Como habéis sido muy buenas os traigo mi regalo de Navidad, el siguiente capítulo del fic ;) Espero que os guste.

Y por si alguien se lo estaba preguntando: aprobé mi último examen, terminé mi carrera y... ¡ya soy médico! ^^


7. Ducha Sensual

Es viernes, el último día de trabajo antes de Navidad y mientras conduce por la autopista de la costa, Pepper sigue pensando en su última reunión del día y en su rarísimo reencuentro con Aldrich Killian. El camino hasta casa nunca se le había hecho tan largo. *Qué raro* piensa la ejecutiva, *Cuando trabajaba con él me parecía tan desagradable, tan molesto… y hoy hasta me sentí completamente a gusto en su compañía.* Se siente tan cansada, es muy tarde y tiene muchas ganas de reunirse con Tony para su noche de cita. Su noche especial semanal.

Son pasadas las ocho de la noche cuando por fin aparca su inmaculado Audi blanco frente a la entrada. Lo único capaz de sacarla de sus extraños pensamientos sobre Killian es esa enorme mole de peluche sentada en el jardín, justo frente a la entrada de la mansión. Llama de tal manera toda su atención que la pelirroja se olvida hasta de pensar, tan sólo puede contemplar atónita la envergadura del conejito de peluche y la nota que le cuelga del cuello. La nota dice: "Feliz Navidad, Pepper" y como ese sea su regalo, cierto ingeniero carismático va a morder el polvo por su terrible gusto al elegir regalos. Pepper resopla y sale del coche, cerrando la puerta de un golpe. Después se encamina a la puerta principal, y entra.

- ¡Hola cariño, ya estoy en casa!-exclama para que Tony sepa que ha llegado, aunque JARVIS ya debe haberle avisado de todas formas.

- ¿Un día largo?-contesta con un deje un poco metálico la conocida voz de su novio.

Pepper entra en el cuarto acelerada, el bolso dando pequeños vaivenes en su pequeña mano.

- No tienes ni idea… Llego tarde… Lo siento, tuve una reunión y…-cuando levanta la cabeza para mirarle, se lo encuentra dentro de una de las armaduras.- ¿Qué demonios es eso? ¿Ahora lo llevas puesto por casa? ¿Cuál es ese… el Mark XV?-tiene tantos que ya ha perdido la cuenta.

- Si, algo así…-contesta él con voz metálica.- ¿Sabías que todo el mundo necesita un hobby?

La ejecutiva se sienta tranquilamente en unos de los sillones, deja el bolso a un lado y se quita los zapatos de tacón, liberando sus cansados pies de su prisión, dándose un ligero masaje.

- Oh, ¿Y tienes que llevar tu hobby puesto por el comedor?-Pepper suspira, está agotada y hoy no se siente con muchas ganas de aguantar las locuras de su novio.

Tony se levanta del sofá y se acerca hacia ella en pocas zancadas rápidas.

- Lo estoy probando, ya sabes, para darla de sí, al principio me aprieta un poco en los cataplines…

Su chiste malo la pilla tan de improviso que Pepper no puede evitar reírse con ganas ante su tonta ocurrencia.

- ¡Ey! ¿Has visto tu regalo de Navidad?-sigue él mientras se acerca a donde ella se ha sentado, en uno de los cómodos sillones blancos del salón.

- Sí, claro que lo he visto. No sé cómo podría no haberlo hecho. ¿Crees que ese regalo de Navidad cabrá por la puerta?

- Oh, sí, de hecho es una buena pregunta… Mañana vendrán unos tíos a echar abajo la pared para meterlo dentro.

- Vale.-contesta Pepper distraídamente mientras ojea el correo.

La mayor parte son unos dibujos hechos por niños que muestran a Iron Man salvando objetos y personas. Son los que atraen poderosamente su atención, y la ejecutiva deja escapar una sonrisa de orgullo hacia el amor de su vida. Después de mirarlos los deja sobre la mesita baja, con un grácil movimiento.

- Así que… ¿Estás tensa? ¿Un día duro en el trabajo? ¿Cómo están esos hombros? No quiero ser pesado pero… ¿De verdad te gustó el conejo personalizado?- dice Tony poniéndose a su espalda y desplazando sus manos enguantadas sobre sus hombros, con intención clara de darle un masaje relajante. Pepper cierra los ojos, intentando centrarse en la agradable sensación, hasta que él menciona lo del conejo gigante otra vez.

- ¿Qué si me gustó?-pregunta ella volviéndose a mirarlo con voz sensual mientras se levanta de la silla.

- Lo clavé ¿a que sí?-sigue él a la suya.

- Wow aprecio mucho que pensaras en mí. La intención es lo que cuenta. Así que ¿por qué no levantas esa máscara y me das un beso?-contesta ella en actitud indudablemente sexy mientras acaricia la armadura como si se tratase de su cuerpo.

Tony se pone a hacer el tonto porque está desconcertado y ligeramente excitado, haciendo que el brazo de la armadura se golpee el casco sonoramente.

- No, maldita sea, no puedo. ¿Por qué no me besas en la hendidura facial?

- ¿Y por qué mejor no bajo hasta el garaje a buscar una palanca para poder sacarte de ahí dentro?-sigue Pepper en tono abiertamente sexy.

La sensualidad de Pepper desconcentra a Tony definitivamente quien finalmente pierde el hilo de lo que estaba diciendo para intentar distraerla por unos segundos más. Lo que Pepper aprovecha para empezar a bajar hacia el taller.

- Oh si, si… Pero no no bajes ahí… Ha habido un escape de radiación…-se inventa Tony sin demasiada agudeza mientras la sigue escaleras abajo.

- Me arriesgaré.-dice ella descendiendo las escaleras.

- Es demasiado arriesgado… Por favor espera a que te consiga un traje anti radiación y un contador Geiger o algo así…- sigue él mientras Pepper le descubre haciendo flexiones en el taller.- Mmmph, ¡pillado!-es lo único que se le ocurre decir.

