Capítulo VII: Representante de los Humanos.
"Tal vez tú puedas contarme Luna." dijo Alexander mirando a la Princesa Luna.
"¿Contarte de qué?"
"Como fue que la esfera fue capaz de encontrarnos, porque aún no lo entiendo del todo."
"Tampoco lo entiendo Princesa Luna." dijo Twilight viniendo al lado de Alexander, aunque las demás también estaban atentas a la conversación.
Luna soltó una pequeña risa antes de responder.
"¿Recuerdan que mi hermana dijo que el poder del elemento debía activarse?"
"Si. Lo recuerdo." dijo Alexander.
"Y solo así el hechizo funcionaría." agregó Twilight.
"Fluttershy posee el Elemento de la Amabilidad, o Bondad, si prefieren llamarlo así."
"¿Entonces cuando se activó?" preguntó Alexander.
"¿Dónde apareció la esfera en tu mundo?" le devolvió otra pregunta Luna.
"En una plaza, cerca de donde vivía."
"¿Dónde encontraste a Fluttershy?"
Fue en ese momento en el que Alexander ató los cabos sueltos.
"Espera…entonces como era el Elemento de la Amabilidad…"
"Así es." dijo Luna. "Lograste sacar el poder del Elemento cuando ayudaste a Fluttershy. Tu acto bondadoso y respetable hizo que el elemento se activara." terminó diciendo Luna mientras caminaba un poco al frente y se daba vuelta para ver a Alexander y a las demás. "Por eso la esfera apareció allí, en esa plaza."
"¿Pero funcionó conmigo? ¿Un ser humano?"
"Nadie ha dicho que los Elementos funcionan solo en ponis." dijo Luna con una sonrisa.
Por lo menos Alexander ya saco de su cabeza esa duda.
"La esfera seguramente llegó unas horas después de que ustedes se fueran, pero requirió tiempo para estabilizarse, ya que no sabemos cuanta distancia hay entre nuestro mundo y el tuyo, y probablemente nunca lo sabremos."
"Gracias Luna." le dijo Alexander sonriendo, pero luego volvió a tener una expresión de duda. "Ahora que lo recuerdo, cuando llegamos Fluttershy comenzó a sentirse débil, al punto de quedarse dormida. Yo también me sentí débil, pero no me afecto tanto como a ella. ¿Sabes por qué ocurrió eso?"
"Cuando la esfera cruza distancias muy largas, como último recurso utiliza el poder de aquellos a los que va a buscar." comenzó a explicar Luna. "No necesita ser magia, incluso la Esencia de vida de algo basta para abastecerla de poder. Seguramente debido a la gran distancia que recorrió, la esfera debió usar toda la energía básica de Fluttershy, y parte de la tuya para volver."
Alexander ahora estaba tranquilo, pero aún tenía otra duda más.
"¿Tienes idea de que fue a buscar Celestia?"
"Esto." respondió Celestia mientras entraba de nuevo al lugar en donde estaban reunidos.
Todos en la habitación miraron a Celestia, que traía flotando con su magia una bolsa, al parecer de cuero, y un pergamino con bordes dorados.
"¿Y esa bolsa?" preguntó Alexander.
"Un regalo, a modo de disculpas." dijo Celestia, dándole la bolsa a Alexander.
Cuando él tomó la bolsa, notó el sonido que hacen las monedas cuando se mueven.
"¿Dinero?"
"5000 Bits, para ser exactos." dijo Celestia.
"¿¡5000 BITS!?" gritaron Twilight, sus amigas, y Spike.
"Debo suponer que es MUCHO dinero." dijo Alexander. "Celestia. No voy a mentir. Ahora mismo requiero dinero, pero… ¿No estás exagerando un poco, dándole dinero a un ser que acabas de conocer?"
"Como dije antes, considéralo parte de nuestras disculpas." dijo Celestia. "Además, no seas tan modesto. Tu no nos dijiste que tu herida anterior pudo haber sido peor."
Alexander puso un rostro que reflejaba duda, y Twilight se acercó a él.
"Les conté de tu reacción antes del accidente."
"Ah, eso."
"¿Qué ocurrió ahí Alexander?"
Alexander se vio en la necesidad de explicarlo.
"Está bien…por alguna razón que ni yo entiendo, cuando está a punto de ocurrirme algo malo, principalmente algo que me haga daño, siento una sensación algo extraña en mi cuerpo, como si me estuviera avisando."
"¿Qué?" fue lo único que dijo Twilight.
"Sé que es extraño, pero desde hace un buen tiempo que me ocurre." dijo Alexander. "No podría darles otra explicación más detallada que esa."
