Nini: Bien, he visto en unas historias que utilizan mucho el Omake, que es un especial, entonces me ha salido esto. Gracias por sus comentarios, favoritos y followers. ¡Me encanta que les guste la historia! bueno, sin más que agregar, más que si les ha gustado el capitulo de hoy me dejen un review, les dejo el capítulo.
You are mine
Omake: Argent
—Bueno, comencemos con lo básico—se escucha en la casa, y Allison no puede evitar que su corazón lata demasiado rápido cuando los nombres pasan a tal velocidad en la conversación que solamente puede escuchar que todos estos se apellidan Hale.
Sabe que su padre no acepta que Derek Hale sea su profesor e historia, y tampoco acepta que la reunión de padres del aula sea con él como anfitrión. Pero es no le importa a ella, pues sabe que su padre debe de dejar de al lado los difíciles problemas familiares si no quiere que ella repruebe el año por no ir por sus calificaciones del parcial pasado.
Lo que no sabe es el porqué de ese conflicto entre familias que han tenido desde que sus abuelos eran niños. Sabe que los Hale no son de fiar, mucho menos lo Alfas erráticos que esa familia crea y educa, pero no sabe porque eso los afecta a ellos. Y le frustra, le molesta y es una cosa que le hace enfurecer constantemente por el simple hecho de estar meta en esa disputa sin sentido.
Jama ha preguntado a qué se debe esa rivalidad, ¿Realmente es tan mala como para decir que es necesario alejarse lo más posible de los Hale? ¿Realmente todo a esa… discusión sin sentido que ha durado por años es bastante necesaria? ¿El sentido de eso es coherente tan siquiera, y no será una simple pelea entre borrachos de pueblo? Sabe que está sonando como una paranoica, pero no puede evitar que una parte de la actitud que le mantiene alerta todo el tiempo desaparezca de su vida, así que si es paranoica.
De hecho, no quiere.
Porque aunque esa parte de ella sea diferente a todo lo que ella antes ha conocido, sabe que es una de las pocas cosas que le mantiene siempre despierta ante todo, de manera expectante.
Siente que las pisadas del cuarto de sus padres e hacen más insistentes cada vez que uno de los presentes dentro grita, y no puede hacer otra cosa más que mandarle un mensaje a Scott pidiéndole que fura a su casa lo más antes posible, rogándole que fueran al cine
"Por favor, Scott, tengo visitas" no puede evitar agregar al final, y siente que una sonrisa comienza a ascender a su cara cuando lee la respuesta inmediata de su chico.
"Llego en quince minutos, bella"
Definitivamente Allison Argent está enamorada.
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Kate Argent es una persona puesta a lo que los demás piensan. Es apasionada en la cama, es cierto, y aunque parezca de esas personas que les gusta el sexo rudo y salvaje, ella lo prefiere de dominancia, de poder, de saber que puede demostrar aun en la cama que ella es la reina del tablero de ajedrez que se ha convertido en su vida desde que nació, que ella tiene control total de las vidas de las personas a su alrededor, y que si estas no le sirven fácilmente puede deshacerse de ellas en un parpadeo.
Por ello la sorpresa que demuestra su cara es infinitamente extraña en su rostro, esa cólera que le brilla en los ojos al saber que su control fue roto, que ya no tiene ningún poder sobre las vidas de otra persona que no sea la suya, es gratificante a los ojos de Chris, su hermano.
Él es, por mucho, el más maduro de todos sus primos y hermanos, aunque solo tenga a Kate, y su padre, Gerard, sabe que si bien no es el heredero directo de un clan, Chris definitivamente si sería un buen líder ara este algún día. No le sorprende cuando Kate se abalanza hacia la mesa, golpeándola con los puños, pero si lo hace cuando saca una pistola y lanza balazos contra la pared. Allison…
El nombre se le viene inmediatamente a la mente, y antes de que se dé cuenta ya está acercándose a una velocidad impresionante hacia su hermana, arrancándole el arma de las manos y mirándole con furia fría en los ojos.
