Disclaimer: Los personajes de SCC no me pertenecen, son propiedad del cuarteto de CLAMP, la historia es mía


Capítulo V: Declaraciones

No era tedio, no era desidia, mucho menos se trataba de pereza. Todos sus problemas se simplificaban a una sola palabra, tristeza. La pena insoldable que cargaba dentro de su corazón, no dejaba que ella volviese a tomar las riendas de su vida, estaba sumida en medio de la desolación con repetitivos momentos de soledad. Podría asegurar que se sentía vacía, aunque no al extremo de volverse una magdalena como lo había sido días atrás

Si en vez de ponerse a llorar como la frágil mujer que era, ella solo había optado por alejarse de las situaciones que antes la llenaban de felicidad; en sí encontraba un placer contradictorio en su aislamiento. ¿Qué había sido de aquella chica que adoraba estar rodeada de sus amigos? Pues de aquella noble joven de porcelánica piel, quien no paraba de hablar horas tras horas con Sakura por el teléfono, incluso en horas de la madrugada, solo quedaban sus vestigios. Se encontraba tan indispuesta para todo, de tan mal humor que hasta la gente tenía miedo de acercársele… que diferente a la antigua Tomoyo Daidouji

—Tomoyo últimamente estás muy apática, eso no es bueno para nadie

—Madre no estoy de humor para eso ahora, por favor

La mujer de mediana edad y cabellos castaños, tomó lugar al lado de su hija. Juntó un poco sus manos mientras posaba su dulce mirada sobre una enfurruñada amatista. Quizás no podía leer los pensamientos de la pequeña mente de su única niña, pero sí podía hacerlo con sus expresiones, ella era muy consciente que la joven no estaba cursando por una buena etapa en su vida, mas sea lo que sea no podía estancarse en algo sin salida. Su deber como madre era enseñarle los diversos caminos de la alegría y devolverla a la luz de su juventud

—Esa no es la clase de modales con la que te cultive hija —Reprendió empleando su mismo tono de voz— Además todos estamos preocupados por ti, Sakura no hace más que llamar preguntando por ti, según me dijo, no quieres ir al matrimonio de Rika Sasaki…

—No es tenga algo contra Rika, ni contra nadie, solo que no me siento bien como para andar en salidas —Continuó la amatista intentando sonar calmada

—Si sigues así te vas a quedar como una ostra —A pesar de lo enfadada que estaba, no pudo evitar reír con ese comentario— Ves, si estás de humor

—Tal vez sí, pero no para hacer una clase de viajes

—Vamos Tomoyo, solo hablamos de las Islas Ogasawara —Dijo Sonomi restándole importancia al asunto

—¿El matrimonio será en las islas de Ogasawara? Eso está demasiado lejos y ahora ¿en cuál de todas las playas? —Preguntó aburrida

—En Hahajima ¿no te parece perfecto? de seguro a estas alturas Sakurita y todos tus amigos deben estar disfrutando de ese mar tan azul, de la ideal vista de los delfines y los corales

—Se suponía que sería en el Club de Tokio madre

—Creo que no has estudiado geografía a conciencia Tomoyo, sabes bien que Hahajima pertenece a la prefectura de Tokio

La amatista solo atinó a cubrirse el rostro con ambas manos. Debía de admitir que cuando su madre se proponía a ganar un juego, ella nunca perdería, siempre sacaría la ventaja con alguna razón

—Uhm, pero cuántas veces tengo que repetir que no estoy con ganas de eso

—Para ser tan joven ya te comportas como una anciana aguafiestas —Reprendió con ironía su madre— Mira que solo tienes el ahora, que después vas a estar ofuscada con lo de las acciones de la empresa

El imperio Daidouji se basaba en una gran cantidad de acciones invertidas dentro de una empresa dirigida al público infantil, de la cual Sonomi era la casi la dueña absoluta, pues, una parte de sus acciones se las había traspasado a su primogénita al cumplir esta la mayoría de edad. Obviamente que Tomoyo aún no manejaba a la perfección el tema de las gestiones y planes dentro de la empresa, en sí tenía un papel pasivo, pero esa era la misma razón por la cual estaba estudiando ciencias financieras en la universidad; ya que cuando egresara podría asumir todos los beneficios y riesgos que implicaba involucrarse en los negocios