Su novia cruza los brazos, furibunda. Indignada porque haya estado ahí abajo todo el tiempo, controlando la nueva armadura a distancia con esa especie de lector que lleva en la cabeza cuando ella creía estar hablando directamente con él.

- Este es un nuevo nivel de idiotez. Tony, has batido tu propio récord.

- Lo siento.-intenta disculparse él, mientras el Mark XLII cruza la estancia y se pone estático al lado de Pepper, esperando órdenes.

- ¿Ya has cenado? ¿Sin mí? ¿En nuestra noche de cita?-comenta Pepper apartando la bandeja de la cena que le ofrece Patoso.

- Él estaba solo…

- ¿Quieres decir tú?

- Si bueno, nosotros. Estábamos, sólo estábamos entreteniéndote un poquito mientras terminaba un poco más de trabajo que tengo pendiente...

- Ajá, claro…

- Y tomé un bocadito. No sabía si ibas a venir a casa o te ibas a ir de copas con Aldrich Killian.

El Mark XLII se gira y mira a Pepper con claro reproche, reflejo perfecto de los celos subconscientes de Tony.

- ¿Qué?

- ¿Qué?- Repite Tony a la defensiva *Traicionado por mi propia armadura* piensa.

- ¡Aldrich Killian! ¿Qué pasa, es que ahora me estás controlando?-exclama Pepper alterada.

- No te estoy controlando...

- Me estás espiando…

- No, Happy se preocupa…

- Da igual me voy a dormir.-zanja Pepper la discusión, disgustada.

El Mark XLII se desplaza caminando y se queda quieto detrás de donde está Tony. Estático, a la espera de recibir nuevas órdenes. Tony no quiere que ella se vaya tan enfadada y decide ser totalmente sincero con Pepper por primera vez en semanas.

- Venga, Pep, vamos… Pep… Lo admito. Es culpa mía. Lo siento. Soy un desastre a punto de estallar.- Contesta Tony con sinceridad y abatimiento, lo que desconcierta tanto a su novia que enseguida se vuelve a mirarlo y después camina hacia él.- Llevo así un tiempo y no te he dicho nada. Nada ha sido lo mismo desde Nueva York.

- Oh ¿en serio? No me había dado cuenta. Para nada.-responde ella con sarcasmo, pero comprensiva.

- Experimentas cosas y después se acaban sin que puedas explicarlas. Dioses, alienígenas, otras dimensiones… Sólo soy un hombre en una lata. La única razón por la que no he estallado es probablemente porque te has mudado conmigo. Lo que es genial. Te quiero, soy afortunado. Pero cariño, no puedo dormir. Tú te vas a la cama y yo bajo aquí a hacer lo único que sé hacer: mis chapuzas. La amenaza es inminente y tengo que proteger lo único sin lo que no podría vivir. O sea tú.-dice señalando hacia ella con vehemencia.- Y mis armaduras son… Eh…

- Máquinas.

- Son parte de mí.

- Son distracciones…

- Quizás…

Profundamente conmovida por sus palabras y bastante preocupada por él Pepper recorre los pocos metros que les separan, retirándole el mecanismo que controla la armadura a distancia con cariño y acariciándole con suavidad la cabeza, de esa manera que tanto le gusta y le relaja. Tony se funde con deleite en su suaves manos, disfrutando de la maravillosa sensación. Después levanta la cabeza para mirarla con una especie de ternura y adoración que dice sin palabras cuánto la quiere y cuánto significa para él. El corazón de Pepper se estremece de pura ternura y amor.

- Voy a darme una ducha.-dice al fin la ejecutiva.

- Vale.-contesta Tony sin más.

- Y tú te vienes conmigo.-sigue Pepper con picardía.

- Aún mejor.-contesta él sonriente.

Después se levanta del banco de trabajo para seguirla y ambos abandonan el taller, escaleras arriba. Tony la alcanza a medio camino y le hace cosquillas al rozarle la espalda, después la coge de la cintura y la vuelve hacia él en cuanto llegan a la puerta del baño, junto al dormitorio principal. Tony la mira a los ojos durante unos segundos, tan próximos, sus alientos entremezclándose. Da gracias secretamente por la suerte que tiene y después la besa.

Pepper se sorprende, pero de inmediato corresponde al beso mientras trabaja en librar a Tony de su camiseta de trabajo. Las manos de él deslizan la chaqueta de su traje hacia abajo y después se ocupan del vestido, pero no encuentra el cierre.

- Será mejor que me desvista yo misma.-le sonríe Pepper cuando se separan. Una de sus manos le acaricia la barbilla.

- De acuerdo, te espero dentro.-contesta Tony animado mientras se apresura a librarse de su ropa en tiempo récord.

Se sienta un instante sobre la cama y se quita las zapatillas con desgana, arrojándolas debajo de una silla, después se desabrocha los vaqueros y los tira de cualquier manera sobre la cama. Ya desde la puerta del baño, su mano tira sus bóxers al vuelo en dirección a Pepper y es lo último que su novia ve de él. Hasta que es ella misma la que acaba de desvestirse y se reúne con él en la ducha de hidromasaje que ya está funcionado en modo relajante.

En cuanto pone un pie en el recinto brumoso por el vapor del agua caliente, una mano la atrae hacia dentro y Pepper se da de bruces contra el musculoso pecho del ingeniero. Se han duchado juntos muchas veces, así que ambos conocen el procedimiento. Primero es Pepper la que se enjabona, una vez ella está aclarada le toca el turno a Tony. Así que él la atrae hasta debajo del chorro principal del hidromasaje y deja que el agua los bañe por entero, robándole otro beso en el proceso. Los demás chorros del hidromasaje relajan la tensión de los músculos de sus cansados cuerpos, el agua golpeando suavemente en lugares estratégicos. El placer del agua caliente y del roce de sus propios cuerpos es embriagador.

