Disclaimers:Narutin no me pertenece, ni ninguno de sus personajes no me denuncien y les querré mucho

De nuevo escribiendo Os adelanto que el capítulo siguiente Sasuke se declarará, ¡Por fín sabréis qué pasa! ¿Le querrá? ¿NO le querrá? Es pero que els guste este capítulo, me esforcé por alargarlo

Capítulo 6: La misión de Naruto

Suena mi despertador, con un desagradable pitido que me despierta de mi agradable sueño, que no hace falta decir de que trataba y quien salía en el, solo diré que era rubio, y con eso ya he dicho demasiado, porque los rubios no abundan en Konoha...

Me levanto molesto de la cama y me froto los ojos, me observo en el espejo ¡Maldito Naruto! Apenas he podido dormir y seguro que a estas horas ya lo sabrá toda la aldea, ya me lo estoy imaginando, cuando abra la puerta va estar toda Konoha para preguntarme que quién es afortunada ¡Lo dejé muy claro NINGUNA chica!

-Maldita sea – murmuro mientras entro en el servicio.

Cojo el cepillo y me peino, debería cortarme el pelo, ya está demasiado largo, por detrás me molesta y no pienso ponerme una cola como cierta persona. Con este pensamiento salgo del servicio y me acerco al armario abriéndolo y eligiendo la ropa que me pongo, que resulta muy fácil.

Desayuno rápidamente, sino llegaré tarde, aunque eso no importe, por que Kakashi siempre llega tarde, un día de estos le preguntaré el por qué. Busco mis llaves ¿Por qué nunca las pongo en su sitio? Otro de los muchos misterios de la vida, como por ejemplo por qué Pakun y Sakura usan el mismo champú ¿Acaso Sakura es una perra?

Cojo aire, abro la puerta y... ¿No hay nada? ¿Ninguna fan histérica? ¡Cómo es posible! ¿Naruto no ha dicho nada? No, eso no es posible, él es tan cotilla como Ino y Sakura, entonces ¿Por qué no hay nadie?¿No le habrá dado tiempo a decírselo? Cuando le encuentre se lo preguntaré-

Camino pensativo por la antigua mini ciudad Uchicha de Konoha, que se ha ido llenando de personas, personas que no son de mi clan claro está, sino aldeanos que querían un piso baratito, al menos ya no es tan deprimente caminar por aquí, antes estaba todo vacío y me daba cosa volver a mi casa.

-¡Mirad! – exclamó una voz femenina - ¡Es Sasuke! – afirmó aquella voz

-¡A por él! – gritó otra voz distinta.

-¡No dejéis qué escape! – gritó una con emoción

Me giro, delante de mí hay una muchedumbre de personas que están corriendo en mi dirección, no sólo son mujeres, sino también curiosos y cotillas, vamos casi toda la cuidad. Me vuelvo a voltear y salgo corriendo en la dirección contraria al de la gente, parecen una jauría de lobos rabiosos .

-¡Cómo pensaba! – me digo para mí - ¡Naruto es tan cotilla como esta gente!

Corro lo mas rápido que pudo, mis piernas no pueden correr mas deprisa ¿Qué hago? ¡Son más rápidas qué yo! Tantos años persiguiéndome...¡Les ha dado mucha agilidad! ¡Son mejores qué Lee en Taijutsu! ¿A dónde voy? ¿Cómo huyo? ¿Dónde me escondo? ¡¿Cómo me escondo?! ¡Qué alguien me salve!

-¿Cómo? – pregunto

¿Desde cuándo sé volar? ¿Por qué estoy sobrevolando la ciudad?¿Cómo lo estoy haciendo? ¡Mierda el suelo se está acercando! ¿Qué hago? ¡Me voy a comer el suelo!¡Además mi cara sería lo qué primero chocaría! ¡Esto va a doler! Me tapo los ojos, no quiero verlo, un momento ¿No debería haber chocado ya? Muevo mi pie, alguien me lo está sujetando.

Levanto la vista, lo primero que veo es una deslumbrante sonrisa y la hondura de unos preciosos ojos azules, pelo rubio ¿Naruto? Él me ha salvado la vida ¿Por qué me está salvando la vida? ¡Somos rivales! Por mucho que sea mi mejor amigo...¿Por qué perder la ocasión de verme sufrir? ¡Seguro que él daría lo qué fuera por verme así?

