HIGH SCHOOL GUARDIANS.

Poderes de hielo.

Durante los últimas noches, Jane y Jack habían estado combatiendo a esas horribles creaturas que poseían a cualquiera que se les atravesara en el camino. Por suerte, Jane siempre los derrotaba antes de que algo muy malo suceda.

Cierta tarde, Norte le pidió a Jack que lo acompañara a su fábrica de juguetes. Aunque Jack se reusaba a ir, tuvo que obedecer e ir.

La tienda de juguetes era grande y con gran variedad de juguetes, desde los más sencillos hasta los más novedosos y actuales. Últimamente, habían tenido bajas las ventas; los niños ya no jugaban con juguetes que requerían la imaginación, solo "jugaban" con los que eran de alta tecnología y eso preocupaba a Norte. No es que esté en contra del avance tecnológico, pero esos videojuegos aislaban a los niños de sus padres y demás familiares.

Norte le pidió a Jack que no molestara a los empleados que ellos estaban concentrados en lo suyo y que no entrara al cuarto que decía "prohibido la entrada". Para distraerse, Jack vagaba por el taller y veía a cada empleado trabajar, diciéndoles que solo se aseguraba de que estuvieran trabajando, pero a pesar de todo, se estaba aburriendo.

Ya no había casi nadie en la fábrica, así que Jack fue a causar travesuras. Tenía curiosidad sobre la misteriosa puerta del cuarto prohibido. Entró sin que nadie se diera cuenta y vio algo que realmente no esperaba.

Ahí adentro había nieve y se sentía el frío natural.

Jack:¡¿Por qué no me habían dejado entrar aquí?! Este lugar es genial. (Dijo en voz alta, observando todo el lugar)

Mientras exploraba como el chico curioso que es, tocó un botón de activado sin percatarse y la nieve empezó a girar, volviéndose un fuerte remolido que rápidamente se transformó en una ventisca que asustó a Jack.

Jack gritó por la sorpresa y empezó a correr, pero, en su carrera apresurada, se tropezó y cayó de cara en la nieve. Sintió un terrible escalofrío. ¡Parecía que su piel absorbía la nieve!

Inconsciente de que las partículas de esta nieve estaban realmente atravesando su piel, e impregnándose en su ADN, Jack se levantó, corrió y logró salir.

Su respiración estaba agitada, y no paraba de temblar. De repente, con pánico recordó que Norte debía estar esperándolo en el lugar donde lo dejó y con esfuerzo corrió al lugar.

Norte, muy ocupado con su lista de artefactos faltantes, no notó a Jack sacudiéndose la nieve de encima, ni notó su respiración agitada y le indicó que ya iban a regresar a casa.

Ya allí, Jack subió a su cuarto y no quiso salir en todo el día, los escalofríos y dientes castañeando sin detenerse.

Esa noche Jack, llamó al número que Jane le había dado hace algunos días. La chica le contestó

Jane: ¿Sí?

Jack: ¡Ja-Jane! (Tartamudeando por el frío)

Jane: ¿Jack? ¿Qué sucede? (preocupada)

Jack: Ah...No es nada….so-solo te llame por-por si hoy había actividad.

Jane: No, no hay actividad…. ¿Por qué?

Jack: Pu-pues pensé que si ha-había.

Jane: No te preocupes Jack, si hubiera actividad, Perla me avisaría.

Jack: Está bien….e-entonces nos-nos vemos mañana.

Jane: Hasta mañana Jack...

Después de esa llamada, los dos chicos se fueron a dormir, Jack tuvo problemas conciliando el sueño, pero al final, terminó cayendo dormido.

A la mañana siguiente.

Jane estaba preocupada por Jack, durante todos esos días, ellos habían estado yendo juntos a la escuela, pero ese día en particular, Jack no la había alcanzado como siempre lo hacía.

Jane: ¿Qué le estará pasando a Jack? –pensando en voz baja.

Al llegar a su salón, jane aún pensaba en Jack, la voz que había utilizado durante la llamada de la anterior noche, era alterada, preocupada y sobre todo muy extraña. Mientras la chica estaba sumida en sus pensamientos, Pitch esperaba en las sombras, esperaba el momento adecuado para decirle sobre ese horrible encuentro con sus padres, pero estaba en un dilema.