Una vez mojados, Pepper para el agua y le pasa su champú a su novio. A Tony le encanta juguetear con su pelo, y enjabonarlo no es una excepción, así que Pepper deja que lo haga, las yemas de sus dedos acariciando sensualmente su cuero cabelludo. Sin prisa, con deleite. Tan sólo ese roce empieza a producir una ola de placer en ella, que se desplaza hacia abajo por todo su cuerpo, los labios de Tony se desplazan hasta sus hombros, su cuello, depositando suaves besos por todos los lugares a su alcance. Su aliento es cálido, y se desliza como una pluma sobre su piel.

Después coge la esponja y el gel de baño con aceite esencial de lavanda que consigue dejarle esa piel tan suave. A Tony le encanta ese olor, porque es el olor de la piel de Pepper por la mañana, cuando le da un beso antes de irse al trabajo. La enjabona con cuidado y roza con la esponja cada centímetro de piel, deteniéndose más tiempo en aquellas zonas erógenas que ponen a mil a su novia, masajeándola con determinación, después utiliza sus manos para terminar el trabajo, dispersando sus caricias por sus pechos, sus rodillas, sus muslos, su intimidad y al mismo tiempo depositando besos en su cuello a nivel de la clavícula. El agua caliente corre por sus cuerpos, excitante. El contraste de temperatura maravilloso. Y Pepper está deseando que él la haga suya, así que se prepara intentando subir una pierna por encima de su cadera, pero Tony la detiene. Y vuelva a bajarla con delicadeza.

Pepper besar a Tony con pasión e impaciencia mal disimuladas mientras el agua caliente los aclara sin prisa. Y entonces, excitada y mojada la pelirroja gime de placer por la sorpresa, cuando Tony la vuelve de improviso, situándola de espaldas a él acercándola de tal manera contra su cuerpo que pueda sentir su tremenda erección contra su espalda y glúteos.

Él recorre su cuerpo mojado con sus manos al mismo tiempo que su aliento caliente y su lengua húmeda succionan sobre su cuello sin remisión, posicionándola mejor para penetrarla. Pepper emite un suspiro ahogado cuando siente su erecto miembro contra la abertura tierna de su vagina, no suelen hacerlo muchas veces en esta postura y sólo el hecho de probarla en la ducha la pone a mil. Tony murmura en su oreja:

- Eres mía.

Pepper traga aire con fuerza, deseándolo.

- Hazme el amor, Tony.-contesta en un susurro ahogado.

El abandona la esponja, mientras el agua caliente los aclara a ambos y cuando el chorro de agua disminuye en fuerza e intensidad, una de sus grandes y callosas manos se ha deslizado hacia abajo, por su cuerpo, y masajea su clítoris en movimientos circulares sin darle tregua. Al mismo tiempo, la otra acaricia sus pechos en oleadas. Primero uno, después el otro, trazando círculos sobre sus duros y sensibles pezones. Pepper arquea la espalda contra su pecho musculoso apoyando la cabeza sobre su hombro derecho, sin poder evitarlo y siente como Tony la penetra larga y profundamente con lentitud estudiada, haciéndola suya poco a poco. Al principio es gentil y se mueve con lentitud, pero en cuanto encuentra el ángulo adecuado empieza a empujar en su interior con intensas acometidas salvajes una y otra vez, a un ritmo frenético. Para Tony la sensación de sentirse exprimido por sus paredes vaginales desde este ángulo es enloquecedoramente intensa. Para Pepper la sensación de tenerle en todas partes a la vez es absolutamente insoportable. Ambos se sienten a punto de estallar de pura excitación. Pepper suspira, jadea y gime sin control con los ojos cerrados, incapaz de soportar la estimulación, vibrando de deseo como una hoja al viento ardiente y desesperada.

- Ah joder Tony… Eres… Tony… Tony…

- Si, mmmm nena… Déjate llevar…- murmura él en su oído sin compasión, ardiendo de pasión por escuchar su nombre como un mantra entre sus labios.

Y después, en un impulso que no puede evitar, levanta con su mano izquierda su barbilla hacia él, con delicadeza, para besarla profundamente en la boca, impidiéndole también el desahogo de gritar su nombre entre gemidos, su mano derecha trazando círculos sin descanso sobre el centro de su anatomía. De esa manera que él sabe que ella es incapaz de soportar durante mucho tiempo. Llevándola al cielo. El vapor de agua envolviéndolos a ambos, ocultando sus ardientes siluetas tras la mampara de la ducha.

El estallido del primer orgasmo es brutal. Pepper arquea su cuello hacia atrás empotrándose en su hombro con inevitable violencia. Tony suelta su boca por un instante y ella gime, gime y gime su nombre sin poder controlarse. Completamente abandonada al estremecimiento de deseo más puro e inadulterado. Sus músculos vibrando, su excitación inabarcable su placentero sufrimiento inmejorable. De pronto, el duro miembro de Tony abandona la humedad entre sus piernas, notando la dureza contra la parte baja de sus glúteos. Su mano izquierda abandona sus pechos y se dirige a la base de su pene. Tony aprieta con fuerza para contener su inminente orgasmo. Quiere obsequiarla con una segunda ronda en la cama. Poco a poco ha ido aprendiendo a controlarse con Pepper. Ha necesitado tiempo, pues al principio de empezar su relación le resultaba mucho más difícil conseguir retrasar sus ganas de alcanzar la liberación, pero ahora va siendo capaz de contenerse. Difícil, pero no imposible. De igual forma, Tony sigue acariciándola como a ella más le gusta con la mano que le queda libre. Con esos deliciosos movimientos circulares y rítmicos sobre su sobre estimulado clítoris mientras sigue navegando en suaves olas su increíble orgasmo, no dejándola descansar y entonces, el segundo la barre con suavidad. No es tan intenso como el primero, pero si enteramente disfrutable, el roce de su mano quemante como el fuego y su cuerpo laxo como de mantequilla, entregado por entero a las caricias de su amado.

