Rumores
Corre rápidamente para lanzarse en picada detrás de un árbol al ver como aquel digimon que parecía no ser una amenaza lanza su ataque hacia ella siente como su pequeño compañero de la misma manera lanza otro ataque logrando que ambos ataques choquen entre sí. No pensaba que hasta un digimon que tenía la forma de un oruga podía incluso ser una amenaza para su ciudad, respira entre cortada, hacia unos minutos que había llegado al lugar de batalla y daba gracias que el sitio era uno de los parques más enormes de la ciudad y que por cosas del destino este se hallará vació ¿coincidencia? No lo sabía, pero si sabía algo, que debía al menos hacer regresar a ese digimon al digimundo por completo.
- ¡Mimi!
Desvía su atención en el joven de ojos celeste que se encontraba escondido detrás de un árbol portando en sus manos la laptop oscura.
- se trata de ¡Dokunemon! Está en etapa infantil... a diferencia de tu digimon, tienes que hacer que tu digimon digievolucione
Que fácil era decirlo.
No tenía la menor idea de cómo hacerlo, a parte de que ese pequeño digimon, no era su compañero ¿o si? Fuera o no en esos momentos no tenía idea de cómo hacerlo digievolucionar... muerde su labio inferior para mirar por segundos al pequeño digimon frente a Dokunemon, para volver mirar al rubio
- Michael! No puedo hacerlo –agrega con preocupación sabiendo las consecuencias- se supone que mi compañero es palmon- inmediatamente su mirada se centra en el valiente digimon- no sé como lograr que digievolucione... yo no... -murmura más para ella, sus dudas comenzaban a florecer en esos instantes.
Dokunemon da un gran salto para lanzar su veneno directamente hacia el morado digimon que se echa hacia atrás con velocidad y empieza a correr para taclear con fuerza al digimon, quién queda noqueado estando sus ojos en espirales, logrando llamar la atención de ambos jóvenes que salen de sus escondites
- lo hiciste! –exclama feliz la castaña viendo la fuerza que tenía su pequeño compañero- ¡bien hecho! –celebra para correr hacia el digimon tomándolo entre sus manos alzándolo al aire agradecida por el valor que había tenido en luchar con otro digimon de nivel superior al de él- estás bien, me alegro... –sonríe con tono alivio para mirar al otro digimon que estaba inconsciente- y ahora... ¿como se supone que enviaremos a este digimon?
- es fácil –dice el rubio para mostrar la pantalla- recuerdas como el año pasado pudieron recolectar a los digimons salvajes y enviarlos de regreso al digimundo
-claro por medio del digivice –agrega la castaña sosteniendo en un brazo al digimon para sacar del bolsillo de su falda el aparato alzando su mirada hacia la pantalla- te refieres a que es posible...
Sus ojos se cruzan con los de su amigo, quién le afirma con la cabeza para mirar de reojo el dispositivo alzándolo lentamente ante la curiosidad del digimon y su amigo logrando depositar el aparato frente a la pantalla, accionando por completo el dichoso digivice logrando que este empiece a destellar una luz seguido de la pantalla. El pequeño Dokunemon empieza ser envuelto por una ventisca de aire para adentrarse por completo hacia la pantalla y desaparecer de la vista de los tres presentes que quedan en silencio por dos segundos hasta que la voz de la chica hace volver a la realidad a los otros dos presentes.
- ¡lo hicimos! –exclama feliz la castaña tomando en sus dos manos al pequeño digimon para ponerlo frente de ella- gracias, sino fuera por ti, de seguro no sabríamos que hacer en estos momentos, incluso también a tu ayuda Michael –festeja el buen equipo que hacían los tres, daba gracias que en está situaciones de enviar los digimons a su mundo, estuviera su amigo y aquel digimon, ya que sin ellos no hubiese sabido que hacer.
