Asesino III. LA MENTE DE UN ASESINO SERIAL…

"La naturaleza humana es una molestia, me llena de irritación. De vez en cuando alguien debe desaparecer…" Jhon Haig asesino serial. (dioses que citas pongo XD…)

Con sumo sigilo cargó el pesado cuerpo del rubio hasta "su refugio" cuidando de no ser visto por nadie, de ser así, todos sus planes se verían frustrados, todo su trabajo y esfuerzo se vendrían abajo y no quería eso, no cuando estaba tan cerca…

Puso al joven Shaka sobre una plancha parecida a la de los quirófanos, le ato de pies y manos con fuertes amarras de cuero, tardaría en despertar, le amordazó poniendo en los labios entre abiertos del chico un trapo y sellándola después con un poco de cinta gris, se cercioro de que no tuviera escapatoria alguna y salio del "refugio" tendría que disimular, seguir actuando, después de todo, ahora Camus también sabia la verdad, así que tendría que adelantar todo, no le molestaba, en cambio, ya se estaba desesperando de esperar y las esperas le irritaban sobre manera…

Mas de las 6 de la tarde y de Shaka ni sus luces, eso me preocupa, habíamos quedado de reunirnos a la hora de la comida y no apareció, nunca me dijo a donde se dirigía, estaba empeñado en demostrarme que Milo es el asesino, no se que pensar…

Como creerle? Milo siempre se ha portado impecablemente, nunca ah tenido trazas de psicosis o algo que muestre algún desorden que lo impulse a matar, el mismo me aseguro su repudio por los asesinatos y la violencia! Es cierto que ha tenido sus errores, pero de ahí a ser un asesino serial!

Mi turno ah terminado y sigo sumido en mis pensamientos, tengo que apresurarme a llegar a mi casa después de todo el tiempo pasa y el toque de queda va muy en serio, pero antes tengo que pasar por la casa de Virgo, debo de encontrar a Shaka, esta repentina ausencia no me gusta, dicen algunos que la ultima vez que lo vieron fue entrando al templo de Atenea… que estaría haciendo ahí?

Llego a la casa, llamo a mi compañero, sin resultados, el lugar esta vació, le busco incluso en su gran jardín con sus grandes árboles de cuyo nombre no me acuerdo (y esto es en serio…¬¬), pero nada, salgo aun mas preocupado, ya van a dar las 7 y Shaka no aparece…

Salgo del lugar y sigo mi camino, esperando encontrarlo mas arriba, paso por libra, donde Dokho y Shiru me saludan con cordialidad, les pregunto por mi rubio amigo, pero no lo han visto, el viejo maestro me comenta que estuvo con el por la mañana en los archivos, lo cual me lleva a pensar que tal vez halla ido allí.

Sigo las escaleras, pensando en los posibles lugares donde se pudo haber metido Shaka, y sin darme cuenta ya entre a la octava casa, me lo hace saber el dueño de la misma.

- Oye tu! Pasas así nada mas sin siquiera decirme "hola"…- Me detengo un poco sobresaltado, no había visto a Milo desde la mañana, y las dudas de Shaka se han insertado en mi mente y no puedo evitar verlo con algo de recelo, el lo capta y se detiene a medio camino de mi.

- Pasa algo Camus?-me pregunta mientras me mira confuso, respiro profundamente, "calmate y actúa como si nada" me digo a mi mismo, y con algo de dificultad le sonrió a medias.

- Na… nada por que lo dices?- reinicia su camino hacia mi aun con la expresión extrañada por mi comportamiento.

- Me… estas huyendo?- la pregunta me descoloca.

- No, por que haría algo así?-

- Entonces por que retrocedes a cada paso que doy? Que pasa Camus?- no me había dado cuenta, lo había estado haciendo inconscientemente, me detengo, y por fin se acerca a un paso de mi, me analiza con la mirada.

- Seguro que esta todo bien?- asiento una y otra vez, y Milo parece aceptarlo, pues se acerca a mi, no puedo evitar tensionarme y sostener la respiración por un segundo cuando se inclina hacia mi y me besa, ha cerrado los ojos y gracias a eso no se percata, me reprendo mentalmente por mi infantil comportamiento y me dejo llevar.

-Bueno, así esta mejor, creí que comenzabas a sospechar de mi- sonríe divertido ante su comentario, yo rió a fuerzas, si supiera que es así.

- Y bien me vas a decir que te pasa? Te vez preocupado…- me toma de las manos mientras comenzamos a avanzar hacia la salida de su templo, lo miro por un momento, su expresión serena, sus ojos amables, su media sonrisa que me dedica en ese momento y el calido agarre de su mano, y mi mente se vuelve un lió, lo veo y no me parece un asesino, jamás encajaría con la sanguinaria personalidad de ese ser que nos esta destruyendo, pero por otro lado están las pruebas de Shaka, si tan solo lo encontrara, todo se aclararía…

- Es que… hace rato que busco a Shaka, no lo has visto?- suspira por un momento, hemos salido a la parte trasera de su casa, mira el atardecer un momento y luego gira su rostro hacia mi.

- No, desde esta mañana que no lo he visto, por que?- intento buscar en sus expresiones, en sus ademanes algo que me indique que miente, pero no.

- Por nada… quería hablar con el es todo…- se encoge de hombros y me comienza a acompañar hacia mi casa, a pesar de mis protestas e intentos por que se quede en la suya, después de todo, ya pasa de las 7 y el toque de queda esta próximo…

seguimos nuestro camino, en el cual me cuenta todo lo que ha hecho en el día, por fin llegamos, entramos a la parte privada y antes de que pueda hacer algo me acorrala contra la pared de al lado de la puerta.

- Claro que… me he pasado el día esperando este momento…- me dice por lo bajo, con la voz seductora de la que es característico, un espasmo me recorre y lo único que puedo articular antes de que su boca se pegue a la mía es su nombre, con urgencia y sin dejar un momento de besarme se deshace de toda mi armadura, hasta que quedo con el pantalón que va debajo de ésta, me toma por la cintura y me carga, por acto reflejo enrosco mis piernas en su cintura, avanza unos pasos hasta que caemos sobre la cama.

Se sienta a horcajadas sobre mi y con desesperación comienza a quitarse la ropa, me siento a la par con el y le intento ayudar, desabotonándole el pantalón y tratando de bajarlo por sus flexionadas extremidades, mientras el esta hecho un lío con la camisa tapándole la cabeza intentando sacársela sin abrir los botones, por fin saca la cabeza triunfal y lanza la camisa lejos.