"De todas maneras Alexander." dijo Luna. "Si no fuera porque te protegiste con tus…" quería terminar la frase, pero ni las Princesas conocen el nombre de las partes del cuerpo humano.
"Brazos." le ayudó Alexander.
"Gracias. Si no hubieras usado tus brazos para protegerte hace un rato, podría haberte golpeado en la cara y tu cuerpo, y tus heridas habrían sido peores."
"Es por eso que encontramos justo ayudarte ahora." dijo Celestia, trayendo con su magia al parecer un documento. "También llévate esto. Te ahorrará algo de tiempo cuando quieras buscar una casa."
"¿Y esto?" volvió a preguntar Alexander, examinando el pergamino. "Parece un documento."
"Al buscar una casa, normalmente tendrías que hacer un poco de papeleo y firmar unas cuantas cosas. Con esto, te ahorrarás esa parte y podrás tomar la propiedad que elijas como tuya inmediatamente."
Alexander dio un silbido demostrando que estaba impresionado, acercándose a Celestia y a Luna.
"Muchas gracias Princesas, por todo."
"Si necesitas hablar con nosotras, estamos aquí gran parte del tiempo, con algunas excepciones." dijo Celestia.
"Bueno, ahora mismo se me ocurrió una pregunta." dijo Alexander, mirando a Luna. "¿Qué fue lo que hiciste para abrir la puerta con tal fuerza Luna?"
"Será mejor que des unos cuantos pasos para atrás." le dijo ella.
Haciendo caso a su indicación, Alexander se alejó unos cuantos metros hacia atrás, y todas las demás también. Alexander las miró por un momento, extrañado, pero pronto se le irían las dudas.
Cuando Luna comenzó a hablar, se escuchó con un volumen muy alto, como si estuviera gritando, con una especie de eco, y por alguna razón su voz tenía la fuerza suficiente como para lanzar una corriente de aire con su boca.
"ABRÍ LA PUERTA CON LA TRADICIONAL VOZ REAL DE CANTERLOT, PERO NO SABÍA QUE DEL OTRO LADO ESTABAN USTEDES."
Cuando terminó de Hablar, Alexander quedó boquiabierto por unos segundos, y luego recobró la compostura.
"Oooooooooh." dijo lentamente. "Eso fue simplemente fantástico."
"Gracias a todos por haber venido." dijo Celestia.
Twilight se acercó a Celestia, y se dieron un abrazo, acercando ambas sus cuellos y sus hocicos.
"Fue un placer verte otra vez Twilight."
"Igualmente Princesa."
"Applejack. Dile a Mac que tendremos que dejar la charla para mañana." dijo Alexander, llamando la atención de ella. "Estoy algo cansado y con el viaje de vuelta en tren no creo que haya suficiente tiempo, considerando que debo buscar una casa."
"Oh. Claro, no hay cuidado." Le respondió Applejack.
"No tan rápido." dijo Luna.
"Acérquense todos aquí. Los llevaremos devuelta a Ponyville mediante teletransportación, para que no pierdan tiempo." dijo Celestia.
Alexander nuevamente se sorprendió. Incluso se está sorprendiendo de las veces que ya se ha sorprendido.
"¿Cómo?" preguntó. "Es… ¿Es eso posible?"
"Somos las Gobernantes de Equestria. Podemos hacer muchas cosas." dijo Luna en un tono amigable.
Alexander se quedó sin palabras, pero siguió la petición de las Princesas y todos se juntaron en un lugar específico."
"Ahora solo relájense." dijo Luna, mientras tanto ella como Celestia comenzaban el hechizo.
Una especie de aro comenzó a girar alrededor de ellos, cada vez más rápido.
"Dios…tengo tantas cosas que debo estudiar sobre este mundo." dijo Alexander, aún maravillado con Equestria.
"Adiós a todos. Esperamos verlos en otro momento, sobre todo a ti Alexander." dijo Celestia en un tono gentil. "Y Alexander…de momento no pierdas ese papel."
"¿Qué hay escrito en el?" preguntó Alexander.
"Es una sorpresa." dijo Celestia en un tono juguetón como el de Rarity.
En el último instante, tanto Celestia como Luna le hicieron un guiño con su ojo derecho.
"¿Acaban de…?" pero Alexander no pudo terminar la frase.
Un brillo blanco por un segundo se apoderó del lugar, y en un abrir y cerrar de ojos, Alexander y el resto del grupo ya no estaba.
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Cuando Alexander abrió los ojos tras ser cegado por una luz, se dio cuenta que ahora estaban en la casa de Twilight.
"Wow…" Fue todo lo que dijo.