—Eso será después, además no implica que siempre estaré así —La amatista se señaló a sí misma con el dedo índice

—Entonces me rindo, pero es una verdadera lástima que no le puedas dar uso a ese vestido tan lindo —Murmuró Sonomi recordando los tocados en el escote y la caída de los encajes negros como detalles en la falda

—Ni modo madre, se lo podemos regalar a alguien que lo necesite, tal vez a una chica para su graduación o algo por el estilo

—A veces puedes resultar tan simple que me das miedo Tomoyo

—Solo a veces me da por la practicidad

—Bien, ya que no quieres ir al matrimonio por razones desconocidas que ni al caso vienen —Su madre hizo un puchero muy parecido a esos que Sakura solía hacer— Por lo menos puedes acompañarme al salón de belleza

La morena enarcó la ceja un tanto aturdida.

¿Qué parte del "no estoy de humor" no entendió? Se preguntó a sí misma

—De acuerdo madre —No le quedaba otra opción, pues sabía que su madre no se daría por vencida en algo tan simple— Entonces iremos

—Que emoción Tomoyo, pasaremos un tiempo de calidad juntas

Unos golpes en la puerta interrumpió la conversación

—¿Señora Sonomi se puede pasar?

—Adelante Midori —La menuda muchacha de cabellera blonda ingresó con una bandeja en la mano— Que bueno que trajiste los jugos, estaba por volvértelos a pedir

La mujer sujetó con delicadeza el vaso de cristal mientras daba lentos sorbos a su bebida. Tomó con la mano libre el otro vaso que quedaba en la bandeja de plateada y se la entregó a Tomoyo con un gesto amable

—Ojala que sí quieras jugo de fresa —La amatista sonrió de manera forzada y recibió el preparado para luego imitar el mismo gesto de su madre

—Entonces, a qué hora iremos al salón de belleza, está por anochecer —Desde las grandes ventanas de su habitación podía observar como los últimos rayos de sol se ocultaban tras las espesas nubes

—Descuida, tú solo termina el jugo y luego vamos

En cuestión de minutos la joven depositó el vaso vacío sobre la bandeja que aún tenía en manos Midori. Al parecer estaba esperando algo la empleada, pues no había salido en ningún momento de la habitación; muy diferente como hacía en otras circunstancias en las que conversaba con su madre

—Madre, no sé por qué, pero me siento algo cansada —Dijo apoyándose sobre el regazo de la matriarca Daidouji

—Descansa hija, no te preocupes

No había costado tanto trabajo como Sonomi había pensado, después de todo esas pastillas para dormir sí que eran efectivas. Debía de felicitar a todos sus cómplices por el éxito de la labor

—Listo, ya se durmió, es hora de poner en marcha el plan —Sonomi sonrió cómodamente mientras ayudaba a Midori a poner en pie a su durmiente hija— Todo sea por tu bien Tomoyo —Finalizó la madre al paso que llamaba al resto de su personal

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Una ráfaga de viento acarició sus mejillas con suavidad.

Ella despegó sus párpados lentamente sintiéndose un tanto desorbitada. Sacudió su cabeza un par de veces buscando encontrar un punto fijo que le recordase un lugar familiar, mas eso no sucedía. Su miedo la obligó a levantarse repentinamente de su posición. No entendía como había llegado a aquel paraje

—¿Qué es este lugar? —Se cuestionó mordiéndose el labio inferior

—Bienvenida de vuelta a la realidad Tomoyo —Saludó su madre colocando sus níveas manos sobre los hombros de su hija

—¿Qué significa esto madre?

La joven contempló el paisaje nocturno a su alrededor, todo era tan hermoso, un placer para la mirada. La luna se reflejaba en las calmadas aguas del mar azul, parecía tan apacible, un lugar predilecto que llamaba a la tranquilidad; lo que tanto había anhelado.