El rubio fija su atención en toda la zona para abrir levemente sus ojos al percatarse de que alrededor de ellos empezaba una neblina a dispersarse poco a poco, a lo lejos se ve a las personas caminar de un lado al otro ajenos a lo acontecido momentos antes. Coloca una mano bajo su mentón, ahora que lo recordaba cuando aquel digimon nombrado Sinduramon había echo presencia de igual forma había neblina a la entrada del sitio, pero al entrar por completo la misma neblina estaba alrededor de ellos, como si se tratase de una barrera, por tanto dentro de ella, podría ser un...
- ¡campo de batalla! –reacciona inmediatamente expresando su resultado tan alto que llama la atención de su amiga y el pequeño digimon que se miran confundidos para acercársele- ha... lo siento –dice el rubio algo avergonzado- solo que he descubierto que al parecer cuando yace un digimon en nuestro mundo se abre un campo de batalla cubierto por una neblina, de esa manera las personas al parecer no se dan cuenta de la presencia de los digimons
Fija toda su atención hacia sus alrededores donde se ve por completo las personas que iban y venían de un lado al otro en el parque, vuelve su atención en su amigo, realmente Michael era alguien perspicaz y rápido para resolver las situaciones que se estaban dándose alrededor de ellos, sino fuera por él, hubiera seguido inconsciente de ello y de la presencia de los digimons en su ciudad, era fascinante tener aun amigo que la ayudará en aquellas situaciones.
- al menos sabemos como enviar a los digimons que vienen a nuestra ciudad, pero no olvidemos lo más importante, es saber porque este digimon ha aparecido y que conexión tiene con todo lo que está pasando... –añade el rubio mirando fijamente al digimon que estaba en la cabeza de su amiga descansando
Silencio por parte de la joven que miraba hacia al horizonte ella seguía preguntándose todo esos detalles acerca de la existencia de aquel pequeño digimon en su mundo, incluso que tanto tenía que ver con las apariciones de estas criaturas o solo eran puras coincidencias.
Se acerca a la sala para ver a sus padres sentados en el sillón mirando entretenidos la televisión como usualmente lo hacían a esas horas de la noche al menos ellos gozaban de una tranquilidad baja su mirada en el cansado digimon que dormía en sus brazos.
- cariño ya llegaste
Vuelve a fijar su atención en su madre que se había dado cuenta de su presencia para levantarse por completo y acercársele lentamente.
- si, me dedique un rato en quedarme con mis amigos –argumente ella con una sonrisa en sus labios- iré a cambiarme
- mimi... ¿qué es lo que llevas contigo? –dándose cuenta que en los brazos de su hija estaba una pequeña cría de- ¿un cachorro?!
Estaba por completo en caerse para atrás ante la afirmación en que su madre había podido igualar al digimon con un canino para bajar lentamente su mirada hacia el ser y volver a mirar hacia su progenitora para sonreír con nerviosismo
- lo siento... les prometo que lo cuidaré –dice aquello desviando su atención hacia un lado donde yace su padre desde hace minutos enfocando su atención en ella- su nombre es dodo –muestra al pequeño "canino"- prometo cuidarlo...-mira fijamente a sus padres esperando la respuesta de estos.
Unas cuantas burbujitas sobresalen dentro de las últimas ramas de un enorme árbol un bostezo casi parecido aun chillido y un movimiento entre la copa del árbol se ve a simple vista como si la brisa estuviera pasando en esos momentos. Lo que sale entre la copa del árbol es un rostro soñoliento de una pequeña criatura de pelaje marrón que tenía la forma de un idéntico koala, quién gira toda su atención hacia la enorme ciudad en la que se encontraba. Baja lentamente su rostro para identificar hacia abajo a unos niños jugar en una cancha de futbol.
- ¡Aquí pásala!
El balón es lanzado con potencia hasta caer por completo hacia los arbustos del parque logrando que uno de los niños salga corriendo a ir a buscarlo por completo, adentrándose a la zona del bosque. Aquel pequeño niño de cabello marrón que lleva una gorra hacia atrás busca por todas partes para escuchar la voz de sus amigos
- ¿lo encontraste Steve? –cuestiona otro niño de piel morena que hace aparecimiento entre los arbustos junto con los otros niños.
