DE NUEVO CUTRE CAPÍTULO, PERO NECESITABA QUE ESTO PASARA RAPIDITO PARA PODER METERME EN LA HISTORIA DE VELLÓN. GRACE A TODA, A ALDI, A LunaloonyLovegood, A JACKELIN SPARROW, y a Coco.

Un besote.

Los días pasaron uno tras otro, a una velocidad que para Jack fue efímera y para Dalma casi eterna. A los 10 días casi llegaban a Port Royal, cuando viraron hacia el oeste. Y tras medio día de viaje, avistaron una isla muy pequeñita, que casi pasaba desapercibida a la vista (es que no sé como explicarme…), al acercarse, desde la Perla observaron la playa bella y de arena fina, secundada por un masa informe de árboles.

Es aquí.- murmuró Tía Dalma.

¿¿Aquí??- preguntaron al mismo tiempo Jack y Will.- pero si esto es… si no hay….- dijo Will inocentemente.

Querido William, ¿qué mejor lugar que una pequeña isla, en medio del Caribe, lo suficientemente grande como para albergar ladrones y lo suficientemente pequeña para pasar desapercibida?.

Will asintió. En unos minutos nuestros piratas particulares pisaban la tierra dorada. Se introdujeron por la selva espesa, cortando ramas y lianas, hasta llegar a su mismo centro, allí, lo que todos esperaban, el "castillo", el castillo en sí, era una mezcla entre los castillos del siglo XVII con su almenas y una pirámide azteca, con sus escaleras para acceder a él. Estaba dividido en dos partes, y uniéndolas, había una pasarela de piedra, llena de guardias.

Esperaron quietos entre la maleza un par de horas hasta que anocheció. Entonces una concentrada niebla se cernió sobre ellos. Poco a poco se acercaron a la fortaleza y sigilosamente lanzaron un cabo al puente. El primero en trepar fue Jack, que subió apoyando en la pared las piernas, y al llegar a la pasarela golpeó a uno de los guardias en la cabeza. Antes de que le hubiera dado tiempo a sacar la espada de su vaina, el segundo guardia le atacó, pero Will saltó por encima suyo y le devolvió el ataque. Cuando le venció, se giró y observó que Tía Dalma ya estaba en la plataforma. Se acercó a ambos hombres murmurando unas palabras y les tocó a cada uno en ambas sienes como había hecho con Will al viajar por sus sueños. Después les metió una pequeña pastilla en la boca. Entonces caminaron hacia dentro de las mazmorras. Bajaron por unas escaleras y pasaron ante los guardias sin que estos observaran ni el menor cambio, excepto un par de golpes en la nuca para dejarles inconscientes. En efecto, Tía Dalma les había vuelto invisibles.

Tras los barrotes, encadenada, pero luchando contra su ligaduras, sucia, cansada, hambrienta. Observó como la puerta de la celda se abría, sin que nadie lo hiciera y automáticamente se puso en guardia. Entonces ante ella aparecieron tres sombras, una de ellas comenzó a soltarle las ataduras, y cuando se vio libre, ni siquiera fue capaz de sostenerse sobre sus piernas, cayendo desvanecida sobre los brazos del capitán Sparrow. Ya, sin preocuparse de lo demás, los cuatro corrieron hacia la salida, ya que el hechizo comenzaba a desvanecerse. Cuando ya pisaban suelo firme y escapan del claro y el castillo, se dio la alarma y un centenar de soldados salieron de allí pisándoles los talones.

Enfrentémonos a ellos.- dijo Will.

¿Estás loco, muchacho?.- dijo Jack.- Solo somos tres los que luchamos y ella precisamente, no es de mucha ayuda. Ahora solo preocúpate por correr.

Y eso fue lo que hicieron, correr como gacelas, escondiéndose de vez en cuando tras las matas, pensando que si el camino que habían hecho de ida al castillo les había resultado algo breve, este se les estaba haciendo infinito. Por fin, avistaron la costa, la muchacha se despertó y ya sin preocuparse de más, atravesaron las arenas y subieron a la barca atracada en un lado y empezaron a remar hacia la Perla. Cuando ya se alejaban los soldados llegaron a la playa. Jack en un gesto de los suyos, se incorporó en la barca y les saludó con ironía, de pronto una maldición le hizo volverse, la barca hacía agua.

Dalma y Jack achicaban la barca y cuando ya estaban a mitad de camino, vieron como una barca salía de La Perla hacia ellos y otra de la selva, hacia la costa. Los piratas y las hechiceras sin ver otra salida se lanzaron al agua, y nadaron con toda la rapidez posible hacia la barca que se acercaba desde el navío. Cuando consiguieron llegar hasta ella, y mientras trepaban hacia a la cubierta por las escalerillas el barco zarpo. De nuevo al llegar a su Perla, Jack se despidió irónico.

RECORDAD ESTE DÍA, COMO EL DÍA EN EL QUE CASI CAPTURAIS AL….- Antes de que terminara la frase, Tía Dalma se abalanzó sobre él tapándole la boca.

Es mejor no dar ciertos detalles Jack.