Seguridad

Suna parecía mirarla con los brazos abiertos, el sol salía detrás de la villa cuando llegaron. Recordó cuando había ido por primera vez, en compañía de Neji y su equipo tras la misión del rescate de Gaara.

Ahora todo eso parecía muy distante.

Sakura tomo la delantera.

—Increíble como Temari puede vivir aquí— se quejó Ino —Es tan diferente a Konoha.

Hinata asintió. El lugar era mucho menos cómodo al estar en el medio del desierto pero no parecía realmente molestar a la gente de ahí. A su amiga de la arena les encantaba su hogar sin duda.

Conforme se acercaban dos figuras comenzaron a distinguirse entre la arena. El cabello rojo de Gaara era inconfundible y a su lado una chica menuda sonreía tímidamente.

—Bienvenidas— dijo Gaara cuando estuvieron suficientemente cerca.

La chica se acercó a cada una entregándoles sus papeles de ingreso a la aldea. Aún cuando Tenten nunca había tenido una gran relación con Gaara se sintió conmovida de que el Kazekage en persona les hubiera dado la bienvenida.

—Ella es Matsuri. Una amiga de la familia. Será su guía hasta que Temari vuelva.

—Un gusto Matsuri— saludo Hinata. Sakura pareció reconocerla así que solo asintió con una sonrisa ante su presencia.

—Será mejor que les mostremos su hogar— dijo Matsuri. Su tono de voz era más seguro que su expresión.

Gaara comenzó a avanzar hacia el interior de la aldea, el resto del grupo la siguió. Caminaron en silencio por las calles de Suna aunque a Tenten todo le parecía igual.

—Esa es la casa de Temari— dijo Matsuri de pronto señalando una casa exactamente igual al resto —Y esta de aquí será la suya— Matsuri corrió a la puerta de una casa y la abrió.

El interior era fresco y relajante, un gran contraste con el calor de afuera. Las casa de Suna parecían estar hechas de algún material que no encerraba el calor. Sin mucha ceremonia Tenten se arrojo al sillón. Estaba increíblemente cansada.

Vio a Kankuro llegar al umbral de la puerta a una velocidad asombrosa y los hermano Sabaku no y Matsuri entraron a la casa cerrando la puerta detrás de ellos.

—He informado que han llegado a salvo— dijo Kankuro, luego miró a su hermano quien asintió con discreción.

—¿Qué sucede?— preguntó Ino

—Los Hyuga te buscan; Hanabi nos ha informado que el clan esta discutiendo si llegado el momento el mando del Bouke debe pasar al hijo de Neji.

Tenten ya sabía eso pero levantó una ceja en espera de algo peor.

—Por ahora estarás segura aquí pero si llegasen a descubrir tu paradero la aldea podría verse comprometida— Gaara hablo con seriedad

—¿Estarían obligado a llevar a Tenten ante los Hyuga? — Sakura se cruzó de brazos

Matsuri negó —No, los Hyuga no pueden obligarnos a eso pero si el niño posee el Byakugan los Hyuga podrían acusar a la aldea de retención de un Hyuga y pedir que lo devuelvan a Konoha.

—¿Aún cuando nosotras testifiquemos que estamos aquí por voluntad?¿O mi padre?— Preguntó Hinata

Kankuro asintió —Deben aprobarlo por mayoría.

—¡Es mi hijo! ¿Cómo pueden decir que yo lo retengo?

Kankuro negó —Es un Hyuga, podrían argumentar que utilizaste a Neji para tener control sobre un Byakugan.

A Tenten la idea le dio náuseas pero sabía que era verdad

—¡Eso es ridículo!—estalló Ino —¡Nadie en la maldita aldea se creerá eso!

Tenten levantó el brazo —Tal vez Ino, pero no importa lo que crea la aldea si no lo que diga la mayoría de los Hyuga

—Si algo así se presentará ¿tú y tu padre pueden hacer algo, cierto? — preguntó Sakura

Hinata asintió —El Bouke tiene independencia en algunas decisiones peor el Souke puede apelarlas también

—Hinata— susurró Tenten, todos la miraron —¿Cuál es la posibilidad real de que algo así suceda?

Hinata meditó un momento —Cuarenta o treinta por ciento.

Tenten sonrió. Se sentía un poco más confiada

Kankuro asintió —De cualquier forma gran parte del clan estimaba mucho a Neji y estoy seguro de que cuidaran de su hijo y de ti

El grupo estuvo de acuerdo, pronto Gaara y Kankuro se despidieron y Matsuri compartió la tarde con ellas. Pronto la habían adoptado como una más del grupo, era una chica sencilla y divertida, la mezcla entre Ino y Hinata.

Pasaron los siguientes cuatro días dando vueltas por la aldea, pronto las chicas de Konoha comenzaron a distinguir algunas zonas y lugares y todo dejo de ser increíblemente parecido

—Entonces dos pizcas de sal y lo revuelves bien— dijo Hinata mientras le mostraba como se hacia el estofado.

—Dos— repitió Tenten atenta a las instrucciones de su amiga. Hinata había pasado toda la mañana mostrándole a Sakura y a ella como se cocinaba adecuadamente.

Ino había pasado de la clase y había desperdiciado su mañana viendo la TV. Matsuri había prometido visitarlas más tarde pero asumieron que la chica se había retrasado por algo en el trabajo

—Ahora solo queda esperar un poco y estará listo— dijo Hinata retirándose de la cocina. Sakura se quedo en la cocina mientras Tenten fue a la habitación de arriba a cambiarse los zapatos.

