EL SHOW DE LOS ASESINATOS (PSICÓPATA DE EQUESTRIA)
Adaptada de un programa de TV, está basada e inspirada en hechos reales. Incluye medio crossover de Un Show Más en algunos personajes.
NOTA: My Little Pony pertenece a Hasbro y sus respectivos autores; idénticamente con Un Show Más que le corresponde a Time Warner vía Cartoon Network.
N de la R: Tuve un largo paréntesis por exceso laboral y de la caducidad del Office actual (ahora ya renovada la licencia). Mis sinceras disculpas.
Capítulo 7: Orígenes (del supuesto cómplice)
ANTERIORMENTE, EN ENERO.
Estamos en el control fronterizo de San Diego, California, la entrada sur de Estados Unidos y límite con México. Desde el Distrito Federal y por Tijuana, llega aquí otro protagonista de nuestra historia, Discord. Cada paso que este hombre, dejará una huella de incertidumbre, mentira y dolor, que sus víctimas jamás podrán olvidar.
Es la tercera vez que este "raro" ciudadano -oriundo de Canadá- vuelve al país americano, durante sus primeros días en Las Vegas, Nevada, ya deja notar su especial personalidad.
Allí, alquiló un piso de un motel de tercera por unos días; y tras tomar una ducha se encontraba la joven mucama estirando la cama en donde dormía.
-Ay, disculpe. Termino ahorita. Dice la empleada.
-No se preocupe, no hay problema. ¿Hasta qué hora el centro? Le pregunta Discord ya finalizada su ducha.
-Eh, yo creo que hasta las dos. Explica la adolescente.
-¿Cómo te llamas? Contestó el hombre.
-Screwball. Se identifica la joven.
-¿Screwball? Bonito nombre. ¿Hace tiempo que trabajas aquí? Aclaró él.
-Sí. Respondía la chica que trabajaba temporalmente por tiempo corrido.
-Necesito cambiar por unos dólares, ¿dónde puedo ir? Rogó Discord a cambiar de pesos mexicanos a moneda extranjera.
-Yo creo que al banco. Pensó ella.
-Me dijeron que aquí había unos "cambistas". Refiere él de unos comerciantes informales.
-Ah, tiene que ser en un casino latino. Ya. Ya, está lista. Admitió Screwball.
-Oye tú, ¿qué horas sales?
-¿Por qué? Resumía la de ojos púrpura.
-Podría acompañar a cambiar los dólares. Ofrecía Discord que la llevara.
En medio de los imponentes casinos de Las Vegas, y sus hermosas arquitecturas réplicas bañadas en luz, comienza a nublarse la vida de esta agraciada joven americana. Tiene 17 años (nombre bajo reserva), pertenece a una modesta familia y trabaja en un café céntrico, hasta altas horas de la noche.
Mientras Discord caminaba solo, la muchacha le salió su sandalia, y éste le sigue a ella.
-Disculpa, ¿te puedo ayudar en algo? Le pregunta amablemente Discord, como un caballero.
-No, gracias. Dijo la chica.
-¿Me permite? Dice Discord tomando la sandalia golpeándolo para resolver el problema.
-Eso era todo. Le entrega el calzado a esta.
-Gracias. Agradeció la mujer.
-¿Y para adónde vas? Dijo el abominable.
-Voy a juntarme con unas amigas. Comenta la joven.
-Y a esta hora sola. Reiteró él sonriente.
-Bueno, tengo que irme. Menciona la chica sin nombre.
-Disculpa, ¿tú no sabes dónde queda el mercado? Pregunta él.
-El mercado, ¿cómo no va a saber? Indicó ella.
-Es que llegué hace dos días. Señala Discord.
-Disculpa. Mira, tú te vas caminando hacia la capilla, y luego doblas hacia la derecha. La fija ella.
-¿Y por qué no me acompaña? Le ofreció Discord.
-Ya. Sentenció la adolescente.
Tras ese rostro limpio de mirada seductora, se esconde una aberrante conducta. Ella se dejó encantar con su locuacidad y no pudo ver más allá.
Hubo entre ellos una suerte de flechazo que los obligó a verse en varias oportunidades.
