En otra vida
Capitulo 7
Por diyeim
Aquel mirador improvisado era solo una curva de una carretera regional que la gente había proclamado como sitio publico sin permiso de la alcaldía, en el andén varios vendedores ofrecían comida rápida, licor, condones y drogas, algunos enamorados tenían sabanas extendidas al frente de una fogata o se besaban apasionadamente detrás de un árbol, la mujer esperaba mirando la ciudad en el frio de la noche, de repente unos fuertes brazos la atrajeron a un pecho cálido que latía a un ritmo caótico.
- Así parece la victima perfecta, por qué encontrarnos en este lugar, podría aparecer un loco como yo y abrazarle de repente.- la chica se rio.
- No es tan peligroso, aquí vienen enamorados, encontrarme con un sicópata seria tener muy mala suerte y en esta vida he sido bastante afortunada.- la chica volteo pero el hombre no soltó su agarre.
- Dos titulaciones, 5 idiomas y una empresa, ¿cuántos años tiene 35, 40? – tanteo el hombre.
- Eso es grosero, acaso me veo vieja, se le acabo el asombro, no luce perturbado como antes ¿ya me recuerda?- ahora el hombre reía.
- Ninguna de las anteriores, no es grosería, es lógica, debe de llevar más o menos 13 años estudiando, cuando mínimo uno trabajando y contando el bachillerato y la primaria la suma no da menos de 30, en esta vida me toco ser el más joven.- la mujer sonreía con picardía, - el asombro no se ha acabado y me encuentro bastante perturbado, sin embargo, a su lado la perturbación tiene un sentido diferente- le dijo mirándola con intensidad- y realmente no le recuerdo, en mi mente se escucha un nombre y unas manos sin rostro nada mas, lo que sí es cierto, es aquello que me dijo cuando le seguí después del entierro.
- Su intención es ligarme.- recordó la mujer
- Desde que la vi, con ese sombrerito estúpido, no he hecho otra cosa más que pensar en usted, digamos que nuestras conversaciones han servido de mucho, - el hombre tomo el mentón de la muchacha y observo sus labios con deseo- puede ser por el pasado, pero en este presente, en mi presente como profesor mediocre yo, señora de las cuatro décadas, pretendo seducirla y acostarme con usted.
Y sin más la beso, la dama estaba sorprendida y feliz, lo mejor de encontrarlo, de estar con él, era que en cada vida la fascinaba de una manera diferente, nunca estaba con ella por el pasado que los unía, siempre estaba con ella por el presente que él deseaba unir, para bien o para mal, con locura o castidad, con pasión o fervor, con cariño u odio que como él siempre ha dicho es otra clase de amor...
