Otro capítulo, espero que os gusten ^^
El cobarde de las pesadillas y la buena idea de Shura
Shaka estaba furioso ante la presencia de aquel hombre, pudo contemplar cómo podía ser capaz de entrar en los sueños de los demás, no obstante, la armadura era la del Pesanta, una criatura capaz de provocar pesadillas a las personas que duermen. El caballero de Virgo se dio cuenta que desnudo no iba a conseguir gran cosa, aunque podría caber la posibilidad de vencer a su enemigo. Para Shaka le preocupaba la seguridad de Calistra, él tenía que convencer a la joven que se despertara del sueño, pero ella se negaba porque quería estar con él y no dejarle solo, pero Shaka le gritó que se despertara y ella no tuvo otra que obedecer las palabras de la persona que siempre quiso.
Calistra se despertó de golpe, estaba bastante alterada como para ponerse a hablar. Marin y Shaina estaban presentes ante el despertar de la joven y se preocuparon bastante, es como si hubiera tenido una pesadilla, la que causó que Calistra se despertara de golpe. La amazona del Águila se acercó a la joven y la intentó tranquilizar, pidió a Shaina que le trajera agua y así saber que era lo que pasaba en el sueño. Calistra estaba tan asustada que le costaba hablar, solo se le podía escuchar sus llantos, como si estuviera preocupada por el estado de Shaka, aunque lo único que pensó era buscar a Lee por el exterior e interrumpirle el sueño.
Shaka ante Lee, se preparaba para luchar, el caballero de Pesanta cerró los ojos y se puso a imaginarse cosas, de la nada, en la mano de él apareció una espada de fuego, que la puso en posición para atacar. Shaka también tuvo la idea de usar la imaginación para poder vencer a Lee. El joven de cabellos rubios, se imaginó que tenía su armadura, el rosario de las 108 cuentas y sobretodo, pensar que está en compañía de Buda, con todas aquellas cosas, pudo prepararse también para el combate, tenía su armadura puesta, tenía su rosario y podía escuchar a Buda, que quería ayudarlo en el combate, pero todo su poder cósmico estaba cargado de imaginación y a saber lo que se podría imaginar. Shaka se quedó quieto como siempre hace en los combates, esperando a que su contrincante atacara primero, el caballero de Pesanta aburrido de tanto esperar por el caballero de Virgo le atacó ágilmente con su espada de fuego, pero cuando intentó darle, parecía que aquel Shaka era una ilusión y el verdadero se puso a la espalda de Lee.
—¿Eso es todo?—
Le volvió a atacarle, pero parecía que era otra ilusión del joven, hasta que el pobre hombre, empezó a ver demasiados Shaka. El caballero de Virgo seguramente se estaría riendo del pobre Lee, pero por una parte tenía que concentrarse en el combate.
—¡No me provoques!—gritó Lee alterado ante las ilusiones de Shaka.
Lee enfadado usó uno de sus ataques contra Shaka.
—Opresión Respiratoria—
El ataqué provocó que el joven Shaka no pudiera respirar con normalidad, le dolía el pecho y vio como una sombra negra le oprimía el pecho. El caballero de Virgo se encontró en un río de sangre, no supo cómo llegó hasta allí, cuando Lee apareció ante él y se puso a reír a carcajadas del asustado Shaka. El caballero de Virgo enseñó una breve sonrisa, mostrando que no tenía miedo ante el ataque de su oponente. El rubio, enfadado abrió sus ojos y pudo aumentar el cosmos al máximo, para poder acabar el combate rápidamente. Lee se queda paralizado al ver los ojos azules del caballero de Virgo, la armadura de Lee se empezaba a evaporar, Shaka estaba enfadado de que ese tipo molesto se metiera en los sueños de Calistra y tenía que poner fin a sus torturas. Lee no se pudo defender de los ataques sucesivos de Shaka, el caballero de oro, empezó a quitarle los sentiros, hasta que decidió ir a por la vista. Cuando se la quitó, Lee desapareció, dando la sensación de que se había despertado. Shaka cerró los ojos y dio por terminada la pelea.
Shaka se despertó con dificultares respiratorias, parecía que el ataque de la Opresión le había afectado en el exterior, necesitaba beber agua urgentemente o pedir ayuda para poder respirar. Sus compañeros estaban a su lado y le empezaron a ayudar para que pudiera recuperar el aliento.
—¿Qué ha pasado? ¿Te encuentras bien?—preguntó Saga preocupado por el estado de Shaka.
—No... no te preocupes... estoy bien...—intentó recobrar el aliento e intentó hablar—un hombre nos atacó... era capaz de entrar en los... sueños... y provocar pesadillas. Con ese hombre molestando no podemos comunicarnos a través de los sueños, no pude darle las pautas a seguir a Calistra—
—Desde el exterior, deberían dar con ese tipo y acabar con él, para que no vuelva a entrar en los sueños—dijo Dohko convencido de que así no iba a molestar.