- aun no Ryan –responde el nombrado para mirar hacia atrás y ver el acercamiento de sus demás amiguitos- ayúdenme a buscarlo, por favor
Ante ese hecho todos los niños empiezan a buscar el balón para seguir jugando. Minutos después estos se cansan de estar buscando el dichoso balón
- como es posible que haya desaparecido ese balón –habla otro pequeño de cabellos oscuros, ojos azules, recargado en el suelo para mirar hacia arriba
- y que si es cierto lo que dicen
Todos fijan su atención en otro niño de cabellos peliazul de lentes que mira a todos sus amigos que confundidos es observando
- ¿de que hablas Scott? –cuestiona el pequeño Steve con el ceño fruncido
- escuche que este bosque está embrujado –agrega el niño llamado Scott mirando a sus amigos.
- bah! Son puras tonterías Scott –se bufea Ryan de brazos cruzados- los fantasmas no existen
- eso crees Ryan –prosigue Scott hablar- he escuchado que hay varias personas que en las tardes y noches escuchan el lamento de una mujer, aunque algunos dicen que es una niña –se encoge de hombros el pequeño.
- oigan saben algo...-habla aquel niño de cabellos azulados mirando a sus amigos- no me gustan ese tipo de historias
- oh, vamos Dan...-habla Ryan- no creerás en los fantasmas.
- bueno chicos no pudimos encontrar el balón, lo mejor es irnos...
Interrumpe Steve levantándose por completo del suelo en conjunto con el resto de sus amigos, con las intenciones de dar marcha hacia fuera del bosque, un sonido peculiar es escuchado por todos los niños que voltean rápidamente sin dar con nada, ni nadie.
- ¿que rayos fue eso? –pregunta Ryan mirando para todas partes
- supongo que fue el viento –aclara Steve un tanto inquieto- mejor salgamos, antes de que... -antes de dar el paso se escucha el balón rodar hasta quedar en los pies del mismo, logrando llamar la atención de todos ellos- o-oigan ¿de donde salió?
Y antes de que pudiera hacer otra pregunta las copas de los árboles empiezan a moverse sin control alguno logrando que los niños se aterren por completo para observar salir de las ramas una sombra y sin pensarlo salen corriendo para salir del bosque espantados a lo que sus ojos habían visto.
Dentro de la amplia habitación... la puerta de baño privado se encontraba abierta escuchándose la regadera, en otra esquina de la habitación sobre un escritorio yace la laptop oscuro que se mantiene encendida logrando verse un punto rojo emitirse por minutos dentro del mapa de la ciudad, para luego desaparecer sin dejar rastros.
Una semana después...
Junto con sus compañeras de clases mientras conversaban amena se encaminaban hacia la clase de Arte charlando cosas triviales acerca de los chismes que se escuchaban por los pasillos o simples charlas de artículos nuevos que salían a la moda.
- oh.. pero a que no saben la última que se está rumorando
Mira de reojo a su amiga de cabellos largos pelirrojo y de hermosos ojos de color verde se podía ver, su piel era clara como la nieve.
- ¿a que te refieres Katherine? –cuestiona la pelinegra que mira curiosa a su compañera un tanto confundida
- no han escuchado que en el parque del este... se dice que están pasando cosas extrañas, al parecer las personas que pasan por aquel lugar son atacadas
- ¿cosas extrañas? No será que hay un ladrón por esos alrededores –agrega otra chica de cabellos marrones cortos con el ceño fruncido mirando a la pelirroja.
- que va Jean –responde la misma Katherine- verán dicen que desde las seis de la tarde hasta en la madrugada aparece un ser misterioso que al parecer ataca a cualquier persona que se atreva a caminar por el parque.
La joven castaña fija toda la atención en la pelirroja.