- Espera, espera, los zapatos… estorban…- me dice y caí de espaldas en la cama, sin calcular se revuelve peleando contra las agujetas de lo que calza y caí una vez mas pero contra el piso, ante tal espectáculo no puedo evitar reír, pero nada detiene a Milo, de repente oigo un par de zapatos golpear contra el piso cuando son lanzados por su dueño y de súbito

Milo se yergue orgulloso con sus manos a cada lado de la cintura con una sonrisa triunfante, como si hubiera vencido el peor de los obstáculos, me quedo un momento en silencio, completamente estupefacto contemplando el espectáculo que representa Milo desnudo sonriendo victorioso a un lado de la cama. Voltea hacia mi y me sonríe seductoramente.

- Ahora si… no hay nada que me impida hacerte mío…- me dice en un enigmático tono, pero lo olvido cuando con movimientos felinos se trepa a la cama y se acomoda sobre mi cuerpo, me sonríe y me mira directo a los ojos mientras con sus manos lentamente baja el pantalón de la armadura, hasta que quedamos ambos desnudos, me mira durante unos momentos, haciéndome sonrojar por el profundo escrutinio al que soy sometido por parte de sus ojos, cuando regresa su mirada a mi cara una sonrisa torcida aparece en su rostro.

- Te juro que esto nunca lo vas a olvidar "amor"- me susurra al oído en el mismo tono de antes, entre seductor, sarcástico y con un toque de malignidad que me deja descolocado, un ligero pinchazo de miedo me recorre la espina, pero Milo se encarga de disiparlo…

Comienza a besarme, con calma, sus manos recorren mi cuerpo y las mías el suyo, mis piernas se enredan con las de el, que comienza a moverse sobre mi cuerpo con ligeros movimientos de vaivén que hacen que me estremezca cada que su miembro rosa el mío, sonríe malicioso al ver mi expresión, pues no puedo evitar fruncir el seño y morderme los labios al sentir esas corrientes eléctricas que me recorren a cada movimiento que hace.

Los minutos pasan y las caricias se hacen cada vez mas profundas, mas osadas, hasta que llega el momento en que un agitado Milo se coloca entre las piernas de el aun mas agitado Camus, se inclina hacia el oído del acuariano.

- Ábrete para mi…- le susurra al Francés, que sonríe con lasciva y hace exactamente lo que Milo le pide, el griego sonríe complacido, se coloca las piernas del espectacular francés alrededor de su cintura, el otro le ayuda levantando lo mas que puedo las caderas, y con lentitud le penetra, haciendo que Camus se arquee y que abra la boca soltando un gemido mudo, Milo mete las manos debajo de la espalda del acuariano y lo levanta hasta que quedan ambos sentados, de esta manera Camus es el que comienza a moverse rítmicamente contra el cuerpo del griego.

Milo sonríe, pero es una sonrisa cínica, escucha gemir a Camus contra su oído, y sus manos automáticamente se colocan en la cintura de este, su plan esta saliendo a la perfección, pero faltaba afianzar algo.

- Eres mío…- le susurra contra el oído al francés que esta tan sumido en el éxtasis, este asiente una y otra vez, y se pega mas al cuerpo del griego.

- Siempre.. ahhh! Milo!- la sonrisa de Milo se ensancha, lo tenia, tenia a Camus a su merced, le había dicho una verdad, era suyo, completamente, doblegado, y eso lo hacia sentir mil veces mas placer que el estar follando con el joven, que no podía negar que lo disfrutaba, pero tenerlo así, sumiso, queriendo complacerle en lo mas mínimo, que gemía y se retorcía contra su cuerpo, era lo mejor, lo podía manipular a su antojo, se sentía pleno, se sentía exultante, y fue tanto ese placer mental mas que físico que termino abrazando con fuerza el cuerpo de su "esclavo" contra el propio mientras gruñía vaciándose dentro de este.

Camus eyaculo un poco después, ambos se desplomaron contra la cama, y Milo iba a levantar el telón de su teatro, iba a clavar la daga en lo profundo del corazón del acuariano, lo destruiría lentamente, solo faltaba decir las palabras mágicas, y seguir actuando solo un poco mas.

Así que acariciando con una falsa ternura el sonrosado rostro de Camus le beso igualmente con falsedad, Camus le sonrió y pudo ver que el sentimiento en ese joven era sincero, lo cual le hizo saber que estaba listo…

- Camus…- el aludido le miro feliz, su mirada irradiaba amor y las dijo las palabras que acabarían con la cordura del francés.

- Te amo…- le susurro, sonando asquerosamente convincente, pudo ver con claridad el remolino de sentimientos de Camus, la incredulidad, la incertidumbre, el miedo y por ultimo la "afinidad" de sentimientos. Se había coronado, había triunfado, ahora faltaba el tiro de gracia, pero seria mas tarde, después de todo, a todo condenado a muerte se le concede un ultimo deseo…

….

Estoy convencido, Milo no es el asesino, por que simplemente no puede ser que alguien tan tierno, alguien que profesaba Amor, pudiera asesinar a sangre fría, me he quedado impactado pro sus ultimas palabras, me lo ha dicho, me ha dicho que me ama, y no puedo evitar sentirme feliz, y se lo hago saber, echándomele encima besándolo sin cesar repitiéndole que lo amo también…

Tal vez sea la emotividad del momento o tal vez que acabamos de hacer el amor, pero así me siento, el se nota igualmente feliz, le abrazo con brazos y piernas y el me abraza a la vez, dispuestos ambos a dormir, y yo extremadamente feliz al cerciorarme de que mi Milo es inocente…

…..

Milo observa atentamente durante horas, mientras acaricia con detenimiento las largas hebras de cabello de su acompañante, como este se sume en el mas profundo de los sueños, cuando esta seguro de que duerme, le besa por ultima vez los labios, para después susurrarle con maldad.

- ah sido un placer "hermano", ahora es tiempo de que mi venganza se complete y tu "amor" eres mi pieza clave…- con cuidado de no despertarlo intenta desembarazarse de los brazos que le mantienen tan firmemente aprisionado, y no queriéndolo con un firme tiron que hace que Camus comience a murmurar se safa.

