¡Hola! Ya estoy de regreso. Oigan, ¿de verdad estaban tan desesperados porque actualizara el fic? Jeje XD lo digo por que esta vez recibí mas mensajes de los que esperaba, algunos me escribieron más de una vez, y todos me pedían actualizar pronto, así que dense por servidos.
Mis más sinceros agradecimientos a: Mizi Elric, Nekito-chan, Nyu-chan, Melikagome, Kagome-elie, Sango-chan25, K-mila1106, Bianca Potter, Dollisapi Do Tao y Walking, muchas gracias por su apoyo.
Ahora los dejo leer.
Cap 7- La ultima condición
Los primeros rayos de luz se asomaron por la ventana. Ed abría lentamente sus ojos y estiraba su cuerpo. No recordaba la última vez que había descansado tan bien. Era común que sus pesadillas le quitaran el sueño. De hecho recordaba haber tenido una la noche anterior, pero también recordó una dulce voz que le decía que todo estaba bien, y eso lo ayudo a tranquilizarse.
El joven se disponía a levantarse cuando vio caer la manta que lo cubría. Sabia de sobra que el no la había tomado, puesto que no era su intención dormir en ese lugar, pero en vista de la discusión con su esposa, se encerró en su estudio y tomo uno de sus libros, el cual tampoco estaba en su regazo, que era donde recordaba haberlo dejado antes de quedar profundamente dormido.
Cayo en la cuenta de que había sido visitado, ¿pero por quien? Tenia la completa seguridad de que no había sido ninguno de sus empleados, pero le costaba trabajo creer que hubiera sido Winry, aunque la sola idea hizo que su corazón comenzara a latir con rapidez, pero la emoción le duro poco, pues el rubio se recrimino a si mismo por eso. Decidió que no tenia caso meditarlo mas, así que mejor fue a tomar un baño.
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
Winry despertó un poco mas tarde de lo acostumbrado debido a que había trasnochado por estar pensando tanto. Se levanto de su cama y se alisto para bajar a desayunar.
Ya estaba en el pasillo y casi llegaba a las escaleras, cuando de pronto se detuvo. Una agradable música provenía del estudio de Edward, justo donde había estado la otra noche.
La rubia no pudo evitar sentir curiosidad, así que abrió la puerta y la deslizo cuidadosamente, para después asomarse. Pudo ver al muchacho sentado frente a un piano, tocando una bella melodía con tono triste y nostálgico, sentimientos que también pudo notar en el rostro de su esposo. Winry se recargo en la entrada mientras disfrutaba de ese momento.
Ed mantenía sus ojos cerrados mientras tocaba. Parecía estar sintiendo cada nota de la pieza que interpretaba. Estaba tan concentrado que no se dio cuenta de que lo observaban.
Al terminar de tocar el joven permaneció un rato ensimismado, hasta que sorpresivamente fue sacado de sus pensamientos.
-Eso fue realmente hermoso-
El rubio volteo a mirar a la chica sorprendido y apenado a la vez, debido a aquel halago, el cual no contesto. Winry se adentro más en aquella habitación. Aun tenía algo pendiente por hacer, pero no tenia idea de cómo comenzar, pues no quería limitarse solo a decir "discúlpame". Tuvo que pensar rápidamente en una forma para poder romper aquel silencio.
-Esa melodía... ¿la compusiste tú?-
-No. Recuerdo haberla escuchado cuando era un niño, pero no tengo idea de donde-
-¿Sabes? Cuando yo era pequeña me gustaban mucho los pianos y tenia muchos deseos de tener uno, pero en ese entonces mi padre no tenia tanto dinero como ahora, así que no podía comprármelo, pero después el se hizo de su fortuna y con el tiempo me hizo tomar clases, pero no me sentía libre. Era algo bastante aburrido, simplemente no era como lo esperaba. Después de eso comencé a odiar los pianos y no he tocado en años-
La chica bajo la mirada mientras sonreía tristemente. Edward estaba sorprendido por aquella extraña conversación y su semblante se torno pensativo antes de mencionar palabra.
