¿Derechos de autor? No, los personajes no son míos... Lamento mucho la demora... Los meses se me han hecho años, y muchos de ustedes, amables lectores, habrán perdido la memoria y el hilo de la historia... Yo de hecho, he perdido el dinero, porque no me queda un duro en la cartera... He estado en labor "social", aprendiendo lo que era eso de salir por las calles, invitarse, tener amigos, conversaciones, etc... Muchas cosas que mi "friki" interior desconocía...
Bueno, aparte de las collejas que merezco, una a una, de todos los que esperaban que actualizase la historia, continuaré escribiendo, porque este es mi lema: "Nunca empieces algo que no puedas acabar..."
... Ahora que lo pienso, mi lema también se aplica a los chicos... interesante...
-Diálogo-
"Pensamiento"
Mi verdadera identidad ¡Baka, que no soy yo!
Capitulo6
Ranma despertó bien tarde, como le es habitual, y sigilosamente desayunó y se preparó para ir tarde al instituto donde estudiaba la chica llamada Alicia, cuyo cuerpo poseía. Siguió al hermano Fran, y a la entrada se encontró con Vanne y Eva, amigas de Alicia, que estaban fumando y mirándole el culo a los chicos que entraban. En cuanto la vieron llegar, fueron a saludarla.
Vanne le pasó un brazo por el cuello-¡Hey, Alicia! ¿Cómo va todo, dónde está tu novio buenorro, ese tal Riuga?
Eva preguntó con cara romántica -¿Cómo le conociste? ¿En un bello atardecer de primavera, con las flores rodeándoos mientras os...?
Vanne preguntó con cara viciosa -¿Cómo es en la cama? ¿Duro y fuerte sudoroso cuerpo que te gustaría una y otra vez foll...?
Ranma se puso rojo, con unas ganas repentinas de vomitar. -N-ni lo sé, ni lo quiero saber... Es solo un viejo amigo de la infancia, y ya está.
Eva hizo un puchero. -Jooo, qué pena, con lo mono que es... ¿Y no me lo presentas?
Ranma puso cara de asco -No te conviene, es un cerdo, te lo aseguro.
Vanne -Preséntamelo. Los cerdos son los mejores en "temas personales", ¿lo sabías?
Justo en ese instante pasó por delante de ellos el mismo chico de las gafas, Jose Antonio. Y mientras pasaba, le lanzó una indescifrable mirada a Ranma. Ya pasaba de largo, sin dirigirle la palabra.
Vanne observó esto con mucho interés. "Pobrecito..." pensó ella. "Vamos a ver, si se nota a la legua que se gustan... ¿Porqué demonios Alicia nunca hace nada al respecto?" y a continuación, gritó a todo pulmón -¿¿¿EN SERIO QUE NO RECUERDAS NADA??? ¿¿¿CÓMO, QUE TIENES AMNESIA???
Jose Antonio se paró de golpe, quieto en el sitio, escuchando sin darse la vuelta.
Eva le susurró a Vanne en el oido, frente a una confusa Ranma -¿Pero qué estás haciendo, porqué gritas?- y Vanne le respondió susurrando -Tranquila, sé lo que me hago, Alicia nunca lo reconocerá...
Y volvió a gritar -¡¡¡PUES ES UNA PENA!!! ¿¿¿Y DICES QUE EL IDIOTA DE AYER ES UN CERDO???
Jose Antonio se escondió detrás de una pared a escuchar, solo para asegurarse de que no estaba alucinando ni quedándose sordo.
Ranma parpadeó varias veces. -¿Porqué estás gritando?
-¡¡Huy, mira qué tarde que es!!- gritó Vanne, menos audible, arrastrando a su amiga hacia su clase. Mientras hacía esto, Ranma divisó al gafotas escondido y le gritó con una cara demoníaca. -¡Eh, tú! ¿Qué estás mirando?
Jose Antonio salió corriendo mientras le quedaban, pies, pensando "¡¡Me va a matar!!"