Espera que su hija baje corriendo por las escaleras y se sorprende cuando no escuchan nada. Mira la puerta oscura e la estancia, y se dirige hacia ella, donde un papel cae entre las bisagras.
En una perfecta caligrafía que reconoce como la de su hija, se lee "fui con Lydia", y no puede evitar soltar un suspiro de alivio al saber que su hija no escucho nada del alboroto de Kate y su rabieta infantil. Eso no significa, sin embargo, que su hermana quede impune por su imprudencia, así que se dirige con paso presuroso hacia ella, y le mira con una seriedad que hasta al mismo Gerard Argent admiraría. El lado bueno es que su padre no está ahí.
—No puedes exponerte así, Kate—le gruñe, y no puede evitar que su Alfa haya sido quien lo hizo.
Kate le mira con sus ojos abiertos, y una sonrisa ladina se posa en sus labios.
—¿Es que no le has dicho a mi adorada sobrina lo que somos, Chris? —La burla está impresa en cada una de las palaras de su hermana, y no puede evitar fruncir el ceño un poco más.
—Eso no es de tu incumbencia.
—Yo creo que sí, ¿Qué pensaría Gerard si llega y su única nieta no tiene ni idea de nosotros?
—Lo mismo que pensara cuando se entere que los Hale están de vuelta en el pueblo—comenta, y no puede evitar reír cuando la cara de Kate se convierte en una máscara de ira pura, llena de cólera pura.
Chris sabe que su hermana está molesta con razones válidas, y que aun así es lógico que este decepcionada de ella misma. Ellos pensaron que los Hale jamás regresarían al pueblo, no después de lo sucedido… sin embargo, Alison había llegado hablando de un Hale, que era convenientemente su profesor nuevo de historia y su tutor. La descripción que le dio a Kate fue exactamente igual a la del menor de los Hale. Chris mismo se había asustado cuando su hija l conto que estaba en su clase, pero se alivió al instante cuando supo que ni siquiera le reconoció por su apellido, y que la trataba de una manera igual al de los alumnos.
El Argent ya no tenía motivos para ir con Derek y exponerle que quería que se fuera del pueblo, o no al menos como padre, pues su hija le comento que era un excelente profesor, y era especialmente atento con cada uno de ellos. Excepto para el pequeño Stiles.
Chris conocía por piel propia que el hijo del Sheriff de Beacon no era precisamente una persona que guardara sus comentarios para él mismo, y tampoco era conocido por ser un omega común y sumiso. Sabía que el chico no tenía la culpa de ser como era, y que la sociedad estaba mal al discriminar con estereotipos a los omegas por ser solo eso, pero tampoco aceptaba que el chico no pudiera quedarse callado cuando fuera necesario. Sin embargo y omitiendo todo eso, el chico era agradable, y un amigo de su hija. Había comenzado a quererlo con el paso del tiempo, pues este era el mejor amigo del novio de su hija, Scott McCall, y había demostrado ser especialmente inteligente cuando Allison y él trabajaron en proyecto de parejas.
Así que entendía en cierta medida el resentimiento que Derek pudiera tener por con Stiles, y en lugar de hacer algo al respecto, espera pacientemente a que haga algo que a merite una reprimenda de su parte. Entiende que debe de esperar, acechando en las sombras sin dejar que sea visto por el hombre en cuestión, porque entiende que su resentimiento no es contra él, sino contra lo que significa. pero no entendía el que Kate tenia contra los Hale.
Su hermana siempre había mostrado tener especial intolerancia con los hale, odiándolos desde que los vio, y despreciándolos cada vez que tuvo una oportunidad, siguiendo los pasos de su padre y desarrollando ella misma un plan para desaparecerlos del pueblo cuando cumplió los dieciséis. Su hermana los odiaba. Los odia aun en día y probablemente lo haga hasta que se muera.
Ese odio es inútil, sin embargo, porque Kate está molesta en este momento, y él solamente puede observar como su odio aumenta a cada minuto.
No le sorprende cuando su hermana comienza a salir de noche, y mucho menos lo hace cuando se entera que vigila a Derek Hale
