— Fue muy bonito — pronuncia Sumire a medida que regresaban a sus casas. La noche reinando y las estrellas acompañándola. Boruto le miro de reojo y asintió con una enorme sonrisa, llevando sus brazos tras la nuca aun emocionada de que su sorpresa, le haya gustado.

— Me alegra que te gustara, era mi manera de que me disculparas por mi imprudencia — revela haciendo que Sumire le mire confundida—. Por preguntar mas de lo debido aquella vez en mi apartamento — le mira apenado—. Veo eres una chica reservada Sumire, debo respetar eso.

La violeta le miro sorprendida al ver que había ocasionando que tuviera un gesto tan bonito como aquel. Sonrió discretamente, mientras miraba aun lado. Su corazón bombardeando mas apresurado al gustarle lo que había presenciado.

— No debiste tomarlo de esa manera, son preguntas inevitables — si bien hablar sobre su vida le producía aun incomodidad, sabia la mayoría de personas no tendrían idea de ello, y mas al ver a Katasuke y Akita que no tenían nada parecido físicamente a ella, ocasionando aquellas preguntas.

— Entonces ahora si me quedo tranquilo — sonrío con sus ojos, y parpadeo al ver que habían llegado finalmente a sus casas — ¿Vienes mañana a la parrilla? — le vuelve a preguntar rápidamente Boruto antes que ella ingresara a su casa, ambos quedaron nuevamente frente a frente—. Estará todo bien, mis amigos son muy divertidos, y mis padres son buenas personas — guiño un ojo.

Sumire mordió su labio inferior, aquel guiño sin darse cuenta la había hecho sonrojar.

— Tengo tarea — pronuncia, aunque no admitía si quería ir, pero no conocía nadie y aquello la hacia retroceder. Y aunque se había propuesto no asilarse mas y seguir tratando se abrirse a las personas, no era algo que lograría en un abrir y cerrar de ojos.

— Vamos, aunque sea un rato, puedes llegar a las 7 pm que el viejo seguro terminar de cocinar las cosas — animo el rubio.

Sumire suspiro y armándose de valor, termino por asentir. Sin duda aquel chico tenia un aura tan cálida que la hacia confiar en todo lo que decía. Pego un salto cuando Boruto dio uno, aquello le hizo soltar una pequeña risa después ante lo loco que se vio.

— Bien, si te animas aun mas, puedes acercarte desde las cinco— hablaba muy animado.

Aquello termino por motivar a Sumire.

— Esta bien, nos vemos — pronuncia alzando su mano, y viendo a Boruto alzar la suya fue lo ultimo que vio hasta finalmente ingresar a su casa. Cuando piso la sala, se topo con Akita escribir en su laptop muy concentrada, y se recordó lo exaltada que estuvo aquel día —. Lamento llegar a esta hora.

Su voz apenada hizo que Akita rápidamente la mirara. Sumire se extraño primero que la haya mirara algo angustiada, para luego cambiar a una compresiva y quitarse un rastro de sudor con una pañuelo de su frente.

— Sumire, no te preocupes — se levanto y camino hasta donde ella —. Entiendo eres joven, y sabes me alegra mucho estés conviviendo con personas de tu edad — opina y coloco una mano en su cabeza en un gesto materno—. Solo procura tener cuidado. Ahora ve a darte un baño, y procura bajar dentro de una hora, Katasuke prepara hamburguesas.

Y con una ultima sonrisa se dirigió nuevamente a su laptop, dejando aun así con una sensación extraña en Sumire.

...

Se ubico en la puerta de la casa de Boruto, se miro un momento su ropa; pantalón corto ajustado, una camisa celeste suelta con una de tiritas debajo, y zapatillas negras. Tenia sus manos juntas, aun pensando si tocar o no la puerta.

Se sentía nerviosa, entonces aprecio del otro lado la leve música, tras unas fuertes risas.

Realmente luego de terminar su tarea, bañarse, y arreglarse, la duda le había vuelto. Pero fue cuando le comento Akita, esta salto de la emoción y fue la que termino de motivarla para que al menos se plantase frente a la puerta de los Uzumaki.

Mordió su labio y apretó mas sus manos.

— Hola Sumire.