- ¿un ser extraño? –acaso se refería a- ¿y como es? –tenía que salir de duda.
- pues la verdad nadie lo sabe Mimi, unos dicen que es el fantasma de una niña, otros dicen que es un animal mutado –agrega la ojiverde encogiéndose de hombros- pero lo que si se sabe es que hace una semanas ha estado pasando extraños sucesos en aquel parque y muchas personas han sido atacadas.
La castaña permanece en silencio meditando las palabras de su amiga durante una semana después de clases había tenido que ir al digimundo junto con Michael, era por ello que no se esperaba que otro digimon se encontraba rondando por la ciudad, sin que se dieran cuenta. Si fuera así, entonces tendrían que parar de ir al digimundo por momentos para poder detener al digimon que estaba llamando la atención o al menos esperaba que en realidad fuera un digimon, ya que eso de los fantasmas, nunca había visto uno en su vida y no quería ver uno en verdad. Nada más con pensarlo se le erizaba su piel
- ¿mimi?
Se sobresalta para ver a su amiga de cabellos largos oscuros que la mira un tanto preocupada
- estoy bien Annie –agrega con una sonrisa en sus labios- solo pensaba que sería horrible ver un fantasma
- bah! –habla la joven de cabellos marrones cortos de ojos verdes- de seguro son puros niños de primaria haciendo travesura
- es posible, Jean –habla la chica de cabellos negros mirando a sus compañeras.
El profesor aun seguía ausente, coloca sus materiales en la mesa para abrir su libreta y terminar con el paisaje que aun le falta algo de color más siente que alguien se coloca al lado suyo
- Michael!
- se ve muy lindo tu dibujo –agrega el joven con una sonrisa en sus labios.
- muchas gracias –agradece la joven algo avergonzada y timida al sentir algo de pena por ser visto su obra de arte aun no terminada- Michael... has escuchado los rumores que están hablando en los pasillos
- si –afirma este para colocar ambas manos sobre la mesa- no hace rato los chicos me estaban contando acerca de que las personas están siendo atacadas o algo por el estilo
- posiblemente pueda ser un digimon...-murmura la joven castaña con la mirada en su libreta.
- si... lo mismo pensé –agrega el rubio- desde que vamos al digimundo hemos olvidado que tal vez los digimons puedan aparecer en nuestro mundo
La castaña deja escapar un suspiro en su rostro podía verse algo de culpa a todo lo que estaba sucediendo y aquello no sale desapercibido para el chico quién lentamente coloca su mano sobre la mano de la jovencita que alza su rostro para mirarlo.
- no tienes la culpa de lo que está pasando mimi –dice el chico sonriendo- después de todo no sabíamos que iba aparecer otro digimon en nuestro mundo
- tienes razón –agrega la chica cambiando su semblante a uno más sonriente al frente del chico y sin darse cuenta siente un pequeña luz alumbrarla por segundos para mirar hacia otro punto donde se encontraba su amiga Annie sujetando una cámara
- ¿heh?
- te veías encantadora sonriendo –agrega la pelinegra de ojos azules claros- es por ello que decidí tomarte una fotografía y ponerlo en una portada, de seguro la pagina web que voy a crear, tendrá mucha popularidad y de seguro con los admiradores que posees serás más popular en el colegio
- no es necesario que hagas eso Annie –agrega riendo nerviosamente la castaña viendo la forma en como su mejor amiga se disponía en hacerla popular en todo el colegio, aunque inconsciente, la Tachikawa era una de las mejores chicas populares del instituto en el que estudiaba y está no tenía ni la menor idea.
- muy bien chico regresen a sus puestos, quiero ver como han seguido con su dibujo...
El profesor por completo había llegado interrumpiendo la conversación de todos de sus estudiantes logrando que cada alumno vuelva a su lugar designado para dar inicio la clase.