—Eso he pensado yo... pero... no creo que sepan... donde está...—sigue con la dificultad de respirar, pero siguió hablando—pero si acabamos con él desde el exterior... como Dohko a dicho, podremos hablar sin interrupciones—
—Shaka... más tonto no puedes ser... es que creo que soy el único que se ha dado cuenta, pero los demás no lo ven—interrumpió Deathmask faltándole al respeto a su compañero.
El caballero de Virgo se quedó mirando a su compañero, tenía ganas de cerrarle la boca, pero Saga se interpuso entre los dos. Pero Shura tenía que saltar con algo, para defender a Shaka de las palabras de Deathmask.
—Deathmask, deja de tocar los huevos, no estamos aquí para discutir de tonterías y perder el tiempo con insultos, si quieres salir de aquí, deja de interrumpir—
—¿Porqué no me dejáis terminar?—se quejó Deathmask, que parecía que tenía una idea—Shaka es capaz de sacarnos de aquí, pero de otra forma—
—Venga listo, ¿cuéntanos cuál es esa otra forma?—se burló Aioria poniéndole morros a su compañero.
—Shaka puede teletransportarse, viajar entre dimensiones y planos astrales, es posible que puede salir de aquí sin mover un dedo—explicó Deathmask con tranquilidad, pensando que eso era una buena idea.
—Deathmask... tienes razón, pero el sello bloquea mis poderes, además, ya intenté teletransportarme y es inútil—
Deathmask se desilusionó al escuchar a su compañero, le dolía bastante pensar que no iba a poder salir de aquel lugar, tenía ganas de volver a Paolini y protegerle, pero no quería darse por vencido, su deber era vencer a aquella nueva amenaza que se acercaba. Shura se le quedó mirando, al igual que Deahtmask, estaba ansioso por salir de allí y ver a Xhenia, que para él era Minerva, pero para verla tenía que salir y buscar una idea. Él miró a Camus, se quedó pensativo, si no funcionaban los sueños tenía que haber otra solución para comunicarse con el exterior. Shura se quedó en posición pensativa, miró a Camus que estaba a su lado y le vino algo a la cara cuando miró a otra parte, fijándose atentamente en Mu. Con aquella visión se le vino a la mente la idea de la telepatía, éste miró a Camus y le susurró al oído lo que tenía en mente, parecía que el caballero de Acuario estaba de acuerdo, porque ninguno había usado aquella habilidad hasta el momento, aunque no estaba seguro, porque no sabe en que podría estar pensando Shaka o Mu. Saga miró al español y al francés cuchicheando, con eso se dió cuenta de que ambos vecinos habían planeado algún plan y que seguramente tenía que escuchar los demás, porque Shura y Camus también son inteligentes. Saga se volvió hacia sus compañeros para interrumpirles y decirles de que alguien tenía una gran idea, hasta que le echó el ojo a los dos vecinos.
—Bien, mequetrefes, ¿podemos saber en qué pensáis? ¿conocer vuestras ideas?—preguntó Saga inclinándose hacia adelante y con las manos en las caderas.
Shura y Camus se miraron entre ellos, tenían que contar lo que tenían en mente, aunque les parecía una tontería, porque seguramente Mu o Shaka lo intentaron, pero como sus compañeros estaban atentos a que los dos vecinos soltaran la idea, pues no tuvieron otra que hablar.
—Bueno...—suspiró Shura, porque sabía que no tenía otra que soltarlo todo—Hemos pensado, Camus y yo, que la comunicación a través de los sueños sea algún tipo de telepatía. Es posible, que si Mu o Shaka intentan probar la telepatía sin usar los sueños, es posible que tengamos éxito y contactemos con el exterior, sé que es una idea alocada, pero es una de las soluciones... ¿no creen? ¿O también el sello os bloquean comunicaros por ese medio?—
—¡Shura!—interrumpió Aldebarán con un fuerte grito—eres un genio, para algo tienes la cabeza hombre, no solo para bailar sevillanas, escuchar a Camela o para cocinar aquellos platos españoles tan ricos que haces—
—Tienes razón Shura, la verdad es que no hemos usado aún la telepatía, es verdad lo que dices sobre los sueños de Shaka, como bien explicas, es un tipo de telepatía y el sello no lo ha bloqueado, tenemos que intentarlo—se entusiasmó Mu al escuchar la magnífica idea de su compañero.