Giró la cabeza mientras que de un movimiento se deshizo del agarre de su madre y comenzó a caminar por un sendero de concreto iluminado por luces doradas y flores violetas entrelazadas sobre los pequeños lamparines, algo había en ese lugar que había llamado su atención de repente. Se trataba de un letrero de regular tamaño ubicado a tan solo unos metros de su alcance

Se cruzó de brazos al paso que entrecerraba los ojos con suspicacia, su madre le había hecho la jugarreta del año, debía de aceptarlo, su madre había ganado por una diferencia abismal ese juego

—Pues como tu misma lo puedes leer en ese panel, estás en Hahajima

—Sí que eres increíble

—Hice solo lo que me pareció correcto Tomoyo, luego me lo agradecerás

—Pero mamá, me dopaste —No comprendía como se le había ocurrido darle pastillas para dormir, todo para cumplir su capricho— No respetas mis opiniones

—Hija, luego me perdonarás, yo solo quería que te divirtieras; además le faltaba un poco de bronceado a tu piel, de lo blanca que estás pareces un fantasma —La elegante mujer se dio media vuelta sobre sus talones y empezó a caminar intentando no pisar la arena

—¿A dónde crees qué vas?

—A casa, a donde más Tomoyo —Respondió la señora Daidouji con total naturalidad

—¡No puedes dejarme aquí!

—¡Tomo-chan!

En cuanto la amatista escuchó esa voz, no pudo evitar volverse hacía su amiga; el tiempo exacto que su madre aprovechó para subirse en su limosina y escapar del lugar como toda buena delincuente luego de hacer su fechoría. No había ninguna duda, todo lo había planeado su madre, pero ya no había marcha atrás; solo seguir el consejo de ella y de tratar disfrutar de las vacaciones forzadas

—Hola Saku —Saludó— Una pregunta ¿tienes algo que ver con mi seudo secuestro?

—¿Te secuestraron Tomo-chan? —Preguntó con un gesto de horror que no pudo reprimir

—Mi madre me secuestro —Respiró un par de veces, pues al final nadie en ese lugar tenía la culpa de lo que su madre le había ocasionado— Pero bueno, ya estoy aquí

—Siento mucho si tía Sonomi te presionó para venir por mi culpa, yo le insistí que te animase a venir, pero no creí que te "raptaría" —La muchacha se encogió de hombros, sentía cargos de conciencia por casi obligar a su amiga a hacer algo que no quería

—Descuida Saku, no importa, en parte creo que me vendría un poco bien unos días de descanso por aquí

—¿En serio Tomo-chan? Que maravilla, de seguro que te vas a divertir… esto… no sé como preguntarte, pero… ¿cómo te va? Ya sabes, con "ese" asunto

Obviamente su amiga trataba de no tocar el tema de Eriol, pero no podía evitar su preocupación referente a ello

—Creo habértelo dicho, se tiene que cerrar ese capítulo

—Quizás no debería de decirlo, pero él no está aquí, es más, Rika me mostró la lista de sus invitados y vi que no figuraba en ninguna parte

—Ya veo, entonces al final, estas sí serán unas vacaciones después de todo —Mencionó la amatista con sentimientos encontrados

Sabía que si debía de acabar con episodios de su pasado, llegaría el momento en el que ella debería de afrontarlos, por más que deseaba que no se diera esa situación, sabía que era inevitable; pero por lo menos tenía un tiempo prudente para seguir reflexionando y fortaleciéndose para el instante en el que tuviera que encararlo nuevamente. Mas ella se reusaba a la idea de volverlo a ver a la cara, no terminarían en buenos términos, no después de lo acontecido en la facultad de Arquitectura

—Vamos Tomo-chan los chicos están en el hotel

—Espérame un momento —En un ágil movimiento logró quitarse esos molestos zapatos de tacón a los cuales su madre la tenía muy acostumbrada— Ahora sí podré caminar en la arena sin hundirme —Refirió un poco más animada mostrando victoriosa un par de zapatos blancos en su mano derecha

Emprendieron una caminata por la orilla de la playa, guiadas solo por las luces de las lámparas

—¿Cuántas personas hay en el hotel?

