Neruso: Hola! hola! holaaaa!(se encienden dos estelas de fuego) QUE VIVA EL ROCK! jajajajaja muy bien, mi ausencia fue larga, mis padecimientos muchos, pero tuve dos razones muy grandes para levantarme de mi adorada cama.
Neria: uno d ellos fue q tenias q asistir al primer día d la universidad y el otro... algunas saben
Neruso: si, este día 15 de febrero del 2014, regresamos a la universidad, pero no se preocupen, siempre seguiremos publicando los capítulos cada medio y fin de mes.
Neria: espero q hayan pasado un feliz día d la amistad y q no se aburrieran dentro d sus casas :D
Neruso: eso sonó ofensivo...
Neria: entonces, q tal si comen una galleta, las prepare solo para ustedes! a los q dejen un review les tocara una más!
Neruso: Oye! yo hice esas galletas!
Vocaloid no nos pertenece, solo utilizamos los personajes para entretenimiento gratuito, cada poema, rima, verso o haiku que aparecen en cada capítulo le pertenecen solo a sus autores, el enriquecimiento cultural se los debemos a ellos por sus trabajos excepcionales.
Una declaración especial para Tokyo Broadcasting System la producción a cargo del filme Koizoro, todos los argumentos que aparecen en el capítulo de esta ocasión les pertenecen claramente a ellos.
Capítulo 7
"Entre líneas"
El metálico sonido de un tren en marcha apareció, su viaje a la siguiente estación lo guiaba, mientras llevaba dentro de él a los pasajeros. Una hermosa mujer de cabellos negros miraba por la ventana, rememorando para sí misma, lo que había vivido. Sus delicadas manos se proyectaron en la pantalla, colocándolas sobre un viejo cuaderno de apuntes, llamando así la atención del público para escuchar su relato.
El peliverde que presenciaba las escenas, no dudo en pensar que la actriz que protagonizaba el papel era bastante bella, tomando la decisión de darle una oportunidad a esa película. La escena cambio, parecía verse un leve "flash back", dos amigas muy unidas hablaban de temas que solo ellas sabían, vestidas con uniformes, preparadas para su nuevo año escolar, al parecer ese era su primer año de preparatoria, haciendo que Gumiya recordara inevitablemente esos tiempos.
Mika, era como se llamaba la protagonista, conversaba con su amiga acerca de los chicos que a esta le gustaban, apareciendo el mencionado por el pasillo del que ellas caminaban, su amiga emocionada le señalo, viendo Mika al chico, junto a él caminaba un rubio de mala fama que brevemente cruzo ojos con ella, esta lo evadió con rapidez, sintiendo solo temor por él.
Ya a la hora de salida, parecía que Mika extravió su celular, que tan solo horas antes había usado. Su amiga con ayuda de llamadas, intento hacer que lo encontrara, Mika por su parte, recordó el último lugar sonde lo uso, llevándola hasta la biblioteca. El sonido muy peculiar de su celular la encamino a encontrarlo, atendiendo la llamada de su amiga, para decirle que lo había encontrado.
Mas una voz masculina respondió para su sorpresa, Gumiya quien ya tenía cierto interés en la historia, supo de inmediato que "Mika" era una chica de buenos modales, educada y muy tímida, por lo que en otras veces que el mismo sujeto la llamo, ella se vio algo alterada, mas no fue que su carisma la convenció, llegando a tenerle confianza a ese desconocido. Muchas llamadas transcurrieron entre ellos, pero las ganas de saber de Mika, no se detuvieron, preguntándole persistentemente quien era él.
Un día después de su cumpleaños, el cual había tenido ciertos percances debido a discusiones de sus padres, Mika logro conocer al desconocido de las llamadas. El asombro y temor no cabían en ella, ya que al amable y carismático joven con quien había hablado por mucho tiempo, era nada más que el pandillero rubio con quien se había topado los primeros días. Para Gumiya, fue muy obvio saber que "Hiro" el cual era el nombre de él, fue el de las llamadas desde un principio. Mika al saber de la realidad, dejo al chico solo en la alberca de la escuela, rechazando las flores que él gustosamente había cortado para ella. Horas después, por un sendero de regreso a casa, Mika logro verlo, sintiendo curiosidad por él lo siguió, encontrándolo sembrado las flores que momentos antes le había ofrecido a ella, Mika entendió que Hiro no era tan malo como creía, encontrando ahora al joven intrépido de las llamadas.