Cuando todo termina Pepper siente que no puede respirar. Mojada, apoyada contra el firme pecho de Tony que lucha por no correrse allí mismo sobre su propio abdomen sudoroso. Dos electrizantes orgasmos encadenados, piensa Pepper con inmenso deleite. Suspira hondo satisfecha y se vuelve en el abrazo cálido e íntimo de su hombre para mirarle a los ojos, esos pozos chocolate que tanto ama.

Tony consigue controlar las ganas que tiene de alcanzar su propio clímax a duras penas. Pepper se da cuenta en cuanto lo mira. Dos rendijas oscuras, llenas de lujuria le devuelven la mirada. Los ojos azules son tranquilizadores y cálidos.

- Tony… Podrías haberte dejado llevar, lo he notado, estabas al límite.-dice mientras le acaricia la mejilla con sus largos y suaves dedos. Su novio cierra los ojos ante el contacto agradable y cálido.

- Quiero hacerte sentir así otra vez, Pep.-murmura solamente, temblando por el esfuerzo que le supone articular las palabras mientras intenta no dejarse llevar por el deseo quemante que siente por ella.

Pepper le da un beso suave en los labios. Quien iba a pensar que el narcisista y egocéntrico Tony Stark fuese un ser tan generoso entre las sábanas. Ese era uno de los miedos que Pepper tuvo que afrontar para decidirse a dar el paso de incluir el sexo en los primeros tiempos de su relación de pareja: que fuese un amante egoísta. Que sólo pensara en él mismo, algo que ella no habría sido capaz de digerir. Un miedo enteramente justificado, dados los años que ella se pasó escoltando "basura" fuera de la casa todas las mañanas lo lógico habría sido pensar que a él sólo le preocupaba su propio placer. Ella había escuchado historias de todo tipo de algunas de esas mujeres despechadas mientras las metía en un taxi con su ropa recién planchada. Pero nada más lejos de la realidad, al menos con ella. Pepper sabía que Tony podía llegar a ser muy generoso si se lo proponía y sobretodo, con la gente que de verdad le importaba, pero descubrir esa faceta de él en la cama, había sido agradablemente sorprendente.

Saber que él disfruta haciéndola sentir al límite por encima incluso, de sus propias necesidades es una auténtica adicción para ambos.

Tony no aguantará mucho en este estado de excitación, ambos lo saben, la tensión de su mano sobre la parte baja de su erección aumentando por momentos.

Pepper sonríe malvadamente y lo besa de nuevo, esta vez profundamente, sus lenguas se enredaron en una danza íntima y al mismo tiempo ella pone su pequeña mano sobre la suya por un momento, después la coge y finalmente la aparta con delicadeza. Poco después se arrodilla con cuidado en el suelo del baño, tomando su erección entre sus manos y besándola, pasando su lengua con suavidad, para terminar metiéndosela en la boca con un murmullo de deleite. Su propio sabor dejándose sentir en su lengua, ligeramente salado. Excitante.

- Pep no, podemos seguir con esto en nuestra cama… Llegar de nuevo juntos…-intenta detenerla en un suave susurro estrangulado.

Ella levanta la cabeza para mirarle, soltándolo lo estrictamente necesario para poder decirle:

- Necesitas relajarte, cariño. No pienses, déjate llevar…

Después recorrió su longitud con su lengua de nuevo, jugueteando con él, tranzando caricias con sus dientes y labios antes de volver a meterse toda su longitud en la boca otra vez, llevándolo a la locura.

Con tanta sobre estimulación, tan sólo le llevó a Pepper unos instantes conseguir su objetivo.

- Pep, cariño… Voy a…- intenta advertirla él, con el aliento entrecortado. Su respiración acelerada. Lo que sigue es un gruñido inconexo y Tony se está corriendo en su boca entre maravillosos espasmos de placer. Su mente viaja al paraíso y se olvida de todo lo que no sea ese maravilloso orgasmo.

Pepper traga hasta la última gota de sus emisiones. Después sigue limpiándolo con su lengua. Cuando termina se levanta y se queda mirándolo, impresionada por su belleza. Su cabeza hacia atrás, sus ojos cerrados, la boca entreabierta en una mueca de asombro como si cada vez que se corre tan intensamente fuese la primera vez, le encanta verlo así, saciado de deseo a causa de ella. Tras unos minutos, Tony abre por fin sus ojos marrones y se queda contemplando los azules de ella, que brillan de emoción, y se siente completamente fascinado por ella. Siempre le ha fascinado eso de Pepper. Es la única en su vida que lo ha hecho y sigue haciéndolo. Tragar sus emisiones y disfrutarlo. Para ella no hay absolutamente nada de él que le resulte asqueroso o siquiera un poco repugnante: ni siquiera sus mocos cuando está enfermo y él le pide que se aleje y no lo bese para no contagiarla. Para él esa es la mayor prueba de amor verdadero que podría darle. Sobre todo con lo que a él le disgustan los microbios.

Ahora mismo se arrepiente tanto de aquella vez en que ella estuvo resfriada y le pidió que se pusiera una mascarilla cuando le hablara… Aunque no se lo dirá.

- Gracias, amor. Sabes que te quiero…-le sonríe acomodando sus grandes manos sobre sus caderas con la mezcla justa de firmeza y suavidad.

- Yo también te quiero Tony, muchísimo.

- Ya lo sé.-dice suavemente mientras recorre su barbilla con dos dedos, sujetándola y elevándola hacia él para besarla.

Después desplaza la lengua sobre sus labios entreabiertos sensualmente. La besa lenta y profundamente, su sabor ligeramente ácido todavía sobre sus labios.

- Es mi turno.-dice ella en cuanto se separan. Sonríe y le guiña un ojo seductora mientras alarga la mano hasta el estante, para coger el gel de baño de Tony y esparcirlo sobre su esponja.

Siempre es así cuando se duchan juntos alternando limpieza y sexo. Ahora es el turno de enjabonar a su novio.

