Volví con un nuevo capitulo, espero sea de su agrado. :D
O-o-o-o- CAPITULO 7 –o-o-o-O
— ¿La ves? — pregunto el pelinegro de ojos rojos mientras corría por el pasillo buscando entre toda la multitud a Bebe.
—No— decidido a no parar y con una calidez dentro de su corazón Pip solo deseaba acabar con todo el tema de la poción y poder aclarar la reciente confesión, si es que a eso podría llamársele así, del anticristo. — buscare en nuestros salones.
—Yo iré al patio— a punto de ir a la dirección señalada, Damien se dio cuenta de lo que significaba dejar solo al ojiazul— yo iré contigo, Pip— no iba a permitir que los imbéciles volvieran a perseguir al rubio, el inglés solo sonrió ante aquella acción.
Eventualmente las clases reanudaron pero como habían hecho con las horas anteriores decidieron no asistir. Todo el primer piso había sido revisado y la rubia de cabello ondulado no daba señales de vida, claro que no revisaron el baño de chicas, a la cual ninguno volvería a entrar, y tampoco la cafetería que por algún extraño motivo se hallaba cerrada. Solo quedaba revisar el último y segundo piso, una mirada rápida de parte de ambos les digo en completo silencio que ese era el próximo objetivo. Fueron corriendo rápido a las escaleras más próximas.
Cerca de ellos e ignorante de la búsqueda y registro de las aulas estaba Kevin Stoley en medio del pasillo, desconcertado y notablemente afligido fue a parar de bruces al suelo cuando el británico choco con él. — Lo-lo lamento tanto, Kevin, no me he fijado— ofreciéndole una mano para ayudar al otro a ponerse de pie fue detenido por el hijo de Satanás. — ¿Qué es lo que ocurre, Damien? — cuestiono la acción de su compañero.
—Recuerda lo que sucedió, el friki también debe de estar bajo los efectos de la mierda esa. Vamos hay que seguir—
—Aun así, ha sido mi culpa y no…—
—Descuida, Pip, ha sido culpa mía— interrumpió el amante de Star Wars levantándose del suelo.
— ¿Lo ves? está bien. Sigamos buscando a la puta de Bebe—
—No oses en hablar de esa manera de la princesa— Stoley con valentía, que obtuvo de quien sabe dónde, defendía a la rubia— ella es una flor dorada que con luz única y propia brilla intensamente en la oscuridad habitada por las sombras—los ojos le brillaban al recitar aquellas palabras, pero el brillo desapareció al ver el rostro de los dos muchachos— ¿Por qué me miran así? — Damien con los ojos cubiertos de cierta oscuridad se acercó lentamente a Kevin, este retrocedió unos pasos quedando de espaldas a los casilleros. — ¿Q-Qué es lo que quieres? —
— ¿En dónde está? — pronuncio el anticristo.
—Ah? —
—Bebe. ¿En dónde está, Bebe? —
— ¿La princesa? —
Un sonido de fastidio salió de labios del ojirrojo— ¿En dónde está…la princesa? —
—Yo…solo soy un humilde seguidor suyo, el arquitecto de su impero. Admirarla de lejos es lo único que me queda. —
— ¡¿De qué mierda estás hablando?! —
—La princesa ya tiene a muchos seguidores, yo soy solo uno de ellos. —
—Eso no me importa. ¿Dónde está? — comenzando a impacientarse el ojirrojo coloco sus manos al lado de la cabeza del otro pelinegro. — ¿Dónde está? Habla—
—Damien no le hagas daño— pidió Pirrup que hasta ese momento había guardado silencio.
— ¡Lo hare si no me dice lo que necesito saber! — de las manos del anticristo se deslizo hacia arriba un débil humo que poco a poco fue incrementándose, el metal de los casilleros comenzó a ceder, hundiendo las palmas del anticristo. — ¿Y bien? — preguntó a un muy aterrado y tembloroso Kevin.
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—Así que la "princesa" está aquí dentro— habló el chico de ojos rojos mirando la puerta doble que daba a la cafetería.