Una sonrisa de vio en los labios de Gumiya, posiblemente imitando la de Mika al ver su regalo de cumpleaños: un hermoso arcoíris hecho con el agua que Hiro lanzaba al aire.
En el transcurso de la película, se descubre que Hiro tenía una novia, Mika preocupada intento preguntarle a su nuevo novio acerca de ella, él respondió que eso ya había pasado y que ella no era más que una exnovia, cerrando así el tema.
Un día, Hiro propuso que Mika se saltara las clases, aun que para ella fuera todo muy rápido acepto y ambos escaparon de la escuela, yendo directo a la casa de él. Gumiya supo que en el momento en que ambos protagonistas se quedaron solos en el cuarto, lo siguiente fuera una escena sexual, recordando de inmediato que el filme estaba censurado, por lo que no había que preocuparse. Ya algunos días después, Mika estaba, muy feliz por tener una cita con Hiro, esperándolo por una zona campestre, todo se tornó con un ambiente malo cuando una camioneta se detuvo frente a ella, forzándola dos sujetos a que entrara al auto, llevándosela como si no pasara nada.
Una horrorosa situación apareció en la película. Mika era violada en un campo de flores por los bastardos que la habían secuestrado. Gumiya sintió un nudo en su garganta, él sabía que ella no se lo merecía y eso solo volvía más crudo el momento. Horas después fue encontrada por Hiro y socorrida por la hermana de este, se descubrió pocos momentos después que la causante de todo fue la exnovia del chico, quien furiosa por la nueva relación de Hiro, mando a violar a Mika.
Un fragmento donde el joven vándalo azota a su exnovia "Saki" contra el suelo de su habitación se vio, Mika y la hermana de este presenciaron el hecho, Hiro pidió a la sufrida chica que quería hacer con Saki, dándole la infame opción de matarla. Ella al no afirmar la petición de su novio, tuvo que presenciar como la hermana de este, tomaba unas tijeras y cortaba grandes mechones de cabellos de la culpable. Gumiya al ver esto, solo tuvo en mente ver a IA para saber si se sentía cómoda con esa parte, la peliblanca parecía tranquila e inmutable, entendiendo de inmediato él que todo marchaba bien. Un fuerte decaimiento se apodero de Mika, la horrible experiencia de ser violada, evito que esta fuera a la escuela por varios días consecutivos, regresando luego por una petición de Hiro.
Tan solo al regresar a la escuela, ambos se topan con un mensaje escrito en todos los pizarrones de la institución, el mensaje provocador incitaba a llamar a Mika, si querían algún encuentro sexual. Hiro muy enfurecido, defendió a su novia prometiendo que tomaría el cuello de la que osara molestarla otra vez. Mika siente que ya no tiene miedo, siempre y cuando este con él, dándole así su cuerpo como obsequio en la biblioteca.
Una noticia muy grande conmociona a la familia de Mika, siendo que quedó embarazada el en encuentro de la biblioteca, Hiro muy emocionado, pide la aprobación de los padres de ella, para cuidar juntos al bebé, él es rechazado pero insiste en que conseguirá su aprobación. Mika feliz por su embarazo y el repentino cambio de su novio, continúa asistiendo a la escuela, topándose con la desafortunada exnovia de él. Gumiya sintió sus mejillas arder al ver como Saki insistía en maltratar a Mika, incluyendo el momento en el que Saki empuja por una pequeñas gradas a Mika, cayendo esta sobre el duro concreto, ella se mantuvo decidida en criar a su bebé junto a Hiro.
El peliverde sin haberlo notado antes, se dio cuenta que el público estaba mayormente conformado por mujeres, que en ese momento derramaban lagrimas por la innombrable parte de la película, donde Mika despierta en el hospital, enterándose que tuvo un aborto inducido por la caída propinada por Saki. Gumiya continúa presenciando ese espantoso suceso. El 24 de diciembre quedo marcado para Hiro y Mika como el día en el que dejaron de ser padres, se prometieron que anualmente regresarían al lugar donde perdieron a su hija, para poder decorar la tumba improvisada de ella.