Una vez en la habitación se sentó en la cama y miró al techo. Sonrió. No podía negar que estaba preocupada pero al menos ahí se sentía segura —Gracias Neji, por cuidarnos— dijo en un susurro mientras frotaba su abultado vientre. Estaba cerca, y estaba en ese sentido, más nerviosa a cada hora.

Alguien toco la puerta y escuchó mencionar a Temari. Se sintió feliz, su amiga de la arena había llegado.

Tenten bajó las escaleras con pesadez pero con una brillante sonrisa.

—Estas enorme— dijo Temari con una gran sonrisa.

—Gracias— contestó la castaña con sarcasmo pero sonriente.

—Me alegro de que estés aquí.

Tenten terminó de bajar las escaleras —Se lo debo a Shikamaru, el supo que sería lo mejor alejarme de Konoha— y lo dijo de corazón

—Escuche que Hiashi-sama aboga porque no sea marcado.

Tenten asintió —Veremos como resulta eso— intentó no preocuparse demasiado.

—¿Es cierto que te atacaron?

Tenten asintió de nuevo y se encogió de hombros para no darle importancia.

—Organizaremos una cena por tu regreso... y el de Shikamaru— dijo Sakura soltando una risita pequeña.

Temari puso los ojos en blanco —Entonces iré a mi casa a bañarme y cambiarme de ropa, nos sorprendió una tormenta en el desierto y no he dormido mucho

—Asegurate de estar aquí a las 8—dijo Tenten cruzando los brazos sobre su prominente barriga.

—Aquí estaremos— aseguró y salió de la casa dejando a sus cuatro amigas platicando sobre los platillos de la cena.

Matsuri llegó unos minutos después y reveló que compartía con Hinata el gusto por la cocina.

El estofado estuvo listo. También la carne y las verduras y una vez puesto sobre la mesa todo se veía delicioso

—Hinata, Matsuri esto es increíble— dijo Sakura

—Deberías cocinar así para Naruto un día— dijo Ino riendo. Hinata se sonrojó

—No la molesten— abogó Tenten pero ella tampoco pudo contener la risa.

Matsuri sonrió, nunca había hablado con Naruto pero significa mucho para Gaara así que de cierta forma la chica de Suna también lo apreciaba.

—Ya casi es hora espero que...

Pero Ino no terminó la frase. La primera explosión se escucho fuertemente. Las chicas se movieron rapidamente y todas salieron de la casa a enfrentar el problema. Tenten iba detrás de todas pero también estaba alerta. Shikamaru y Temari tambien estaban fuera de su casa, ambos en posición exacta para cubrirse las espaldas.

—¡Ahi! — gritó Hinata con el Byakugan activado señalando un punto en el cielo.

Temari tomó el abanicó e intento darle a la enorme ave que soltaba las bombas.

—¿Deidara? — preguntó Shikamaru atónito —No... el jutsu es como el de Sai...

La arena de Gaara se elevó hacia el intruso y apretó el pájaro para hacerlo desaparecer. El hombre sobre el animal comenzó a caer.

La arena se precipitó hacia él pero antes de que pudiera alcanzarlo el hombre desaprecio y todo quedó en un silencio espectral.

El gritó fue sofocado por el asombro. Ninguno de los grandes ninjas presentes lo había visto venir, dos kunais se incrustaron en la espalda de Matsuri y la tercera fue desviada por la sombra de Shikamaru.

Hinata hizo un sondeo rápido —¡Temari! — gritó la chica suficientemente rápido para que su abanico lograra desviar las 10 shuriken que iban contra ella.

Tenten y Sakura corrieron a Matsuri que luchaba por mantener el equilibrio. Hinata siguió buscando

—Creo que se fue...

Temari miro a la pelirosa curar a su amiga

—¿Pero qué fue eso? — dijo en voz alta

Esucho a Hinata gritar en medio de la cuarta y quinta explosión y Shikamaru se movio entre ella y una luz blanca que lo atravezó.

Sakura estaba intentando detener la hemorragia de Matsuri e Ino y Temari estaban al otro lado de la calle buscando al atacante. Fue tan rápido que nadie logro llegar a Shikamaru.

Tenten saco el pergamino de emergencia que colgaba de su cadera y con las fuerzas que tenía levantó una muralla de acero que partió la luz a la mitad.

Lo último que escuchó fue a Sakura gritando su nombre y a Temari gritando el de Shikamaru.

Neji se colocó la banda ninja. No, la banda de la alianza. Estaría en un escuadrón diferente a Tenten. Odiaba la idea pero confiaba en el plan.

Tenten buscaba todo lo necesario, Neji se colocó detrás de ella y acomodó su banda ninja en la frente de ella.

—perfecto— dijo ella agradeciéndole su gesto.

Neji acaricio su cuello y le sonrió ligeramente —Me reuniré contigo en cuanto pueda.

Tenten lo miró —No te preocupes por mi, estaré bien. Tú mantente con vida.

Neji junto sus frentes haciendo chocar el metal de sus bandas ninjas —Tú mantente con vida— le repitió

Tenten asintió con una sonrisa.

Neji cerró los ojos disfrutando ese momento de calma y la beso con la tranquilidad que solo existía entre los dos mientras el mundo se preparaba para el caos de una guerra.