—Eso es lo que dijo— rápido el ojiazul intentó abrir las puertas, pero estas no cedían. Después patearla, golpearla, jalarla y lanzando improperios por lo bajo, Damien se decidió por actuar tomando impulso y tras darle un puñetazo con fuego incluido, las puertas se abrieron.
Raro~ aquella palabra no podría definir en lo que se había convertido la cafetería. Era algo demasiado extravagante, muy surrealista, algo que no podía existir dentro de este mundo. Ambos chicos comprendieron a que se refería Kevin cuando dijo que había sido el arquitecto de la "princesa" y lo de ser solo un seguidor. Los alcances de la pócima eran increíbles.
La cafetería de la preparatoria se había convertido en un escenario de una película de ciencia ficción. En el lugar predominaban los colores oscuros, donde lo único que destacaba eran unos puntitos brillando con el nombre "BEBE" seguido de la denominación que uso Stoley "la princesa", iluminaba el lugar como si de un cartel de Broadway se tratase, al medio de toda la estancia. En una esquina de la cafetería estaba la rubia luciendo un vestido rojo con tacones del mismo color mientras posaba para la cámara manejada por Jason.
— Oh—exclamo la chica viendo a los recién llegados— ¿Acaso son seguidores nuevos? — una sonrisa se dibujó en sus labios y luego de un gesto hacia el chico de cabellos castaños se acercó a la entrada, pasando entre otros muchachos que la veían caminar como hipnotizados—Damien, Pip, que gusto verlos. Sean bienvenidos a mi imperio— alzó los brazos y movió su melena dorada para luego colocar sus manos en su cintura. — lamento que hayan tenido que entrar de esa manera. — lanzo una feroz mirada a los chicos que se encontraban a los lados de la puerta y no era para menos se supone que ellos debían de estar vigilando, pero luego se encargaría de ellos—En fin… Estamos preparando el anuncio de: Bebe, la princesa. Es decir yo—rio un poco— Y estoy más que encantada de tenerlos para que ayuden con los preparativos.
"El poder se le subió a la cabeza" aquel pensamiento cruzó la mente del anticristo y al ver a Pip supo que pensaba lo mismo. "Debemos seguir su juego hasta hallar el frasco" se dijeron con las miradas.
—Claro, princesa Bebe, nosotr…—
—Corrección, Pip, es Bebe, la princesa— corrigió la chica usando un tono un tanto infantil.
—Oh lo siento, princesa—
—Despreocúpate, pero que no vuelva a pasar ¿Sí? No me gustaría tener que ponerte con los rebeldes—
— ¿rebeldes? — cuestionó el británico sin entender.
La muchacha sonrió y extendiendo su delicada mano señalo el lugar donde se supone que es debía de estar la entrada a la cocina, en su lugar había una especie de reja donde se podía ver a varios de los chicos, que horas antes habían estado persiguiendo a Pirrup e intentando deshacerse de Damien.
—Oh…vaya—
—Es una lástima no quisieron seguirme. Pero que se le va hacer, ellos ya tomaron su decisión solo espero que Wendy no me odie por haber encerrado a Stan—la princesa quedo pensativa por unos segundos pero luego volvió a mostrar una sonrisa— de cualquier forma ya tengo un plan por si ella decide ponerse en mi contra—
— ¿princesa acaso interrumpimos su sesión fotográfica? — pregunto Damien con un tono cortes y digno de referencia hacia la realeza, fingido y repetitivo el anticristo era capaz de engañar a cualquier, excepto claro por Pip y quizás a Satán.
—Sí…pero no puedo negarle a nadie mi presencia, así que no importa mucho. ¿Tú abriste la puerta, no es así, Damien? —
—Así es, princesa—
— ¿Te importaría cerrarla? No quiero que la sorpresa se arruine—
—De acuerdo, su majestad— y tras una leve reverencia el ojirrojo se puso manos a la obra
—Gracias, Damien. Tener a alguien con tu fuerza y habilidades me será de mucha ayuda— tras poner su cabello rubio hacia atrás se dirigió al inglés— ¿sabes coser? — el ojiazul asintió— ¡Que alegría! Anda con los chicos que elaboran el vestuario. — la chica no espero una respuesta y tras decir eso volvió con Jason para seguir con la sesión fotográfica.
