ELENA: Gracias el apoyo siempre para mi es muy bien recibido, espero que sigas leyendo y espero tu opinión en los siguientes capítulos, besos y abrazos.
Leonysse Weasley: Jejeje exactamente como tu lo dijiste Draco no es directo descendiente por que es un pariente lejano de Arturo, solo por eso. Me agrada mucho que te guste mi fic, y espero que te guste este capitulo que me costo mucho hacer, bueno espero tu fiel opinión que me encanta recibir. Pobre Ron, a mi también me da pena, pero veremos que pasa con él durante la historia, bueno abrazos y muchos besos.
erica: Gracias por la opinión, no puedo negar que hay cierta relación con lo que tu dices acerca del colgante, pero eso lo veras en el resto de capítulos que quedan, y si claro que actualizare así que no te preocupes por eso bueno un abrazote espero tus opiniones para los siguientes capítulos, besos.
Hitomi Felton: Bueno por lo de Pasiones Incontrolables ya subí un capitulo y espero que lo leas y dejes tu opinión, Jajaja mil disculpas por lo mala de dejar así el capitulo, pero creo que sirvió bastante ya que este capitulo el que esta ahora da mucho mas espacio para ese momento que deje inconcluso en el anterior así que léelo y espero que te guste ya que me costo mucho escribirlo!. Una pregunta que es el cnt, no entiendo jejejejeje, bueno muchas gracias por tus opiniones un abrazote y mil saludos.
Karon: Hola niña! Jajaja, gracias por el review!, la intriga reinara en esta historia así que anda preparando motores, Jajaja y lee este capitulo ya que pasaran DEMASIADAS COSUTAS!. Bueno un abrazote muy grande y espero tu review de este capítulo..
El rostro de la Grynffindor cambio rotundamente de color, ya que al sentir al rubio tan cerca de ella sus mejillas reaccionaron al instante, delatando su nerviosismo, ya que el color aumento notablemente.
Sin poder evitarlo mordió un poco su labio inferior, presionándolo con fuerza, mientras el rubio la miraba fijamente con sus profundos ojos grises, buscando sus ojos color avellana, tratado de transmitir lo que él sentía en esos momentos, deseando que ella también lo sintiera. Sujetaba su mentón con sus largos dedos, cada vez con mas presión, para que la castaña no se alejara en ningún momento de él.
El Slytherin movía sus pupilas de un lado a otro, intentando encontrar la mirada de una avergonzada y paralizada Hermione, que la esquivaba de forma rotunda, pero sutil; pero su aguante no duró mucho, ya que él la encontró, justo al momento que ella mordía su labio, sonrío al notar ese gesto, pero a la vez deseo mas llegar a su boca, que estaba entre abierta, cosa que lo enloquecía mas.
Draco, en esos momentos, se olvido de que era un Malfoy, se olvido que a la persona que pretendía besar era una asquerosa sangre sucia y además Grynffindor, amiga de su enemigo eterno, el famoso Harry Potter:
Malfoy...- susurro Hermione mirándolo directamente a los ojos, suplicando que la dejará ir él, por que ella por si misma no podía.
Silencio...- respondió el Slytherin ante la suplica de la Grynffindor, la cual cerró los ojos, aceptando que lo que pedía era inútil.
El rubio se quedó concentrado mirándola, por un largo rato, sin cortar el contacto visual en ningún minuto. Con su mano aun en su cuello, lo acaricio con sus yemas, de forma delicada, grabando cada sensación que pasaba por él cuando rozaba su piel contra la de Hermione, mientras sentía la mirada ya casi rendida de la joven hacia él.
En ese instante no podría decir exactamente lo que decía la mirada de la chica, pero sabia que no era ni de temor ni de asco, lo cual le dio un poco mas de seguridad:
Malfoy....- susurró la muchacha mirando su pálido rostro, mientras tanto tomaba firmemente el brazo del chico, haciendo un último intento por detener lo inevitable- yo creo...-
No hables ahora....- le susurró el joven acercando completamente su rostro hacia el de Hermione, colocando su mejilla junto a la de ella:
por favor....- la mano que antes reposaba en el cuello de Hermione, bajo suavemente por la espalda de esta, la cual tirito al sentir el contacto que el joven le proporcionaba por encima de su ropa:
ahora no....- su mano paso por la cintura de la castaña, haciendo el camino por su curvatura, mientras que su palma hacia un suave pero profundo roce, para luego buscar su brazo, encontrando su codo, deslizando su mano fría y ágil por encima del cubierto antebrazo, el cual libero de la molesta ropa, levantando con sus dedos la manga de su blusa, para sentir su piel, tan tersa, que hacia que se le crisparan sus propios vellos, jugueteo un poco con sus dedos, moviéndolos de arriba hacia abajo, sintiendo su piel, escuchando la respiración de la muchacha que cada vez se hacia mas agitada, hasta que deseo sentir sus dedos entre los suyos, así que busco su mano, bajando la suya, buscando la de ella que estaba cerrada, impidiéndole la entrada.