Tony alarga el brazo hacia el champú especial que utiliza para su pelo y se ocupa él mismo de dejarlo limpio y como a él le gusta, mientras deja que Pepper se ocupe bien de su cuerpo. Y tan bien, la pelirroja pone todo su esmero en darle un buen masaje relajante al tiempo que lo enjabona, redoblando su esfuerzo en las zonas más sensibles como la nuca, los hombros, el culo, los muslos y su entrepierna. Tony se estremece un poquito cuando ella le acaricia de nuevo sus partes íntimas. Cuando termina de enjabonarlo el agua caliente empieza a correr de nuevo sobre ambos. Relajándolos y produciendo en el ingeniero un efecto sorprendente, cuando Pepper lo mira está medio erecto otra vez. La pelirroja ríe sorprendida mientras sale de la ducha y se enrolla en una enorme toalla de baño blanca, dejando su cabello pelirrojo caer en cascada.

Tony sale tras ella y la abraza por detrás, depositando húmedos besos sobre sus hombros, al descubierto, subiendo por el cuello hasta la barbilla, pegándose a su cuerpo como una lapa en su tierno abrazo de oso. La proximidad de sus cuerpos hace que Pepper note que él está de nuevo excitado, totalmente erecto.

- ¿Otra vez?-pregunta divertida dándole un pescozón y arrimándole otra gran toalla de baño, esta de color rojo oscuro.

- No puedo evitarlo.-contesta él socarrón mientras se seca rápidamente.-Tú y yo, desnudos… Tanto calor, el agua… ¡Sabes cómo me pone el agua! Adoro hacerlo en el agua… Y estás tan cerca…-aspira su aroma y sonríe.-Mmmm ese aroma tuyo a lavanda, Pep.

La ejecutiva sonríe ampliamente, ese mismo olor a lavanda es el culpable de que alguna mañana que otra haya llegado tarde a trabajar por culpa de Tony y sus promesas de un rapidito antes de desayunar.

- Anda sécate. Vas a terminar agotándome un día de estos.-sonríe ella antes de salir del baño. Instintivamente, siente como se excita de nuevo, por culpa de su mirada hambrienta y el roce incitante de su masculinidad contra su cadera.-Aunque muchas mujeres dirían que tengo suerte.- dice mientras termina de peinarse, dejando la toalla doblada sobre el toallero. Y después sale del baño desnuda y seca, guiñándole un ojo sensualmente.

Es la única indicación que Tony necesita para entender que sus actividades íntimas todavía no tienen por qué terminar. Dios es tan maravillosa... Algo bueno tuvo que hacer en otra vida para merecerla. La sigue hasta el dormitorio desnudo y a medio secar, impaciente, las gotas de agua que caen de su pelo revuelto dejan un reguero de agua sobre la alfombra y el parquet.

Frente al armario ropero, Pepper se está poniendo la camiseta del pijama mientras lo mira provocativamente y le indica con un movimiento sutil que está a punto de ponerse las braguitas, invitándole con la mirada a quitárselas de la mano. Tony siente bullir la sangre en sus venas y piensa en cómo puede ser tan arrebatadoramente sexy, mientras se acerca en dos zancadas rápidas y la toma entre sus brazos sin mediar palabra. Después la empotra sobre la firme superficie del armario. Sus grandes manos recorren con suavidad y firmeza todo su cuerpo, sobre los flancos y el abdomen por debajo de la gastada camiseta gris, deteniéndose en sus pechos, que masajea con exquisito toque maestro. Una punzada de excitación inadulterada recorre a Pepper por entero, y el líquido cálido se acumula en el centro de su anatomía, mandando exquisitas señales placenteras al resto de su cuerpo. Un suspiro de intenso deseo mal disimulado abandona los labios de la pelirroja y Tony aprovecha para inclinarse y tomar sus labios entre los suyos con pasión, en un beso profundo endiabladamente sexy. Mientras tanto, una de sus entrenadas manos le quita las braguitas que ella sostiene todavía en su mano y las tira al suelo con decisión. Tony está seguro de que morirá de excitación si no la hace suya ahora mismo, contra el maldito armario. Abandona su boca con reticencia y traza besos húmedos y sensuales por su barbilla, cuello y pecho. Pepper gime de nuevo.

- Oh… Tony… Te… deseo… Amor, te… deseo… Ahora…-suspira su amada entrecortadamente entre gemidos, temblando como una hoja bajo sus manos.

- Te amo.- gime Tony maravillado con su suerte de que el sentimiento sea mutuo y de inmediato coge sus nalgas con firmeza, para poder elevarla y posicionarla contra su cuerpo.

Una vez alineados, la penetra suavemente. Con seguridad y calma. Usando todo el autocontrol que es capaz de reunir. No quiere precipitarse, quiere hacerla disfrutar. Con esmero. Las largas piernas de Pepper se entrelazan alrededor de sus caderas, el peso de ambos descansando sobre la madera y las piernas de Tony. Las embestidas son lentas al principio, acompasadas, acompañadas con besos húmedos y apasionados, después el instinto toma el control y aumentan el ritmo combinado de sus caderas, moviéndose más deprisa contra el armario, golpeándolo con fuerza. Ambos jadean y gimen, sus respiraciones agitadas por el esfuerzo y el placer. Pepper echa la cabeza hacia atrás con fuerza contra la madera cuando el estallido de pasión de su nuevo orgasmo se abre paso como una descarga de energía y recorre cada célula de su cuerpo. Tony la sigue después, temblando y gimiendo su nombre descontroladamente.

Ambos alcanzan de nuevo el placer supremo uno en brazos del otro, hasta caer completamente extenuados. El pelo mojado de Tony descansa sobre el hombro suave de Pepper, y todo parece en perfecta calma. Hasta que el ingeniero, agotado por el esfuerzo, sintiendo sus piernas como de gelatina, pierde el equilibrio y ambos caen al suelo el uno sobre el otro unidos, abrazados, riendo sin parar a causa de la sorpresa.

A pesar de la caída repentina no se hacen mucho daño. El fuerte cuerpo de Tony amortigua la caída en su mayor parte, las dos pequeñas manos de su novia enclavadas sobre su pecho, a ambos lados del reactor ARK, su luz azulada ilumina los ojos de Pepper que le miran alegres, y su boca abierta en una sonrisa contagiosa, tan hermosa, tan suya. Pese al duro golpe contra el suelo, Tony siente que nunca ha sido tan feliz como ahora mismo.