Kiki estaba en la torre de Jamir, asomado por el balcón donde solía hablar con su maestro o vigilaba, por si algún visitante viniera a que le arreglaran la armadura, recordaba los momentos en los que Mu se dedicaba a arreglarlas y el pequeño Kiki lo observaba desde el balcón. Echaba de menos las risas, los entrenamientos y la compañía de su maestro, pero tenía que superarlo y pensar que su maestro en algún lugar, estará feliz y pensando que había sido su mejor alumno. Kiki cerró los ojos y se puso a pensar, a respirar en el ambiente y sentir el débil cosmos de su maestro. Pero una voz tranquila y amable interrumpió sus pensamientos, haciendo que se pusiera contento, porque esa voz le hizo muy feliz.
—Kiki... ¿me oyes? Dame alguna señal para saber si esto funciona, dime algo amigo—
—¡Mu!—gritó contento Kiki al escuchar la voz de su maestro que lo había dado por muerto.
—Funciona, bien, Shura es un genio—se puso muy contento Mu.
—Saluda a los demás de mi parte—dijo Kiki mientras sacaba la lengua.
—Al final los sueños de Shaka no son los únicos que pueden ayudar, también la telepatía—
—¿Entonces ya no vas a necesitarme para los sueños?—preguntó Shaka interrumpiendo la conversación de Mu y Kiki.
—¡Shaka!—gritó el nombre del caballero de oro, el pequeño Kiki con alegría.
—Shaka, esta conversación es entre Kiki y yo, pero si quieres, puedes hablar. Además, como puedes usar también la telepatía, podrías contactar con El Santuario y avisar de que encuentren al caballero que te atacó en el sueño—le comentó Mu a su compañero—Además... es de locos hablarme ahora telepáticamente si en estos momentos estás aquí a mi lado—
—Será, por qué quiero saber que planes tienes—
—Vale Shaka—sonrió Mu a su compañero que estaba a su lado meditando.
—Bueno chicos... me gustaría saber qué queréis de mi... ¿para qué os puedo ayudar?—preguntó Kiki interrumpiendo la conversación entre Mu y Shaka.
—Kiki, necesito que busques a una persona—
—¿A quién?—preguntó Kiki con la intención de ayudar a los caballeros de oro.
—Necesito que busques a Neo, él es el único que sabe cómo sacarnos de aquí, además... creo que necesitará resucitar a Shion para encontrar su libro de hechizos y conjuros, donde tiene los tipos de sellos y de cómo romperlos, es importante que Neo sepa de esto—le explicó Mu.
—¿Era tú hermano? ¿El que se fue por el mundo para...?—
—Búscalo, vete por Jamir, porque estoy seguro de que no está por el mundo, solo por las ruinas de nuestro pueblo, intenté una vez contactar con él, pero tiene la mente sellada, como si no quisiera hablar conmigo, seguro que fue por qué le dije que le diera el libro de los Sellos a mi maestro Shion... —Mu se empezó a dar en la cabeza, dándose cuenta de que su maestro estaba muerto, aunque Neo, podría resucitarle y pedirle ayuda.
—Shion está muerto, pero Neo puede resucitarle. Fijo que ese libro estará en la casa del Patriarca—
—Mu, Kiki... dejármelo a mí, pediré a los caballeros de plata que están vivos que vayan a buscarlo, aunque sería más convincente que Kiki buscara a tu hermano y resucitara a Shion, pero seguro que tu maestro no le va a dar el libro por las buenas—comentó Shaka.
—Intentaré dar con él, tengo muchas ganas de verlo y preguntarle cosas, espero que acepte a ayudar—dijo Kiki pensando en lo que podría decirle Neo.
—Bien, Mu, yo voy a contactar con algún conocido del Santuario—dijo Shaka desconectándose de las mentes de sus compañeros.
Mu y Kiki se despidieron, el pequeño tenía una aventura que realizar, buscar al hermano de Mu por las ruinas de su pueblo.
Los caballeros de bronce habían llegado hasta Grecia, habían planeado todos ayudar a romper el sello de los caballeros de oro. Cuando llegaron hasta el Santuario, se dirigieron hacia la plaza donde estaban los caballeros de oro. Los miraron y sintieron pena por sus expresiones de la cara. Ellos con un saludo se despidieron de los caballeros de oro, pero cuando se iban, se encontraron con Marin, Shaina, Rheda, Xhenia y la joven Calistra que quería ver a Shaka por primera vez en persona, aunque sea una roca. Seiya preguntó a Marin quien era la joven y le respondió amablemente, hasta que se saludaron amablemente estrechándose la mano. Detrás de las muchachas estaba Spartan apoyado contra una columna y acompañado por el pequeño Paolini, que era el que tenía el capricho de ver a su hermano. Spartan saludó a los caballeros de bronce, pero con poca gana, nunca se olvidaba de aquellas luchas, en las que sus compañeros murieron, por culpa de que el Patriarca les ordenara matar a Atenea. Spartan, decidió comentar a los caballeros de bronce, que había un caballero de plata que lo habían dado por muerto.