—Compruébalo por ti misma

La ojiverde se detuvo frente a las puertas de cristal de una imponente edificación de quince pisos. Empujó los vidrios e hizo una señal para que su amiga entrase dentro del recinto

Tomoyo dio unos pasos más hasta observar una imagen conmovedora que hizo que su mal humor desapareciera por completo. Los amigos que había conocido en su tierna niñez estaban sentados alrededor de una mesa en el lobby, todos ellos con una cálida sonrisa en sus rostros recibían a la recién llegada, al parecer habían estado esperando su arribo

—¡Tomoyo, qué alegría que hayas venido! —Una joven de complexión delgada y pequeño cabello café oscuro le brindo un fuerte abrazo. Era nada menos que la feliz novia, Rika Sasaki, quien le regalaba tan emotiva bienvenida— Estoy verdaderamente contenta que te hayas tomado la molestia de venir a acompañarnos en tan especial fecha —Mencionó haciendo referencia al hombre al lado suyo

Quizás no era compartía la misma edad que los presentes en aquella sala, pero no había que envidiarles nada, pues como bien dicen, con los años el vino adquiere mejor sabor, eso mismo podía aplicarse con Terada. Si bien ya no era un jovencito de veinte años, aún mantenía la ternura en la mirada con la que siempre se dirigía a Rika. Era esa expresión de madurez sintetizada en un hombre

—Felicidades a los dos, estaré muy complacida de acompañarlos en su boda

—Gracias, de verdad —Dirigió una mirada de complicidad a su pareja antes de excusarse— Saldremos por un momento, disfruta todo lo que desees de tu estadía aquí

—Que lindos se los ve a los dos —Susurró Sakura mientras los novios salían por las puertas de cristal

—Hola chicos —Saludó Tomoyo al trío de amigos. Naoko, Chiharu y su novio Yamazaki

—Hola Tomoyo —Respondieron al unísono

La joven observó por todas partes intentando buscar con la mirada a una persona más a quien no había visto en mucho tiempo

—¿Dónde está Syaoran, Saku?

La castaña reprimió una risita señalando otra mesa dentro del mismo lobby

—Oh, ya veo —Dijo divertida la amatista— Así que no está solo, no te preocupes, yo te ayudaré a sobrellevarlo

—Te haré un altar si lo logras hacer Tomo-chan

Muy diferente a la otra mesa donde se encontraba el trío de sus amistades, en ella, dos jóvenes muy diferentes en muchos sentidos de la palabra, estaban por provocar un colapso en medio de la recepción. Quién diría que Syaoran Li, podría estar compartiendo lugar con alguien que no dejaba de llamarlo "mocoso" cada cinco minutos que pasaban. Efectivamente, el sobreprotector hermano de la hermosa Kinomoto, Touya, estaba allí presente para vigilarla

—Hola Syaoran, a los tiempos te veo —Saludó con efusión Tomoyo

—Igualmente Tomoyo, es un gusto volver a verte —Refirió el muchacho de brillantes ojos chocolates con un gesto esperanzador. Él también sabía que si alguien podía ayudarlo a pasar un tiempo a solas con su novia sin la extrema supervisión del chaperón Kinomoto, era su amiga Tomoyo, ella tenía esa extraordinaria habilidad para lograr distraer al hermano de sus misiones

—Hola Touya, no pensé que vendrías, en serio te tomas muy bien ese trabajo de ser el hermano mayor —A pesar de haber estado muy serio por mucho rato, las palabras de la muchacha parecieron suavizar las adustas facciones del trigueño

—Son rajes del oficio Tomoyo, alguien debe de cuidar a ese monstruo, en fin. Es bueno saber que te animaste a venir al final —La amatista regañó con la mirada a su amiga ¿acaso Touya sabía del incidente que había tenido para no querer asistir al matrimonio de Rika?

—Así es, no podía perdérmelo —La amatista señaló un lugar entre Syaoran y el hermano Kinomoto— ¿Podría poner mi silla allí?