Ranma se sentó en su mesa, al lado de Lau. El profesor, a continuación, espetó -¡Bien, guarden sus libros, sobre la mesa solamente un bolígrafo azul o negro para el examen!
Ranma abrió los ojos sudando. Su alrededor se difuminaba, mientras las palabras "EXAMEN, EXAMEN, EXAMEN..." hacían eco en su mente. Estuvo durmiendo todas las clases, o dejaba de prestar atención, o ni siquiera había abierto el libro para examinar el contenido.
Y el profe estampó sobre la mesa de Ranma un impreso de examen, diciendo -Lamento su falta de preparación, pero eso no la exhime de cumplir con su deber. Espero que no me decepcione, ya que sus marcas son habitualmente excelentes...
Ranma se encontró cara a cara con un exámen sobre la historia de España. Pensó, tratando de tranquilizarse "Vale, esto debe de ser fácil... España: los toros, paella... es lo básico...". Así, tras aspirar aire, comenzó a leer la primera pregunta:
Desarrolle los principios básicos del reinado de los Reyes Católicos y los acontecimientos de 1492.
Ranma se saltó la pregunta, pensando "esa para después..., aunque creo que tenía que ver algo con una manzana..."
El reinado de Carlos III...
Ranma pasa a la siguiente, sudando. Ojalá hubiese sido un exámen tipo test.
Etapas de la dictadura de Franco...
Ranma giró a su lado, susurrando -¡Akane, ayudaaaa...!
Había olvidado que a su lado ya no se sentaba Akane, sino Lau, cuya aura oscura seguía rodeándola y oscureciendo el rincón de la clase en el que se encontraba. Estaba observando el folio, miró a Ranma un segundo. Ranma descubrió que tenía la mirada desenfocada. La chica dijo con una voz tenebrosa -Este bolígrafo es de punta afilada... Si me pincho, sangro... Cuidado con los ojos...
Ranma comenzó a darse cabezazos contra la mesa, maldiciendo la suerte que tenía...
Al fin, un timbre indicó que todas las clases habían acabado. Ranma tenía a su alrededor un aura tan oscura como la de Lau.
-¿Qué asco de día, eh?- preguntaron a su lado. Ranma giró levemente la cabeza, y le dedicó una mirada de "tu das más asco" a Jose Antonio.
El chico estaba repasando mentalmente... ¿Se había peinado? Sí. ¿Tenía las gafas limpias? También. ¿Le cantaba el aliento? Naaaa. ¿Entonces, porqué demonios estaba Alicia actuando así? y se respondió a sí mismo "¡Pues porque no te conoce, si realmente tiene amnesia, y debe de pensar como antes, que todos los chicos son iguales...! Además, está dolida por culpa del cerdo de ayer..."
Preguntó preocupado -¿En serio no recuerdas nada?
Ranma decidió ignorar, con cara de enfado, al curioso, impertinente y estúpido chico. Él interpretó que estaba triste.
-...Tiene que ser duro.
Un incomodo silencio se produjo. Jose Antonio exclamó -¡¡Pero no pasa nada!! Empecemos esta vez bien...- tosió y dijo -Me llamo Jose Antonio.
Otro incómodo silencio se instaló. Alumnos iban y volvían por los pasillos, haciendo ruido. Él se rascó la nuca, incómodo -...er... ¿Quieres venir a la feria conmigo?
Ranma se encontraba más incómodo que un ciervo entre leones. -...Otro día.
Y mientras él se despidió amable y educadamente, Ranma pensó, por un breve instante, que no era tan mal tipo. Aún así, una duda le dió... ¿Porqué no le había dicho que no?
Ranma llegó a su autodenominado hogar, con una paranohia muy grande rondando por su cabeza, haciéndole sudar de preocupación y pensando con desesperanza que nunca, NUNCA, podría volver a su vida anterior...
Decidió que para no pensar, lo mejor era entrenar... Destrozar un cuerpo mediante el ejercicio es una buena forma de mantener la mente en blanco, de concentrarse tanto en un objetivo que es imposible pensar otra cosa.
Pero "su familia" no estaba por la labor.