- Te quiero tanto, Pep.-dice apartándole con cariño un mechón rojizo dorado detrás de la oreja.

Pepper le besa suavemente en los labios. Después se aleja y lo mira divertida.

- ¿Se puede saber qué te ha pasado hoy para que te hayas vuelto un baboso romántico? A parte de tener que pedirme disculpas por ignorarme en nuestra noche de cita.

- Tú eres lo que me pasa.-contesta él alegre, haciéndola oscilar sobre su cuerpo.- Te necesitaba. Y no te fuiste aunque la fastidié, te quedaste conmigo.

- Sé que te hacía falta, Tony.-asintió ella.-Por eso estoy aquí. Me quedo contigo. Aunque seas un desastre.-ríe arrancando otro besito rápido de sus labios.

- Gracias.-dice él con la cara iluminada de alegría.

Se miran a los ojos así como están, entrelazados y hechos un ovillo de brazos y piernas sobre el suelo del dormitorio, durante algunos minutos más. Después Pepper se pone de pie tranquilamente y le da ambas manos a Tony para poder tirar de él con facilidad y levantarlo del suelo de un solo movimiento grácil.

- Anda, ahora vamos a dormir. Te vendrá bien descansar. Y no estaría mal que trabajaras un poco más en eso de no ser un completo idiota desastroso.

Tony le sonríe y asiente levemente, una vez de pie hace un pequeño esfuerzo para coger al vuelo la ropa de dormir que su novia le tira: una de sus camisetas negras de tirantes favoritas y unos pantalones azules largos. Pepper termina de vestirse con su pijama dos piezas gris con un divertido dibujo friki de electrones y ambos se meten en su lado respectivo de la cama.

- Buenas Noches, Tony.-dice ella antes de volver a besarlo suavemente en los labios.

- Buenas Noches, Pepper.-contesta él después, en cuanto se separan.

Tony sigue emocionalmente inestable y Pepper se da perfecta cuenta de ello así que decide que él será la cucharita pequeña esta noche y se abraza contra su espalda, acariciando su abdomen con la mano en gesto tranquilizador y respirando contra su cuello acompasadamente. Sentir su cálido aliento sobre su nuca es un bálsamo para el ingeniero.

El último pensamiento que recorre la maltrecha mente de Tony antes de sumirse en la tan anhelada inconsciencia es la revelación única a la par que terrorífica de que Pepper es vital para él. La única persona a la que podrá amar como lo hace. Con entrega total. El centro de su universo. Y no puede permitir que nada malo le ocurra. Jamás. Tiene que protegerla, con su vida si es necesario. Porque si le ocurriese algo también sería su fin. Ni siquiera sabría como volver a respirar.

Al poco rato Pepper le escucha roncar suavemente, suspira aliviada al constatar que parece que la táctica de relajarlo con caricias tiernas y sexo salvaje hasta agotarlo ha funcionado otra vez. Con Tony sólo funcionan ciertas cosas, y emborracharse hasta la inconsciencia ya no es una opción desde que son una pareja. Espera que le proporcione una noche entera de descanso, pues realmente la necesita. Mañana verán las cosas de otro modo y hablarán sobre lo que les preocupa.

Después Pepper le sigue a la inconsciencia, durmiendo pacíficamente y respirando lentamente sobre su cuello en pocos minutos.

Pero pese a sus deseos la noche no será tranquila, y muy pronto las pesadillas se volverán realidad. Aunque por ahora, la pareja descansa abrazada, su sueño tranquilo entre las sábanas.


Ninguno de los dos lo vio venir. Primero las pesadillas invadiendo el subconsciente de Tony y después…

Un grito de terror quiebra la tranquilidad del dormitorio, haciendo que el ingeniero se despierte de improviso ante la horrible visión del Mark XLII acosando a Pepper, que parece aterrorizada por su actitud violenta hacia ella. La horrenda pesadilla de hace unos segundos sigue ocupando su mente mientras el peligro presente invade al mismo tiempo sus sentidos.

- ¡Apágate! Grita Tony fuera de sí, desconectando la armadura, todavía medio dormido. Después se gira para ver cómo está su novia, su mirada entre aterrada y terriblemente enfadada lo dice todo.- Pepper lo siento. Debí llamarlo en sueños. Esto no debería haber pasado. Recalibraré los sensores.

Pepper se ha levantado de la cama, muy nerviosa.

- Podemos solo… Volver a la cama… Deja que recupere el aliento, no te vayas… Venga…-sigue él en un vano intento por arreglar las cosas.

- No Tony. No sigas. Esto no está funcionando ¿Así es como me prometes que todo irá mejor?

- Pep…

Ella camina en círculos por la habitación, alterada. Se detiene frente a la mesita de noche de Tony, sacando algo del cajón del mueble. Es un frasco de pastillas, cuya etiqueta indica que se han prescrito para Tony.

- ¿Por qué no has tomado ni una sola de las pastillas que te recetó el Doctor Wu?-Pepper observa que el frasco está entero. Sin tocar.- ¡Ni siquiera sabes si acabarás por someterte a esa maldita operación! ¿Verdad?-La pelirroja le tira el frasco de pastillas con tal violencia que Tony no puede alcanzarlo y su contenido se desparrama sobre la cama al golpear contra su pecho.-¡Arregla esa chapuza si es que puedes! Me voy a dormir abajo.

Pepper se retira enfurecida a una de las habitaciones de invitados. Tony se queda allí, sobre su lado de la cama murmurando palabras para que reconsidere su decisión. Deja la luz de la mesita de noche encendida durante un rato, por si ella decide volver. Cuando se da cuenta de que no va a hacerlo, se vuelve a acostar e intenta dormir. Pronto se cansa de dar vueltas en la cama vacía y sale a buscarla, vagando por la mansión como un cachorrillo abandonado.