Con delicadeza y destreza Draco logro separar los dedos de Hermione utilizando los suyos, logrando abrir su mano, que era delgada y estaba un poco sudada
Con su mano la seco un poco, para que luego sus dedos encajaran en los de ellas, los cuales cedieron sin hacer ningún reclamo:
H-e-r....- apretó sus dedos contra los de la castaña, sintiendo algo que se interponía entre sus palmas, algo tibio y suave:
m-i-o .....- susurraba su nombre, mientras un pequeño destello salía por sus manos, que estaban unidas.
La gema que aún seguía reposando en la mano de la Grynffindor sintió el contacto de ambas pieles, y reaccionó a ellas, fundiéndose entre sus manos, quedando plana, casi imperceptible al tacto de ambos, transformándose en una brillante sustancia.
La pequeña sustancia recorrió las manos de los jóvenes, sin que ellos sintieran su textura, enrrolllándose en ellas, como una cuerda, uniéndolas a ambas, para que no se separan, para que vivieran ese momento sin interrupciones, para que lo vivieran solo ellos dos.
Draco tomó de forma completa la mano de Hermione, sin ningún obstáculo ahora, sintiendo que sus manos eran solo una.
Movió su cara, rozando la suave piel de una impresionada castaña, hasta dejar su nariz junto a la pecosa nariz de Hermione, la cual ahora miraba con ansiedad.
El Slytherin movió un poco su cabeza, provocando una intencionada caricia entre ambas narices, para luego volver a mirar esos grandes ojos que deseosos lo miraban a él, volvió a bajar la mirada, para encontrarse con una elegante boca, la cual provocó un nerviosismo dentro de su cuerpo, sintiendo como miles de mariposas pasaban por su estómago, mientras que sus blancas mejillas ahora se teñían de un suave rojo. No aguantó mas, y acaricio de forma muy leve los labios de la muchacha, la cual cerró los ojos, disfrutando el pequeño roce:
Ginebra.....- murmuró Draco de forma involuntaria, como si algo lo hubiera obligado a decir ese nombre, pero el momento era demasiado especial para tomar atención a aquello, así que sin esperar acercó sus labios a los de la castaña, uniéndolos a un compás perfecto y sereno, logrando percibir el calor que estos transmitían, degustando el dulce sabor que proporcionaban, percatándose de la textura aterciopelada que tenían.
Draco percibía el temblor de esos labios ajenos entre medio de los suyos, y tratando de que calmar ese temblor, llevo su mano hacia la mejilla de la muchacha, acariciándola, tratando de reconfortarla con esa caricia, haciendo suaves círculos en la perfecta mejilla, y lo logró, ya que la aludida comenzó a liberarse, a disfrutar del momento, haciéndolo disfrutar a él también, que sentía la ternura que ella transmitía con esa caricia tan intima, tan poco común que alguien se la proporcionara a él.
La castaña sentía como el corazón se le salía por la boca al probar esos labios, que acariciaban los suyos con destreza y suavidad, como si fueran el más fino tesoro, disfrutando cada movimiento que él hacia con su boca, alabando dentro de sí sus labios, alabando su piel, alabando su pelo suave que le acariciaba ahora sus mejillas, alabando a ese hombre que la besaba como jamas la habían besado en su vida.
Sin detenerse, Hermione tomó la mano con la cual tenía la de Draco y la acercó a su pecho, sosteniéndola aún con mas firmeza, dándole un mensaje oculto bajo un apretón de muñecas, presionándola a la vez al pecho del Slytherin, para que él también sintiera lo que ella vivía en esos momentos, el percibió aquel mensaje, y como respuesta cargo mas su cuerpo al de ella, aportándole calor a la frágil humanidad de Hermione, dejando caer sus cabellos sobre el rostro de la Grynffindor, mientras que ella apoyaba su mano libre sobre el fuerte cuello de Draco.
El beso cada vez pedía mas profundidad, ya que los protagonistas de aquello necesitaban sentirse mas unidos, y requerían que esta simple caricia, esa simple unión de labios, los fundiera a ambos en algo inseparable, y así sucedió, quedando Hermione completamente recostada sobre la cama del Slytherin, sin moverse, sintiendo el aroma de Draco recorrer todo su cuerpo, siguiendo aun ese beso que parecía que jamas acabaría y que anhelaban que nunca acabara.