Se tenso y giro su cabeza, parpadeo al encontrarse con la pequeña girasol. Entonces dio a su lado con un hombre mayor, rubio, ojos azules tomando de la mano a la pequeña. Recordó quien era, su papá. Ambos llevaban bolsas en sus manos.

— ¿Vienes a la parrillada? — pregunta la niña sonriendo ampliamente.

Sumire se enderezo y alterno su mirada entre los dos llegado, termino asintiendo rendida, ya no podía escapar de ingresar a donde fue invitada. Aunque tampoco era como si de verdad quería irse, solo que así era para ella luego de aquel día.

— Si, Boruto me invito — le dedico una pequeña sonrisa.

— Entonces pasemos — fue el señor quien hablo esta vez, esbozando una sonrisa tan paternal que la hizo sentir incomoda, y algo de dolor en el pecho—. Soy Naruto Uzumaki, bienvenida a nuestra casa.

Sumire agradeció su bienvenida.

...

Enfoco su mirada a la sala donde habían llegado, habían tres chicos sentados en el sofá conversando, y en eso iba entrando una chica a unirse a la platica. Fue que sintió a Himawari tomarla del brazo.

— Hermano Boruto esta afuera — y la jala del brazo —. Antes de salir con mi papá a comprar unas cosas que faltaban para la ensalada, andaba murmurando si vendrías — compartió.

Sumire parpadeo al enterarse de ese hecho, y ese latido de su corazón volvió aumentar. Llegaron al patio que había apreciado desde que llego, y noto era mucho mas amplio que desde su balcón podía apreciar. Miro los girasoles tan bien cuidados y sonrío.

Su miraba dio con Boruto hablando con Shikadai, y la sonrisa de sus labios se borró un poco al ver que una chica de cabello castaño y ojos café, lo tomaba del brazo pegándolo mucho mas a ella.

— Hermano, Sumire llego — anuncio Himawari, y los tres voltearon a verla. Ella aguanto un poco la respiración sintiéndose igual de nerviosa que en la entrada, aunque era diferente esa vez, como si esperara algo mas. Pero entonces, sintió como la pequeña girasol le apretó suavemente el brazo haciendo que soltara lo que había estado aguantando ¿había sentido lo tenso de su cuerpo?

Vio como Boruto le sonría abiertamente, y se acercaba separándose de la chica.

— Viniste — la miro fijamente, Sumire asintió despacio.

— Si, bueno, igual Akita me hubiera traído a rastras cuando le comente — compartió, haciendo reír a Boruto un poco. Himawari miro a ambos curiosa—. Creo llegue igual temprano, aun así dije vendría posiblemente para las siete.

— Y estuvo muy bien — le señala Boruto —. Ven, te presentara primero a mi prima Rin Hyuga, Shikadai ya le conoces, luego iremos con los demás.

La expresión de Sumire fue algo cómica, pero entonces termino riendo nerviosa para ella misma. Y fue entonces que se cuestiono a medida que Boruto la presentaba con sus demás amigos, el porqué en primer lugar había sentido incomodidad al ver a su entonces ahora prima abrazándole.

...

Estando en la sala, un chico moreno de ojos verdes como aceituna le ofreció jugo de naranja, y Sumire le agradeció, y fue y se ubico aun lado de Boruto, quien justo se mantenía en su lado. Estaban todos los adolescentes ahí, aunque obvio ella se mantenía en silencio al no tener confianza.

— ¿Y si vamos de fiesta este próximo sábado? — opino Rin tomando de su juego.

Todos sus conocidos empezaron a estar de acuerdo. Sumire solo los escuchaba escondida entre el brazo del sofá y el cuerpo de Boruto.

— Las clases aun no comienzan, y no hemos ido a ninguna desde que comenzaron las vacaciones— opino la chica morena de pelo naranja y ojos castaño claro, o mas bien de un bonito tono color miel, el cual le daba un aire coqueto a su bonito rostro regordete.

— ¿Quieres ir? amiga de Boruto — Sumire giro la cabeza, el chico de cabello celeste y ojos color miel, le miraba con una amable sonrisa. Mitsuki recordó su llamaba.

— Yo — no supo que decir, si le había costado ir a esa parrillada ¿ir a una fiesta como seria? Todos depositaron su mirada en ella. Boruto la miro de reojo, notando como empezaba a perder color y luego coloco una mano en su hombro, sobresaltándola.