El de ojos verdes aun sentado en su lugar, comenzó a divagar en sus pensamientos:
"No sé qué se sentirá perder a un hijo, indudablemente debe ser horrible, pero se que se siente perder a una madre… y casi perder a una hermana.
Sin duda que te pinchen el dedo duele o que te quiten una muela, pero lo que sentí en esa ocasión es mucho más doloroso que eso. Ver como un enorme pedazo de vidrio te atraviesa el brazo en espantoso, sentir que estas atrapado sin poder mover las piernas es peor, y ver como dos de las personas que más amas mueren frente a ti, es la experiencia más escalofriante de todas"
**Flash back**
—¡Necesitamos un sedante por aquí!— Comenzaron a gritarse de un lado a otro los paramédicos.
—¡Sera mejor usar la pinza hidráulica!— Los bomberos también hacían de su parte en los gritos.
Las preocupaciones al roce del altar se notaron, el accidente con proporciones caóticas era su ligar de estancia, salvar al menos una persona era su objetivo. Quien diría que una simple visita al acuario terminaría en tres autos con notables signos de choques, dos de ellos prácticamente partidos a la mitad.
—Para el canal 98, soy Neria Miyaki, reportando de un fatídico accidente frente a al puente "Hao Ban" a las afueras de Yakohama, donde tres autos con placas locales colacionaron, generando que dos de sus conductores perdieran la vida. En el tercer auto, se ha confirmado que sus tres pasajeros se encuentran atrapados en el vehículo, dos de ellos menores de edad— las noticias eran las primeras en haber llegado, pero no las primeras en ayudar.
Golpeteos, sonidos metálicos y gritos se escucharon afuera de lo que podría haber sudo una minivan. El joven peliverde que a tan solo minutos del accidente sonreía mientras jugaba con su nuevo celular, parecía más cansado y adolorido que un corredor en un gran Prix, su frente y especialmente su brazo derecho escurrían aquel líquido caliente de color rojo que tanto asustaba a su hermana. Recobrando un poco la conciencia, abrió los ojos solo para avistar traumante imagen de su madre y hermana, siendo atravesadas por fierros del auto. Tomoko, la madre, sostenía con lo que posiblemente le quedaba de brazo el destrozado volante, el cual dejaba salir de si, un tubo que cortaba de un lado a otro el hombro de ella, su posición fetal ocultaba los fragmentos de vidrio que se encontraban incrustados en su abdomen, eso no era necesario mostrarlos para que Gumiya sintiera el horror.
El sonido de una máquina y de los gritos de los bomberos hizo que el peliverde mirara a sus espaldas. El asiento trasero que era amplio y cómodo, parecía tan pequeño como un televisor mediano.
—Gu-mi…
La joven de ojos verdes que ese mismo día había decidido irse sola en la parte trasera del auto, era la que peor se veía. La enorme barra de metal que pasaba por la madre, llego a tocar a la pequeña de nueve años, más bien, atravesarla justo sobre su corazón, todo su brazo derecho parecía de un tono entre azul y morado, su boca dejaba caer pequeñas gotas de sangre en la alfombra mancha de aceite. Gumiya con sus pocas fuerzas intento moverse, encontrando sus piernas aprisionadas por el asiento y una buena parte de auto, justo antes de desmayarse, pudo notar algo en sus amados seres junto a él.
—Están… vivas…
**Fin del Flash back**
"Lo recuerdo… desperté dos días después del accidente con la pierna izquierda y una costilla rotas, padre estaba devastado, él no había podido ir con nosotros ya que tuvo que cuidar de Ryuuto, quien tenía un poco de fiebre.