Esos pequeños detalles solo eran parte de la estrategia Daidouji.

Sabía que si Touya había asistido a esa reunión, no era solo para hacer compañía a los novios los días previos a su boda; sino era para perseguir a todos los lados a donde intentaran escapar su hermana menor y su novio. Tal vez en ese sentido él no había madurado todavía; es que disfrutaba mucho de enojar a su hermana y sacarle un par de bufidos al chino

Lo que hacía la presencia de Tomoyo, era buscar situaciones en las que su mejor amiga y su novio, se salieran con la suya logrando burlar la vigilancia del joven. Eso generaba que en muchas ocasiones Touya no tuviera más opción que darse por vencido y caer en los juegos de la amatista.

Habían pasado alrededor de tres días; las cosas seguían igual. No había rastro alguno de Eriol y eso le daba alivio temporal. De otro lado, se le estaban acabando las ideas para distraer a Touya y eso la tenía un tanto preocupada. Pues si había tenido un gran avance en lograr que la relación Kinomoto-Li se afianzara; la porcelánica chica estaba invirtiendo gran parte de sus vacaciones obligadas en esa clase de embustes y al final, ya se le habían agotado las excusas

¿Ahora qué haría?

—Touya —Dijo Tomoyo captando su atención

—No es por ofenderte, pero sé lo que estás haciendo —El joven frunció el ceño mientras se cruzaba de brazos— Sé que estás solapando las salidas de mi hermana con el mocoso

La amatista curvó sus labios en una pícara sonrisa, había sido atrapada

—Es muy hábil de tu parte, pero debes asimilar el hecho de que ellos ya son pareja

—Lo sé, pero no está demás un poco de supervisión extra —Dijo con sinceridad el muchacho sentándose en la arena, al lado de la joven

—¿Y desde hace cuanto lo sabías?

—¿Quieres saber
la verdad?

—Mientras el tiempo no equivalga a tu molestia conmigo, no tendré problemas

—No es nada de eso, en sí, lo sabía desde el primer día que viniste a Hahajima y te sentaste entre Li y yo —El trigueño hizo una pequeña caricia en la cabeza a Tomoyo

—Entonces… ¿por qué aceptabas las salidas conmigo si sabías que no requería de tu compañía?

—Reitero ¿quieres que te lo diga? —No entendía el por qué, pero le recordaba un poco a Eriol y ese detalle le daba hacía sentir temor

—Mejor no, algunas cosas es mejor dejarlas tal como están

La muchacha se levantó repentinamente de su posición. No tenía la intención de seguir más con el hermano de Sakura, pues tenía el presentimiento de que la situación se podría poner un poco incomoda, más aun por el hecho de que tenía algunas heridas que no habían sanado del todo; por no decir que a pesar de lo sucedido, aún ese inglés andaba rondando por su cabeza en cada segundo de su vida

Tomoyo llegó algo confundida a las puertas de cristal de la recepción, se apoyó en ellas en busca de confort, cosa que al parecer parecía imposible a esas alturas

—No pensé que vendrías Kaho, es un gusto tenerte

La amatista dio un respingo desde su lugar.

Esperaba haber oído mal, no daba créditos a sus oídos ¿es que acaso la profesora de estadística, Kaho Mizuki se había infiltrado en medio de la boda? Ahora cómo haría para evitarla o por lo menos no tratar de comérsela con la mirada

No puedo ni descansar de ella por un tiempo. Se reprendió interiormente

—Por cierto, no pensé que traerías compañía, mucho menos que se trataría del joven Hiraguisawa

Aquella frase hizo que su corazón diese un vuelco de emoción

Se suponía que ella lo odiaba con todas sus fuerzas, que lo repelía; pero sucedía algo extraño, Tomoyo aun no podía evitar sobresaltarse al tan solo escuchar su nombre. Quitarse todos esos sentimientos que tenía iba a ser más difícil de lo que ella misma se imaginaba, por no decir imposible… pues solo era su enojo el que hablaba de sus rencores

Volteó lentamente para comprobar lo que sus oídos habían captado.