Si le decía, había posibilidad de que no le creyera y se burlara de él, dejarían de ser amigos (sí, ya estaba convencido de que eran amigos) y volvería a estar solo, pero, si no lo decía, podía poner en peligro las vidas de sus amigos y la suya si sus "padres" se enteraban que los había descubierto.

En la tercera clase, Jack apareció y Jane se sintió muy aliviada al saber que no estaba en peligro. Jane decidió que, si Jack en algún momento se mete en problemas, y tiene que ir a salvar su trasero, debería ser a medio día, ya que las criaturas no pueden estar mucho tiempo en la luz solar si es que no había suficientes sombras para esconderse.

Jack se sentó en su lugar y le sonrió a Jane tímidamente. No ignoró la mirada preocupada que le daba, ella veía algo diferente en él y eso la ponía nerviosa. En los minutos de descanso, Jane no dejó de ver a Jack.

La chica no aguantó más y se acercó a Jack, tocándole la frente. Jack la vio extrañado por el comportamiento de su amiga, pero no es que le molestara que se preocupara por él. La frente de Jack estaba fría como hielo y eso asustó mucho a Jane, lo que es raro, ella no es de la clase de chicas que se asusta fácilmente.

La profesora llegó en ese mismo instante y Jane no lo pensó dos veces.

Jane: ¿Profesora? (alzando la mano)

Profesora: ¿Sí, Jane?

Jane: Jack, está algo frío.

Ignorando las risillas de los demás chicos por la extraña declaración, la profesora sintió la frente de Jack para comprobar lo que había dicho Jane.

Profesora: Es cierto….señorita Whitlock, ¿sería tan amable de llevar al joven Overland a la enfermería?

Jane: Por supuesto (levándose de su silla).

Jane agarró a Jack de la mano, quien luchó un poco por no ser tocado, no entendía lo que sucedía. Tan pronto como salieron del salón, empezaron los murmullos de sus compañeros.

Al pasar por los pasillos Jack intentaba convencer a su amiga de que no necesitaba ir a la enfermería.

Jack: Te lo dijo enserio….no, me pasa nada.

Jane: A mí no me engañas….estas frío, Jack. Necesitas ir a la enfermería! (enojada, por el comportamiento infantil de su amigo).

Jack: ¡Claro que no! (Dijo gritando y forcejeando aún más, pero no logrando nada ya que Jane era más fuerte).

Cuando estaban a punto de llegar, Jack, como último recurso, se sostuvo lo más fuerte posible de un tubo de metal que era parte de la cancha de Basquetbol. Jane rodó los ojos y empezó a jalarlo, no notando cómo el tubo se congelaba por el agarre de Jack.

Levantó un poco la vista y vio la escarcha y hielo en el tubo. Fue tanto el sobresalto que soltó a Jack y por la fuerza, los dos chicos cayeron al suelo. Jack fue el primero en levantarse y vio lo que hizo. Su expresión era de susto y vergüenza, y formó puños con sus manos, pegándolas a su pecho con fuerza. Miró a Jane quien estaba boquiabierta de lo sorprendida que estaba.

Jack: Es-es por eso que no quería ir a la enfermería. (Dijo como un susurro)

Jane: … ¡¿Cómo pasó?! (había escuchado claramente lo que dijo Jack)

Jack: Bueno, pues veras yo... (Apenado).

Jack le contó el incidente que tuvo en la fábrica de Norte, su padre adoptivo, y que desde esa noche, había empezado a experimentar cosas extrañas. La temperatura de su cuarto descendió drásticamente, su cuerpo estaba más frío que de costumbre, y lo peor, había empezado a crear hielo y congelar cosas de forma involuntaria.

Jane recordó la llamada que recibió de su amigo y ella lo había escuchado alterado y asustado.

Jack: ¿No estás enojada? ¿Verdad? No quería decirte por miedo a que pensaras mal de mí (tímido).

Jane: No (con una sonrisa cariñosa) Claro que no estoy enojada….pero, creo que tendrás que controlar tus poderes desde ahora...