Mi mundo se rompió cual vidrio al enterarme que tan solo dos horas de habernos sacado del auto, mi madre había fallecido. De nosotros tres, se podría decir que yo fui el más favorecido Gumi fue un caso de casos, la barra de metal de había cortado la arteria coronaria derecha, los doctores tuvieron que hacer un trasplante de corazón, eso fue muy difícil ya que el tubo aún se alojaba en su cuerpo y quitarlo sería un detonante de una hemorragia fatal. No entendí completamente lo que los doctores hicieron para operarla, lo que si entendí, fue que le salvaron la vida… Se podría decir que en Gumi tengo tanto una hermana como una madre, el corazón más compatible con ella era el de mi madre, seis horas de operación encontraron sus frutos. Gumi no lo recuerda, todo ese año ella estuvo en coma, gracias a una cirugía plástica, el pecho de ella no muestra indicios de ese horroroso hecho.
Trabaje duro junto a mi padre para pagar las cuotas de la cirugía, tanto el como yo no queríamos que Gumi sufriera por esas cicatrices, por eso deje de estudiar, para que ella lo tuviera todo. Sin duda ver a mi hermana es casi como volver a ver a mi mamá, por eso hice lo que hice"
Sin notarlo, Gumiya había perdido un fragmento de la película, por lo que trato de entender lo que había perdido hasta ahora de ella.
Mika, ya mayor se muestra dentro de una camioneta junto a un hombre, es muy notable que ambos se llevan muy bien, al parecer ya era aquella desafortunada época donde ella y Hiro habían prometido ir a la tumba. Gumiya entendió de inmediato que Mika y él se separaron, ya que una incómoda conversación se llevó entre ellos al encontrarse sorpresivamente. Yuu, el nombre del sujeto junto a Mika, era el nuevo novio de ella, este había dejado que Mika continuara con la promesa que se había hecho por lo que la llevo al año siguiente también. En esa ocasión ella creyó ver una vez más a Hiro mientras adornaba la tumba, para su sorpresa se encontró con un amigo de Hiro, el cual le revelo el deplorable estado en el que se encontraba.
Terminando su relación con el amable Yuu, Mika corre hasta el hospital donde se encontraba internado Hiro, descubriendo que efectivamente padecía de cáncer. Hiro no quería lastimar a Mika, por lo que cuando se enteró que tenía tal enfermedad, rompió la relación que tenía con ella, Mika estaba molesta porque el pretendió no amarla cuando estaban en la escuela, pero ella insiste que él es el único quien puede hacerla feliz.
Con los días como la arena de un reloj, Mika vuelve con su amado Hiro, dejando la universidad para cuidar de él en el hospital, unos increíbles indicios de recuperación de se ven en Hiro, logrando así que incluso lo dejen salir del hospital. Los tiempos parecen buenos y alegres para la pareja, en un chequeo rutinario él le pide a Mika que imprima unas fotografías, todas estas pertenecientes a Hiro, quien había tomado al menos una desde que Mika había vuelto. Estando ella fuera, él sufre una descompensación, llamando la hermana de este a la ausente, Mika trata con todas sus fuerzas de volver rápido al hospital, pero solo pudo lograr escuchar las últimas palabras de Hiro, la inútil carrera que termino con una sonrisa como petición ultima del joven, dejo destrozada a Mika. Gumiya no pudo evitar voltear la vista, era bastante duro incluso viniendo de una película, los llantos de las espectadoras no se hicieron a esperar, el peliverde trato de ignóralas evitando así, sentir los jalones que propinaban a su brazo, no quería ver otra vez a la pantalla.
Un último jalón hizo que Gumiya regresara la vista, alcanzando a ver el vuelo de dos palomas que evitaban el suicidio de la protagonista. De repente, una mano tomo el cuello de la camiseta del peliverde.
—Sácame de aquí…— Con el rostro abajo y una mano agarrada de la manga de él, IA hablo.
Gumiya no entendió, la peliblanca al notar esto jalo una vez más el cuello de él, acercándolo al rostro de ella. Signos indudables se mostraron, Gumiya estaba que no se lo creía, lo única expresión que solía ver de ella era su fría mirada y ahora unas marcadas lagrimas corrían por las mejilla rojas de aquella chica.
—Por favor… sácame de aquí— Imploro IA, apoyando su cabeza sobre el pecho del peliverde.
