Capítulo 7
Pasaban rápidos los días, y pronto hizo una semana.
_ ¿No deberías ir al castillo?_ preguntó Eyzmel a su hermano.
_ No sé. Me gusta tenerla aquí.
_ Tarde o temprano nos descubrirán.
_ Tienes razón… Iré hoy.
_ Por cierto, Link_ sonrió_ ¿La princesa y tú…?
_ ¿¡Qué!? No._ empezó a reírse nerviosamente_ Si ella me odia.
_ No te odia. Solo está enfadada por como le tratas a veces. Es como si intentaras caerle mal, pero a la vez intentas que te aprecie.
_ Yo solo soy yo.
Eyzmel suspiró.
_ Lo que tú digas. Yo sé que hay algo. Ya verás.
Link dio la vuelta y se fue, enfadado. Pensaba "¿Qué más le da a ella lo que sienta? Soy yo y mis circunstancias, además, Zelda no me gusta, ella solo…"
Chocó contra el marco de una puerta y le dio una patada. Estaba frustrado, no deseaba volver a sentir eso. Cubrió con sus manos la cara se sentó en el suelo.
Poco después alguien le abrazaba.
_ ¿Link? ¿Qué ocurre?_ preguntó la joven princesa.
Link alzó la cabeza y le vio. Zelda se sonrojó ligeramente y le soltó.
_ ¿Pasa algo?_ volvió a preguntar.
_ No debí…_ se giró todavía sin levantarse del suelo_ No debí haberte secuestrado. No debí volver a verte.
_ ¿Qué?
_ Es todo tu culpa._ se levantó y vi hacia sus ojos_ Si no hubieras rechazado mi confesión… Si no… Si no…
Zelda siguió sin entender que le pasaba.
_ Yo nunca llegué a rechazarte.
Link recordó aquel día cuando declaró sus sentimientos a la princesa y ella le dijo que no estaba segura de lo que sentía. Lo había entendido mal durante todo ese tiempo.
_ Estoy confuso por mis sentimientos…
_ Link…_ se acercó a él_ Sientes algo por mí de nuevo, ¿verdad?_ se ruborizó.
El chico comenzó a reír.
_ No me refería a eso. No sé si te odio o te puedo aguantar.
Zelda vio hacia su secuestrador, inmóvil y muda. Aquellas palabras le dolieron como un puñal en la espalda.
_ Ya cometí el error de enamorarme de ti una vez, y no pienso volver a caer en lo mismo.
Ella soltó un leve suspiro y dio la vuelta.
_ Puedes morirte._ dijo_ Devuélveme con la gente que me aprecia.
Salió corriendo, mientras Link observaba la escena. Él cayó al suelo nuevamente, pensando en lo que dijera debido a su rabia interna.
Fue hacia su habitación, cogió su capucha y la tiara de Zelda, y salió rumbo al castillo. Sus pensamientos estaban turbios y negros. Solo deseaba deshacerse de la princesa.
Mientras que Link se iba, Zelda se sentó en la sala donde había dormido la primera noche, antes de cambiarle a la habitación. Comenzó a llorar en silencio mientras encendía el hogar o fogón. Quemó una nota que había escrito hacía un par de horas, y después secó sus lágrimas.
La nota se podía leer mientras se quemaba.
Apreciado secuestrador y/o Link.
Sé que han pasado cinco años desde que me pediste ser tu pareja, pero te contesto ahora ya que he conseguido ordenar mis sentimientos.
Te quiero, Link.
La nota terminó de consumirse y Zelda oyó el relinchar del caballo de Link. Ya había marchado hacia el castillo.
La ventana de la habitación de Anker se rompió. Los pedazos de cristal cayeron como gotas de agua sobre la cama.
Link entró en el dormitorio. No había nadie. Comenzó a caminar y salió por la puerta, sigiloso, hasta llegar a la sala del trono, un lugar que le traía amargos recuerdos.
_ ¡Tú!_ gritó el rey nada más verle_ ¡Guardias!
Link sonrió y sacó la corona de Zelda de su bolsa.
_ Alto. ¿Queréis que vuestra dulce princesa sea la víctima? Sigue con vida, de momento. Si me hacéis algo, mi compañero se encargará de la joven Zelda.
El rey detuvo a los guardias y permaneció sentado.
_ ¿Qué es lo que quieres?_ preguntó.
_ Una recompensa. Setenta mil.
Los soldados comenzaron a murmurar mientras el gobernante pensaba. Cuando se calmó, comenzó a hablar.