-Pues mi caso es muy diferente al tuyo. No tengo idea del porque, pero yo empecé a tocar cuando era niño, pero cuando mi padre se entero se opuso a que lo hiciera y se deshizo de el. Pero aun así yo seguí practicando en la escuela, y con el tiempo logre hacerlo bien. Nunca he sabido porque mi padre se empaña en reprimirme y manipularme, pero eso es algo que ya no estoy dispuesto a soportar-
-Ed, tu... ¿odias a tu padre?-
El muchacho se impresiono ante la pregunta, pero más por el hecho de que inconscientemente estaba hablándole de sus sentimientos a esa mujer. No estaba acostumbrado a abrir su corazón a otras personas, de hecho, el único con el que se atrevía a hablar de eso era Roy.
En ese momento se sentía vulnerable y débil, y no le gustaba demostrarlo. Prefería mostrarse ante los demás como una persona arrogante, aunque en realidad no fuera así.
Sintió la urgencia de salir de esa situación, por lo que se levanto de su asiento y se disponía a salir, poniéndole fin a esa incomoda charla.
Cuando Ed pasó frente a Winry, esta lo detuvo sujetándolo por la parte trasera de su camisa. El joven se molesto en ese momento, pero prefirió no exasperarse, ni siquiera se volteo a mirarla.
-Ayer tú mencionaste algo sobre la privacidad, y en este momento no estas respetando la mía. Así que dime de una vez que es lo que quieres.-
La muchacha seguía cabizbaja, estaba demasiado nerviosa y no podía ocultarlo, pero al ver que Ed estaba a punto de marcharse se armo de valor para hablar.
-Quiero... pedirte una disculpa. Ayer no me sentía bien y sin querer me desquite contigo, pero créeme que no era mi intención. Por eso quiero que me perdones-
La rubia soltó a su esposo una vez que hubo terminado, pero este seguía sin mirarla. Ella se sintió morir al verlo avanzar hacia las escaleras sin haber recibido una respuesta de el.
De pronto, Ed se detuvo al bajar el primer escalón.
-En ese caso, creo que yo también te debo una disculpa. No debí entrar de esa manera a tu habitación. Debo irme, tengo trabajo- contesto el muchacho en su habitual tono seco.
La joven sonrió aliviada. Tenía la seguridad de que no hubiese soportado el rechazo de ese hombre al que tanto amaba. Todas las palabras que salían de esa boca tenían un gran sentido para ella y eran suficientes para alegrar su día.
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
Ed iba en su auto camino a su trabajo. Suspiraba con cansancio y molestia al recordar lo ocurrido unos momentos antes con su esposa. Sintió deseos de haberle dicho algo mas, pues el también lamentaba lo sucedido y reconocía que también tenia parte de la culpa.
El sonido de su teléfono celular logro distraerlo y se apresuro a contestar.
-¿Diga?-
-¿Qué tal Señor Elric? Habla Hughes-
-¿Alguna novedad Hughes?-
-Ninguna. Precisamente de eso quería hablarle. Usted sabe que esta investigación es bastante complicada, y sin fondos no puedo seguirla-
-Ya le explique mi situación Hughes. Le pido que sea paciente, ya veré como consigo el dinero-
-Si no es molestia le pido que sea lo mas pronto posible, de lo contrario tendré que suspender temporalmente la búsqueda-
-Usted solo continué. Ya me las arreglare para pagar-
-Esta bien. Lo esperare un poco más de tiempo-
-Se lo agradezco-
-Lo mantendré informado de cualquier cosa. Adiós-
-De acuerdo. Adiós-
Después de colgar, el rubio apretó con fuerza el volante del vehiculo. Comenzaba a sentirse presionado. Tendría que hablar con su padre urgentemente.
Al llegar a la empresa familiar, el joven se dirigió a la oficina de su progenitor, al cual encontró ocupado con una llamada telefónica.
El muchacho entro sigilosamente y tomo asiento frente a Hohenheim, quien no le presto atención y continuaba con su llamada.
Ed miraba el lugar de un lado a otro en señal de aburrimiento. La escena le resultaba bastante familiar. De pronto, su mente comenzó a divagar en algunos de sus recuerdos. Se veía a él mismo de pequeño, cuando solía ir a buscar a su padre, ya fuera a su oficina o a su despacho en la mansión.
