Capítulo VII: Yo no lo he olvidado
Para Kise no fue difícil encontrar a Aomine, después de todo, ya casi se sabía de memoria la rutina del moreno. Tenía claro que si Aomine le había evitado hacía dos días con la excusa de no querer ser molestado por sus fans era porque cada vez estaba más cerca de su objetivo. Kise estaba seguro de que ya había algo, que ya estaba en la cabeza de Aomine, por eso también estuvo seguro de que debía mover la siguiente ficha o de lo contrario perdería sus avances. Por unos instantes, la voz de Kurokocchi, diciendo algo como "Esto no es un juego, Kise-kun" sonó en su mente, pero Kise la ignoró y en cambio se encargó de cerrar la puerta con mucho cuidado mientras sostenía el bento con una mano.
Se acercó al moreno, quien dormía plácidamente, recostado de espaldas y con un brazo cubriendo sus ojos. Aomine respiraba lenta y acompasadamente y un amago de sonrisa se descubría en su rostro de expresión plácida. Últimamente, Kise solo había visto el rostro de Aomine compungido en una expresión aburrida o de indiferencia, sobre todo cuando jugaba baloncesto. A veces el rubio se preguntaba si todo aquello no terminaría destruyendo a Aomine, destruyendo a todo su equipo. Hacía solo un par de días que Kise había escuchado hablar al entrenador Shirogane con Sanada. Ambos habían hablado de lo fuerte que se había vuelto el baloncesto de Aomine Daiki y que muy pronto el jugador se daría cuenta de que en realidad nadie podía vencerlo. Kise había abierto los ojos en sorpresa porque aquello era justamente lo que Aomine se la pasaba repitiendo en los últimos días y cada vez que lo hacía, Kise era capaz de detectar un amago de tristeza deslizándose a través de sus ojos entrecerrados en una muestra de su infinito aburrimiento. Kise preguntó si también sería capaz de cambiar eso.
Suspiró fuertemente. ¿Qué iba a suceder con todos ellos? Las vacaciones de verano empezarían en solo dos semanas y Kise sentía que el tiempo para ellos ya estaba acabándose. Por un momento, y un poco acobardado, el rubio consideró fuertemente la idea de dejar dormir al moreno y dedicarse a observarlo (y tal vez tomar un par de fotografías), pero recordó a su hermana mayor diciéndole que si quería algo él mismo debía hacer que las cosas sucedieran, así que con un suspiro aún más fuerte que el anterior estiró su mano hacia Aomine y le sacudió suavemente.
Aomine no tardó mucho en despertar con un gruñido y Kise murmuró un "Aominecchi" que no fue oído.
—¿Qué sucede, Satsuki? —El rubio sabía que Aomine estaba adormilado y no muy consciente de todo, pero a pesar de que sus palabras pastosas apenas se entendían, él fue capaz de distinguir claramente el nombre de la pelirrosada y aquello no le hizo mucha gracia.
—Ugh, Aominecchi, ¿por qué tienes que…?
Aomine abrió los ojos como platos y el adormecimiento se esfumó de su cuerpo en cuanto reconoció al molesto dueño de aquella voz.
—¿Por qué estás aquí? ¿Cómo me encontraste?
El molesto dueño de la voz era el mismo que hacía unos instantes había estado molestándole en su sueño. Pero de aquello no debía enterarse el rubio de los cojones.
—Bueno, pregunté en tu clase y me dijeron que seguro estabas aquí. Ah, también me contaron que…
Aomine dejó de escuchar la molesta voz de Kise borboteando historias de cuando él le había robado la comida a uno de sus compañeros y en cambio le había dejado la poco comestible comida que Satsuki hacía para ellos dos. ¿Cómo era posible que él hubiera estado soñando con el rubio y de pronto este se materializara ahí mismo?
Aomine trató de no recordar el sueño, un poco alarmado de que el rubio hubiera adquirido poderes telepáticos durante el fin de semana pero, incluso así algunas imágenes borrosas de Kise acercándose a él para abrazarle y sabe dios qué más se arremolinaban en su mente.
—…ayer estuve toda la tarde preparándolo, Aominecchi.
Aomine terminó el hilo de sus pensamientos justo cuando Kise extendía hacia él un bento y le dedicaba la mejor de sus sonrisas.
—¿Qué es esto, Ryouta? —Abrió el paquete que sostenía en sus manos con una expresión casi temerosa.
—Pues claro que es comida, Aominecchi.
—¿Por qué?