Sabe muy bien dónde encontrarla, en la habitación que durante años fue suya. En la que se quedaba a dormir cuando las horas de trabajo como su asistente personal enlazaban un día con el siguiente y se le hacía demasiado tarde como para ir a su apartamento y volver al otro día. El ingeniero abre la puerta con sigilo y desliza la cabeza dentro del oscuro dormitorio en penumbra.

Pepper parece dormir, está de lado, de espaldas a la puerta en su posición favorita de descanso, su cabello pelirrojo se desliza sobre la almohada y su respiración es pausada, su pecho sube y baja rítmicamente. Tony empuja la puerta con sigilo y entra. Primero se queda de pié contemplándola dormir, siempre le parece el espectáculo más bello que ha visto jamás. Después se sienta sobre la cama, contemplando su figura relajada.

- Pep, lo siento tanto...-susurra mientras acaricia su pelo con suavidad, creyendo que duerme y no puede oírle.-Eres lo más importante para mí. Sólo quiero protegerte, pero todo me sale mal. Diseñé esa nueva armadura para eso, para poder protegerte mejor, no para aterrorizarte. No quiero pensar siquiera en que algo malo pueda ocurrirte y esta noche… Casi sucede por mi culpa.

Justo cuando Tony está a punto de salir de la habitación de invitados, escucha en un murmullo la inconfundible voz de Pepper, aunque ronca por el cansancio y las lágrimas derramadas a causa de la discusión.

- Anda, ven aquí a mi lado. Sé perfectamente que si sales por esa puerta vas a bajar directamente al taller otra vez, a intentar arreglar lo que quiera que vaya mal con ese, con eso, con la maldita armadura del demonio.-susurra Pepper en la oscuridad.- Ven.-dice abriendo las sábanas para él, indicándole un hueco a su lado.

Una pequeña sonrisa de alivio se abre paso en los labios entreabiertos de Tony y sus ojos se iluminan. Sin pensárselo dos veces se dirige a la cama y se acurruca junto a la espalda de Pepper, situando su cuerpo protectoramente sobre ella.

- Gracias Pep. ¿Te he dicho que lo siento?-vuelve a disculparse y deposita un beso rápido sobre su cabeza.

- Si, Tony y yo también siento haberte gritado, pero estaba asustada y enfadada. Tu nueva invención casi me mata.

- Lo sé… Aunque no lo habría hecho porque el mecanismo de seguridad que instalé en los circuitos del…

- Tony…-le interrumpe ella, un poco exasperada.

- ¿Sí?

- Buenas Noches.

- Buenas Noches.-le contesta Tony depositando otro beso suave sobre su cuello. Después cierra los ojos, intentando conciliar el sueño. Al menos, abrazado a ella es más probable que lo consiga.


Por la mañana es una insistente llamada telefónica lo que les despierta a ambos a la vez.

- JARVIS… mmmm… apaga ese ruido ¿Quieres?-murmura Tony medio dormido y babeante.

- Señor, no puedo soy yo. Puse su música preferida para lograr despertarle, ya que con los tonos de despertador habituales no lo conseguía. Tiene una llamada importante.

- ¿Qué?-pregunta Pepper desconcertada al despertar al agradable tono de "You Shook Me All Night Long" de AC/DC.- ¿Qué demonios ocurre ahora?-bosteza aturdida.

- Señorita Potts han llamado del Hospital General De Los Ángeles, es el Señor Hogan… Está allí ingresado. Su pronóstico es grave.

- ¿Qué?-contesta Tony alterado, frotándose los ojos con fuerza para despertarse.-¿Happy está en el hospital?

- ¿Por qué? Anoche le dejé perfectamente bien cuando me fui de Industrias Stark.-contesta Pepper impresionada y sorprendida.

- Ya bueno… Hablamos por teléfono… Me dijo que iba a seguir a un tío sospechoso…-le aclaró Tony sin entrar en más detalles.-No pensé que…

- ¿Y tú le dejaste?-pregunta la pelirroja alterada.- ¿Así sin más?

- Cariño yo… Te lo explicaré después. Ahora lo más importante es saber que ha pasado ¿Qué más sabes JARVIS?

- Al parecer el lugar donde se encontraba el Señor Hogan sufrió una explosión causada por un atentado terrorista. El criminal conocido como "El Mandarín" ha reivindicado la autoría.-aclara su mayordomo artificial solícito.

- ¡Qué demonios!-exclama Tony fuera de sí.- JARVIS enciende la maldita televisión ¿Quieres?

La pantalla que tienen delante se ilumina de inmediato e imágenes del Teatro Chino de Los Ángeles envuelto en llamas aparecen ante sus asombrados ojos. La rubia locutora comenta algo sobre una bomba y varios heridos de gravedad.

- Pepper me voy al hospital.-son las únicas palabras que salen de la boca de Tony mientras se levanta de la cama de un salto.-Tengo que saber cómo está.

- Mantenme informada.-contesta Pepper saliendo con él de la habitación.-Y no tardes.

- Te lo prometo.-dice inclinándose para besarla enmedio del pasillo. Después corre hasta el dormitorio principal.

Tony se viste con lo primero que encuentra y sale quemando rueda hacia el hospital en su nuevo Audi. Por lo que parece, el día no empieza demasiado bien.

Ellos aún no saben que terminará peor.


Varios detalles sobre este capítulo en particular:

1. Cuando se me ocurrió la idea de este fic me motivaron dos escenas que quería plasmar en particular. Una era la primera vez de Pepper y Tony, la otra era esta. Imaginaos las ganas que tenía de acabarla y publicarla. Espero que haya quedado bien, porque supongo que todas salimos del cine imaginándonos que habría pasado en esa ducha. He intentado que los diálogos sacados de la película fuesen lo más fieles a la versión original en inglés pero me he inventado algunas cosas de mi propia cosecha también, para que no quedara tan aburrido.