Sin aviso la luz volvió a encenderse a través de sus dedos, sin que ellos lo notaran, hasta que sus mentes fueran transportadas hacia otro plano diferente al que vivían en esos momentos, interrumpiendo el momento de gozo que fluía entre ambos.
Sus mentes viajaron juntas a través del tiempo, llegando a una época en especial, donde algo similar a lo que ellos vivían estaba sucediendo.
Una mujer apareció en escena, era de cabello largo, trenzado y rubio, mientras que una diadema de plata reinaba encima de su cabeza, adornando su bello rostro pálido, pero con las mejillas sonrosadas y los labios de un rojo intenso que la hacían parecer una verdadera muñeca. Era muy alta, a la vez delgada y con semblante noble. Pero ahora su rostro se veía con un semblante coqueto a causa del hombre que la tenía tomada de la cintura.
Este era de rostro juvenil, con una barba castaña, que cubría sus mejillas que eran de un tono mate, mientras que sus cabellos, largos y ondulados, de un tono café muy claro, caían sobre sus fuertes hombros. Él también llevaba una diadema, pero más gruesa que la de la mujer.
Ambos se veían felices, sonreían nerviosos, a causa de la posición en la que estaban, uno abrazado del otro, él con sus manos en la cintura de ella, mientras que ella apoyaba sus brazos en sus hombros, jugando de vez en cuando con sus bucles.
Él la miró directamente a sus ojos, de un celeste intenso, con un placer apunto de estallar, mientras que su mano ahora se posaba en su pecho, el cual era extremadamente pálido, donde solo resaltaba un fino colgante con una gema blanca, que brillaba cada vez mas cuando la mano de él estaba próxima:
Arturo- le habló ella, tomándole su rostro con una de sus manos, sintiendo su barba suave rozarle sus finos dedos - tanto tiempo de espera-
Arturo sonrió y la acercó mas a él:
Lo sé, pero todo resulto como creíamos que sería- ella sonrió con todo su rostro, pero repentinamente este volvió a oscurecerse- Que sucede?- preguntó el Rey asustado por el cambio repentino de su mujer:
Temo por tu vida Arturo...- respondió Ginebra, bajando la mirada, mientras una lagrima se deslizaba por su mejilla.
No temas Ginebra...No temas- sonrió él seguro, mientras que con su mano quitaba la lágrima que se deslizaba por la mejilla de la reina- Todo estará bien, te lo aseguró -.
Eso espero Arturo- levanto su rostro, viendo fijo al Rey, mientras que ahora con sus dos manos tomaba las mejillas de este, y con voz seria y afligida, tratando de dejarle en claro a su esposo que lo iba a decir era enserio- Si no Arturo, yo moriría -
Tras cruzar unas miradas ambos rostro se acercaron juntándose en un beso de felicidad plena.
La luz cesó su brillo y la cuerda que unía las manos comenzó a recogerse quedando de nuevo en el centro de la palma de Hermione, para luego volver a tomar su forma circular y sólida.
La última caricia entre sus labios termino, separándose un poco para lograr verse el uno al otro.
Draco abrió los ojos primero, y levantó solo unos centímetros su rostro, para no separarse mas de lo debido de ella, solo para ver los ojos de Hermione, que se demoraban en abrirse, haciendo que los nervios del rubio comenzaran a triturarse a causa de la ansiedad, pero solo fue un tiempo psicológico, ya que realmente ella no se demoro demasiado en abrirlos, sus pupilas brillaban e irradiaban alegría, mientras que su boca delineaba una suave sonrisa, esto a Draco lo alegro como jamas pensó que pasaría, pero su momento de felicidad fue interrumpido por la propia voz de Hermione:
¿También los viste?- su semblante cambió rotundamente, volviendo al de la normal Hermione Granger.
Si- respondió sin separarse de ella- los vi.
Pero que rayos significa todo esto- cerró sus ojos y respiro profundo, y sin quererlo abrazo mas el cuello de Draco- por que sucede to....- su voz fue interrumpida por unos golpes que venían desde a fuera de la habitación.
Draco sorprendido levantó la cara mirando hacia la puerta, para bajar de nuevo la cabeza y mirar a Hermione quien permanecía asustada bajo su cuerpo. En un impulso se arrodillo en la cama y jalo a Hermione hacia arriba:
Draco quieres abrir la puerta por favor- una voz femenina se oía retumbar en la habitación.
La castaña como un muñeco que es tironeado por un chico quedo enfrente de Draco, demasiado cerca, lo miró desafiante, mientras que su piel reclamaba, a base de cosquilleos, estar mas cerca del Slytherin.