Gumiya ayudo a levantarla, caminaron y salieron de la sala de proyección. Ya afuera, la peliblanca sostenía con mucha fuerza el brazo del de ojos verdes, este podía escuchar sin mucho problema el llanto de ella. Atreviéndose a preguntar, Gumiya bajo la cara y miro a los ojos de IA:
—¿Te pasa algo?— No recibió respuesta alguna de ella—IA… ¿Te encuentras bien?
Segundos pasaron para que él obtuviera una respuesta, un negar de la cabeza de ella fue lo único que pudo notar. Gumiya algo insistente llevo su mano libre y tomo el rostro de IA con suavidad, lo levanto y pudo ver aquellos ojos azules que aun lagrimeaban, pudo ver sus mejillas blancas, teñidas de un rojo muy intenso. Sin palabras el peliverde solo pudo suponer una cosa:
—IA… ¿Estas llorando por la película?— la cara de sorpresa de Gumiya era tal que parecía que aún no se lo creía.
Ella soltó el brazo de él, quito la mano que tocaba su rostro y se alejó un poco, sin encontrar una respuesta, solo abría la boca sin que saliera algún sonido de ella. Su mente era un caos, IA ya había sentido esto antes, ya había experimentado ese sentimiento, pero nunca a tal magnitud.
Secando las lágrimas con sus manos, se acercó a Gumiya, agarro la chaqueta de este y lo empujo contra la pared, Gumiya estaba muy sorprendido, no se esperaba ese comportamiento de parte de ella, IA comenzó a hablar:
—Olvidaras lo que paso aquí…— El peliverde logro ver un poco de furia en los ojos azules que exponía el rostro rosado de IA.
—¿Eh?, IA ¿Qué te pasa?— Gumiya tomo una mano de ella y zafo el agarre que lo sostenía.
Al contacto de la mano de él con la de IA, ella volvió a ponerse roja, apartándose de inmediato mientras le gritaba:
—¡No me toques!— Su corazón latía a mil por hora, ya no era solo por la película, ahora si Gumiya se acercaba, ella se sentía extraña.
—¿De qué hablas?— El peliverde extrañado se aproximó a ella.
—¡Aléjate!— Advirtió IA.
—En serio IA, no te ha-
Con rapidez, la peliblanca tomo un brazo de Gumiya, colocándose de espaldas, realizo un contra peso, logrando lanzar al de ojos verdes por sobre su espalda, hasta llegar a impactar contra la pared del pasillo. Gumiya aun adolorido por tremendo golpe se acomodó y miro desde el suelo a su acompañante.
—¡Lo siento!— IA se puso a gatas, intentando varias veces, ayudar al peliverde, pero se detenía antes de tocarlo—No era mi intención, algo se apodero de mi…
Ahora de rodillas, llevo su rostro al piso en una típica pose de disculpa. Sin duda ese había sido el momento más vergonzoso que podía haber pasado la peliblanca.
"¿Hormonas? ¿Decaimiento neuronal? ¿Gen defectuoso? ¿Parásito cerebral? ¡¿Qué es lo que me pasa?! Nunca mi comportamiento había sido tan… torpe"
La de ojos azules sintió como una mano se posaba sobre su cabeza.
—No hagas eso en público, pero buen lanzamiento ¡au!— La voz de Gumiya parecía calmada, con algo de confianza, IA levanto su rostro mirando como el peliverde tenía un ojo entre cerrado, quizás causado por el golpe de hace un momento.
Ella sabía que ese golpe terminaría siendo un ojo morado, tratando de decir algo, señalo el rostro de Gumiya, este sabiendo lo que quería comunicar ella, hablo antes:
—Descuida, fue mi culpa— mientras se disculpaba, logro ver que el cabello de la peliblanca estaba sucio, algunas ramas y piedras se habían alojado en sus pequeños mechones debido al contacto que tuvo su cabeza con el piso, por lo que levanto una mano para limpiarla—Cuida un poco de tu cabello, el hecho de que este corto no quiere decir que-
—Lo cuido…— Interrumpió IA, al escuchar esto Gumiya, pensó que posiblemente la peliblanca ya se estaba recuperando de su rara reacción.