Se sentía feliz había sacado una A en la materia de Geografía sin dejar de sonreír alegremente escucha llamado de su mejor amiga Annie, en esos momentos era el tiempo de receso, así que la mayoría de sus compañeros se encontraban fuera del salón de clase.
- mimi sabes, quiero enseñarte algo -dice la joven de largos cabellos oscuros con una sonrisa sosteniendo en sus manos una videograbadora.
- heh... claro -acepta la castaña tomando asiento en su puesto para tomar la videograbadora.
- recuerdas el problema del apagón hace semanas atrás -dice la joven que toma otra banca para colocarse al lado de su amiga- cuando me encontraba de camino a casa de mi tía que está en la otra ciudad... pude grabar esto -dicho eso la joven toca un botón para mostrarle en la pequeña pantalla dicho sucesoso misterioso
El rostro de la Tachikawa parecía algo pálida a la vez que un nerviosismo podía mantenerse aflote en su expresión seguido voltea poco a poco mirar a su mejor amiga que permanecía tranquila con una sonrisa en sus labios
- Annie...
- el año pasado incluso pude filmar diversos momentos, en donde pude apreciar diferentes criaturas...-dice la pelinegra recordando tal suceso- pero por alguna razón nunca salieron en las noticias, de seguro era porque alguien trato de que no saliera por todo el mundo
Guenai.
La castaña por su parte permanece en silencio para luego suspirar derrotada, aunque pudiera incluso mentirle a su amiga, de seguro Annie encontraría la verdad tarde o temprano, pero lo que menos quería era exponerla a tal situación, era por ello, que...
- ¿verdad que lo que tienes como tu mascota, es un digimon?
- la verdad... es cierto -agrega la chica con mirada hacia bajo- siento el no decirte la verdad -dice rendida ante tal situación- Annie, yo...
- está bien -agrega la pelinegra recrgandose en la silla- lo supe desde el principio
- ¿Ah? -alza su mirada con sorpresa mirando a su amiga que no deja de sonreír- a que te...
- mi hermanito menor... siempre hablaba de los digimons -dice la pelinegra tranquilamente- incluso de los niños de Japón que son elegidos
- pero... -sus ojos permanecían abiertamente- como...
- mi hermanito se convirtio en un elegido -dice la pelinegra con una gran sonrisa- y conocí de esa forma a Tokomon
- ¿en verdad? -pregunta sorprendida la castaña.
- si, es el compañero de Max -suelta la pelinegra- aunque yo no tenga tal compañero me parece interesante ese tipo de lazo que los une con esas criaturas que son de otro mundo, es por ello que mi hermanito me pidio que callara
- Annie...
- sabes mimi -dice la pelinegra tomando la mano de su amiga- cualquier cosa no dudes en llamarme siempre, estaré hay para ayudarte en lo que sea -dice con palabras decisivas la joven de ojos azules- aunque no tenga compañero, quiero que sepas que tienes mi apoyo y cualquier cosa te estaré observando y animarte, no solo tienes a Michael -sonrie amablemente la joven- ahora me tienes a mí como compañera
La castaña por su parte mira con sorpresa a su amiga para empezar sus ojos destellar un brillo seguido de pequeñas gotas saladas que caían repentinamente de sus ojos ante el apoyo que le estaba brindado su mejor amiga y sin pensarlo se lanza a los brazos de su amiga agradeciendo por tener a alguien que estaba guardando un gran secreto sobre todo acerca de los propios digimons
En la parte trasera del instituto... Tres jovene permanecían reunidos.
Uno de ellos por completo saca el digivice para colocarlo al frente suyo logrando que aquel aparato empiece a brillar intensamente logrando crear una silueta pequeña en el suelo seguida la luz desaparece para ver como un pequeño ser empieza a correra alrededor de los jovenes
- el es dodo... aun no sabemos su verdadero nombre como digimon -agrega la castaña tomando al inquietante digimon- así que estamos tratando de localizarnos con Guenai -dice mirando con ternura al inquietante digimon.