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Puntadas, puntadas y más puntadas, era todo lo que hacía el inglés con aquella tela rosa que traía entre manos, que luego se transformaría en un vestido para la autodenominada princesa. No era el único en ese lugar, Gary, el mormón, se encargaba del vestido blanco que Bebe usaría después, el pobre chico tenia los dedos llenos de heridas producto de no saber usar apropiadamente una aguja. Por otro lado y no tan cerca de ellos estaban Kevin y Bradley elaborando algún traje con metal según ellos era: "un regalo para la princesa"
Pip estaba preocupado, desde que Bebe lo mando a hacerle los ridículos vestidos no había visto a Damien, sabía que debido a que era el anticristo debía de haberlo mandado a hacer algún trabajo que implique el uso de sus poderes, ambos tenían que dar con el paradero del frasco de Love & Desire. Sin embargo hallarlo iba a ser complicado.
Un suspiro salió de los labios de Pirrup, el vestido estaba casi terminado, pero si la rubia no se lo probaba no podría saber si era del tamaño adecuado aunque tuviese las medidas.
Con la prenda en manos se acercó al que estaba a cargo de los chicos que hacían las vestimentas — ¿Francis, podrías decirle a la princesa que se pruebe el vestido, por favor? —
El castaño lo observo unos segundos para luego decirle a otro chico — Dile a Damien que se solicita a la princesa en el área de costura. — el chico asintió y paso a retirarse.
En eses instante la cabeza del británico se hizo un lio.
¿Qué hacia Damien con Bebe? ¿Acaso la chica decidió tenerlo como pareja? Damien jamás hubiera aceptado algo semejante. A menos que… ¡la pócima! Todos los chicos estaban actuando así por causa de ella, quizás Damien…no, eso era imposible, sino también hubiera terminado enamorándose de él, cosa que no sucedió. ¿Pero si…a él le gustaba Bebe desde un comienzo?
"Eso es imposible, Phillip, no pienses eso" se decía mentalmente el ojiazul "Recuerda, Damien dijo que le gustabas…gustabas…gustabas" su expresión cambio totalmente "¡GUSTABAS! ¡En sexto, no ahora, no en el presente! ¡¿Por qué no aclare eso?!" comenzaba a lamentarse, cuando apareció el anticristo seguido de la princesa.
—Es por aquí, su majestad— el ojirrojo indico el camino a la muchacha
—Muchas gracias, querido— caminando quedo frente a Phillip.
—P-princesa, su vestido está casi listo, solo necesito que se lo pruebe para darle los toques finales— el chico no pudo evitar sonrojarse levemente, el vestido que llevaba la chica era demasiado revelador para sus ojos, más aun con la parte del escote y es que no se podía negar que desde pequeña Bebe siempre había tenido grandes atributos.
Francis señalo un biombo, colocado al fondo del lugar, de seguro traído de la enfermaría, para que la rubia se cambiase. Cogiendo la prenda Bebe fue detrás del castaño, quien deteniéndose frente al biombo esperaba a su princesa, al igual que Damien.
— ¿Pip podrías venir? — Preguntó ella luego de un par de minutos— el busto me aprieta— el par de chicos dirigieron una mirada al rubio, Francis con algo de envidia y Damien con curiosidad. — ¡Pip! ¿Estás ahí? —
—Y-ya voy, pri-princesa— notablemente nervioso el inglés fue a atender a la muchacha. Lo que decía era verdad, las medidas que le dieron debían de haber sido erradas pues si la princesa decidía alzar los brazos ambos atributos estarían a vista de todo el que estuviese cerca. Con cuidado Phillip se posiciono detrás de ella para arreglar la costura, evitando a toda costa ver el escote.