Fran la empujó nada más entrar en casa. -¡Sube al coche, vamos a ver al enano!
Ranma se dejó empujar, con cara de "¿Eh?".
-¡Javi, Javi chiquitito!- gritaba María, saltando de un lado para otro, rebotando en las paredes.
La madre hizo que se pusieran los cinturones y el padre arrancó el coche. Fueron todo el camino con la radio a todo volumen y a una velocidad exageradísima. Ranma tenía la cara completamente blanca, agarrando las uñas con toda la fuerza que podía al asiento trasero, mientras adelantaban a toda velocidad. Los coches eran borrones de colores. "¿Y ESTE QUE CLASE DE PADRE INCONSCIENTE ES?" se preguntó a punto de vomitar.
La madre giró la cabeza para comprobar como estaban sus hijos. Al ver la cara de Alicia (Ranma), le dijo a su marido: -Alicia se está aburriendo... ¿porqué vas tan despacio?
Era la segunda vez que Ranma veía al neo-moro... Al hermano de Alicia, Miguel. Y su esposa. Y su hijo.
El niño era la cosa más pequeña que se podía imaginar... Rubio, como su madre. Ciertamente, de su padre solo tenía los ojos, porque el bronceado no lo había heredado, ni el pelo rizado oscuro, ni las enormes narices ni las robustas manos.
El padre de Alicia estaba jugando con el enano, escondiendo la cara y enseñándola, decía -¡Cucú! ¿Dónde estoy? No toy... ¡Aquí 'stoy!
Y el niño reía, su risa retumbaba por el piso.
-¡No, si ya te decía yo!- decía Miguel, con un destello de orgullo en sus ojos -¡Que el otro día, fuí a darle el biberón y... ¿Lo sabéis, no? ¡Me lo tiró a la cabeza! ¡Si es que está hecho un toro mi nene!
Y el padre se reía. Y la madre también. Y Fran estaba jugando con María... Y Ranma estaba sentado, quieto en el sofá, inadvertido. Era el peor día de su vida. Aquella mañana le habían hecho preguntas rarísimas, antes y durante el examen, luego un tío la había invitado a salir y por último había viajado a la velocidad de la luz.
Tenía los ojos puestos fijamente en el pequeño bebé. A falta de mirar a otra cosa, el bebé era hipnótico. "Akane..."
No dejaba de pensar en el futuro imposible, en su futuro común... Y un bebé no entraba en la ecuación. ¿Cómo iban a ser ellos padres? Si nisiquiera habían... Ranma se sonrojó. Ni siquiera la había besado, el proceso de creación de un bebé era más complicado y... vergonzoso. Ranma negó con la cabeza vehementemente.
Miguel vió que Alicia no se había movido, pero miraba fijamente al pequeño. Lo levantó con cuidado de la cuna y se lo puso en los brazos -¡Toma, cógelo!
Ranma protestó -¡Eh, no... yo no...!- Tenía miedo. Era una cosa tan pequeña... Se caería, seguro. Ella lo lisiaría de por vida. Además, con el asco de día que hacía, seguro que el pequeño se hacía las necesidades sobre ella.
El bebé le sonrió.
Fué lo más bonito que había visto nunca.
Ranma se perdió, pensando en Akane. Pensando en ellos juntos. En los niños pequeños...
El pequeño bostezó, estiró los brazos y luego se acurrucó en el pecho de Ranma.
La madre del pequeño fué a cogerlo para dejarlo en la cuna -¡Venga, a dormir, que vas de brazos en brazos!
Ranma hizo gesto de silencio y susurró -...¿Puedo tenerlo un poco más?
Los días fueron pasando, mientras dos figuras demasiado valientes pero también lo suficientemente estúpidas para hacer algo así, viajaban a pié, atravesando medio mundo, en busca de un algo que quizás fuese un imposible... Se trataba de una chica en el cuerpo de un chico maldito y una chica completamente normal y corriente que no solo ignoraba su destino, sino también el hecho del gran cambio de actitud en la persona que la acompañaba. Ella no terminaba de comprenderlo del todo, y quizá nunca lo hiciera, pues cada vez que preguntaba, su prometido le respondía con evasivas. Solo le quedaba confiar en él... Cuando ni él confiaba en sí mismo...