- Shhh, duerme bebe, voy por un vaso de agua- le susurra al medio durmiente para que se tranquilice, Camus se revuelve contra las sabanas pero sigue dormido, Milo respira aliviado y lentamente sin hacer ruido, comienza a vestirse, busca sus botas y desgraciadamente una cayó contra una maceta, rompiéndola en el acto, maldice por lo bajo pues su calzado a quedado lleno de tierra, se lo coloca, lanza un ultimo vistazo al joven dormido en la cama para salir del lugar…

Milo se ha levantado, pero me dijo que iba solo por un vaso de agua, nada de que preocuparse, así que intento volver a la inconciencia del sueño de nuevo, pero una seria de ruidos no me dejan, trato de ignorarlos, pero pasan mas de 5 o 10 minutos (según yo…) y Milo no regresa, eso me da muy mala espina, así que con pesadez abro los ojos.

Todo esta oscuro, llamo por lo bajo a Milo, nadie responde, un mal presentimiento se cierne contra mi, me levanto y prendo la luz, mi corazón da un vuelco, la ropa de Milo no esta, y son cerca de las 3 de la mañana, le busco en la cocina, y nada, regreso a la recamara, me comienzo a vestir preocupado.

Busco por ultimo mis zapatos, y caigo en la cuenta de que una planta que tenia en la esquina de la recamara esta hecha añicos, me acerco.

- Oh no…- me digo a mi mismo al vislumbrar una huella de bota militar hecha de tierra y recuerdo que uno de los zapatos de Milo había caído por ahí…

Me niego a creerlo, pero parece que es muy real, Milo es el asesino y si no me equivoco, se dirige hacia su siguiente victima, doy gracias por estar despierto, y comienzo a seguir los rastros de cosmos de Milo…

Es sigiloso, pues tiene que evitar a la guardia que esta cuidando en estos momentos el santuario, eso lo retrasara, y yo también comienzo a avanzar con dificultades, pues cada diez escalones alguien se aproxima o una serie de luces de linterna barren el lugar, por desgracia no escucho los pasos que venían detrás de mi, estaba mas pendiente de los jóvenes que patrullaban cerca de la entrada a capricornio mientras me escondía detrás de una piedra, pero lamentablemente una mano se posa sobre mi hombro haciéndome saltar de terror.

- Que hace aquí a esta hora? Identifiquese!- un joven mal encarado es el que reinterroga, carga una lanza.

- yo… yo… yo…- balbuceo y me encojo sobre mi mismo, el muchacho parece extrañado y se acerca, muy mal hecho, de un puñetazo lo estampo contra la pared y caí inconsciente.

- Lo siento chico, ya me lo agradecerás crémelo…- le arrastro hasta dejarlo detrás de la piedra que me escondía, y viendo después el camino libre corro hacia el interior de Capricornio, para poder darle alcance a milo…

Milo llegaba sin contratiempos a su casa, silbaba contento una canción mientras entraba a sus aposentos, se dirigió hacia una puerta camuflada en la pared de su recamara, la abrió y medio cerró, bajó unas escaleras escavadas en la dura piedra, hasta que llego a otra puerta, entro a un cuarto mas parecido a un laboratorio que a otra cosa, siguió silbando mientras sacaba de entre los cajones de un anaquel comida para una colonia de escorpiones que tenia en una gran pecera empotrada en la pared, ignorando olímpicamente el par de ojos azules que le miraban iracundos desde una plancha en el centro del lugar.

- Oh, ya has despertado!- dijo con fingida sorpresa a la hora que por fin decidió hacerle caso a la insistente mirada de Shaka sobre el, se acerco sonriente al atado cuerpo de su "amigo" que se revolvía y gemía cosas ininteligibles debido a la mordaza.

- Que dices? Disculpa pero no te entiendo Shaka, tal vez quieras que te quite la mordaza? Se dice que si la quitas rápido no duele…- y con un fuerte tiron retiro la cinta que evitaba que Shaka gritara, este se quejo debido al dolor.

- Ups… supongo que mintieron…- le dijo con inocencia, mientras le sacaba el trapo e la boca, Shaka sentía la boca y la garganta secas, hablo con voz ronca y áspera.

- Que planes hacerme?- Milo sabiendo el estado del rubio le acerco un vaso con agua y un popote, obviamente no le iba a soltar para que bebiera.

- Primero darte agua, no quiero que mueras… aun jeje, y segundo que no es obvio?- Shaka no queriendo bebió todo el contenido del baso, había estado secándose desde hacia rato, pero nada mas acabo, Milo no le dejo emitir ni una sola palabra mas, le amordazo nuevamente pero esta vez solo con la cinta.

- - Disculpa la mordaza, pero no puedo permitir que me encuentren por tus gritos… ahora ya que te interesa tanto saber, pues te diré…- Milo comenzó a pasearse de aquí para allá en su "taller" buscando y sacado cosas que ponía sobre una mesa movible, Shaka solo le seguía con la mirada mientras le oía hablar. – Planeo matarte como es mas que obvio, pero tu mi rubio amigo, vas a ser el "boceto" de mi gran "obra" ahora si me disculpas, tengo que poner algo de música, después de todo me ayuda a "trabajar" jajajaja- y dicho esto, en una grabadora que se encontraba al lado de unos monitores puso un disco de Carlos Santana, vio por unos momentos las pantallas, mientras sonreía complacido.

- - Parece que el invitado estelar se acerca…- comento al aire, volteo hacia Shaka, y comenzó a acercársele mientras empujaba la mesita con el instrumental que necesitaría, se puso unos guantes de látex y después tomo una jeringa con un extraño liquido, se cercioro que no estuviera tapada y se la mostró a Shaka, el cual tenia los ojos muy abiertos, comenzaba a sudar y veía nervioso la jeringa en manos de Milo.

- Bien mi querido Shaka, déjame comentarte algo, para que tengas noción de que es lo que pasa, esto…- dijo señalando el contenido de la aguja – es Curare, para tu acervo general te diré que es el extracto de una planta sudamericana, los nativos del lugar usan este "veneno" como paralizante para sus enemigos, mojan las puntas de sus lanzas en este liquido y así logran que en cuestión de minutos sus enemigos dejen de moverse… interesante no? Y para mayor información, te diré que de esta planta se saca el anestésico, hay que poner la dosis adecuada o si no, podría matarte…- Shaka se revolvió inquieto al ver acercarse la aguja hacia su cuello, pero…

un fuerte grito sobresalto a ambos, Milo volteo para ver acercarse a un iracundo Camus que se le iba a echar encima, sonrió sardónicamente, y ante la mirada horrorizada de Shaka y de incredulidad de Camus, de entre sus ropas saco un arma con la que disparo dos veces contra el cuerpo de Camus, que se desplomo en el piso maldiciendo y revolcándose del dolor.