— Sumire va aun a la preparatoria, y no tiene tiempo para trasnocharse ahorita que esta en su ultimo mes, y de graduarse — Habla por ella, quien le mira sorprendida. Los demás a su alrededor, miraron curiosos aquella toma de decisión de su amigo rubio.

— Chicos, ya estará la carne, y Himawari casi termina la ensalada y demás cosas en la cocina. Ayuden con la mesa por favor — indico de repente el padre de Boruto por la puerta corrediza hacia el jardín—. Hima les indicara donde están las cosas.

Todos se levantaron de inmediato, y Sumire dispuesta ir ayudar siente una mano sobre su muñeca deteniéndola.

— Ven, quiero presentarte a alguien — indica Boruto, y ella no entendió. Subieron las escaleras, y a medida que caminaban detallo algunos cuadros familiares, y dibujos muy alegres. Adivinaba eran de la pequeña girasol.

...

Sumire sentía algo de pena mientras Boruto abría aquella puerta, y le hablaba a alguien para luego indicarle le siguiera hacia adentro. Al ingresar, miro fijamente aquella hermosa señora recostada en la cama matrimonial.

Su corto cabello azabache, y unos ojos perla brillantes. Si bien Boruto tenia muchas características de su padre, podría apreciar algunos rasgos suave de su madre en él.

Fu entonces que noto una cánula nasal en su rostro, y aun lado una pequeña bombona de oxígeno. Fue cuando recordó lo que Boruto le había contando de lo que madre padecía, problemas del corazón; Insuficiencia cardíaca .

— Hola — saludo ella, su voz muy suave—. Eres entonces la nueva amiga de Boruto, encantada mi niña, soy Hinata — le sonríe muy cariñosa, muy maternal.

— Hola — respondió Sumire, no incomoda, no sintiendo lastima. Simplemente, sintiendo algo de angustia por esa hermosa y joven señora, y aquella sonrisa tan maternal haciéndola suspirar en recuerdos —. Mucho gusto, soy Sumire — hace una reverencia.

— Espero te estés divirtiendo — indico sin perder aquella sonrisa —. Me gusta escucharlos divertirse afuera, las risas, son uno de los mejores bálsamos para el alma.

Boruto se acerco a su madre y le planto un beso en su cabeza.

— Ella es la vecina — dice de repente, y Hinata hace un gesto de como sorpresa, aun asi Sumire no entendió.

— Oh, ya veo, y disculpa que ni me haya acercado a saludarles, o ofrecido siquiera algún postre, es que...

— ¡No se preocupe! — responde rápidamente. Madre e hijo la miraron curiosos por su reacción, aunque algo graciosa la mueca nerviosa de su rostro—. Cuando usted quiera puede acercarse, no hay apuro — se encogió apenada.

Hinata asintió a gusto con sus palabras y entonces Boruto le dio otro beso a su madre en la cabeza, y le comento le traería su cena. Sumire detallo lo cálido que ambos, como familia, como madre e hijo, se veían. Se despidieron, y bajaron finalmente a comer.

Sumire miro atrás un momento, recordando, reviviendo cosas que ya no estaban con ella.

— ¿Estas bien? — pregunta Boruto ahora, aun lado de ella en aquella mesa donde todos disfrutaban de la parrilla. Los amigos de Boruto reían, se burlaban amistosamente entre ellos, convivían. Naruto y Himawari le acompañaban igualmente.

Sumire respingo y le miro con una sonrisa, asintiendo sin chistar para luego regresar a su plato. Aunque Boruto a su lado, no se convenció de ello, al ver o presenciar como su mirada estaba algo perdida mientras comía.

Sumire. Sumire aun era un enigma para él, y le frustraba fuera de esa manera todavía, cuando sentía y quería conocerla mas de lo que hacia hasta ese momento. Detuvo el palillo con el pedazo de carne a medio camino de su boca, y volvió a mirarla.

Fue entonces que entendió por si mismo, algo inesperada en esa noche de parrilla.

...

Finalmente capitulo. Rin Hyuga como ven es un personaje inventado, solo fue para dar un toque mas o un avance mas en lo que respecta Sumire y Boruto, y su relación destinado en este capitulo. Y de ahí no pasara de este personaje. Espero les haya gustado :D ¡Nos vemos!