Capítulo 7

CORAZÓN

Ya tengo seis meses viviendo con Kazuo. Estoy tan feliz… Sobre todo porque ya viene un nuevo disco y muchas más giras. Ahora tengo a alguien que me apoye y esté a mi lado en esos momentos tan importantes.

Me fui temprano al estudio porque teníamos que empezar con las nuevas canciones. En un pequeño descanso que tuvimos, salí al pasillo a tomar algo de aire y me tope con lo que menos imaginaba ese día.

- ¿Puedo hablar contigo?

- ¿Qué haces aquí?

- Por favor, ¿Podemos hablar?

- No, estoy muy ocupado

- Necesito que me escuches, por favor.- ¿Por favor? ¿Y ahora de donde había aprendido esas palabras?

- ¿Y porque habría de hacerlo?

- Sólo déjame decirte lo que siento

- Ya no me interesa saberlo, en verdad, estoy ocupado así que vete

- Shuichi por favor, te necesito…- Una punzada profunda

- Todo esto me estaba causando gracia.

- ¿A que has venido?

- Ya te lo dije, te necesito

- Comencé a reír, pero la verdad estaba molesto.

- ¿Qué es todo esto?, ¿Una burla?, ¿A eso has venido?, ¿A burlarte de mi?

- Es verdad, te necesito a mi lado, no puedo estar sin ti…

- Después de escuchar todo eso me enfurecí.

- ¿Ahora me necesitas?

- Por favor… Escúchame…

- ¿Qué quieres que escuche?, ¿Qué te mueres sin mi?, ¿Qué te has dado cuenta que me amas?, ya sé, ¿Acaso quieres que regrese contigo?

- Shuichi…

- Déjame en paz y vete de una buena vez, entiende que tu y yo nunca tuvimos nada, nunca. Así que no vengas con sentimentalismos baratos.

- Ya me iba cuando vi algo que nunca en mi vida creí ver. Yuki estaba de rodillas, llorando. Lloraba por mí.

- Shuichi, yo te amo

Pensé que todo aquello era un mal sueño. Estuve tanto tiempo esperando escuchar aquello, que dejé que destrozara mi vida, dejé que me hiciera pedazos. ¿Qué me amaba? Era una estupidez. Sentí como se apoderaba de mí la rabia por escucharlo decir eso. No quería que lo dijera. Estuve apunto de gritarle que se fuera y que no lo quería volver a ver, pero una mejor idea cruzó por mi mente. Me arrodillé frente a él y lo miré a los ojos, sólo para comprobar algunas cosas. Cuando me convencí de aquello, lo abracé.

- ¿Ahora me necesitas?

- Regresa conmigo

- ¿Porque habría de hacerlo?

- No puedo estar sin ti, te necesito tanto, te amo como nunca creí hacerlo

- Dame una razón, una mejor razón y regresaré contigo

- La única razón es que te amo; te he amado siempre. La angustia que siento por no tenerte cerca crece día a día, no puedo soportar más… No ha habido un solo momento que no piense en ti. Cada segundo, cada minuto que pasa, ¿Sabes? Sentir esto tan profundo y ver como pasan los días, las semanas y los meses sin la persona que más amo… Estoy muriéndome, te necesito. Ya se que no tengo ningún derecho a pedirte que regreses conmigo. Pero por favor, dime que aun sientes algo por mí, dime que no me odias, dime que aún me amas…

- Todas aquellas viejas heridas, se abrieron. Pero era necesario seguir con esa farsa. Cerré un momento los ojos. Cuán difícil era aquello.

- Mañana salgo a las 6, así que no llegues tarde.

- ¿Qué quieres decir?

- Qué mañana estaré de regreso en casa…

Regresé al ensayo.