— ¿Estas nervioso, Pip? — Preguntó con tono juguetón, recibiendo como respuesta un "no" bastante fingido— Pues no lo parece. ¡Ay! — se quejó
—Lo siento, princesa — sin fijarse la aguja había ido a parar a la piel de la chica, ella hizo un gesto restándole importancia al asunto. — un par de arreglos y estará listo.
— ¿Debo quitármelo, no es así?— el británico asintió, Bebe movió su mano dando a entender que se retirara. Poco después lo llamo entregándole el vestido rosa y usando el que tenía puesto antes. Sentada en una de las sillas veía como Phillip cocía su nuevo vestido
—Lamento hacerla esperar, princesa—
— Está bien, necesitaba un descanso de la sesión de fotos. — sacándose los tacones se recostó en su asiento— Francis! — Gritó y de inmediato apareció el castaño— ¿podrías traerme agua mineral sin gas y a temperatura ambiente? —
—Será un honor, princesa— pronto volvió con una bandeja con una botella y un vaso lleno del agua, a punto de entregarle el pedido a la chica resbalo con los tacones dejados en el suelo. Haciendo que el agua saliera volando hasta la rubia empapándola y haciendo que su maquillaje se corriera.
—Idiota! — Antes de que la chica se pusiera de pie apareció Damien— ¡llévatelo, llévatelo! — siguiendo órdenes pronto el ojirrojo se halló jalando al chico que entre lágrimas a pedía perdón— ¡Y tráeme algo para secarme! — Exclamó esperando haber sido escuchada por el anticristo— ¡esto es increíble! — bufó
Pip que hasta ese momento solo había sido un espectador se acercó y desviando un poco la mirada de las ropas mojadas, que hacían aún más visible la silueta de la chica, le extendió un pañuelo que siempre cargaba consigo.
—Gracias, Pip— tomo el pedazo de tela— puedes verme, no tengo problema. Además…te lo has ganado— dijo con un tono un tanto pervertido para luego comenzar a reír— hazlo, tu princesa lo ordena sino tendré que encerrarte y hare desaparecer la llave—
Sabía que la muchacha bromeaba, pero ella la que mandaba ahí. Despacio giro logrando apreciar a la chica, pero por caballerosidad no reparo en…"eso es…" sin poder evitarlo algo entre el pecho de la chica llamó su atención. Algo que no debería de estar ahí, algo que conocía muy bien era el causante de todos sus problemas. "Love & Desire"
— ¡Ayuda, ayuda! ¡Auxilio! — aquella voz femenina alertó a varios de los muchachos en especial al ojirrojo. Al llegar a la escena, Pip se encontraba sobre la chica tratando desesperadamente de bajar la tela que cubría el escote. El ojiazul presentaba arañazos en el rostro pero a él parecía no importarle y ajeno a los golpes que le propinaba la chica seguía con su objetivo. — Damien, ayúdame! — el británico detuvo su ataque contra Bebe al oír ese nombre. Jalando al chico del brazo el anticristo lo saco del lugar. — enciérralo! Enciérralo y que no salga nunca! Nunca! —
Lejos del lugar del incidente, el anticristo llevaba a su amigo hasta lo que antes era la cocina— Damien, lo vi, estaba en su…—
—Lo sé— lo cogió más del brazo, los otros chicos se acercaban para asegurarse que la orden su princesa sea cumplida— también pude verlo. No podemos hacer nada por ahora. —
— ¿Por qué no? tu... —
— Pip escúchame, al igual que Bebe tienes el control sobre ellos—
— ¿De qué hablas? — la rustica reja fue abierta —los rebeldes— susurró para si antes de escuchar el sonido metálico al cerrarse la entrada.
La verdad es que me hizo mucha gracia escribir esto, en especial la parte de Kevin.
Actualizare pronto, al menos eso espero, es culpa de agario me entretiene mucho xD
Bueno, hasta entonces. BlueCrystalDust