_ De acuerdo. En una semana.
_ Eso lo decidiré yo._ se dio la vuelta_ Cuando vuelva será con la princesa. Y un detalle más. Si alguno intenta seguirme, me encargaré personalmente de matarla.
Salió del lugar con paso decidido. Ningún guardia se le acercó. Justo en ese momento se percató de Anker.
_ Ni te molestes en aparecer_ comentó el guardián_ Ya la salvaré yo, como su héroe.
_ Ninguno es digno de ella. Afróntalo.
Y se fue.
Ya a la llegada a su morada, Eyzmel le recibió enfadada.
_ ¿Qué le hiciste a Zelda? Lleva desde que te fuiste sin hablar.
_ No le hice nada.
Eyzmel le agarró por la camisa.
_ Algo le has hecho, y estoy segura. Más te vale ir ahora mismo junto ella y hablarle.
Link suspiró.
_ Le he hecho daño, o eso creo.
_ Ella te quiere y te le hablas con odio. Después te haces la víctima.
Se fue, mientras que Link se apoyaba en la pared de la habitación donde habían hablado. Sus remordimientos, sus palabras y sus recuerdos comenzaron a atormentarle mientras pensaba en los ojos de Zelda segundos antes de irse, ojos dolidos.
Entró en la sala y ahí estaba Zelda todavía. La luz iluminaba sus claros ojos azules y también marcaba su silueta sentada en el suelo cerca del fogón.
Link se sentó a su lado mientras ella le ignoraba.
_ Zelda._ dijo él_ He vuelto del castillo. Si quieres volver tú solo tienes que decírmelo.
_ Quiero volver._ contestó bruscamente.
El chico agarró la barbilla de ella.
_Sobre lo de antes… Nunca quise decir algo así. Lo siento muchísimo. Tenía miedo a que descubrieras mis sentimientos.
Zelda golpeó la mano de Link y volvió a su posición original.
_ ¿Cuáles? ¿Qué me odias o así? Aún no estoy segura pero tendré que pensarlo.
_ No me refiero a eso. ¿Puedes hacer el favor de mirarme?_ Zelda se giró, secándose una lágrima que tenía sobre su mejilla._ Mira, Zelda. Sé que lo sabes. No quería aceptarlo, pero es así._ tragó saliva y habló_ Te quiero.
Ella vio hacia Link fijamente mientras el joven le agarraba su mano.
_ Cursi, ¿no?_ se inclinó hacia la princesa_ Nunca he dejado de quererte desgraciadamente para mí ya que eres princesa y nunca me aceptarías como una pareja digna.
Los labios de ambos se rozaron y Zelda se sonrojó. Los ojos de Link se veían deprimidos, y ella no se apartó.
_ No es que no seas digno._ contestó_ Si yo…
El aliento de Link tan cerca de ella le costaba pensar con claridad. Pensó lo que quería decir mientras él veía hacia ella.
_ ¡Yo también te quiero, idiota!_ confesó antes de lanzarse a sus brazos fundiéndose con él en un largo beso.
Link abrazó a Zelda por la cadera sin despegarse de ella, sintiendo su piel contra la de él. El beso se intensificó, pero rápidamente la princesa se apartó.
_ ¿Qué pasa?_ preguntó Link, confundido.
Link vi hacia los labios de Zelda, relucientes por la saliva de ambos. Volvió a acercarse pero ella se lo impidió.
_ No podemos.
_ Ya empezamos. Acabas de decir que no te importaba lo que yo sea.
_ No lo digo por eso. Tú vas a devolverme a cambio de dinero. No sé si podré confiar en ti.
_ Nunca quise llevarte. Lo hice porque tú me lo pediste. Si me pides estar a tu lado, lo estaré siempre. Si me pides dejarte marchar, lo haré, pero sufriré debido a tu ausencia.
Zelda acarició una mejilla de Link.
_ ¿No me llevarías?
_ Ni por todas las rupias.
Se acercó a él, dejando que este besase su cuello mientras acariciaba la cintura de la joven, encendido como el brasero.
_ Quédate… A mi lado.
Bueeeno, aquí os traigo el septimo capítulo de Trifuerza Corrupta. Ya iba siendo hora que esos dos se mostraran afecto (en varios sentidos). Dentro de dos capítulos tendré que dejar la historia, pero no por mucho. Es que como tengo que publicar de dos en dos los capítulos tengo que pensar y escribir el doble de rápido, así que mientras que lo escribo y así... ojalá sea poco tiempo. En fin. ¡Hasta otra y felices vacaciones!