Ranma comenzaba a sentirse más fuerte en el cuerpo que le había tocado. A base de entrenamiento puro y duro, ya podía saltar a varios metros de altura. Todo el que la conocía se asombraba ante lo que podía hacer, excepto una persona...
-¡Piedra va!- gritó la chica, y le lanzó una pedrada a la cabeza. En otra situación, la piedra le hubiese acertado de lleno, pero el patio del colegio estaba bastante lleno de gente.
Esta vez la esquivó, la piedra continuó y golpeó a un profesor en la cabeza. Éste se giró furioso con la piedra en la mano. -¿¿¿QUIÉN HA SIDO???
La chica que la lanzó, más blanca que la misma piedra, señaló a Alicia. Ranma se la quedó mirando, pensando "...Qué tía más... tonta..."
El profesor miró a Alicia, y luego a la que la había señalado. Cogió a ésta última de la mano y se la llevó al despacho del director. -Señorita Sonia, haga el favor de acompañarme.
-¿No se va a aburrir nunca?- preguntó la Vanne, con los brazos tras de su cabeza. Ranma le preguntó quién era la chica.
-Se llama Sonia. Lleva toda su vida haciendo la tuya un infierno.
Silencio. Uno algo largo.
Ranma preguntó impaciente -¿¿Es que no hay nada más?? ¿¿No tiene hobbys ni vida ni nada??
Eva la miró. Parpadeó varias veces. -Tía, que no hay más. Su vida es esa, insultarte, pegarte...
Ranma bostezó. No muy lejos, Jose Antonio la miraba con unos ojos extraños.
En un punto impreciso sobre el Atlas mundial, una persona señala con un dedo, y si se fija bien, puede distinquir dos pequeños puntos negros que se mueven sobre la superficie. Esos puntos negros se llaman Alicia y Akane.
Y así, estaban en lo alto de una nevada explanada, con un frío sobrenatural. Por supuesto que hacía frío, pensó Alicia. Si sus conocimientos de geografía no fallaban, debían de estar sobre una de las montañas del Himalaya. Allí no habían animales vivientes. Alicia se preguntó, en un segundo que el frío le permitió pensar "¿¿¿PORQUÉ NO HABREMOS RODEADO LAS MONTAÑAS???"
Y pues, mientras el viento arrastraba la nevada más fría que jamás hubieran notado, se encontraban apartados en una pequeña cueva, con una pequeña hoguera encendida. Calentaba lo bastante como para no tener que mirar hacia afuera. Olvidarse del frío. Acordarse de cosas agradables.
"¿Puedo dibujar contigo?"
Alicia negó con la cabeza. Acordarse de Jose Antonio era algo muy común.
"¡Y esto es un bazoquero que machaca a tu hombre lobo!" gritó muy contento con su obra de arte. Alicia completó el dibujo "¡Espera, que no has dibujado los misiles!"
"Vivo un poco lejos... ¿Podrás venir a verme?" "¡¡Ni hablar, todos los hombres sois unos salidos!!"
"¿Así que esta es tu casa?" dijo Alicia. Él respondió "Ahá. Estás dentro. Ahora también es tuya... Y de mis padres, y de..."
"Es verdad, tus ojos hipnotizan" dijo embelesado. Alicia se sonrojó muchísimo. Él también, y desvió la mirada.
Sintió unos brazos rodearle.
Miró abajo. Akane se apretaba a su pecho, tiritando. -Fríiooooo...
Alicia sonrió.
Akane también había estado pensando. Ranma estaba siendo muchísimo más amable, simpático, y todo lo bueno, que de costumbre. Y aquello no era normal.
-¿Adónde vamos? Aún no me lo has dicho.- preguntó Akane.
-A...- empezó Alicia. No estaba segura. El olor del cabello de la chica se le filtraba por la nariz, y cada vez quería más y más besarla.