—Vaya... ¿hace cuanto que no os veo?—dijo con seriedad Spartan ante la presencia de los caballeros de bronce.
—No queremos peleas, venimos para ayudar a romper el sello de los caballeros de oro—se puso muy furioso Seiya ante las palabras del caballero sin constelación.
—¿Os acordáis de cierto caballero, que cayó por un barranco y le habíais dado por muerto?—preguntó Spartan señalando a los caballeros de bronce con su dedo.
—Espera... ¿el tipo de los cuervos?—preguntó Seiya que parecía que no se acordaba de su nombre.
—¡Si, ese! Jamian, está vivo y por vuestra culpa está paralítico en una cama—
—Eso le pasa por meterse con Saori—se quejó Seiya.
—Xhenia, estos son los tipos que le dejaron en ese estado, estos son los culpables de que Jamian no pueda ni decir una sola palabra—
Todos no sabían quién era Xhenia, hasta que ella se hizo ver, empezó a tener cierto odio hacia los caballeros de bronce, no perdonaba aquel daño que le había ocasionado a su hermano menor. Sin darse cuenta, Hyoga se quedó mirando fijamente la figura de la joven, era como si fuera una escultura tallada con delicadeza. Rheda se acercó a Spartan y le dijo que ese no era el momento para pelearse, pero el joven se negaba hacer caso a las palabras de su amiga, se trataba de su amigo Jamian, que seguía tumbado en aquella cama, donde estuvo demasiado tiempo en coma, que por suerte, hace unos días, pudo mencionar el nombre de su hermana, dando señales de vida y de que no había perdido la memoria. Los caballeros de bronce empezaron a sentirse culpables por lo que habían hecho, pero ellos no fueron los únicos que se pusieron así. Shaina fue la siguiente en pedir disculpas y en decir que ella fue la que le dejó morir en aquel barranco y no lo había rescatado en su momento. Xhenia empezó a odiarla, eso era imperdonable, aunque Jamian era un cobarde era un gran muchacho por boca de la joven amazona. Pero no se quedó callada.
—No era un mal muchacho...—murmuró en voz baja, hasta que alzó la voz hacia los caballeros de bronce—¡Os odio a todos!—
Ella se fue de allí llorando, Hyoga fue tan educado que salió detrás de ella. Todos se sintieron mal por lo ocurrido, Seiya sobretodo, fue el que agachó la cabeza disculpándose por lo ocurrido. Calistra se sentía mal ante lo ocurrido, pero una voz serena contacta con ella desde su mente.
—Calistra... soy yo, Shaka—
Calistra se puso tan contenta, que avisó a todos de que Shaka se estaba comunicando con ella telepáticamente. Todos se entusiasmaron con la noticia y se amontonaron junto a ella, para saber que quería Shaka de ella, si quería dar algunas pautas a seguir o algo, para salir de allí.
—Calistra, ni se te ocurra, a ti y a todos los demás, dormir. Diles que den con el tipo de las pesadillas y que le den muerte—
Calistra les repitió la misma frase que Shaka le había dicho, todos los caballeros de bronce y de plata se quedaron de acuerdo ante las pautas a seguir del caballero de Virgo, Seiya estaba entusiasmado con la idea de ayudar a los caballeros de oro a salir de allí, su misión era esa, buscar a ese hombre y darle muerte, como bien dijo Shaka.
En Japón...
—Saori... ¿porqué decidiste no ayudar a los caballeros de oro?—perguntó Tatsumi confuso por lo ocurrido ayer.
—Porqué no sé cómo romper el sello, solo los caballeros de oro pueden conseguirlo... solo ellos...—
¿Volverá Lee hacer de las suyas? ¿Podrá Kiki dar con Neo? ¿Seiya y sus amigos vencerán a Lee? ¿Podrá Hyoga hablar con Xhenia y convencerla de que no se enfade? ¿Neo aceptará resucitar a Shion para pedirle el Libro de los Sellos?
A las preguntas de Jabed. Sobre Saori ella ha mencionado por qué no va a resucitarlos en este capítulo, seguro que tendrá alguna razón. Shion sigue muerto, pero es la pieza más importante para rescatar a los caballeros de oro, él tiene el Libro de los Sellos de Neo, que es el único que puede romper el sello.
Estoy pensando que Saori recapacite y viaje a Grecia para ayudar también, aún tiene que salir cierto caballero y aún no lo hice salir :P
Espero que os guste y gracias por comentar, como os dije, es lo que me da ánimos y fuerzas para seguir escribiendo, por que se que hay gente que le gusta y eso me alegra mucho. Gracias ^^