- Bienvenido, te esperaba…- le dijo con la voz calmada, dejo a un lado la jeringa, y comenzó a acercarse al tirado cuerpo de Camus que comenzaba a desangrarse en su piso…

Por fin, después de tres guardias noqueados, logro llegar a escorpión, todo esta oscuro, entro en silencio, con mucho sigilo, llego a la recamara, logro ver una puerta semi abierta, de ahí se escuchan ruidos, así que me dirijo a ella.

Me sorprende saber que es una puerta camuflada, y con algo de miedo comienzo a bajar las toscas escaleras, llego hasta otra puerta hecha de hierro, de ahí me llega nítidamente la voz de Milo mezclada con algo de música, me asomo discretamente y logró ver que en el centro del cuarto esta Shaka amarrado y amordazado, al menos sigue vivo…

Y a pesar de que lo veo, no lo puedo creer, Milo le comenta no se que de un veneno mientras prepara una jeringa, veo el lugar, es una especie de taller mezclado con laboratorio, y de repente Milo comienza a inclinarse hacia Shaka que se revuelve contra las amarras para inyectarle el dichoso veneno, tengo que evitarlo a como de lugar, así que decidido salgo de mi escondite asustando a ambos pues grito un desesperado "No" Milo me mira, esos ojos, azules, cargados de locura, hacen que me detenga, para segundos después sentir un agudo dolor contra mi estomago y mi pierna derecha, el par de que las dos detonaciones del arma que Milo sostiene me dejan sordo unos momentos, caigo al piso mientras con las manos trato de detener la sangre que sale a raudales de las heridas mientras maldigo en voz alta, escucho la voz irónica de Milo decirme "bienvenido te esperaba" y me maldigo a mi mismo pues tarde me doy cuenta que he caído en una trampa…

….

Milo se acercaba lentamente a Camus, cuando estuvo a su lado se hinco.

- oh… te duele bebe?- le pregunta con un tono de irónica preocupación mientras con saña presiona la parte del abdomen donde esta la bala, Camus se retuerce en el piso gimiendo dolorosamente, pero reacciona e intenta golpear el rostro de aquel que le sonríe sardónicamente, lanza el puñetazo directo a la cara de Milo pero se detiene a centímetros.

- Si yo fuera tu… me estaría quieto…- le susurra Milo con malignidad mientras apunta el cañón del revolver directo a la frente de Camus, el acuariano se pone pálido, traga saliva pero se queda en paz, Milo sonríe.

- Así esta mejor… ahora, necesito que cooperes y lo harás…-dicho esto, le obliga a levantarse, Camus se queja pues tiene una bala alojada en la pierna derecha, Milo lo avienta contra una silla de madera, lo sienta y al igual que a shaka le amarra las manos con cinta (para mayor información es una cinta gris industrial XD…) dejándoselas detrás del asiento para evitar que escape, se para frente a él y le sonríe, le toma el rostro, puede ver lo confundido que esta, le levanta la barbilla y lo besa con fuerza, Camus se retuerce tratando de evitar el contacto de esos labios, lo cual logra divertir a Milo.

- Ahora "amor" quiero que te quedas en paz para que admires el "espectáculo"- le dice, y al momento se aleja para acercarse a donde se encuentra Shaka quien seguía forcejeando por soltarse.

Trato por todos los medios de romper esta estupida cinta, pero estoy sumamente débil por la perdida de sangre, me escuece la pierna y también el estomago, Milo se ha alejado de mi y se dirige hacia Shaka, de nueva cuenta toma la jeringa y la coloca en el cuello de mi compañero, lentamente comienza a inyectarle el contenido mientras Shaka gime.

- Milo! Milo por favor que vas a hacer? Suéltame! Milo!- me desgañito gritándole, pero me ignora olímpicamente, mientras comienza a tararear la canción que suena en la grabadora, y se contonea al ritmo de la música.

- Milo! Por que haces esto? Por que quieres asesinar?- se detiene un momento, se gira hacia mi, me mira con odio, se recarga contra la plancha en la que Shaka esta me mira unos momentos sin decir nada.

- Por que lo hago? Deberías preguntarle eso a tu querido padre…- me dice con amargura, me quedo sorprendido, de donde conoce Milo a mi padre?, es mas que tiene que ver mi padre en todo esto? Milo nota mi confusión y su semblante cambia a sorpresa.

- Cierto, se me olvidaba que tu no lo sabias…-

- Que tiene que ver mi padre en todo esto, no comprendo…-

- Ya lo harás, Shaka, por que no le explicas a Camus que tiene que ver su padre en todo esto, después de todo, tu mi entrometido amigo ya lo sabes…- Me quedo confundido, Milo le arranca la mordaza a Shaka haciendo que este gima de dolor, después se pone en la misma posición que estaba, cruzado de brazos recargándose en la plancha y mirando hacia mi, dirijo la mirada a Shaka, el me ve desesperado.

- Anda Shaka dile.- le instiga Milo, el rubio cierra los ojos unos momentos.

- Camus… tu y Milo son… hermanos…- Me quedo en silencio, sin entender, escuche bien? Hermanos? Shaka parece entender mi confusión pues me aclara – Hermanos… de sangre…- es… imposible, comienzo a reír nerviosamente, Milo parece complacido con mi reacción.

- Esto es una broma verdad?- pregunto riéndome como loco, es que no puede ser.

- Seguro Camus, mate a todos solo para hacerte una broma…- me dice irónico Milo.

- Es que no puede ser…- me digo a mi mismo, mi cerebro esta hecho un lío intento comprender lo que pasa, pero simplemente no me cabe en la cabeza…

- Oh claro que puede ser, Shaka muchas gracias, de ahora en adelante continuo yo…- y dicho esto le amordaza nuevamente y voltea otra vez hacia mi.