Siempre lo veía ocupado, por lo que solo se limitaba a tomar asiento frente a el y guardar silencio. Pero jamás había logrado captar su atención. Muchas veces solo acudía a el en busca de un abrazo o una caricia, cualquier gesto que lo ayudara a mitigar su tristeza y su soledad, pero eso nunca ocurrió.
El chico no supo en que momento dejo de desear su cariño, ni tampoco supo cuando comenzó a llenarse de resentimiento contra el.
Creció en un total abandono. Sin saber de su madre y con la indiferencia de su padre, quien solía recompensar su sufrimiento con cosas materiales, pero el dinero nunca le dio esa felicidad que tanto anhelaba, y muchas veces hubiera preferido renunciar a todo eso con tal de tener una familia que lo amara.
Hohenheim colgó el teléfono, haciendo que Ed saliera bruscamente de su ensimismamiento.
-Veo que llevas mucho tiempo esperando. ¿Y bien? ¿A que se debe esta repentina visita?-
-Solo vengo a tratar un par de asuntos contigo-
-Te escucho-
-Bien. Lo primero que quiero decirte es que pienso faltar al trabajo este sábado-
-¿Y eso porque?-
-Porque Roy se casa, y por supuesto que no pienso faltar-
-Así que tu amigo se casa ¿eh? Y supongo que es con esa chica pobre con la que andaba ¿no?-
-Claro, Riza Hawkeye-
-Ya veo. Mustang es un verdadero estupido. Apuesto a que no le importa el dolor que les esta causando a sus padres al casarse con esa mujer-
-No veo nada de malo en que se case con ella. El la ama y eso es lo único que debe importarle-
-Hijo, veo que aun eres un tonto ingenuo. El amor no importa en este tipo de situaciones. Además, ¿Quién le dice que ella no se esta casando solo por interés?-
-No creo que Riza sea de ese tipo de mujeres, y pienso que tu no eres nadie para criticar esa unión. No tienes derecho a meterte en la vida de los demás-
El mayor soltó una risa burlona al ver la molestia reflejada en el rostro del muchacho.
-¡Vamos Edward! No tienes porque ponerte así. Después de todo solo estaba dando mi opinión. Pero ya dejemos a un lado ese tema y termina de decirme tu asunto-
-Papa, creo que ya es hora de que hablemos de mis acciones. Ya han pasado tres meses y aun no tomo posesión de ellas-
-¿No crees que estoy siendo bastante generoso contigo? La cantidad que te doy mensualmente es razonable, y no olvides la fuerte suma de dinero que les di a los Rockbell en tu nombre-
-Eso no me basta, ya estoy cansado de recibir tus limosnas-
-Entiende que no estas listo para manejar esas acciones-
-Si estoy listo o no es problema mío.-
-Yo sabré en que momento dártelas, pero por ahora no estoy dispuesto a hacerlo-
-¡No es justo! ¡Teníamos un trato!-
-¿Crees que no se lo que planeas? En cuanto yo te de tu parte de la empresa tienes la posibilidad de divorciarte, y eso es algo que no voy a permitir-
-¡Lamento informarte que ya no soy un niño, y puedo hacer de mi vida lo que me plazca!-
Padre e hijo se habían levantado de sus asientos. Aquella discusión había subido de tono, pero debido a que estaban conscientes de las circunstancias decidieron tranquilizarse. Ambos se miraban fijamente.
Una vez que hubo recuperado la cordura, Hohenheim volvió a sentarse, mientras con una de sus manos deslizaba su cabello hacia atrás, después reanudo la conversación.
-De verdad deseas mucho tu herencia ¿no? Bien, entonces solo te impondré una última condición-
Ed arqueo una ceja en señal de duda, ahora no sabia que esperar de ese hombre.
-Edward, tendrás que demostrarme que eres responsable y que podrás dirigir bien el negocio, y para eso quiero que asegures tu matrimonio-
-¿Y como esperas que haga eso?-
-Es muy sencillo, procreando descendencia-
-¿Te refieres a...?-
-Si Ed, te daré lo que te corresponde si logras tener un hijo con Winry-