"¡Hey Twilight!" dijo Rainbow. "Ahora que todo este asunto se arregló… ¿Por qué no salimos todas a comer algo? Me muero de hambre."
"Claro ¿Por qué no? A mí también me está dando hambre." dijo Twilight. Las demás también estaban de acuerdo.
Luego miró a Spike. "¿Quieres acompañarnos Spike?"
"Gracias Twilight, pero la verdad desperté muy temprano. Me quedaré aquí a reponer algo de sueño."
"Oh, está bien." dijo Twilight, volteando a ver a Alexander.
"¿Quieres venir Alexander?"
"Agradezco la invitación, pero paso. Recuerda que debo buscar una casa." dijo él, comenzando a caminar en dirección a la puerta.
"¿No quieres que te acompañemos?" preguntó Rarity.
"Debo hacer esto solo. No quiero molestarlas con cada lugar que tenga que ir de ahora en adelante." respondió él.
"Está bien, pero recuerda que debes hablar con la Alcaldesa." dijo Twilight.
"La Alcaldesa, entendido." dijo Alexander abriendo la puerta. "Las veo después." se despidió el humano, saliendo de la casa.
Cuando se cerró la puerta, Twilight volteó a mirar a las demás.
"Muy bien. ¿Dónde iremos a comer?"
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Alexander todavía tenía el mapa que le dio Twilight ayer, pero no lo necesitó para volver a ir al ayuntamiento.
Al entrar, notó inmediatamente a la Alcaldesa, quien estaba nuevamente organizando algunos documentos.
"Hola de nuevo, Alcaldesa." dijo Alexander, llamando la atención de ella.
"Hola. ¿Alexander cierto?" dijo la Alcaldesa, volteándose a saludarlo. "¿Qué te trae por aquí nuevamente?"
"Pues a modo de resumen: Quiero comprar una casa." dijo Alexander, mientras sonreía.
"¿De verdad? ¿Quiere decir que vas a vivir en Ponyville?" preguntó la Alcaldesa, comenzando a sonreír más. "¡Maravilloso! Necesito traer un par de documentos para que veamos los trámites." dijo ella mientras comenzaba a caminar hacia una puerta al otro extremo.
"Ah, espere un momento." dijo Alexander, haciendo que ella se detuviera. "La Princesa Celestia me pidió que le mostrara esto." Alexander sacó el papel que Celestia le entregó.
"¿La Princesa?" preguntó la Alcaldesa con algo de sorpresa mientras tomaba el papel para revisarlo en la mesa en donde tenía los otros documentos que estaba organizando.
En solo unos cuantos segundos, la cara de la Alcaldesa cambió de seriedad a sorpresa.
"¡Por la misma Celestia! Disculpe mis modales Alexander." dijo la Alcaldesa, agachando la cabeza a modo de disculpa. "Debió haberme dicho antes que usted era el Representante de los Humanos. ¡Y elegido por la Princesa!"
"¿Cómo?" preguntó él, completamente tomado por sorpresa por lo que dijo la Alcaldesa.
"Aquí lo dice." dijo la Alcaldesa mostrándole el contenido del pergamino.
Alexander comenzó a ver, notando que había una especie de sello en el que se mezclaba la figura del sol y la de la Luna, teniendo la mitad de cada uno, y dividido de forma diagonal hacia arriba de izquierda a derecha.
"Certificado de autentificación de… ¿Representante de Especies?" dijo Alexander con un tono de duda, mientras comenzaba a leer:
"Yo, la Princesa Celestia, apruebo, y adjudico a Alexander Woodgate con el título de 'Representante Oficial de Especie'. En este caso: 'Humano'.
Como tal, Alexander está absuelto de todo trámite de categoría menor o mediana, e incluso mayor. Este último siempre y cuando sea autorizado por las mismas Princesas. Estos beneficios se mantendrán, siempre que no vayan en contra de los principios fundados por ambas Princesas. Esto es, la comunicación, unión, y amistad entre especies en Equestria."
Alexander se quedó sin palabras. Varias dudas pasaron por su mente en ese momento. ¿Elegido por Celestia? ¿Cuándo la Princesa hizo esto? No puede haber sido mientras fue a buscar el dinero, tiene que haberlo tenido listo desde antes, pero…
"Por favor, mire esto." le dijo la Alcaldesa. "Actualmente tenemos tres casas disponibles. Aquí hay una breve descripción de ellas."
La Alcaldesa le pasó un folleto a Alexander con las casas disponibles, y como dijo ella, eran tres y se mostraban con una imagen de cómo se veía en el exterior y parte del interior.