- por alguna razón... este digimon llego a manos de Mimi -cuenta el rubio señalando con la mano al digimon- desde su llegado hemos descubierto que hay digimons que están apareciendo en nuestro, es por ello que Mimi ha estado luchando junto con dodo para que estos digimons no puedan crear amenaza para las personas de nuestra ciudad, el año pasado fuiste consciente de tal suceso, es por eso que estamos para impedirlo
- que interesante -dice la pelinegra juntando sus dos manos al frente- sería como una especie de salvadores misteriosos en nuestra ciudad -agrega la chica soñadora.
Michael parpadea un par de veces ante el comentario de su compañera de clase, realmente no lo pensaba de esa manera, pero ahora que lo pensaba, era como si dodo y mimi se estuvieran convirtiendo en una especie de heroés al tener que luchar contra los digimons que venía a deshacer el orden en la ciudad.
- supongo... -dice el chico rascándose la coronilla- se podía decir, que algo así... pero el punto es que tenemos que averiguar porque dodo está aquí y porque estos digimons están haciendo aparecimiento en nuestro mundo
- ohhh entiendo -dice la pelinegra- saben algo -dice la pelinegra- yo también puedo ayudarlos
Ambos elegidos se miran algo dudosos ante ello, no es que no querían, pero tampoco quería exponer a la pelinegra en todo lo que estaba asechando.
- saben... en casa hay una gran computadora -dice la joven- estoy segura que Michael y yo podemos intentar buscar a ese tal guenai... recuerden que yo también soy buena en cosas de redes
- supongo que otra mano no está mal -opina el rubio mirando a la castaña.
- tienes razón -afirma con la cabeza la castaña- oh es cierto... hoy tengo practica -recuerda la chica.
- ¿y que tal si después de tu práctica? -cuestiona la pelinegra emocionada.
- claro! -acepta ella para mirar a su amigo que incluso da el visto bueno.
Se encontraba arreglando todas las cosas para tomar por completo su otra mochila donde llevaba su uniforme de animadora para alzar su mano hacia su mejor amiga que de igual forma se despide hasta la hora en que se iban a encontrar al salir ella de la practica de animadoras saliendo por completo del salón a toda prisa
La pelinegra por su parte arregla sus últimos libros para colocarlos dentro de su mochila solo teniendo en mano unas hojas, en este día no había practica de coro, sabiendo que el salón de música se encontraba vació, hoy iba aprovechar para prácticar en el piano la canción que el profesor había puesto para ellos
- oye Annie
Se detiene en seco para girar hacia su derecha y ver a su amiga Katherine, seguida de Jean que estaba conversando con otra chica llamada May que era de ojos azules y cabellos rubios.
- ¿si?
- quieres acompañarnos al parque donde se rumora que están atacando aquel fantasma -dice la pelirroja Katherine de ojos verdes
- heh... lo lamento no puedo ir -dice excusandose la pelinegra- hoy quede con Mimi y Michael en encontrarme después de la practica de animadoras
- oh, ya veo -dice la castaña de nombre Jean- entonces te contaremos que sucedio en tal lugar y si es verdad que hay fantasmas -dice en forma de burla la chica
La peinegra por su parte sonríe para despedirse por completo de sus amigas para empezar a caminar por los pasillos y detenerse al ver un tranquilo Michael que estaba mirando desde la ventana la cancha donde se encontraba el grupo de las animadoras a lo lejos se veía a una aparecida Mimi acabada de salir de los vestidores con el uniforme de animadora y pidiendo disculpas con la capitana del equipo que simplemente sonríe aceptando las disculpas de la joven
- Michael
El joven desvia su mirada en la pelinegra que de igual miraba hacia la cancha por unos momentos para luego volver a mirarlo
- parece que Mimi ya se ha acostumbrado por completo a nuestra forma de vivir -comenta la ojiazul- incluso se ha hecho muy popular