Efectivamente, era él, nadie más podía igualar ese único porte elegante típico de los ingleses; su expresión llena de seguridad y esa mirada que parecía irradiar luz propia a través de esos brillantes zafiros. Aunque lo quisiera negar, él siempre seguiría siendo su fuente de encanto y delirio, aquello que la podría hacer tocar el mismo cielo y que a la vez podría lanzarla hasta lo profundo del abismo

Se quedó mirándolo embelesándose de su aspecto con un gesto de tristeza. Quería evitarlo, pero no podía olvidar aquellos momentos en los que su corazón se estrujó al verlo siendo compartido por aquella mujer… sí, aquella mujer que desde ya había logrado superarla en diversos aspectos… como llegaba a envidiarla

—Eriol —Susurró de forma inaudible

El joven como alertado por un sexto sentido levantó la mirada, dirigiéndola a lo profundo de los orbes amatistas de la heredera Daidouji. En ese momento y a pesar de los metros de distancia que los separaba, se produjo una química entre ambos al poder verse después de tanto tiempo

—Eriol —La contraposición de esa voz femenina proveniente de la profesora Mizuki sobre la suya propia, hizo que el joven inglés adoptara un gesto de tristeza y se volviese a la mujer de pelirroja cabellera

—Tengo dignidad —Volvió a repetirse Tomoyo tragándose una a una, todas las emociones que amenazaban con regresar— Es suficiente, ya me hizo daño, solo eso tiene que quedar en mi cabeza

Soy una tonta por casi volver a caer en este enredo. Se regañó así misma

—Tomoyo me gustaría hablar contigo, a pesar de que no quieras escucharme —Eso la tomó por sorpresa

Touya sostenía sus delicadas manos aprisionándolas contra las suyas.

La joven quiso replicar algo antes de que la situación se volviese más incómoda, pero se vio imposibilitada ante la presión de esa profunda mirada suya; parecía haber capturado toda su alma a través de esos ojos marrones. El parecía tan convencido de sus acciones, de todo lo que quería decir… mas ella estaba nerviosa, pues si era lo que imaginaba, no sabría como podría resultar la situación, ya que estaba en medio de un limbo destructivo

—Touya no…

—Cuando me dejaste solo en la playa hace segundos tuve suficiente tiempo para pensar y… yo te quiero, me aproveché de todas tus excusas solo para estar junto a ti…

Quien diría que mientras se confesaba de tan asombrosa manera, tenía un par de espectadores tras sí…

…Uno de ellos era Eriol Hiragizawa, quien más parecía estar sumido entre sus propios pensamientos, lidiando con un dilema interno respecto a lo que estaba sucediendo frente a sus ojos y la otra persona se trataba de… Nakuru Akizuki… la incondicional amiga de Tomoyo, quien solo se estaba envenenando el alma al escuchar aquellas palabras tan anheladas, que solo en sueños el dueño de su corazón, Touya, se las había dicho

—Te lo dije Nakuru —Profirió Kaho desde un extremo del recinto— No puedes confiar mucho en las personas, por más que digas que las conoces del todo, siempre terminan traicionándote ¿cierto Eriol?

—Haz lo que quieras Kaho, a estas alturas ya nada me interesa —Espetó el joven mirando atónito la escena que se desarrollaba

Continuará...


N/A: Este capítulo está un poquito curioso jiji Algo de Touya y Tomoyo, pero ya saben que este fic es de Eriol y Tomoyo, así que es parte importante de la trama, aún hay más sorpresitas... falta la boda y buenooo mucho más, solo espero que no se aburran si el fic me sale con muchos capítulos, pues hay ideas n.n

Gracias por todo el apoyo brindado, me tiene muy satisfecha eso, siento que mi trabajo es muy apreciado, nuevamente gracias a todos los que me siguen, a los que me mandan hermosos reviews, los quiero muchísimo, no creí que mi fic, llegase a tener la acogida que ha tenido hasta ahora, eso me emociona mucho en serio

Cuídense mucho todos, nos vemos en el próximo capítulo n.n