—¿No estabas escuchando? Acabo de decírtelo, ¡qué cruel! —Kise fingió unos sollozos mientras abría su propio bento y cogía unos rollos de huevo . Le miró unos segundos antes de sonreír con sinceridad y decir—: ¡Itadakimasu!
—¿Por qué? —repitió— ¿Por qué estás haciendo todo esto?
Kise se quedó callado un momento, masticando los rollos con una expresión inocente que Aomine no podía creer.
—Bueno, pensé que tendrías hambre. Tú siempre tienes hambre.
—Espero no morir envenenado —Aomine reclamó, cogiendo los palillos y apresurándose en meterse a la boca unos cuantos rollos de huevo.
Bueno, si el rubio quería darle comida gratis, él no iba a quejarse. Kise se contentó con verle comer y no respondió apropiadamente a la pregunta que el moreno había formulado. Ya habría tiempo para hablar después.
Después de unos minutos en los que Kise hablaba contando anécdotas de su trabajo y en los que Aomine se las pasó comiendo, pronto el bento quedó vacío y ambos satisfechos.
—Estuvo deliciosa, ¿no? —Kise sonrió, muy consciente de sus habilidades y dejando de lado la modestia.
—Al menos no me han dado arcadas —respondió Aomine, rehuyendo hacerle cumplidos al rubio, incluso si pensaba que en realidad la comida estuvo buena/deliciosa.
Kise rio a carcajadas, seguramente adivinando su mentira y sabiendo muy bien que Aomine era muy orgulloso como para ir repartiendo cumplidos así de fácil.
El moreno se encogió de hombros y se recostó nuevamente sobre el piso de la terraza, sintiendo el sol del atardecer calentar agradablemente. Cerró los ojos y fingió dormir antes de sentir que Kise se acercaba un poco a él.
—Es genial, ¿verdad? —Aomine se removió algo incómodo, sabiendo lo que venía ahora—.El atardecer es hermoso. Incluso el piso de la terraza está calentito.
Estuvieron unos momentos en silencio. Aomine continuaba fingiendo estar dormido y Kise observándole a él y al atardecer. El moreno quiso seguir así, sin hablar, pero no podía. Sentía que aquel era el momento en el que podía soltar todas sus preguntas (aquellas que le comían el tarro y casi no le dejaban dormir) y obtener una respuesta sincera.
Tragó saliva.
—¿Por qué estás haciendo todo esto, Kise? Sabes a lo que me refiero.
El rubio suspiró y Aomine divisó una sonrisa, incluso si desde ese ángulo veía todo más oscuro de lo normal y casi no distinguía el rostro de su acompañante.
—¿Por qué? Porque me gustas, ya te lo había dicho.
—Ese no es un motivo verdadero. ¿En serio haces todo esto por alguien que te gusta? Además, ¿no dijiste que ya no importaba? Creí que íbamos a olvidar todo lo que dijiste.
—Bueno, yo no lo he olvidado, ¿Tú lo has olvidado? ¿Has podido olvidar lo que te dije?
"Claro que no, Kise. Eres un jodido. Has jodido muchas cosas en mi cabeza". Aomine se quedó callado, incapaz de aceptar todas las sensaciones que el rubio había sido capaz de desatar con solo un par de palabras.
—No es tan malo, ¿sabes, Aominecchi? Cuando vamos a cenar, cuando jugamos un uno a uno o cuando vamos juntos después del entrenamiento a comer helados, se siente increíble aquí. ¿Tú no sientes eso? —Kise se señaló la boca del estómago mientras le ofrecía una sonrisa.
—No, no seas tonto, Kise...
—Sí, bueno es incómodo decir esas cosas, Aominecchi. —Kise se rascó la nuca con un leve sonrojo en las mejillas, aunque sin perder su sonrisa—. Solo piensa en ello.
Aomine no quiso decirle que había estado pensando en ello durante mucho tiempo y en cambio se esforzó en musitar un "De acuerdo", tratando de que su tono sonara aburrido y no conmocionado. Volvió a cerrar los ojos y acomodarse nuevamente para dormir. Kise también se recostó cerca de él y pronto un silencio agradable se cernió sobre ellos.
El sol casi terminaba de ocultarse, a lo lejos, como si estuvieran en otra dimensión completamente ajena, se escuchaban las voces de cientos de estudiantes disfrutando del receso.
Notas: Perdonen que haya demorado tanto ;_; En serio lo siento, espero que alguien aún lea esto. (xD) Estuve en semana de exámenes en la universidad, luego entré en una especie de bloqueo y luego en una especie de depresión por el bloqueo, o algo así (?
En fin, esto ya se está acabando, calculo que un par de capítulos más. Una vez más, lo siento por el retraso de casi un mes.