Alexander dejó de lado sus dudas y comenzó a revisar sus opciones:
La primera casa parecía ser algo grande. Tenía varias habitaciones, un amplio patio y estaba casi cerca del Ayuntamiento. El problema era su costo: 4.000 Bits. Era demasiado. Alexander necesitará más dinero si quiere establecerse y mantener un balance con el dinero que le dieron hace poco.
La segunda casa era más pequeña, pero más que aceptable a los gustos de él. No había patio, pero la casa tenía lo necesario para vivir tranquilo, y estaba cerca del Spa, su precio era de 1500 bits.
La tercera casa era un poco más grande que la segunda pero no superaba a la primera, tenía un salón de entrada muy decente, un comedor, un sótano, un segundo piso que tenía dos habitaciones y un baño (instalado al estilo de Canterlot, según el folleto).
Alexander se sorprendió por dos detalles con esta casa: el primero era que ya habían muebles instalados en ella, solo algunos: Unas mesas, un par de camas, y el equipo del baño.
El segundo detalle era que tenía un patio mediano, e incluso, tenía un pequeño espacio en donde podía plantar semillas. Esto le interesó mucho, ya él siempre quiso probar el esfuerzo y fruto que sentía un granjero, aunque fuera en menor medida.
"Wow. Mucho mejor que la primera a mi parecer, si incluso tiene muebles pre-instalados." Cuando Alexander vio el precio de la casa, por un momento pensó que sus ojos le estaban jugando una mala pasada.
"¿2…2500 Bits?"
En comparación a la primera casa en cuanto a características y espacio, esta debería ser más cara. Pero al contrario de lo que pensó, era más barata.
"¿Por qué el precio de la tercera casa es…bueno, más barato de lo que pienso que debería ser?" preguntó Alexander a la Alcaldesa.
"Bueno…es porque…es la que está más cerca del bosque Everfree, y ningún poni ha querido comprarla. El dueño anterior no tuvo problemas en dejar algunos muebles, pero ni siquiera con eso se han interesado en ella." dijo la Alcaldesa, algo deprimida.
Alexander trató de ver algún detalle que le hiciera ver por qué nadie la quería. Tenía todo lo necesario y más para vivir. Tal vez había alguna historia detrás, pero la casa le interesó, y mucho.
"Elijo esa casa." terminó diciendo Alexander.
La alcaldesa miró al humano con ojos llenos de sorpresa.
"¿En serio?"
"Muy enserio. Nadie le está sacando provecho, lo que es malo. Así que yo lo haré." dijo Alexander sonriendo.
"¡Pero claro! Espéreme aquí un momento por favor." dijo la Alcaldesa, dirigiéndose a otra habitación.
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Después de unos cinco minutos, Alexander pagó por la propiedad, recibiendo los papeles correspondientes que lo acreditan como dueño de esa casa ante la ley, y las llaves para abrir las puertas. Él ya conoce los procedimientos porque vendió la casa de sus padres en su mundo y luego arrendó el apartamento.
Comenzó a recordar cómo estaba todo cuando la esfera se lo llevó tanto a él como a Fluttershy a Equestria, pensó en los recuerdos que estaban guardados en una de las habitaciones…que ya no vería más.
"Vamos…ya no hay razón para seguir pensando en ello. Ya no volveré allí…" se dijo a sí mismo.
Tardó menos de lo que esperaba en conseguir una casa, y aún quedaba una buena parte del día.
"Fluttershy y las demás deben de estar comiendo algo en este momento." dijo Alexander.
Alexander se dio cuenta de que estaba cerca del Spa que no pudo ver ayer, y aprovechó la oportunidad de hacerlo ahora, ya que considerando los eventos de hoy, estaba cansado, y que mejor lugar para relajarse un poco que el Spa.
BGM: watch?v=2E1p9ovNJfQ (Coiffure Clips - Pokémon X & Y Music Extended)
Cuando entró, observó que las paredes eran de un color parecido al azul, pero un poco más oscuro. Ana gran alfombra circular con dos tonos de purpura decoraba el piso. Algunas plantas dentro de vasijas estaban en uno que otro rincón del lugar, y de diferentes tamaños. Unas pequeñas lámparas servían como fuente de iluminación, aunque ahora estaban apagadas, y finalmente, a unos pasos de la puerta, estaba el mostrador donde seguramente atendían a los clientes.
No vio a nadie en el mostrador, y pensó que deben estar arreglando cosas dentro del Spa, después de todo no hay nadie. Había un timbre encima del mostrador el cuál Alexander no dudó en hacer sonar.
En unos segundos llegaron dos ponis exactamente iguales físicamente, con la única diferencia en sus colores, que estaban literalmente invertidos.