La observo con su ojo intacto y pudo ver su cara aún muy roja hasta las orejas, viendo a aquellos ojos azules que evitaban verle. En un pequeño descuido, la punta de sus dedos toco la mejilla de ella, IA se estremeció y cerró los ojos con fuerza, Gumiya pudo contemplar tal reacción, curioso, intento una vez más, mientras removía una pequeña rama del cabello, deslizo su dedo índice por el cuello de ella, obteniendo la misma respuesta.
—Creo que es la última— Era la primera vez que la veía así, todos los días que solía llegar con su hermana, podía notar que siempre exponía un aire de superioridad y no solo era su apariencia, sino también su forma de expresarse, por lo que verla en ese estado, le parecía muy divertido—Supongo que nos iremos de aquí, ¿no?
Incorporándose, Gumiya extendió ambas manos para que IA se apoyara en ellas. Sin verlo la peliblanca levanto una mano, pero no tomo la mano de él, divertido el peliverde, estrecho su mano con la de ella para poder ayudarla a levantarse.
—¡Aquí están!— La escena se congelo, los dos presentes miraron la salida de aquel pasillo donde se encontraban, mirando a una peliverde muy furiosa de ese lado, la vista de ella se centró en el agarre que sostenían ambos, frunciendo el ceño aún más—… ¿Cómo… pudiste?
Con mucha velocidad Gumi se abalanzo sobre su hermano, derribándole y comenzando a zarandearlo.
—¡No te atrevas a tocar a mi amiga!— Las bofetadas y rasguños comenzaron a volar, siendo Gumiya el objetivo de ellas.
Con destreza el peliverde logro tomar ambas manos del su hermana, evitando que esta lo golpeara más. Gumi, forcejaba tratando de soltar sus manos, aun con los "detente" de su hermano, ella no lo hacía. Encontrando la manera, soltó su mano izquierda tomando con esta el hombro de Gumiya, propinándole con una buena mordida más dolor al ya lastimando hermano.
—¡AAAAAH! ¡No otra vez!— Sin duda, hay personas que demuestran lo que sienten con leves golpes, por lo que se sabía que tan molesta estaba Gumi con solo verla.
IA se apartó del pleito de los hermanos, llegando hasta una banca y sentándose en ella, para descansar de su abrumadora experiencia.
—Lo siento— se disculpaba la peliverde mientras se llevaba una papa frita a su boca—También por… morderte y todo lo demás.
El ojo morado que le había dejado IA era una de los muchos golpes que tenía ahora el peliverde, tres marcas muy profundas de rasguños se veían en su mejilla, sin contar el labio que aun sangraba, su hombro le dolía tanto que tuvieron que parar para comprar un poco de hielo, de paso comprando algo de comer para ambas chicas.
—Mejor cállate… o me darás dolor de cabeza— Dijo el peliverde tratando de ignorar a su hermana.
Las disculpas continuaron todo el trayecto a casa, más IA no escuchaba nada de aquellos personas, sus pensamientos estaban sumergidos en un mar muy largo de emociones encontradas, las cuales la solo la confundían, ¿será que fue un error ver esa filme? ¿Qué era lo que le había pasada?
Algo si estaba claro en ella, aquello, no volvería a pasarle.
Neria: a los lectores que notaron mi presencia en el capitulo, les digo: en el siguiente aparecerá también brevemente mi hermano :D
Neruso: O.O seriously?
Neria: si pero solo un poquito ._.
Neruso: tendré la oportunidad de ver a IA... a mi amada IA!
Neria: no te prometo nada! :3
Neruso: ok... soy solo yo o detecte algo de yanderismo en IA? ademas que en esta ocasion Gumiya termino, como cuando yo me termino persiguiendo un perro por once cuadras, gracias a que me cole en un arbol para alcanzar una naranja.
Neria: XDD kyajajajaja esa no me la sabia!
Neruso: hay muchas cosas que aun no sabes de mi, gracias por leernos y esperamos que nos dejen algunos reviews. nos leemos en el siguiente capítulo, que promete examenes, días feriados, un peluche y la llegada de el "onii-san" de IA...
Neria y neruso: Chiao!( Neruso: chiao? que es eso?)
