Bueno, sé que he estado ausente pero se me juntaron los finales y después me castigaron por sacar malas notas :3 lamentablemente mientras estudiaba, Morfeo me visitaba y me llevaba lejos por lo que no pude estudiar para nada u.u pobre de mi, compadezcanme XDD
Aquí el siguiente y tan esperado capítulo :)
Disclaimer: Todos los personajes son de S.M. Aclaro que tomé ciertas partes del libro de Crepúsculo así que para los que no lo hayan leído podría ser SPOILER.
NOTAS:
Los ridículos apodos de Emmett los saqué de por ahí (?) y me parecieron interesantes sólo para rellenar la historia (VIVA EL RELLENO) y causar gracia y conflictos.
No sé muy bien como es el entrenador me lo imaginé como tal lo describo en el cap y me pareció divertido el atuendo que le puse :D
Fue complicado describir el vestidor pero espero que comprendan como está acomodado.
Leí en varios fics que describen a Tanya con cabello en rizos color frambuesa, pero para este personaje de mi historia la puse como la actriz que la interpretó en las películas porque la verdad no recuerdo como era en el libro n.n'
Disfruten~
^3^
¿Problemas?
Conforme pasaba la clase comencé a pensar que estar en biología con Edward sería interesante y hasta divertido pues hacia chistes y los otros dos me causaban mucha risa con sus tonterías, burlas y comentarios sarcásticos, además de Jasper con su mano de acero literalmente pegada a la nuca de Emmett para ponerle un alto a su "idiotez" como la llamaba Jasper.
Al sonar el timbre solté un suspiro de decepción porque ya había concluido la clase y tendría que separarme de Edward y los otros, claro está por la diferencia de clases a las que asistíamos. Apilé mis libros y los guardé en mi mochila preparándome para mi siguiente clase, Educación Física con el entrenador Clapp. Esperaba no causar ninguna catástrofe.
— Oye Bella, te tengo que poner un apodo. Tú sabes, ahora que eres parte del club. Será de cariño — dijo Emmett.
— Oh no Emmett, por favor. — suplicó Jasper con cara de abatimiento.
— ¿Por qué no? Son geniales — refunfuñó aniñadamente Emmett.
— No Emmett, apestan. — dijo Edward serio tomándolo del hombro como si hubiera tiempo desde que deseará decirle la gran verdad. El susodicho frunció el ceño e hizo un puchero infantil inflando los cachetes y sacando los labios como trompa.
— No es verdad Eddie, son geniales y creativos. — Edward suspiró pesadamente y se tomó el puente de la nariz con molestia.
— No me llames Eddie.
— Uy, uy, tranquilo viejo. — dijo Emmett levantando los brazos en defensa al ver la cara que puso Edward al escuchar su apodo. Sonrió y se giró a mirarme. — Oye Bella, Edward es Eddie y Jasper es Jazzy o ricitos de oro. Tú serás Belly-Bell's,
— Me parece bien — dije mientras asentía con una sonrisa. Miré a los otros dos y traté con ganas de aguantarme las carcajadas que querían salir al ver sus rostros molestos de pocos amigos.
— Ven chicos, a Belly-Bell's le gustan los apodos. Lo que pasa es que de seguro ustedes están en sus días. Comentó Emmett muy serio pero claramente ocultando una sonrisa. Edward rodó los ojos al parecer menos enojado.
— Cierra la boca— dijo Jasper mientras lo golpeaba nuevamente en la nuca y el golpeado gemía por el dolor. El timbre del fin de los cinco minutos entre clase y clase sonó por lo que acomodé mi mochila en mi hombro derecho dejando escapar un suspiro entre mis labios torcidos en una ligera sonrisa.
— Bueno chicos, nos vemos. — me giré a verlos a todos. — Jazzy, Eddie, Emmett — me despedí con un asentimiento de cabeza burlón a cada que decía sus respectivos apodos, con excepción de Emmett pues él no tenía, aún. Los tres sonrieron y Emmett pasó sus brazos por los hombros de sus dos colegas a cada lado suyo.
— No olvides lo de hoy— me recordó Jasper.
— Claro. El "encuentro casual" en Port Angeles. — asentí y me despedí de ellos con un movimiento de mano.
Caminé por los alargados pasillos de paredes blancas y luces brillantes atestados con alumnos apresurados que aceleraban su paso para llegar a tiempo a su clase correspondiente.
Cuando casi la mayoría de los alumnos de habían dispersado en los interiores de las aulas y el resto de pasillos unidos entre sí saqué el mapa del lugar donde previamente lo había guardado y revisé el lugar exacto donde se encontraban el gimnasio y por consiguiente, los vestidores para cambiarme.
Cuando llegué entré por las anchas puertas del lugar avancé con paso lento y algo inseguro a la figura imponente de un hombre alto, robusto y con pantaloncillos cortos color negros, camisa gris, gorra deportiva negra y calcetas hasta la mitad de la pantorrilla. Complementó su "uniforme" con unos tenis puma blancos, el usual silbato una muñequera de nike. Me acerqué por completo y su rostro severe de inmediato se giró para observarme, haciendo un asentimiento de reconocimiento metió su mano en el bolsillo de sus pantaloncillos y sacó una llave con el número 4.
— Es la llave de tu casillero. Ahí encontrarás tu uniforme. Cámbiate. — ordenó con voz grave y profunda soltando la llavecita en mi temblorosa mano. Asentí obediente y con un poco más de prisa de la normal me dirigí a lo que creí sería el camino a los vestuarios, pues de ahí salían los chicos ya cambiados.
Fácilmente llegué al lugar indicado con un pequeño letrero azul con letras blancas que rezaba VESTUARIOS justo encima de las puertas de entrada. Abrí una y por la rendija que hice al empujar la puerta me introduje en vestuario femenino.