"Yo soy Lotus Blossom." dijo alegremente la poni de color celeste y pelo rosa.
"Y yo soy Aloe." continuó la poni de color rosa y pelo celeste.
Ambas llegaron y mantuvieron los ojos cerrados mientras se presentaban, haciendo que Alexander se preguntara como logran no chocar con algo en el camino.
"¿En qué podemos…" dijeron ambas abriendo los ojos, pero tardaron un segundo completo en terminar la pregunta. "…ayudarle?"
Ambas miraban fijamente al ser que tenían frente a ellas, y sus ojos al parecer se agrandaron de sorpresa cuando vieron al desconocido, que medía un poco más que el doble que ellas.
"Que…" dijo una.
"Grande…" dijo la otra.
"(¡Rayos! ¡Olvidé que nunca me habían visto!)" pensó Alexander, poniendo una cara que demostraba estar algo nervioso.
"De casualidad… ¿No es usted el 'humano' del que han estado hablando estos días?" preguntó Lotus.
"Es cierto. ¿Recuerdas a esas dos ponis que vinieron ayer?" dijo Aloe, mirando a Lotus. "¿Las que son clientes regulares? Ellas estaban hablando de un 'humano' que conocieron, incluso una de ellas dijo que fue muy amable con ella cuando lo conoció."
Alexander pensó en las posibilidades, y solo por curiosidad, se le ocurrió una pregunta.
"¿Una de esas ponis era de color amarillo, con crin rosada y con una Cutie Mark de unas mariposas?"
"Oh, entonces es cierto." dijeron ambas sonriendo.
Alexander comenzó a reír al haber adivinado al primer intento.
"Lamento no haberme presentado aún." dijo Alexander mientras miraba a ambas ponis. "Yo soy Alexander Woodgate. Es un placer."
"Es algo raro que un poni masculino venga al Spa, pero es aún más que otra especie lo haga." dijo Aloe.
"¿Hay algún problema en mi caso?" preguntó Alexander.
"Para nada." dijo Lotus, tomando una especie de carta. "Estos son los servicios que podemos brindar." dijo entregándole el papel a Alexander.
Alexander tomó el papel, y comenzó a revisar los servicios y los precios. Había desde servicios simples, como cuidado del cuerpo, mantención de cuernos y cascos, hasta servicios completos que abarcaban todo un proceso de belleza.
Las opciones eran claramente limitadas para él ya que era un humano, y un hombre, hasta que encontró algo indicado.
"Supongo que pediré el masaje de relajación muscular." dijo Alexander. "Desde esta mañana he tenido un dolor continuo en mi espalda."
"Claro. Son 30 bits." dijo Aloe.
"(¿Cuánto dinero me dio exactamente Celestia?)" se preguntó mientras pagaba, viendo que lo único que ha tenido que pagar en gran cantidad ha sido la casa.
"Síganos por favor." dijo Lotus.
Cuando las ponis del Spa y Alexander entraron a la otra habitación, él se dio cuenta de que ya habían unos cuantos ponis siendo atendidos, y había más personal además de Lotus y Aloe.
Por un momento, tanto el personal como los ponis que eran atendidos miraron a Alexander con curiosidad.
Alexander soltó una pequeña risa. "Veo que aún hay ponis que no me han visto."
"Ponyville es algo pequeño, pero es muy poblado." dijo Aloe.
Entraron a otra habitación vacía, los otros ponis estaban teniendo servicios básicos, pero lo que pidió Alexander requería algo de privacidad.
"Tiene que…sacarse lo que lleva puesto arriba, señor Alexander." dijo Lotus manteniendo la compostura, pero algo nerviosa tras decir eso.
"Oh nada de señor por favor, que tengo veintitrés años." dijo mientras comenzaba a sacarse la chaqueta, y luego la polera.
Lotus y Aloe no pudieron evitar mirarlo un momento mientras estaba sin su ropa superior puesta. Luego se miraron, dándose cuenta que ambas estaban levemente sonrojadas, y nuevamente trataron de mantener la compostura.
Alexander no es del tipo atlético, pero tampoco comía mal, por lo que tenía un cuerpo más bien normal.
"Dado que usted es…más grande que los ponis, tendremos que ocupar dos tablas de apoyo para su cuerpo, y…ambas estaremos…encargadas del masaje." dijo Aloe. "Y usualmente los clientes se ponen una bata ofrecida por nosotras, pero lamentablemente no tenemos una que sea de su tamaño y forma. Le ruego nos disculpe."
"No se preocupen. Es más, lamento que tengan que arreglárselas para atenderme." dijo Alexander a modo de disculpas.