El rubio sufrió lo mismo que Hermione, la miro a los ojos sabiendo que ella pasaba por lo mismo, sin esperar poso un brazo por su cintura y la acercó a él, quedando nariz con nariz nuevamente:
Draco se que estas, ábreme por favor!- la voz femenina se notaba ansiosa por entrar.
El Slytherin gruño al oírla, y sin poder evitarlo, solo rozo los labios de la muchacha con los suyos, para luego incorporarse y tomando la mano de Hermione la llevo al ropero, abrió la puerta y la deposito adentro:
No hagas ni el menor ruido- le dijo antes de cerrar la puerta.
El rubio, con apuro se arregló su camisa y tiro su largo cabello hacia atrás, con mal humor se acercó a su puerta, girando la manecilla para dejar ver a una joven de unos 16 años, que lo miraba sonriente con sus ojos de un tono ambarino, mientras le coqueteaba al mismo tiempo moviendo uno de sus mechones rojizos:
Hola Draco - la muchacha posó una de sus manos en su pecho- que ahora no tengo permitida la entrada a tu cuarto-
Samantha- suspiró él, tomándole la mano para sacarla de su pecho- Hasta cuando insistirás con lo mismo?- sin esperar la respuesta giró sobre sus talones entrando nuevamente a su habitación, obviamente seguido por la joven.
Pero Draco como quieres que no insista si aún no me das una explicación- recriminó ella
¿Explicación?- preguntó él dudando de una forma irónica- ¿De qué?-
De lo nuestro, de que otra cosa mas crees que estoy hablando-
¿Nuestro?- sonrió para sí, y se volvió a la muchacha, quedando enfrente de ella, puso cara de pensativo, mientras arrugaba su ceño y se llevaba un dedo a sus labios en signo de duda- Alguna vez hubo un nuestro?-
CLARO QUE LO HUBO DRACO!- gritó ella totalmente indignada
Yo creo que no Samantha- respondió el calmado alejándose de nuevo de ella- Mira por que si fuera por eso, en el momento que nuestro supuesto compromiso estaba vigente, a la vez estaba tu compromiso con Blaise, con Dickinson, con Fletcher y unos cuantos otros- rió un poco- No sabía que ese nuestro involucrara a mas de 2 personas, es curioso, yo pensaba que las parejas eran de dos, no de mas de 4, al menos que yo fuera homosexual, cosa que obviamente no soy-
Pero Draco tu sabes que yo luego los deje por estar contigo- reclamó la muchacha
Mira Samantha- le respondió él sin darse la vuelta- cuando algo es mío, es solo mío, no de dos o de tres, tu nunca fuiste algo que yo consideraré de mi propiedad, así que nunca nos unió nada- con sus manos peino su cabello-
Pero Draco-
Pero nada, fin de la conversación- repuso él- ahora si me disculpas me proponía a dormir así que por favor sal de mi pieza y cierra la puerta-
La joven no repuso mas, con la cabeza gacha dio unas cuantas zancadas para luego cerrar la puerta dejando la habitación en silencio.
Hermione abrió la puerta y salió del ropero un poco desordenada, avanzando hacia la cama se arregló su cabello y su blusa, mirando la luna que se filtraba por las cortinas de la habitación de la serpiente.
Él no se movió de su lugar, hasta que vio de reojo como la muchacha abría la cama y se metía dentro de ella, le sorprendió ese reaccionar de la castaña, pero no dijo nada, solo la miró un momento, mientras ella acomodaba su cabeza en la suave almohada y cerraba los ojos sin decir absolutamente nada.
El Slytherin suspiró y luego acercándose a su ropero saco una suave manta, la que le serviría para taparse en su cómodo sillón de cuero, el cual le incitó a un tranquilo y muy feliz sueño.
.....................................................................................................................................FIN DE ESTE CAPITULO, HAY QUE ME COSTO ESCRIBIRLO, ES EL QUE MÁS ME AH COSTADO HASTA EL MOEMNTO, ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO, EL PRÓXIMO SE VENDRÁ UN POCO DENSO A CAUSA DEL ENCONTRÓN DE RON CON HERMIONE ASI QUE NO SE LO PIERDAN.
ADEMÁS A LOS QUE QUIEREN LEER OTRA DE MIS HISTORIAS, PASIONES INCONTROLABLES, QUE TAMBIÉN INCLUYE DRACO/HERMIONE ENTRE OTRAS PAREJAS YA AH SIDO ACTUALIZADA CON SU 10 CAPÏTULO ASI QUE LEEANLA QUE ESTA MUY BUENA. ADIOS MUCHOS BESOS
VIVA MASSU MI NUEVO IDOLO, GRACIAS POR TU GARRA EN LA CANCHA Y POR DARNOS TANTA FELICIDAD A LOS CHILENOS!!!!!!!!!!