Akane le golpeó con el puño en el pecho. Quería sonar enfadada, pero era más como un berrinche de niña chica -¡No me lo vas a decir! ¿Alguna hechicera extranjera que te ayude a recuperar la memoria? ¿A ser tú mismo?
-Algo así...- admitió Alicia. -Aunque no sé si podría llamarme a mí misma bruja...
Akane parpadeó el triple de confusa que al principio.
Un par de horas más tarde, Akane estaba durmiendo en los brazos de Alicia, mientras esperaban que la nevada se detuviese para seguir con su camino.
"¿Querrías ir... esto es... si tu quieres...? La feria está aquí... ¿El domingo? ¡Conmigo!" Arregló Alicia la super-frase del año. Pensaba hacer aquel día lo que nunca había pensado. Quería besarle.
Él se alejó un poco, sudando y, nervioso, pidió "Es que... es un poco pronto... Hay muchos días de feria... Tengo exámenes y... ¿Puede ser... me das un poco de tiempo?
Éso fué lo último que obtuvo de él. Evasivas. Su mente comenzaba a sonar preocupada.
Jose Antonio alcanzó a la chica rápidamente. -Eh... hace buen tiempo, ¿no?- preguntó, intentando sonar casual. -Un día perfecto para salir por ahí...
Ranma le miró de nuevo. Cada vez que el chico lograba acercársele, el cuerpo que estaba ocupando se rebelaba contra lo que su mente le dictaba. Ranma tenía claro que era un hombre, pero sus brazos querían cerrarse sobre él.
-Más o menos...- susurró Ranma.
-¡¡¡¡Alicia!!!!- gritó furiosa una chica tras ella. Ranma sintió que le tiraban del pelo y lanzaban al suelo. La caída no fué muy agradable.
Las blasfemias escapaban de la boca de Ranma a una velocidad increíble -¡¡MECAGÜEN...TOPOTAMÉRE, CABRUÑA, SONOFABITCH, Etc...!!
Sonia. Destroza-vidas. -¡Hoy no sé porqué te has molestado en peinarte trencitas para tu novio, so fea, si sabes que se va a ir conmigo!
"¡¿Su novio?!" se sonrojó Jose Antonio, bajo la esperanza de que realmente alguien los hubiera visto como si realmente lo fueran.
-¡¡¡DE QUÉ ESTÁS HABLANDO!!!- gritó furiosa Ranma. El chico temió que negara las palabras. -¡¡¡¿¿¿PEINAR TRENCITAS???!!! ¿¿¿TU SABES LO DIFICIL QUE ES HACER ESTO EN UN PELO TAN RIZADO???
Sonia se cayó de espaldas de la impresión. Definitivamente, Alicia nunca pillaba el sentido de sus insultos e indirectas.
Se levantó y se llevó a Jose Antonio arrastrándole del brazo. -Si quieres recuperarle, tendrás que luchar duramente.
Mientras se lo llevaba, y él se quejaba diciendo que "no era un muñeco de trapo" y que "lo soltara", Ranma sintió más que celos, rabia. Rabia porque Akane no estaba cerca para calmarlo, celos porque el cuerpo de Alicia se sentía realmente atraído por aquel chico, lo cual le ponía más rabioso todavía. Quería estar con Akane. Quería una FAMILIA con ella. Pero, finalmente, una sonrisa asomó a su rostro, mientras se relajaba completamente. Un pensamiento, una sensación que hacía mucho que no tenía, se hacía paso por cada rincón de su ser. El desafío.
-Acabas de retarme... Y Ranma Saotome NUNCA pierde un reto.
Atravesaban una zona bastánte desértica, donde el calor arrasaba con todo lo que encontraba por la tierra. Por el horizonte, a ratos parecen verse dos sombras o siluetas cortando el horizonte.
-Ranma... ¡¡Hace demasiado calor!!- se quejó Akane, cubriéndose mejor la cabeza con la tela.