"Oh para nada, no se preocupe." dijo Lotus mientras llevaba la ropa de Alexander a un lugar protegido, pero mientras lo hacía el papel que le dio Celestia se cayó del bolsillo de la chaqueta.
"Yo lo recojo hermana, no te preocupes." dijo Aloe.
"¿Entonces son gemelas? Eso explicaría el parentesco." dijo Alexander, sentándose en la tabla.
"Hermana…ven a leer esto." le dijo Aloe a su hermana.
Lotus llegó al lado de Aloe y comenzó a leer el pergamino, luego de esto ambas dejaron el papel junto con la ropa, con una cara de estar realmente sorprendidas, y cada una fue a buscar una almohada para Alexander.
"Sentimos mucho la descortesía, Alexander." dijo Lotus.
"Estábamos algo nerviosas, y frente a un representante oficial de especies. ¡Qué vergüenza!" dijo Aloe.
"(Vaya, al parecer muchos ponis entienden que eso es importante.)" pensó mientras les respondía a las ponis. "Vamos, cálmense. No han hecho nada malo. Además yo también me sorprendí cuando lo supe."
Alexander dirigió su mirada a Lotus.
"¿Me recuesto ahora?"
"Claro, póngase cómodo por favor." dijo Lotus.
Durante unos veinte minutos, tanto Lotus como Aloe estuvieron dándole suaves masajes en la espalda a Alexander, preguntándole de vez en cuando dónde debían enfocarse. A pesar de usar sus cascos, los masajes que daban fueron para Alexander muy buenos.
"Ooooooohhh…hacía un buen rato…que no me relajaba tanto." dijo Alexander, demostrando algo de sueño en su voz.
"No sé cómo se le dice a esto, pero estaba muy tenso." dijo Lotus.
"Espalda." dijo Alexander.
"¿Los humanos son usualmente del tamaño de usted?" preguntó Aloe.
"Aloe, no hay que molestar al cliente con preguntas." dijo Lotus.
"No, está bien." le dijo Alexander. "No hay que ser tan estrictos…algunos podrían ser más grandes que yo, pudiendo llegar a medir hasta dos metros, pero son pocos esos casos, todo depende de la edad y el crecimiento del humano."
"Vaya…" fue lo único que pudo decir Aloe.
"No creo que sea el primero…en decirles esto…pero creo que hacen su trabajo de maravilla." continuó hablando Alexander.
"Gracias. Nos alegra ver que está satisfecho de momento." dijo Lotus.
"Me pregunto… ¿Quién es la poni que acompañaba a Fluttershy?" preguntó Alexander relajado.
"Si te refieres a la poni que mencionamos antes, siempre viene acompañada de una poni llamada Rarity." dijo Aloe.
"¿Oh? ¿Rarity viene aquí todas las semanas?" preguntó Alexander, mientras sentía como su espalda dejaba de dolerle. "Oooooooh…eso sí se sintió bien."
"Ella y… ¿Fluttershy no? Ellas son clientes regulares." dijo Lotus.
"Interesante…dato." logró decir Alexander entre el relajo.
"Ya estamos casi listas." dijo Aloe. "¿Alguna zona de su…espalda, que quiere que repasemos?" dijo Aloe.
"En el centro, si es posible." dijo Alexander, a punto de caer dormido.
"Ya escuchaste Aloe." dijo Lotus.
Estuvieron otros cinco minutos hasta que consideraron que era suficiente.
Alexander se levantó lentamente, y comenzó a estirarse. Nuevamente ambas ponis no pudieron evitar el mirarlo mientras lo hacía, volviendo a tener algo enrojecidas sus mejillas.
"Dios. Realmente hicieron un buen trabajo." dijo Alexander mientras moví sus brazos y se estiraba hacia los lados. "Ya no siento dolor en mi espalda."
"Nos alegra el saber que lo hicimos bien." dijeron ambas alegremente.
Alexander fue a buscar su ropa, se vistió, y de la bolsa con su dinero sacó 20 bits.
"Esto es para ustedes." dijo el humano mientras le daba 10 bits a cada una. "Considérenlo un bonus por lo bien que hicieron su trabajo."
"Vaya. Muchas gracias." dijo Lotus.
"Realmente se lo agradezco." dijo Aloe.
"Bueno…algo me dice que no es la única vez que vendré aquí, así que las veré otro día." dijo Alexander mientras comenzaba a caminar.
"Hasta luego." dijeron ambas mientras Alexander llegaba hasta la puerta y salía de la habitación.
BGM -OFF-
Mientras Alexander salía del Spa, recordó que tenía que hablar con Big Mac en la granja.
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Twilight y las demás estaban caminando devuelta a la casa de ella.