Jack: ¡¿Cómo lo voy hacer?! ¡Simplemente no puedo controlarlo! Me-me da un poco de miedo...nadie me puede enseñar...

Jane: Sí puedes controlarlo y yo te voy a enseñar…tampoco para mi fue fácil , pero mira, ya los sé usar mucho mejor

Jack: Sí... ya lo creo, gracias.

Desde ese día, Jane le empezó a enseñar a Jack a controlar sus poderes, habían encontrado en lo más profundo del bosque un buen lugar para practicar después de clases.

Una tarde nublada, Jack y Jane fueron hacia su escondite secreto, eso era lo que les gustaba de él, nadie más que ellos dos lo conocían.

No se esperaron, sin embargo, que esa tarde, el número aumentaría a tres cuando escucharon un grito y no dudaron en ir. Siguieron el sonido hacia un claro y al llegar, se detuvieron al instante en sorpresa al ver a varias criaturas oscuras acorralando a Pitch.

Jane no dudó en ponerse su anillo y al instante tomo la forma que esta le proporcionaba, lobo con algunas partes de vampiro. Jack aun no controlaba bien sus poderes y ese día su amiga se suponía que le iba a enseñar cómo hacer una bola lo suficientemente grande para defenderse y atacar.

Pitch volteó hacia los chicos e hizo una mueca de confusión al ver a Jane en esa forma y a Jack, quien trataba de formar esa bola de nieve. Su confusión reemplazó al miedo por unos momentos, pero al enfocarse una vez más en los monstruos delante de él, soltó un lloriqueo involuntario.

Pitch: Tengo que estar soñando-pensó.

Jane: ¡Oye! ¡Sí, tú, maldita peste! Deja a ese chico en paz.

Una criatura se abalanzó sobre Jane, haciendo que la chica cayera en el pasto y tuviera que forcejear con esa enorme criatura. Jack vio eso, y trató de apresurarse de crear la dichosa bola de nieve.

Jane: ¡Jack! ¡HAZ ALGO!

Jack: ¡Estoy Ocupado!

Jane: ¡Pues apresúrate!

El monstruo que estaba en frente de Pitch, lo olisqueó, haciendo que el chico temblara de miedo. La monstruosa criatura sintió un poder particularmente familiar. La criatura bufó al reconocer el aroma, llamando la atención de las demás criaturas, quienes también lo sintieron y retrocedieron, alejándose del pelinegro para después esfumarse en el aire.

Pitch jadeaba por aire. No entendía nada de lo que había sucedió, una vez más quería ver si no estaba soñando, así que se pellizcó una vez más el brazo. Al darse cuenta que no estaba soñando de nuevo, suspiró en derrota y vio a sus salvadores con curiosidad.

Pitch: ¿Jane? ¿Jack? ¿S-Son ustedes?

Jane: Pues sí…

Pitch: ¡Oh dios! ¡¿Pero qué- ?!¿C-Cómo es que ustedes pueden….?

Jane: Es una larga historia….lo más importante es que no le digas a nadie de lo que acabas de ver.

Pitch: Bueno, no creo que siquiera me crean que me atacaron unas criaturas monstruosas, menos lo harán si les digo que tienen poderes.

Jane: (sonrió victoriosa) Bien, creo ya deberíamos irnos a casa ¿Quieres que te acompañemos a tu casa? –jane alzó la mirada y vio que estaba a punto de llover.

Pitch: N-No, gracias.

Pitch no quería que vayan a su casa, no quería que la vieran, lo tacharían de raro por vivir en una casa tan rara como la suya...

Jack: Está bien….nos vemos mañana en la escuela.

Jane y Jack fueron a sus casas corriendo, sabiendo que ahora Pitch sabía su secreto pero ¿Será de confianza?

Pitch suspiró, y empezó a caminar hacia su casa. No había tenido oportunidad de decirles sobre la verdad de sus "padres"; aunque ya no los veía como tal...Apostaba que no tenía padres biológicos, lo más probable era que lo abandonaron de bebé o murieron...Sí, lo primero es lo más creíble...

Empapado de pies a cabeza, trepó hasta su cuarto para después cambiarse de ropa. Debía decirles mañana y esta vez podría ser que sí le creyeran...después de todo, ¡tenían poderes!