- Bueno ya que tengo unos minutos en lo que la anestesia hace efecto te contare toda la historia, y comprenderás por que hago esto… primero quiero que me digas por que eres caballero Camus? Cual fue la primera causa por la cual te hiciste un santo de Atenea?-

Le miro sin comprender, el espera la respuesta, intento recordar, cual fue la primera causa…

- Mi padre…- musito mas para mi que para Milo, si, fue mi padre, el era arqueólogo, le fascinaba Grecia, sabia la historia griega de principio a fin, recuerdo que de niño me contaba las mitologías del lugar, y me relataba los diferentes descubrimientos que había hecho durante su estancia en Atenas, el descubrió la existencia del santuario, y un día uno de esos caballeros de las historias llego a la casa alegando que yo tenia potencial para ser caballero, mi padre se lleno de orgullo, pues su hijo seria parte de la mitología griega…

- Bingo! Tu padre o debería decir "nuestro" padre adoraba tanto Grecia que se termino metiendo con mi madre… y eme aquí! Pero déjame contarte la historia de cómo el gran arqueólogo francés Hugo Albert Camus me arruino la vida a mi y a mi madre…

Mi madre era una universitaria, estudiaba la licenciatura en historia, estaba por graduarse y para su tesis quería hacer una investigación sobre unas ruinas cerca de aquí, que por desgracia, eran las ruinas que estaban a cargo de un joven arqueólogo Francés, Helena, que era su nombre, tenia mucha experiencia, pues antes había trabajado en otras excavaciones en Egipto, así que fue aceptada como practicante en el proyecto.

Ahí se conocieron, se hicieron amigos y tiempo después como es obvio se hicieron novios…

Hugo le prometió la luna y las estrellas y se llevo a mi madre a la cama, una semana después, él salía de regreso a Francia "por asuntos familiares" le prometió a mi madre que regresaría, nunca lo hizo… o mas bien si, solo para venir a fastidiarnos la existencia…

Mi madre salio embarazada, aun así logro recibirse, intento contactar una y otra vez al arqueólogo, pero se entero meses después de que el hombre se había casado con una joven aristócrata francesa y que esperaban un hijo…tu…

Ella era fuerte… no se dejo vencer, cuando nací, ella me mantuvo, consiguió trabajo en el museo de antropología e historia, no éramos ricos pero sobrevivíamos en paz, era muy hermosa…

Recuerdo que tenia cerca de 8 años, era verano, y un amigo de mi madre le presto una casa que estaba a orillas del mar, nos fuimos los dos de vacaciones, yo era feliz, por las tardes me sentaba en su regazo a ver el cielo cambiar de tonalidades mientras escuchaba las grandiosas historias de los dioses griegos… todo hubiera sido perfecto, si no hubiera llegado aquel día…

Era el ultimo fin de semana en la playa, como todas las mañanas había salido disparado hacia el mar, pero choque contra un hombre que se dirigía hacia la casa, me disculpe y el me sonrió, me pregunto por mi madre y le señale la casa, en la puerta estaba ella, iba a llevarme una toalla cuando me vio con ese sujeto, la toalla cayo de sus manos, su rostro se lleno de sorpresa y después pude ver un profundo dolor, dio media vuelta y entro en la casa, el tipo se fue detrás de ella, se me hizo raro, así que les seguí, me puse por debajo de una ventana y logre escuchar de que hablaban.

El le alegaba que la demandaría por ocultarle durante tanto tiempo mi existencia, y ella se defendía diciéndole que nunca le importamos, que el se había casado y que nosotros éramos a parte, le grito que se largara, que nunca le dejaría conocerme y mucho menos le permitirá patria potestad, recuerdo perfectamente lo que el dijo " Helena, no quiero hacerte daño, pero si quieres que las cosas sean por las malas, lo serán, Milo es mi hijo también y tengo derecho sobre el, así que o accedes por las buenas a dejar que mi hijo me conozca o te tendrás que atener a las consecuencias…"

Rudas palabras para tan poco hombre… mi madre le saco a patadas de la casa, no le temía, además que podría hacer el? La ley sin duda estaba de nuestro lado, así que no se preocupaba, desgraciadamente lo que nunca sospecho mi madre era que Hugo tenia tratos con la mafia, contrabandeaba piezas arqueológicas de gran valor, en esos momentos se encontraba en Grecia por un "pedido" y estando aquí se entero de que su antigua amante había quedado embrazada y que además era la encargada del museo, pero al ir a verla las cosas no salieron como el esperaba, yo era el pretexto para acercarse a ella, lo que el quería era sacar del museo una pieza muy valiosa, pero mi madre no dio el brazo a torcer, y Hugo estaba desesperado, la fecha limite se le venia encima y era un cliente muy exigente, así que decidió matar a dos pájaros de un tiro, desaparecía a la encargada del museo, robaba la pieza y de pasada se llevaba a su hijo griego…

Esa noche preferí no preguntarle nada a mi madre, la veía mal, triste, así que solo la abrace y le dije que la quería y que nunca nadie me separaría de su lado, ella me beso las mejillas y me dijo que también no dejaría que nunca nadie me apartara de con ella, nos fuimos a dormir, después de media noche escuchamos ruidos, mi madre fue hacia mi cuarto, me despertó, intentamos salir del lugar pero nos atraparon, eran tres, dos agarraron a mi madre y otro a mi, ese me saco de la casa, iba a llevarme a un carro, pero le mordí, me soltó y corrí a todo lo que dieron mis piernas, me escondí en un acantilado, llore toda lo noche, me quede ahí escondido dos días, cuando me arme de valor al tercer día salí, me dirigí a la casa.

Cuando llegue, la puerta estaba abierta, llame a mi madre, nadie contesto, al entrar a la cocina me quede estupefacto, paralizado del horror, el lugar estaba lleno de sangre, destrozado, ahí en medio del lugar estaba el cuerpo de uno de los matones con un cuchillo de cocina en medio del pecho, salí corriendo de ahí, en la sala estaban los muebles volteados, todo echo un desastre, pero lo peor vino cuando llegue a el cuarto de mi madre, abrí la puerta me quede quieto en el marco sin atreverme a dar un paso… ahí en medio del cuarto, colgaba el cuerpo de mi madre… sus ojos estaban fijos en mi… estaba bañada en sangre…la golpearon antes de colgarla…- Milo queda en silencio, tiene la vista baja, un par de gotas caen de su rostro, llora, pero se repone, mira con un profundo rencor a Camus que se encoge en su lugar.