-Discord, hola. Disculpe que llegué un poco tarde, es que sabe que no sé en qué venirme, ¿estás hace mucho rato acá? Se acercó la joven.
-No, no hay problema. Pensé que ya no venías. Dudaba Discord.
-Tampoco sería en cuenta. Señaló la chica.
-No, no quise hacer eso. Pensé que ya había olvidado de mí. Se fija el hombre.
-Eso piensa. Insinúa ella.
-Mientras estabas esperando, puede imaginar cualquier cosa. Caminamos. Aclara él.
-Ya pues. Contestó la jovenzuela.
En menos de tres semanas de esporádicas citas, se inició un romance con especiales características. Hasta aquí, para esta, surgió la fuerza incontenible de un amor verdadero. Pero aún se ignora cuál es el pensamiento que tuvo Discord para intentar cautivarla.
-(…) Mi papá nos venía a dejar en la mañana y en la tarde nos pasaba a buscar. Cuenta la chica provechando sentar en una banca la vista del desierto.
-¿Te he dicho una vez que eres bonita? Reiteraba el hombre.
-Me va a poner roja. Se avergüenza ella.
-¿Conoces México o Canadá? Contesta el "buen samaritano".
-Tijuana solamente. La respondía considerablemente.
-Pero Ciudad de México es distinto. Algún día te voy a llevar. Propuso Discord.
-Se te olvida que me mando sola. Reflexiona la muchacha.
-¿Qué eres casada? Preguntó éste.
-No, tonto. Le digo a mi papá. Determinaba ésta sus manías de independizarse.
-¿Si fueras casada? Recalcó él si mismo.
-Entonces que quedarían juntos. Expuso dichosamente la mujer.
-Quiero que me escuches, porque es algo que es súper serio. ¿Te casarías conmigo? Proponía él.
La chica aceptó casar a pesar de ser menor de edad, dieron un romántico beso en pleno horizonte.
En un cuento de hadas se transformó para ella, su casamiento. El primero de febrero, este hombre de muy mala imagen dio muestras de su obra inicial; para festejar sin limitaciones este gran paso en su vida. Una gran cantidad de invitados supera una en su existencia. La fiesta, en un gran hotel-casino de Las Vegas tuvo repercusión social, y fue en cierto modo la bienvenida de este "extranjero" en los .
Si bien Discord respondía las características de un ciudadano de clase baja, resultó extraño que nadie de su familia o amigos tuviera presente aquí en la fiesta del matrimonio. Todo lo que conocía aquella chica, de él venía de sus propios dichos. Sin embargo, a esta hora no había razones para dudar. Pero lo cierto es que regularmente recibía una suma de dólares, que le enviaba él mismo. Este dinero le permitía tener un buen pasar en Nevada, y alabada por cierto sucumbo de fantasías.
La noche del matrimonio, este hombre dejó estampado el sello oscuro de su personalidad.
Valiéndose de su labia y osadía, tomó a su flamante esposa y aprovechándose de la algarabía reinante, se alejó del lugar. El hecho pudo ser intrascendente, pero lo cierto que Discord avista paciencia de sus propios invitados, se fue del casino-hotel sin pagar…
En consecuencia, de lo aquello, se largaron en un taxi con rumbo desconocido, exactamente a la casa de la novia.
SEMANAS DESPUÉS…
-Está bonito, ¿ah? Aunque sabes, yo lo encuentro poco caro para nosotros. Dijo la chica viendo un catálogo de ropa.
-Lo pagas tú. Dijo el abominable hombre.
Discord es un hombre especial para muchos; a ratos, silente y hasta tímido, otras veces asertivo y manipulador. Nadie logra sospechar qué pasa por su cabeza, sin prear la sensación de estar actuando y lo que es peor, actuando mal. Recién a semanas de casados, su natural inquietud lo hace planificar el regreso a México, de ser aprovechar la ocasión para presentarle a ella a sus familiares, y cobrar parte de la herencia que le dejó su ancestro.
-¿Quieres que te prepare algo para comer? Propuso su esposa.
-(Suspirando) Me gustaría comprarme un taxi. ¿Qué te parece? Discord formula con una sonrisa.