Era un pequeño cuarto con azulejos azul cielo que se dividía con un pasillo algo estrecho ya que del lado izquierdo había hileras de casilleros y del derecho lo que parecían ser las duchas colectivas.
Al girarme a la izquierda visualicé los casilleros grises apilados en hileras alargadas de 3 casilleros por filas y aproximadamente 10 columnas. Cada hilera estaba separada pulcramente a una distancia de unos 3 metros con unas bancas de madera al centro del gran espacio.
Casi por inercia me dirigí a los casilleros que apuntaban a la pared de la entrada encontrando fácilmente el casillero número 4 en la segunda fila de la izquierda a la derecha, en el primer lugar.
Introduje la llave con nerviosismo y abrí la puerta encontrando un sencillo conjunto deportivo de shorts color azul, camisa gris con FORKS escrito en la espalda y unas zapatillas deportivas blancas. Saqué la ropa y metí mi mochila y mi chaqueta. Rápidamente me desvestí quedando en interiores y tiritando de frío. Me puse con prisa los short y la blusa y guardé las demás rendas de mi conjunto matutino en el casillero, cerré la puerta y puse llave guardándola en el pequeño bolsillo de los shorts.
Me senté en el frío piso de baldosas blancas y me coloqué los tenis abrochando con precaución las cintas de cada uno. Al finalizar el cambio de vestuario me levanté y me hice una coleta de caballo mientras me encaminaba a la salida. El profesor se encontraba en el centro explicando que jugaríamos voleibol y gritando los nombres de los alumnos y asignándolos en un equipo. Puse atención para memorizar el equipo al que me asignarían y luego me encaminé a las bancas para tomar asiento y observar los partidos de los primeros equipos. Lamentablemente no me tocó con Alice ni Rosalie, quienes se encontraban sentadas en una banca del frente haciéndome señas para que me acercara. Sonriendo me acerqué pero de inmediato se fueron pues sus equipos eran los primeros en participar.
Con aburrimiento los veía jugar y al ser mi turno trataba lo máximo de no acercarme a la pelota para no causar catástrofes pero eso no me salvó – ni a los demás – de unas buenas golpizas. Cuando finalmente mi equipo fue descartado por perder – mi culpa – me quedé sentada mirando a mis amigas jugar mientras recordaba los golpes que di y recibí.
Justo antes de que concluyera el último partido el saque de un chico musculoso mandó la pelota en mi dirección y sacando reflejos que creía inexistentes golpeé con mi palma proyectil a un lugar desconocido. Eso, hasta que mis ojos enfocaron el nuevo lugar de aterrizaje.
Con mi tan mala suerte mandé la pelota a la cabeza de una chica con pelo rubio platinado y liso atado en una coleta en lo alto de su cabeza que hacía caso nulo de lo que sucedía pues estaba entretenida hablando con sus amigos.
Al final sólo pude ver asombrada y algo horrorizada como, por la fuerza del impacto, la cabeza de la rubia se sacudía hacia la izquierda de manera violenta y su cabello se agitaba. Antes de poder decir nada, la chica gritó con todas sus fuerzas llegando a una resonancia sonora muy similar a un chillido.
El entrenador Clapp sonó su silbato de inmediato deteniendo el juego al tiempo que me acercaba a la herida diciendo con torpeza que lo sentía. La susodicha se giró lentamente aún con la cabeza algo inclinada hacia la izquierda y posó sus ojos grises fríos y llenos de odio en mí.
— Tú, chica inútil. ¿Qué te pasa? ¡Me pudiste dislocar el cuello! — gritó haciendo resonar su voz en todo el gimnasio que ahora se encontraba en silencio.
— Lo siento mucho, yo no quería darte a ti. Es sólo que la pelota me llegó de improviso y yo no pude hacer nada más que alejarla de mí. — murmuré torpemente.
— Por favor, esto fue plan con maña. Tú querías matarme. — afirmó vehementemente mientras agitaba un dedo acusador con manicura francesa frente a mi cara.
— No es verdad. Ni te conozco. — repliqué ahora ofendida y algo indignada.
— Cálmate Tanya, Bella no hizo nada. Fue un accidente sin premeditación. — dijo Rosalie con voz dura mientras se acercaba grácilmente a mí y se posaba frente a la rubia cruzando los brazos.
— Tú no te metas. — siseó la que ahora conocía como Tanya.
— Entonces no levantes falsos contra mi amiga porque ahí si el accidente será premeditado.
Yo me quedé al margen de la situación, algo anonada notando que se conocían de antes y su relación no era exactamente lo que se diría amigas.
Mientras nos quedábamos paradas el timbre sonó y todos los alumnos se dispersaron. El entrenador comenzó a caminar hacia nosotras pero antes de que llegara, Alice nos arrastró a los vestidores. Yo agradecí que todo terminara pues la cara de Tanya era algo muy intimidante.
Entramos a los vestuarios femeninos que ya se vaciaban y fuimos a nuestros respectivos casilleros para cambiarnos de atuendo y apresurarnos a la siguiente clase, tratando de evitar otro encuentro con la rubia problemática.
Plan con maña significa...plan planeado (?) e.e
Lamentó si me quedaron algo OCC los personajes u.u hace tiempo que djé de leer los libros y ver las películas. Tomen en cuenta que es un mundo paralelo en el que nadie es vampirillo y tienen una actitud más relajada y de estos tiempos.
Además escribí la historia hace un año. Me quedó algo ridícula pues buscaba comedia y romance (?) la estoy editando lo mejor que puedo.
Se aprecian los reviews.
Jassy~ :3