- Pero… entonces, no fue mi padre, como estas tan seguro que esos matones iban de parte de mi padre!.- Camus intenta defenderse, se le hace inverosímil que alguien tan respetado como su padre haya hecho algo tan ruin, Milo ríe ante su comentario.

- Camus por favor, fui entrenado para ser el perfecto asesino, después de aguantar el maldito entrenamiento de este lugar, les seguí la pista, los cacé como las viles ratas que eran, no sabes lo que disfrute asesinándoles, sabia que ellos eran solo peones, así que antes de matarlos les exprimí hasta la mas mínima confesión, había jurado vengar a mi madre así que lo haría, de esta forma descubrí que fue nuestro querido padre, a el también lo investigue, tenia que encontrar la forma de sufriera en toda su intensidad el dolor que me hizo sufrir, supe que tenia un hijo, y lo mejor de todo es que, lo tenia al alcance… -

…..

Milo me dirige una mirada cargada de locura, me estremezco, y trago saliva en auto reflejo del miedo que me comienza a invadir.

- Así que hice mi plan, le haría saber lo que es perder a tu ser mas querido, que te lo arrebaten de la forma mas cruel… humillaría a su vástago, haría que cayera rendido a mis pies y cuando eso sucediera le asesinaría, lenta y dolorosamente, y llevaría el cuerpo inerte de mi "hermano" ante mi padre, y después de confesarle la verdad lo asesinare de manera aun peor que a ti…-

- Entonces soy solo el instrumento de tu venganza, todas las palabras que me dijiste, todo ese supuesto apoyo y compañerismo eran solo estrategias…- eh bajado el rostro, ahora lo comprendo todo, y eso me hace volver al principio, soy solo un peón del destino, nada de lo que he creído o hecho vale, la vida es solo un juego de asar, no sabes lo que te tocara y a mi,

siempre me ha tocado perder…

- por supuesto! Tenia que acercarme a ti, y vi. mi mejor opción en tu repentina depresión, te haría creer que tenias en quien confiar y jaja fue mas fácil de lo que pensé, a fin de cuentas, el frió Camus no es mas que un simple mortal…-

- Ya cállate! Maldito seas! Odias a mi padre por asesinar a tu madre y mírate! No eres mas que una copia de él! Buscas tu propia satisfacción destruyendo a otros! Jugaste con migo hasta el cansancio! Creí en ti, y solo me has demostrado que realmente nadie vale nada!...- la ira había hecho presa de mi, tenia que des ahogarme, ah sido un golpe muy duro, pero creo que eh hablado de mas, después de todo en esto estoy en desventaja, y eh hecho enojar a Milo pues me calla al golpearme en el rostro con la culata de la pistola, se acerca a mi y me levanta lo que pude de la solapa de la camisa.

- No te permito compararme! El me hizo lo que soy, si asesino es por su culpa! Y si te he humillado y mentido es por su culpa también!...- me suelta y se aleja de mi, pasa las manos por su cabello, trata de serenarse, escupo sangre, pues cuando me golpeo lo hizo contra mi quijada.

- De acuerdo, entiendo por que tu odio hacia mi y mi familia, pero, por que entonces asesinaste a los demás, ellos no tenían nada que ver!- voltea, mas calmado, inspira lentamente mientras me mira.

- Hubo sus razones… a Saori la mate por que como diosa era la única capaz de descubrirme sin investigar, a Mu por que me descubrió antes de tiempo y podía echarme todo a perder, a Aioria por que casi te mata, y odio que interfieran en mis planes, y a Shaka lo voy a matar justamente por entrometerse donde no lo llaman… ahora si me disculpas, la anestesia ha echo efecto y será mejor que comience con esto…- me comienza a ignorar mientras, se coloca un delantal de piel, unas gafas y se reacomoda los guantes, yo mientras tanto trato de safarme, me sereno un momento y cierro los ojos tratando de invocar a mi cosmo energía, pero nada sucede, me concentro fieramente pero nada sucede, que demonios pasa!

- jajajaja, no te canses no podrás usar tu cosmos aquí…- abro los ojos confundido, Milo parece que fuera a trabajar en una carpintería o algo así, pues trae una sierra eléctrica contra el hombro y eso me hace estremecer solo de pensar en lo que le piensa hacer a Shaka, el cual solo puede mover los ojos y suda copiosamente.

- El cosmos son solo ondas electro magnéticas, y este lugar esta diseñado y construido para evitarlas… aquí no eres mas que un simple humano mas.- y dicho esto enciende la moto sierra, Veo a los ojos de Shaka desorbitarse al mirar como Milo comienza a acercar el artefacto a su pierna izquierda, comienzo a gritar histérico, me retuerzo y jaloneo pero no me puedo soltar, así que con todo el esfuerzo del que soy capaz, me levanto con todo y silla y envisto a Milo, el cual al no esperarse mi acción caí junto conmigo soltando al aire la sierra que caí metros mas allá de nosotros, el impacto contra el piso, hace que la silla se rompa, aunque sigo sin soltarme paso los brazos por debajo de mis piernas hasta que quedan frente a mi, Milo se levanta fuera de si, y comenzamos una pelea cuerpo a cuerpo, lo malo del asunto es que llevo las de perder pues he perdido mucha sangre, así que con un par de golpes Milo me lanza contra la mesa del instrumental, me incorporo algo mareado, y al apoyarme en el piso, entre mis manos tomo una pinza como las que usan los cirujanos, Milo intenta envestirme de nuevo, pero antes de que siquiera pueda tocarme hundo la punta de las pinzas contra su abdomen, Milo gimotea, pero no reacciona, así que con saña doy vuelta a las pinzas incrustadas, haciendo que Milo berree del dolor, caí de espaldas al piso mientras intenta sacarse las pinzas del estomago, mientras busco entre los artefactos un bisturí, que encuentro rápido y corto la estupida cinta, me dirijo hacia Shaka y trato de soltar las amarras que lo sostienen.

….

Momentos antes en otro lugar del santuario…..

- Bah… que aburrido, estupido Shion, hacernos hacer guardias… podría estar durmiendo pero nooo, tengo que cuidar que el imbecil de Camus no ande matando gente…- se repetía una y otra vez el ex marino de Poseidón, mientras merodeaba entre la casa de piscis y acuario.

- Pues bien, si yo no duermo, Camus tampoco!- se dice y se dirige a la casa de acuario, entra azotando la puerta del cuarto para despertar a su morador.