Después de haber comido en un restaurante conocido de Ponyville famoso por sus exquisitos emparedados, cada una fue a terminar asuntos personales en sus hogares y lugares de trabajo, a excepción de Twilight, ya que fue a visitar un rato a Zecora. Tras esto volvieron a juntarse en la plaza central, dando finalmente un paseo por una buena parte de Ponyville.
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"Esos emparedados de diente de león que comimos antes estuvieron deliciosos." dijo Twilight con gusto.
"Tres seguidos. Al parecer tenías mucha hambre Rainbow." dijo Rarity, mirando a Rainbow.
"La verdad es que en el apuro de la reunión me salté el desayuno. No podía resistirme." dijo en su defensa Rainbow Dash.
"Oigan. ¿Qué piensan de Alexander hasta ahora?" preguntó Applejack, cambiando el tema. "¿Creen que pueda adaptarse a vivir en Ponyville?"
"Estoy algo preocupada." dijo Fluttershy.
"Yo también." dijo Twilight. "No importa que tan alegre se haya visto al respecto, nadie puede simplemente vivir una vida y luego pasar a otra así como si nada."
"Tú estuviste con él, Fluttershy." dijo Applejack. "¿Sabes algo más aparte de cómo es su mundo? ¿Algún dato personal?"
"No lo sé. No le quise preguntar en su momento. Su mayor prioridad…era…bueno, tratar de ayudarme." dijo mientras sonreía.
Twilight pensó que tarde o temprano verían a Alexander en algún punto de Ponyville, pero…
"Pensé que lo encontraríamos si caminábamos un rato por Ponyville, pero no hay rastro de él. ¿Estará esperándonos en mi casa?" se preguntó Twilight.
Justo en ese momento, vieron algo en una banca que estaba a unos metros de distancia, o mejor dicho a alguien.
Alexander estaba sentado, terminando de comer el último de los Cupcakes que le había preparado Pinkie, y luego miró su celular.
"Me pregunto si habrá alguna manera de cargar este celular aquí en Equestria…" dijo algo pensativo, cuando una voz familiar captó su atención.
"¡Alexander!" era la voz de Fluttershy.
Inmediatamente vio a Fluttershy y a las demás acercarse.
"Oh chicas. ¿Cómo estuvo la comida?" preguntó Alexander.
"Comimos emparedados de diente de león." dijo Twilight. "Y estuvieron deliciosos."
"Creo que aún no estoy preparado para comer eso." dijo Alexander mientras reía.
"¿Qué hay de ti Alex? ¿Cómo te fue?" preguntó Applejack.
"Relativamente bien. Un par de sorpresas, pero todo bien." contestó Alexander.
"¿Conseguiste la casa de tus sueños?" preguntó Rarity con su característico tono de cariño.
"Pues sí. Me costó la mitad de lo que me entregó Celestia, pero es amplia, cubre todas las necesidades y más, diría yo." decía Alexander. "De hecho pensé que costaría más, pero la Alcaldesa me dijo que nadie la compraba por estar cerca del Bosque Everfree."
Las chicas entonces se dieron cuenta de a qué casa se referían.
"¡Fluttershy!" dijo Pinkie. "¡Compró esa casa que está cerca de la tuya! ¡Ahora serán vecinos!"
"¿En serio?" preguntó Alexander, algo sorprendido al saber eso.
"Mi cabaña está a unos cuantos metros de Ponyville, no tan lejos del bosque." dijo Fluttershy acercándose a Alexander. "Siguiendo un camino que está al lado de mi cabaña por unos minutos, está la casa que acabas de comprar…espero que nos llevemos bien, nuevo vecino." dijo Fluttershy mientras le sonreía.
"Lo mismo digo." dijo Alexander. "¿No quieren ir a echar un vistazo conmigo? No tengo nada que hacer…finalmente.
"¿Finalmente?" preguntó Applejack.
"Celestia al parecer me eligió como 'Representante Oficial de la Especie Humana'." dijo Alexander como si fuera algo normal, mostrando el papel que le había dado Celestia.
Todas quedaron boquiabiertas. Alexander no pudo evitar reír un poco.
"¿Qué tan importante es esto?" preguntó Alexander. "Porque tanto la Alcaldesa como Lotus y Aloe comenzaron a tratarme con más formalidad al leer el documento."
Rarity notó los nombres de las ponis del Spa, al igual que Fluttershy.
"¿Fuiste al Spa?" preguntó Rarity.
"Ah, sí. Mi espalda seguía adolorida, y ayer no pude verlo. Así que aproveche la oportunidad hoy, y sigo pensando que hicieron un excelente trabajo." dijo Alexander estirando su espalda.