-Si a ti te gusta, pero no me dijiste que te trajera para comer. Expresa ella misma.
-Nada, me voy a acostar, ya. Señaló él dando un beso.
-Hasta mañana. La despide su mujer.
Efectivamente Discord viajó a México acompañada de su esposa. Aquella se dio cuenta que en realidad su familia era acomodada y que la herencia existía. Una familiar de este hombre es quien la administra -provisoriamente- ese dinero y tiene sobre él una particular autoridad. Discord era hijo único y todavía considerado como "regalón". Lo que no pudo apreciar la joven, en su corta estadía en tierras peruanas, es que este viejo era la oveja negra de la familia. Dejó sus estudios por su adicción a la cocaína; desertó de su obligación militar a los tres meses; estuvo internado en un centro de rehabilitación para adictos, pero no se recuperó; no siendo capaz de administrar su dinero la familiar se lo niega para reprimirlo, pero es tanto su adicción que roba vehículos para comprar drogas.
Sus deudas con la justicia azteca aún están pendientes. Su regreso a Estados Unidos luego de una corta estadía con sus familiares precisamente, para eludir la mano de la policía.
En la ciudad de Mexicali, mientras busca famosamente contactos para comprar cocaína ya está virtualmente localizado. La familiar de Discord conoce perfectamente el perfil de éste, de manera que no le dio el total que le correspondía por la herencia. Nuevamente se comprometió a enviarle algunos dólares mensuales y le pasó algo más esta vez para comprarse el taxi, según era sus planes.
La ilusión de comprarse un vehículo y comenzar una nueva vida se agotó antes de tiempo. Discord fue detenido en Mexicali y llevado a prisión, su pareja fue más tarde deportada a ., ya que luego de revisar sus antecedentes, no había razones para detenerla. Sin embargo, fue cautelosamente entregada a la policía estadounidense; con este hecho circunstancial, esta quedó absolutamente abandonada. Solo días después, volvería para visitar a su esposo y tratar de conseguir su libertad, pero no lo logra.
FINALES DE FEBRERO
Luego de estar encerrado una semana y dos horas en la cárcel de Mexicali, este hombre dejado en libertad gracias, nuevamente una gestión económica realizada por su familiar. Discord, obsesionado con sus planes en Estados Unidos, no regresa al Distrito Federal con sus pocos familiares, ni a Canadá por sus raíces, si no que vuelve a Las Vegas para buscar a su esposa sin nombrar.
-Buenas noches, señor. Lo saluda al padre de la chica.
-¿Y tú? Tanto tiempo. Pasa. Le recibe el hombre.
-Permiso. Dijo Discord entrando a la casa. Tuve algunos problemas, ¿le contó a su hija?
-Sí, si… algo me dijo. Siéntate. Dice el papá de la joven.
-Gracias. Decía gentilmente el sujeto.
-¿Cuándo llegaste? Respondió el señor.
-Hoy, apenas solucioné unos problemas me vine. Contradijo Discord sobre su arresto.
-Mire quién está aquí. El progenitor le presenta a su otra hija y la saludan.
-Pensé que nunca más te iba a ver. Insinuaba la niña.
-Qué grande y bonita estás, ya parece toda una mujer. Opina Discord.
-Oh, si tiene recién catorce años no más, hombre. Indicó el papá de la hija menor.
-¿Y la otra, a qué hora llega? Consulta el sujeto.
-Ella ya no vive aquí. ¿No te lo contó? Dijo el hombre mayor.
-Me escribió una vez, pero… eso fue hace tiempo. Describió el abominable.
-Ella hace tiempo también se fue. Respondió la niña.
-¿Y adonde vive? ¿Puedo verla? Siguió sugiriendo Discord.
-Mira, la verdad es que mi hija vive con otra persona. Tú me entiendes, no.
La situación en el hogar de la muchacha no era muy afortunada, ahora solo convivía allí sus padres y sus dos hermanos menores. Discord, se olvidó de pronto el desaire de su esposa e incluso para así no preocuparle. A esa altura, con poco dinero en los bolsillos, y sin rumbo claro, le pidió al padre de ésta que lo cobijara en su casa por algunos días.