-¿Por qué lo has hecho? – le pregunto molesto.

El kitsume me suelta y me estampo contra el suelo. ¡Eso dolió! ¿Para qué me suelta ahora? Me siento en el suelo frotándome la cabeza dirigiéndole una mirada airosa. ¡Encima se ríe! Me levanto activo mi sharingan y levanto un puño en modo de amenaza.

-¿Por qué hiciste eso? – le preguntó rojo de furia, y un poco de sonrojo.

-¿Cuál de todas? – me pregunta en una sonrisa inocente.

-Pues esto... – respondo confuso.

¿Qué es lo qué más me ha molestado? ¿Qué me haya salvado? ¿O qué me mire de esta manera? ¡Arg! ¡Deja de mirarme! Y... ¿Por qué se acerca tanto? Si hasta mi frente choca con la suya, esta tan cerca... Huele tan bien...y desprende calor, ¡Arg deja de pensar en eso! Si hago algo que no debo...¡Jamás me lo perdonará!

-Eres un baka – me grita con entusiasmo – Sino llego a estar yo... ¡Te matan!

-¡Cállate usuratonkachi! – le exijo - ¡Sé cuidarme solito!

-Si... ya se ve – se burla de mi dando un saltito

-¡Todo ha sido por tu culpa! – le cambio de tema.

-¿Yo qué he hecho? – me pregunta separándose de mí

-¡Se lo has dicho a todos! – le respondo con frialdad

-Si me hubieras dicho quién es la afortunada... –me dice sacándome la lengua mientras echa a andar.

Me ha sacado la lengua...¡Piensa en otra cosa!¡No pienses en eso!...A ver...Hemos quedado con Kakashi, tendría que irme llegaré tarde, entonces si llega tarde... Estaré varias horas con Naruto, a solas... ¡Piensa en otra cosa! En algo que no te guste...Sakura, siempre está detrás mía dándome la tabarra ¿No tiene nada mejor qué hacer? Y encima trata tan mal a Naruto, hay veces que le veo tan deprimido por como le trata.

¿Acaso no puedo pensar en otra cosa? ¡Soy Uchicha Sasuke! ¡No debería pensar todo el tiempo en él! Tengo cosas que hacer, tengo que vengar a mi clan, y matar a Itachy, hablando de él ¿Desde hace cuánto no me acordaba de mi venganza? Desde...¡Qué volví de las garras de Orochimaru! También es que... desde que volví no tuve tiempo estando con Naruto.

-De nuevo pensando en él – me resigno y corro hacia el puente.

Después de varios minutos corriendo reflexivo llego a el punto de encuentro, el puente de siempre. Allí está Naruto tirado de la risa en el suelo, muy propio de él, aunque ya sea un adulto sigue siendo un crío, aunque su inocencia es una de las cosas que más adoro de él.

-¿De qué te ríes dobe? – le pregunto con cara inexpresiva.

-No de nada – me responde limpiándose las lágrimas de la risa.

-¿As sido tú verdad? – le pregunto mostrando mi furia.

-No se a que te refieres- me miente parpadeando mucho, aumentando su aspecto de niño pequeño que no ha roto un plato en su vida.

-¡Claro qué lo sabes baka! – le grito perdiendo la paciencia.

-Yo sólo sé que no sé nada – me afirma elevando mucho los brazos.

-¡Tú le has dicho a todos que estoy enamorado de alguien! – le recuerdo fulminándole con mi mirada asesina.

-¡Ah! – exclama rascándose la cabeza – Te refieres a eso – me dice con rostro inocente.

-¡Pues claro qué me refiero a eso! – le digo enojado - ¡Eres cortito! – le insulto con un tic en el ojo.

-¡Tenían derecho a saberlo! – alega en su defensa gritando el rubio.

-Es mi vida privada – le recuerdo con frialdad.

Me giro y me apoyo en la columna de en frente, evitando mirarle, por mucho que le quiera, a veces se pasa de la raya, y mucho. Ignoro los débiles y patéticos intentos de disculpa que me dice, nunca se le ha dado bien la dialéctica en este tipo de situaciones, lo que se le da bien es cambiar a las personas, siempre para bien.