- Oye Idiota! Ya es….- al encender se da cuenta que el lugar esta solo, maldice y sale del lugar, estaba seguro que Camus había salido a cometer su siguiente asesinato, corre hacia las casa de abajo, ya que venia de Piscis y ahí solo estaba Afrodita, llega a Capricornio y su morador dormía tranquilamente, siguió rápidamente hacia la siguiente casa, donde todo estaba en calma, y así en menos de 15 minutos llego a escorpión, encontrando en su travesía a tres jóvenes noqueados, lo cual solo hizo sus sospechas mas grandes.

Entro al octavo templo, se acerco rápidamente a el área privada, entro al cuarto de Milo y encontró una puerta disimulada en la pared semi abierta, se acerco, abrió lentamente, vio un pequeño pasadizo con unas toscas escaleras, de abajo venían voces, gritos y se escuchaba como si alguien estuviera peleando, bajó lentamente hasta que llego frente a la puerta de hierro, abrió y pudo ver a Milo tirado en una esquina tratando de sacarse del abdomen unas pinzas y a Camus inclinado frente a Shaka que estaba amarrado a una plancha.

No lo pensó dos veces, era obvio lo que pasaba Camus había herido a Milo y ahora trataba de matar a Shaka… pensaba irreflexivamente el gemelo menor, y así irreflexivamente tomo una pieza de hierro que estaba tirada, se acerco sin hacer ruido hacia Camus que forcejeaba por soltar las amarras de Shaka, y sin previo aviso levanto la pieza de metal en alto y la dejo caer contra la nuca del acuariano, que callo inconsciente instantáneamente.

Shaka seguía bajo la influencia de la anestesia así que solo pudo ver horrorizado como Camus caía frente a sus ojos, Kanon lo dejo en segundo plano para ir a ayudar a Milo que estaba desesperado al no poder sacar las pinzas de su abdomen.

- Calma amigo, Camus ya no nos dará problemas, déjame ayudarte…- le decía kanon arrodillándose frente a Milo el cual sostenía firmemente las pinzas.

- Que… que le hiciste Kanon?- pregunto jadeando, el gemelo evaluaba la forma de extraer las pinzas sin lastimar demás a su compañero.

- Lo golpee con un pedazo de metal, crémelo después de ese golpe va a necesitar ayuda especial, le deforme el cráneo!- decía triunfante el peli azul, Milo le miro con mal disimulado odio.

- Eso lo pudo matar Idiota!-

- Mejor, así ya no nos da problemas… ahora agarrate hermano, esto va a doler…- y dicho esto, de un fuerte jalón saco las pinzas del estomago de Milo que grito desgarradoramente, y se retorció durante unos minutos contra el piso.

- Waw… estaba mas de la mitad de las pinzas dentro… ahora ayudare a Shaka y así saldremos todos de aquí, aguanta un poco ahora regreso…- Milo se medio incorporo, sobre sus rodillas, desde ahí podía ver la cabeza de Camus en el piso resumando sangre, después levanto la vista, Kanon desataba la mano derecha de Shaka que a base de miradas quería hacerse entender.

- Eres un estupido…- escucho kanon a sus espaldas antes de voltear y encontrarse frente a frente con la expresión enloquecida de Milo que le apuntaba firmemente contra el entrecejo, Kanon se sobresalto, retrocedía tan solo para toparse contra la plancha a sus espaldas.

- Mi…Milo que… que te pasa?- Kanon temblaba incontrolablemente, Milo tenia una mano sobre el abdomen tratando de tapar la herida que tenia y con la otra apuntaba fijamente a centímetros del gemelo.

- Odio que se metan en mis asuntos… y odio mas que interfieran en ellos!- y dicho esto jalo el gatillo, Shaka inmóvil en la mesa pudo sentir caer sobre si la mezcla de sangre y masa encefálica que había salido disparada ante el balazo, si hubiera podido hubiera gritado, pero el maldito veneno era excesivamente efectivo…

Milo ignoró a Shaka, lanzo una ultima mirada cargada de odio al cuerpo de Kanon y luego se acerco a Camus, el francés estaba mas pálido que la leche y un alarmante charco de sangre salía de su nuca, le tomo signos vitales, su corazón trabajaba y aun respiraba aunque muy pausadamente, bueno, ya que kanon le había ahorrado el trabajo, ahora simplemente le descuartizaría, se dijo a si mismo, intento incorporarse, pero cayo de rodillas, sumamente mareado y comenzó a vomitar sangre, maldijo por lo bajo, ayudándose de la plancha en la que Shaka desesperado trataba de moverse, se levanto, tenia que hacer algo respecto a esa herida, la venganza podía esperar, después de todo, el no quería morir, no aun…

Me duele todo… siento el cuerpo pesado, un penetrante olor a pólvora y sangre me llega a la nariz, quisiera abrir los parpados y ver que pasa pero, no puedo, lo ultimo que recuerdo es el haber esto intentando soltar a Shaka cuando alguien me golpeo en la espalda…

Estaré muerto por fin? Asesinado por Milo? Si pudiera me reiría de mi, por la terrible broma que me ha hecho el destino, terminar muerto a manos de la única persona que creí que era sincera con migo… pero no, a fin de cuentas, yo tenia razón, es mejor no confiar en nadie, el ser humano es traicionero, despreciable y despiadado, mata pensando que hace justicia y siempre busca satisfacer sus propias necesidades sin importarle acabar con el semejante, somos el cáncer del mundo y me ha tocado aprender de la forma mas cruel la lección…

Al menos puedo cerciorarme de que muerto aun no estoy, pues un muerto no sentiría semejante cantidad de dolor, mis sentidos se des entumen poco a poco, y el que mas me molesta es el olfato, solo huelo a sangre… abro lentamente los ojos, intento enfocar la visión, todo esta muy borroso, escucho a alguien vomitar, me muevo lentamente tratando de incorporarme, cuando estoy sentado veo a mis pies el cadáver de Kanon, tiene los ojos abiertos, la expresión llena de terror y un agujero en la frente, contengo una exclamación de horror cuando le veo, el sonido continuo de alguien vomitando me abstrae de la macabra vista, por debajo de la mesa donde aun esta Shaka (pobre ya debe de hacerse vuelto loco con tanta cosa…-_-U) y puedo ver a Milo doblado sobre un lavabo, tengo que aprovechar la oportunidad y salir de aquí, y sacar a Shaka en el proceso, intento levantarme pero la pierna derecha no me soporta, me maldigo mentalmente, volteo a todos lados buscando algo a que aferrarme para levantarme, y veo el revolver que Milo cargaba hace rato a unos metros de mi, no lo pienso, simplemente lo recojo y con dificultad ayudándome de la plancha me levanto.