"Ahora que lo pienso, es normal que te haya dado el título de Representante de Especies." habló Twilight. "Eres el primer y único humano aquí en Equestria."
"Es un título muy respetado." dijo Rarity. "Sobre todo aquellos que son elegidos por las Princesas. Incluyéndote a ti, son solamente tres los que han sido elegidos. Eso quiere decir que la Princesa realmente confía en ti Alexander."
"Pero… ¿Por qué las Princesas me están dando tanta ayuda?" se preguntó Alexander. "Fueron comprensibles con el incidente de Fluttershy, me dieron un empujón para instalarme en Ponyville, y con esto me han dado un status. ¿Por qué? ¿Y cómo arreglaron todo esto en tan poco tiempo?"
"Bueno, ciertamente es inusual." dijo Twilight. "La Princesa Celestia siempre es muy cuidadosa, sobre todo cuando es un asunto que tiene que ver con nosotras."
"Entiendo que lo hizo a modo de disculpas, pero sigo pensando que debe haber otro motivo de por medio." dijo Alexander, a modo pensativo.
Alexander decidió no pensar más en el asunto. Por ahora, los motivos son un misterio.
"Bien. ¿Entonces vendrán a ver mi casa? Ni siquiera yo la he visto." dijo Alexander soltando una pequeña risa.
"Pero claro." dijo Twilight. "Supongo que te veremos más seguido de ahora en adelante."
"Tú lo has dicho." le dijo Alexander mientras se levantaba. "Applejack, ya hablé con tu hermano. Trabajaré la mitad del día en la granja los fines de semana." le dijo mientras comenzaba a caminar. El grupo de ponis comenzó a seguirlo.
"Es inusual que Big Mac acepte ayuda en el trabajo." dijo Applejack.
"Dijo que había algo en lo que podía ayudar mucho con estas manos." dijo Alexander, abriendo y cerrando el puño en ambas manos. "Aunque considero extraño que me haya pedido que esperara un mes para comenzar."
"Casi lo olvido Alexander." dijo Rarity. "Lo más probable es que mañana tenga lista las prendas que me pediste."
"Recuérdame mañana cuanto te debo Rarity, y no empieces con que no quieres pago. Dije que lo pagaría, y lo haré." dijo Alexander.
"Oh, que obstinado." dijo Rarity soltando una leve risa.
"Pinkie. ¿Te parece si hacemos la celebración de la que hablabas ayer cuando lleguemos a mi casa?" preguntó Alexander.
"¡Oh! ¡Oh! ¡Me parece una estupenda idea!" dijo Pinkie, mientras caminaba junto a los demás, dando saltos como siempre.
"Estos días sí que han sido agitados para mí." dijo Alexander, con un tono de cansancio.
Alexander miró a Twilight mientras seguían caminando.
"Twilight."
"¿Sí?"
"Necesitaré unos cuantos libros para saber lo básico sobre Equestria. ¿Está bien que mañana vaya a tu casa a estudiar un poco?"
"Por supuesto, además también me gustaría saber más sobre tu especie."
"En realidad no te pierdes de la gran cosa." dijo Alexander.
"Eres una especie inexistente en Equestria. Definitivamente es algo impresionante." le contestó Twilight.
"Muy bien, tú ganas. Pero no mañana. Quiero tratar de saber lo más que pueda de Equestria para no generar algún malentendido en el futuro." dijo Alexander.
Mientras continuaban caminando. Rainbow Dash comenzó a volar y se puso al lado de Alexander.
"Espero que en algún momento encuentres una forma de poder llegar a los cielos. Me encantaría mostrarte Cloudsdale."
"¿Cloudsdale?" le preguntó Alexander, extrañado.
"Es de donde Fluttershy y yo venimos." le dijo Rainbow. "Ahora no está lejos de Ponyville, pero como está situada en las nubes, los que no son pegasos no pueden llegar fácilmente.
Alexander se detuvo por un momento, haciendo que las chicas también se detuvieran.
"¿Alexander?" Preguntó Twilight.
"En Equestria…" dijo Alexander, con la voz algo baja, pero luego subió el volumen de su voz. "En Equestria. ¿Existen Ciudades Flotantes?" terminó de decir Alexander mientras miraba fijamente a Rainbow.
"Bueno, Cloudsdale está hecha principalmente de nubes así que…"
Alexander no lo podía creer. Está por comenzar una nueva vida en un lugar que desafía completamente el modo de vida que tenía antes en su mundo, pero eso no lo asusta ni le incomoda, al contrario: Le encanta.
Comenzó a caminar nuevamente.
"Creo que me gustará vivir aquí." terminó diciendo alegremente.