- es cierto -reconoce el rubio- pero es seguro que Mimi extraña por completo, su ciudad natal y sus amigos
- ¿los conoces verdad? -pregunta la pelinegra muy interesada- me imagino que Japón es un lugar diferente al nuestro
- hay una gran diferencia tanto por su cultura -opina el rubio- y si conozco a sus amigos, son buenas personas y muy agradables, cada uno muy especial para Mimi, quién ahora ha querido guardar este secreto y no exponer a sus amigos de Japón
- sabes ¿porque lo hace? -cuestiona la pelinegra- se supone que sus amigos pueden ayudarla
- yo también me hago la misma pregunta -dice el rubio con un semblante pensativo para empezar a caminar con la ojiazul- supongo que ella misma quiere incluso aprender a lidiar con sus propios problemas y si le fue encomendado esto, ella quiere ver hasta donde puede incluso llevar su valentia y determinación...-dice el rubio- entre sus amigos... ella siempre ha sido la menos valiente, según es lo que ella me contaba... talvez eso es lo que hace que no quiera pedir ayudas a sus amigos y no es por egoísmo... sino porque ella sabe que el año pasado todos ellos hicieron mucho, y ahora le toca a ella... al menos eso quiero creer
- entiendo -dice la pelinegra sonriendo para abrir levemente sus ojos- ahora que lo recuerdo... las chicas iba al parque, en donde se supone que están recorriendo los rumores, ella quieren ver si es cierto, eso de los fantasmas...
El rubio se detiene en seco por completo seguida de la pelinegra que voltea a mirar al rubio que estaba con una expresión preocupada
- ¿Michael?
- esto no es bueno -dice el rubio- posiblemente... sea un digimon lo que esté molestando a las personas... y no sabemos que tipo de digimon es.. incluso podrían salir lastimadas
- ¿que se supone que haremos? -cuestiona la pelinegra preocupada
- hay que avisarle a Mimi cuanto antes...
Corría rápidamente en esos momentos la noticia de que algunas de sus amigas del salón estaban donde sucedían extraños sucesos la había logrado olvidarse en cambiarse de ropa para correr junto con su amigo Michael, sino mal recordaba aquel parque quedaba al otro lado de la ciudad y sabía que corriendo no iban a llegar a tiempo, mucho menos si esperaban el bus
- ¿que haremos? -se pregunta la castaña
- llamaré a...
Antes de que finalizara de decir algo una limosina se parquea por completo logrando llamar la atención de ambos jovenes para ver como la ventana oscura empieza a bajar poco a poco viéndose el rostro conocido de la pelinegra
- Annie!
- los llevaremos... vamos suban -pide la jovencita abriendo por completo la puerta- no perdamos tiempo
Michael y Mimi se miran por momentos para asentir con la cabeza subiendo por completo a la limosina que empieza arrancar ante la orden de la joven pelinegra que le da a su conductor.
- espero que las chicas estén bien -susurra la Tachikawa preocupada apretando con fuerza el digivice en el que se encontraba el digimon
El rubio por su parte saca por completo su laptop para abrirla y ver el mapa de la ciudad para abrir sus ojos al ver cierto punto que detallaba la presencia de un digimon en tal sitio, entonces no estaban equivocados, de verdad se trataba de un digimon que estaba en su mundo llamando mucho la atención
- el digimon está haciendo presencia -responde el rubio tecleando rápidamente para ver como este se quedaba en el mismo sitio- al parecer el campo de batalla también se activo
La castaña fija su mirada hacia la ventana con un rostro lleno de angustia, no sabían con que digimon se iban a enfrentar, mucho menos sabía si sus amigas estaba incluso bien, solo pedía a dios que las protegiera y cuidará para que ninguna de sus amigas le sucediera algo malo.
Tantantan! otro nuevo capitulo. Espero al menos sus reviews, sorry por no actualizar después de tanto problemas. pero asunto arreglado, asi que seguiré actualizando mis demás fics
Cualquier cosa no duden en escribirme