Alicia dijo -Si no me falla la memoria...- se secó el sudor de la frente, comenzando a dudar de su propio criterio. El calor le venía bien, le impedía pensar en la chica que tenía justo al lado, pero tenía una sed insufrible. Un chapuzón de agua fría no le vendría nada mal, y de paso volvería a sentirse algo femenina otra vez... No es que lo fuese mucho, pero... -Creo que debemos de estar... Muchíiisimo más cerca, como a mitad de camino...
Akane se detuvo, mirando a su izquierda. Alicia le preguntó -¿Ocurre algo?
Ella comenzó a temblar, mirando al fondo, luego brincó de alegría -¡¡¡UN PUEBLO!!!
Alicia también sonrió de oreja a oreja. -¡¡¡¡¡¡AGUA!!!!!!- gritó corriendo en aquella dirección, adelantando a Akane de paso.
Alicia cada vez sentía más cerca la corriente del agua en un pozo, en un caño, en... las calles vacías de mujeres. Hombres cubiertos de arriba a abajo con telas. Sin afeitar. Ninguna mujer visible. ¿Bajo los burkas? A veces, algún enorme saco de algo que se mueve acompaña a un hombre por aquellas calles.
Alicia se llevó las manos al rostro.
Islamistas.
"¡AKANE!"
Rápidamente se dió la vuelta y corrió hasta donde estaba Akane, quitándose la tela que le cubría la cabeza. Acercándose a la chica se encontraban tres hombres con palos de madera, dispuestos a enseñarla a respetar a Alá.
-¿Ranma?- preguntó confundida -¿...porqué vuelves?
Alicia le crubrió el rostro, mientras la escudaba de los hombres, que se detuvieron en ese mismo momento. -¿¿RANMA, QUÉ HACES??- gritaba Akane una y otra vez, queriendo quitarse la ropa que él le tiraba encima.
-¡¡Es mi mujer!! ¿Entienden mi idioma? ¡Mía!- gritó a la desesperada, cogiéndola del brazo. -¡¡¡No la toquen!!!
Su corazón latía salvajemente. Las religiones extremistas nunca habían sido ni su fuerte ni su agrado. Una vez juró no pisar jamás una tierra donde las mujeres fueran tratadas de una manera tan injusta y extraña.
-¿...tu ...mujer?- jadeó Akane. Estaba nerviosa, furiosa con lo recién acontecido, pero agitada por la extraña declaración.
-Akane... ¿Sabes algo sobre el Islam? Porque si sabes algo, más te vale taparte y no despegarte de mí... Tu vida está en juego.
Alicia se las arregló para pedir agua. Bebió a gusto del agua que aquellos hombres le ofrecieron, y, en un aparte, le ofreció agua a Akane.
-¿Te ocurre algo, Ranma?- preguntó. El chico estaba temblando. Porque sabía que iba a pasar. Porque debían huir de allí tan pronto como pudieran y continuar su camino.
-Voy a mojarme con agua.- susurró Alicia. -Va a ocurrir sin querer, pero va a suceder... Y es muy malo que en un lugar como este, una mujer sin la compañía de un varón muere apedreada por la ley.
Akane se extremeció de la cabeza a los pies.
-Estoy seguro de que tú tienes tantas ganas de morir como yo, ¡así que tenemos que irnos de aquí YA!- y tras gritar esto último, uno de los acompañantes se asustó, derramando agua sobre Alicia.
Cruzó los brazos, inentando esconder su pecho de las miradas furiosas y lascivas que recibía. Akane se había levantado y sigilosamente se dirigía a la puerta. Imposible pretender que no se habían dado cuenta. -Eh... Un buen día... ¿Verdad, caballeros?
-¡¡¡¡¡¡SOCORROOOOOOO!!!!!!- gritó Alicia, huyendo junto a Akane de una muchedumbre de hombres con palos y estacas.
Akane le gritó -¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡TE JURO QUE COMO ESTE VIAJE NO SIRVA PARA NADA, PUEDES DARTE POR MUY MUERTO DESDE YA MISMOOOOO!!!!!!!!!!
Continuará...