2."Iron Man 3" transcurre durante las Navidades de 2013, pues en el periódico que trae Harley Keener con la noticia de la desaparición y supuesta muerte de Tony Stark pone claramente que es 23 de Diciembre de 2013. Todo estaría pasando AHORA MISMO ¿a que mola? ^^

3. La escena del bote de pastillas aparece en las tomas falsas del Blu Ray de "Iron Man 3" y Drew Pearce y Shane Black explican en el audiocomentario de la película que no eran ansiolíticos ni pastillas para dormir, sino medicación para preparar la operación a corazón abierto de retirarle el reactor ARK y que Tony no las estaba tomando porque no terminaba de estar seguro de someterse a la operación a causa de sus miedos.

4. He puesto una escena extra de reconciliación porque soy una moñas y necesitaba volver a unir a la parejita, lo siento. Soy así.

Y ahora quiero dar las gracias a mis seguidoras:

VALERIA-90: Gracias por tus palabras amiga. Me alegra tanto que te haya gustado y te hayas reído tanto con el capítulo anterior... Este ya no es tan gracioso, es un poco más dramático (como la película). Y eso que me sale fatal el dramilla porque sufro al escribirlo casi tanto como al leerlo ;)

NEKABS: ¡He vuelto! Y además con una licenciatura bajo el brazo y muchas ganas de escribir ;) Muchas gracias por leer y por dejarme siempre tu comentario. Créeme que me anima mucho a seguir adelante con la historia.

MAUREEN STARK: Gracias, pretendía que fuese un capítulo más romántico y gracioso. Me alegro de que te haya gustado mucho. Un gran abrazo ^^

RAVEN-SAKURA: Oh amiga me alegro tanto de haberte alegrado el día con mi pequeño fic ^^ Me alegro de que te gustara y al final todo salió genial con mis estudios, Cyelito Lindo se tiene que unir a nosotras en el grupo jajajaja xD

PATTY-BELTRAN-STARK: Ohhh Patty mil gracias por esa review tan bonita, es que hasta me emocioné de leer que te gustan tanto mis historias y que escribo tan bien. Gracias, en serio. MIL gracias. Por cierto, ya acabé con éxito. Soy médico. Estoy tan feliz :D Lo de JARVIS y el apareamiento realmente triunfó y fue una idea que simplemente se me ocurrió en el momento mientras pensaba en plasmar cómo grabaría Pepper su vídeo sexy :P

AKNUK: Exacto, hay que ponerles a las relaciones un poco de salsa, de cositas especiales, porque si no no funcionan ;) jajaja gracias por leer.

MIRURIS: La verdad es que pensé que grabar el vídeo de Pepper tendría que traumar al pobre JARVIS porque él no está acostumbrado a que sus cámaras se utilicen para ese fin. Sobretodo lleva la seguridad de la casa, su funcionamiento, las pruebas de las armaduras e inventos... Pero lo de un vídeo erótico no entraba en su programación hasta ese momento jajajajaja xDD Me divertí muchísimo escribiendo esos diálogos y los retoqué varias veces probando que quedaran naturales y fuese algo que JARVIS diría ;) Al fin y al cabo él es una inteligencia, lo que quiere decir que es un ser pensante, aunque no sea humano. También quería que ese capítulo fuese más romántico y menos extremado, igual que este que os acabo de dejar. Me apetecía redactar algo más íntimo y romántico.

CYELITO LINDO: Me alegro muchísimo de que te haya gustado tanto el capítulo porque era tu idea y no quería defraudarte ;) Que te rías tanto y sueñes con mis letras es lo que más me ilusiona, amiga. Por cierto, creo que muchas envidiamos a Pepper jajajajajaja xDDDD Antes de que se me olvide, si quieres unirte al grupo de facebook "Las Perfectas" pues a ver si puedes mandarme un mensaje privado y te diré como tienes que hacerlo. Lo pasarías muy bien allí con nosotras hablando de lo que queramos, seguro. Es que como escribes como invitada (sin cuenta de fanfiction) pues no tengo otra manera de ponerme en contacto contigo que contestándote por aquí a las reviews que me dejas ;)

TAISHITA: ¡Hola guapa! Que ilusión que me dejes review ¡Gracias! Si que se aparean como conejillos, totalmente xDDD Me alegro de que te gustara y te hiciera mucha gracia ;) Tu idea irá en el capítulo 9 ya la estoy trabajando. Y espero que te guste lo que tengo planeado... Bueno, amiga ¡nos leemos! Espero que este nuevo episodio de "la vida sexual de pepperony por entregas" también te guste :D

ALE-DOWNEY-STARK-POTTS: OMG muchísimas gracias por tus palabras, creo que casi lloro de leer tu review ¿en serio te parece que me quedan tan bien las escenas sexuales? Es justo lo que quiero que queden bonitas y con gusto. Pepper pervert siempre es un éxito jajajajaja (yo creo que ella tiene ese lado desinhibido porque es imposible estar tan contenida todo el tiempo y no dejarse llevar en ningún momento, además la escena de IM3 que describo en este fic lo demuestra, como llega a casa y se insinúa toda sexy a su Tony en armadura) y el pobre JARVIS con su trauma de verles apareándose en su presencia jajajaja xDD No te preocupes por lo de tardar en leer y comentar. Nunca es tarde. Se agradece mucho el comentario :D (Además si yo tardo siglos en publicar los capítulos...) ^^

Por último, agradeceros a todas que leáis y que me escribáis vuestras reviews. Sé que quizás esta historia pueda acabar resultando un poco cansina y repetitiva, porque se trata de escenas románticas y sexuales todo el rato, pero no os preocupéis que tampoco tengo idea de que sea demasiado larga.

Os querría pedir un favor. Que me dijérais si os sigue gustando e interesando o si os empieza a aburrir porque tengo solo unos cuántos capítulos más planeados y no sé si pensar en más escenas o dejarlo cuando se me acaben las ideas que me quedan pendientes de redactar ;)

Espero vuestros veredictos ;)

¡Un abrazo muy fuerte a todas y nos seguimos leyendo! ^^