Como una manera de solventar sus gastos mientras le llega su cuota de dólares de México (allí se usa el peso), Discord se puso a trabajar como vendedor de autos/coches. Ya a esa altura y aprovechándose de que el progenitor de su ex novia estaban todo el día fuera de su hogar, este hombre había seducido a la hermana menor de su ex, de solo 14 años de edad. Desde luego nada bueno había en esa relación incipiente, pero esta niña ya había caído en las garras de su falso encanto. Siempre buscaba motivos para estar junto a él y por supuesto, Discord comenzó a ir a bregar ideas un tanto oscuras.
De este romance en tanto platónico para esta, por supuesto nadie sospechaba, ni menos su padre.
En una tarde, a inicios de marzo…
-¿Y tú, qué haces aquí tan tarde? Decía el padre de la niña una vez llegado a casa.
-La estaba esperando. Contradice la chica.
-¿Cómo le fue? Preguntaba Discord.
-Más o menos no más, ¿llegó tu hermano? Contestaba éste diciendo a su hija.
-Sí, está durmiendo. ¿Le sirvo algo? Menciona ella.
-Caliente un poco de comida. Dijo el hombre haciendo que su primogénita fuera a cocinar. -Y a ti, ¿cómo te fue?
-Bien, me llegó el dinero de DF. Así que lo más probable es que me vaya luego. Recalcó el tipo "abominable".
-Yo creo que tú deberías buscarte una mujer más madura. No es bueno estar solo. Lo aconsejó el padre.
-Sí lo sé. Supuso Discord.
-Hija, ¿qué pasa con la comida? Expuso su papá de la cena.
-Voy. Dijo la niña desde la cocina.
En el dormitorio, luego del nidito de amor, nuestro coprotagonista empieza a vestir.
-Tu papá sabe que estás acá. Explica Discord poniendo el calzado.
-No, le dije que iba con una amiga, no me quería darme permiso. Indicaba la niña bajo las mantas de la cama de sus padres.
-Es mejor que me vaya. Señaló él fríamente.
-Yo voy contigo. Admitió la muchacha quien quería acompañarla.
-No, sería un problema. Redime el tipo.
-¿Qué ya no me quieres? Señala ella redimiendo de las eventuales consecuencias.
-Eres menor de edad, si me voy contigo me pueden tomar preso. Concientiza Discord de las futuras acciones.
-Ah, ya ahora te preocupa eso. No tienes para habernos tomado de la mano, yo me quería ir contigo. Proponía insistentemente ella.
En lo más íntimo de su ser este hombre quiere llevarse a su chica, y no mide las consecuencias. Este perfil tan extraño, ha convertido precisamente en la oveja negra de la familia. Seductor, mentiroso, estafador, para muchos una trilogía fatal; pero en estricto rigor lo que está haciendo Discord, es ser sólo consecuente con su rasgo de psicópata.
-Tú tendrás las consecuencias, yo voy a Phoenix, te espero mañana en el terminal (de autobuses). Advirtió Discord con un tono grave que él abandona de la habitación con su camisa en la mano.
EN LA PARADA DE AUTOBUSES
Los dos se dirigían al rodoviario una vez comprado los pasajes hacia Arizona.
-¿Qué le dijiste a tu papá? Cita Discord de las consecuencias.
-Nada, ni siquiera me vio salir. Declara la muchachita.
-Ah, no sabes que tú vas conmigo. Desdicha el hombre.
-No. Pero cuando en la noche menos lo va a suponer. Cree la señorita.
-¿No le dijiste a nadie de esto, seguro? Advierte él.
-Nadie. Señala ella entregando los equipajes antes de subir con él, yéndose hacia un rumbo desconocido.
Discord no estaba equivocado; dos días más tarde, el papá de la menor fue a la policía y estampó una denuncia por secuestro. Ya a esa altura no le cabían dudas respecto a la participación de este hombre en la desaparición de su hija. Conversamos luego con el padre, y así recuerda aquel triste episodio y el perfil de Discord.
Según el progenitor de la víctima, no le gustaba las mujeres maduras, prefería a las más jóvenes; en cuanto a su aspecto era muy frío, tímido, calculador y medio corpulento.
Continuará...