Shaka comenzaba a mover poco a poco las manos, se sentía embotado, el cuerpo pesado, pero comenzaba a sentir un ligero hormigueo en todo el cuerpo, giro lentamente la cabeza al ver la mano ensangrentada de Camus agarrarse de la plancha, se veía sumamente cansado, pálido y bañado en sangre, sostenía en su mano izquierda el revolver con que lo hirieron, le miro y le sonrió levemente.

- Ca… ca…mus… es…tas…- balbuceo el rubio, El joven acuario le calló.

- Silencio Shaka, ya te saco de aquí…-

- No lo creo…-Camus levanto la vista, del otro lado de la mesa estaba Milo, los ojos le brillaban de ira, tenia los labios manchados de sangre, al igual que la camisa y las manos, Camus inmediatamente levanto el arma apuntando fijamente al pecho del escorpión, el cual sonrió sarcástico.

- Que piensas hacer Camus? Dispararme? No serias capaz-

- Soy mas capaz de lo que crees, ahora suelta a Shaka…- la voz de Camus había vuelto a ser fría, miraba al escorpión de manera indiferente, Milo sintió miedo, tal vez Camus si seria capaz de hacerlo.

- Vamos Camus… tu no serias capaz de hacerlo, aunque eres frió, no puedes matar a la persona que amas- era su ultima carta y se la estaba jugando, Milo suavizo sus facciones, el tono de su voz se volvió diferente, mas cándido, pero Camus no cayo, en cambio, preparo el tiro, Milo trago saliva.

- para que haya amor, este debe de ser reciproco y aquí no fue asi…- Camus estaba determinado a disparar, Milo comenzó a moverse hacia él, pero Camus no se dejo intimidar, apuntaba sin vacilar al pecho.

- Como sabes que no es así? Que acaso no te lo dije? Camus yo te amo…- el acuario sonrió sarcástico.

- Esperas que caiga en lo mismo otra vez? Alguien como tu no conoce lo que es el amor, ni yo tampoco se lo que es… Pero a fin de cuentas, tu y yo somos iguales, solo sabemos lo que es matar, destruir y hacer sufrir… para eso fuimos entrenados, y a pesar de que estuvo bajo tu embrujo durante un tiempo, tu mismo te encargaste de quitarme la venda… no eres mas que un maldito asesino, incapaz de sentir nada por nadie, y creí que yo era patético…-

Las ultimas palabras calaron en Milo, Camus esperaba que se rindiera por las buenas, realmente no quería lastimarlo, pero sabia de el carácter tan explosivo del escorpión, y sabia que las ultimas palabras no le habían gustado el chico…

Así que fuera de si Milo se le echó encima a Camus importándole poco el revolver, quería destrozarle con sus propias manos, como se atrevía a cuestionarle!? Como se atrevía a juzgarle!? El no había vivido el infierno que le había tocado por culpa de la ambición de su padre! Como se atrevía a llamarle patético!? Le haría tragarse sus palabras…

Camus abrió los ojos en sorpresa, realmente no quería hacerlo, pero sus dedos apretaron el gatillo por reflejo, el instinto de supervivencia pudo mas que su razón, el disparo le dejo sordo, Milo se detuvo a un metro de distancia, tenia el revolver agarrado con la mano derecha, pegado contra su pecho, había desviado la mirada hacia allí, pues el dolor lacerante del disparo le tomo por sorpresa, levanto una vez mas la vista, la tenia vidriosa, de su boca comenzaron a salir borbollones de sangre, lanzo un sonido como de risa y comenzó a caer…

Camus se había petrificado, había bajado el arma, podía sentir claramente la sangre de Milo gotear en su mano, pues cuando disparo, esta le había salpicado, por sus mejillas bajan silenciosas lagrimas, se había desconectado del mundo, seguía en su mente repitiendo los segundos en que había asesinado a Milo, la mirada incrédula del otro y finalmente su desplome… le había matado… a sangre fría le disparo…

Shaka había observado todo, comenzaba a moverse pero muy torpemente, tenia una mano libre y poco a poco logro soltarse, le preocupaba el estado de Camus, a pesar de que Milo le hubiera intentado asesinar, sabia que el francés se había encariñado profundamente con el, no por nada fueron pareja durante unos días…

Y el que no se hubiera movido de su posición durante quince minutos ya era alarmante, sobre todo tomando en cuenta el aun reciente estado de depresión en el que había caído, en ese estado podía ser capaz de hacer locuras peores que las de Milo, así que con calma tratando de no sobresaltarle se le acerco, después de todo, le debía la vida…

- Sangre… huele a sangre…- le oye musitar por lo bajo.

- Camus?...- Shaka le toca levemente el hombro, el aludido tiene la cabeza gacha y repite lo mismo como letanía.

….

Sangre… el color de la sangre lo invade todo, el olor de la sangre es lo único que puedo percibir, la sangre de mi amigo, de mi hermano, de mi amante, yo le he matado, su sangre lo inunda todo, me quema, alguien me llama, ya no me importa, después de todo, todo es sangre, y el que la ha derramado soy yo…

…..

Camus levanto lentamente el rostro, las dilatadas pupilas, los ojos enrojecidos y la expresión enloquecida hicieron retroceder a Shaka, Camus le sonrió de forma torcida, y comenzó a acercársele.

- Ca… camus…?- intento llamarle el rubio sin obtener respuesta…

Un extraño alarido seguido de un par de disparos y una risa macabra hizo que varios guardias llegaran a la casa del escorpión, la carnicería que encontraron les dejo pasmados, el cuerpo del gemelo menor y del santo de la virgen se encontraban descuartizados en un cuarto subterráneo, el caballero de escorpión se hallaba desaparecido y se decía que Camus de acuario se había vuelto loco y que había regresado a Francia a cumplir la venganza de un viejo amigo…

Finnnnn!

...

Gracias a los que siguieron y tuvieron la paciencia de leer mis desvarios muajajajaja! Que tengan Feliz año 2014! y espero nos sigamos leyendoooo!

Atte:

Eliso Potter Morrison!