la orilla de la silla, para estar cerca de Ben.
—¿Tenias una en Aleraan, una piscina?—El chico se puso de pie, caminó hasta la silla donde estaba Rey y se sentó a su lado.
Inexplicablemente el corazón de Rey comenzó a latir algo arritmico. No recordaba haber estado tan cerca de ninguno de los dos hermanos desde que había llegado. Y ahora, bajo su ojo crítico, descubría líneas y lunares que se dibujaban en el rostro de él.
—No...—Resopló y aclaró su garganta— Pero hay lagos y yo solía pasar las tardes con mis amigos ahí.
—Suena muy divertido.—Respondió él casi de inmediato, pareciera que la respuesta ya estaba planeada. Él pasó su mano y la colocó detrás de Rey mientras cerraba lentamente la distancia entre ellos.
—Si, lo era.—Rey, así como él se aproximaba ella se apartaba.— ¿Qué haces?
—Me acerco a ti...—Respondió deteniéndose de inmediato, pero sin apartarse—Te conozco mejor.
—Te...—Aclaró nerviosa su garganta de nuevo.— te lo estás tomando muy literal.
—¿Tú crees?—Preguntó a media voz bajando ligeramente la vista de los ojos a los labios de la chica.
—¡Kylo!...—El grito del otro hermano llegó desde dentro de la casa.
—¿Qué?...—Rey observó como él cerraba sus ojos molesto mientras se alejaba poco a poco de ella. Y justo a tiempo para volverse a y ver a su hermano saliendo al patio.
—¡Tomaste la ropa que dejé en mi cama!—Dijo molesto Ben poniendo sus brazos cruzados en su pecho.
—Pensé que era para mí...—Resopló con cinismo.
—¡Y te metiste con ella al agua!—Se acercaba a su hermano y Rey con paso firme
—Ya tranquilízate—Dijo poniéndose de pie y sacándose la camiseta— sólo métela a la secadora.—Tenía el pecho descubierto y su piel brillaba a causa del agua. Se giró hacia Rey antes de regresar con su hermano— Nos vemos más tarde, Ratoncito.—Le dijo dándole un tierno golpe en la nariz con su dedo índice.
Kylo caminó y sin detenerse le dio la camiseta a su hermano. Ben se quedó serio un segundo antes de observar a Rey. Ella estaba muda, todo el tiempo pensó que estaba hablando con Ben. Su corazón continuaba latiendo y un hormigueo la invadía por todo su centro.
—¿Todo bien?—Preguntó Ben colocando su mano sobre el hombro de Rey.
—Si.—Respondió ella, a secas.
—¿Te estaba molestando?—Preguntó Ben preocupado, reclinándose frente a ella.
—No... él, estaba...—No quería reconocer en voz alta el hecho de que Kylo en efecto, de alguna forma, la estaba molestando. Pero, aunque no podía admitirlo a viva voz, podía pensarlo y lo que estaba sucediendo ahí le gustó.— no, no me molestaba.
—Si te hace algo, dímelo. Yo puedo hablar con él.—Ben se puso de pie y colgó la camiseta mojada en su hombro.
—Estoy bien, gracias.
Ben comenzó a alejarse de ella con dirección al cuarto de lavandería, no podía despegar los ojos de él. Su corazón continuaba agitado. Ella estaba confundida aún. Y no sabía por qué, pero si tenía claro qué lo que Kylo hizo, lo hizo a propósito. Pero también entendía que no podía reclamar nada, en ningún momento la engañó diciendo que él fuera Ben, simplemente omitió decirle que él era Kylo, y no puede pretender que los gemelos desfilen por la casa con gafetes con su nombre escrito. Tampoco tiene pruebas para decir que él pretendía ser Ben, pero ¿Por qué más tomaría la ropa de su hermano?. Era obvio que intentaba confundirla, aunque ella en ningún momento prestara atención a que llevaba puesto. ¿Es que quería meter en problemas a su hermano? y por eso se acercó así a ella. O simplemente era una forma de atormentarla. El hecho era que esto significaba la guerra y ella también sabía como pelear.
Una parte de ella, muy oculta y que simplemente pretendía omitir, aun vibraba por lo que sucedió. Solo iba a ignorar como sus piernas se sentían dediles y un intenso palpitar se extendía por su entrepierna. Definitivamente no iba a concentrarse en eso. Odiaba a Kylo y comenzaba a asentir un cariño fraternal por Ben, nada más.
Subió rápidamente a su habitación y encendió su portátil. Rose no era del tipo celular en mano, ella pasaba más tiempo diseñando en su computadora, por lo que Rey sabía que era más sencillo encontrarla ahí que llamarle directamente.
Rey -Rose
-¿Estás?
...
...
...
...
Rose -Hey chica ¿Todo bien?
Rey -No.
Rose -¿Qué pasó? ¿Te hicieron algo?
Rey -Más o menos.
-Es extraño.
-No sabría como comenzar.
Rose -¿Exactamente qué te hicieron?
Rey -Creo que Kylo tiene algo contra mí.
Rose -Esa no es noticia nueva.
-Desde que me contaste lo del restaurante lo sospeché.
-El chico es insufrible.
Rey -Si, pero esto es diferente.
-No tengo pruebas, pero estoy segura que hoy intentó tomar el lugar de Ben.
Rose -¿Como intercambiar lugares y así?
Rey -Si, se acercó demasiado. Y yo estaba segura de que él era Ben.
Rose -Obviamente te estaba molestando.
Rey -¿Verdad?.
-Y además, tampoco estoy segura, pero lo sentí.
-Creo que quería besarme.
Rose -¡QUÉ! ¿No es en serio?
Rey -Se acercó demasiado, Rose. No me lo estoy inventando.
Rose -¿Qué le ocurre?
-Ese chico está mal de la cabeza.
-Debes decirle a tu mamá.
Rey -¡No! Imagínate el pleito que se nos viene encima.
-Han va a defender a su hijo y Leia a mí.
-Esto sólo podrá terminar con ell...
Rey se quedó con los dedos suspendido en el aire, eso era lo que Kylo estaba buscando; la manera de hacer pelear a sus padres, él va a continuar hostigando hasta que Rey hable con Leia y entonces se desate el infierno en la tierra.
—Maldito hijo de...—Rey susurró por lo bajo antes de continuar escribiendo el mensaje a su amiga.
Rey -Esto sólo podrá terminar con ellos peleados.
-Eso es lo que quiere el muy desgraciado.
Rose -Voy a ir hasta Corellia sólo para matarlo.
Rey -Ni te esfuerces cuando llegues no habrá nada que hacer.
-Ya habré terminado con él para entonces.
Rose -Y ¿Qué vas a hacer?
Rey -Dos podemos jugar el mismo juego.
Rose -Me gusta como suena eso
-Dime que tienes en mente.
Rey -No estoy muy segura.
-Pero la próxima vez que intente algo, voy a estar lista.