-Sasuke... – me llama cansado de pedirme disculpas.

No le respondo, hago como que no le oigo, no cambio mi cara sin expresión ni muevo los ojos. Realmente no estoy tan enojado con el, pero me fastidia que me haya traicionado de esta manera, el que fue a hablar, pero bueno, son cosas distintas. Quiero saber porqué lo ha dicho, es muy cotilla, pero este tipo de cosas sabe que no debería contarlas.

-Venga Sasuke... – me dice con ojos brillantes – Perdóname

-Mmmm – le respondo sin mirarle.

Pasaron dos horas, Naruto sigue pidiéndome que le perdone y Kakashi-sensei no llega y estoy perdiendo los nervios ¿Por qué siempre llega tarde? ¿Por qué nos citó solo a nosotros dos solos? Cada día nuestro sensei está mas raro, sobre todo desde que conoció a Iruka ¿no será qué ellos..?

-Naruto – le hablo al fin

-¿Ya no estás enfadado conmigo? – me dice con ojos llorosos

-Nunca lo estuve – le respondo como si nada

-¿Entonces..? ¿Y aquello? – me pregunta confuso – Lo de que me chivé - balbucea

-Eres tú el que se inventa cosas – le respondo de nuevo - ¿Sabes si Iruka y Kakashi...?

Una bola de humo delante de nosotros me corta lo que estoy diciendo. Cuando esta se disipa podemos ver a nuestro sensei muy contento leyendo su libro ignorando nuestra presencia con descaro mientras se ríe ¿Qué habrá en ese libro? Siempre he querido saberlo...

-Ejem... – toso para hacerme notar.

El peliplateado deja de leer su libro, nos mira a los dos con curiosidad y guarda su libro mientras me mira con cara de pervertido y después a Naruto ¿ Qué estas pensando? ¿A qué viene esa car de pervertido? Este tio cada vez da mas miedo.

-¿Desde cuándo lleváis ahí esperando? – nos pregunta sin cambiar al cara

-Un par de horas – le contesto con sequedad.

-Y...

-¿Y qué? – interviene Naruto gritando - ¡¿Para qué nos llamaste?!

-¿Aún no se lo has dicho? – me pregunta sonriendo debajo de la máscara.

-¿Decirle qué? – le pregunto levantándo una ceja

-¿Decirme qué? – interroga Naruto con curiosidad.

-Decirle quien es el afortunado – me guiña un ojo.

¿Qué está diciendo? ¿Lo sabe? ¿Para eso me ha llamado? ¡Qué hago! No se si seré capaz de aceptar la respuesta de Naruto cuando se lo diga ¿Y si me rechaza? ¿Y si me odia por eso? ¿Y si se entera todo el mundo y me miran mal? Y lo que es peor ¿Y si deja de hablarme? No podría soportarlo, el no es como yo, le gustan las mujeres, me odiará y no querrá saber nada más de mí.

-Querrás decír afortunada ¿no? – le corrige con inocencia el baka

-Claro... – dice sonriendo – Esta vez te voy a ayudar Naruto

-¿De verdad? – pregunta ilusionado

-Si, tu entrenamiento/misión de hoy es sacarle la información a Sasuke

-¿Cómo? ¿Qué clase de entrenamiento es este?– le pregunto alterado

-No te alteres... – me dice Kakashi con tranquilidad – En un entrenamiento de sacar información, la misión de Naruto es sonsacártelo.

-¡Por fín lo sabré! – exclama el rubio saltando

-Si estás deseando decírselo – me asegura sonriendo el jounin

-¡Gracias Kakashi-sensei! – grita el rubio con euforia.

-De nada,

-Te odio – le digo sinceramente con odio

-Me voy, suerte – se dirige a Naruto – Y adiós – y desaparece.

Maldito Kakashi, ahora se lo tendré que decir, ¿Qué hago? ¿Se lo digo? Me dí de palzo una semana, debería decírselo ¿no? ¡No sé qué hacer! Cuando encuentre al Hatake ¡Le mataré! ¿Para qué me mete en estos líos? ¿Qué he hecho yo para merecer esto? ¡Qué alguien me ayude! ¿Cómo se lo digo? Lo haga como lo haga ¡Me matará!